Mi GATO era DEMASIADO DEPENDIENTE, MAULLADOR Y DEMANDANTE DE ATENCIÓN 😿💔| EL HIPERAPEGO DE ALCACHOFO

This is a YouTube video titled "Mi GATO era DEMASIADO DEPENDIENTE, MAULLADOR Y DEMANDANTE DE ATENCIÓN 😿💔| EL HIPERAPEGO DE ALCACHOFO" created in June 2024. The content is a detailed monologue by Carlos, a veterinarian, sharing his personal experience and strategies for managing his cat Alcachofo's hyperattachment and separation anxiety. The video covers behavioral observations, training techniques, and progress updates related to Alcachofo's independence and nighttime behavior. It is an informative and personal talk aimed at cat owners dealing with similar issues.
Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y Familias Felices. Y últimamente también de Alcachofo, que lo digo mucho. Como seguramente sabes, hace algunos meses que Alcachofo llegó a nuestras vidas y había un vídeo que os debía Desde el primer momento nos dimos cuenta que tenía una personalidad muy apegada a nosotros, solamente buscaba nuestra compañía y nos maullaba todo el rato llamándonos nuestra atención. Es un gato que como nosotros decíamos al principio, no sabía hacer absolutamente nada solo, y eso puede ser un signo de hiperapego. El hiperapego es una condición que pueden tener muchos gatos, y bueno, no solamente depende de la propia personalidad del gato o de lo que nosotros hagamos con ellos, sino también de las experiencias previas que hayan vivido. Generalmente te vas a dar cuenta porque tu gato no te deja ni a sol ni a sombra, siempre quiere estar contigo como hacía con nosotros Alcachofos. Y claro, tú puedes. Bueno, eso no es ningún problema. A mí me encanta que mi gato esté encima de mí y que me persiga y que duerma conmigo. Ya, ya, claro. Pero cuando tú no estás con tu gato, muchas veces si tienen hiperapego, sienten una grandísima cantidad de estrés, y esto sí puede influir en la salud de tu compañero felino. Y otro problema derivado del hiperapego es que si no se frena a tiempo, pueden llegar a desarrollar ansiedad por separación, que cuando se quedan solos sufren muchísimo estrés, pueden tener conductas agresivas o hacer destrozos en nuestra casa cuando nosotros no estamos, o ponerse a maullar como locos desconsolados esperando a que volvamos. De esto posiblemente nos avisen los vecinos. En este vídeo te voy a contar cómo hemos lidiado con el problema de hiperapego de Alcachofo, bueno, y cómo todavía seguimos trabajando con él. Pero si quieres saber y tener una visión un poquito más global de lo que es el hiperapego y la ansiedad por separación, te dejo unos vídeos aquí abajo enlazados en la cajita de descripción, donde lo hemos tratado específicamente. Pero bueno, la situación era que estábamos empezando a convivir con Alcachofo y que nos habíamos dado cuenta que podía padecer hiperapego, posiblemente derivado de sus experiencias previas, porque con nosotros solamente llevaba un día y tampoco es que hubiéramos estado todo el día encima del gato. Lo que pasa que él había generado un fuerte vínculo con nosotros desde el minuto uno. Con la situación agravada que ya te he dicho algunas veces que Jose trabaja dentro de casa y que no le puede dar esa cierta independencia que tienen todos los gatos cuando cuando todos salimos de casa y los dejamos solos. Y bueno, pues para ver un poquito cómo se estaba adaptando a nuestra vida y a nuestra casa, decidimos ponerle una cámara para observarlo cuando no estábamos delante. Y ahí ya se encendieron todas las alarmas porque nos dimos cuenta que Alcachofo se ponía a maullar como loco cuando nosotros nos íbamos por la puerta. Hubo veces que tardaba en quedarse callado y tranquilo más de 20 minutos. Entonces yo dije, cuidado Carlos, que como desarrolle una ansiedad por separación y esto va a ser mucho más complicado de manejar que empezar a trabajar con él el hiperapeo. Así que nos decidimos a empezar a cambiar cosas en su vida que ahora mismo te cuento. Pero algo muy importante, esto es una experiencia real de cómo hemos trabajado nosotros con Alcachofo. Algunos otros gatos pueden necesitar el consejo profesional de un etólogo, de un especialista en el comportamiento felino. Si tú detectas que tu gato se encuentra muy, muy apegado a ti o ha empezado a desarrollar conductas relacionadas con la ansiedad por separación y nada de lo que te digo en este vídeo ves que resuelve el problema, por favor, consúltale para ayudar a tu compañero felino. Y además también quiero avisarte que esto es un proceso muy largo, muy