¿Por qué TU GATO NO SE DEJA TOCAR?✋😾| 5 RAZONES por las que a tu gato NO LE GUSTAN LAS CARICIAS

Carlos, a veterinarian, explains five reasons cats avoid being touched: personality, pain, stress, poor socialization, and sensitivity to certain areas. He offers practical advice to help owners build better relationships with their cats.
Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y Familias Felices. Está claro que los gatos son un poco especiales en cuanto a su carácter, pero es mentira que sean animales poco cariñosos en general. A veces parece que la relación con nuestro compañero felino se tuerce y no se deja tocar por nosotros. Hoy te cuento por qué los gatos a veces no se dejan tocar por los humanos y cómo puedes hacer para solucionarlo. Motivo número no le gusta cómo le tocas. No todos los gatos son iguales, no todos tienen la misma personalidad, o como lo decimos aquí en este canal, gatunalidad. Hay algunas gatunalidades felinas que no son muy dadas a dejarse acariciar todo el día. Por ejemplo, los gatos de tipo explorador o de tipo gruñón no son mucho de dejarse tocar. Como norma general, estos gatos están cómodos en casa, no tienen comportamientos de estrés, suelen estar tumbados tranquilamente en zonas visibles y no se molestan porque tú estés por allí cerca. Eso te indica que en general el gato está cómodo. Pero si tú eres de esas personas que vas todo el rato a acercarte a él, quererle invadir el espacio o incluso a levantarlo del suelo, es normal que tu compañero felino se revuelva y que no se deje tocar después. Hay muchas veces que me llegan comentarios Ay, no sé cómo levantar el gato del suelo y sujetarlo en mis brazos como si fuera un bebé. Es que es posible que a tu gato no le guste que le hagas eso y por eso no se deja tocar. Por eso, si has identificado que tu gato no es de esos que les gustan muchísimo las caricias, es mejor que dejes que él se aproxime a ti. Es muy probable que cuando tú estés sentada en el sofá tranquilamente viendo la tele, tu gato se acerque, quiera estar un ratito a tu lado y que le pases un poco la mano por la cabecilla. Y después, cuando él ya esté harto de caricias, se marchará. No te preocupes, no pasa absolutamente nada, es la forma de ser de tu gato. Es también muy típico que se vuelvan un poquito más cariñosos en el momento en el que le vas a poner la comida en el plato. Ahí se acercará muchísimo a ti e incluso se refregará con tus piernas. Puedes aprovechar para pasarle un poco la mano por encima. De hecho Milú es un poco así, se acerca cuando a él le interesa, pero no podemos estar encima de él todo el día porque no lo tolera y no pasa absolutamente nada. Así que yo te recomiendo que si tu gato es un poco así, no le atosigues, no estés todo el día encima de él porque no vas a conseguir nada. En lugar de reforzar el vínculo con tu compañero felino, vas a conseguir que no se encuentre a gusto a tu lado y que te empiece a huir y te estará bien empleado por pesada. Motivo número 2 No se deja tocar porque le duele algo. Ya lo sabes, nuestros gatos nos ocultan la verdad. No lo hacen de manera intencionada, pero cuando están enfermos intentan aparentar que no lo están. Cuando les duele algo puede ser que tú ni siquiera lo notes. Hay veces que empezamos a sospechar que a tu gato le duele algo o tiene alguna enfermedad cuando rehuye el contacto con las personas. Por esto mismo empezamos a sospechar que a nuestros gatos le puede doler algo. Muchos empezáis a Madre mía, qué raro está el gato, si antes le podía acariciar y ya no me deja e incluso me he intentado morder cuando le he pasado la mano por la espalda, ¿Qué le está pasando a mi gato? Sencillamente es que tú le estás acariciando en una zona donde a él le duele y te está indicando que con esa agresividad que es mejor que no le toques ahí. ¿Qué más cosas nos indican que a nuestro gato le duele algo? Pues los signos típicos del dolor se suelen encontrar más apagados o incluso se esconden en algunos sitios de la casa. A veces dejan de utilizar su arenero porque tienen dolor, por problemas en la vejiga de la orina, porque está produciéndose un flu, unas piedras en la vejiga que les duelen