Primera semana de ADAPTACIÓN DE MI GATO EN CASA y ¡NO PARA DE MAULLAR! 🐯🔉😫 | ¿Qué pasos hay que dar?

Carlos, a veterinarian, documents his first week with a newly adopted cat named Alcachofo who won't stop meowing. He shares practical steps for helping a cat adjust to a new home, including behavioral observations and ways to enrich its environment.
Hola, soy Carlos y soy veterinario. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y familias felices. En el último vídeo os presenté a nuestro nuevo compañero felino que se llama Alcachofo. Por si todavía no lo sabes y te has perdido ese vídeo, es un gatito que hemos adoptado de un refugio. Pues bien, durante la última semana hemos estado haciendo la adaptación del gato al nuevo hogar. Es un elemento fundamental para que el gato aprenda a convivir contigo y sepa un poco cuáles son los ritmos de la casa. Además, aunque cada gato lleve su proceso, es muy importante que se vayan desarrollando las distintas etapas, porque de esta manera vamos a reducir bastante el estrés que tiene el gato en un entorno que todavía no controla. Pues bien, hoy te voy a contar desde mi propia experiencia, cuáles han sido los pasos que hemos ido dando con Alcachofo durante estos últimos 7 días y te voy a contar qué tal se ha estado tomando él esto de la adaptación. Esto te va a servir para dos para conocerme quizás un poquito más a mí y al cachofo, pero sobre todo si tú estás pasando por este proceso o has pensado en adoptar un nuevo gato, porque todos estos pasos que he dado con mi compañero felino es algo que tú vas a poder reproducir en tu caso, y aunque no ocurra exactamente de la misma forma, seguro que te puede inspirar para saber qué pequeños cambios tienes que ir produciendo en el ambiente del nuevo gato y y que así siempre se sienta seguro. Bueno, el primer paso es algo que ya te he contado en el canal, que es preparar una habitación exclusiva para el gato. Si quieres saber cómo se prepara y qué elementos son los básicos para que un gato conviva en tu casa, pásate por este vídeo del canal donde te lo cuento todo. Es importante que esta preparación no la hagas el mismo día que recoges al gato, sino que lo hagas un par de días antes, sobre todo porque si utilizas las feromonas faciales sintéticas felinas, vas a reducir muchísimo el estrés del nuevo gato en tu casa. Es necesario que estén enchufadas en la pared, en el difusor, para que se vayan esparciendo por tu casa y así el gato pueda percibirlas. Hace una semana fuimos al centro de animales del Ayuntamiento de Bilbao para recoger Alcachofo. Íbamos ya con el transportín preparado y decididos a traernos Alcachofo a su nueva vida en nuestro hogar. Por supuesto, allí tuvimos que hacer un poquito de trámite burocrático y de papeleo. Además nos estuvieron un poco contando qué tipo de atenciones le habían hecho, las vacunas que le habían puesto, las desparasitaciones que había recibido. Una vez que hicimos todo este trámite, fuimos a la jaulita donde tenían metido al Cachofo para pasarlo al transportín. En esa jaula se había pasado dos días para comprobar que él estaba bien de salud, que no tenía diarreas, que no estaba tosiendo o estornudando y para saber que él podía venirse para casa. Lo intentamos meter en el transportín, vamos, y es que no hubo ni siquiera que intentarlo dos veces, entró prácticamente solo. Cuando veníamos en el coche para casa también nos dimos cuenta de que es un gato que prácticamente nos impresiona por nada. Veníamos en el coche y maulló un par de veces como mucho. Venía bastante callado, aunque sí notábamos que estaba un poquito estresado porque Jose iba en la parte de detrás del coche con él y le metía los dedillos por el transportín para que lo sintiera más cercano y él pues rápidamente buscaba las caricias para apaciguarse y estaba ronroneando, que esto hay veces que lo hacen los gatos cuando sienten un poquito de estrés también para sentirse un poquito más tranquil. El viaje a casa más o menos duró como 15 minutos y cuando llegamos a casa nos dirigimos directamente a la habitación que habíamos preparado para Alcachofo. Cuando llegamos y dejé el transportín en el suelo y abrí la puertecita, me di cuenta que Alcachofo no es el típico gato que se queda dentro de la caja completamente acobardado, que hay algunos que sí lo hacen. En su caso salió rápidamente, se metió debajo de una cama y se quedó pegadito a la pared. La mayoría de los gatos se sienten un poco abrumados con este cambio e intentan buscar el rinconcito de la habitación que más protección les ofrezca, incluso al Cachofo, que es un gato bastante sociable, como hemos podido comprobar después. El lenguaje corporal que tenía el Cachofo debajo de la cama era el típico que tiene un gato cuando está alerta, como lo ves apoyado sobre sus cuatro patitas para poder salir corriendo en el caso