TODO LO QUE NECESITAS SABER para CUIDAR BIEN A TU GATO 😻 🤗 | Enciclopedia felina: Especial 6 años

This is a YouTube video titled "TODO LO QUE NECESITAS SABER para CUIDAR BIEN A TU GATO 😻 🤗 | Enciclopedia felina: Especial 6 años" created on August 16, 2023. The content likely provides comprehensive information and tips on how to properly care for cats, celebrating six years of the "Enciclopedia felina" series. No indication of multiple speakers or a conversation involving Javier Pariente is present.
Hoy, en el sexto aniversario del canal, Totoro y yo te traemos todo lo que necesitas saber para cuidar bien a tu gato, el vídeo definitivo. Hola soy Carlos y soy veterinario y este es Totoro, por si no lo conoces, la estrella del canal. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y Familias Felices. Parece mentira pero hace ya seis años que empezamos con el canal y durante todo este tiempo hemos hablado de un montón de cuidados para nuestros compañeros felinos. Como entre tanto vídeo igual se te ha perdido algo del conocimiento que hemos dejado todos estos años en el canal, hoy te traigo todo lo que necesitas saber para tener bien atendido a tu compañero felino. Antes de empezar os quiero dar las gracias por todo el apoyo que nos habéis dado tanto a Jose como a mí en todos estos años del canal de Mascotas y Familias Felices. Y deseamos que sigáis acompañándonos durante más tiempo porque así vamos a poder seguir haciendo más vídeos sobre nuestros gatos que antes de nuestro canal eran los grandes olvidados. El vídeo lo he organizado en cinco grandes bloques para que no te pierdas. El primero serán los fundamentos, las cosas más necesarias que tienes que conocer sobre tu gato. Después hablaremos de comportamientos, por qué nuestros gatos hacen determinadas cosas que quizás nosotros no sepamos interpretar. Después te diré cómo puedes entender mejor a tu gato a partir de su lenguaje corporal. El cuarto bloque va a ser sobre la salud, las cosas básicas que necesitas conocer para que tu gato no padezca de ningún tipo de enfermedad, o al menos las puedas prevenir la mayoría de ellas. Y finalmente vamos a rematar con errores comunes de las familias que conviven con gatos para que tú no los cometas. Y como es un vídeo con muchísimo contenido, no me enrollo más, ponte cómoda que empezamos. 1. Conceptos fundamentales sobre los gatos Lo primero de todo, y aunque a alguno le pueda resultar una obviedad, es importante saber cuál es el comedero ideal para nuestro gato. Los comederos que suelo recomendar están fabricados o de metal o de cerámica o de vidrio, de cualquier material que sea duradero y que no sea plástico. Y así, como concepto preliminar, también es importante saber que el comedero tiene que estar alejado del arenero de donde tu gato hace sus cosas. Vamos a ver cómo se tiene que alimentar a un gatito recién nacido, los gatitos tienen que estar tomando leche, preferiblemente de la mamá, hasta que tienen aproximadamente 8 semanas de vida. Se puede utilizar una fórmula, una leche que la gente llama maternizada, especial para gatitos pequeños, para que se puedan alimentar durante todo ese tiempo que ellos necesitan estar tomando. A partir de la tercera semana de edad ya se le puede empezar a dar alimento sólido. Ese alimento sólido tiene que estar compuesto de dieta blanda, dieta que sea palatable, que le guste al gato. Para eso podemos encontrar latitas específicas para gatos recién nacidos y que les aportan todos los nutrientes que necesitan. Cuando ya empecemos a ver que tienen dientecitos, sus colmillos ya formados, se le puede empezar a dar alimento seco para gatitos como jóvenes, que la característica que tiene es que los granitos son bastante más pequeños y así los gatos lo pueden comer con mucha más facilidad. A partir de las 8 semanas de edad el gato ya tendría que estar destetado y solamente tendría que comer la otra alimentación. Un poquito de latita y ya. Pienso, seco, pienso, cuido, croquetitas, balanceado. Lo que digo siempre sobre la cantidad, que seguramente te lo estés preguntando ahora mismo. Es muy importante que los gatos cuando son tan jovencitos o tengan siempre la comida a disposición. Gatos jóvenes En este periodo hay alimentos específicos para gatos jóvenes que se caracterizan por tener un poco más de energía, porque en este tiempo el gato está creciendo y necesita que el alimento tenga un montón de nutrientes para que su desarrollo se produzca de manera adecuada. A partir de los dos meses y medio o tres nos olvidamos de la libre disposición, porque yo recomiendo a partir de aquí que empecemos a alimentar a nuestros gatos por tomas. Para eso tenemos que recurrir a la tabla que está en el etiquetado del pienso, cuido, croquetitas, balanceado. Lo que digo siempre. Probablemente no la conozcas porque la gente no se suele parar a mirarlas en la tabla. Vamos a ver qué cantidad de alimento le toca a nuestro gato por día en función de su edad. En función de su edad, en semanas y vas a ver que poco a poco tienes que ir aumentando la cantidad de alimento que le tienes que ir dando a tu gato, porque lógicamente se va haciendo más grande y van necesitando más energía. Solemos recomendar los veterinarios que se les siga dando alimento húmedo. ¿Una vez al día es necesario? Bueno, pues una vez al día es la forma en la que tú no te vas a olvidar de ponerle esa cantidad exacta de latita que tu gato necesita. Generalmente te recomendamos que se lo pongas por la noche para que así lo tengas asociado a un momento concreto del día, pero eso tampoco es que sea una regla que esté escrita sobre piedra. Puede ser que tú le des a tu gato en lugar de una vez al día, la tita, pues una vez cada dos días o una vez cada tres días. Es correcto. Lo que buscamos con nuestros gatos cuando comen lata es que tomen un poquito más de cantidad de agua, porque la comida de la latita tiene mucha más agua que el pienso seco, que el alimento seco, y así estén más hidratados y su cuerpo, su organismo y sus riñones funcionen un poquito mejor. Gatos adultos Cuando nuestro gato se ha hecho adulto ya tiene que saber comer, porque nos habremos encargado cuando era joven de que sepa exactamente qué cantidad le toca al día. Bueno, él no lo sabe, lo vas a sab. Pero no te va a estar demandando más cantidad de alimento porque ya le has enseñado a comer por tomas. Es verdad que algunas personas me pueden decir Ay, yo eso de darle en pequeñas tomas al día no me cuadra porque yo trabajo fuera, no puedo estar todo el día pendiente del gato. ¿En cuantas tomas le tendría que dar a mi gato? Bueno, pues como mínimo lo podríamos reducir a tres tomas al día, desayuno, comida y cena. Vale, pero eso como mínimo, idealmente entre 6 y 8 tomas al día, que entiendo que es bastante complicado. Le puedes poner por ejemplo, cuatro tomas por la mañana repartidas por tu casa en modo juego y por la tarde las otras cuatro. Así evitamos que el gato las encuentre todas de un golpe y después por la tarde te esté pidiendo comida. Gatos mayores Los gatos mayores necesitan menos cantidad de energía que un gato adulto. ¿Por qué? Pues porque se mueven menos, son gatos que tienen menos actividad porque ya tienen algunos achaques, les duelen los huesos, las articulaciones y es normal que no quieran estar todo el rato saltando por allí por aquí en tu casa. Además, las dietas de gatos mayores suelen tener menos cantidad de fósforo porque eso les ayuda a proteger los riñones y no sé si sabes que nuestros compañeros felinos suelen padecer de problemas en los riñones, sobre todo cuando son mayores. Por eso es por lo que te recomiendo que si tu gato ya tiene más de 7 u 8 años y sobre todo si tiene más de 10 años, le des alimentos especiales para gatos senior, para gatos mayores, porque va a tener una composición más adecuada a lo que ellos necesitan. Y además en estas edades hay veces que empiezan a aparecer esos achaques en el riñón, que ya te he dicho, generalmente los vamos a ver en la consulta cuando vayamos a hacerles un chequeo. Para estos casos es muy normal que el veterinario te recomiende que le des dietas reducidas en proteínas, porque así hacemos que el riñón trabaje menos y que por lo tanto su función se mantenga más tiempo. En general las dietas de gatos mayores suelen tener proteínas de alta calidad y suelen ser de fácil digestibilidad para que nuestros gatos la puedan aprovechar mucho mejor. ¿Qué cantidad de agua tiene que beber mi gato? Y es algo que es muy muy fácil de averiguar. La cantidad de agua que dicen los estudios que un gato tiene que beber es entre 50 y y 100 mililitros por cada kilo de peso. Un gato que pesa aproximadamente 4 kilos tiene que beber entre 1 y 2 vasos de agua al día. Me he ido a los 4 kilos porque es el peso que suele tener un gato medio. Hay gatos que pesan evidentemente un poquito menos, pero la mayoría de los gatos están entre los tres y medio y los cuatro kilos. Y como ves hay un rango muy amplio entre 1 y 2 vasos. Si tu gato pesa 2 kilos por la mitad, entre medio y un vaso al día. Una cosa que quede clara, yo te estoy diciendo lo que tu gato tiene que beber de una manera normal, pero no te estoy diciendo que a tu gato le limites la cantidad de agua, ponle la cantidad que él necesita, porque esto no es como el pienso, no es como cuando tú lees el saco de pienso por detrás y dices 400 gramos por 400 gramos. Aquí no. Le tienes que poner solamente dos vasos de agua a tu gato, porque en algunos casos, cuando padecen por ejemplo diabetes o padecen alguna enfermedad del riñón, el gato va a necesitar beber mucha más cantidad de agua. ¿Vas a sospechar que tu gato bebe mucha cantidad de agua? Si, por el tamaño de un gato medio, aproximadamente 4 kilos. Bebe más de un vaso de agua al día de 250 mililitros, especialmente si antes no lo hacía. ¿Y con el pipí cómo lo hacemos? Pues si tu gato hace más de tres pipís al día, o esos pipis son de muchísima cantidad que empapa mucho más la arena de lo que lo hacía antes, eso te estará indicando que está haciendo más de la cuenta. ¿Cómo darte cuenta de que tu gato está estreñido? Si tú ves que tu gato antes hacía una o dos veces al día cacas, que es lo habitual, y de repente empieza a hacer muchas menos veces, hay veces que va y no logra hacer nada, que entra y sale y que está un poco nervioso acudiendo todo el rato a la bandeja de arena, eso puede ser un signo de estreñimiento. La verdad es que algunas veces vuestros gatos tienen una dieta más variada que la mía propia, pero lo que a lo mejor no sabes es que muchas de las cosas que le estás dando pueden ser nocivas para él. Mi gata no come más que sus pepitas, de vez en cuando un paté para gatos, pero le encanta el helado de vainilla, las natillas o la crema pastelera y muy rara vez le puedo hacerlo. Pero tú sabes el bombazo de azúcar que le estás dando a tu gata aunque le des muy muy poquito. La crema pastelera, las natillas, cualquier tipo de postre, están hechos básicamente de grasa y de azúcar. Y eso ¿A que no sabes qué es lo que hace trabajar mucho? Bueno, pues ya te lo digo, el páncreas, porque tiene que estar segregando una grandísima cantidad de insulina y además tiene que estar digiriendo las grasas. Es muy muy común que cuando se le da una comida muy grasa, por ejemplo a un gato, al final acabe desarrollando un problema para, por ejemplo de pancreatitis, pero además puede acabar derivando en una diabetes. Y créeme, no quieres que tu gata desarrolle una diabetes. No sólo porque ella vaya a tener que estar dependiendo siempre de que tú le tengas que estar pinchando insulina, sino porque es que eso os va a hacer dependientes a toda la familia. La insulina es muy estricta, se tiene que poner dos veces al día, y en esas dos veces que se la tienes que aplicar, tienes que estar con ella en casa, le tienes que pinchar, esperar a ver si le hace un buen efecto, mirar a ver si ha comido o no ha comido y es una enfermedad que hay veces que se controla un poco regular, por lo tanto no vamos a tentar a la suerte y no vamos a darle alimentos a nuestros animales que puedan fomentar que aparezca la diabetes. Y este producto no podía faltar porque sí volvemos a hablar de la leche. Me habéis hecho llegar una gran cantidad de preguntas y muchas de ellas están relacionadas sobre el tema de la lactosa. Lo más conflictivo de que los gatos tomasen leche es que ellos no pueden digerir la lactosa. ¿Entonces hay gente que me pregunta cosas como las leches vegetales podrían tomarlas entonces? A mis gatas les encanta también. Bueno, a ver, no me malinterpretes, que yo a ti te diga que el problema de la leche o de que los gatos tomen leche es que ellos no pueden digerir la lactosa no significa que le puedas dar cualquier cosa sin lactosa. ¿Te has parado a mirar la etiqueta de una leche vegetal? Yo te voy a leer una que he encontrado en un supermercado normal y corriente y dice que agua, semillas de soja, fructosa, fosfato tricálcico, estabilizantes, aroma, sal, antioxidantes, vitamina A y D y alérgenos que solamente la soja bajo ese nombre tan inocente que puedes encontrar ahí que se llama fructosa, que además viene en el tercer lugar en la etiqueta, por lo tanto está muy muy presente. Lo que se esconde realmente es azúcar y al final lo que le estamos dando a nuestros gatos es una bebida azucarada que no les hace ningún bien porque realmente el no la necesitan ni hace falta que le suplementemos la dieta con este tipo de bebidas. ¿Por lo tanto yo te recomiendo que en estos casos tampoco le des este tipo de leches porque no le hace falta realmente para encontrarse bien nutrido solamente con su alimentación normal es suficiente y si no tienen azúcar