LA HISTORIA COMPLETA DE LOS GATOS 🌍 🐈 Del primer felino a tu compañero de casa ⌛ (IX Aniversario)

Javier Pariente traces cats from wild ancestors to house pets, then ranks 48 breeds by size with details on height, weight, origin, and temperament. The Maine Coon and Norwegian Forest Cat are the giants; the Manx, Selkirk Rex, and Ragdoll get special attention for their distinctive traits and the legends tied to them.
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¿Cómo llegaron los gatos salvajes a convivir con los humanos dentro de nuestras casas? ¿Sabías que hemos influido en que, por ejemplo, tengan las patitas blancas? ¿O que los antiguos egipcios eran tan, tan, tan fans de los gatos que los adoraban casi como si fueran dioses? Venga, pues acompáñame por este vídeo especial noveno aniversario del canal Mascotas y Familias Felices, donde te cuento la historia completa de nuestros gatos desde hace 25 millones de años hasta la actualidad, y también un montón de historias, de mitos y de leyendas que se han ido contando a lo largo del tiempo. Pero empecemos por el principio. Bueno, para nadie tiene que ser una sorpresa que nuestro gato es un felino del género Felis y se llama así porque pertenece a la familia Felidae. A esta familia también pertenecen los grandes felinos como pueden ser los leopardos, las panteras, los leones Todos estos felinos proceden de un ancestro, de un antecedente común, Proailurus lemanensis, y precisamente por eso tienen características que son iguales para todos. Por ejemplo, todos los felinos son carnívoros, también lo es tu gato, y todos salvo el león prefieren cazar en solitario, aunque es verdad que algunos, como nuestros gatos domésticos, pueden adaptarse bien a una estructura social. Este ancestro común vivió entre Asia y Europa hace 25 millones de años, nada más y nada menos. Desde esta parte del mundo se distribuyó al resto de continentes. Y tú me podrás preguntar, ¿cómo pudo llegar hacia lugares tan recónditos e incluso separados por mar como el continente americano? Porque durante toda su evolución, como el resto de las especies, pudo pasar por puentes de tierra que surgían cuando se retiraba el mar, por ejemplo durante las glaciaciones. De esta manera, el ancestro común llegó a todos los continentes salvo la Antártida, Australia, y tampoco llegó al Ártico. Pero el gato más parecido al común todavía tardó muchísimo tiempo en aparecer. De hecho, se considera que ese ancestro del gato común surgió más o menos hace 3 millones de años. Pero ni muchísimo menos podemos pensar que ese ancestro que apareció hace 3 millones de años ya era igual que nuestro gato, el que convive con nosotros en casa. Ese todavía tendría que seguir evolucionando muchísimo más y tardaría también bastante tiempo en comenzar a convivir con los seres humanos. De hecho, la domesticación del gato se piensa que ocurrió hace entre 4000 y 9000 años. O sea que si surgió hace 3 millones de años, fíjate la gran cantidad de años que tuvieron que pasar hasta que el gato comenzó a acercarse a los seres humanos. Hace más o menos 10.000 años se piensa que los gatos comenzaron a relacionarse con los humanos. Fue en Mesopotamia, en el Creciente Fértil, de donde proceden la mayoría de las especies domesticadas que a día de hoy tienen un contacto directo con las personas, como por ejemplo las ovejas o las vacas. Pero la primera vez que se ha podido demostrar que hay una asociación directa entre los gatos y las personas es en Chipre hace 9500 años. Es porque un gato montés joven fue enterrado en la tumba de un ser humano. Esto no significa que ese gato ya fuese doméstico, sino que probablemente tenía algún vínculo estrecho con ese ser humano y por eso se le enterró en el mismo lugar. Además, en otros sitios muy, muy lejanos, como por ejemplo puede ser en China, se ha descubierto también enterramientos de gatos con personas. Más o menos hace 7000 u 8000 años. En esta época ya se puede empezar a hablar de un contacto muy estrecho entre gatos, aunque estos fuesen todavía bastante salvajes, y personas. De hecho, con estos gatos que se han descubierto en China se ha hecho un pequeño estudio para demostrar cuál era la dieta que seguían. De ese estudio se extrae que estos gatos ya no eran solamente carnívoros, sino que también comían pequeñas cantidades de cereales. Probablemente los cereales que cultivaban los humanos cerca de los cuales vivían. Y ojo, que digo que vivían cerca porque realmente no vivían todavía con los humanos. A estos gatos, que eran muy salvajes, se les considera comensales, es decir, convivían cerca de los humanos aprovechándose de, por ejemplo, las plagas que podían surgir en sus cereales cultivados, pequeños ratoncitos o cantidades de comida que los humanos desechaban para alimentarse. Y por eso habían encontrado ahí un ambiente propicio para reproducirse. Pero en ningún caso, en ese momento, se les podía considerar compañeros felinos de esos humanos. Y así, poco a poco, se fue desarrollando esta relación entre el ser humano y el gato. Probablemente en Asia, ya desde aquel periodo, se fue estrechando el contacto que tenían los humanos con los gatos. Y fruto de esta relación tan especial, también fueron surgiendo mitos, leyendas e historias que, lo que más me gusta, es que por a nuestros compañeros felinos como portadores de la buena suerte. Mira, los gatos tricolor atraen la buena fortuna. Si eres seguidora del canal, ya me habrás escuchado un montón de veces decirte que las gatas tricolor son un poquito especiales, porque de hecho la inmensísima mayoría de ellas son hembras. Solamente una pequeña proporción son machos. Esto se debe a que tanto el color amarillo como el color negro están asociados al cromosoma X. De manera que una hembra que tiene 2 cromosomas X y además también el gen por ahí del color blanco puede tener 3 colores. Sin embargo, como los machos solamente tienen un cromosoma X y un cromosoma Y, en muy pocas ocasiones puede ser un macho de 3 colores. Por lo que encima, si el gato es macho y tricolor, es todavía mucho más especial y se denomina macho Klinefelter o con el síndrome de Klinefelter. Si quieres saber un poquito más sobre esto de los colores, te dejo aquí debajo un vídeo muy, muy interesante que hemos hecho en el canal. Pero bueno, ese no es el tema principal de hoy. Hoy vamos a decir por qué estos gatos atraen la buena fortuna. En Japón hay una leyenda que dice que los gatos tricolor pues representan como 3 elementos distintos de buena fortuna. Por un lado, el color amarillo sería el que atrae la riqueza, bueno, el éxito en la vida. El color blanco representa la pureza y el color negro ahuyenta los malos espíritus. Pero es que además todo esto se da la mano con la figurita del manekineko, que es el gatito este que tiene así la patita en alto, que a veces la mueve, que estamos hartos de ver, por ejemplo, en toda la cultura japonesa. Este gato también atrae la buena fortuna. Muchos de ellos son tricolor, de hecho, por el motivo que te acabo de explicar, pero después los hay de distintos colores porque cada uno, en teoría, atrae una cosa positiva distinta. En cualquier caso, el gato del manekineko también está relacionado con que a un negocio le vaya bien, haya prosperidad en una casa, y de hecho lo que sujeta es una moneda, como símbolo de prosperidad económica. Pero dejando atrás el tema del maneki-neko, también los navegantes japoneses, los marinos tradicionales antiguos, montaban en sus embarcaciones gatos de 3 colores porque se suponía que todos esos buenos augurios que atraía el gato también eran capaces de espantar las tormentas y hacían que sus navegaciones llegasen a buen término. Evidentemente, todo esto forma parte pues de una sabiduría ancestral que con el paso de los años pues ha quedado en mito, pero que a mí me gustan porque ayudan a mantener una visión positiva sobre los gatos en la sociedad. Gatos y Feng Shui, ¿la combinación perfecta? Mira, no nos vamos a ir del Lejano Oriente porque en, bueno, en China la filosofía del Feng Shui ayuda a ordenar las casas donde nosotros vivimos para que las energías fluyan de manera adecuada y que eso repercuta positivamente en las personas que viven dentro de esa casa. De hecho, no sé si tu gato descansa en algún lugar que a ti te llame la atención y que digas, oye, qué raro que el gato vaya ahí a meterse y que siempre quiera dormir ahí o tumbarse o descansar, meditar. Bueno, lo que hacen los gatos cuando no están observando, por ejemplo, por la ventana. Según esta filosofía, nuestros gatos podrían localizar lugares específicos donde fluye ese tipo de energía positiva que ayuda a equilibrar la casa. Evidentemente no pretendo resumir toda la filosofía ancestral del Feng Shui en este vídeo, y yo suelo ser bastante más pragmático. Y bueno, digo que el gato decide descansar en esa zona pues porque se está más calentito, o porque en verano da un poquito más de sol y por eso le gusta más, o sencillamente porque tú estás cerca y a tu gato le encanta tenerte pues alrededor para, bueno, decirte: oye, humano, estoy aquí contigo, dame un poquito de cariño. Pero no te voy a negar que me encanta que haya filosofías y teorías, sobre todo si son muy, muy antiguas, que relacionan a nuestros gatos con la energía positiva. Y sobre todo, si tú en tu casa ves que tu gato siempre descansa en una zona y no le encuentras ningún tipo de explicación, plantéate que ahí hay una energía buenísima en tu casa, vamos, la mejor. Y también me interesa que me contéis en los comentarios si es esto verdad, porque la verdad que el tema me apasiona. Llegamos al Antiguo Egipto, más o menos hace 3000 o 4000 años. A partir de ahí se considera que empieza una unión muchísimo más estrecha, y de hecho ahí ya se han datado restos fósiles de gatos que convivían con las personas. Realmente eran antecedentes un poco silvestres que se denominan Felis silvestris líbica, y se sabe que convivían con los humanos porque ya estaban más en contacto con ellos dentro de las casas. Ya se han visto en los enterramientos, se han visto en las zonas cercanas a las urbes. Y además también hay algunos dioses, como por ejemplo Bastet, a los que se les sacrificaban frecuentemente gatos para agradar, y estos gatos posteriormente eran momificados. El Felis silvestris líbica era ya, podemos considerarlo, muy parecido al gato que convive con nosotros. De hecho, nuestros compañeros felinos han cambiado muy, muy poquito. El pelaje de ese gato podría ser probablemente atigrado, y el color era más o menos claro. Se piensa que aproximadamente como un color arenoso. ¿Y el gato Sphinx no viene de aquí? Es que los gatos Sphinx, bueno, han sido después seleccionados, pero ese gato tenía pelo. Los gatos que vivían en Egipto tenían pelo, o sea, que la gente no piense que esos gatos eran calvos. ¿Y los de Mesopotamia dónde se quedaron? Fueron poco a poco evolucionando. Esto todo no se puede entender como que aquí uno y aquí otro, sino que eso poco a poco va evolucionando. De hecho, los de Mesopotamia han dado lugar a que en Egipto ya convivieran dentro de las casas, porque al principio empezaron estando más o menos alrededor, y después ya, como traían un beneficio que era luchar contra los ratones, contra las plagas y demás, pues por eso se les empezó a dejar convivir mucho más cerca. Y