en el que se sienta amenazado y. Y siempre pendiente, con los ojos bien abiertos y con las pupilas un poquito dilatadas. Si el gato que has adoptado hace eso, o bien se queda dentro del transportín o bien busca refugio en alguna zona. Lo que tienes que hacer es dejarlo tranquilo, no vayas corriendo a intentarlo sacar de esa zona porque eso puede aumentar su nivel de estrés. Y precisamente por eso tiene una habitación separada del resto, que yo hay veces que llamo la habitación del pánico, para que él se sienta seguro y protegido hasta que se termine adaptando a tu casa. Nosotros que ya sabíamos toda esta información, pues decidimos dejarlo tranqui, cerramos la puerta y nosotros nos pusimos a hacer nuestra vida. Y en este momento eran las cuatro de la tarde. Un poco después, como a las seis de la tarde, queríamos saber si el gato había salido de debajo de la cama. Y no, no se había movido ni un milímetro, no había querido salir a probar bocado y tampoco había ido a utilizar el arenero. Es conquista siempre por el estómago. Y eso fue lo que hicimos con alcachofo. Así que en lugar de esa comida seca, que era la que él estaba acostumbrado a comer, que quizás no llamaba tanto su atención, decidí ofrecerle comida húmeda. Y de esta forma matábamos dos pájaros de un tiro. Por un lado que como es una comida que él habitualmente no comía, probablemente le llamase bastante la atención, además es comida húmeda y que esto mueve a cualquier gato y también íbamos a conseguir hidratarle. Pero ahora nos encontrábamos con un problema. Él no quería acercarse. En lugar de dejársela a la vista, se la metí debajo de la cama y bajé el edredón y las sábanas para que eso siguiese siendo su cueva de seguridad. Salí de la habitación, cerramos otra vez la puerta y él así sí decidió. Y de los otros gatos con los que convivía allí y los llamaba, maullaba un poquito y daba la sensación de que estaba pues llorando un poquito, lamentándose de que le habíamos cambiado de sitio. Esto es algo que hacen la mayoría de los gatos cuando van a una zona que no conocen. Al principio se sienten raros y se ponen a deambular. Y como todavía no controlan bien todas las estancias Mau llama un poquito alto, como llorando. Sin embargo, él sabía dónde tenía su zona de refugio, la habitación del pánico, y volvía después de haber explorado la casa y allí ya sí comía, usaba el arenero, porque todas las cosas seguían estando ahí dentro. Es muy importante que en estos días, aunque veas que el gato se va soltando, sigas manteniendo las cosas dentro de la habitación, porque así tienes siempre un punto de referencia dentro de tu casa al cual volver. Y algo que me llamó muchísimo la atención es que durante ese mediodía no solamente buscaba a Jose, con el que ya tenía confianza, sino que empezó a buscarme a mí. Y de hecho nos tumbamos aquí en el sofá y echamos la siesta juntos. Todo parecía ir sobre ruedas y es verdad que estaba utilizando la mayoría de las cosas que habíamos puesto en la habitación. De hecho el rascador lo empezó a utilizar precisamente ese día. Lo entendió perfectamente, jugó un poquito con la pelotita que tiene y rápidamente lo marcó con sus garras. Total, que no hubo muchos cambios durante la tarde. Es verdad que el gato pasaba bastante tiempo dentro de la habitación, aunque sí veíamos que cuando no estábamos pendientes de él, lloraba mucho, se ponía a maullar de manera bastante intensa y sobre todo cuando deambulaba por la casa explorando, tenía ese maullido bastante, bastante más profundo. Y así pues un poco llegamos a la noche y este fue el momento de tomar una importantísima decisión, que era si Alcachofo iba a dormir con nosotros dentro de la habitación o no. Vaya por delante que a mí me encanta que los gatos duerman conmigo porque me encanta sentirlos a mi lado, notar como ronronean y cómo se se tumban en mi regazo. Lo que pasa es que estaba viendo que Alcachofo estaba desarrollando un patrón de comportamiento que me preocupaba un poco por el hecho de querer estar todo el rato con nosotros. Además, el caso de Alcachofo también va a ser un poco particular porque no va a estar casi nunca solo en casa. Jose trabaja desde casa y siempre va a estar al lado de Alcachofo a todas horas del día. Y es que a los gatos les viene muy bien tener estos momentos de independencia, porque el hecho de no tener que estar necesariamente todo el día con sus les ayuda a que cuando nosotros, por ejemplo, salimos de casa para hacer cualquier tipo de trámite o nos ausentamos durante algunas horas, ellos no sientan tanto estrés. Total que viendo los pros y los contras, tomamos la decisión de que Alcachofo no durmiera con nosotros en la cama. Y ojo, que yo ya en ese momento sabía que la cosa iba a ser un poquito dura, como vas a poder ver después, pero creo que en este caso era lo mejor que podíamos hacer. Y