PRESENTACIÓN de GATO y PERRO 🐱💖🐶 | 4 pasos para que un gato y un perro se lleven bien

Carlos, a veterinarian, walks through four steps to introduce a cat and dog so they get along. He covers behavioral differences between the species, adaptation techniques, and practical tips for peaceful coexistence.
En el canal os hemos hablado muchísimas veces de cómo presentar a dos gatos y también las dificultades de hacerlo. Pero vamos con el más difícil todavía. ¿Qué pasa si metemos a los perros en esta ecuación? Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y Familias Felices. Hay una idea que está súper extendida que es que los gatos y los perros no se llevan bien. Y hoy en este canal vamos a romper otro mito, que sabéis que me encanta romper mitos, como me los hagan pagar alguna vez me arruinan. El caso es que los gatos son animales que son particulares de por sí, y entonces si no se hace una adecuada presentación es muy difícil que se lleven bien con otros gatos y muchísimo más que puedan tolerar un perro. Y esto no es porque sean gatos o perros, sino por el propio temperamento, la propia gatunalidad de nuestros compañeros felinos. Porque el punto número uno para hacer una presentación de un gato con cualquier otro bicho viviente es saber que los gatos no son perros. Son un poco más reservados, les gusta tener un poco más de distancia, ver un poco desde lo lejos cómo se van desarrollando las cosas antes de acercarse y comprobar in situ si ese animal viene en son de paz o viene a robarles la comida. Los perros suelen ser animales mucho más curiosos, que les mueve más el instinto de exploración, que se acerca mucho más a ver qué es lo que tienen delante. Y lógicamente si delante tienen un gato van a acercarse a olisquearlo, incluso intentar jugar con él. Así que si intentamos poner a un gato y a un perro en la misma habitación sin una presentación previa, todo esto va a terminar probablemente en un desastre. Y por eso hoy te vengo a contar cómo lo debes de hacer para que un perro y un gato se lleven bien y puedan vivir bajo el mismo techo en total armonía. Si quieres apoyar este tipo de contenidos, por favor, comparte este vídeo porque ya sabemos que no va a funcionar tan bien, porque como también habla de perros. Bueno, en fin, que si lo compartes con mucha gente, más personas van a llegar al canal y podremos seguir haciendo más contenido sobre perros y sobre gatos, sobre los dos. Pero venga, vamos con los pasos que me enrollo. Para presentar a un perro y a un gato tenemos que seguir cuatro pasos muy sencillos. Bueno, eso ya me lo dirás tú. Si ya has visto algún vídeo de nuestro canal de presentación de dos gatos sabrás que una cosa muy importante es tener una habitación dedicada para el nuevo miembro de la familia que venga a vivir con nosotros. Así que en este caso no va a ser una excepción. Esta habitación va a servir para un paso intermedio hasta que el nuevo animal pueda entrar al resto de la casa. ¿Qué tiene que haber en esa habitación? Le tienes que disponer todo lo que necesita para su camita, su comedero, su bebedero, algunos juguetes, alguna mantequilla, algo que traigan de su anterior casa. No me preguntes si lo puedes dejar dentro de un transportín todo ese tiempo, porque eso es una salvajada. No puede ser que un gato esté durante todo el periodo de la presentación o que un perrito pequeño esté durante todo el periodo de la presentación dentro de un transportín. No tienen espacio para ellos. También es frustrante. Así que si alguien me pregunta yo le digo que no lo haga. Vamos con el paso número 2, que es la adaptación. La adaptación es ese periodo de tiempo en el que los dos animales van a vivir dentro del mismo domicilio, bajo el mismo techo, pero que no se van a ver. Es muy importante que durante todos estos días, que son más o menos entre cinco o seis días, no se vean. Se van a ir acostumbrando poco a poco a sus olores y a ver que ese olor nuevo que ha entrado en su casa no es una amenaza. Este paso va a ser más sencillo si ya convivías con un perro y está entrando un nuevo gato a vivir con vosotros. Sin embargo, si ya convivías con un gato y vas a meter a un perro, puede ser que se alargue un poquito más en el tiempo porque los gatos son un poco más territoriales. ¿Bueno, y durante todos estos días qué vamos a ir haciendo? Enseñarle a nuestro perro o a nuestro gato que el nuevo animal no es una amenaza. ¿Y para ello qué tenemos que hacer? Intercambiar olores entre uno y el otro para que él vea que aunque huela a otro animal dentro de casa, no le viene