ni nada incluido, pues realmente es una bebida que tú la estás poniendo de una manera accesoria, si a ellos no les hace falta, para qué se la vas a dar? Igual le estás incrementando las calorías y al final lo que acaba haciendo el gato es engordar. También hay algunas leches que tienen aceites vegetales y demás que no pintan nada y que para la alimentación de tu gato tampoco supone una gran ventaja, por lo tanto no se las des. Hay gente que me comenta que a sus gatos les encanta el huevo. ¿Hola, tengo una a mi gato le gusta comer huevo crudo, es recomendable que lo coma? Te agradeceré tu respuesta a mi interrogante. Aquí vamos a tirar un poco de sabiduría popular. ¿Cuando tú te encuentras huevo crudo, qué se te pasa por la cabeza? ¿Te lo comerías tú? No, porque es un alimento que se puede contaminar de una manera muy fácil. No es un alimento seguro si lo consumimos crudo y puede ser que al final acabes agarrando una salmonelosis. Pues lo mismo mismo se puede aplicar a tu gato. Si a tu gato le das huevo crudo, no vas a estar matando los microorganismos que pueden contaminar el huevo. Por lo tanto, tu gato puede enfermar de ese tipo de microorganismos que son bacterias, como te estoy diciendo, como la salmonella. Además de todo ello, después de haberle dado el huevo, tendrías que limpiar muy muy, muy bien sus comederos. Todos esos restos de huevo van a ser el caldo de cultivo perfecto para que crezcan otro tipo de bacterias y que al final todo lo que eches en ese comedero se acabe contaminando y acabe suponiendo un riesgo para la salud de tu gato. Pero también hay gente que me puede bueno, pues yo se lo cocino un poquito, pero le dejo la yema un poquito cruz. Pasa lo mismo, la yema cruda al final es huevo crudo doméstica y puede también transmitir bacterias. No te quiero decir que se las transmita en ese momento, pero si después no limpias bien el comedero, todos esos restos de yema se pueden contaminar y pueden suponer un riesgo para tu gato. Hola grupo, Quería comentaros que a mi gato León le encanta el caldo de las olivas rellenas. ¿A alguien le pasa igual? ¿Sabéis si es malo? No sé qué tienen los gatos con las aceitunas, que es admiración. Les gustan rellena, sin rellenar, les gusta jugar un rato con ellas, les encanta comérselas, les encanta el olor y también el sabor del caldo de las aceitunas. Las aceitunas encurtidas tienen una grandísima cantidad de sal, pero cómo se encurte una aceituna, pues claro, haciendo que el líquido tenga todavía mucha más cantidad de sal, también vinagre, acidulantes y demás para que la aceituna tome el sabor del líquido. Por lo tanto, si no te recomiendes la aceituna, porque la aceituna ya tenía mucha sal, el líquido multiplica esa cantidad por muchísimo más. Y con la sal en este caso pasa como con el abuelo al que se la retira el médico porque dice que tiene la atención muy alta. A tu gato también le puede subir la tensión y hay órganos de su cuerpo que pueden sufrir mucho, por ejemplo el riñón o también incluso la retina. Y no podía faltar dentro de este vídeo uno de los grandes clásicos que es la carne. Es uno de los alimentos que más preguntas genera y por eso la tenemos dentro de este vídeo falso. Mito número 4 que la carne cruda es mejor que la carne cocinada. Esta se ha convertido en una de mis grandes cruzadas en este canal, sobre todo hubo un tiempo en el que me daba muchísima caña con esto, pero también es una de mis grandes cruzadas en la vida. No es verdad que la carne cruda sea mejor que la carne cocinada para nuestros compañeros animales. Este es un error muy extendido, sobre todo en la comunidad de barferos que me quieren tantísimo. Según este estudio que te dejo aquí debajo, se ha demostrado que nuestros compañeros animales pueden digerir la carne cruda y la carne cocinada prácticamente igual, y pueden obtener de la misma forma casi la misma cantidad de nutrientes. Y hasta lo de ahora tú me podrás decir, bueno, pues es lo mismo que le dé a mi compañero felino carne cruda que carne cocinada. Pues no, porque no estamos teniendo en cuenta una cosa súper las bacterias que existen en la carne. En la carne hay un montón de e coli, Campylobacter, Salmonella. Y estas bacterias pueden ser perjudiciales para nuestros compañeros animales. Hay muchos barferos que bueno, pues no hay problema, congelo la carne y así estas bacterias se mueren. Y eso es un error, porque hay algunas bacterias como la Salmonella que no mueren con la congelación y pueden producir problemas como por ejemplo diarreas en nuestros compañeros animales. Diarreas que pueden ser muy muy serias. No te pienses que esto es una cosa de dos días y se acabó. De hecho hay estudios que confirman la presencia de Salmonella en dietas tipo BARF. Y esto además es bastante peligroso porque la carne también puede contaminar las superficies con las que entra entra en contacto, como por ejemplo puede ser la encimera de la cocina donde después preparamos nuestros alimentos. Si tu gato come hierba no significa que se encuentre enfermo. Esto es muy distinto al caso en el cual tu gato se coma la arena de su caja, que como ya te he dicho alguna vez en el canal, sí podría ser indicativo de alguna enfermedad de tu gato, como por ejemplo la anemia o incluso la pancreatitis. A nuestro gato le resulta beneficioso tener hierbas que se pueda comer cerca, sobre todo porque estamos satisfaciendo un instinto que él tendría de manera natural. De la misma forma que siempre te recomiendo que para gratificar el entorno de tu compañero felino, le des superficies donde pueda rascar con sus uñas, pues en este caso también estaríamos contribuyendo a que nuestro gato se encuentre más a gusto dentro de nuestra casa. ¿Pero qué hierba? Te puedes estar preguntando. ¿Vale cualquiera? No, porque hay muchísimas plantas que son tóxicas. Por eso siempre te tienes que asegurar que la planta que le des a tu gato para que se pueda comer sea apta para él. Yo te recomiendo en particular dos tipos de la cebada y el alpiste. ¿Por qué? Pues porque son bastante económicas, son seguras para tu gato, crecen rápido y se venden en muchísimos sitios. Y además no necesitan unas condiciones muy específicas para crecer. Simplemente poner las semillas, las riegas y al cabo de una semanilla ya tienes pasto fresco para tu compañero felino. Además hay algunos kits que ya están preparados en las tiendas y en los supermercados que puedes comprar. Vienen las semillas, viene un sustrato, lo echas y a los pocos días ya tienes hierba para tu gato. Pero si te quieres ahorrar unos eurillos, vete a la semillería y las compras allí, que es lo mismo. ¿Dónde tienes que poner el arenero de tu gato? El arenero tiene que estar en un sitio tranquilo, no lo puedes poner en un sitio de paso, ni donde haya mucho ruido ni mucho jaleo, porque entonces tu gato no se concentra. No lo dejes en un sitio donde haga mucho calor, porque eso hará que sus cosas huelan más y el gato no lo quiere utilizar. La regla del n 1 es muy importante si convive más de un gato en casa número de gatos que tengas en casa más una bandeja adicional que esté extra, sobre todo si alguno de ellos es un poco abusón, que son como un poco acosadores y que persiguen al otro. ¿Qué tamaño tiene que tener su bandeja de arena? Pues si tienes esa duda yo te la respondo rápidamente, la más grande que puedas. Si estás en la tienda comprando un arenero y no sabes si decantarte por uno que sea más grande o uno que sea más pequeño, siempre vete hacia el más grande porque tu gato te lo va a agradecer. Hay gente que le compra a sus gatos areneros chiquitines enanos donde el gato no puede ni darse la vuelta y eso es un error porque hace que el gato no esté muy cómodo dentro del arenero y que pueda buscar otras ubicaciones alternativas para hacer sus cosas. ¿Con o sin tapadera? Pues yo te digo que ante la duda siempre con tapadera porque los areneros que tienen tapa le puedes quitar la parte de arriba y siguen siendo funcionales, siguen siendo una bandeja normal y corriente donde tu gato pueda hacer sus cosas. Te digo esto porque no a todos los gatos les gusta estar tapados mientras que están evacuando, pero hay muchos gatos que sí porque son un poco más tímidos o porque se sienten más resguardados. Puedes ponerle una bandeja provisional destapada y la que has comprado con tapa pues perfectamente montada. Entonces vas a observar si tu gato decide hacerla en la sin tapa o en la con tapa. Si usa más la sin tapa, pues le quitas la tapa a la que habías comprado y ya está. ¿Cuánta arena le tienes que poner al arenero? Esta es una de las preguntas que más me habéis hecho llegar por el canal. La cantidad de arena es ni mucha ni poca, es una cantidad que le permita al gato escarbar para poder enterrar sus cosas y que tampoco sea dos metros de arena porque entonces el gato no lo va a utilizar. De hecho hay algunos estudios que dicen que los gatos no utilizan areneros con una capa de arena superior a 5 centímetros. Lo ideal es entre 3 y 5 centímetros de profundidad y dependiendo de lo grande que sea tu bandeja de arena pues le tendrás que echar más o menos cantidad del saco. Pero no te preocupes que con los consejos que vamos a ver ahora no vas a desperdiciar ni un gramo. ¿Cada cuánto tiempo tienes que limpiar el arenero de tu gato? Pues todos los días. Tendrás que retirar las partes sólidas y la parte de la arena que se haya humedecido. Para eso tendrás que usar la pala normal y corriente, cribando la arena que esté seca y dejándola dentro. Muévela un poquito para volver a un poco oxigenarla y demás, y repón esa parte de arena que has quitado. Si eso lo vas haciendo de esa forma tan regular, vas a conseguir que la arena que esté dentro del arenero dure muchísimo más tiempo. ¿Cuánto tiempo? Pues va a depender también del tipo de arena que le estés poniendo a tu gato. Hay una grandísima cantidad de tipos de arena que van a durar más o menos tiempo en función de sus propiedades. Algunas son aglomerantes, algunas son absorbentes, y de esas ya te hablé en un vídeo aquí en el canal que te recomiendo que veas también como complementario a este Velo después de este, por favor. Hay arenas que pueden aguantar perfectamente tres o cuatro semanas. ¿Pero eso significa que el arenero o que es la bandeja, solo la tengas que limpiar una vez al mes? Pues no. Tienes que limpiar la bandeja cada tres o cuatro días. Como la arena todavía la puede usar tu gato, la sacas, la metes en un cubo o en una bolsa, limpias la bandeja y la vuelves a poner dentro. Después. Utiliza siempre jabones neutros, sin perfume, sin aromas, como te digo, siempre. Y además que no sean perjudiciales para el gato. Lee siempre las etiquetas. Un buen truco es que cuando limpias la bandeja la dejes secar al aire y la pongas al sol directo, porque eso va a hacer que la bandeja huela menos después cuando tu gato la utilice. Eso sí, cuando pasen entre 3 y 4 semanas, tira toda la arena que quede en la bandeja, independientemente de cómo esté. Si decides ponerle algún tipo de sustancia que le quite el olor a la arena, yo te recomiendo que la pongas siempre en una pequeña capa debajo de toda la cantidad de arena. ¿Por qué? Que eso me lo preguntó la gente en el vídeo del carbón activado. Porque de esa forma el gato al escarbar la va a ir distribuyendo de una manera más o menos homogénea. Si pones esa capa de carbón activado o de sustancia para quitar el olor en la parte superficial, cuando el gato entre la primera vez, aparte de llevárselo todo pegado en las patas, puede ser que cuando tú elimines las cacas y las cosas que haya hecho durante ese día, lo elimines todo y que al siguiente día ya no quede nada. Y ahora vamos a un tema delicado. Tú imagínate que estás usando un tipo de arena y por lo que sea decides cambiarla. ¿Cómo tienes que hacer este cambio de arena? Bueno, yo soy de la idea de que lo que funciona con un gato es mejor no tocarlo, porque después ellos son un poco maniáticos, les cuesta mucho adaptarse a los cambios que hagamos en su casa. Pero si aún así, por ejemplo, tú estás usando una arena absorbente y la quieres empezar a utilizar aglomerante y tienes miedo de que tu gato no se vaya a adaptar muy bien, hay un truco que puedes utilizar para que él no note tanto el cambio. Cuando quites la arena que él ha estado utilizando, puedes guardar una parte, una parte que esté seca, que esté más o menos limpia. Esa parte de arena la vas a poner encima del nuevo sustrato que le pongas al gato en la bandeja. Esa arena ya tiene sus feromonas, ya está marcada por él. Va a ser mucho más sencillo que él reconozca esa arena y que sepa que ahí es donde tiene que evacuar. Y ya después no te va a hacer falta seguírsela mezclando porque ya va a entender que ese es el nuevo sustrato y se va a adaptar perfectamente. En primero de gatunalización del entorno, lo primero que tienes que pensar es en cómo proteger las ventanas para que tu gato no pueda saltar de ellas y sufrir lo que conocemos como el síndrome del gato paracaidista. ¿Cuáles son las mejores opciones para proteger tus ventanas o también tus balcones? Las redes sociales son una de las que más se suele poner porque nos permite abarcar espacios muy grandes, como por ejemplo una terraza y además son bastante económicas, son flexibles y las puedes adaptar perfectamente a cualquier tipo de espacio, por lo que son bastante convenientes cuando te mudas a una casa nueva. Las redes están hechas de nylon, suelen ser materiales que no son tóxicos para gatos y algunas de ellas están reforzadas internamente con alambre para que sea resistente, para que tu gato no se caiga. Además se pueden poner muy muy fáciles. No te hace falta ser