así llegó el momento de irnos a dormir y Alcachofo siguió maullando de manera muy intensa. De hecho, cuando nos metimos en la cama, el maullido todavía se profundizó mucho más, era mucho más grave y estaba intentando constantemente que nosotros le hiciésemos caso. Esto durante un minuto, dos minutos, tres minutos, vamos, pasaron 20 minutos y el gato todavía no se callaba, hasta que saltó y golpeó la puerta y la consiguió hasta abrir. Y esa noche pues no pegamos ojo porque cada dos o tres horas el gato empezaba con su show del maullido y nos despertaba también golpeaba la puerta y rascaba por debajo. Y la verdad es que se nos hizo muy duro, pero bueno, entendimos que era parte del proceso. Así que si acabas de adoptar un gato, pues entiende que estas cosas pueden pasar, son normales, que maúlle, que eche un poco de menos su anterior casa y que le cueste un poquito encontrarse en la tuya. Y esto suele manifestarse más por la noche. A la mañana Siguiente, ya día 3, empezamos a plantearnos el tema de trasladarle algunas cosas fuera de esa habitación y creíamos que era el momento oportuno por el proceso que estaba viviendo el gato ya había explorado la casa, así que el primer elemento que decidimos sacar fue el comedero. Y tú dirás ¿Por qué empezamos por el comedero? Generalmente es el menos problemático, es el que más rápidamente va a encontrar el gato. Cuando tú se lo pones en otro sitio, el gato va a detectar rápidamente que huele algo rico y va a encontrar mucho más rápido el comedor. Y como Alcachofo no ha sido una excepción, lo encontró en un momento, le dejamos todavía dentro de la habitación el arenero, el rascador y sus juguetes. Con el tema del arenero, tuvimos ahí nuestros más y nuestros menos, porque como te dije en el vídeo anterior, le habíamos puesto una bandeja abierta como forma provisional porque todavía no nos había llegado el arenero definitivo. El caso es que Alcachofo es una excavadora. Cada vez que va a su bandeja, bueno, le pasa a muchísimos gatos, lo que pasa que en este caso como no hay paredes, pues lo llenaba todo de arena cada vez que entraba y iba bastante al arenero. Entonces cada vez que el gato iba y lo utilizaba teníamos que pasar en plan patrulla de limpieza barriendolo todo y volviendo a dejar un poquito todo en orden. Por suerte ese día nos llegó otro elemento importante que fue la esterilla. Por la tarde decidimos darle un poquito de juego, más o menos 30 minutos o un poquito más si cabe. Utilizaba muchísimo la caña porque como ya te he dicho desde el principio fue su juguete favorito y también le llamaban mucho la atención los muelles, corría detrás de ellos y los golpeaba para que saliesen hasta la otra punta de la habitación. Y como el gato se iba haciendo cada vez más a la casa, decidimos que era el momento de introducir un elemento muy importante en nuestro hogar que es la aspiradora automática. La mayoría de los gatos suelen tenerle un poquito de respeto, pero Alcachofo es un gato bastante extrovertido que se ha hecho a toda la casa con bastante facilidad y por eso pensamos que este era el momento. La pusimos a funcionar y al principio estuvo un poquito distante y la miraba con un poco de extrañeza, de hecho el rabo se le llegó a erizar un poquito, Su cuerpo no, pero el rabo sí. Y después cuando ya se dio cuenta que eso no hacía nada, de hecho cuando se acercaba a él lo esquivaba porque lo podía detectar, pues ya vio que eso no le hacía nada y dijo vale, pues esto está todo bien y ya está completamente integrada dentro de su rutina. Y es que aunque Alcachofo tiene bastante miedo a los ruidos, está siempre como alerta si ladra algún perro en la calle, rápidamente lo detecta y se pone en alerta Si ve que es un ruido cotidiano que se produce dentro de la casa, que lo hacemos nosotros y ve cuál es la fuente y que eso no le va a hacer ningún daño, rápidamente se acostumbra a él. Pero de algo que me di cuenta es que todo el rato que no estábamos delante del gato, el gato estaba maullando, nos buscaba sin descanso, quería estar solamente donde nosotros estábamos, solamente se callaba si tú le acariciabas un rato o jugabas un rato con él. Y cuando nosotros no le prestábamos atención, aparte de maullar para buscar nuestra atención, deambulaba todo el rato y seguía como llorando. Y vale que Alcachofo es un gato bastante hablador, Bueno, de esto me he dado cuenta con el paso de los días. Pero algo que nos llamó muchísimo la atención es que no sabía hacer absolutamente nada. Solo tenías que estar siempre con él y si no, no paraba de maullar y buscaba constantemente nuestra atención. Y nos dimos cuenta que esto podía ser un problema. Alcachofo nos estaba mostrando con sus acciones que probablemente era un gato con mucho hiperapego. Un gato que desarrollaba rápidamente vínculos muy fuertes con los humanos que le rodeaban.