a quitar la comida, no le viene a quitar las zonas de descanso. Para intercambiar estos olores es muy útil que empecemos a cambiar mantitas, a sacar mantitas dentro de la habitación, afuera y al revés. Y también es bastante útil que coman con los comederos cerca de la puerta para que durante el tiempo que están comiendo vean que no hay nadie más que les esté quitando su alimento a pesar de que están percibiendo los olores y las feromonas del otro a través de la puerta. Y durante todo este periodo de adaptación te pueden ayudar mucho las feromonas sintéticas, sobre todo las feromonas sintéticas felinas, porque los gatos son un poco más dados al estrés. Pero también hay feromonas sintéticas para perros para que estén mucho más tranquilos y relajados. Te vas a dar cuenta que el proceso va bien si empiezas a ver que hay curiosidad, si ves que el que está dentro de la habitación se acerca y lo ves por la rendija de la puerta oliendo un poquito por debajo, o el que está en el resto de la casa también se acerca y se pone un poco al lado de la puerta y no le importa estar ahí. Además hay algunos animales que incluso se llaman ven que hay otro animal al otro lado de la puerta y pues o ladran un poquito o maullan un poquito. Eso todo son buenas señales. Por el contrario, no es una buena señal si en el proceso, por ejemplo, de intercambiar las mantitas ves que el gato se pone a bufar, lo huele y bufa o se eriza o incluso no se quieren acercar a los comederos que están a los dos lados de la puerta. El gato en este caso es al que le tenemos que prestar más atención, es nuestro indicador de que todo va bien. Además, en los gatos hay una cosa muy curiosa, cuando comen y están a gusto comiendo, sientan sus culete, su parte de atrás del cuerpo, su lenguaje corporal, así sentados comiendo, es de estar relajados. Si por el contrario, tú ves que tu gato se acerca, come muy rápido, muy rápido y con el culete así levantado y de repente se va de ahí, eso quiere decir que él no se siente seguro. Esto te está indicando que probablemente la adaptación te vaya a llevar algunos días más. Paso número 3 la presentación llegó el gran día. Aquí es donde empiezan las diferencias con respecto al proceso de presentar a dos gatos. Ahora es cuando la cosa se pone seria. ¿Cómo tenemos que hacer para que nuestros compañeros animales se vean las caras por primera vez? Lo primero y lo más importante es que tienes que mantener un poco de calma. Tiene que haber tranquilidad en casa, no puede haber mucho jaleo, ni mucha expectación. Cuantas menos personas estén delante, casi que mejor, porque puede ser que si no, uno de los dos animales, y me estoy refiriendo casi siempre a los gatos, se sienta un poco abrumado. Debes de hacer la presentación en un ambiente amplio y que tenga vías de escape, sobre todo para el gato. Porque si el gato llega un momento en el que se siente incómodo, es muy bueno que se pueda esconder, se pueda marchar y esconder, y no quedarse allí delante del perro pasándolo mal. Porque además incluso el gato podría llegarse a poner agresivo. Y nunca cierras la puerta de la habitación, porque si no, el gato puede ser que se sienta atrapado. Una buena opción es que en la puerta pongas una barrera, como por ejemplo la barandilla de una cunita o algo así, que tenga barrotes por donde pueda pasar el gato y no pueda pasar el perro. Nunca, pero nunca, nunca, jamás de los jamases, tienes que acercar el gato al perro. No lo puedes llevar en brazos y decirle Mira, mira, aquí está Toby. Y bajárselo así, porque el gato puede ser que se ponga nervioso. Entonces, ¿Cómo hay que hacerlo? Independientemente de si el perro es el nuevo o ya vivía contigo, lo tendrás que mantener amarrado con la correa para que no tenga libertad de movimiento y no se pueda acercar de una manera muy rápida al gato. El gato tendrá que salir por una puerta o algo así que esté bastante alejada del perro, para que si él quiere, poco a poco se vaya acercando. Otra cosa que siempre tienes que hacer es recordar que si tienes que reñir a alguien, o imponer un poco de disciplina, o alejar a uno del otro, siempre lo tendrás que hacer con el perro. Porque los perros, pues como que nos lo perdonan un poco todo, no se lo toman tan en serio como los gatos. Como ya te he dicho en el canal en muchos vídeos, si tú regañas a tu gato, le alzas la voz, le alejas así de una forma muy brusa, es posible que el gato empiece a desconfiar de ti. Y muchísimo más si estás introduciendo a un nuevo compañero felino a vivir a tu casa, que todavía ni siquiera te