un experto en el bricolaje, simplemente pasa la cuerda que va en el extremo por alcayatas o sujecion que tengas puestas en la pared. Es muy importante que cuando estés poniendo las sujeciones en la pared, no las dejes con mucho espacio entre sí, porque como te estoy diciendo, la red es un poco flexible y por un espacio muy pequeñito la cabeza de un gato puede pasar. Si pasa la cabeza, te aseguro que pasa todo el cuerpo y tu gato se puede caer. Las redes tienen que quedar holgadas para que los gatos no puedan treparlas. Además, estas en concreto son anti mordiscos. Por otro lado, como son de nylon, vas a tener que estar comprobando de tanto en tanto, normalmente una vez al año, que la red esté en buenas condiciones. Para eso tira fuerte de ella y si se rompe, se resquebraja, es el momento de cambiarla, porque eso significa que no es segura para tu gato. Y ahora vamos con otra cosa que os interesa, que es el precio. Las redes las puedes encontrar por Internet desde 4,99 el metro, las que no están reforzadas con alambre o 3,66 euros la red que está reforzada. ¿Y por qué la reforzada es más barata? No lo sé. Aunque está claro que pueden variar un poco los precios y que este tipo de materiales, cuando lo compras por metro y lo compras mucho más largo, normalmente te sale más barato. Por todo esto que te he dicho, me gustan bastante. Sello de calidad Carlil, Las mallas. Las mallas son un poco mis predilectas porque son, por ejemplo las que tenemos puestas en mi casa para que Mil no se escape. Las mallas son muy, muy, muy resistentes porque están hechas de metal y precisamente por eso los gatos no las pueden romper. Como inconveniente tienen que no son tan flexibles como son las redes. Entonces, para poder abarcar una superficie grande no te van a servir para ponerlas en una terraza, en un balcón. No te vale una malla. Este tipo de sistemas son muy interesantes si, por ejemplo, en las ventanas de tu casa hay rejas, porque vas a poder sujetar la malla a las rejas y así le vas a dar el soporte que necesita. Además duran mucho porque el sol no les afecta. Como son de metal, no se van a deteriorar con el tiempo. ¿Son tóxicas? No, no son tóxicas y además el gato es que no se las va a poder comer porque no las puede romper. Pero claro que también las puedes poner en una ventana que no tenga rejas. Para eso ya si te requiere un poco de bricolaje Por tu parte puedes hacer un bastidor de madera que tenga la medida de la ventana y ahí sujetar la malla. Después el bastidor tiene que estar muy bien sujeto a la pared porque si no tu gato puede dar un empujón, puede caer el bastidor y puede caer tu gato con él. Una forma muy fácil de sujetar los bastidores es con pestillos. Puedes hacer un agujero en la pared para que ahí vaya encajado un pestillo y que eso sea lo que sujete todo el bastidor y por lo tanto la malla. Yo con bastidores me gustan menos que con reja porque lo veo un poco más endeble, la verdad. Para ese tipo de cosas prefiero las redes. Y el dinerito. ¿El precio cuánto cuesta? Pues el metro de malla puede estar en torno a los dos euros. Las celosías de madera Esto se ha puesto, no sé si se ha puesto un poco de moda solamente aquí, pero bueno, aquí en Andalucía son muy típicas las celosías porque son algo tradicional. Las puedes encontrar en los centros de bricolaje y normalmente se utilizan como un elemento decorativo en los jardines y demás. Hay gente que las utiliza en las ventanas para que sus gatos no se escapen. Por ejemplo, esta es la alternativa que usa Cintia con Totoro en su balcón que tiene rejas, tiene puesta unas celosías de madera que son muy decorativas y por ellas él no se puede escapar. Bueno, pero tú asegúrate antes de que tu gato no quepa por los huecos y no haga como Totoro nuevamente. Las celosías van a requerir que tu ventana tenga rejas, porque eso va a ser lo que le dé el soporte, lo que le dé la resistencia para que tu gato no la empuje y se caiga y se pueda salir. Si decides ponerlas en una ventana sin rejas, vas a requerir un marco y para eso normalmente te las tienen que hacer a medida. Por eso suele ser una alternativa mucho más cara y que yo no suelo recomendar. Requiere algo de tiempo porque te tienen que venir a tomar las medidas que te fabriquen la celosía y en todo ese tiempo qué tienes puesto en la ventana, cómo gatificas tu entorno de estas No te digo precio porque bueno, te lo tendrá que dar el ebanista que te venga a tomar las medidas a tu casa. Evidentemente va a depender un poco de cada profesional, pero seguro que esta no es la opción más barata, pero más decorativa sí. Sí, sí te gusta. Y vamos con el clásico entre los clásicos, las mosquiteras. Con las mosquiteras hay que tener, o yo tengo por lo menos, una relación amor odio. Porque es cierto que la mosquitera te va a proteger de otros muchos riesgos, como por ejemplo los mosquitos que entran en tu casa, le pueden picar a tu gato, te pueden picar a ti y sabemos que los mosquitos transmiten enfermedades. Pero las mosquiteras tienen por contra, que no son ni de largo la opción más resistente. Sobre todo si tú eliges poner en tu casa mosquito, mosquiteras que son de nylon, mosquiteras que son de plástico, porque como el plástico es tan finito, es tan chiquitito para que prácticamente no se vea que está puesto, el gato las puede rasgar con las uñas. De hecho yo me he encontrado a muchos gatos que tenían puestas mosquiteras y pensaban que tenían sus ventanas completamente aseguradas, que se han terminado cayendo porque han visto cualquier cosa detrás de la ventana, han rasgado la mosquitera, han hecho un agujero y se han caído. Por eso si tú decides poner mosquiteras que al menos sean metálicas, que la malla esté hecha de metal para que sea más resistente a los arañazos de tu gato. Las mosquiteras las vas a tener que poner a medida porque como te estoy diciendo, el material es flexible, no se va a sujetar bien a los bordes y va a requerir que tenga un bastidor. Hay también algunos kits que se venden en algunos centros de bricolaje donde te venden ya los perfiles hechos para que tú los cortes de metal y que tú hagas tu propia mosquitera para acoplarla a tu ventana. Como puedes ver, esta te va a exigir lo malo un poco de todas las opciones, que sepas hacer un poco de bricolaje, que no son flexibles y que no son muy resistentes. También hay algunas mosquiteras que se ponen y son correderas en la ventana. Bueno, por ejemplo aquí en España que tenemos las típicas ventanas que son correderas. No sé en tu país si tenéis las ventanas así que se abren para adentro. Si tenéis ese tipo de ventanas, pónmelo en los comentarios que me quiero enterar con estas mosquiteras que son correderas hay que tener muchísimo cuidado. No porque los gatos las puedan abrir, que normalmente suelen tener topes para que los gatos no las abran, sino porque tú te las puedas olvidar abiertas. Entonces tú te vas tranquilamente de tu casa pensando que tu gato está seguro y te has dejado un hueco. Así tu gato cabe por ahí y se puede terminar tirando. ¿Y de precio? Ah, es verdad, el precio. El precio de los kits. De los kits son más o menos como unos 30 euros. No te digo el precio de que te venga alguien y te tome las medidas y te la haga directamente para tu ventana, porque eso va a depender de cada uno de los profesionales. Si eliges la opción de la madera, algo que será sin duda menos resistente, te va a salir un poquito más económico, no mucho más. Por lo tanto, creo que los kits en este caso salen a cuenta. Y una última mención tengo que hacer para otro tipo de sistemas que he visto por ahí que la gente usa, que no son nada las ventanas abatibles. Tú puedes pensar que tu gato está muy seguro si solamente abres las ventanas abatiéndolas para adentro, porque, bueno, está el cristal, el gato no se puede escapar y eso es un error como la copa de un pino. El gato va a ver esa rendijita y va a esta es la mía, me voy a la calle a golfear. Va a intentar saltar y es posible que se quede atascado en esa zona y no pueda salir. La ventana además tiene bordes filosos y puede acabar cortándole y haciéndole bastantes heridas y muchísimo daño. Te lo digo porque a nosotros en casa nos ha pasado con Milú y mi madre al principio la dejaba así para que el gato no se saliera y que se ventilase la habitación. ¿Qué pasó? Un día que el gatito intentó saltar, se subió primero a la mesilla, saltó de la mesilla a la ventana y se quedó enganchado por la pata. Por suerte no se rompió la pata, aunque estuvo a punto, pero la ventana le hizo un buen corte tanto por dentro como por fuera de la pata, que tuvimos que estárselo curando durante muchísimo tiempo. Si eso lo hubiera pillado, por ejemplo aquí en el tórax, le hubiera podido incluso hasta matar. Hay algunos gatos que han tenido lesiones en la columna vertebral precisamente porque al saltar se han quedado enganchados y se ha terminado rompiendo la columna. Para este tipo de sistemas también te traigo algunos consejos. Hay unas especies de rejillas que tienen el ángulo justo que adoptan las ventanas al batir para adentro para que esté protegida esa zona y que el gato no se pueda hacer escapar. Yo a grandes rasgos estoy en contra de bañar a los gatos. Los seres humanos tendemos a querer humanizar todo lo que se encuentra a nuestro lado. No bañas a tu gato porque tu gato realmente lo necesite, sino porque tú lo percibes como una necesidad. Los gatos no se suelen llevar muy bien con el agua ni con las actividades que tengan que ver con ella, como por ejemplo el baño. Pero por supuesto, si tu gato lo disfruta, tú puedes perfectamente darle un baño a un gato, siempre y cuando esto no le ocasione un estrés innecesario. Hay gatos a los que tú los vas a meter en la bañera y bueno, se van a poner súper estresados y va a ser para ellos bastante perjudicados. Lo recomendable en un mundo ideal es que los gatos que viven dentro de casa no tengan acceso a zonas que estén muy muy sucias, y si les encanta meterse por ahí en algún recoveco, pues igual tienes que reforzar un poco la limpieza de esa zona para evitar que tu gato se llene de suciedad. Pero si aún así no lo puedes evitar y no puedes limitar que tu gato salga al exterior y que se termine ensuciando de arena, de polvo, etc. Puede ser que llegue un punto en el que sí lo tengas que bañar inicialmente para mantener un poco su higiene. Puedes hacer mantenimiento pues con un pañito húmedo, con toallitas higiénicas para mascotas y si ya se pone completamente terrible y lleno de suciedad hasta arriba, pues vas a tener que recurrir al baño. Yo no estoy completamente en contra de que bañes a tu gato, no es un crimen que lo hagas, pero si tu gato no se lleva bien con el agua, es algo que vas a tener que hacer cada muchísimo tiempo para evitarle un sufrimiento extra que no le lleva a ningún sitio. Y por supuesto, una cosa es bañar a tu gato por higiene, porque se ha ensuciado, porque tienes que limpiar su pelaje y que no es saludable para ellos estar tan sucios. Y otra cosa es lavar a tu gato una vez a la semana porque a ti te apetezca darle una ducha porque tú te la das. Siempre que estemos hablando de una mascota, de cualquier compañero animal, tienes que separar sus necesidades de tus necesidades, que no tienen por qué ser las mismas. Me preguntan que qué opino sobre cortarle las uñas a los gatos. La verdad es que yo estoy completamente en contra. Tu gato necesita sus uñas, Por favor, no le cortes las uñas. Claro, al final acabó desencadenando una tormenta de preguntas y contra preguntas de nuestros suscriptores en Instagram, porque muchos de vosotros sé que le cortáis las uñas a vuestros gatos. Cuando yo me refiero a que no tienes que cortar las uñas a tu gato, es que no tienes que dejárselas completamente lisas y al ras porque tu gato tiene las uñas por algo. Las uñas de tu gato sirven para que él se sienta completamente protegido, porque al fin y al cabo forman parte de sus defensas y además también pueda cazar o trepar por donde él quiera. Pero tienen una función todavía más importante. Las uñas de los gatos ayudan a que ellos puedan marcar su casa, su territorio. ¿Por qué? Porque los gatos, como otros felinos, como también hacer los leones, cuando arañan en superficies por ejemplo verticales, dejan ahí las feromonas que tienen en las plantitas de sus patas y esta es una forma que ellos tienen para ayudarse a reconocer cuáles son los ambientes de su casa. Por lo tanto, que un gato pueda arañar algo, en el caso de tu casa, seguramente el rascador es algo muy positivo para él, porque al fin y al cabo forma parte de su fisiología normal, como comer don o ir al arenero. Así que por eso es por lo que yo te digo que no tienes que cortar las uñas mucho, porque eso puede hacer que tu gato se frustre solamente. Me refiero a la puntita, no te puedes pasar porque yo estoy en contra de que a tu gato le quites media uña para que no te destroce los muebles o directamente se las llegues a amputar. La desungulación es una burrada como la copa de un pino y además aquí en Europa y en España está prohibida. Rescatear gatitos de la calle es algo que cualquiera puede hacer por humanidad. Pero cuando llegas a casa te surgen las dudas. ¿Qué haces primero os bañas, le das calor, os ponéis a ver mis vídeos en YouTube para aprender mucho, eso siempre está bien? Si te encuentras un gatito por la calle, tienes que fijarte en cómo se encuentra externamente. Sobre todo mirarle sus ojitos para ver si tiene legañas. Mirar también el interior de sus orejitas a ver si tiene cerumen. Le puedes mirar también la boca para saber la edad que tiene. Como veis, Coco ya tiene unos pequeños colmillitos, lo cual indica