GUÍA PRÁCTICA de cómo SUJETAR Y MANEJAR A UN GATO 🐈⬆️ para CEPILLAR, CORTAR UÑAS, DAR PASTILLA y más

Carlos, a veterinarian, shows how to safely hold and handle cats for brushing, nail trimming, giving pills, and transport. He demonstrates with a cat named Alcachofo and explains how to keep both cat and owner calm during routine care.
Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y familias felices. Durante todos estos años del canal te he estado hablando de un montón de formas de hacer cosas con tu gato en las que hay que hacer una pequeña manipulación o sujetarlo de alguna forma concreta. Y bueno, te lo he comentado un poco así en forma teórica. Por eso hoy te vengo a contar de práctica el manejo básico de un gato. Pequeñas cosas bastante cotidianas con nuestros gatos. Como lo tienes que sujetar, si no le duele nada y si hay que hacer una pequeña exploración sencilla de sus encías, de sus orejitas, de sus ojos y cómo sujetarlo para cortarle las uñas. Además también vamos a ver cómo tenemos que agarrar, coger, levantar o trasladar a un gato cuando le han operado o le duele alguna parte de su cuerpo. Otra cosa que os suele plantear problemas es cómo meterlos dentro del transportín, cómo darle una pastilla a un gato. Primero veremos cómo hacerlo en gatos que se dejan y también cómo podremos sujetarlo en el caso en el que nuestro gato no sea muy colaborador. También te voy a explicar cómo cepillar a tu gato de forma sencilla. Y finalmente te voy a hablar de dos técnicas que no debes emplear nunca para sujetar ni manipular a tu gato y con un modelo de excepción que es Alcachofo. Bueno, quiero decirte que llevamos toda la tarde grabando con Alcachofo porque lo hemos hecho bastante despacito, dándole premios, dándole juegos, todo para que se sienta lo más cómodo posible y sobre todo para podértelo mostrar a ti y que tú lo puedas aplicar con tu compañero felino. De hecho, ahora mismo está tranquilo y relajado aquí tumbado en el sofá después de la grabación. Vamos primero por lo básico, sujetar a un gato para hacer una manipulación que no le vaya a doler nada ni le vaya a molestar mucho. Suelen ser gatos colaboradores, evidentemente cuando el gato no colabora mucho, pues hay que sujetarlo de otra forma, que ya lo vamos a ver después. La mano abrazando al gato y sujetándole por la zona del pechito. Sujetamos su parte de atrás con nuestro codo, con nuestro brazo, para que el gato no recule, no se vaya para atrás. ¿Por qué hacemos así? Porque precisamente si no le estamos pasando por aquí la mano, el gato sube la pata y me la pone por aquí encima y se escapa. Entonces siempre así. Hay veces que es necesario sujetar estas patitas un poquito para abajo. Evidentemente si hacemos así, pues ya tenemos las dos manos ocupadas y nos tendrá que ayudar la otra persona a hacer lo que sea, o sea, el procedimiento que vayamos a hacer. Si nuestro gato es un poquito colaborador y nos permite mantener esta mano suelta, pues ya con esta mano podemos hacer lo que queramos. ¿Que queremos mirar las orejitas, se las podemos mirar una, la otra? ¿Que queremos ponerle un colirio, pues esto ya un poquito más complicado, ¿Vale? Pero recuperamos la postura al cachofo, pero se lo podríamos poner aquí. En este caso nos tendría que ayudar a otra persona porque tenemos que mantener la cabecita así hacia arriba, ¿Vale? Entonces así, importantísimo siempre que el gato esté bien apoyado abajo las patitas, porque si él no tiene las patas bien apoyadas se siente incómodo y se quiere marchar todo el rato. Entonces hay que mantenerle siempre las patitas apoyadas hacia abajo, ¿Vale? Y esa es la manipulación básica de un gato, que se deja hacer cosas. Que el gato está así sentadito, a ver si ahora se quiere quedar alcachofo, que el gato está así sentadito, pues en este caso nos podemos echar un poquito sobre él y hacer la manipulación, pero yo recomiendo mantenerlo con un poquito de firmeza cerca así, lo que te decía, muy importante la mano aquí, porque si no el gato está intentando todo el rato sacarla y marcharse. Si lo mantenemos así, lo podemos hacer sin ningún tipo de problema y además podemos aprovechar y acariciarle de vez en cuando y eso. Y a partir de ahí, pues ya le podemos mirar las encías si queremos, por ejemplo en este caso levantamos así, podemos tirar un poquito, podemos mirarlo por el otro lado, podemos mirarle, ya te digo, las orejitas o podemos mirarle los ojitos. ¿Qué