Al cachofito. No voy a dejar dormir. No, ¿Verdad? ¿A que no? ¿A que no? No para dejar dormir hoy.
De hecho esa noche la pasamos bastante mal porque el gato solamente quería estar con nosotros y quería conseguirlo a toda costa. Nuevamente pegado a la puerta como una lapa, maullando e incluso golpeándola. Ya el día 4 decidí mover la zona de rascado. Como sabéis, los gatos necesitan rascar para marcar zonas de su hogar, y habitualmente lo hacen en zonas donde pasan bastante tiempo. Entonces ya no tenía mucho sentido mantener el rascador dentro de la habitación. Por eso decidí sacárselo al salón. Además introduje un pequeño cambio. Ya que habíamos observado cómo le gustaba al cachofo rascar, que era siempre en horizontal, decidí poner la parte grande del rascador en horizontal para que el gato lo pudiese utilizar y así no se movió. Y es verdad que seguía moviéndose un poquito porque no está fijado a la pared, pero tiene muchísima estabilidad porque el propio gato con su peso corporal hace que el rascador no se mueva mucho. Y otra cosa que decidimos hacer este día fue sacar la bandeja de arena del rincón donde la teníamos en la habitación, que estaba todo siempre lleno de arena, y llevarla a la ubicación que iba a ser la definitiva. En este caso elegimos que el arenero fuese al baño. Allí la colocamos en una esquinita, pusimos la esterilla y aunque todavía no fuese el arenero definitivo, el gato podía identificar claramente esa zona como su lugar de evacuación y estaba completamente separado de las otras zonas de la casa, como por ejemplo donde él se alimenta, que es la cocina, y esto es algo muy importante para el bienestar de los gatos, estas dos zonas deberían estar siempre separados para fomentar que utilizase el arenero en la nueva ubicación. No cambiamos la arena, mantuvimos la que ya había utilizado durante los días de antes, aunque lógicamente después de haberla limpiado. Y bueno, durante ese día el gato seguía haciéndose con el resto de las estancias de la casa. Iba un poquito al baño cuando quizás nos duchábamos, porque parece que le gusta meterse dentro de la ducha y salir con las patas mojadas para pisotearlo todo, pero bueno, eso lo hacen muchos gatos. De hecho también bebe del agua que se queda en el plato de ducha, y eso parece que le encanta. Además, pues ya se había hecho con su rinconcito en el sofá, su zona predilecta para dormir, y le había quitado el sitio al pobre Jose. Ahora Jose ya no tiene sitio en el sofá, se siente. Y aunque todo iba bastante bien con el tema de la adaptación en sí del gato a nosotros, porque nos había aceptado desde el principio, quería estar con nosotros y se sentía bastante protegido, es verdad que ese amor hacia nosotros era quizás un poquito excesivo, en el sentido de que todo el rato nos estaba buscando, seguía maullando cuando nosotros no estábamos con él, o a nada que te levantas del sofá, despegaba el ojo y decía a ver dónde va el humano, se bajaba, te perseguía y te maullaba. Estos momentos que durante el día quizás duraban un poquito menos, por la noche eran bastante más intensos. Llevábamos ya cuatro noches sin poder dormir adecuadamente. El día 5 ya me desperté yo un poquito preocupado porque me había dado cuenta de un patrón de comportamiento que tenía Alcachofo que no me gustaba un pelo. Y es que Alcachofo no exploraba la casa. Es verdad que andaba para allá y para acá, pero por sí solo, pues no buscaba actividades alternativas. En lugar de estar todo el día o dormido en el sofá o con nosotros, nosotros seguíamos dándole cada día su rato de juego religiosamente, pero queríamos que explorase, que hiciese cosas por sí mismo. Y es verdad que vi que las ventanas le llamaban bastante la atención. Si tenía la oportunidad de estirarse un poquito y mirar la calle, se quedaba un ratito viendo pasaba fuera de casa. Ese mismo día, sin esperar más, ya compramos un árbol que permitiese que Alcachofo pudiese tener acceso a la ventana y acotillar lo que pasaba fuera de casa. ¿Qué pasa? Que todavía tardaba bastantes