muchísimo. También es muy posible que empieces a ver en su cara gestos de dolor que ya te indiqué cómo reconocerlos en un vídeo del canal muy interesante y que todo el mundo deberíamos conocer que te dejo aquí debajo en la cajita de descripción. Si identificas algo así, lo más importante es que lo lleves al veterinario cuanto antes para que se vea qué es lo que le está doliendo y se le ponga un tratamiento adecuado. Motivo número 3 Tu gato no se deja tocar porque está estresado Y este es uno de los grandes motivos por los que nuestros gatos no se encuentran cómodos en nuestras casas. A veces hay cosas que a tu gato le producen estrés que tú ni siquiera te das cuenta, por ejemplo que haya ruido en la calle, que hagan una obra en tu casa o en la casa de arriba, eso puede estresar a tu gato y es muchas veces la fuente de que en nuestro gato algo empiece a ir mal. Los gatos estresados se empiezan a comportar de manera un poco extraña, suelen estar más tiempo escondidos, no están a la vista de la gente, puede ser que te rehuyan incluso y que solamente salgan a comer y vuelvan a su escondite, todo eso nos puede indicar que nuestro gato está estresado y que por eso no se deje tocar. Pero es que hay más, no solamente los cambios que se produzcan en su entorno pueden estresar al gato, también se describen situaciones en las que hay personas que vuelven por ejemplo del hospital después de haber estado un tiempo ingresadas, que vienen con un olor específico de hospital que asusta al gato o que incluso vienen con una pierna escayolada y el gato lo ve como algo raro y por eso no se acerca y mucho menos se va a dejar tocar, o sea que hay veces que la causa del estrés eres tú. Por eso si prevés que hay algún tipo de situación que pueda resultar estresante para los gatos, deberías preparar a tu gato cuanto antes. Para lidiar con el estrés hay unas cosas que nos ayudan muchísimo que son las famosas feromonas faciales sintéticas felinas que se pueden poner en casa en forma de difusor en la pared y que ayudan a que nuestro gato esté más relajado. Si no sabes de lo que te estoy hablando, te tengo un tutorial muy muy detallado en el canal que te animo a que veas, te dejo aquí abajo el vídeo en la cajita de descripción y por supuesto en lo que esté en tu mano deberías reducir la causa que le esté produciendo estrés, si son visitas, échalas cuanto antes de tu casa, si son obras en tu calle, pues no vamos a poder hacer gran cosa, si es algo ajeno que tú no puedes controlar, pirotecnia, mucho ruido en la calle, mudanzas, lo mejor es que tengamos en nuestra casa un rinconcito un poquito más privado para nuestro gato, donde tenga todo lo que necesita un un arenero, un comedero, zonas de descanso, zonas para esconderse y que así se minimice en la medida de lo posible el estrés. Motivo número 4 Tu gato no se deja tocar por falta de socialización Hay algunos gatos que no se dejan tocar nunca. Vemos que es una constante nuestro gato. Podemos empezar a sospechar que nuestro gato no está suficientemente socializado si lo hemos rescatado por ejemplo de la calle, si procede de algún recurso. Estos gatos puede ser que no hayan tenido las mejores experiencias con los seres humanos o que incluso no hayan tenido prácticamente contacto con los seres humanos. Es normal que nos vean como una cierta amenaza y que por eso no tengan confianza con nosotros para acercarse. Por eso no se deja tocar. Y esta es una de las grandes preguntas que me hacéis prácticamente a acabo de adoptar un gato y no se deja tocar, ¿Cómo puedo hacer para que mi gato tenga mayor confianza en mí? Cómo lo vas a poder identificar en el lenguaje del gato, generalmente es un lenguaje corporal de que el gato no se siente cómodo, aparte de pasar muchísimo tiempo al día escondido, cuando sale generalmente va muy rápido por las zonas en las que tú le puedes ver con el cuerpo muy pegado al suelo o con la cola paralela al suelo. Si nosotros nos intentamos acercar, lo más probable es que el gato huya y que empiece a tener la cara signos de que no está a gusto con nosotros, como por ejemplo las orejas un poco aplanadas que indican frustración, o si nos acercamos más e invadimos más su