pasa? Y eso son manipulaciones básicas que no son dolorosas, que simplemente es para mirar algo. Ese es el básico. Ahora, por ejemplo, si hay que cortarle las uñas, pues si hay que cortar las uñas, lo que tendríamos que hacer será venir al punto básico y estirar, por ejemplo, la patita y nosotros mismos podemos, si el gato es colaborador, sacar la uñita apretando un poquito en el dedo y con la otra mano utilizar el cortauñas. ¿Que el gato no colabora mucho? Pues igual hay que hacerlo entre dos personas. ¿Cómo se hace entre dos personas? Pues la persona que sujeta solamente se encarga de sujetar al gato y en este caso mantiene con el codo sujeto la patita recta. Así es la forma de que el gato no eche la patita para atrás y si quiere puede sujetar un poquito la cabecita. Podemos hacer así y es la otra persona la que se encarga de con sus dos manos, cortar las uñas. Claro, hay veces que si a nuestro gato lo han operado, le han hecho aquí una. Una herida, una rajita, o por ejemplo, le duele la barriga, o por ejemplo tiene problemas como las piedras en la vejiga, pues le puede molestar un poco que lo levantemos. Entonces la forma de levantar a un gato cuando tiene algún tipo de molestia o de cirugía, por ejemplo aquí una herida, que muchas veces la gente no sabe cómo lo tiene que hacer, no es así, porque le estaríamos tocando la zona. En este caso, la mejor forma de levantarlo sería como si fuera un bloque, así, levantándolo por el pechito y por el culete. Así va sujeto, no le estamos haciendo daño. La zona de la herida o la zona de la barriguita está sin tocarla. ¿Más opciones? Pues si no podemos hacerlo así, podemos utilizar la base del transportín o una camita para utilizarlo como una base rígida. Si él está, por ejemplo, así tumbadito, pues no le tendríamos que estar tocando ninguna de las zonas que le podrían doler, ni la barriga, ni la zona detrás, ni nada. También podríamos utilizar para esto una camita, pero la parte de abajo del transportín suele funcionar. Si el gato, por ejemplo, es un gato macho y lo han castrado, pues la herida la va a tener aquí detrás, o sea, aquí. Y en este caso, pues si, lo podríamos levantar así. Pero si es una gata hembra, pues la herida la va a tener aquí, en la barriguita. Entonces sería siempre la técnica del bloque. Y ya con eso lo podemos llevar al veterinario a la revisión si hay que meterlo en el transportín o lo que sea. Transportines Varias aberturas suelen tener todos los una abertura frontal, que es lo que llamamos la puerta, o una abertura superior. A mí siempre me gusta que todos los transportines tengan una abertura superior. Este también lo tiene y la podemos también utilizar dependiendo de si el gato está más o menos familiarizado. El transportín podemos servirnos de esta abertura superior. Entonces, si lo vamos a utilizar con la abertura superior, cerramos la puerta para mantener el transportín como una caja y meteríamos el gato desde arriba. Si vamos a utilizar la puerta, pondríamos el transportín así. De esta manera lo podemos hacer solamente una persona. Si hay dos personas, pues una persona sujeta al transportín y y la otra sujeta al gato. Entonces una sola persona ¿Cómo lo haría? Pondría el transportín en el suelo, que lo voy a poner yo ahora en el suelo y lo pondríamos tal que así. Podemos utilizar nuestras piernas para estabilizarlo en el caso en el que no sea completamente recto o apoyarlo en algún sitio. Esto simplemente es para poder meter al gato. Y lo siguiente que haríamos sería traer al gato chofito. Y es muy importante que al gato le sujetemos las patas de delante y las patas de detrás, porque si no lo hacemos así se va a intentar escapar. Entonces le sujetamos las patas y sería para meterlo así y cerramos la puerta. ¿Que lo queremos hacer por la abertura superior? Bueno, pues ahora vamos a sacar al cachofo por la abertura superior y sería así. Igual siempre hay que intentar sujetar las patas porque si no sujetamos las patitas y con un poquito de firmeza las mantenemos fijas. El gato se va a intentar enganchar en el transportín si no quiere entrar, claro. Y sería así. Lo que pasa que el cacho fue súper bueno y se nos deja. Cada casa tiene un truco. Hay veces que puedes ponerle dentro comida para intentar que el gato entre dentro. Es muy importante que el gato esté acostumbrado a que el transportín forme parte de su entorno para que no lo vea como algo extraño y para que se sienta protegido