conoce. Así que al gato hay que tratarlo con un poquito más de delicadeza que al perro. No, A los dos hay que tratarlos con delicadeza, pero con el gato hay que tener un poquito más de consideración y bajo mi punto de vista, no debes recurrir al transportín para presentarlos. No puedes presentar al gato metido dentro de la caja para que el perro se acerque, lo olisquee, se sienta el gato ahí un poco como opri y creo que no ayuda a que al final se acaben tolerando. Y con todas estas consideraciones, durante el primer contacto tienes que observar muy bien el lenguaje corporal de ambos. Por ejemplo, en el caso de los gatos, vas a ver que tienen las orejitas para arriba, hacia adelante, incluso el rabo también levantado, eso es una buena señal. Si ves que el perro mueve su rabito, se acerca o lisquea así un poco, eso también es una buena señal. Si por el contrario, observas que las orejas del gato se aplanan o se van hacia detrás, eso quiere decir que está teniendo un poco de. Y que quizás la cosa no va demasiado bien. Si no pasa de ahí, vale, no pasa nada, no tenemos que actuar de una manera muy drástica. Pero evidentemente si empieza con bufidos, gruñidos, a pegar zarpazos, etc. Tenemos que interrumpir la presentación inmediatamente. En ese momento metemos al nuevo animal en su cuarto y al otro lo dejamos en el resto de la casa. Si durante la presentación ha habido drama, tenemos que echar un paso hacia atrás, tenemos que volver a la adaptación 4 o 5 días intercambiando mantitas, viendo a ver qué tal se van llevando con los olores, etc. Si en la presentación no ha habido drama, podremos repetirla al día siguiente. Y ahora tú me dirás ¿Cuánto tiempo dura la presentación? ¿El primer día que se vea en la cara ya van a poder estar conviviendo juntos? No, la presentación del primer día debe durar unos 5 minutos como muchísimo, para que simplemente se conozcan. Y después podemos ir aumentando cada día un poco más el tiempo en el que están en contacto uno con él otro. Si va todo bien, aproximadamente en 4 o 5 días ya podrán empezar a estar mucho más tiempo el uno con el otro. Pero por supuesto, durante las primeras semanas puede ser recomendable que solamente los dejes convivir a uno en presencia del otro cuando tú estés delante, para que puedas estar pendiente. Y cuando tú, por ejemplo, te marches a trabajar, pues vuelves a meter al nuevo animal en su habitación, donde lo tenía todo, y al antiguo en el resto de la casa. Si va todo bien, aproximadamente en un mes ya podrán estar juntos todas las horas del día en casa, estés tú delante o no. Y si no va bien, no seas impaciente, tendrás que ir prolongando un poco los tiempos hasta que tú estés segura o seguro de que entre ellos hay una convivencia normal, que no se van a poner a pelearse a la mínima de cambio. Porque quiero dejarlo claro, esta presentación no es para que sean los mejores amigos del mundo. Si llegan a serlo, perfecto, maravilloso. Pero con esta presentación al menos lo que queremos conseguir es que entre ellos se toleren y que tú te puedas ir de tu casa tranquila o tranquilo, porque sabes que no va a pasar nada malo entre ellos. Y te dije al principio que había cuatro pasos, pero tú dirás, si ya se han presentado, si ya se llevan bien, ¿Cuál es el cuarto? Pues es el de los consejos de veterinario para resolverte todas las dudas que te puedan quedar. Duda número uno que seguro que me hacéis llegar. ¿Cuál es la edad recomendada del perro o del gato para hacer una presentación? Bueno, me voy a referir sobre todo al nuevo animal, al que viene a vivir a tu casa. Es mucho más fácil hacer una presentación con un gato joven. En el caso de los perros, si tu gato es muy mayor, el que ya vivía contigo, y vas a meter a un perro en tu casa, es mejor quizás que el perro ya sea un poquito más mayor, que no sea demasiado joven. Aproximadamente a partir de un año y medio o dos años puede ser una buena edad, porque ya el perro comprende determinadas órdenes, tiene un poco más de disciplina. Si el perro es muy joven, es muy posible que tenga muchas ganas de ir a jugar con el gato y que eso al gato que ya vivía contigo, sobre todo si es mayor, no le guste mucho. Evidentemente esto son todo consideraciones generales y va a depender de muchísimas cosas. ¿Cómo puedo hacer que el nuevo perro no se coma la comida del gato? Esto es uno de los puntos de mayor fricción entre dos animales que empiezan a convivir juntos. Para eso tienes que ingeniártelas un poco para organizar bien los turnos de comida. Por ejemplo, si contigo convivía un gato y