además te tengo que decir otra cosa: el Felis silvestris líbica todavía vive entre nosotros, que no es un gato que se quedó ahí en el pasado. Es el gato montés africano y actualmente vive en zonas con grandes extensiones de terreno donde hay una gran cantidad de caza para que se pueda alimentar. Es un gato salvaje. Precisamente en el Antiguo Egipto se produjo un gran salto hacia adelante a la hora de convivir estrechamente con los gatos, y esto influyó necesariamente en cómo los veían. Los egipcios fueron la primera gran civilización que comenzó a convivir con el gato como animal doméstico. Es verdad que hay algunos restos anteriores a los egipcios donde ya había un contacto entre gatos y humanos, y está demostrado con enterramientos de gatos en tumbas de humanos. Pero fueron realmente los egipcios los que le dieron un papel relevante a los gatos en sus casas. Los gatos encontraron en los egipcios una fuente muy fácil de alimento porque se acercaban a sus viviendas para comerse los pequeños roedores y las alimañas que se podían comer las reservas de alimento de los humanos. Además, todo el mundo conocemos lo inhóspito que es el desierto y que también hay algunos animales que pueden ser peligrosos para las personas, como pueden ser serpientes o escorpiones. Los gatos de paso los espantaban. Con esta relación todos ganaban: los humanos porque mantenían durante más tiempo sus alimentos a salvo de los roedores que se los podían comer, Y los gatos porque en el entorno de los humanos encontraban refugio. Pero todavía en este punto no podemos hablar de una relación muy estrecha. Simplemente los humanos toleraban a los gatos porque les eran útiles. Poco a poco, conforme fue pasando el tiempo, los gatos fueron tolerando también más a los humanos, se fueron haciendo más mansos y empezaron a relacionarse de una forma más directa. Aquí es cuando los gatos empezaron a relacionarse estrechamente con los humanos y entraron en sus casas. En nuestras casas. Pero más allá de este rol de comedores de roedores, ¿qué papel jugaban los gatos en la vida de los egipcios? Esto es algo que no podemos saber a ciencia cierta, pero sí podemos intuirlo a partir de los restos que nos han dejado los egipcios, como por ejemplo los murales pintados en las tumbas. Esto es algo bastante relevante porque los egipcios solamente pintaban en sus tumbas aquellos aspectos que habían resultado importantes para ellos en la vida. Y los gatos están muy representados en las paredes de estos enterramientos. A partir de estas pinturas hemos podido ver a gatos cazando al lado de los humanos, por ejemplo en la tumba de Nebamun o también en la tumba de Mena. Son enterramientos que datan más o menos del año 1400 al año 1300 antes de Cristo. Estas eran personas importantes dentro de la sociedad de la época. Porque por eso podían costearse una tumba tan ricamente decorada. Junto con estas representaciones hemos podido ver también gatos que estaban conviviendo con los humanos en escenas domésticas, dentro de sus casas. De hecho, es muy común ver representado al gato debajo de la mesa o debajo de la silla, e incluso se relaciona con las mujeres, porque si situaban al gato cerca de la mujer querían decir que le auguraban fertilidad. Como podemos ver en la tumba de Naght, que data de la misma época. Naght era un oficial del Antiguo Egipto y además era el astrónomo de Amón, escriba-sacerdote, jefe de los graneros y encargado de las viñas del rey durante el reinado de Tutmosis IV. O sea, que no era un cualquerucho. En esta época los gatos empezaron también a ganar un estatus social. De hecho, después te cuento otra más del estatus. Incluso los gatos tenían un papel relevante dentro de la mitología de los egipcios. Es muy frecuente la representación del gato enfrentándose al dios Apophis. El dios Apophis representaba el caos, las tinieblas, era el enemigo del dios Ra, del dios del sol, y venía por las noches. Cada día Ra vencía a Apophis y por eso volvía a venir la mañana. Los gatos muchas veces se encuentran representados con una daga en la boca cortando la serpiente de Apophis y de esa forma derrotando a las tinieblas. Todo esto indica que el papel de los gatos y los gatos como animal fue cambiando poco a poco en la sociedad de los egipcios. Al principio eran animales que teníamos cerca por nuestra propia conveniencia, y con el pasar del tiempo se fueron haciendo cada vez más importantes e incluso situándose al lado de las clases sociales más elevadas. Elevadas. Este cambio de concepción del gato también tiene que ver con la aparición de las momias felinas. Hay muchísimas momias de gatos repartidas por todo el mundo, y muchas de ellas proceden de enterramientos con humanos que querían tener a su compañero felino en la vida del más allá, pero siempre junto a ellos. De hecho, el príncipe Tutmosis de la XVIII dinastía se enterró también con su gato momificado. Y tú te podrás preguntar, entonces, en esta época ya debería haber veterinarios que cuidaran de los gatos. La verdad es que el papel de la medicina veterinaria, aunque no haya una figura como el veterinario propiamente dicho, se remonta a muchísimo tiempo antes de estos enterramientos. En el año 3700 antes de Cristo, en el periodo predinástico del Antiguo Egipto, es decir, antes de que hubiera reyes y faraones, ya hay enterramientos de animales junto con personas. Son enterramientos donde los gatos no están momificados, es decir, que no se tenía una concepción de ellos como animales de compañía. Pero en un enterramiento se ha descubierto un gato, en este caso un gato silvestre de la selva, Felis chaus, que tenía unas fracturas en las patas delanteras. Estas fracturas estaban solidificadas, estaban soldadas, Se habían curado. Para que las fracturas de las patas de delante se curen tiene que haber muchísimo reposo e incluso inmovilización. Por lo tanto, a ese gato hubo alguna persona que le estuvo atendiendo y cuidando durante ese tiempo que se le estaban soldando las fracturas. Eso quiere decir que ese gato recibió atenciones veterinarias. Por lo tanto, tenía que haber alguien que hiciera el papel del veterinario. Fíjate, la figura del veterinario es incluso anterior del endiosamiento del gato. Y hablando de dioses, ¿los gatos en Egipto eran vistos como dioses? Aunque es verdad que hay muchísimos dioses del Antiguo Egipto que tenían forma de persona y cabezas de animal, entre ellos el gato, no es habitual que los egipcios adorasen a los animales. En estos animales veían las características del comportamiento del propio dios. Si un dios, por ejemplo, tenía cabeza de león, su comportamiento generalmente era feroz. De hecho, es muy habitual que los dioses de la guerra tuvieran esas cabezas de esos felinos. Pero eso no significa que los animales reales, en este caso los gatos, fuesen los dioses, sino que eran formas en el mundo que incluso los dioses podían adoptar en determinadas circunstancias. Eran como una representación, como un recipiente que podía contener al dios. Pero en ningún caso era el dios en sí. Por eso no podemos decir que los gatos fuesen dioses para los egipcios, que seguro que más de uno, más de una, se ha quedado ahora mismo de piedra, como un egipcio. Pero es verdad que el aumento de popularidad de los gatos en el Antiguo Egipto hizo que incluso algunos dioses cambiasen de forma. Esto le pasó a la diosa Bastet, que empezó siendo una mujer con cabeza de leona y poco a poco fue cambiando la representación hacia una mujer con cabeza de gato. Bastet era una diosa buena, representaba las bondades de los gatos, era la diosa protectora de la familia e incluso también representaba aquellos aspectos beneficiosos del sol, que nos da la luz, que nos da el calor. ¿Recuerdas? Antes el gato te dije que derrotaba cada día a las Sin embargo, y pese a estas características bondadosas de la diosa Bastet, se decía que su comportamiento también podía ser algo cambiante, no sé si te suena de tu gato, y que a veces podía ser feroz e incluso agresiva. Alrededor de sus templos se criaban gatos, y estos gatos cuando morían eran cuidadosamente momificados y enterrados, con enterramientos que eran muy variopintos, desde zonas específicas donde se dejaban estas momias, hasta esculturas de madera que contenían dentro la momia. Así que podemos afirmar con total rotundidad que los gatos eran vistos como animales muy, muy importantes por los egipcios, pero sin llegar a ser dioses. De hecho, hay algunos historiadores grecorromanos que describen cómo a alguna persona la llegaron a linchar en Egipto por haber matado accidentalmente a un gato. No me sé el nombre, pero lo he leído. De esta forma, como has ido viendo, el gato común, el gato que vive con nosotros ahora mismo, Felis catus, que es como así se llamó en un principio, ha surgido a partir de los gatos silvestres que poco a poco han ido conviviendo con los seres humanos. Este es el motivo por el cual nuestros compañeros felinos en los momentos actuales se siguen adaptando muy bien a vivir en libertad, a vivir en el medio salvaje. Porque todavía conservan una gran cantidad de características de sus ancestros. Han cambiado muy poco por fuera, siguen manteniendo su agilidad, siguen manteniendo su habilidad para cazar. Todo eso nuestro gato lo mantiene dentro de nuestra casa, y si lo tiene que llegar a utilizar, no dudes que lo hará. Si por ejemplo nosotros cruzamos un burro con un caballo, pueden tener una descendencia que sería un mulo. Aunque el mulo no fuera fértil, ¿Por qué? Son del mismo género pero no son de la misma especie. Es decir, la naturaleza dice, vale, está bien que os podáis cruzar, pero no sigáis por ahí, por así decirlo. En el caso de los gatos no pasa así. Pueden tener descendencia fértil con los gatos silvestres porque están muy, muy emparentados. Son prácticamente lo mismo. Este es el motivo por el que se ha cambiado el nombre que tenía tradicionalmente el gato. Cuando Linneo le dio el nombre a los gatos, le dijo Felis catus al gato que vivía en casa y Felis silvestris al gato que vivía en el monte. Se consideraban que eran dos especies distintas, pero conforme se ha ido investigando, se ha descubierto que son realmente la misma especie y que el gato que convive con nosotros es realmente un gato silvestre disfrazado. Es Felis silvestris catus, es decir, es una subespecie de los gatos que son silvestres. Por eso se adaptan también a vivir en libertad, y por eso son pequeñas fieras indómitas que conviven con nosotros en casa. A partir de los egipcios, poco a poco, el gato se fue buscando un hueco en la casa y en la vida de los seres humanos, porque le aportaba una serie de beneficios, sobre todo porque luchaba contra plagas que a los seres humanos no le convenían, como por ejemplo podían ser los roedores, que se comían su grano y arruinaban las cosechas. Cosechas. Y con esta convivencia se comenzó a desarrollar un poco el carácter más manso del gato. El gato lógicamente tuvo que adaptarse a vivir con los humanos. Si el gato se asustaba de los humanos, no podía vivir cerca de ellos. Pero es que además él también obtenía un beneficio, porque si vivía cerca de los humanos además obtenía comida, y de una forma muy sencilla. Prácticamente no tenía que desplazarse para poderla cazar porque sabía exactamente dónde iban a estar los ratones. Los