trabajoso. Hay veces que estás como una montaña rusa, días que dices uff, ya lo ha superado, perfecto. Y días en los que da pasos para atrás, en los que dices, bueno Jobar, otra vez hemos vuelto a empeorar. Precisamente en esto, eso nos pasa con Alcachofo cantidad de veces. Lo más importante es que cuando eches la vista atrás veas que ha habido mejora, que ha habido avances, que es lo que está pasando precisamente con Alcachofo. Y una cosa que debes tener muy clara es que te tienes que fijar metas realistas. No puedes aspirar a metas muy, muy grandes, porque eso puede ser que ocurra o puede ser que no. Por ejemplo, nunca tendrías que decir quiero que mi gato deje de maullar al 100% porque puede ser que eso vaya en su gatunalidad. Por ejemplo, Alcachofo es un gato muy hablador al que le encanta expresarse maullando. Entonces eso te podría llevar a una gran frustración porque no puedes conseguir que tu gato se calle. Lógicamente forma parte de él. Lo que hay que identificar son esas pequeñas cosas que puedan hacer que esos maullidos bajen un poco en intensidad y en frecuencia. Mira, por ejemplo, te voy a contar las metas que nosotros nos fijamos con Alcachofo. Que llame menos nuestra atención. Evidentemente esto va relacionado con el tema de los maullidos, pero en lugar de pretender que nuestro gato se vuelva mudo de la noche a la mañana, que eso no va a ocurrir, lo que intentamos es que Alcachofo se entretenga por sí solo. Porque si él está entretenido con sus cosas, lo normal es que llame menos nuestra atención. Pero está claro que el gato va a seguir maullando en otras situaciones. Por ejemplo, cuando nos pide que le pongamos su plato de comida por Pues eso es normal, ¿No? Podemos intentar eliminar ese comportamiento. Segunda meta, que Alcachofo sea más independiente y que tenga sus propios espacios en la casa, por ejemplo, para descansar. Y la última y definitiva es que por las noches nos deje dormir. Por favor. Esto era muy importante. ¿Bueno, y con estas metas cómo estamos ahora? ¿Lo hemos conseguido todo? ¿Que hemos avanzado con Alcachofo? Venga, pues te voy a contar cómo hemos ido trabajando y ahí también te voy a decir cómo cuáles han sido sus avances. Lo primero y fundamental ha sido un trabajo muy duro para nosotros, que es ignorar al gato. Ignorar al cachofo cuando se pone a maullar desesperado. Bueno, esto nos está costando un montón porque no somos de piedra y nuestros compañeros felinos son expertos en conseguir lo que pretenden. Pero déjame que te explique No tienes que ignorar a tu gato durante todas las horas del día, sino solamente en aquellos momentos en los que tú estés identificando que te está reclamando la atención. En otros momentos del día, pues no tienes que ignorarlo. Tienes que intentar forjar el vínculo con tu gato de una forma sana. ¿Por eso no tienes que dejar de descansar con él en el sofá, acariciarle o darle su ratito de juego cuándo maúlla Alcachofo para llamar nuestra atención? Pues mira, cuando está en la ventana mirando los pajaritos y entra después de un rato a casa, Entra como en hola, hola, estoy aquí, mírame. Y sobre todo antes cuando nos íbamos a dormir se ponía a maullar porque quería estar todo el rato con nosotros. En tu caso, tu gato puede maullar en otras situaciones, como por ejemplo cuando estés sentada en el sofá viendo la tele para Oye humana, mírame o levántate y échame comida en el comedero. En todos esos casos nuestro gato quiere que hagamos algo que él tiene en la cabeza y que no nos sabe explicar muy bien, pero que si nosotros llegamos a entender y lo hacemos, estaremos reforzando ese comportamiento. Pero claro, esto es más fácil decirlo que hacerlo, porque hay veces que se pone muy muy muy pesado y no para de maullar y es completamente insoportable. Esto nosotros lo hemos vivido con Alcachofo. Una técnica que funciona bastante bien es la de interrumpir ese comportamiento. Ojo. Esto solamente cuando el gato lleva ya un rato maullando y no es capaz de salir de ese bucle, no cada vez que maulle. Por ejemplo en el caso de Alcachofo, cuando entra de la ventana, sale del cuarto, pasea por toda la casa, va a la otra habitación y todo el rato va maullando. Y tú dices bueno, si ha comido, si ha estado ya con él, si, si le he saludado incluso ¿Qué narices quieres? Bueno, pues para estos casos funciona muy bien el tema de interrumpir el comportamiento. Por ejemplo con una palmada, que es un ruido que tu gato no va a relacionar directamente contigo y que es algo que no se suele escuchar