trepa bien a las alturas, le puedes empezar a poner el comedero en alto para que el perro no llegue. Y lo tercero no es una duda, pero es igual de importante y tú lo tienes que saber. Tienes que asegurarte que los recursos sean suficientes para los dos. Ya hemos hablado de la comida, que ese sería un recurso, también el agua. Pero en los gatos es muy importante su arenero y en ambos son también importantes las zonas de descanso. Si estás conviviendo con un gato y has metido a otro perro que va y juega con el gato cuando él está en el arenero, puede ser que eso le genere mucho estrés al gato, porque es una situación en la que todos, incluidos los humanos, nos sentimos bastante vulnerables cuando estamos evacuando. Entonces tendrás que asegurarte que el gato tenga más de un arenero para que lo pueda utilizar si el perro está por ahí y no se siente cómodo. Y sobre todo que algunos areneros sean cubiertos. Y ahora vamos con las zonas de descanso nuevamente. En este caso los perros no se lo van a tomar muy mal si el gato se mete dentro de su pero si el perro hace uso de la cama habitual de tu compañero felino, puede ser que él no se lo tome muy bien. En este caso el truco de la altura también funciona. Si le das a tu gato una cama en alto, esa va a ser exclusiva para él. Puedes ponerla en una estantería, en un armario o comprar uno de esos árboles rascadores que tienen cestitas arriba para que el gato se pueda subir. Y con todo esto que te dejo aquí para que te lo empapes bien, lo que no te puede faltar son dos por un lado paciencia, muchísima paciencia y por otro lado seguir bien los pasos, que la mayoría de las familias me consta que se saltan los pasos y ahí empiezan los dramas. Si lo haces todo bien ordenado y observando muy bien cómo se comportan tus compañeros animales, seguramente acabe siendo todo un éxito. Muchísimas gracias a Rocío Rnikanika en redes sociales, porque las imágenes que habéis estado viendo durante todo el vídeo son todas ocasiones, casi todas de ella, porque por su casa pasan muchísimos animales acogidos de protectora, sobre todo gatos, y ella consigue que todos se lleven muy bien con Nika, su compañera canina. Oye, seguidla en redes sociales que hace cosas muy chulas. Y si tú convives con un perro y con un gato, ¿Cómo lo hiciste? ¿Qué pasos seguiste? Déjame un comentario porque eso va a ayudar muchísimo a la comunidad. Y en este punto te vuelvo a decir que le des amor al vídeo, que le des un like y que lo compartas con todo el mundo porque estos vídeos ser de perros no suelen recibir tanto apoyo de la comunidad del canal, aunque este vídeo en realidad es de gatos y también de perros. Recuerda también suscribirte a nuestro canal si aún no lo has hecho y darle a la campanita para que YouTube te avise cuando tengamos un nuevo vídeo. Y además también aquí en YouTube tenemos un canal secundario que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario Pásate por él y échale un vistazo. Y hoy conocemos a esta gatita tan guapa que se llama Kira y que convive con Negro en El Salvador, nos dice que es una consentida. Y esta chiquitilla se llama Loli y convive con Carmen en México, dice que tiene tres meses y medio. Y nos despedimos con Alex, un gato grandote que tiene además 16 añazos y con Teresa que conviven con Nancy Barrientos. Muchas gracias por seguir el canal mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. Este paquetito que te dejo aquí para que tú te lo estudies ya lo que te falte y por eso hoy te vengo a contar cómo se puede hacer. Bueno, cómo se puede hacer no para que sea el desastre, sino para que no sea un desastre. Claro, lo que tú me habías dicho después pues es el de los consejos de veterinario para. Cómo habíamos dicho. Ah, vale. Se llevarán bien, se llevarán a matar perro, gato, gato con perro, no sé, un poco ridículo. Así que por favor, si quieres aprobar, aprobar el tema de adaptación. Sí, sí puede ser más sencillo si el perro vivía contigo, sí los perros son más fáciles de llevar en este proceso. El gato en este caso es el especial. Muchas veces los gatos al tener muchos brazos. Y esta duda que nadie me la va a hacer, pero yo te lo voy a responder. Si es el gato el que se come la comida del perro, probablemente tengas menos problemas. Muchas gracias por. No, que digo, si te has dado cuenta es porque has visto nuestros otros vídeos sobre cómo presentar a dos gatos en casa. Bueno, y dale like al vídeo si te has dado cuenta porque eso significa que eres un gran fan del canal.
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