humanos, como se beneficiaban de los gatos, también comenzaron a alimentarlos y empezaron a tolerar mejor a aquellos gatos que tenían un comportamiento un poco más dócil hacia las personas. Con el paso de los años fue evolucionando su carácter hasta el gato que conocemos actualmente. Y es por todo esto por lo que no podemos hablar de una auténtica domesticación. El ser humano no ha generado una especie cuando ha comenzado a convivir con el gato, como sí lo hizo con el perro y los lobos. El perro es una especie distinta de los lobos. En el caso de los gatos, la especie es exactamente la misma. Porque el ser humano no ha reproducido artificialmente a los gatos. Evidentemente podemos hablar de que el ser humano ha participado en la reproducción de algunos tipos de gatos domésticos, como pueden ser determinadas razas o razas con pedigrí, o incluso en el caso del gato bengalí, donde se cruzó gatos silvestres con gatos domésticos para que tuvieran las características de los gatos silvestres en el pelaje. Solamente en esos casos es cuando podemos hablar de esa reproducción más o menos artificial. Sin embargo, por el hecho de estar junto a los humanos, se comenzaron a fijar determinados tipos de caracteres en nuestros gatos, como que fuesen más mansos o más sociables. Y ocurrió algo accidental que influyó en que a día de hoy muchos de nuestros gatos tengan las patitas blancas. No sé si te has fijado que los gatos domésticos, los que viven cerca de los humanos, tienen unas características en su pelaje que no se observan generalmente en los gatos silvestres. Me estoy refiriendo a las manchas blancas. Muchas veces estas manchas se encuentran en la zona de su pecho o en las patitas, que es específicamente de lo que vamos a hablar hoy. Esta característica, si te pones a pensar en ella, es casi contraevolutiva. Es decir, al gato le quita posibilidades, por ejemplo, de ocultarse entre la hierba, de acechar una pequeña presa, o incluso de no ser visto por sus depredadores, porque lógicamente ese blanco es como una especie de diana diciendo, oye, aquí estoy. Entonces, ¿cómo es posible que esto se haya dado en los gatos y sobre todo se haya mantenido a lo largo de la evolución? Y estoy seguro que si ahora te pones a pensar en gatos que conoces, muchos tienen, por ejemplo, calcetines blancos. De hecho, gatitos que salen aquí en el canal, como lógicamente Alcachofa, pero también Milú o también Totoro, todos tienen las patas blancas, o al menos alguna de ellas. Por si no lo sabes, el tipo de pelo más ancestral, más antiguo que tienen nuestros gatos es el atigrado. Bueno, más concretamente el agutí, que es ese pelo así como marrón claro y oscuro que se suele intercalar en bandas o en rayas, como le pasa por ejemplo al cachofo en la parte de su cuerpo que no es blanca. Este es el pelo más clásico que tendrían los ancestros silvestres de nuestros compañeros felinos, los que todavía no estaban tan acostumbrados a vivir con la las personas. Sin embargo, nuestros gatos ahí tienen partes blancas, y esto tiene muchísimo que ver con cómo se ha ido desarrollando la convivencia entre el gato y el humano. Generalmente se suele decir que nuestros gatos no están domesticados del todo, es decir, no han pasado por un proceso como sí lo han hecho, por ejemplo, las vacas, las ovejas o incluso los perros. Son animales que se han ido acostumbrando poco a poco a la convivencia estrecha con el ser humano porque para los dos esa convivencia resultaba beneficiosa. De hecho, no hace tantísimo tiempo que los gatos viven con las personas. Bueno, en términos evolutivos, lógicamente, aproximadamente 10.000 años. Estos gatos encontraron alrededor del ser humano el lugar perfecto para crecer, para reproducirse, para tener una zona más o menos estable. Los humanos espantaban a sus depredadores y además atraían a sus presas porque también en ese tiempo ya se había empezado a desarrollar la agricultura. Entonces el ser humano almacenaba trigo, grano en general, y a esos granos venían los ratoncitos a comérselos. Por eso los gatos tenían mucho más sencillo cazar y, por lo tanto, comer si se encontraban cerca de las personas. Poco a poco se fueron dando cuenta tanto aquellos humanos antiguos como los gatos ancestrales o más primitivos que esa convivencia mutua era beneficiosa para ambos, y por eso los seres humanos empezaron a alimentar a esos gatos que vivían cerca. Pero claro, si el gato no se fiaba tanto del humano, pues no se acercaría ni siquiera aunque le pusieran comida. Entonces, en la evolución se fueron manteniendo caracteres de gatos más dóciles, más sociables, con menos miedo hacia las personas, porque esos eran los que tenían siempre asegurada la comida. De todo esto de la evolución de los gatos ya te he hablado aquí en el canal, y si quieres ver lo curiosa que es toda la historia te dejo aquí debajo el vídeo enlazado en la cajita. Pero bueno, aquí hemos venido a hablar de patitas blancas y de manchas blancas. ¿Qué tiene que ver con todo esto de la evolución? Bueno, tenemos que centrarnos en cómo se genera el pigmento en el pelo del gato, es decir, el color. Los pelos blancos de nuestros gatos no tienen pigmentación, no tienen melanina, que es el pigmento natural de la piel, tanto de los gatos como de personas. Esta melanina se produce en unas células especiales llamadas melanocitos, y durante el desarrollo del gato, cuando son embriones, estos melanocitos se producen en una zona muy concreta que se llama cresta neural. Desde esa zona, que es más o menos la parte de en medio del embrión, como en la zona de la espalda, ya van migrando hacia todas las regiones del cuerpo. Cuando hay alguna región donde no llegan esos melanocitos esos pelitos salen blancos. Si lo piensas, es como si nuestros gatos hubieran recibido el color como si fuera una pintura, como si se lo hubiéramos echado desde arriba y va resbalando por su cuerpo desde la parte central, que suele estar casi siempre bien coloreada, hacia las partes más lejanas, que suelen ser de color blanquecino. En el caso en el que tengan manchas, lógicamente. Si tu gato tiene la capa de un solo color, pues en este caso no hay pelos blancos. Y como siempre digo, suele ser el patrón de los colores de los gatos, puede ser muy variable, vale, pero estoy hablando de una generalidad. Y todo esto de cómo se distribuye el color tiene que ver muchísimo con los genes, y aquí es donde interviene directamente el ser humano, bueno, o indirectamente, ahora te lo cuento. Hay algunos genes que se encargan de determinar cómo se encuentra el color distribuido en el cuerpo de los gatos. De hecho, hay un estudio que te dejo aquí abajo enlazado en la cajita de descripción donde se estudió en los gatos birmanos cuál era el gen que se encargaba de que tuvieran calcetines, de que sus patitas fuesen de color blanco. Porque es que el estándar racial de esos gatos es que siempre las patitas tienen que ser de color blanquecino, es decir, tienen que tener calcetines. Y estudiándolo, los científicos encontraron cuál era el gen responsable, que se llama el gen KIT. Este gen tiene una característica muy concreta o muy especial, que es que no es dominante. Para que los gatos birmanos mantengan sus característicos calcetines, el padre y la madre tienen que tenerlos. Y si juntamos un gato con calcetines y un gato sin calcetines, sus crías no los tendrán. Entonces, el humano, como a lo largo de la historia ha buscado la estética para conseguir una determinada raza, ha juntado gatos birmanos con calcetines para que la raza se mantenga de esta forma siempre. Porque ya sabéis cómo son esto de las razas: si alguna tiene alguna característica que no se quiere mantener o que no se considera dentro del estándar racial, ese individuo no se elige para tener crías. Bueno, así somos los seres humanos. Otra cosa es que nos parezca mejor o peor, que ya sabéis que nosotros no estamos a favor de que se produzcan razas de manera industrial o artificial. Nosotros queremos que los gatitos que lo necesitan porque están abandonados y no son precisamente de raza tengan siempre una oportunidad. Y como siempre te digo, adopta, no compres. Bueno, pero esto se ha estudiado en el gato birmano porque se vio que era una característica muy marcada que tenían. Pero esto, ¿cómo se extrapola al resto de los gatos? En este caso no ha sido una cuestión estética buscada por el hombre, sino que se ha producido de una forma bastante accidental. Forma parte de lo que se llama el síndrome de la domesticación. Ese síndrome se refiere a cambios que se han producido en todas las especies que conviven con el ser humano para adaptarse mejor a la vida con el hombre, con el ser humano, en un entorno social. Hay veces que estos cambios son buscados, pero hay algunas veces que son cambios accidentales. En el caso de los calcetines, de las patitas blancas, se piensa que ha sido un cambio accidental. Lo que pasa es que lo que las personas buscaban cuando, bueno, ayudaban a que los gatos se criasen a su alrededor era que estos gatos fuesen más dóciles. Si lo recuerdas, te he dicho que los melanocitos, las células del pigmento del cuerpo, se producían en la cresta neural. En esta cresta neural también se desarrolla el sistema nervioso de los gatos. Y entonces los seres humanos, seleccionando entre comillas gatos que fuesen más dóciles, que se acercasen más, también estaban modificando ese sistema neurológico de nuestros gatos. Y bueno, de una forma paralela también estaban influyendo en el color que tenían. Este síndrome no solamente se produce en nuestros gatos, sino también en el resto de especies domésticas. Como por ejemplo pueden ser los perros, los caballos, los cerdos, y se produce de una forma accidental. No se están buscando características. Los animales se fueron seleccionando sobre todo para ganar en mansedumbre, es decir, en animales que pudieran convivir más estrechamente con las personas, y paralelamente mantenían una serie de rasgos que además se han visto que son comunes en muchas especies, como por ejemplo cabezas más redondeadas, hocicos más cortados. Todas estas características que se fueron produciendo con el paso de los años no es que fuesen buscadas por las personas, sino que se producían de forma accidental. Y precisamente en este mismo nivel tenemos que encontrar las manchas blancas en nuestros gatos. Así que con esto ya podemos un poco explicar cuál es el misterio que se encuentra detrás de las patitas de color blanco, de los calcetines. Pero ojo, una cosa quiero que te quede clara: no está relacionado directamente que un gato tenga manchas blancas o que tenga ciertas partes de su cuerpo blancas con que sea más tranquilo, más relajado en su día a día, con que tenga una personalidad más extrovertida. Esto se tiene que considerar a nivel de especie, es decir, la mayor parte de los gatos se han adaptado mejor a la vida con las personas, y a nivel de especie esto les ha supuesto una ventaja. No significa que ya sí porque sí cualquier gato que tenga alguna parte de su cuerpo blanca ya vaya a ser el gato cojín, el gato que no se quiera mover cuando estemos cerca. Después, cada uno de los gatos específicamente va a tener su propia gatunalidad, y por eso los tenemos que tratar de una forma individual. Además, de la misma forma que hemos visto en