por casa. Eso puede hacer que el gato deje de estar enroscado en ese pensamiento que no sabemos muy bien cuál es, y que deje de maullar. Y otra cosa que nosotros hacemos, que hay veces que funciona y hay veces que no, porque depende un poco del estado de ánimo del gato, es redirigir ese comportamiento lanzando un muelle. Si le lanzamos un juguetito que Alcachofo le encanta, pues es fácil que en muchas ocasiones vaya a perseguir el muelle y deje de maullar. Pero es muy importante que no le des así el muellecito. Toma Alcachofo, vamos a jugar, porque en ese momento ya estás fomentando ese contacto que quizás era lo que quería el gato. Es mejor que lo lances así, como el que no quiere la cosa, en una dirección opuesta donde tú te encuentres, para que simplemente haga ruido Alcachofo lo oiga y va a buscar el muelle. Por eso José va siempre con muelles metidos en los bolsillos del chándal que lleva por aquí, por cas, por supuesto. Y no hace falta que te lo diga, no le tienes que gritar, no tienes que perseguirle, porque eso solamente va a hacer que el gato se sienta atemorizado en tu presencia y que vuestro vínculo no mejore. Esto no siempre funciona, quiero que te quede claro. Pero poco a poco vas viendo que hay una evolución. No esperes ver resultados el primer día ni el segundo. Esto lo vas a ver con el paso de las semanas, porque también depende de tu capacidad de aguante, que al principio va a ser quizás un poquito menor y que después, con el paso del tiempo, vas a aprender a ignorar un poquito más a tu gato y por eso va a recibir un mensaje mucho más potente. Y en el caso de Alcachofo ha mejorado. Bueno, pues antes te dije que tardaba un montón de tiempo en dejar de maullar cuando nos íbamos de casa. Bueno, pues ahora ya, por ejemplo, sabemos que solamente nos maulla a nosotros. No maulla cuando se queda solo en casa. En eso hemos mejorado. Y que también hay menos momentos en el día en los que se nos pone a maullarnos y a reclamar que le estemos atendiendo. Solamente hay una situación que hemos detectado, que es cuando se vuelve un poquito más impredecible el maullido que se produce cuando hay algún nuevo cambio en casa, yo que sé, que haya venido alguien a visitarnos y se acabe de marchar. Bueno, pues en esos casos Alcachofo está un poco más nervioso y es más normal que se ponga a maullarse control. En ese caso si, tómatelo como una ocasión un poco más especial. Acierta tus visitas, que el gato no quiere nada. Simplemente que es un poco así y ya está. Un poquito de filosofía y se acabó. Más cositas. Bueno, pues a Alcachofo le hemos dejado que tenga sus momentos de soledad desde el principio, porque bueno, ya te he contado que José trabaja desde casa, ya lo sabes. Y que bueno, pues Alcachofo, por sus condiciones, es un gato que siempre está acompañado, o al menos una inmensísima parte del día. Entonces desde el principio nos dimos cuenta que esto podía ser un problema y que precisamente no nos iba a ayudar a solventar esto del hiperapego de Alcachofo. Por eso desde la primera semana que se vino a vivir Alcachofo con nosotros, le intentamos dejar algunas horas al día completamente a solas. Esto lo hacíamos más al principio y ya últimamente, como él ya ha entendido que no pasa nada por quedarse solo, pues no es tan importante hacerlo absolutamente todos los días. Pero por ejemplo, lo que hacíamos era salir a pasear por las tardes, nos íbamos una hora y media o dos horas para que Alcachofo se quedase completamente a solas en casa. Y también Jose lo hacía en momentos impredecibles del día, pues quizás salía un día a desayunar, otro día salía otro ratito por la mañana o a mediodía a dar una vuelta y a que Alcachofo experimentase esa sensación de la soledad. Y con esto no solamente hemos conseguido que Alcachofo maulle quizás un poco menos o mejorar el tema del hiperapego, lo que sobre todo hemos conseguido ha sido evitar que Alcachofo siga avanzando en esa escalera que le llevaría a la ansiedad por separación. Porque si Alcachofo todo el rato está con una persona y se sigue fortaleciendo ese vínculo un poco tóxico del hiperapego, es posible que esto no se hubiera quedado solo en unos maullidos. De hecho, y esto no lo he contado nunca, pero me he dado cuenta haciendo el guión, una de las veces que se quedó Alcachofo solo en casa en la primera semana, si tuvo comportamientos estructurales. Se subió a un sitio donde normalmente no se subía y tiró una figurita de un torito que nos trajo un amigo de Perú dos veces. No ha quedado muy de