dentro de él. Pero bueno, más o menos así lo podemos hacer. Si el gato no colabora absolutamente nada y no lo podemos levantar como te he enseñado, pues igual podemos empezar a utilizar algún tipo de mantita o de toalla para manipular al gato, porque hay algunos gatos que se ponen un poquito nerviosos. Vale, entonces voy a traer una toalla. Pongamos que el gato Deja que cheki. Pongamos que el gato está un poco nervioso y que por lo que sea al intentarle sujetar, como te he dicho antes, me echa la boca o me intenta arañar, ¿Vale? Entonces podríamos disponer de una toalla, utilizar la toalla para sujetarlo y meterlo con toalla y con todo al transportín. Para estos transportes va muy bien que se abran por la parte de arriba y le quitas la toalla, no se la puedes dejar dentro porque si te pones a manipular el gato se te escapa, ¿Vale? Entonces claro, con la toalla es que alcachofo es muy bueno, pero con la toalla tú lo que haces es que la utilizas en plan red para el gato, para que el gato no te vaya a morder a ti y si te muerde esté la toalla por en medio. Y para lo de las patitas que te he dicho, gatos que se manejen bien, lo puedes hacer así, pero siempre las patas de detrás tienen que estar sujetas, porque si no, mira, ¿Ves? El gato va a ir buscando suelo y entonces te va a costar mucho meterlo dentro, ¿Vale? Entonces, si tú sin embargo lo tienes así, pues ya está ya mi niño, ahora ya sin alcachofo dentro, porque esto ya no tiene ningún tipo de sentido que tenga el gato dentro. Muy importante, una vez que tengas el transportín ya montado y con el gato dentro, lo mejor para la mayoría de los gatos es taparlos, porque se sienten un poquito más protegidos. Con otra toalla o con una manta que tengas en casa, tapamos el transportín. Y ahora tú me dirás, pero claro, si tapo el transportín se me queda el asa por debajo, entonces no lo puedo levantar. Y es porque realmente por el asa no es por donde deberíamos coger el transportín. Lo podemos utilizar como un elemento para manipularlo, pero no es por donde tendríamos que levantar el transportín. El transporte lo tenemos que levantar siempre como un todo, así, sujetando por abajo, porque si se abre, por ejemplo, por la parte de debajo, pues siempre va a estar nuestra mano para evitar que eso se desplace. Y además, algo muy importante es que si lo levantamos por el asa, pues va tambaleándose y eso no le gusta nada al gato. Sin embargo, si yo lo levanto por la parte de debajo, el transportín no va a ir tambaleándose, va a ir mucho más rígido. Lo mejor sería llevarlo con la puerta hacia nuestro abdomen, hacia nuestra barriga, para que si por lo que sea no está bien cerrada, el anclaje no lo soporta o se abre, estemos nosotros para sujetarlo y para pararlo. Y cuando lleguemos al veterinario donde lo llevemos, pues lo mejor sería sentarnos y poner el transportín encima de nuestras piernas, no dejarlo en el suelo. Como te digo, la mayoría de las veces lo mejor es llevarlo siempre tapado para que el gato vaya más cómodo. Lo que pasa que aquí te lo tengo destapado para que veas cómo se tiene que ir poniendo el transportín, pero tapado para que el gato no tenga interacciones con otros gatos, otros perros, animales, cosas que se vayan encontrando y que la vayan poniendo nerviosa. Bueno y ahora vamos con una de esas cosas que son bastante complicadas con un gato y yo te lo tengo que admitir, porque aunque yo sea veterinario, a nosotros también nos cuesta. Hay algunos gatos que son un poquito más colaboradores que otros a la hora de tomarse una pastilla, pero no es un trabajo fácil con ningún gato. Lo único que hay que tener es un poquito de técnica. Lo más importante para darle una pastilla a un gato es saber que el movimiento lo tenemos que hacer un poco rápido, porque evidentemente el gato no va a permanecer mucho rato con la boca abierta, pero es importante saber cómo se le tiene que abrir la boca al gato. Para eso hay que buscar la parte de las encías de la boca, de la parte de arriba de la boca, de la mandíbula, que está por detrás de los colmillos y ahí es donde tenemos que hacer una ligerísima presión para que el gato abra un poquito la boca y con la otra mano, con la que no tenemos ocupada sujetándole la parte de atrás de los colmillos, es con la que vamos a introducir la pastilla. Evidentemente conforme o cuanto más grande sea la pastilla, pues más complicado va a ser que el gato se la trague. Y también