China, en Occidente también comenzaron a surgir leyendas alrededor de los gatos. Más en concreto, en la Edad Media ocurrió algo muy importante que marcó a nuestros gatos negros de por vida. Te voy a pedir que te remontes un poco atrás, pero muy, muy atrás. Nos vamos a ir a la mitología de los pueblos célticos que vivían en Escocia y en Irlanda. Había un mito que se llamaba el mito del Cait Sith, que en gaélico significaba Cait, gato, y Sith, hada o bruja. Entonces eran los gatos bruja o los gatos hada. El caso es que estos kaitshi eran gatos grandes, más o menos del tamaño de un perro, de color negro, y que tenían una mancha blanca en el pecho. Pero lo más importante de ellos es que podían robar el alma, y no robaban el alma de cualquiera, robaban el alma de los muertos. Entonces ya estás viendo un poco que en aquella cultura este tipo de gatos estaban relacionados con algo que la gente no quería que pasase. Por eso los celtas, la cultura celta, no dejaba entrar a a gatos en la casa donde había muerto una persona. Y si ya vivía un gato allí o estaba por allí, no lo dejaban entrar dentro de la estancia donde estaba la persona que acababa de morir, porque estos gatos solamente le podían robar el alma a un difunto al cual los dioses todavía no hubieran reclamado su alma. ¿Y qué hacían para evitar que el kaishi robase el alma del muerto? Se inventaban juegos mientras que estaban velando al difunto. También cantaban canciones, se interpretaban melodías que se supone que al gato le gustaban para que el kaiichi se entretuviese bailando en lugar de ir donde estaba el muerto. Pero además de todo esto, tenían por la casa todo lleno de hierba gatera menos en la habitación donde estaba el difunto. Así, si el kaiichi entraba dentro de la casa, se entretenía con la hierba gatera y no iba donde ellos no querían que entrase. Y sabían que a ellos les encantaban los acertijos. Las personas que estaban en el velatorio se ponían a decir acertijos Y entre todos los presentes, en lugar de dar una respuesta correcta, ponían como distintas alternativas para resolver ese acertijo. Así, el Cait Sith se entretenía intentando dar respuesta a esa adivinanza en lugar de ir donde estaba el difunto. Pero el problema es que estos gatos no solamente robaban el alma. En la fiesta del Samhain, que era el año nuevo celta y que se celebraba entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, la noche de difuntos, los celtas tenían que poner en las puertas de sus casas un platillo con leche porque al Cait Sith le encantaba beber esa leche. Si una familia no lo hacía, el Cait Sith maldecía esa casa y sus vacas se secaban, y durante el siguiente año no iban a tener leche. Como veis, todo relacionado con la mala suerte. Pero es que además estos gatos no se llamaban Cait Sith por un mero capricho, se les llamaba gatos bruja porque pensaban que las propias brujas se podían transformar en gatos, es decir, que esos gatos eran brujas transformadas. Y ahora viene un dato curioso, bueno, si es que esta historia no es lo suficientemente curiosa. Las brujas solamente se podían transformar en gato 8 veces en toda su vida. Se podían transformar y destransformar solamente 8 veces. Si elegían transformarse una novena en gato, ya se tenían que quedar con esa forma para siempre. Y de ahí es donde viene que en la cultura anglosajona los gatos tengan 9 vidas, porque se supone que ese gato es la última transformación que pudo hacer una bruja. Lo que no sé es por qué aquí en España los gatos tienen 7 vidas en lugar de tener 9 vidas. Si tú conoces la respuesta a eso, déjamelo en los comentarios. Bueno, y hasta aquí la historia celta del Cait Sith, pero es que además los gatos negros fueron marcados otra vez en la historia, y quizás esta vez fue la definitiva. Se dice que durante la Edad Media, en el siglo XIII, el Papa Gregorio IX tuvo un sueño con un gato negro que estaba reencarnado, o donde estaba reencarnado el diablo, y que lo obligaba a postrarse ante él. Pero es que además, en aquella época, la cultura cristiana convivía con otros ritos y otras culturas que adoraban otros dioses y que lógicamente estaban en contra del cristianismo. El Papa tuvo conocimiento de que había algunos ritos donde se adoraba una estatua de un gato negro con la cola erguida. Y entonces ordenó perseguir a esos herejes. Algunas personas también dicen que estaba como implícito que ordenó perseguir a los gatos negros. Los estudiosos dicen que eso no es del todo cierto porque la bula papal, o sea, el decreto donde dijo el Papa que se tenía que perseguir a esos herejes, está publicado, se puede leer, y ahí no se ve nada en ningún momento donde se diga algo de perseguir a gatos o de exterminar a gatos ni nada por el estilo. La bula se llama Vox in Rama y te la dejo aquí debajo en la caja de descripción. Creo que la única versión que he encontrado por ahí está en italiano. Bueno, pero sea como sea, todo esto también contribuyó a que de algún modo se demonizase a los gatos, porque evidentemente el Papa no dijo nada en contra de los gatos, pero estaban metidos en ese rito. Es posible que a partir de aquel momento las personas de la Edad Media empezasen a mirar a los gatos con recelo. Y también hay algunos historiadores que han supuesto que el brote de peste negra que se produjo ya después en el siglo XIV en Europa pudo venir motivado porque se exterminasen gatos al estar relacionados con los ritos herejes. Y al no haber gatos, pues las ratas proliferaron, y las ratas eran el vehículo de las pulgas, que eran las que transmitían la peste negra. Y por eso se produjo esa gran epidemia de peste. Para que veáis lo importantes que son los gatos. Pero bueno, también hay que decir una cosa: esta teoría tampoco está comprobada. Y esta tradición de la cultura cristiana es posible que haya perdurado un poco hasta nuestros días por la expansión del cristianismo que se produjo en el mundo. Y nosotros, que convivimos con unas raíces cristianas en nuestra cultura, la hayamos absorbido sin darnos prácticamente cuenta. En cualquier caso, sea verdad, sean mentiras, sean mitos o lo que sea, ya puedes ver cómo la historia ha ido poco a poco influyendo en cómo percibimos nosotros a los gatos negros y en que en cierta medida siempre se les haya asociado con un lado maligno, mala suerte, con un reverso un poco tenebroso y, por supuesto, con la brujería. Las brujas, gatos negros, todo el mundo lo hemos visto en millones de imágenes. Y esto no ha hecho más que ponerle las cosas muy difíciles a nuestros compañeros felinos negros. Salen menos de los refugios porque la gente no los quiere adoptar. También entran más gatos negros en los refugios porque la gente los abandona. Hay algunas personas incluso que, movidos por esta superstición y que dan mala suerte, incluso les hacen daño, o que si los ven por la calle le tiran una piedra. Vemos cómo estos gatos están sufriendo simplemente por el color de su pelaje. Bueno, sabemos que hay gente que adopta gatos negros de los refugios cerca de Halloween para hacer a saber qué con ellos. Pues sí, José tiene razón. Quienes hemos trabajado con personas que a su vez son voluntarias en refugios y demás nos cuentan que por estas fechas se disparan las demandas de gatos negros. Y es verdad que muchos refugios son muy recelosos de dar en adopción gatos negros para Halloween. Primero, porque pueden ser una moda y la gente los pueda adoptar simplemente por atrezo, por tenerlos en casa porque es Halloween y hacerse la foto para Instagram. Y segundo, porque también podría caber la posibilidad de que algunas personas, movidas por sus ritos y sus historias, los utilizasen para realizar celebraciones ocultistas y relacionadas con la magia, y que para eso utilicen a los gatos. Incluso en algún sitio he leído yo que podrían estarse sacrificando este tipo de gatos en casas privadas. Pero para acabar con todos estos mitos, estamos haciendo este vídeo y se instauró precisamente el día 21 27 de octubre como el Día del Gato Negro, para que entre todos le demos voz a los gatos negros y que podamos decir bien claro y bien alto que son animales pues muy buenos. La verdad que sabéis que a mí me encantan. De hecho, hay un estudio de la Universidad California Davis donde se explica por qué los gatos negros sobre todo son gatos bastante dóciles, bastante familiares, y que se llevan muy bien con otros gatos, y es por sus características genéticas. Estos gatos tienen un gen que se llama no agoutí, que determina que su cuerpo es uniforme, homogéneo, de color negro entero. No tiene rayas ni manchas. Este gen no agoutí también se ha relacionado con gatos que son tradicionalmente dóciles, y como los gatos negros lo tienen en una alta proporción, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que son gatos muy familiares, muy gregarios, que les gusta vivir en una unidad muy compacta. Que se llevan bien con todo el mundo, vamos. Pero no todas las leyendas alrededor de los gatos negros van a ser negativas. Precisamente hay dos que me encantan porque hacen que nuestros gatos negros sean nuestros perfectos compañeros. Acompáñame a conocer la leyenda del culo neko y cómo se veía a los gatos negros en el folclore escocés. Los gatos negros y la historia que nadie te ha contado. En Japón hay una leyenda donde se habla de un gato negro como protector de un samurái. Se llama el Kuro Neko, literalmente el gato negro. Cuenta esa historia que en una noche de una gran tormenta donde la vida de ese samurái corría un gravísimo peligro, de repente se encontró en el bosque a un gato negro. Y el gato negro, cuando vio que la vida del samurái probablemente no iba a poder continuar después de aquella noche, le acompañó y le guió debajo de un árbol hueco donde el samurái se pudo refugiar y así sobrevivir. Por eso, en Japón, el color negro en los gatos se relaciona con buena fortuna y con que ahuyentan los malos espíritus. Hay otras historias, por ejemplo, en el folclore escocés, donde se cuenta que si un gato negro desconocido para ti viene a la puerta de tu casa, es una señal de buen augurio y que te va a traer fortuna y prosperidad. Así que no quería dejar pasar la oportunidad de este vídeo para hablar bien de los gatos negros, porque muchas veces nos detenemos en eso de que los gatos negros pues dan mala suerte, de que están relacionados con la brujería, y eso dificulta muchísimo la adopción de este tipo de gatos de los refugios. Entonces, casi siempre los últimos que se quedan, los pobrecitos, los que no tienen casi nunca oportunidades de encontrar una familia, son esas pequeñas panteritas que son adorables. Así que ya está bien, y ya era el momento de que se hablase bien de ellos en un vídeo en internet. Quería utilizar este vídeo para eso. Por otro lado, tenemos también otros gatos mitológicos que eran de color gris, que son los gatos que acompañaban a la diosa nórdica Freya. Esta diosa, que bueno, representa la fertilidad, iba montada en un carro tirado por dos potentes gatos bosque de Noruega, enormes. Estos gatos muchas veces aparecen representados como de color gris, representan un poco la fuerza, la lealtad, y tienen nombres que se les dieron en tiempos más recientes, en los últimos siglos. Y se llaman bigul y triegul. Bigul significa como el oro de las abejas, está relacionado con la miel, bueno, con