museo, pero ha quedado bien. Así que lo que te puedo decir es que yo he visto que esto ha funcionado porque Alcachofo no ha vuelto a tener este tipo de comportamientos destructivos que son muy típicos de la ansiedad por separación. Por suerte lo frenamos a tiempo. Otra cosita más que también te recomiendo que tú hagas si estás sufriendo esto del hiperapego con gatos. Nosotros desde el principio Alcachofo, desvinculamos completamente el momento de levantarnos con el momento de que él tuviera su primera toma de comida. ¿Y por qué lo hacemos? Bueno, pues porque si el gato, cuando la primera vez que nos ve por la mañana, que está completamente eufórico porque no nos ha visto durante la noche, le damos comida, estaremos reforzando la conducta de querernos despertar por las mañanas. Y Alcachofo ya tenía un reloj interno muy, muy potente y desde la primera semana se ponía a maullar a las cinco y media de la mañana. Entonces, bueno, pues ya nos despertaba un poquito. Claro, nosotros nos levantamos más o menos a las seis. Si nosotros le empezábamos a dar la comida en ese momento, pues él lo iba a interpretar como mira, mis humanos me están premiando y me están recompensando por despertarles para que no lleguen tarde al trabajo. En lugar de eso, lo que empezamos a hacer fue dormir con la puerta cerrada, que ya te lo conté, pero además intentábamos no salir de la habitación hasta que Alcachofo no se hubiera tranquilizado de ese primer momento de escuchar nuestro despertador, porque cada vez que empieza a tocar el despertador, él se pone a llamarnos desde el otro lado de la puerta. Entonces, para evitar precisamente fomentar ese momento de tanto estrés y de tanta efusividad, nosotros nos vestimos tranquilamente y el cuarto hacemos un poco de meditación y ya en ese momento que se ha tranquilizado un poquito, salimos fuera. ¿Y en ese momento qué hay que hacer? ¿Darle caricias o no darle caricias? Bueno, pues aunque como norma general si deberías saludar a tu gato, nosotros intentamos no excedernos con el saludo, porque cada caricia, cada mirada, solamente estar en la misma habitación para el cachofo ya es un premio. Él se pone a ronronear como loco, a restregarse por todos los sitios, va detrás de ti, no te deja moverte sin estar entre tus piernas. Entonces, si nosotros fomentamos ese comportamiento premiándolo y recompensándolo, solamente íbamos a conseguir que fuera a más. Entonces salimos de la habitación, le saludamos un poquillo, le rascamos así un poquito aquí detrás de las orejas, hacemos nuestras cosas y ya al irnos de casa nos despedimos un poquito de él, pero tampoco nada así demasiado efusivo. De hecho nos despedimos de él porque nos hemos dado cuenta que no ha desarrollado ansiedad por separación al principio, ni siquiera eso, porque como te digo, muchas veces ese puede ser el primer desencadenante de todo el estrés que lleva a la ansiedad por separación en algunos gatos. Pero bueno, que ahora sí lo hacemos. Y tú me dirás, ¿Cuándo le pones de desayunar? Bueno, ya te lo he dicho otras veces en el canal, más o menos a las 9 de la mañana, cuando no puede relacionarlo con ninguna otra actividad, ya Jose ha vuelto a casa después del gimnasio todo y no puede relacionarlo con nada más que no sea el momento de comer. También te digo que nosotros tenemos bastante suerte porque Alcachofo no es un gato súper comilón. De todas formas por la noche se le deja puesta su comidita, su bolita, tiene sus tomas bien ordenadas para no quedarse absolutamente desmayado de hambre. Otra cosa más, desde el principio le proporcionamos zonas de descanso en casa que no tuviesen que ser necesariamente el sofá, aunque bueno, ya acabas de ver que esto no lo respeta mucho. Bueno, él tiene una grandísima cantidad de sitios en casa distintos donde ir. Desde el principio lo tuvimos claro y por eso una de las primeras cosas que compramos cuando llegó Alcachofo a casa fue su árbol rascador para que precisamente pudiese tener un rinconcito en el salón, pudiese estar con nosotros, pero que no necesitase estar tumbado y sentado encima de nosotros. Y esto fue porque al principio realmente nos llegó a preocupar que Alcachofo esto lo interpretase como una señal de recompensa y que el hecho de estar siempre con nosotros a él le estuviese fomentando eso de la ansiedad por separación que no queríamos llegar. Entonces, como vimos que no utilizaba por ejemplo la cama de la habitación de invitados ni nada para descansar, solamente era el sofá, pues por eso dijimos, mira, vamos a ponerle