días en llegar. Y claro, durante ese tiempo queríamos que Alcachofo tuviese alguna actividad durante el día aparte de estar dormido. Lo que se siguió manteniendo fue ese comportamiento de intentar llamar nuestra atención. Quizás iba un poquito a menos, pero empezó a tener otros comportamientos cuando nosotros no le dedicábamos toda la atención que él quería, como ir al rascador y rascar compulsivamente o darse un pequeño atracón. El día 6 tuvimos otra novedad en casa. Llegó por fin el arenero definitivo, el que yo había pensado para Alcachofo desde el primer momento. En este caso me sorprendió muchísimo este arenero, porque claro, veníamos de una bandeja que era todo un desastre y este nuevo modelo dejaba siempre la arena dentro porque las paredes eran bastante altas. Como te dije en el vídeo anterior, habíamos elegido un arenero de acceso vertical y teníamos algunas dudas porque no sabíamos si le iba a gustar meterse dentro nuevamente. La técnica fue mantener la arena que estábamos utilizando en la bandeja, limpia por supuesto, y echarla dentro del nuevo arenero, ponerle la esterilla y dejarlo en el mismo rincón donde estaba la bandeja. También le pusimos al fondo un poquito de bicarbonato porque ayuda a que los areneros huelan mucho menos. Y bueno, por suerte Alcachofo es un gato súper inteligente. Rápidamente captó la idea de que ahí era su nuevo retrete y lo empezó a utilizar sin ningún tipo de problema. Con el arenero además nos llegó una solución para que nuestro gato pudiese explorar. Gracias a que venía en una caja bastante grande, le pudimos construir toda una fortaleza. José, un poquito manitas, le hizo varios agujeros y dejamos esa caja en la habitación donde había empezado a vivir Alcachofo, dentro de nuestra casa, para que empezase a integrarla como un lugar de exploración. Poniéndola ahí teníamos también otra ventaja, le creábamos un ambiente separado del salón donde normalmente estamos nosotros y así fomentábamos un poquito su independiente. Y te tengo que decir una cosa, aunque tú igual tienes unas expectativas muy altas, Alcachofo no se quiso meter de primeras. Empezamos a jugar alrededor de la caja y utilizando la caña, que es su juguete favorito, pues rápidamente entendió que esa zona era una zona de juegos. Como Jose le había hecho varios agujeros a la caja, podíamos meter la caña dentro de la caja para que Alcachofo entrase dentro a cazarla y que de esta manera lo integrase dentro de su rutina. Otra cosita que hicimos fue meterle dentro una mantita para que el suelo fuese un poquito más confortable, algunos juguetes y también chuches. Y al final del día nos dio una alegría porque él solo se metió dentro y terminó descansando durante más o menos media hora. Y esto teniendo en cuenta que Alcachofo no hace nada si no estás pendiente de él, e incluso no se tumba en el sofá si nosotros no estamos cerca, pues es un paso muy grande hacia adelante. Y así Llegamos al día 7, la primera semana de Alcachofo con nosotros. Durante todos estos días, pues ya te he ido contando un poco, hemos estado fomentando que Alcachofo tuviese un poquito de autonomía, que explorase, que tuviese cosas que hacer por sí mismo. De hecho Jose se ha vuelto loco comprándole juguetes para descubrir con qué tipo de juguete se podía entretener mejor él solo. Ahora mismo tenemos de todos los tipos de ratoncitos, con catnip, sin catnip, varias pelotas y por supuesto la caña y los muelles. En este punto te tengo que decir que Alcachofo jugar solo jugaba poco, la verdad, no nos vamos a engañar. De vez en cuando, en la hora Warner Gatuna, esa que le da un poquito por la noche, se activaba y quizás corría detrás de los muelles, que eso sí parece que le dan bastante entretenimiento, aunque los termina siempre colando debajo del sofá y el entretenimiento se acaba rápido, claro. Pero más allá de eso, la verdad es que es un gato, como que no tiene demasiado interés en hacer actividades por él mismo. Por eso ese día llegó un elemento muy importante en el enriquecimiento