un don de la naturaleza realmente. Y triegul significa el oro de los árboles, que lo podemos asociar con el ámbar. Como ves, son cosas muy valiosas que puede otorgar la naturaleza, y por eso en este caso me gusta más la leyenda, porque estamos relacionando a nuestros gatos con aspectos beneficiosos. Independientemente de eso, podemos ir también a aspectos un poco más mundanos, y es verdad que estos gatos, por el color del pelo, no lo tienen tan complicado como, por ejemplo, los gatos negros a la hora de salir de un refugio. En cualquier caso, quiero recordar, y aprovecho siempre estos vídeos para intentar romper los mitos que rodean a los gatos: los gatos no dan mala suerte, no están embrujados, no te van a traer nada negativo a tu vida. Y como siempre digo, no tienes que basarte en el color del pelo de un gato para decidir si adoptarlo o no adoptarlo. Todos los gatos te van a aportar un montón de cosas beneficiosas para la vida. De hecho, se ha relacionado con hasta una mejor salud cardiovascular. No te digo más. Pero vamos a dejar atrás esas historias y leyendas sobre nuestros gatos para centrarnos en acontecimientos reales más recientes donde nuestros gatos han sido protagonistas. Y aquí, desgraciadamente, tenemos que hablar de cuando los humanos hemos utilizado a los gatos para nuestro propio interés, a pesar de que los avances que hayan conseguido hayan sido relevantes. La gata astronauta Félicette. Seguramente si te pregunto por algún animal astronauta se te viene a la cabeza un nombre: Laika, una perra que fue lanzada al espacio por los soviéticos en el año 1957 a bordo de la nave Sputnik 2. Pero prácticamente nadie conoce que unos años más tarde, lo tengo por aquí apuntado, en el año 1963, los franceses también tuvieron a su propio animal cosmonauta, en este caso la gata Félicette. Mírala, se parece un poco a Milú y todo. Realmente, antes del lanzamiento, Félicette no tenía nombre. Lo hicieron así los investigadores para evitar generar demasiados vínculos. La gata Félicette fue entrenada exactamente igual que como se entrenan los astronautas humanos. Félisette fue una gata callejera rescatada de las calles de París que en el año 1963, exactamente el 18 de octubre, realizó un viaje fuera de la atmósfera. Aproximadamente duró este viaje 13 minutos y volvió sana y salva a nuestro planeta, a diferencia de la perrita Laika, que falleció durante su viaje espacial. El tema es que Félisette no es muy, muy conocida. De hecho, hasta hace bien poco no disponía de ningún tipo de monumento o de placa que reconociera esta proeza. En el año 2017 hubo una persona que se dio cuenta de esta situación y que empezó a mover por las redes que quería construirle un monumento a Félicette. Al final se construyó una estatua y es esta que estás viendo ahora mismo, pero no he encontrado en internet la información de dónde se encuentra. Así que si tú sabes dónde está el monumento a Félicette, la gata astronauta, déjame un comentario y así organizamos una peregrinación verla. CC, Copycat o Carbon Copy. Quizás este nombre no te suene absolutamente de nada, pero si te hablo de la oveja Dolly seguramente ya sepas por dónde va su historia. Dolly fue el primer animal mamífero clonado. Se realizó esta clonación en el año 1997. Pocos años después, en el año 2001, CC o Copycat o Carbon Cat, depende de donde busques el nombre te lo vas a encontrar de una forma u otra, se convirtió en el primer gato clonado de la historia. Bueno, realmente es una gata. CC vivió durante 18 años, que no está nada mal para un gato, y era exactamente igual genéticamente hablando que la gata donante llamada Rainbow. Aunque seguramente nadie diría que son dos gatos genéticamente idénticos. Los colores son completamente distintos. Esto se debe a que el color de tu gato sí depende de los genes, pero el patrón que tiene en el cuerpo, los dibujos, van a depender del desarrollo que se produce en el útero de la madre. En ese momento se empiezan a expresar algunos genes, otros igual no se expresan tanto, y se desarrolla un patrón completamente distinto. Esto hace que aunque son gatos genéticamente idénticos, como si fuesen el mismo gato, no tengan los mismos colores por fuera. Lógicamente, cuando pensamos en Dolly, que era una oveja blanca, pues es más difícil darse cuenta de ese tipo de situaciones, pero en el caso de los gatos se hace muy patente. Si esto de la genética y de los colores de los gatos te ha llamado la atención y quieres saber por qué tu gato tiene el color que tiene, no te pierdas este vídeo en el que hablamos de ello aquí en el canal. Te lo dejo enlazado en la cajita. Larry, el gato primer ministro. Lo malo de ser político es que cada 4 años tienes prácticamente que estar pensando si tienes que hacer las maletas y mudarte de la casa en la que vives, porque puede ser que no vuelvas a salir elegido. Pero este problema no lo tiene Larry porque es el gato oficial de Downing Street. Downing Street es el sitio donde está la residencia oficial del primer ministro del Reino Unido. Larry tiene muchísima suerte porque se mudó a esta casa hace 12 años y ha visto pasar entre sus muros a nada menos que 5 primeros ministros del Reino Unido: David Cameron, Theresa May, choriza May, Boris Johnson, Liz Truss y el actual primer ministro Rishi Sunak. Fíjate tú si está aguantando a todos esos políticos que van yendo y viniendo. Larry fue, entre comillas, contratado para lidiar con los ratones que se podían encontrar en la residencia del primer ministro del Reino Unido. Pero además de eso es un gato que suele estar en las ruedas de prensa cuando se producen en la calle, incluso sale y se va por ahí con los periodistas un rato. Además es un gato influencer porque cuenta con más de 830.000 seguidores en Twitter. Y desde aquí, desde el canal, le deseamos a Larry que tenga todavía una vida muy, muy larga y feliz en Downing Street. Y dado cómo está la política del Reino Unido últimamente, es muy posible que este no sea el último primer ministro que conozca. Mr. Chipie, el gato explorador. Bueno, vamos a hacer un viaje. Es el año 1914 y los países del mundo están envueltos en una espiral de a ver quién explora más y a ver quién consigue más recursos. Movidos por este empeño, hay algunos países que se han lanzado a la conquista del Polo Sur. De hecho, en el año 1914 se intenta cruzar la Antártida de lado a lado. Ahí tenemos la Expedición Imperial Trasantártica, que se desarrolló desde el año 1914 hasta el año 1917, y a bordo del barco Endurance, dentro de esta expedición, va Ernest Shackleton. Este explorador irlandés quería hacer esta proeza por la Antártida porque un noruego había llegado un par de años antes, en el año 1911, al Polo Sur. Era Roald Amundsen. Así que se embarcó en una expedición pagada por el gobierno del Reino Unido para hacer esta proeza. ¿Qué pasa? En aquellos tiempos los barcos pues tenían, aparte de los tripulantes humanos, también tripulantes animales. Había ratas que se querían comer la comida y para evitarlas también se embarcaban perros, y gatos sobre todo. Y ahí precisamente tenemos a Mr. Chippy, que no era un compañero felino de Shackleton, sino que un amigo suyo se lo prestó para que lo enrolase dentro del barco. La expedición fue un poco trágica porque mientras que estaban cruzando el Ártico, el barco se quedó encallado con el hielo. La presión del hielo hizo que se quebrase el casco del barco, dejando a los exploradores varados en mitad del hielo. Los exploradores tuvieron que seguir avanzando utilizando para ello los botes salvavidas que llevaban en la embarcación y recorrieron cerca de 1300 kilómetros hasta que llegaron a una isla de la cual fueron rescatados. Desafortunadamente, Mr. Chipie no pudo terminar su misión. Hay varias teorías. Según las crónicas que he podido leer por internet, se sabe que murieron tanto los perros de trineo como el pobre Mr. Chippy. No se sabe si por un disparo o por cualquier otro motivo, o si quizás sirvió para alimentar a la tripulación que estaba atrapada en el hielo. En cualquier caso, la proeza de Mr. Chippy de ser el primer gato que fue a la Antártida fue reconocida por la Sociedad Antártica de Nueva Zelanda, que le construyó un monumento, una estatua de un gato de bronce, que hoy se puede visitar en la tumba de su compañero humano Harry McNair. En Wellington, Nueva Zelanda. Una historia con final trágico, pero al menos han reconocido la proeza de Mr. Chippy. La segunda gata más rica del mundo. Seguramente la gata de la que te voy a hablar ahora mismo tiene más dinero que todos los que estamos viendo este vídeo juntos. Esta gata se llama Olivia y es una preciosa Scottish Fold cuya compañera humana es Taylor Swift. Y según la revista Billboard, tiene un patrimonio de más de 97 millones de dólares. Han calculado el patrimonio de la gata Olivia viendo más o menos cómo eran las métricas de sus redes sociales y también teniendo en cuenta que es toda una estrella, ya que participa en algunos vídeos de la cantante y también en otras promociones y anuncios. Y ahora yo me pregunto, ¿Cuántas latitas se podrán comprar con cerca de 97 millones de euros? Bueno, seguramente no le hagan falta porque estoy convencido de que Taylor Swift la tiene muy bien cuidada. Si te preguntas de dónde viene el nombre de Olivia, viene de la serie Ley y Orden. Es un personaje del que parece que Taylor Swift es fan. Y entonces ahora me preguntarás, madre mía, si la gata de Taylor Swift, Olivia, es la segunda más rica del mundo con 97 millones de dólares, ¿cuánto dinero tiene que tener la gata más rica del mundo? Pues para eso también tengo respuesta. Es Nala Cat. Esta gata de 12 años se estima que más o menos tiene 100 millones de dólares de patrimonio y además cuenta con un récord Guinness del año 2020 siendo la gata que más seguidores tiene en Instagram, aproximadamente 4,4 millones. Hace ya bastante tiempo, en los años 70 del siglo pasado, se realizó un estudio donde se demostraron cosas muy interesantes. En este estudio se modificó una parte muy concreta del cerebro de los gatos, que es la que impide que su cuerpo se mueva cuando se encuentran dormidos. Esta parte se inhibió de manera que los gatos se podían mover cuando estaban soñando. Así, cuando entraban en fase REM, empezaban a emular movimientos en su cuerpo con relación a lo que ellos estaban evocando en su cerebro. Y los movimientos que desarrollaban los gatos, ¿cuáles eran? ¡Oh, sorpresa! Pues los parecidos a cazar, acechar, coger con las garritas una presa, e incluso morderla, mordisquearla para comérsela. Por eso se supo que esos gatos estaban soñando con actividades diarias, cotidianas, con el tema de la caza. Vamos, evidentemente esto es un estudio bastante antiguo que se realizó en los años 70 e implica la experimentación con gatos. Y vaya por delante que yo estoy en contra de la experimentación con animales, pero haciendo el vídeo me encontré con el dato y te lo quería comentar. Precisamente por toda esta información que se tiene, se sabe cómo son los sueños de nuestros gatos cuando entran en fase REM, cuando están profundamente dormidos. Es muy posible que tu compañero felino esté rememorando cosas que ha vivido durante su día, por ejemplo, ese ratito que ha pasado jugando contigo, esa comida tan rica que le has puesto, le has puesto. Es posible