algo donde nos pueda ver, donde pueda sentir que está con nosotros y que así también pueda descansar sin necesidad de estar en el mismo sitio exacto que nosotros. ¿Lo ha utilizado? Sí, pero también te he dicho que Alcachofo es un gato que se aburre un poco de las cosas rápido. Aún así hemos seguido proporcionándole otras zonas de descanso por toda la casa, el mueble de las toallas de debajo del lavabo, las ventanas que ya te he dicho que las hemos gratificado y las hemos puesto como si fuera un catio o también lo que nosotros llamamos el alcachofo móvil, que es como un carrito que tenemos en casa donde ponemos una mantita en la parte de arriba y también le gusta subirse ahí a descansar. Y otra cosa que no le quitamos desde el primer momento fue su transportín, que hasta que pudo salir a las ventanas era su lugar preferido para tomar el sol Y usa todos estos sitios, bueno pues algunos más que otros, aunque por las tardes su lugar favorito sigue siendo el sofá, bueno la ventana y el sofá. Más cosas Bueno, relacionado un poco con lo que te acabo de contar, le hemos dado entretenimiento visual hacia la calle ya desde el principio con el árbol rascador que tenía una plataforma para mirar y después cuando gatificamos las ventanas, esto es súper importante para un gato que es muy muy apegado como Alcachof, porque si está viendo cosas que él quizás antes en el refugio estaba más acostumbrado a ver o cosas que le llaman la atención como los pajaritos en los árboles, pues eso le lleva a tener la cabeza ocupada precisamente en esas cos. De hecho el otro día tenía un amigo gatuno al otro lado de la red de la ventana, bueno el amigo gatuno estaba en la calle abajo gato callejero que pasaba por la calle y se quedó un ratito mirándolo fijamente, bueno se miraron fijamente y después el otro gato se marchó, o sea que son sensaciones nuevas que ha tenido Alcachofo en casa y que le llevan a tener actividades que no pasen necesariamente por nosotros. Y esto al final lo que ha hecho ha sido también disminuir un poquito el tema de los maullidos, porque todo ese rato que está el gato entretenido mirando por la ventana pues no está pensando en llamar tu atención o en a ver qué consigo de mis humanos. Es verdad que ha producido otro momento de maullidos que es cuando entra de la ventana, pero bueno, como te he dicho eso lo estamos trabajando. Y con el tema este de fomentar la autonomía de Alcachofo, pues una cosa muy importante fue enseñarle a jugar solo al principio sus juguetes favoritos eran las cañas, seguimos intentando jugar con él con las cañas. Sí, pero ya no les hace muchísimo caso. Ya en lugar de esto, pues prefiere utilizar juguetes de perseguir y como te he dicho en algunos otros vídeos del canal, sus juguetes favoritos son los muelles. Persiguiendo un muelle se puede tirar un buen rato, de hecho es su juego favorito por las noches y una de las causas que haya hecho que haya dejado de maullar por la noche llamándonos, porque se entretiene persiguiendo el muelle por la casa, que se le escuchan sus pataditas por aquí por la madera y así se le pasa el rato porque luego se cansa y se pone a dormir, que también lo hemos visto. Y muchas más cosas porque nos hemos vuelto súper creativos. Aparte de las hincadas de comida que le prepara José por casa, le dejamos el sofá un poquito despegado de la pared para que pueda tener un pasillito para explorar. Le dejamos abiertos los armarios también durante el día para que pueda entrar, salir, explorar, bueno, todas esas cosas que fomentan su independencia. Acaba de entrar de la ventana. Otra cosa más, hemos intentado que se adapte a las rutinas de la casa y esto también nos ha llevado bastante trabajo. Por ejemplo, cuando está trabajando Jose en su escritorio, no le hace nada de caso porque por ejemplo, al principio cuando Jose hacía contacto visual con el gato, simplemente para saber que estaba bien, bueno, Alcachofo ya lo interpretaba como una señal y ya se le subía encima, se le ponía delante del ordenador, mordisqueaba incluso un poco la pantalla y se rozaba con esta parte de aquí, se ponía a revolcarse por encima de la mesa, hacía todo un show que claro, lógicamente impedía que José pudiera trabajar con normalidad. Pero no solamente se para ahí el tema de las rutinas. Las rutinas con Alcachofo tienen que ser en absolutamente todo, sus horas de comer, sus horas de juego, sus horas de sueño. Intentamos por ejemplo que por la tarde, bueno, pues aunque a él le guste dormir un poquito, no esté completamente toda