ambiental, por lo menos para Alcachofo. Por fin recibimos el árbol. Habíamos elegido un árbol que era bastante grande, sobre todo bastante alto, aunque yo no me lo esperaba tan tan alto. Esa tarde nos decidimos a montarlo y a ponérselo en una ubicación que le pudiese servir a Alcachofo para entretenerse mirando por la ventana. Y bueno, te puedo decir que ha sido un éxito, aunque no del todo, y te explico. Es verdad que pasa algunos ratos mirando por la ventana y que se sube él solo al árbol cuando le da realmente la gana. Hemos visto en estos días que también descansa en la parte más alta porque tiene una pequeña camita y bueno, pues más o menos él se siente a gusto, pero no ha terminado de ser ese elemento fundamental que le diera a Alcachofo algo que hacer autónomamente, es decir, sigue dependiendo bastante de nosotros, de hecho, para que se suba muchas veces tenemos que subirle nosotros. La independencia y el hiperapego de Alcachofo es algo que tenemos que seguir trabajando. Hemos logrado algunos avances, pero todavía el cachofo no ha aprendido a entretenerse por sí mismo y esto es muy importante para un gato, sobre todo cuando no puedes estar las 24 horas del día encima de él. Pero bueno, en general podemos decir que Alcachofo se ha adaptado bastante bien a vivir con nosotros. Hay pequeñas cositas que hay que seguir trabajando, pero bueno, no va a ser todo perfecto la primera semana. Espero que estos pasos te hayan servido de inspiración y que ver un caso real también te ayude a ti a hacer una buena adaptación de tu gato. Hay algunos gatos que sí te tengo que decir que quizás porque sean un poquito más tímidos, un poquito menos sociables o que tengan algunas experiencias previas en su vida que les dificulten ese contacto tan directo con la gente, puede ser que tengan un periodo de adaptación un poquito más largo. Utiliza esto un poco como referencia, no tienes que hacer absolutamente todo lo que nosotros hemos hecho, pero para que veas un poquito las cosas que va a necesitar tu gato y los cambios que vas a ir viendo en él para seguir avanzando en las distintas fases. Con un poquito de paciencia al final todo se consigue. Por nuestra parte, si a ti te interesa, te vamos a seguir contando la adaptación de Alcachofo y cómo es su vida con nosotros, porque hay algunas cositas que no hemos podido profundizar mucho en este vídeo pero que sin duda son muy interesantes. Es que han pasado muchas cosas esta semana y sobre el tema del hiperapego nosotros estamos trabajándolo de una forma muy muy metódica pero los cambios son siempre en estos casos bastante lentos así que si quieres esto te lo podemos contar en un vídeo específico. Y ahora te toca a ti, dime ¿Qué te ha parecido la adaptación de Alcachofo? ¿Cuando tú adoptaste a tu compañero felino? ¿Diste estos pasos o sabías que había que darlos? ¿Tu gato se adaptó rápido o tardó un poquito más? Bueno, pues déjame un comentario que me interesa leer y además si te ha gustado este vídeo regálame un like y suscríbete al canal si todavía no lo has hecho porque se vienen unos vídeos muy interesantes. Tenemos un canal secundario aquí en YouTube que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario Pásate y échale un vistazo y no te despegues todavía del ordenador o del móvil porque tenemos que conocer a esta preciosidad gatuna que se llama Bella Azucena y nos saluda con su compañero humano Alfredo desde Santiago de Chile. Y parece que hoy va de gatos negros la cosa. Por aquí tenemos a Nina y a Liza que nos saludan con su compañero humano Francisco Y para no perder la racha de estos preciosos negritos nos despedimos con esta gatita negra llamada Cleo que nos saluda con su compañero Omar desde México. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. Qué hay gato que no veo. Vale, pero si tú quieres estar aquí, puedes estar. Pero no me pises las teclas ahora sí me ha bloqueado el ratón.
Comidita le podemos poner dentro.
Estos momentos que durante el día quizás duraban un poquito menos.
Aunque la idea era volver.