incluso que sueñe contigo y lo a gusto que está cuando le estás acariciando, porque son momentos importantes en su día a día y que su mente trae durante el sueño para organizar toda esa información y mantenerla en su memoria. Y ya en este punto, los gatos forman parte de la vida doméstica, conviven con nosotros, están a nuestro alrededor. Y claro, esto trae otra cosa, que otra vez el ser humano mete la mano y los intenta modificar a su conveniencia. Me estoy refiriendo a un hecho muy concreto, que es la creación de las razas felinas. Y aquí es cuando muchas veces vuelve a primar la estética sobre el bienestar de nuestros gatos. A día de hoy hay una gran cantidad de razas felinas. Algunas han sido creadas artificialmente, pero otras han surgido de manera natural. Lo que es innegable es que cada una de ellas tiene características diferenciadas y únicas. Mira, pero claro, hay un poquito de controversia en saber cuántas razas hay de gatos en el mundo. Yo me he guiado por la Federación Internacional Felina, que asegura que hay 48 razas. Te voy a hacer un ranking de todas las razas de gatos, ordenadas desde la más pequeña hasta la más grande. Todas las razas de los gatos se han producido de 4 formas distintas. Para empezar, están las razas naturales, que surgen por la evolución propia de los gatos a la hora de convivir con las personas. Se producen de manera normal en la naturaleza. Entre ellas encontramos los típicos gatos africanos como el abisinio, y también el gato común. También están las razas por cruces, las que ha generado el ser humano de manera un poco artificial cruzando razas de gatos que ya existían, como el clásico snowshoe o pies de nieve. También están los híbridos, que son aquellas razas de gatos que se han producido por el cruce de manera artificial, es decir, lo han hecho las personas, de gatos salvajes con razas de gatos domésticas. Es el clásico caso del bengalí. Y finalmente tenemos las razas producidas por mutaciones, que se producen cuando un gato, un gato de una raza cualquiera, tiene alguna mutación natural en sus genes que le hacen tener unas características distintas. El ser humano las ha observado y, como le ha gustado esa característica, han empezado a cruzar los gatos para producir esa raza. Este fue el proceso que siguió la raza de los gatos Sphinx. La mayoría de las razas de los gatos se han producido aproximadamente en el siglo XIX, con un elemento bastante común en casi todas ellas: que siempre han andado por ahí metidos los ingleses. Han sido siempre grandes amantes de los gatos, y con ese imperio gigantesco que tenían en el siglo XIX podían tener acceso a distintas razas en los rincones más recónditos del mundo, se los llevaban a Inglaterra, y allí mediante cruces producían razas nuevas. Pero, ¿cómo se mide la altura de un gato? Porque en eso va a consistir nuestro ranking. No es hasta la cabeza como en las personas, sino hasta esta altura de aquí, que está entre las dos escápulas, desde el suelo hasta aquí. Cuando dos razas sean más o menos similares en cuanto a su altura, las pondré más arriba o más abajo en función del peso. Y todas las medidas, tanto de peso como de altura, son una media, pero bueno, me he guiado por este criterio para poderlos ordenar, porque es que si no, no hay manera. Pero ya no me enrollo más y vamos con el ranking de las 48 razas de gatos, desde la más pequeñita hasta la más grande. Número 48: la raza de gatos más pequeña que te puedes encontrar es de Singapur. De hecho, se llama el gato de Singapur o Singapura. Esta raza de gatos es sorprendentemente pequeña. No sé si por los espacios un poco más reducidos que pueda haber en Singapur pero solamente mide entre 15 y 20 centímetros de altura. Además, su peso pues va un poco en consonancia, y la media aproximadamente la solemos encontrar en torno a los 2 kilillos de peso. Esta es una raza completamente natural que ha surgido en las calles de Singapur, y hasta hace bastante poco la mayoría de las personas no había prestado demasiada atención. Pero en los últimos 15 o 20 años, cada vez más personas saben de su existencia. Número 47: la Perm de pelo corto. Número 46: la Perm de pelo largo. Esta raza es solamente un poquito más grande que el Singapur, más o menos 20 centímetros, y su peso sí es un poquito mayor, está en torno a los 4 kilos. Lo que la hace muy interesante es que son gatos con pelo rizado, da igual que lo tengan largo o que lo tengan corto. Y nacen prácticamente calvos o con muy poquito pelo, y con el paso del tiempo lo van desarrollando. Número 45: Bobtail japonés de pelo corto. Con 20 centímetros más o menos de alto y aproximadamente 4 kilos de peso, este es el típico gato japonés. La característica más importante es que no tiene cola, pero no porque se la hayan cortado, es porque nace así. Llegaron a Japón más o menos en el siglo VI desde China y allí convivían con los monjes ayudándoles a mantener a las ratas a raya. ¿Que por qué era tan importante mantenerlas lejos? Pues porque los libros de los monjes estaban hechos de papel de arroz y a las ratas les encantaba comérselos. Así que los Bobtail ayudaron a que la cultura japonesa perdurase en el tiempo. Pero también tuvieron mucha importancia algunos siglos después, Pues porque las ratas también eran una amenaza para los gusanos de seda. Entonces un emperador japonés dijo que todos los gatos se tenían que liberar para mantener a las ratas a raya y que así se pudiese producir esa seda tan preciosa de los kimonos. Número 44: Cornish Rex. Mide aproximadamente entre 20 y 25 centímetros y más o menos tiene 3 kilillos y medio de peso. Es un típico gato inglés de la zona de Cornualles con pelo ondulado. Número 43: Devon Rex. Un poco el primo hermano del Cornish Rex. También vive más o menos por la misma zona y también tiene su pelo ondulado. Como curiosidad, te tengo que decir que todos aquellos gatos que tengan el apellido Rex significa que su pelo será ondulado. Número 42: siamés. También con una altura entre 20 y 25 centímetros y un peso medio de más o menos 3 kilitos y medio. Es una de las razas de gatos más características y tienen esa morfología que todos recordamos de la película Los Aristogatos, porque los retrataron bastante, bastante bien. Como curiosidad, te tengo que decir que es el resultado de una selección hecha por el ser humano de unos gatos llamados Thai. Otra característica muy típica de los gatos siameses es que algunos pueden ser bizcos o estrábicos, porque cuando se ha seleccionado la raza se ha fijado esa característica. Los siameses son gatos más o menos tímidos. No esperes que cuando vengan visitas a tu casa esté tu compañero felino recibiéndolas en la puerta. Lo más probable es que esté un ratito escondido. Por otro lado, son animales que tienden a desarrollar comportamientos un poquito obsesivos. Cuando hay una situación que les supera y que les produce mucho estrés, pueden desarrollar comportamientos que se llaman estereotipados. Es decir, son comportamientos que no tienen un fin concreto, lo hacen para aliviarse el estrés que están sufriendo. En el caso de los siameses, cuando hay una situación que les estresa mucho, puede ser que comiencen a lamerse de manera compulsiva. Son gatos que, bueno, si me sigues en el canal seguramente ya lo sepas, suelen manifestar una coloración tipo point. Y esto es una pequeña curiosidad: esta coloración se produce en los gatos siameses en las zonas más frías de su cuerpo, en las patitas, las orejas, el hocico y el rabo. Suelen ser felinos a los que no les hace especial ilusión el contacto humano, pero por contra son animales muy, muy activos, así que les encanta jugar y estar por tu casa explorando. Así que yo aprovecharía esos momentos para jugar con él y así crear un vínculo más cercano. Y esto concuerda muchísimo con cómo era Lunita, que era una gatita que convivía conmigo y que era exactamente así. Así de normal no se me acercaba mucho, pero jugar con ella era bastante más fácil. 41. Gato Thai. Precisamente el siamés procede de esta raza de gatos, por eso es por lo que se le llama gato siamés tradicional. También tiene entre 20 y 25 centímetros de altura y más o menos 3 kilos y medio de peso. Estos gatos eran prácticamente sagrados en Siam, que es de donde proceden, y en aquel antiguo reino además se creía que cuando un noble moría, su alma empezaba a vivir dentro de un gato. Ese gato, hasta el final de sus días, era colmado de gloria y y de bienes, y vivía pues a cuerpo del rey. Vamos, como deberían vivir todos los gatos. 40. Sokoke. Puede ser que esta raza no te suene absolutamente de nada porque es bastante desconocida. Es una raza de gatos africana. Adiós al cachofo. Miden más o menos entre 20 y 25 centímetros, y estos ya pesan un poquito más, aproximadamente 4 kilos de peso. Es una raza procedente de Kenia y tiene unas marcas muy características en el pelaje que les ayudaban a camuflarse en el medio natural. 39. Mau egipcio. Si tú pensabas que los Sphinx eran los auténticos gatos egipcios, estabas equivocada. Esta es la auténtica raza de gatos egipcia. Lo que pasa es que muchas veces la gente se lleva errores porque cuando esculpían en las pirámides los gatos pues era muy difícil hacerles el pelo. Por eso se piensa que los gatos de los antiguos egipcios eran calvos, pero nada más lejos de la realidad. Su altura entre 20 y 25 centímetros y su peso 4 kilos y medio. 38. Gato abisinio. Mide entre 20 y 25 centímetros y nuevamente pesa más o menos 4 kilos y medio de peso. Es un gato de origen africano y es una raza que se ha generado de manera natural. 37. Sphynx. Con sus 20-25 centímetros de altura y sus 4 kilos y medio de peso ocupa esta posición 37. Y como ya te he dicho, no es el gato egipcio. Esta raza tiene su origen en Canadá y se produjo cuando unos gatos empezaron a no producir pelo pues por una mutación normal de sus genes. Se piensa además que está relacionada con la raza de gatos Devon Rex, o sea que los primeros gatos que fueran calvos serían de esa raza, y a partir de ahí, mediante cruces, establecieron la raza de gatos Sphynx. 