quiero decirte que el tema de darle pastillas a un gato, pues generalmente es una de las técnicas que intentamos evitar, o sea, si podemos optar por cualquier otro tipo de medicación que no sean pastillas, pues siempre la elegiremos antes que la pastilla, precisamente por la dificultad que tiene. Con un perro es muy sencillo darle una pastilla porque se le pone medio de comida y se la traga, pero los gatos la van a detectar con la comida, o sea que esa técnica tampoco es nuestra preferida, lo de ponerlo con comida. Si no nos queda más remedio que poner la medicación, pues lo que tenemos que hacer es Hola alcachofito de voluntario como te digo, vale, Alcachofo es bastante colaborador, entonces lo vamos a poder hacer así. Pero también tengo un truco para gatos no colaboradores. Con una mano, buscar la zona de detrás de los colmillos y ahí tendríamos que meter la pastillita. Tiene que ser un movimiento rápido porque como ves, él retira la cabeza, es que eso es completamente normal. Y entonces en ese momento tendríamos que meter la pastilla y sujetar la cabecita hacia arriba y hacerle un pequeño masaje aquí para que se la trague aquí en la gargantita. Evidentemente ahora mismo no le estamos dando ninguna pastilla al cachofo porque no la necesita, pero es para que tú sepas cómo lo tienes que hacer. La pastilla se la tenemos que introducir lo más profunda que podamos en la boca, porque si se la dejamos en la puntita de la lengua, el gato la va a echar para afuera sin ningún lugar a dudas. Y precisamente ahí es donde radica la dificultad de darle una pastilla a un gato. No solamente por abrir la boca, hacer toda la manipulación y todo eso, sino porque se si no está muy profunda en la boca, pues al final se las apañan muy bien para echarla para afuera. Por eso ten en cuenta que si a tu gato le cuesta bastante trabajo esto de las pastillas, es muy útil el aplicador de pastillas porque protegemos nuestras manos. Solamente hay que abrirle la parte de arriba un poquito, metérselo por un lado y ya podría ir para adentro. Vale, más cosas. Hay veces que hay que darle un jarabe, por ejemplo con una jeringa como la que tengo en la mano. En estos casos tampoco tenemos que ponerle la jeringa así por la parte de delante de la boca porque el gato no lo va a tolerar Muy bien, en lugar de esto, esto es bastante más sencillo que la pastilla y de hecho hay algunas pastillas que las diluimos en agua para poderlas dar. En lugar de eso, nos acercamos por el lateral, vamos a pensar que aquí hay jarabe y la pondríamos así y el gato solo se tragaría el jarabe sin ningún tipo de problema. Si nuestro gato no es colaborador y vemos que por ejemplo nos puede dar algún zarpacito a la hora de abrir la boca. Como ya ves que es un trabajo un poquito complicado y siempre y en cualquier momento en que lo tengas que sujetar para cualquier cosa en el que el gato pueda darte un zarpazo, podemos utilizar la técnica de la toalla. La técnica de la toalla es universalmente conocida por todos los veterinarios porque nos ofrece una forma de sujetar al gato haciéndolo como una especie como de rollito. Este rollito va a sujetar sus patas, tanto las de delante como las de detrás, dentro de la toalla y solamente va a quedar por fuera la cabecita. De esta manera lo vamos a poder manipular muchísimo mejor. Porque claro, los gatos con cualquiera de sus extremidades tienen unas armas de defensa muy importantes que son sus garras, y que si las mantenemos bajo control va a ser muchísimo más sencillo manipularlos. ¿Cómo se hace la técnica de la croqueta? Aquí tenemos al cachofo. El primer paso es extender completamente la toalla. Tiene que ser de un tamaño generoso, no vale una toalla pequeña, lo que es importante es que no sea muy gorda, porque si no va a ser muy complicado sujetarlo bien. Entonces, una vez que hemos extendido la toalla, ponemos al gato encima de la toalla con el borde largo, así como el gato, al contrario que el borde largo perpendicular a la toalla. Entonces, esta punta de aquí la traemos para acá. Lo que hay que hacer es pasar el borde largo por encima del lomo del gato y el otro borde pasarlo en el sentido contrario, de manera que el doblez que se queda delante recoja las patitas del gato y así no las pueda sacar. Es muy importante que nosotros mantengamos una mano sujetando ese doblez y las patitas. De esta manera el gato va a tener las garras controladas dentro de la toalla y solamente