la tarde dormido para que luego por la noche esté un poquito más cansado. Que muchos me decís que Alcachofo está todo el día durmiendo, pero ya te digo yo que no. Además para su hora Warner de por la noche, más o menos a las diez y media o así, pues le dejamos más o menos despejada la casa para que pueda perseguir sus muelles y divertirse como es debido. Una vez que ha perseguido el muelle durante un buen rato, ya se encuentra un poquito más cansado y se viene al sofá a dormirse. Y se queda dormido todas las noches desde las once y media hasta las dos y media de la mañana. En ese momento nuevamente se levanta y se pone otra vez a jugar otro rato porque yo lo escucho. Entonces, como ves, va repitiendo siempre unos patrones que, bueno, ayudan también a que tenga su día un poquito más ordenado y también sus actividades. Y también, por ejemplo, si alguna noche salimos por ahí a cenar y no vamos a estar en casa, intentamos que Alcachofos siga manteniendo los mismos ritmos como en casa durante toda la semana, pues las luces se apagan aproximadamente a las once y media o así, le dejamos la tele programada y bueno, se apaga automáticamente a las once y media para que aunque nosotros no estemos, por ejemplo, si nos hemos ido a las 8 de la tarde, no se quede la casa completamente a oscuras y enseñanza silencio para que él interprete que hasta las once y media hay actividad y así sus rutinas cambien lo menos posible. Sabes que estamos hablando de esto y va a mira, no habéis conseguido nada conmigo. Qué va. Desde el principio, cuando empezamos a trabajar el hiperapeo con Alcachofo, tuvimos que tomar una decisión bastante drástica, que fue no dejarlo dormir con nosotros, precisamente para fomentar ese desapego controlado, para que el gato no siempre tuviera que estar acompañado de sus humanos y para que las horas de descanso, pues él interpretase que las podía hacer perfectamente, solo que no pasaba absolutamente nada. Esto es algo que yo sé que a muchos no os ha parecido bien, me lo habéis hecho saber, pero bueno, nos decidimos por tomar esa opción, no solamente por el tema del hiperapego Alcachofo, que era lo más importante, sino también porque él venía de un refugio donde sus ritmos eran completamente distintos. Por la noche no dormía absolutamente nada, se dedicaba todo el rato a llamarnos y maullar y a maullar porque quería que le estuviésemos acompañando. Así que para ayudar al cachofo, tomamos la decisión de dormir con la puerta cerrada. Sabíamos y éramos conscientes que al principio iba a ser difícil, lógicamente, incluso desde el primer día se las ingenió para saltar y abrir la manilla de la puerta para que ni una puerta nos pudiera separar. Entonces bueno, tuvimos que poner algunas soluciones creativas como un tope antibabies en la manilla de la puerta que Alcachofo no era capaz de abrir. Y con esto hemos sacado una serie de conclusiones y te traigo resultados. Hemos conseguido algo que parecía impensable al principio y que para muchas personas les parece impensable, que es que Alcachofo no maulla por la noche cuando tiene la puerta cerrada. Se apagan las luces, se pone la casa en silencio y el gato sabe que a esa hora se duerme. Pero claro, pasaron más o menos dos meses y medio y ya bueno, habíamos visto que el tema del hiperapego de Alcachofo iba bastante mejor y que por las noches nos respetaba. Ni intentaba saltar, ni entrar por la puerta, ni maullaba, ni nada de nada de nada. Sigue haciendo lo de las 6 de la mañana porque tiene su reloj interno, pero está todo bien. Y de hecho ya los últimos días ni siquiera se despertaba él, sino que solamente era después de escuchar el despertador. Entonces en ese momento dijimos, vale, esto está superado, vamos a abrir la puerta, que él tenga acceso a toda la casa durante la noche también y no pasa absolutamente nada. ¿Qué ocurrió? La respuesta le sorprenderá. A partir del momento en el que abrimos la puerta, Alcachofo es verdad que se quedaba dormidito hasta las dos y media de la mañana sin hacer ningún ruido. Él había interpretado que a las 11.30 las luces se apagaban y que era el momento de dormir. Pero hay amigo, cuando llegaba a las dos y media de la mañana y le volvía a dar su hora Warner de entre noche, él dijo uy, esta habitación, esto es nuevo y además aquí también puedo jugar. Y él entraba, nos veía durmiendo y decía humanos, humanos, venga a darme un poco de divertimento. Y se ponía a maullar. Entraba, maullaba y se ponía a correr persiguiendo el muelle, vamos, como si fuera eso, un