que tiene aproximadamente como un mes y medio o así de edad. Y es que efectivamente él y sus hermanitos nacieron el pasado mes de marzo. Y también deberías de mirar la parte del culete por saber si tiene diarreas o no. Con este primer vistazo vas a poder saber por ejemplo, qué edad tienen los gatitos. Los gatitos nacen con los ojos cerrados y completamente sordos, por lo tanto están aislados del exterior. Si el gatito que te acabas de encontrar tiene los ojitos cerrados, indica que Tiene menos de 10 días de vida. Si el gatito que te acabas de encontrar tiene ya los ojitos abiertos y tiene unos pequeños colmillitos en la boca, lo que quiere decir es que aproximadamente tendrá entre tres semanas y un mes de vida. Todo esto de la edad es muy importante porque en función del tiempo que tenga el gato, sus cuidados van a ser muy diferentes. Si el gatito tiene menos de 10 días es posible que no salga adelante. Pero no te desmotives porque vamos a intentarlo por todos los medios. Una vez que los has rescatado y los tienes en casa, lo primero que tienes que pensar es dónde van a estar dándoles un refugio para que se encuentren bien protegidos. Si los gatitos tienen más de un mes, lo que puedes hacer es buscar una habitación que sea calentita en la casa y ahí le tienes que poner su camita. Si quieres puedes usar una caja de cartón inicialmente con una manta bien calentita dentro. También hay otras opciones como que puedas usar algún tipo de parque o recinto para los niños pequeños para tenerlo dentro y así los tienes un poquito más controlados. Si tienen menos de un mes y especialmente si el gatito todavía no ha abierto los ojos, vas a tener que estar muy pendiente de que no pierdan calor. Por ello, en la camita donde los tengas, en una caja de cartón o en una cama ya preparada, debes de intentar introducir alguna fuente de calor. Estas fuentes de calor pueden ser una botella de agua caliente del grifo o una bolsa de agua caliente. Yo no te recomiendo las mantas eléctricas, pueden tener algún tipo de fallo en el termostato y puede ocasionar quemaduras muy graves en el gato. Para saber si la botella o la bolsa de agua caliente está suficientemente caliente, tú pon la mano encima y si ves que no te quemas en 30 segundos, entonces es que es adecuada para tus gatitos. Con estas fuentes de calor lo que tienes que conseguir es que la temperatura de la camita o de la fresita donde los tengas metidos no baje de los 37 grados. Si quieres un consejo curioso, puedes probar a introducir un reloj analógico, un despertador de los que tienen segundero entre las mantas de su camita, porque eso imita el latido de la mamá. De esta forma estarán más tranquilos y se sentirán más a gusto y recogidos. ¿Tiene su lógica, no? Si el gatito viene muy sucio de la calle, lo que tienes que hacer es pasar una toallita humedecida por encima de su pelaje, por sus zonas donde estuviera un poquito más sucio. En estos casos no debes de bañarlos, puede ser que si no quedan bien secos se resfríen y un resfriado con estas edades puede llegar a ser muy peligroso. Además tiene que hacer correctamente sus necesidades. Cuando los gatitos son muy jóvenes, la mamá le la sus zonas íntimas para estimularle que hagan su pipí y que hagan su caca, pero como no está su mamá delante, lo vas a tener que hacer tú. Y no, no te digo que lo hagas con la lengua, sino que utilices una pequeña gasita o un paño humedecido pasándoselo por la zona de la barriguita y su culete. Cuando son muy pequeños es importante estimularlos después de cada comida, puedes utilizar un empapador, una toalla para evitar que ensucie el suelo y se trata de hacer pequeños masajitos sus zonas, también un poco por su barriga, pero también en sus partes. Te voy a dar un consejo que nos guardamos los veterinarios para nosotros. No te canses de estimularlos, porque hay veces que solamente puede parecer que hacen pipí y no tienen ganas de hacer caca. Eso quiere decir que no has estimulado lo suficiente. Normalmente vas a tener que frotar durante más tiempo esas zonas con el paño humedecido, aunque con suavidad, hasta que lleguen a hacer sus cacas. Que la gente en la consulta me viene y me no, no. Si yo los estimulo, les hace así un poquito y hacen un poco de pipí. Pero caca nunca hacen. Y eso es porque no han pasado suficiente tiempo haciendo la estimulación en la zona del culete. Cuando los estimules tienes que hacerlo hasta que lleguen a hacer cacas, porque eso es lo que más les cuesta a ellos. Vas a tardar un rato en conseguir que hagan cacas. Dependiendo de si están más estreñidos o menos estreñidos. Puedes estar hasta cerca de 5 o 10 minutos. Así que no te canses antes y no dejes de hacerlo. Este punto es muy importante, por lo que tienes que asegurarte muy bien de que sabes hacerlo. Y si tienes cualquier duda, pregúntale a tu veterinaria. En lo primero que tienes que pensar cuando vas a usar el transportín con tu gato es que tienes que tener previsión para el momento en el que vayas a meter a tu gato en el transportín. No puedes llegar, abrir el transportín, meter a tu gato ahí como si lo estuvieras metiendo en una jaula de aislamiento y hala. Vamos a salir por la puerta a llevarte quién sabe dónde, porque tu gato no sabe dónde va. Lo más importante es que tengas siempre planificado que un par de días antes de que vayas a usar el transportín, tu gato tiene que irse habituando un poco a esa caja que normalmente sirve para salir de casa e ir al veterinario o montarse en el coche, que normalmente tampoco les gusta absolutamente nada. Por lo tanto, vas a tener que hacer algunas actuaciones previas para preparar el viaje de tu gato en el transportín. Lo primero que te recomiendo que hagas es que saques el transportín de donde quiera que lo tengas, en el fondo del sótano o encima de un armario. Una vez que lo tengas localizado, límpialo adecuado. ¿Cómo es esto? Pues con un poquito de agua tibia y jabón neutro, que no tenga aroma ni perfume, para que tu gato no sienta nada raro y le des un buen fregado al transportín. No porque tú lo tengas muy muy sucio, sino porque dentro de ese transportín probablemente se hayan concentrado feromonas de tu gato de la última vez que lo usó. Y esas feromonas no son feromonas agradables y de la tranquilidad como algunas veces te he contado, sino más bien todo lo contrario, son feromonas del estrés. Por lo tanto, cuando tú vuelvas a meter a tu gato en un transportín que no hayas limpiado previamente, tu gato va a sentir todo ese estrés que sufrió la última vez y va a empezar ya con un estado de nervios que no es bueno para asumir ningún tipo de traslado en el coche. El siguiente paso que tienes que tomar es meter dentro del transportín una colchoneta, algún tipo de cojín que haga que tu gato vaya confortable. Si tu gato va dentro y no se encuentra cómodo, va a ser imposible que haga un viaje con total tranquilidad. Esa mantita que está usando Cynthia huele a Totoro porque es la que usa normalmente Totoro para dormir. Las feromonas de la tranquilidad de Totoro están impregnadas en esa manta y le van a ayudar a que él vaya mucho más tranquilo dentro del transporte. Yo te recomiendo que este tipo de colchonetas las recubras con algún tipo de material absorbente por si acaso a tu gato se le escapa un poquito de pipí o por si acaso se marea dentro del coche y tiene algún tipo de vómito, que ese material absorbente pueda retener todo ese líquido y evitar que tu gato vaya rodeado de todo eso que al fin y al cabo le va a hacer sentir tremendamente incómodo. Un consejo muy importante es que no te esperes a montar el transportín el día que vayas a salir de viaje. El transportín tiene que estar montado en casa mínimo cuatro o cinco días antes de que salgas de viaje, para que tu gato vaya poco a poco percibiendo ese elemento como algo que no es extraño para que él vaya entrando, saliendo del transportín, jugando quizás un poco dentro. Si forma parte de los elementos normales que están en su hogar, él no lo va a reconocer como un enemigo. Para ayudar a que tu gato interactúe un poco con el transportín y tenga un poco de interés para entrar dentro de él, lo que puedes hacer es meter dentro un poco de comida húmeda, algo que normalmente él no coma y que le llame mucho la atención, o también rociarlo con feromonas faciales sintéticas felinas, porque eso le va a ayudar mucho a no percibirlo como algo extraño y como algo que le pueda hacer a él algún tipo de mal. Además, si tu gato responde adecuadamente al catnip, tiene interés por él, tiene un poco de relajación cuando lo prueba y demás, también puedes usar juguetes de cádnit dentro del transportín para que él entre a explorarlo y de esa forma él vaya entrando y saliendo y viendo que el transportín no le va a hacer absolutamente nada. Y ahora te voy a dar el consejo definitivo para que tu gato ame el transportín, y es el que nos ha ayudado con Milú a que él no reconozca el transportín como una cámara de tortura donde solamente va a pasarlo mal. Mis padres usan el transportín no solamente para llevar a Milú al veterinario, sino que con él lo llevan a la casa del pueblo, un sitio donde él se lo pasa muy bien porque tiene un montón de recoveco y escondrijos, le encanta explorar todos los rincones que tiene aquella casa. Entonces cuando mis padres le montan el transportín a Milú y le abren la puerta, él se mete completamente voluntario dentro del transportín porque siempre se piensa que lo va a ir a pasar muy bien durante dos o tres días a la casa del pueblo. Además, otro punto a favor para que Milou ame el transportín es que lo usa en la casa del pueblo como su zona de descanso, no porque mis padres lo metan dentro y le cierren la puerta, sino porque dentro tiene su colchoncito donde se siente cómodo, confortable. Y ese es el consejo que tú tienes que apuntar. No solamente tienes que usar el transportín para llevar a tu gato al veterinario, porque si solamente se lo pones delante para meter a tu gato y llevarlo a un sitio extraño donde le van a poner dos o tres pinchazos y después volver a casa, es normal que tu gato le tenga muchísima manía al transportín. Si tú en cambio, usas el transportín para llevar a tu gato a dar un paseo, alguna casa o algún sitio donde le guste estar, o él lo tiene en casa a disposición el transportín como una zona más de juego o una zona de descanso, tu gato no va a relacionar su solamente el transportín con estímulos negativos y de esa forma vas a hacer que se quiera meter siempre dentro. Utilízalo para que tu gato se sienta a gusto dentro de él y ya verás como todo cambia. 2. Comprende su comportamiento. Si te lo propones, es posible que tu gato deje de hacer esas cosas que a ti te ponen de los nervios. Y es que educar a un gato tiene muchísimas ventajas. Las ventajas para tu gato son fundamentalmente que mejoran el vínculo contigo. Todo el tiempo que le estás enseñando cosas, estás pendiente de tu gato y pasando un tiempo de calidad con él. Cinco formas muy útiles de educar a tu compañero felino y que te van a venir de maravilla. La primera de Enséñale a acudir a tu llamada. La mejor forma de enseñar a tu gato a que venga a ti es con un bote que contenga chucherías, o sus golosinas, o sus granitos de pienso, de cuido de. De croquetitas, etcétera, y que en el bote esos granitos hagan ruido. En este caso, si queremos que nuestro compañero felino venga hacia nosotros, tendremos que acompañar la orden ven con un movimiento de esa lata donde se está moviendo el pienso para que el gato vaya asociando el sonido a lo que nosotros queremos que él haga. Empezaremos poniéndonos cerquita del gato para que sea más sencillo para él acercarse a nosotros. Y cuando él se haya acercado a nosotros, después de que le hayamos dado la orden y hayamos agitado la lata, le daremos una chuchería para que sepa que lo ha hecho muy bien. Bueno, quien dice la palabra ven para que tu gato acuda. También puedes hacer el típico porque es un sonido que no repetimos en nuestra vida normal y que el gato cuando lo escuche va a saber perfectamente qué queremos que haga. Poco a poco nos iremos alejando de nuestro compañero felino y seguiremos repitiendo la acción. Al principio, cuando vayamos ganando distancia, siempre le tendremos que premiar, pero como te he dicho durante el vídeo, cuando él vaya ya aprendiendo cuál es la orden y qué tiene que hacer, iremos intercalando los premios, dándoselos una vez sí, otra vez no, pero la orden ven o el siempre tiene que estar. Y en este caso también el movimiento de las golosinas. Y ahora me voy a poner como Dora la Exploradora. Repítelo en casa. Bueno y me dejas un comentario si crees que tu gato lo va a hacer o si lo ha hecho. Seguimos con un clásico del canal que en este me voy a enrollar muy que aprenda a usar su rascador. Ya te he enseñado algunos trucos aquí en el canal de Mascotas y Familias Felices para que tu gato use su rascador, pero en este caso es mucho más sencillo. Si vemos que el gato está usando su rascador, tanto si es horizontal como vertical, bueno, el que más le guste, tendremos que acercarnos, hacerle alguna caricia o decirle bien hecho y darle las recompensas. Bueno, esto no tiene más misterio. Es verdad que sí requiere un poquito más de trabajo, porque como sabes con el tema del marcaje inadecuado en el sofá con las garras y que no utilices su rascador, también están involucradas pues las feromonas y por eso es por lo que tienes que ser un poco metódica y aguantar un poco hasta que aprenda dónde tiene que rascar. Venga, vamos con la tercera forma de educar a nuestro compañero felino. Hay veces que nuestros gatos hacen cosas que no nos gustan, como beber de nuestro