va a quedar por fuera su cabeza. Pe ¿Y el momento cepillado que me lo habéis preguntado muchísimo? A ver, para cepillar a un gato no hay mucha ciencia. Simplemente te tengo que decir que a muchísimos gatos no les gusta nada el tema del momento cepillo porque se sienten un poco raros, les toca zonas del cuerpo que normalmente no le tocamos y es normal que algunos gatos no reaccionen muy bien. Entonces, ¿Cuál es un truco que suele funcionar bastante bien? Elegir un momento en el que el gato está tranquilo que está relajado, que no tiene ningún tipo de estímulo así alrededor que le esté poniendo nervioso. Podemos elegir también un momento en el que se está echando una pequeña siesta. Si elegimos un momento del día en el que el gato está muy activo, lo más normal es que no se deje. Podemos tener distintos tipos de cepillos. Este tipo de cepillo es un cepillo de uso corriente, diario, normal para un gato de pelo corto, pero hay algunas veces que nuestros gatos tienen los pelos largos y para esos casos, pero pues hay muchísimos cepillos como por ejemplo cortanudos o cepillos con las púas un poquito más largas, que en ese caso son un poquito más especiales. Estos cepillos se pueden combinar en época de muda con otros que son específicos para eliminar mayor cantidad de pelo, para que así el gato no se trague tanto pelo a la hora de acicalarse. Entonces tendríamos que empezar siempre por las zonas del cuerpo que le molestan menos para que así sea más colaborador y nos permita hacerlo mucho mejor. Este sentido que estoy haciendo ahora mismo se llama en dirección del crecimiento del pelo y si hacemos así se llama a contrapelo. ¿Qué pasa cuando cepillamos un gato a contrapelo? Generalmente es una sensación un poquito más molesta para él. El cepillado a contrapelo se puede utilizar pero solamente se hace cuando estamos empezando a hacer el cepillado que estemos haciendo en ese momento. ¿Por qué? Pues porque con este tipo de cepillado lo que vamos a hacer va a ser eliminar mucho pelo que se haya quedado enredado en las capas más profundas del pelo, porque los gatos tienen varias capas de pelo, entonces conforme se va cayendo se puede quedar enredado en esas capas. Entonces podemos empezar haciendo un cepillado a contrapelo. ¿Veis como alcachofo se activa enseguida? De hecho es muy típico hacer aquí el cepillado a contrapelo en la zona de las mejillas y demás. Cuando hayamos hecho el pase a contrapelo tendríamos que seguir haciendo un cepillado en dirección al crecimiento del pelo, que al gato le molesta menos y como ves es bastante más colaborador. Si el gato está muy activo, como le está pasando ahora alcachofo que se está activando, pues puede ser que no nos deje mucho porque quiera jugar con el cepillo o con nuestras manos. Evidentemente si el gato se pone a jugar con el cepillo tampoco nos podemos enfadar con él, o sea, pues ya está, pues juegas un ratito con él y ya está. Lo único que tienes que tener es un poquito de paciencia. Zonas que le van a gustar más a tu gato que le cepilles, pues la zona del lomo, la zona de la cabecita, de detrás de las orejas. Esas serían las zonas predilectas para empezar. ¿Qué otras zonas no tendríamos que cepillar mucho? Pues la zona de la barriga, la zona de las patas, porque no son zonas que a los gatos les suela gustar mucho que le toque. Va también a depender un poquito del tipo de gato, porque hay algunos gatos que se dejan cepillar un poquito mejor que otros. Al cachofo, por ejemplo, el tema del cepillo no le gusta nada, de hecho si ves, intenta pararlo, pero si lo haces con un poquito de paciencia al final lo acabas cepillando. En cualquier caso es una manipulación que para el gato no es dolorosa y que aunque quiera jugar un rato, lo vas a poder hacer con un poquito de paciencia. No digo que esto sea una tarea rápida, sobre todo si el gato está muy despierto y cuando hayamos terminado ya de un lado, pues lo normal es que le demos la vueltecita y empecemos por el otro lado. Y bueno, pues depende de cómo se deje tu gato, pues tendrás que darle más tiempo o menos tiempo. Generalmente con que te asegures de haberle dado una pasada un poquito en profundidad, porque muchas veces se nos pueden quedar algunos recovecos y demás, con que le hayas hecho todo el cuerpo, le hayas hecho todo el pase, es suficiente. Evidentemente si tu gato tiene pelo largo y detectas cualquier tipo de nudo o lo que sea, pues te vas a tener que dedicar