36. Bengalí. Con más o menos 20 o 25 centímetros de altura, como todos los anteriores, pero en este caso un poquito más pesados, hasta los 5 kilos de peso. Esta raza de gatos es bastante reciente, y se ha producido por el cruce de un gato silvestre con un gato doméstico. Por eso tiene ese color tan característico en su pelaje, con esas formas más o menos circulares. Y además, eso le lleva a tener un carácter un poquito más indómito y salvaje que el resto de gatos que ya llevan más tiempo viviendo con las personas, sobre todo aquellos gatos que proceden de generaciones muy tempranas. A partir de la tercera generación de gatos bengalíes ya se considera que son bastante más dóciles y más aptos para convivir dentro de una casa. Y es precisamente por todo esto por lo que las presentaciones con los gatos bengalíes requieren un poquito más de cuidado, porque no suelen tolerar muy bien a otros gatos dentro de su entorno. Suelen ser un poco más territoriales que los gatos comunes, que ya tienen un carácter mucho más afable, y por eso es por lo que tenemos que dar los pasos muy poco a poco. Además, suelen ser gatos con un poquito más de miedo que el resto, precisamente porque todavía no se han adaptado al 100% a convivir en un entorno humano. Todo lo que sean ruidos o cosas que les puedan alterar mucho lo tenemos que manejar con muchísima precaución. Y sobre todo, y por favor, intenta no agobiarlos y darles siempre su espacio. Esto en general con todos los gatos, pero con estos siempre un poquito más. 35. Gato azul ruso, también con 20 o 25 centímetros de alto y con 5 kilitos de peso. Este es el gato de la nobleza rusa y posiblemente surgió de manera natural en el norte de ese país. Y ahora vamos a ver alguna curiosidad sobre el gato azul ruso: ese pelaje inconfundible y esos ojos de color verde brillante. Y mucha gente, cuando hemos hablado de los gatos azules, me dicen: sí, y yo tengo un gato rojo, o algo así. No, a ver, cuando hablamos de un gato azul no es porque realmente sea un azul eléctrico, sino porque tienen ese gris tan lavadito que da como un tono así como que recuerda al azulado, pero realmente son grises. Y como estos gatos no tienen franjas de distintos colores en su cuerpo, pues en función de cómo le dé la luz puede recordar eso, a ese azulado. Estos gatos suelen ser bastante tranquilotes, bastante sociables, apegados a su familia y no tienen demasiada actividad. O sea, son gatos que consideramos, pues eso, gatos como muy de casa. Como les gusta tanto ese ambiente calmado, pueden ser un poquito tímidos y quizás se esconden un poco más de las visitas, y no les gustan mucho los cambios. Si haces algún tipo de modificación en tu casa, es mejor que se la empieces introduciendo poco a poco, o que sea normal que al principio veas a tu compañero felino un poquito reacio a aceptar esa modificación. Es decir, les puede afectar un poco de más el estrés. Esto es algo general en todos los gatos, pero se ha visto quizás con una mayor importancia en los gatos azul ruso. 34. Somalí. Es una raza de gatos muy, muy cercana a la raza de gatos abisinio porque también se ha generado en África de manera natural. En este caso es un poquito más grande, Tiene 20 o 25 centímetros de alto y 5 kilitos de peso. Y hasta aquí podemos considerar que llegan los gatos de tamaño pequeño. A partir de este momento ya todos los gatos tienen más de 25 centímetros de altura. Empezamos con los gatos medianos. 33. Korat. Este gato bastante alto y estilizado procede de Tailandia. Tiene más o menos 25 centímetros de altura y 3 kilos y medio de peso. Es el gato de la buena fortuna porque así se le ha considerado tradicionalmente en este país. Además, como curiosidad, te puedo decir que es una de las razas de gatos más antiguas del mundo, aunque es verdad que su reconocimiento se produjo bastante después, más o menos en los años 90. 32. Snowshoe o pies de nieve, más o menos 25 centímetros de altura y 4 kilos de gato. Es una de esas razas que te he dicho que se ha producido por cruce de otras razas. En este caso procede del cruce de los siameses con los americanos de pelo corto, y sus principales características son esas patitas blancas como manchadas de nieve. Precisamente de ahí viene su nombre. 31. Balinés. También mide más o menos 25 centímetros y pesa aproximadamente 4 kilos. Esta raza de gatos, a pesar de su nombre, no procede de Bali, sino que se generó en EE.UU. Además, pueden producir un apego muy, muy fuerte por un miembro de su familia que es como su humano favorito. Si tú convives con varias personas y el balinés te ha elegido a ti, solamente te hará caso a ti y besará el suelo por donde pisas. Es que hay veces que los gatos pues tienen estos apegos tan grandes con sus humanos. 30. Gato europeo. Más o menos 25 centímetros de altura y aproximadamente 4 kilos y medio de peso es lo que tiene el gato común europeo. Es una de las razas más extendidas Y evidentemente pueden tener un montón de colores y formas distintas en los patrones de su pelaje. Es verdad que cuando hablamos de los gatos comunes, los primeros años de su vida, sobre todo si proceden de algún tipo de refugio, si han sido rescatados de la calle, no los podemos caracterizar tan bien. Puede ser que hayan tenido vivencias que les hagan tener ahora mismo un comportamiento distinto al cual tendrían si hubieran vivido siempre en un ambiente controlado. Todo esto en realidad se ha tenido en cuenta durante el estudio. Los investigadores dicen que los animales que procedan de criadores pues han tenido quizás un destete más tardío o han convivido siempre en un ambiente cerrado, en una casa, y eso puede haber influido de manera sutil en el comportamiento que manifiesta. Sin embargo, en el caso de los gatos comunes puede ser que no tengamos tan en cuenta el origen porque no lo sabemos. En cualquier caso, son compañeros felinos a los que quizás nos tenemos que ganar un poquito más. Tenemos que ir poco a poco ganándonos su confianza para que ellos puedan sentir que no les fallaremos. Son animales muy activos, a los cuales les gusta estar todo el día investigando los recovecos de tu casa, cazando algún bichillo que se encuentren por ahí, cualquier insecto, moscas, polillas, o cualquier cosa que pueda entrar por tu ventana. Ese instinto cazador es muy típico de los gatos comunes. Por todo este comportamiento que te estoy diciendo, son gatos a los cuales les gustan los retos, les gustan que les pongas a prueba, y por ello son muy buenos candidatos gatos a puzzles y juegos de alimentación porque eso les ayuda a estimular el ingenio. Y como son gatos muy, muy activos, tienes que emplearte a fondo dándoles un poquito más de juego. Ah, y que no se me olvide, son gatos a los cuales no les gustan mucho los cambios en casa, así que puede ser que se muestren un poquito tímidos con cualquier objeto nuevo que introduzcas en su entorno. 29. Peterbald. De este gato llama especialmente la atención que es calvo, más o menos igual que los Sphinx. De hecho, esta raza procede precisamente de los Sphinx mediante cruces que han hecho los humanos. Tiene más o menos 25 centímetros de altura y 4 kilos y medio de peso. 28. Sagrado de Birmania. Nuevamente, esta raza no se ha originado en Birmania, sino que se produjo en Francia. Lo que pasa es que los gatos de los que procedían sí venían de esa zona del mundo. La historia del Sagrado de Birmania, sobre todo de sus ancestros, es bastante curiosa. Tienen las patas de color blanco y los ojos muy, muy azules. La leyenda que rodea a cómo se produjeron esos colores es bastante bonita. Se cuenta que había un monasterio en Birmania donde vivían más de 100 gatos con las patitas del color de la tierra. Ese monasterio fue atacado una noche y el monje que cuidaba de los gatos pues murió en ese ataque. Los gatos se acercaron a socorrerlo y cuando se lo encontraron ya el cuerpo sin vida se pusieron encima de él como para intentar reanimarlo. Como no pudieron hacerlo, se encomendaron a la diosa del monasterio, a la cual miraron directamente. Por eso sus ojos se volvieron del color azul del zafiro y sus patas, de estar en contacto con el monje, se pusieron de un color blanco inmaculado. Miden aproximadamente 25 centímetros y pesan 5 kilos. 27. Curl americano de pelo corto. 26. Curl americano de pelo largo. Ambos miden más o menos 25 centímetros y pesan aproximadamente 5 kilos, y su característica más reseñable son esas orejas dobladas hacia atrás que los hacen prácticamente inconfundibles. 25. Angora turco. Esta también es una raza que surgió de manera natural y es bastante, bastante antigua. Procede precisamente de Turquía, de la zona de Ankara y es una de las primeras razas de pelo largo que se conoce. De hecho, además, estos gatos tienen una característica bastante llamativa, que es que los que son de color blanco suelen tener heterocromía. ¿Qué significa eso? Bueno, ya te lo he dicho alguna vez en el canal: los ojos son de distinto color, uno de color verde y el otro de color azul. Su tamaño, pues más o menos 25 centímetros, y su peso, 5 kilos. Kilos. 24. Ocicat u ocelote. Este gato también está más o menos en los 25 centímetros de altura. Bueno, precisamente esta es la estatura media de la mayoría de los gatos del mundo. Y su peso también más o menos 5 kilos. Su origen se encuentra en EE.UU. y allí se produjo por el cruce de la raza siamés con otro de la raza abisinio. 23. German Rex. Nuevamente tenemos un gato de 25 centímetros de altura y 5 kilos de peso. En este caso procede de Alemania. Bueno, sus ancestros eran los denominados gatos prusianos, y como te has dado cuenta, tiene en su apellido el Rex. Eso significa que es un gato de pelo rizado. 22. Gato oriental de pelo corto. Esta raza también tiene aproximadamente 25 centímetros de altura y 5 kilos de peso. Es una de las razas precursoras del resto de razas, como por ejemplo le pasa a los siameses. Es decir, a partir de los cruces del oriental de pelo corto se han producido muchas de las razas modernas. Es una raza bastante antigua y también procede de Tailandia. 21. Oriental de pelo largo. En este caso también se llama javanés. Y el tamaño pues es más o menos el mismo que el del oriental de pelo corto: 25 centímetros de altura y 5 kilos de peso. Esta raza se produjo de manera artificial por el ser humano por el cruce de un oriental de pelo corto con un gato de tipo balinés, y es un gato extremadamente sociable. 20. Don Sphynx. Esta raza también se llama Donskoy, pero es menos conocida por este nombre que por Don Sphynx. No es que estemos llamándole de usted a un Sphinx, sino que es una raza completamente distinta. Procede de la ciudad rusa de Rostov del Don, y por eso el nombre de Don Sphinx. Aunque tenga un nombre muy parecido al de la raza de gatos Sphinx, es un poquito más grande, más o menos 25 centímetros y 5 kilos de peso, y no tiene nada que ver con el gato Sphinx. Lo único que tiene de parecido es que son gatos calvos. 19. Neva Masquerade. Detrás de este nombre tan, tan curioso se esconde una raza rusa. Más o menos 25 centímetros de altura y 6 kilos de peso es lo que tiene esta raza. Como curiosidad te puedo decir que se generó a partir del gato de raza siberiana. Lo que pasa que el Neva Masquerade es el patrón point de este tipo de gatos. ¿Cuál es el patrón del color point? Pues el clásico que tienen los siameses: las puntitas de su cuerpo son de un color más oscuro, tanto el hocico como las orejas, las cuatro patitas y la cola. 18. Gato siberiano. Bueno, acabamos de hablar del Neba Masquerade y ahora tenemos que hablar pues de la raza de gatos de la que se sabe que procede. Es el gato siberiano, el típico gato que siempre ha acompañado a la nobleza rusa y tiene ese pelo largo y sedoso que tanto le caracteriza. Si hablamos de tamaño, pues muy similar al Neva Masquerade, más o menos 25 centímetros y 6 kilos de peso. 17. Burmilla. Esta raza de más o menos 25 centímetros de altura y 6 kilos de peso se originó en el Reino Unido y es bastante reciente y bastante poco conocida. La raza procede del cruce de un gato persa de la variedad chinchilla, es decir, esos que tienen ese pelo tan característico, con una gata de la raza burmés. Y por eso tiene ese nombre, burmilla, entre burmés y chinchilla. 16. Van Turco. 25 centímetros de altura de gato y hasta 8 kilos de peso. Es un gato bastante grande y que además flota. Bueno, no flota, es que le encanta nadar. Es el típico gato que va a contracorriente, porque si a ningún gato le gusta meterse dentro del agua, al Van Turco le encanta. Y siempre que tiene algún lago, río a su alrededor, allí dentro que se mete para estirar un poquito sus piernas. 