No me está dando el micrófono. No, pero ahora ya no tengo racor porque este era un inciso, ¿No? El día 5 es el día que cambiamos la bandeja de arena. Claro, el día 5 y el día 7 es cuando llega el árbol con alcachofo. Si me deja de pisar el ordenador y es verdad que vi que las ventanas le llamaban bastante la atención. Si tenía la oportunidad de estirarse un poquito y mirar la calle, se quedaba un ratito viendo qué pasaba fuera de casa. Ese mismo día, sin esperar más, ya compramos un árbol que permitiese que Alcachofo pudiese tener acceso a la ventana y acotillar lo que pasaba fuera de casa. ¿Qué pasa? Que todavía tardaba bastantes días en llegar. Y claro, durante ese tiempo queríamos que Alcachofo tuviese alguna actividad durante el día. Aparte de estar dos, lo que se siguió manteniendo fue ese comportamiento de intentar llamar nuestra atención. Quizás iba un poquito a menos, pero empezó a tener otros comportamientos cuando nosotros no le dedicábamos toda la atención que él quería, como ir al rascador y rascar compulsivamente o darse un pequeño atracón. El día 6 tuvimos otra novedad en casa. Llegó por fin el arenero definitivo, el que yo había pensado para Alcachofo desde el primer momento. En este caso me sorprendió muchísimo este arenero, porque claro, veníamos de una bandeja que era todo un desastre y este nuevo modelo dejaba siempre la arena dentro porque las paredes eran bastante altas. Como te dije en el vídeo anterior, habíamos elegido un arenero de acceso vertical y teníamos algunas dudas porque no sabíamos si le iba a gustar meterse dentro nuevamente. La técnica fue mantener la arena que estábamos utilizando en la bandeja, limpia por supuesto, y echarla dentro del nuevo arenero, ponerle la esterilla y dejarlo en el mismo rincón donde estaba la bandeja. También le pusimos al fondo un poquito de bicarbonato porque ayuda a que los areneros huelan mucho menos. Y bueno, por suerte Alcachofo es un gato súper inteligente. Rápidamente captó la idea de que ahí era su nuevo retrete y lo empezó a utilizar sin ningún tipo de problema. Con el arenero además nos llegó una solución para que nuestro gato pudiese explorar. Gracias a que venía en una caja bastante grande, le pudimos construir toda una fortaleza. José, un poquito manitas, le hizo varios agujeros y dejamos esa caja en la habitación donde había empezado a vivir Alcachofo dentro de nuestra casa, para que empezase a integrarla como un lugar de exploración. Poniéndola ahí teníamos también otra ventaja, le creábamos un ambiente separado del salón donde normalmente estamos nosotros, y así fomentábamos un poquito su independencia. Y te tengo que decir una cosa, aunque tú igual tienes unas expectativas muy altas, Alcachofo no se quiso meter de primeras. Empezamos a jugar alrededor de la caja y utilizando la caña, que es su juguete favorito, pues rápidamente entendió que esa zona era una zona de juegos. Como Jose le había hecho varios agujeros a la caja, podíamos meter la caña dentro de la caja para que Alcachofo entrase dentro a cazarla y que de esta manera lo integrase dentro de su rutina. Otra cosita que hicimos fue meterle dentro una mantita para que el suelo fuese un poquito más confortable, algunos juguetes y también chuches. Y al final del día nos dio una alegría, porque él solo se metió dentro y terminó descansando durante más o menos media hora. Y esto teniendo en cuenta que Alcachofo no hace nada si no estás pendiente de él, e incluso no se tumba en el sofá si nosotros no estamos cerca, pues es un paso muy grande hacia adelante. Y así Llegamos al día 7, la primera semana de Alcachofo con nosotros. Durante todos estos días, pues ya te he ido contando un poco, hemos estado fomentando que Alcachofo tuviese un poquito de autonomía, que explorase, que tuviese cosas que hacer por sí mismo. De hecho, Jose se ha vuelto loco comprándole juguetes para descubrir con qué tipo de juguete se podía entretener mejor el sol. Ahora mismo tenemos de todos los tipos de ratoncitos con catnip, sin catnip, varias pelotas y por supuesto la caña y los muelles. En este punto te tengo que decir que Alcachofo jugar solo jugaba poco, la verdad, no nos vamos a engañar. De vez en cuando, en la hora Warner Gatuna, esa que le da un poquito por la noche, se activaba y quizás corría detrás de los muelles, que eso sí, parece que le dan bastante entretenimiento, aunque los termina siempre colando debajo del sofá y el entretenimiento se acaba rápido, claro. Pero más allá de eso, la verdad es