un poquito más a esa zona. Pero bueno, los gatitos de pelo corto el mantenimiento es bastante sencillo. Y una cosa que no tenemos que hacer a la hora de manipular a un gato y se ha puesto últimamente muy de moda, es lo que se llama la clipnosis, que es ponerle aquí detrás una pinzita o sujetarlo nosotros con la mano o con la boca, que lo hace alguna gente que puedes ver un montón de vídeos por Internet. ¿Qué pasa? Que evidentemente si nosotros utilizamos esa técnica estamos como recurriendo a un reflejo natural que tienen los gatos que hacen que se les relajen las extremidades anteriores. Claro, tú me puedes decir, bueno, pues si es un reflejo natural, ¿Qué problema hay? ¿Mi gato va a estar bien? Bueno, pues todo lo contrario. ¿Qué pasa? Que cuando se le relajan esas extremidades anteriores, el gato se queda como paralizado, como inmóvil y en esos momentos su nivel de estrés aumenta muchísimo. Cuando hay que darle una pastilla o cuando hay que hacer cualquier tipo de manipulación, es normal que el gato se estrese un poco, pero el gato tiene control de su movimiento y de su cuerpo si no le tenemos agarrado por ahí detrás. Por lo tanto, aunque se haya estresado porque le tengamos que dar la pastilla, pues él no se siente completamente desvalido. Si utilizamos esa técnica de sujetarlo por ahí detrás, a todo el estrés de darle la pastilla, también le tenemos que sumar todo ese estrés que siente el gato de decir, bueno, es que aunque yo me quiera mover no puedo. Entonces es una técnica que no recomendamos las personas que sabemos del comportamiento de los gatos, porque suma muchísimo más estrés al procedimiento que ya estemos realizando. Y otra cosa que tampoco deberíamos hacer con los gatos es tumbarlos de lado, como se hace muchas veces con los perros para hacer cualquier tipo de cosa con ellos. Los perros, si los tienes así de pie y los quieres tumbar, puedes hacer así, le tras las patitas hacia ti y el perro se tumba. Esto es, vamos, manejo básico de un perro que lo hacemos todos los veterinarios. Sujetar a un gato, pues no es lo mismo que sujetar un perro. Los perros generalmente con las patas no te van a hacer ningún daño y un gato si se pone muy nervioso, si te puede llegar a morder y arañar. Por eso siempre para los gatos tenemos el resto de técnicas que ya te he estado contando, como por ejemplo lo del tema de la toalla, que nos ayudan a manipularlos con un poquito más de firmeza para que el gato no sufra tampoco tanto estrés, para que terminemos antes con lo que estemos haciendo y para que nosotros sobre todo podamos manejarlo con seguridad. Ya ves que para hacer algunas cositas con nuestros gatos hay que ser a veces un poquito domador de leones porque incluso hasta un veterinario hay veces que los mininos se le resisten. Lo que debemos mantener siempre es la paciencia y los nervios bajo control para que nuestro gato mantenga un estado de estrés bajo. En cualquier caso, espero que todo lo que te hemos mostrado te haya resultado súper interesante porque estos son conocimientos de veterinario avanzado. Y si te ha gustado el vídeo, por favor, dame un like y dímelo en los comentarios. Además hay una forma muy buena de apoyar el canal que es mediante el Super Thanks. Tienes el botoncito aquí debajo, si le das al otro botoncito, al de suscribirte, te vas a enterar de cuando subimos nuevos vídeos, sobre todo si le das a la campanita de YouTube y activas en tu móvil todas las notificaciones. Y quiero recordarte que tenemos un canal secundario aquí en YouTube que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario. Pásate por él y échale un vistazo. No te vayas todavía porque tenemos que conocer a Rufina, la gatita naranja y Poroto, el gato blanco y negro que conviven en Argentina con su compañero humano Damián. Y por aquí tenemos a la familia numerosa de Patricia Romero, se llama Zuritsu, Chiquita, Michi y Mimosín. Y para terminar. No, no estás viendo doble, es que son dos hermanitos que se llaman Tanto y Coco y nos saludan con su compañera humana Beatriz. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. Qué oye, ya estás hartito. No me muerda, no me muerda. Estamos jugando tú y yo aquí estamos jugando tú y yo estamos jugando al escondite el cepillo, que no es un juguete, que es tu cepillo Alcachofo. Evidentemente no con todos los gatos podemos tener la suerte que tenemos con Alcachofo.
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