vaso. Algunos gatos amigos del canal, como por ejemplo medianoche, sé que lo hace muchísimo. Estás tú trabajando tranquilamente en tu casa y tienes tu vaso con agua o con alguna infusión encima de la mesa. Como tu compañero felino ve que bebes de ahí, pues dice ¿Qué tendrá ahí mi humano? Voy a meter allí los hocicos. Y cuando es agua pues todavía, pero cuando es algún otro tipo de bebida, pues mira, mejor que no lo haga. Para evitar eso, la forma más sencilla que tenemos es aplicando el método de distraer, interrumpir y redirigir. ¿Cómo lo vamos a hacer? Pues muy sencillo, vamos a tenerle a nuestro compañero felino una taza parecida a la nuestra, pero en este caso tendrá que estar en una zona accesible para él. Lo primero que tienes que hacer es distraerlo. ¿Cómo lo distraes? Pues de una manera natural, acariciándolo por ejemplo, siempre y cuando no haya llegado a tocar tu agua, que si no le estaremos dando una recompensa por tocar tu agua, porque las caricias las puede interpretar como una recompensa. En ese momento lo hemos distraído. ¿Cómo podemos seguir interrumpiéndolo con un juguete, por ejemplo? De esa manera el gato ya no va a estar fijado hacia tu taza de agua, sino que se va a estar fijando en el juego y con el mismo plumero o caña lo vamos a redirigir. ¿Hacia dónde? Hacia la tacita que te he dicho que tienes que tener puesta en una zona accesible para él. Cuando llegue a esa tacita y beba de ella si apetece, pues en ese momento le tendremos que dar la recompensa. Le diremos muy bien y le daremos por o las caricias o un premio o lo que sea. Por supuesto, su taza tiene que tener agua, tiene que tener líquido. Además, si durante el resto del día va a beber a su taza, recompensaremos esa conducta. Esta taza la tenemos que poner aparte de su bebedero normal porque tenemos que pensar que nuestro compañero felino no va a beber de nuestra taza porque tenga sed, sino simplemente porque tiene curiosidad y porque le gusta juguetear un poco y demás. Entonces sí, tiene que ser algo distinto a su bebedero. Otra forma de actuar en este caso sería mediante el castigo negativo. Si tú ves que tu gato se va acercando a beber a tu taza, tú vas un poco más rápido que él, la agarras, la retiras y la pones en otro sitio. Y al gato no le dices ni mu. Con el gato no tienes que interactuar. Esta técnica la usa mucho Concha, la compañera humana de Medianoche. Ella además le pone últimamente una tapita para que Medianoche no se le adelante y no meta las patas. Venga, pues Vamos con la cuarta forma de enseñarle algo a nuestro gato, de educarle. ¿Cuántas veces has mira qué inteligente ese perro en el parque que se sienta Cuando le dicen que se siente, tu gato también lo puede hacer? Los gatos no son perros pequeñitos, como digo siempre, y por eso no les tenemos que tratar como tal. Pero eso no significa que no puedan aprender a sentarse porque sí, Por mucho que te sorprenda, pueden. Cada vez que veas que tu compañero felino se sienta en tu presencia, lo vas a emplear para irle enseñando que eso te gusta. Que lo haga. ¿Cómo? Nuevamente, mediante el refuerzo positivo. Cuando el gato se siente dirás muy bien y tendrás a mano chucherías, golosinas, premio, cuido, croquetitas. La recompensa que hayas elegido, porque también pueden ser caricias, te acercarás y la darás. De esa forma el gato poco a poco va a ir interiorizando que esa conducta es algo que puede repetir cada vez que quiera llevarse a la boca un bocado. ¿Llevárselo a boca un bocado? ¿Cuál será en este caso la palabra que tiene que acompañar? Bueno, te he dicho que muy bien cuando le das la recompensa, pero cuando tú veas que el gato se va a sentar, empieza a decir sienta. Si tú ves que el gato ya va a apoyar el culete, sienta. Y de esa forma él va a reconocer que sienta es la orden. ¿Quieres todavía complicarlo un poquito más o mejorarlo un poquito más? Pues además de sienta, puedes emplear tu dedo para señalar el suelo. Entonces, cuando le digas sienta, también acompáñalo con un gesto para que él integre que este gesto significa que quieres que se siente. Y así de fácil es. Poco a poco tendrás que ir eliminando la recompensa o poniéndosela un día sí, otro día no. El muy bien, quizás no se lo digas, dale la chuchería o dale las caricias y así conseguirás que él aprenda a sentarse cuando tú se lo pidas. Bueno, y vamos con lo que todo el mundo está cómo conseguir que tu gato tolere mejor tus caricias. Y Esta es la quinta forma muy útil de educar a nuestro compañero felino. ¿Cómo se hace? Pues nuevamente mediante el refuerzo positivo. Cuando nos acerquemos a ese compañero felino que es un poco esquivo y que no tolera muy bien que le toquen, llevaremos ya también premios y le haremos una pequeña caricia. Esa pequeña caricia la acompañaremos con todo lo que significa la recompensa, es decir, muy bien que se nos note a nosotros la satisfacción. Y para que el gato tenga su propia satisfacción, lo acompañaremos con una chuchería. Esto lo repetiremos durante algunos días y poco a poco iremos aumentando la cantidad de caricias que le hacemos a nuestro gato. Sin pasarte, por favor. El segundo escalón al que tienes que subir es hacerle dos caricias. Cuando le hagas esas dos caricias dirás muy bien y le darás su presa. Y ojo, que en este caso es siempre mejor quedarse corto que pasarse. Nunca puede terminar la sesión de caricias con una reacción negativa por parte de nuestro gato. Nunca tenemos QUE llegar AL ex de que nuestro gato se sienta agobiado y se marche, porque tu gato en ese caso no recibiría su recompensa. Si tu gato se marcha, se marcha porque ya ha llegado a un momento de hartazgo, que la experiencia no está resultando positiva para él y entonces te va a ver como una persona muy intrusiva, como una persona que se acerca y que viene aquí solamente a molestar. Por eso siempre tenemos que terminar con una caricia y una chuchería. De nada nos vale que si nuestro gato se ha movido de nuestro lado y no ha querido que le sigamos acariciando, después le vayamos con la chuchería porque no estaremos recompensando una sensación positiva para el gato. El gato se ha marchado porque estaba ya hasta las narices. Eso arruinará nuestro intento de que nuestro gato nos tolere mejor. Por eso te digo que no te pases. Totoro. Yo quiero ser tu mejor amigo y lo voy a conseguir. Lo voy a conseguir. Con este vídeo lo voy a conseguir. Yo voy a ser el mejor amigo de Totoro y tú vas a conseguir ser el mejor amigo de tu gato. Ella también va a conseguir ser la mejor amiga de su gata. Todo el mundo seremos los mejores amigos de nuestros compañeros Belinos. Hoy te traigo la guía definitiva de 5 consejos muy sencillos para que llegues a ser el mejor amigo de tu gato y lo vas a conseguir. Número 1 No invadas su espacio. Tu gato es más introvertido o más extrovertido, porque en función de eso le vas a tener que dar lo que él necesita. Si tu gato es más introvertido, no va a llevar bien que te acerques a él, que le estés todo el día atosigando, quitándole el espacio vital, dándole abrazos muy prolongados. Eso le va a agobiar bastante. ¿Pero esto significa que no tengas que hacerle absolutamente nada de caso a tu gato? Pues no. No te tienes que olvidar que convives con un compañero felino y yo siempre recomiendo que paséis algo de tiempo juntos, un tiempo que a él no le agobie. Por ejemplo, es una buena iniciativa estar con tu gato o jugando durante más o menos 30 minutos al día. Esto lo recomiendo para todos los gatos, pero es un tiempo que a los gatos introvertidos generalmente no se les suele hacer muy cuesta arriba. Y va a mejorar vuestro vínculo. Estos ratitos de juego conseguirán que tu gato sea menos tímido y se quiera acercar también más a ti. Pero ¿Qué pasa si tu gato es extrovertido? De estos que quieren estar todo el día a tu lado, que les estés acariciando. ¿Eso significa que no te puedes despegar de tu gato ni un minuto? Pues nuevamente no. Cuando tu gato quiere estar todo el día contigo tienes que ser tú el que marques unas ciertas distancias porque si no puede ser que vuestra relación se vuelva un poco tóxica. Es decir, que tu gato sea muy muy dependiente de ti y eso puede llevar a problemas, por ejemplo, como la ansiedad por separación y que tú no puedas salir de tu casa sin que tu gato maúlle o lo pase mal. Lo que te quiero decir con todo esto es que el contacto con tu gato es muy positivo, pero todo en su justa medida. Tienes que conocer bien a tu gato y encontrar el equilibrio entre pasarte o quedarte demasiado corto. Número 3 Tu gato necesita un lugar propio. Como cualquier miembro de tu familia, tu gato va a necesitar su propio lugar en la casa. Evidentemente esto va a depender un poco de tus propias posibilidades, porque si vives en una casa muy pequeña igual el espacio que le puedes dedicar a tu gato es un poco más pequeño, pero aún así tu gato lo necesita. Esto se relaciona con lo que digo siempre de gatificar un entorno, gatificar un hogar. Los gatos no solamente necesitan un comedero, un bebedero y un arenero. Tienen otras necesidades fisiológicas que si tú no las conoces y no estás atento o atenta no vas a ver. Y eso va a hacer que tu gato no tenga una vida plena. Por eso es importante que también tenga zonas de juego, zonas para esconderse, para desconectar un poco de ti y que no lo veas o que él no te vea a ti. De esa forma tu gato va a poder tener siempre una vía de escape para Bueno, me tenéis un poco harto humanos, me voy a mi rinconcito. Para esto no hace falta que le dediques una habitación entera para él solo te vale con algún armario, con alguna caja, con alguna zona que tu gato considere un poco privado. Si le faltan cualquiera de estas cosas, es imposible que tu gato te vea como un amigo. Además, al inicio de vuestra convivencia, si queréis forjar una relación de amistad, os van a venir muy bien las feromonas faciales sintéticas felinas. Número 4 Comunicación por parpadeo. Los más expertos gateros de este canal seguramente ya conoceréis que los gatos entrecierran sus ojos y parpadean muy despacito para demostrar tranquilidad, incluso también para demostrar amor. Hay gente que lo dice. Pero lo bueno es que no solamente es un lenguaje en una dirección que tu gato te lo esté comunicando a ti, sino que tú le puedes devolver el mensaje a tu gato. Según este estudio que han publicado en la Universidad de Sussex en el año 2020, se ha demostrado que cuando tú parpadeas despacito, entrecierras tus ojos y le mandas ese mensaje a tu compañero felino más o menos a un metro y medio de distancia, conseguirás que él se sienta mucho más tranquilo y que sea más propenso a acercarse a ti. Lo que me ha parecido más interesante del artículo científico, porque yo ya conocía esto de que los gatos se comunicaban con sus ojos, con su parpadeo, es que el parpadeo lento sirve tanto para personas que conocen al gato como para personas con las que no tienen tanta confianza, siempre y cuando el gato esté en un entorno que él controla, en un entorno donde él está a gusto, cómo es tu casa. Es decir, si hay alguien en tu casa que no se lleva muy bien con el gato, puede practicar esto del parpadeo lento, así un poquito despacito y un poco sexy quizás, con tu compañero felino, para que de esta forma su vínculo se refuerce y al fin acaben siendo muy buenos amigos. Por supuesto, sumado a todo lo anterior y a lo que te voy a decir ahora, ¿Que nos queda? 1 punto 5. Calma, calma, mucha calma. Con tu gato siempre calma. Esto es algo que yo he hecho muchísimo con Milú. Milú es un gato que no es demasiado afectuoso y que prefiere ver las cosas con un poquito de distancia. A Milú con el paso del tiempo le he ido demostrando con movimientos calmados, con movimientos relajados, que me puedo acercar a él sin que él tenga que estar diciendo madre mía, ¿Ahora que viene? A los gatos les gustan las situaciones que son predecibles y si tus movimientos son muy rápidos pueden verse intimidados. Esto no les suele gustar a los gatos, da igual que sean introvertidos o extrovertidos, y si te ven a acercarte de esa forma probablemente se marchen. Así que si quieres ser el mejor amigo de tu gato, te recomiendo que te acerques siempre con movimientos suaves, con tus brazos en posición relajada, no con tus brazos así para adelante como si fueras la momia. Además, cuando empieces a jugar con él, tienes que empezar con movimientos lentos que capten su atención. Después ya podrás ir acelerando los movimientos porque tu compañero felino se ha dado cuenta que en esa situación no hay ningún tipo de peligro, no hay ningún tipo de riesgo, que solamente estás jugando con él. Otra cosa que os puede ayudar muchísimo es que te pongas a su altura. Los gatos cuando no tienen demasiada confianza suelen estar más a gusto si te ven que eres una persona o un objeto o un animal que puede encontrar. Si te ven muy alto, de pie, encima se pueden sentir intimidados. Si por el contrario te tumbas a su lado, es más probable que se quieran acercar a ti. Esto es una cosa que siempre recomiendo para las personas que quieran ganarse la confianza de un gato. Y por supuesto te va a ayudar muchísimo a que tu gato te vea como un amigo. Y relacionado con esto de que estés calmado al lado de tu compañero felino, está también que no hagas ruidos muy estruendosos, que no le grites al gato, que hables un poco calmada o calmado en su presencia, sobre todo al principio si tu compañero felino no te conoce muy bien, pero yo lo recomiendo siempre porque vas a contribuir a que él esté mucho más a gusto a tu lado. Por supuesto tampoco le tienes que reñir a tu gato si ha hecho alguna cosa que a ti te haya disgustado, porque ese grito también es