hipódromo. En ese momento nos sentimos en esa especie de montaña rusa que te he comentado al principio del vídeo, como que habíamos dado algunos pasos hacia atrás porque claro, había vuelto a maullar por las noches, a despertarnos, a reclamarnos que nos levantásemos. De hecho a mí una cosa muy típica que me hace que es rascarme mi lado de la cama, se pone, me maulla un poquito aquí al lado de la oreja cuando no le hago caso, rasca la cama para ver si yo me despierto. Pero una cosa que él no hace y que ha decidido él por sí mismo es no dormir con nosotros encima de la cama. Nunca se sube encima de la cama y nunca nos viene a despertar directamente a la cara, se nos pone al ladito, pero desde el suelo maullándonos, claro. En este momento pues nos encontramos todavía trabajando el tema de poder dormir con la puerta abierta y que Alcachofos siga respetando las noches. De hecho una noche después de dos semanas en las que no podía dormir del tirón, pero no porque me despertase una vez, sino que eso que empezaba a las dos y media, ya era desde las dos y media en adelante, toda la noche. Entonces claro, después de dormir tres horas durante dos semanas, pues dije venga, tengo que cerrar la puerta que necesito descansar. Cerré la puerta, puse el seguro para que Alcachofo no pudiera abrir la manilla, aunque ni siquiera se lanzó a la manilla y se cayó. Fue como mágico, o sea, él había interpretado que la puerta es el signo que a él le lleva a decir no tengo que molestar a los humanos por la noche, o sea, yo me quedé en aquel momento impresionado. Entonces ahora mismo estamos como en una especie de trabajo un poco mixto, le dejamos que algunas noches pueda entrar, pero si se pone demasiado insistente intentamos cerrar la puerta. Hay otras noches que dormimos con la puerta cerrada desde el principio de la noche y hay otras noches que no cerramos la puerta en ningún momento, le dejamos con la puerta abierta y ya te puedo decir que estoy ahora mismo viendo pues resultados un poco desiguales, donde es verdad que la puerta siempre le lleva a callarse cuando se encuentra la puerta abierta, hay algunas noches que tiene un poquito más de gana de jarana y que se pone a maullar un poco más y hay otras noches que la suele respetar bastante, sobre todo las de los fines de semana y eso no me podrás negar que es una suerte. Lo que queremos conseguir con esto es que en el futuro podamos tener la puerta abierta sin ningún tipo de excepciones, o sea, que él pueda entrar por la noche sin ningún problema, como hace durante el día, que él usa el cuarto como le da la gana. Si quiere descansar allí con nosotros, que descanse y si quiere entrar y salir, que entre y que salga. Y bueno, vamos a ver qué tal vamos evolucionando en el futuro y ya te lo iré contando porque de momento, como te digo, hay noches que hace unas cosas y noches que hace todo lo contrario. Como te llevo diciendo desde el principio del vídeo y he intentado que más o menos te quede claro, este es un camino que se va haciendo con pequeños pasos, pero claro, yo no puedo estar tres noches enteras seguidas sin dormir hasta ver si el gato se acostumbra. Entonces cuando ya no puedo más, pues me tengo que levantar y cerrar la puerta. Lo hago en un momento en el que él ha salido de la habitación para que él no piense que le estoy prestando atención y que no se refuerce todavía más ese comportamiento. ¿Ya estamos a gusto? Sí. Actualización de última hora. Desde que grabamos el vídeo hasta que lo estamos editando han pasado unas tres semanas y hay novedades que queremos contaros. Alcachofo lleva ya más de una semana durmiendo con la puerta abierta, es decir, puede entrar al cuarto y en todo este tiempo nos ha dejado dormir sin maullar absolutamente nada. Le pusimos una mantita en el rincón de la habitación donde le gusta estar y aunque no siempre la usa, se queda tranquilito hasta las 6 de la mañana, que ahí ya sí viene a decirnos venga humanos, que hay que salir de la cama. Estamos muy muy contentos con esto y no queríamos publicar el vídeo sin compartiros este importantísimo progreso. Ojalá siga por ese camino. Todo el trabajo de estos meses ya está dando sus frutos y bueno, pues por lo que puedes estar viendo estamos todavía trabajando en ello, hemos avanzado bastante y estamos contentos de los logros que hemos conseguido, pero somos conscientes que esto es un trabajo que se tiene que ir haciendo a lo largo de muchísimo tiempo para conseguir ver algunos resultados. ¿Algunas de las vetas que nos hemos