espacio, es posible que pegue las orejas a la cabeza y que empiece a dilatar las pupilas e incluso a bufar. Así que ni se te ocurra tocarlo porque te puedes llevar un buen arañazo. La buena noticia es que la situación suele ir mejorando con el paso del tiempo, sobre todo si no hay ningún otro tipo de causa estresante alrededor del gato. Si tú le empiezas a dar comida, le respetas su espacio, no te acercas de manera intimidante al gato, no le chillas, no le riñes. Es muy normal que el gato vaya ganando confianza contigo y que se vaya dejando tocar. Y sobre todo si sigues los consejos de este vídeo, la situación va a mejorar y tu gato va a dejarse tocar. Y si antes te hablé de que a tu gato no le gusta cómo le tocas, ahora tenemos que hablar de el motivo número 5 a tu gato no le gusta dónde le tocas. Si eres de esas personas que se empeña en acariciarle todo el rato la barriga al gato y ves que no lo lleva bien, pues no le toques esas zonas. Hay algunas partes del cuerpo del gato que deberíamos tener prohibido la barriga, las patas o la base de la cola. La mayoría de los gatos no toleran que se les acaricie en esa zona. Y ahora me viene el típico que me a mi gato le encanta que le toquen la barriga. Pues perfecto. Pero eso no ocurre en la mayoría de los gatos. Y déjame tú un comentario si a tu gato le gusta o no que le toques la barriga, las patas, la cola. Vamos a ver, vamos a hacer una encuesta. Pues casi seguro. Por eso intenta de entrada no tocar las zonas prohibidas de nuestros gatos y decántate mejor por acariciarle en zonas donde a él le suele gustar. Por ejemplo la cabecita, debajo de las mejillas o incluso en el cuello. Con este vídeo te vengo otra vez a echar a ti la culpa de cosas que hace tu gato. Hay veces que mi gato es muy raro, no se deja tocar. Es que quizás no te sabes aproximar a tu gato. Por eso es muy importante que comprendas cómo funciona la cabecita de nuestros compañeros felinos y que estés muy pendiente de lo que ocurre en general a su alrededor antes de echarle la culpa al pobre gato como se hace siempre. ¿Y a ti qué te ha parecido? ¿Habías descubierto algún motivo de estos por los que tu gato no se dejaba acariciar? Déjame un comentario y cuéntamelo. Además dale un like al vídeo para que yo me entere que te ha gustado y suscríbete al canal si todavía no lo has hecho. Si le das a la campanita quizás te enteres de cuando subamos nuevos vídeos. Y pásate por el canal secundario que tenemos aquí en YouTube que se llama Preguntas y Respuestas de un veterinario. Pero no te vayas todavía, porque antes de irnos tenemos que conocer a Bishito, que actualmente tiene 4 años y que convive con Carol Bobadilla. Y por aquí tenemos a una familia multiespecífica como a mí me gusta Por un lado tenemos a Horus, que es el gato siamés, a Isis, que es la más chiquitilla, y a la perrita Dolly, que se lleva así de bien con los gatitos. Nos saludan con Franklin José desde Córdoba, España, aunque él me cuenta que es de Venezuela. Nos despedimos con Ludovico, que está así de relajado en el sofá, y con Pascualina, que es la gatita carey. Conviven con Dana Díaz. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos en el próximo vídeo. Perfecto. Podemos grabar. ¿Me das tu visto bueno? Aquí no. Si hago así como disimulando. Muchas gracias. Grabar con Jose. Espero grabar con Almodóvar. Me faltan las gafas de sol. Con la hoja en la cabeza. Y deja de. De. No y déjanos. Y nos saludan con Franklin Jos. Nos saludan con Franklin Antes de echarle la culpa. Espérate. Motivo número dolor. Dejamos el dolor para el segundo, ¿Vale? El segundo que tenía era estrés. Te cuento los dolor, estrés, poca socialización, no le gusta cómo le tocas y no le gusta donde le tocas. Déjame. No le gusta cómo le tocas. Al primero y al último no le gusta cómo le tocas. ¿Vale? No le gusta donde le tocas. Para el primero cómo le tocas. También puede ser que la cara. La cara de dolor. Tu gato no es de esos amorosos que quieren todo el día caricias. Este vídeo te interesa. Pero si tu gato antes se dejaba tocar y de repente ya no quiere, también te interesa. Y eso te pasa por pesada.
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