un ruido estruendoso y eso no fomenta para nada que te vea como un amigo. Es bastante frecuente que un gato muerda cuando está jugando. De hecho forma parte de su actitud de depredación de la presa, acecho y después la caza. Cuando la cazan directamente se ponen a morder, y esa es precisamente la forma en la que juegan los gatos. Pero también hay algunos gatos que de repente comienzan a morder de una manera muy agresiva y parece como que no tienen piedad con su familia. Cuando tu gato es pequeño no le tienes que enseñar a jugar con ninguna parte de tu cuerpo, porque puede ser que cuando tenga un par de meses la cosa sea graciosa y te guste ver cómo te caza un poco los pies o los dedos de las manos. Pero cuando el gato ya pesa 4 o 5 kilos y se tira a morderte los pies, eso ya no hace tanta gracia. Como seguramente sabes, cuando los gatos no pasan mucho tiempo con otros gatitos, cuando son pequeños, no aprenden a jugar, no aprenden a controlar sus fuerzas y muchas veces los gatos que nosotros tenemos en casa han sido separados de su mamá y de su familia cuando apenas tienen 45 o 50 días. Esos gatitos no saben morder sin llegar a no hacer daño, sino que cuando te atacan van con todo y van como si fueras una presa a quererte cazar cualquier parte de tu cuerpo. Esto puede terminar desembocando en lo que se llama agresividad por juego. En estos casos te puede ayudar mucho que tu gato tenga los juguetes adecuados, juguetes que sean pequeños, que sean manejables y que él pueda cazar y llegar a hacer todo su ciclo completo de acechar, cazar, saltar, morder y casi casi tragar. Tragar no porque se puede, porque puede ser perjudicial. Entonces tienen que ser lo suficientemente grandes como para que un gato no se los trague. Pero de esa forma tu gato va a poder redirigir esas actividades de juego hacia sus juguetes en lugar de buscar otras cosas que le puedan entretener, como tus pies cuando estás en el sofá o cuando estás en la cama. Puedes además jugar con él con algunos juguetes que sean a distancia, como por ejemplo las cañas. Este tipo de juguetes tienen un palito y va colgando una zona que tiene unas plumas. Tus manos siempre se van a alejar del juguete para que tu gato no interprete que tus manos forman parte del mismo. Así vas a poder estar jugando con tu gato de manera activa, vas a poder estrechar su vínculo porque vas a estar a su lado y le vas a estar dando juego sin tener que meter tus manos de por medio y que tu gato aprenda que eso también se puede cazar. Pero también puede ser que ya tu gato se haya acostumbrado a cazarte las manos. ¿Cómo puedes hacer tú para quitarle esa fea costumbre? Lo mejor que puedes empezar a hacer es que cuando tu gato te muerda las manos dar un grito un poco exagerado, sin gritarle a él, sino como si te doliera mucho, para que él se dé cuenta que eso no te está gustando. Lo que no tendrás que hacerle nunca es gritarle a él directamente, dirigirte a él dándole una voz, porque eso lo único que va a hacer va a ser que él se estrese muchísimo y se va a sentir muy inseguro e incluso empezará a manifestar comportamientos como huir de ti o no sentirse a gusto en tu presencia. Eso lo único que hace es debilitar vuestra relación. Además puedes empezar a redirigir su atención a otro juguete, intentando lanzar por ejemplo una pelotita o algún otro juguete con tu otra mano para que él te suelte, para que él sepa que puede seguir jugando pero con cosas diferentes a tus dedos. En ningún caso, y digo en ningún caso, le tienes que dar ningún tipo de caricia ni tampoco premios, porque eso lo único que va a hacer va a ser confundir a tu gato y va a entender que lo que está haciendo está bien. Bueno, esto está un poco relacionado con lo anterior. Algo que os suele preocupar mucho es que vuestro gato tenga la costumbre de que cuando pasáis al lado de él, de repente se ponga así y se tire y os intente cazar vuestras piernas. Como si fuerais vosotros una gacela que vais por la sabana y él un guepardo que va detrás de la gacela. Es un tipo de agresividad bastante típica porque se suele dar en gatos que están en casa durante mucho tiempo encerrados y que además no tienen demasiados estímulos para jugar. Hay veces que nosotros tenemos a nuestros gatos en casa y que no le damos suficiente atención, no le damos suficientes juegos, entonces nuestro gato directamente se aburre y tiene ese instinto cazador que No está satisfecho. ¿Cómo lo va a satisfacer? Pues nada, cazando lo primero que se mueve. ¿Y qué es lo primero que se mueve? Vosotros en casa. Claro. Además, y por eso decía que estaba relacionado con lo anterior, puede ser que hayas sido tú el culpable de que tu gato ahora te intente cazar las piernas y es porque cuando era pequeño siempre le hacíais juegos con vuestras manos o con vuestros pies para que vuestro gato lo intentara cazar. Si os ha pasado, no le echas la culpa al gato. Haz un poco de reflexión y date cuenta que quizás el responsable de que ahora tu gato esté manifestando ese tipo de comportamientos puedes haber sido tú. En este tipo de casos lo que mejor suele funcionar es que juegues mucho con tu gato, que tu gato siempre tenga algo que hacer en casa, vamos que gatifique su entorno, que soy muy pesado diciéndolo, pero es que es verdad, a los gatos les gusta tener actividades en casa, tener algo de juego, también algo de descanso e incluso si tu gato es de estos que realmente se tira todo el día dormido en casa, también tendrá que tener juguetes. No pienses que porque tu gato sea muy dormilón no quiere pasar algún momento de su día jugando con alguna cosita. Si tú le pones juguetes que a él le estimulen zonas por donde él pueda escalar, subir, estar un rato mirando por la ventana y estar entretenido el resto del día, probablemente la actitud de querer cazar tus piernas disminuya bastante y tú encuentres una gran mejoría en tu gato y en tus piernas en general, que no van a tener ningún tipo de moratón y cardenales por tu gato. Bueno, y ya te he soltado un montón de chapa y tú me vale Carlos, pero esto a mí no me funciona, no me sirve, no es nada de esto lo que le pas a mi gato. Venga, dame más consejos, que de hecho después siempre me lo decís en los comentarios de los vídeos. Pues me tengo un as guardado debajo de la manga. Hay algunos gatos que son agresivos con sus compañeros humanos y con sus compañeros felinos y no sabemos la causa, bueno, no la sabes tú, pero el gato si la percibe, ¿No? Entendido eso, ahora lo digo. Todo esto tan misterioso es la famosa agresividad redirigida de los gatos. Esta agresividad redirigida está relacionada con el estrés. En estos casos el gato no puede atacar a la fuente que le está produciendo estrés, no es su compañero felino que está jugando con él y que no le deja en paz, no eres tú que lo estás levantando todo el rato del suelo y que no le dejas en paz, sino que el estrés lo está produciendo una fuente contra la que tu gato no puede actuar. Por un estruendo muy grande en la calle, obras en el piso de arriba, golpes muy fuertes fuertes y ruidos muy fuertes suelen ser los que desencadenen esta agresividad redirigida, o incluso gatos que han ido al veterinario lo han pasado un poco mal en el veterinario, ya sabemos cómo somos de malos los veterinarios y han vuelto a casa y de repente se vuelven agresivos porque todo ese estrés que han acumulado lo sueltan contra el que está más su compañero felino o su compañero humano. Pero la agresividad redirigida tiene una dificultad añadida que a ti te impide identificar cuál es la causa. Y es que si hay una obra en la calle y de repente cuando empieza a sonar se pone a atacar a otros gatos, pues tú dices, vale, ha sido eso lo que le ha asustado. Pero también se puede producir este ataque hasta varias horas después que ese ruido a tu gato le afecte y él se convierte en una olla express donde la presión va aumentando, va aumentando, aumentando y cuando no puede más, incluso sin que ya suene el ruido, se pone a atacar. Todo esto es agresividad redirigida y es importantísimo que la conozcáis. Pero esto se puede poner todavía más interesante porque la agresividad de nuestros gatos también puede tener un origen mixto, que empiece con un problema de territorialidad por las hormonas del celo y que esto acabe desembocando en un problema de socialización entre gatos que provoca además estrés. Y tendremos en ese caso que actuar sobre las dos del el estrés por un lado y la territorialidad por otro. Por eso lo primero que tenemos que hacer para saber cómo actuar, y es lo que pretendo con este vídeo, es que identifiques la causa de la agresividad de tu gato. Y ahora te voy a dar unas pequeñas pistas para que puedas identificar mucho mejor cuál es el origen del problema. La agresividad la manifiesta contra ti o contra tus gatos, contra sus compañeros felinos. ¿Por qué es tan importante esta distinción? Porque en función de si va dirigida hacia ti, hacia los gatos, podemos ya empezar a investigar cuál es la causa. Generalmente, si solo lo manifiesta contra sus compañeros felinos, es un problema que tiene que ver con la convivencia o con el estrés con ellos específicamente, y no tiene absolutamente nada que ver contigo. Es un problema de socialización entre gatos. Si por el contrario manifiesta esta agresividad contra ti y no contra otros gatos que conviven con él, es porque tú haces algo que desencadena el fenómeno agresivo. Le tocas, lo levantas en brazos, le abrazas muchísimo o lo llevas a determinados sitios que no le gustan. En ese caso ya sabríamos más o menos por dónde ir tirando. Con todo lo que te he dicho, y si lo manifiesta con todo el mundo, es porque es un problema generalmente del propio gato. Pero cuando se produce un momento de agresividad en el que nuestro gato está fuera de sí, que no deja que nadie se acerque, ¿Cómo tenemos que actuar? Lo primero es aislar a ese gato en una habitación. Es muy importante que intentes llevarlo hacia esa habitación sin tener que levantarlo del suelo, porque si tú te acercas a quererlo coger en brazos y llevarlo a la habitación, es muy probable que te muerda y que te ataque. Es importantísimo que mantengas una cierta calma y que no le chilles ni le grites, y que tampoco empieces a corretear por la casa, porque eso puede hacer que el gato todavía se ponga más nervioso y más agresivo. Una vez que veas que el gato dentro de la habitación se ha calmado, Después de unos 5 o 10 minutos, puedes abrir la puerta un poquito y evaluar la situación, a ver cómo reacciona ante ti. Y si ya está calmado y no hay otros gatos conviviendo con él en casa, esto es muy importante, puedes dejarle salir de la habitación y empezar a plantear cuáles son las soluciones al problema que has observado. Pero si convive con otros gatos en casa, la situación se complica un poco más, porque ya no solamente depende de nuestra reacción, que evidentemente vamos a ser bastante comprensivos, sino también de cómo reaccionen el resto de gatos que conviven con él en casa. En estos casos lo más importante es que evitemos que la relación de los gatos se deteriore, porque si entre ellos empieza a aparecer una cierta desconfianza, nos va a resultar mucho más complicado que después se vuelvan a llevar bien. Por este motivo hay que hacer una pequeña presentación entre ellos. El proceso de la presentación, que ya te he contado en otros vídeos del canal, lo vamos a empezar a aplicar en este caso un poquito modificado. El gato, entre comillas problemático, va a quedarse dentro de esa habitación durante algún tiempo, no mucho tiempo tranquila, pero vamos a meterle en esa habitación pues un arenero, comederos, bebederos y también una zona de descanso para que de momento no le haga falta salir al resto de la casa. El gato va a estar en esa habitación solamente mientras que solucionamos el problema. ¿Y por qué te voy a decir esto? Porque me parece algo obvio, pero hay algunas personas que en algún mensaje que nos han enviado a nosotros nos han dicho que hay un gato que lleva viviendo cuatro años en una habitación porque no se lleva bien con el resto de gatos de la casa. Eso no puede ser, eso no es vida para un gato. Cuando el gato se haya calmado dentro de su habitación, vamos a dejar por ejemplo que pase ahí la noche tranquilamente, no hay prisa y al día siguiente vamos a empezar con el proceso de esta nueva presentación. ¿Cómo lo vamos a hacer? Con pequeños encuentros de muy poca duración, como máximo 5 minutos entre los gatos con que hubieran desencadenado el problema entre el agresivo y los que viven fuera. Haz que se encuentren en una zona neutral. No vamos a meter al gato que está en el resto de la casa dentro de la habitación donde está el gato que se ha mostrado agresivo, más bien al revés, abre la puerta de la habitación y que se encuentren fuera. En ese momento no fuerces las cosas, no hagas que se acerquen, déjales el tiempo que ellos necesiten y la distancia sobre todo para que estén tranquilos y cómodos. Y por supuesto tú tienes que estar en medio y siempre presente por si salta alguna chispa y vuelve la agresividad. En ese caso nuevamente los tienes que separar y ya lo volveremos a intentar un poquito más adelante. Si poco a poco ves que se van tolerando durante esas pequeñas presentaciones, puedes empezar a hacer cosas premiar la situación de calma, si los dos están juntos cerca y no hay nada estrés, le puedes dar un poquito de comida a los dos, yo te recomiendo que en estos casos para darle la comida los separes otra vez de nuevo para que no haya competencia por esa comida y eso no sea el motivo por el cual otra vez vuelva la agresividad, o puedes también empezar a jugar con los dos juntos para