15. Manx. Bueno, este gato tiene ese nombre tan, tan curioso porque procede de la isla de Man, que es una pequeña islita que está entre la isla de Gran Bretaña e Irlanda. Tiene más o menos entre 25 y 30 centímetros de altura y su peso está en aproximadamente 4 kilos y medio. Es un gato de pelo corto cuya principal característica es que no tiene rabo porque su raza es así. Sin embargo, alrededor de esta falta de rabo del gato de Manx existe también una leyenda. Se dice que cuando Noé estaba construyendo su arca, el gato de Manx se entretuvo cazando algún ratoncito antes de meterse dentro del barco. ¿Qué pasó? Que Noé le metió prisa al gato y fue un poquito retrasado. Cuando estaba entrando, Noé tuvo que cerrar la puerta muy rápido y no esperó a que el gato estuviese completamente dentro, pillándole el rabo con la puerta, y por eso perdió esa parte que le falta. Número 14. Cymric, o Cymric, no sé cómo se pronunciaría, porque también procede de la isla de Man. Este gato no es otra cosa que un gato de Man con el pelo largo. Precisamente esta raza se generó a partir de los años 60-70 en esa zona, cruzando gatos de Man que tenían esa característica, el pelo largo, y por eso al final se asentó como una raza independiente. Además, eso le lleva a compartir rasgos con el gato Manx. Su peso, aproximadamente 4 kilos y medio, y su altura de entre 25 y 30 centímetros. 13. Burmés. Con sus entre 25 y 30 centímetros de altura y más o menos 5 kilos de peso, aquí tenemos a una raza también bastante antigua, y su origen no está en otro sitio que en Tailandia. Ya hemos hablado muchas veces de Tailandia como origen de muchas razas de gato. Aquí los gatos de raza burmés convivían muy estrechamente con los monjes y se han encontrado bien documentados gatos de esta raza en enterramientos y tumbas del siglo XV. 12. Bobtail de Kuriles de pelo corto. 11. Bobtail de Kuriles de pelo largo. Ambos gatos son muy parecidos, entre 25 y 30 centímetros de altura y 6 kilos de peso que les convierte en un pedazo de gato. Los gatos de Kuriles proceden de unas islas rusas, precisamente las Islas Kuriles, y tampoco tienen rabo como el gato de Manx que te acabo de decir. Se piensa que proceden de esa isla cuando se cruzaron gatos autóctonos y gatos bobtail japoneses. Por eso heredaron la característica del gato japonés, que no tenía rabo, y permaneció entre el resto de los gatos que ya vivían en esa isla. Y con estas razas de gatos sin rabo hemos terminado los gatos medianos. Vamos ahora a por las razas más grandes del ranking. Número 10: persa. Este gato ya empieza a tener unas dimensiones considerables, más o menos 30 centímetros de altura, aunque de peso está un poquito más justo, aproximadamente 4 kilos y medio. Lo que pasa es que no lo aparenta. El gato persa es otra de las razas híper conocidas a nivel mundial porque se encuentra muy, muy extendida, y con ese pelo tan largo y frondoso pues es normal que esconda que en realidad es un gato delgado. Si te preguntas por dónde se encuentra su origen, bueno, pues aunque sus ancestros sí proceden de Persia, desde ahí se introdujo a Italia y desde Italia a Inglaterra, donde se están la raza. Son gatos muy poco agresivos en general, ni contra personas que conviven en su entorno, ni frente a otros gatos, ni tampoco frente a extraños. O sea que son gatos muy bien adaptados a convivir en sociedad. 9. Gato exótico. Con ese nombre no se puede ser más misterioso que esta raza de gatos. La verdad es que es un gato bastante llamativo y que si alguna vez has visto uno en tu vida se te ha quedado grabado en la retina, estoy completamente seguro. Su altura, aproximadamente 30 centímetros, y su peso, más o menos 5 kilos. Es un gato que procede de la raza persa, que se mezcló con gatos de raza americana, y por eso tiene esas características que lo hacen bastante similar al persa sin llegar a serlo, porque su pelo no es exactamente igual. Pero sí es verdad que su nariz también es achatada y sus ojos un poco saltones. 8. Gato cartujo o Chartreux. También es un gato que tiene 30 centímetros de altura y aproximadamente 5 kilos de peso. Aunque tiene ese nombre francés y se supone que procede de los monjes de Francia, de las cartujas de Francia, la verdad es que allí llegó importado, posiblemente desde otras regiones del mundo. La versión más extendida es que su origen se encuentra en Siberia. Desde ahí pasó a Francia y se hizo tremendamente popular entre la aristocracia francesa. Tiene un color gris un poquito más cálido que el azul ruso, pero yo creo que sobre todo es porque se lo vemos en la mirada. Los ojos de los Chartreux son de un color más bien amarillento. Son gatos tremendamente sociables y tranquilos también, como le pasa al azul ruso, porque es que no nos podemos olvidar que el gato Chartreux es una, bueno, una raza que ha surgido a partir del azul ruso. Además, esta raza disfruta muchísimo de la compañía humana. De hecho, por este carácter que tiene, mucha gente lo conoce como el gato perro. Y ya ves, como si no hubiese otros muchísimos gatos que disfrutasen de la compañía de la gente. 7. Británico de pelo corto. Este ya es un gato con unas dimensiones bastante considerables. Es un gato de 30 centímetros de altura y más o menos 6 kilos de peso y que procede de las Islas Británicas, como no podría ser de otra forma. Es verdad que de británicos podemos encontrar distintos tipos de colores, pero el color azul, el color gris, es bastante común. Y estos gatos también tienen ese, ese comportamiento calmado, tranquilo, como bueno, pachorrote, que se mueven poco. Sin embargo, no son tan apegados a las personas como pasaba con el Chartreux o como también puede ser el azul ruso. Son un poquito más independientes. Aunque es cierto que toleran bien la compañía de personas nuevas, o sea, tienen ese puntito de quizás un poquito más de curiosidad y por eso se acercan más a las personas que no conocen. 6. Británico de pelo largo. Aunque se parece muchísimo al británico de pelo corto, esta raza se originó por el cruce de los de pelo corto con gatos de raza persa. Por eso las características son muy similares a los británicos de pelo corto, 30 centímetros de altura y más o menos 7 kilos de peso. Y entramos ya en los últimos 5 puestos del ranking. Número 5: Selkirk Rex de pelo corto. Como te has dado cuenta, tiene ese apellido Rex que indica que su pelo es rizado. Su peso, más o menos 7 kilos, y su altura aproximadamente 30 centímetros. Número 4: Selkirk Rex de pelo largo. Este gato a mí me parece adorable porque es que parece una ovejita en miniatura. Además, tiene muy buen temperamento. Se produjeron por el cruce de los Selkirk Rex de pelo corto con gatos de raza persa, y por eso desarrollaron ese pelo tan frondoso como los persas, pero en este caso rizado. Su tamaño, pues también 30 centímetros de altura y 7 kilos de peso. Y en el puesto número 3 de nuestro ranking nos encontramos con el gato Ragdoll, más o menos 33 centímetros de alto y 7 kilos de peso, pero son 7 kilos de puro amor. Es una raza que se originó en los EE.UU. y que precisamente por ese carácter tan afable y amistoso recibe ese nombre, Ragdoll, que significa muñeca de trapo. Y vamos a interrumpir nuestro podio para decirte que ya las dos razas que nos quedan se consideran razas de gato gigantes. Y en el puesto número 2 tenemos al Bosque de Noruega. La verdad es que estos gatos son impresionantes, enormes, y cuando los ves de cerca te quitan hasta el aliento. Pero no porque sean gatos malos, todo lo contrario, son súper cariñosos. Más o menos miden 33 centímetros de alto y pueden pesar de sobra más de 7 y 8 kilos. Este gato procede precisamente de Noruega y tiene ese pelaje tan largo y tan abundante para protegerse del frío. Sobre estos gatos hay bastantes leyendas también de origen escandinavo y se piensa que son los animales que tiraban del carro de la diosa Freyja, que ni siquiera Thor podía tirar de ese carro, y eran estos gatos los que tenían la suficiente fuerza para poderla transportar. Y ahora que hablamos de Freya, pues voy a saludar a una seguidora muy importante del canal que precisamente se llama así. Hola, Freya. Y llegamos al puesto número 1 de nuestro ranking, que seguramente ya lo habrás adivinado porque no he nombrado esta raza en ningún momento. Es el gato más grande de todos los que existen. Y su nombre es Maine Coon. Su altura, 35 centímetros, aunque te tengo que recordar que esta altura se mide hasta la parte alta de la espalda. Si a eso le sumamos más o menos 10-12 centímetros hasta la parte de arriba de la cabeza, es un gato que puede llegar fácilmente al medio metro de altura. Y de ahí también su peso, más de 10 kilos o aproximadamente 10 kilos. Es un gato muy, muy grande, y yo la primera vez que vi uno la verdad es que me quedé sin habla. Es un gato que procede de EE.UU. y su nombre deriva del estado de Maine, que es donde se originó. ¿Y por qué se pone ese -coon? Bueno, pues porque en el pelaje de estos gatos hay veces que se producen formas típicas de anilla en la cola, como bandas de distintos colores, y esto recordó al pelaje de los mapaches. En inglés mapache se dice raccoon, y por eso le pusieron este apellido al gato de Maine. Se piensa que su origen lo tenemos que buscar en gatos europeos que fueron llevados por los colonos y que se aparearon con gatos locales de Norteamérica y dieron como resultado este gato tan impresionante. Lo bueno es que son animales que tienen un temperamento muy, muy, muy tranquilo y se suelen llevar bastante bien con otros miembros de la familia y también con otros miembros de la familia gatuna. O sea que son animales muy predispuestos a convivir con otros gatos en casa. Aunque como curiosidad, en el artículo científico dicen que esta es una de las razas que tienen más propensión a chupar lana, a lamer distintos tipos de tejidos donde está incorporada la lana. Para que veas lo importante que es la raza, porque esto también es un comportamiento que se hereda. Y hasta aquí ya te he dicho las 48 razas. La verdad que ha habido bastantes datos que me han parecido súper interesantes, sobre todo, todo eso que tiene que ver con las leyendas así las historias así antiguas, eso a mí me llama muchísimo la atención. Yo creo que puede ser que muchos de estos datos tú no los conocieses. Y aquí estoy con Alcachofa para despedir el vídeo, porque ha habido muchas personas que me han dicho que si era de raza Sokoke, y no tiene nada que ver. El Sokoke tiene este patrón así como atigrado, pero por todo el cuerpo, y Alcachofa tiene estas partes blancas. Es un gato común que fue rescatado de la calle, así que nada de un gato de raza. Este gran repaso a la gran historia felina espero que sirva de homenaje para los gatos que viven con nosotros en nuestras casas, a los cuales queremos con locura, pero también para pensar en todos aquellos que no tienen esa inmensa suerte y que, por ejemplo, viven en colonias o también en refugios. Espero que a ti te haya gustado y que hayas pasado un ratito agradable celebrando el noveno aniversario del canal Mascotas y Familia. Familias felices. Así que muchísimas gracias por haber visto el vídeo y por acompañarnos durante todos estos años.
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