que es un gato como que no tiene demasiado interés en hacer actividades por él mismo. Por eso ese día llegó un elemento muy importante en el enriquecimiento ambiental, por lo menos para Alcachofo. Por fin recibimos el árbol. Habíamos elegido un árbol que era bastante grande, sobre todo bastante alto, aunque yo no me lo esperaba tan tan alto. Esa tarde nos decidimos a montarlo y a ponérselo en una ubicación que le pudiese servir a Alcachofo para entretenerse mirando por la ventana y bueno, te puedo decir que ha sido un éxito, aunque no del todo. Y te explico. Es verdad que pasa algunos ratos mirando por la ventana y que se sube él solo al árbol cuando le da realmente la gana. Hemos visto en estos días que también descansa en la parte más alta porque tiene una pequeña camita y bueno, pues más o menos él se siente a gusto. Pero no ha terminado de ser ese elemento fundamental que le diera a Alcachofo algo que hacer autónomamente, es decir, sigue dependiendo bastante de nosotros, de hecho para que se suba muchas veces tenemos que subirle nosotros. La independencia y el hiperapego de Alcachofo es algo que tenemos que seguir trabajando. Hemos logrado algunos avances, pero todavía Alcachofo no ha aprendido a entretenerse por sí mismo y esto es muy importante para un gato, sobre todo cuando no puedes estar las 24 horas del día encima de él. Pero bueno, en general podemos decir que Alcachofo se ha adaptado bastante bien a vivir con nosotros. Hay pequeñas cositas que hay que seguir trabajando, pero bueno, no va a ser todo perfecto la primera semana. Espero que estos pasos te hayan servido de inspiración y que ver un caso real también te ayude a ti a hacer una buena adaptación adaptación de tu gato. Hay algunos gatos que sí te tengo que decir que quizás porque sean un poquito más tímidos, un poquito menos sociables o que tengan algunas experiencias previas en su vida que les dificulten ese contacto tan directo con la gente, puede ser que tengan un periodo de adaptación un poquito más largo. Utiliza esto un poco como referencia, no tienes que hacer absolutamente todo lo que nosotros hemos hecho, pero para que veas un poquito las cosas que va a necesitar tu gato y los cambios que vas a ir viendo en él para seguir avanzando en las distintas fases. Con un poquito de paciencia al final todo se consigue. Por nuestra parte, si a ti te interesa, te vamos a seguir contando la adaptación de Alcachofo y cómo es su vida con nosotros, porque hay algunas cositas que no hemos podido profundizar mucho en este vídeo, pero que sin duda son muy interesantes. Es que han pasado muchas cosas esta semana y sobre el tema del hiperapego, nosotros estamos trabajándolo de una forma muy muy metódica, pero los cambios son siempre en estos casos bastante lentos. Así que si quieres esto te lo podemos contar en un vídeo específico. Y ahora te toca a ti, dime ¿Qué te ha parecido la adaptación de Alcachofo? Cuando tú adoptaste a tu compañero felino, ¿Diste estos pasos o sabías que había que darlos? ¿Tu gato se adaptó rápido o tardó un poquito más? Bueno, pues déjame un comentario que me interesa. Y además si te ha gustado este vídeo regálame un like y suscríbete al canal si todavía no lo has hecho porque se vienen unos vídeos muy interesantes. Tenemos un canal secundario aquí en YouTube que se llama Preguntas y respuestas de un veterinario. Pásate y échale un vistazo y no te despegues todavía del ordenador o del móvil porque tenemos que conocer a esta preciosidad gatuna que se llama Bella Azucena y nos saluda con su compañero humano Alfredo desde Santiago de Chile. Y parece que hoy va de gatos negros la cosa. Por aquí tenemos a Nina y Liza que nos saludan con su compañero humano Francisco. Y para no perder la racha de estos preciosos negritos nos despedimos con esta gatita negra llamada Cleo que nos saluda con su compañero Omar desde México. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo.
Qué.
Hay gato que no veo. Vale, pero si tú quieres estar aquí, puedes estar. Pero no me pises las teclas. Ahora sí me ha bloqueado el ratón.
Comidita Le podemos poner dentro.
Estos momentos que durante el día quizás duraban un poquito menos.
Aunque la idea era volver.
No me está dando el micrófono. No, pero ahora ya no tengo racor porque este era un inciso, ¿No? El día 5 es el día que cambiamos la bandeja de arena. Claro, el día 5 y el día 7 es cuando llega el árbol con Alcachofo. Si me deja de pisar el ordenador.
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