que vean que en una situación relajada y tranquila pueden estar los dos al lado. Si la cosa va bien, en más o menos dos o tres días la situación habrá vuelto a la normalidad en tu casa. El gato que estaba durmiendo en la habitación podrá salir a convivir con el resto. Al principio te recomiendo que si tú estás por ejemplo, por las tardes en tu casa lo dejes salir durante toda la tarde para que estés siempre presente. No se te ocurra los primeros días dejarlo salir, irte a trabajar y quién sabe lo que está pasando en tu casa. Siempre tienes que estar vigilante por si acaso vuelve la agresividad pasada más o menos una semana, porque al fin y al cabo esos dos gatos ya se conocen. Si has visto que no se han vuelto a pelear, podrás dar por concluido este periodo y felicidades porque habrás restablecido la paz en tu casa. Cada gato tendrá sus propias cosas. Si conviven dos gatos en casa que no se llevan muy allá, tendrás que esforzarte en que cada uno tenga sus cosas separadas de las del otro gato, que la comida, las zonas de descanso y también los areneros. Divide y vence. Bueno, esto yo creo que ya lo dijo algún emperador romano, pero me lo apropio. Si ves que tus gatos se pelean con el tema de la comida, tendrás que separar las zonas de alimentación. Está bien que cada uno tenga un comedero propio, pero si entre ellos no se llevan muy bien en el momento de comer, es bueno que las tengas en dos habitaciones separadas. Yo sé que a ti te puede resultar mucho más cómodo tenerlos juntos porque así las zonas que se ensucian de tu casa son menores, pero en estos casos créeme que es muy importante. Puedes además, si se llevan especialmente mal, cerrar alguna puerta entre medias para evitar que el gato más dominante vaya a quitarle la comida al gato que sea más sumiso. Siempre en estos casos tendrás que darle de comer antes al gato dominante que al gato sumiso, para evitar que sea el dominante el que le vaya a comer la comida del plato al gato sumiso. Te podrás dar cuenta si tus gatos están comiendo de manera estresada, si ves que uno come muy muy rápido, mirando todo el rato hacia los lados y sobre todo si no llega a apoyar el culete contra el suelo mientras que está comiendo. Ese es un signo inequívoco de que no está tranquilo en un momento en el que ellos se sienten especialmente vulnerables, como cuando están en el arenero. Premiará su tranquilidad cuando veas que los dos gatos se están empezando un poco a soportar o están cerca el uno del otro y están relajados, no se están mirando ni retando en ese momento tendrás que darles algo de premio, alguna chuchería, alguna caricia, porque eso les va a ayudar a fomentar esa actitud, porque les va a ayudar a entender que llevarse bien entre ellos está guay, porque va a venir nuestro humano o nuestra humana a darnos algo de comer, como con la comida. En este caso tendrás que darle el premio antes al dominante que al sumiso, porque si se lo das antes al sumiso, puede llegar el dominante a querérselo quitar y eso al final acabar desencadenando la disputa. La esterilización te puede ayudar. Cuanto menos ingredientes metamos dentro del cóctel de la relación con vuestros gatos, mejor. Y las hormonas sexuales son un ingrediente muy, muy peligroso. Pueden acabar desembocando en una territorialidad simplemente por estar marcando su territorio y que eso lleve a que los dos gatos no se lleven muy bien, sobre todo generalmente si son machos. Si tú evitas que el gato esté marcando su territorio con su orina y esté dejando por allí sus feromonas, vas a también reducir mucho el estrés que hay entre los dos gatos y vas a mejorar muchísimo su convivencia. Preguntas No, no. Si la relación se tuerce mucho, suplica un poder superior. Aquí me tienes que iluminar. El poder superior aquí soy yo. No, el poder superior es un etólogo. Si tú ves que tus dos gatos no se llevan nada, nada bien, por favor, acude a un profesional del comportamiento felino, un etólogo, porque él te va a poder indicar cuáles son las pautas específicas para tu gato, va a poder identificar dónde están las fricciones y va a poderle poner una solución. Recuerda que si la relación se tuerce mucho, puede acabar desembocando en agresividad territorial o agresividad por estrés. En este tipo de casos, y si ya has aplicado los otros mandamientos y no están funcionando, no te andes tú peleando con tus gatos y por favor, acude a un profesional para que ataje cuanto antes la situación. Y ya está. Me encanta, me encantaría poderte decir que esto va a ser súper rápido y que no vas a tener ningún tipo de problema. Pero es verdad que cada gato es un mundo y cada gatunalidad que está ya propuesto a la RAE para que lo meta en el diccionario, puede requerir soluciones diferentes. Muchas veces con los gatos que conviven juntos no buscamos que sean los mejores amigos, sino que simplemente la convivencia entre ellos sea la mejor posible y al menos se soporte y ya está. 3. Cómo puedes entender mejor a tu gato a partir de su lenguaje. Y tú ahora mismo dirás, ay Dios mío, no sé si yo tengo un buen vínculo con mi gato y si mi gato se encuentra seguro en mi presencia o no. Pero bueno, para eso vamos a ver ahora cómo puedes evaluar cuál es el tipo de vínculo que tienes con tu gato y cómo puedes ayudar a reforzar aquellos aspectos que son positivos y que le ayuden a estar mucho más seguro en tu presencia. Son cuatro ejercicios súper facilitos, bueno, te pueden parecer incluso un poco torpe, pero de verdad, de verdad que te ayudan a comprender mejor a tu gato. Todos estos ejercicios los tienes que hacer en un ambiente tranquilo y relajado y cuando tu gato esté calmado, no cuando tu gato esté a las nueve y media de la noche dando saltos por tu casa, porque entonces puede ser que el lenguaje que exprese tu gato no se ajuste a lo que nosotros estamos buscando porque está pendiente de otras cosas. El primero de ellos es saber si tu gato conoce su nombre. Parece un poco tonto, pero es muy importante. ¿Y cómo vamos a averiguar eso? Pues cuando tu gato esté tranquilo y relajado, como te acabo de decir, tienes que decir cuatro palabras que tengan más o menos la misma longitud del nombre de tu gato o que suenen más o menos similares. Por ejemplo, en el caso de milú son dos sílabas, diremos por pitu, rilú, situ y después diremos milú esperando 15 segundos. Para cada una de las palabras tienes que fijarte muy bien en cuál es el correo comportamiento de tu gato en ese momento. Si cuando tú dices cualquier otro tipo de palabra, el gato un poco que pasa de ti, perfecto. Pero si cuando tú dices su nombre, el gato, por ejemplo, gira la cabeza, gira las orejas y demás, vas a estar viendo que el gato está prestando más atención a su nombre y por lo tanto lo sabe reconocer. Este ejercicio lo van a hacer mejor los gatos que tengan nombres más cortos. Por ejemplo, en el caso de Totoro nos costaría un poco más que reconociera su nombre porque al tener más sílabas es más probable que el gato no las entienda bien. Si tu gato reconoce su nombre es más fácil que puedas educarlo, por ejemplo, o que puedas darle algún tipo de orden o que puedas decirle ven y tu gato venga y que después lo acaricies y que eso refuerce vuestro vínculo. Segundo, saber si tu gato está conectado con tus emociones y cómo está conectado con ellas. Es cierto que todos estos ejercicios los he sacado de una revista científica, recomendaban que estuvieses en una habitación calmada con tu gato y que pusieras un robot de estos aspiradores como la rumba a funcionar en ese momento. Ese ruido es probable que al gato le desconcierte al principio, pero si ve que tú te relacionas con la rumba de una forma más o menos amistosa, incluso que le diriges palabras de cariño o de atención o te acercas y que no pasa absolutamente nada, ahí podrás ver si tu gato está bien o mal conectado con tu forma de sentir en cada momento. Y si no tienes una rumpa en casa, pues podrás probarlo con cualquier juguete o con cualquier cosa que se mueva y haga ruido y que bueno que le llame la atención al gato o que pueda decir al gato oye, qué narices es eso. En este ejercicio, te quiero avisar, es normal que tu gato al principio reaccione con un poco de temor y que incluso se quiera alejar. Pero si tú ves que poco a poco el gato va sintonizando entre comillas con tu forma, con tu estado de ánimo y que se quiere acercar, empieza a ganar un poco de confianza y demás, quiere decir que tu gato contigo tiene una relación muy fuerte de seguridad porque está viendo que tú estás al lado y que a ti no te hace nada ese bicho extraño que te está moviendo y por eso él se quiere acercar para verlo, porque ya ve que es algo inofensivo, se siente protegido y seguro a tu lado. Y este ejercicio es muy importante porque te ayuda a ver si tu gato se va a comportar de una forma tranquila y calmada a tu lado en cualquier otro tipo de situaciones, aunque al principio le puedan impresionar. Por ejemplo, si tú en el veterinario estás alegre, le estás hablando al gato, le estás hablando al veterinario y tu gato ve que tú te estás comportando de una forma normal, si tu gato tiene una conexión importante y fuerte contigo, es más probable que a él le impresione menos esa situación y que se encuentre mucho más tranquilo. Y si ves que tu gato a pesar de todo esto se sigue poniendo muy nervioso, pues tienes que trabajar esa relación de confianza y para ello puedes seguir utilizando ese juguete o ese aparato aspirador, la rumba y por ejemplo premiar cuando tu gato esté al lado del juguete o del aparato o cerca y esté calmado y que tú estés ahí como dicié ¿Ves que no pasa nada, que tranquilo, que yo estoy aquí para defenderte? Si por lo que sea eso se descontrola. Tercer ¿Cómo es de independiente tu gato? ¿Qué grado de independencia tiene con respecto a ti? ¿Cómo se hace? En una habitación calmada vas a estar tú y tu gato y tú vas a estar por ejemplo, con tu teléfono, con tu ordenador, leyendo un libro y vas a ignorar a tu gato durante más o menos dos minutos. Da igual lo que se acerque a ti y demás, no le puedes dirigir ningún tipo de mirada, de caricia, de palabra, nada. Pasados esos dos minutos vas a llamar a tu gato para que venga a ti y vas a ver si él responde, si te mira, si se aproxima, si ahora que tú estás ya dispuesta o dispuesto a cogerlo, él se quiere pegar a ti, él quiere venir contigo. Evidentemente esto va a estar un poco relacionado con cómo es el comportamiento o el carácter de tu gato. Y esto es importante porque si tu gato se quiere acercar mucho más a ti, es mucho más sociable contigo, es más probable que acabe desarrollando una relación contigo de seguridad. Y si tu gato no se quiere acercar mucho a ti, pues puedes trabajar también ese aspecto con tu gato sin llegar a intimidarlo, porque hay algunos gatos que son más independientes que otros. Tendrás que intentar que se quiera hacer a ti porque se siente seguro y que se encuentra por ejemplo, recompensado con tus caricias o con algún premio, etc. Este tipo de comportamientos más sociales sí se pueden aprender y hay gatos que son más propensos que otros. De hecho hay compañeros felinos si viven más de un gato en casa, que pueden ayudar a que otros gatos que son más asociales terminen siendo mucho más sociales y que se acerquen mucho más a los humanos. ¿Y es malo que un gato sea independiente o más independiente que otro? En principio no es ni malo ni bueno, los gatos tienen su propia gatonalidad, pero sí es cierto que los gatos que son más independientes pueden acusar más el estrés en determinadas situaciones porque no tienen esa relación de seguridad con su humano y entonces se van a ver mucho más desprotegidos porque entre comillas, dependen solamente de sí mismos para gestionar todo ese estrés. No tienen ese convencimiento de que el humano que vive con ellos les puede proteger. Y por eso debes estar mucho más pendiente de todas aquellas situaciones que puedan generar estrés en gatos que convivan contigo, que sean más independientes. Por ejemplo, pon más atención en estos casos a gatificar su entorno o estate pendiente de poner feromonas en tu casa si tú prevés que va a haber algún tipo de situación que a tu gato le pueda generar estrés. ¿Y el cuarto de los ejercicios tienes que saber si a tu gato le gustan más sus juguetes, sus premios o tú cómo lo vas a evaluar? Pues pon en el suelo por un lado juguetes, juguetes que le gusten mucho, que tú veas que juegan mucho con ellos, también puedes poner premios y te sientas tú también en el suelo y tienes que ver hacia dónde se dirige tu gato, si se dirige más hacia los juguetes o se dirige más hacia ti o se va directamente a comer los premios. Este ejercicio sí es cierto que lo tienes que repetir varias veces, en varios momentos del día, en varias situaciones, porque también va a poder influir si tu gato ha comido antes y demás. A ver si siempre repite el mismo patrón. Si tu gato prefiere estar con sus juguetes o comerse sus premios, esa es una muy buena forma de incentivar, por ejemplo, sus conductas positivas o de premiarle cuando tú estés delante y para que sepa que tú le traes algo bueno. Si se ha acercado mucho más a ti, eso quiere decir que tu gato se suele encontrar mucho más confortable contigo y entonces una caricia tuya le puede ayudar muchísimo a tranquilizarse en situaciones de estrés. Esto es muy importante. Por ejemplo, si tu gato se ha escuchado en tu casa porque ha pasado algo, un ruido grande, o ha venido alguien a casa con el que no tiene confianza, yo siempre te digo que no lo saques de su escondite. Pero este ejercicio te puede ayudar a saber cómo puedes tranquilizar a tu gato, por ejemplo, haciéndole una caricia