planteado las conseguiremos? Pues yo creo que casi todas, pero puede ser que alguna pues no logremos conseguirla Y tampoco nos tenemos que frustrar, porque al fin y al cabo también tenemos que entender que bueno, el Alcachofo también tiene una forma de ser y hay algunas cosas que podrán cambiar y algunas que no. En cualquier caso, lo más importante es intentar evitar todo este hiperapego, que es lo que le puede provocar muchísimo estrés al gato y lo que le puede terminar afectando en su día a día y en su salud. No es fácil, pero si eres constante trabajadora y todos en la familia estáis implicados, te puedo asegurar que puedes conseguir muchísimas cosas. Espero que todo esto que te he contado que hemos trabajado con Alcachofo te haya servido. Nosotros por lo pronto hemos visto bastantes avances solo en tres meses de trabajo y estoy seguro que en el futuro posiblemente veamos bastantes más cosas y que Alcachofo seguirá mejorando. Y otra cosa que estoy viendo que me vais a decir si adoptas otro gato, Alcachofo va a estar súper bien y va a estar súper entretenido. Mira, no. Hay que trabajar con el problema específico que tiene Alcachofo, que se llama hiperapego y que está completamente descrito. Y en función de cómo vaya evolucionando Alcachofo, podremos adoptar otro gato o no. En cualquier caso, que adoptemos a un gato no va a solucionar el problema de Alcachofo, porque como te he dicho, el hiperapego no solamente depende de cómo trates tú al gato, sino también de todas las experiencias previas que él ha vivido. Entonces, hasta que no veamos que Alcachofo ha resuelto el problema, no podremos tomar esa decisión, que es bastante importante. No siempre 2 es mejor que 1, especialmente cuando ese 1 viene con problemas que hay que trabajar. Y mi reflexión ¿Creo que todo esto se va a solucionar en el 100%? Pues mira, yo creo que el tema del hiperapego sí, porque ya me está enseñando Alcachofo que está avanzando muy bien, pero el tema del maullido creo que no. Y ya lo estás pudiendo tú comprobar, porque Alcachofo es así y esa es su forma de comunicarse. Y bueno, ahora te toca a ti decirme en los comentarios qué te parecen los avances que hemos conseguido con Alcachofo y también Cuéntame tus experiencias. ¿Has convivido alguna vez con un gato que sea muy muy apegado? Pues cuéntame en los comentarios y cómo lo puedes trabajar con él. Y además, si te ha gustado el vídeo, pues me puedes dar un like y si nos quieres apoyar mucho, mucho, mucho, darnos un súper thanks en este botoncito que está aquí debajo, suscríbete si todavía no lo has hecho y dale a la campanita para que YouTube te avise de cuando tenemos un nuevo vídeo. Pero solamente te va a avisar si activas todas las notificaciones en tu móvil. Además tenemos un canal secundario aquí en YouTube que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario. Pásate por él y échale un vistazo. Y antes de irnos conocemos a. No te vayas tú. Esta familia gatuna y perruna que se llaman Jim el doberman y Timmy el gatito nos saludan desde Rubí, Barcelona, con sus compañeros humanos Dora y Ángel. Y estos dos chiquitines se llaman Cali y Zoe y nos saludan desde Udine, Italia con su compañera humana Carol. Y nos despedimos con estos dos chiquitines que se llaman Bimba y Kiwi y nos saludan con sus compañeros humanos Alicia y César. Muchas gracias por seguir el canal, Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. Al Cachofo ya se va que le toca la cena. Vente, ven, gánate tu pienso. Tú mira para allá, allí está tu público. La gente te quiere, te adora al otro lado de la cámara. Madre mía, el gato cojín. Es que yo creo que vamos a tener que cambiar la hora de grabar a las 3 de la mañana cuando se pone contentito, ¿Verdad? ¿Verdad que sí? ¿Verdad que sÍ? ¿Qué horas son estas? Hombre, la quinta siesta de la tarde interrumpida. Ya lo ulti. ¿Vale, ahora no te quieres quedar aquí o qué? Esto todo es tuyo. Se ha tirado un pedo al final. Alcachofo, di algo. Ya, ya, es que la acabo de mirar y me está diciendo. Me está enmollando a mí. ¿Qué estás haciendo? El Cachofo, o sea, eso no lo haces nunca. Cachofito no me ha odiado nunca. No, pero igual es que también ya va siendo la agradecimiento. Ya bien chofis. Alcachofo. Si era lo que querías, ¿Verdad? ¿Bracitos? Has parado tú, Alcachofo. Bueno, están por aquí volando sus pelitos. Pero ahora no estamos huyendo porque ahora está entretenido en la ventana porque eso es una de las cosas que le hacen que no maulle.
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