si te ha elegido a ti primero, o poniéndole algo de comer si primero se ha lanzado a por los pelos. En fin, que esto tiene muchísimas aplicaciones, te ayudan a conocer mucho mejor cómo es tu gato y cómo tienes que responder tú ante una situación que sea para él. He identificado los cinco signos fundamentales con los que tú te puedes dar cuenta que tu gato no está cómodo. Y aunque tu gato no esté incómodo contigo porque está acostumbrado a tu presencia y a que compartáis el mismo espacio, esto es muy útil por ejemplo si vienen visitas a casa, si viene otro compañero felino a convivir con ese gato, para que de esa forma te estés dando cuenta si él lo está pasando bien o por el contrario lo está pasando mal. Bueno, en este caso son los signos de incomodidad, por lo tanto lo estará pasando mal. Pues vamos con el número 1, la inmovilidad. Los gatos que no están cómodos suelen permanecer inmóviles generalmente a una distancia prudencial de la situación o de la persona que les esté provocando esa incomodidad. Además el gato va a estar en posición de alerta, no va a estar tumbado en el suelo tranquilamente, sino que va a estar con sus cuatro patas apoyadas en el suelo para poder salir corriendo si ve que la situación se sale de madre o si esa persona en la que no confía demasiado se acerca y lo intenta tocar. Suelen buscar una especie de refugio para encontrarse un poco más protegidos y ese refugio suele ser una mesa o una silla y ese tipo de muebles suelen estar pegados a la pared. El gato se siente doblemente protegido porque por la espalda nadie se le puede acercar. Número 2, un poco relacionado con lo anterior. El gato suele mantener la mirada fija. ¿Cómo te puedes tú dar cuenta que mantiene la mirada fija porque está incómodo o porque está mirando cualquier cosa? Pues porque en estos casos las pupilas suelen estar muy dilatadas y en los gatos, si nos tenemos que poner a dibujar un gato por ejemplo, todo el mundo le hace las pupilas en forma de línea porque es lo más característico. Pero cuando están muy estresados, cuando están muy incómodos, esa pupila se agranda muchísimo hasta ocupar casi casi todo el ojo y toma una forma más o menos redondeada. ¿Y esto por qué se produce? Pues porque su sistema nervioso simpático está muy activado. Este sistema nervioso es el que se activa cuando cuando hay una alerta, cuando el animal tiene que estar muy pendiente de todo lo que está pasando. Número 3 El ronroneo. Los gatos no solo ronronean cuando se encuentran a gusto, sino que muchas veces si hay una situación muy estresante a su alrededor y se encuentran incómodos, empiezan a ronronear para apaciguarse. Entonces vas a ver un gato con todos los signos que te he dicho antes que está ronroneando y puede ser que tú pues a mí no me cuadra. Pues es precisamente por eso, porque dice madre mía, no sé por dónde va a salir esto, mejor que me lo tome yo con un poquito de tranquilidad. Número 4 El movimiento de su cola. Te puede estar avisando. Normalmente pensamos que los animales mueven su colita, su rabito, cuando están contentos, porque yo creo que lo tenemos un poco asociado con los perros, pero en los gatos no es tan así, y esto es de primero básico de estudios gatunos. Los gatos es posible que muevan un poco la cola cuando están contentos o cuando están a tu lado y están relajados. Pero hay un movimiento muy especial de la cola de los gatos que nos indica que están tremendamente incómodos. Y nosotros por ejemplo en la consulta los veterinarios lo solemos ver mucho, que es el movimiento tipo látigo. Es una forma de mover la cola que es bastante como violenta, como que hace como golpes incluso en la mesa o en el suelo donde esté sentado el gato. Bueno, digo la mesa porque me estoy refiriendo por ejemplo a la consulta del veterinario. Ese tipo de movimientos además suelen acompañarse de todos los signos que te estoy diciendo y puede ser que cuando el gato decida moverse, si al final se mueve y se va a otro sitio, veas que no levanta la cola, sino que lleva la cola paralela al suelo. Todo esto son signos inequívocos de que está muy incómodo. Número 5 Que se escondan. Que busquen un escondite. No tiene que ver con lo que te he dicho antes de que buscaban como una especie como de refugio para evitar que te acercases, sino que en estos casos los gatos suelen buscar algún resquicio, alguna esquinita muy chiquitita, un hueco entre dos muebles o algo así, para quedarse ahí dentro y sentirse mucho más protegidos. ¿Por qué lo hacen? Ellos son mucho más ágiles que nosotros y caben por cualquier sitio. Si se meten ahí se aseguran que todos los flancos de su cuerpo están protegidos, su cabeza queda hacia afuera y puede estar pendiente de si alguien intenta meter ahí la mano y ahí de quien intente meter ahí la mano, porque tú solamente vas a tener espacio para meter un brazo y él va a tener todas sus armas para defenderse. ¿Y qué tienes que hacer tú en esas situaciones? Pues lo más importante de todo es que dejes espacio al gato. Si ves que se ha escondido en algún sitio, que está debajo de una mesa o lo que sea, no te intentes acercar. Y esto lo tienes que hacer extensible a cualquier persona que esté en tu casa. Si a tu gato le está incomodando una visita, haz házselo saber, reconoce estos signos que te he dicho en el vídeo para oye, mira, mi gato está incómodo. No te acerques, no intentes acariciarlo, no le vayas a hacer ningún tipo de gracia porque puede ser que el gato escale un poco más y de la incomodidad pase a la agresividad. Por eso es muy importante que si ves que después de manifestar estos comportamientos la persona se acerca, lo intenta acariciar y el gato empieza a adoptar otro lenguaje corporal, por ejemplo, se tumba en el suelo, yo en ese momento me echaría a temblar porque el gato le está mostrando sus armas, está mostrando sus garras, le está mostrando su boca, o ves que por ejemplo, echa las orejas para atrás o empieza a gruñir, por favor, mejor que lo dejéis solo porque eso quiere decir que está muy estresado el gato. Cuando los gatos mueven la cola de una manera rápida suelen estar agitados, asustados o nerviosos y por norma general, cuando la mueven de una forma lenta es porque están concentrados en alguna cosa que ellos están haciendo. Pues vamos con todos esos movimientos y posiciones de su rabito que te pueden servir para saber lo que te quiere decir. Vamos a empezar por uno fá cola levantada. Que tu gato se aproxime a ti o a otros gatos con su cola levantada, parada, erguida, quiere decir que se acerca en son de paz, quiere jugar o quiere algo de atención por tu parte o también por parte de otros gatos, claro. Como siempre, todo esto lo tienes que interpretar observando a tu gato en general y viendo el resto del lenguaje corporal que él manifiesta. Lógicamente, si quiere jugar contigo se va a querer acercar y va a estar con sus orejitas también levantadas, indicando que todo va bien. De hecho, se ha demostrado que los gatos muestran mayor interés o se aproximan más a aquellos gatos que tienen la colita levantada, porque saben que esos gatos no les van a atacar. De hecho, se ha demostrado que los gatos que suelen mantener su cola recta o acercarse a otros gatos con la colita levantada, suelen ser gatos más sumisos, no tan dominantes. Para demostrar siempre esa actitud de ir en son de paz al otro felino. Si observas que tu gato tiene la cola en esa posición, lo que tienes que hacer es acercarte a él, acariciarle o incluso jugar, que es lo que te está demandando. Cola con forma de gancho Pero ¿Qué pasa si además de que la colita esté levantada en la parte de arriba se curva un poquito? ¿Qué te quiere decir tu gato en ese momento? Pues en este caso tu gato te está queriendo decir un poco lo mismo que antes. Está con ese estado de ánimo predispuesto al contacto con su humano, al contacto con otros gatos, está de buen humor. Cola pegada al suelo Cuando tu compañero felino está delante de ti y tiene la cola muy recta, pero o bien paralela al suelo, o bien tirando a estar pegada al suelo, quiere decir que algo pasa. Chan, chan, chan. ¿Y qué es lo que le está pasando? Probablemente se encuentre incómodo con la situación, o hay algunas veces que algunos gatos a los que les duele algo o incluso también les sube el rabito, la mantienen también baja. Ten mucho cuidado, porque si en ese momento tu gato no quiere interactuar contigo o con el resto de personas de tu familia, no deberías obligarle, porque es muy posible que esta situación de estrés, de agitación, se vuelva un poco agresiva. Si estás intentando que el gato esté como tan normal, lo que tienes que hacer es dejarlo, y si él se quiere marchar a algún sitio a esconderse de esa situación estresante, que tenga siempre un buen escondite. Gatos que enrollan su cola alrededor de su cuerpo Seguramente habrás visto alguna vez a algún gato, si no tu compañero felino, que cuando está sentado o cuando está así como erguido, tiene la cola enrollada alrededor de su cuerpo, en la parte baja, cerca de sus patitas, y tú puedes Anda, mira qué a gusto está. Seguramente Misifú esté la mar de relajado. Pues tengo que decirte que no puedes estar más equivocada o equivocado. Tu gato en ese momento no está manifestando relajación, sino más bien inquietud. Le pasa a algunos gatos que son un poco tímidos, que son poco dados a dejarse ver o a tener interacciones con personas o con otros gatos. Pero también le puede pasar a gatos que tienen algún tipo de enfermedad. En general tiene que ver con una cierta incomodidad. Como podrás suponer, en esta situación lo mejor es que dejes a tu gato en paz. Temblores de cola ¿Qué pasa si tu gato se acerca con la cola levantada a ti o a cualquier otro elemento de tu casa y de repente la cola se pone a temblar tal que así? Bueno, según lo que hemos visto al principio, tu gato puede ser que esté muy contento, pero realmente en este caso no tiene nada que ver con esto. Tiene que ver con que está marcando con su orina y es posible que esté en celo. Si está castrado ya no hace ese movimiento. Si está castrado también lo puede hacer si marca con la orina, porque los gatos castrados también pueden marcar con la orina por elementos de territorialidad. Gatos que enrollan su cola alrededor de tus piernas Vale, esto es un poco como cuando el gato se aproxima a ti con la cola levantada, que viene de buen humor, pero además pasa por tus piernas y de vez en cuando enrolla su cola alrededor de ellas. Evidentemente si esto te ha pasado sabrás que tu gato está de muy buen humor, pero lo más importante es que te está pidiendo algo. Este es el típico gesto que suelen hacer nuestros compañeros felinos cuando nos están pidiendo comida. Así que lo que tienes que hacer es llenarle el cuenco si le toca comer y no llenárselo si no le toca, porque al final tu gato se acostumbra a hacer ese gesto que a ti te gusta tantísimo y te está todo el día p comida y al final acaba engordando. Movimiento de la punta de su cola muy despacio Este movimiento te tiene que indicar una tu gato se está fijando o concentrando en algo. Generalmente tiene que ver con actitudes de caza, de depredación. Evidentemente tu gato no vive en libertad y va a cazar ningún tipo de ratoncito, pero es posible que haya visto algo que le llame la atención y que por eso se esté concentrando centrando en él preparado para saltar Si lo ves que lo está haciendo detrás de una esquina y va a pasar otro compañero felino de tu casa, es posible que en ese momento, zasca. Se pongan a jugar. Y si lo está haciendo mientras que juega contigo, es muy buen momento para que utilices la caña y vayas haciendo distintos tipos de movimiento, para que así el gato se fije más en su caña o en su plumero, en su juguete al fin y al cabo, para que se estimule mucho más a seguir jugando. Cola erizada Por supuesto, todo el mundo sabemos que los gatos erizan su cola, pero lo tenía que decir en este vídeo. Cuando un gato eriza su cola y también arquea su lomo, es porque se ha asustado de una manera súbita, de una manera repentina, o hay algo que le produce muchísimo miedo cerca de él. En estos casos, la mayoría de los gatos optan por huir y esconderse. Por eso tú no tienes que perseguir a tu gato si has visto que ha tenido esa reacción, ya volverá a salir, ya se dará cuenta que no hay ningún peligro, porque si tú le persigues, puede ser que se vuelva un poco agresivo contigo o que se siente inseguro. Quizás el que le has pegado el susto ha sido tú, y tu gato en ese momento lo último que quiere es verte cerca. Hay muchos gatos que después del estrés ven modificados sus comportamientos. Algunos, por ejemplo, comen mucha menos cantidad de alimento y otros, sin embargo, les da por comer. También hay algunos gatos que dejan de evacuar, dejan de ir al arenero y otros, sin embargo, empiezan a hacer sus cosas en sitios inadecuados. Además, el estrés es una causa predisponente para que nuestros gatos sufran flu Síndrome urinario felino de las vías inferiores. He recopilado los motivos que más estresan a nuestros compañeros Los olores fuertes y penetrantes. Según lo que se conoce de nuestros compañeros felinos, pueden percibir los olores de manera mucho más nítida que nosotros. De hecho, tienen más cantidad de receptores olfativos en proporción que un ser humano. Y este es el motivo por el que siempre os digo que tengáis mucho cuidado con el tipo de aromas que utilizáis en casa, tanto en los limpiadores como también en los ambientadores, porque puede afectar a nuestros gatos. El uso de limpiadores y detergentes con aromas muy fuertes puede hacer que nuestros gatos dejen de utilizar sus zonas de descanso y eso inevitablemente supone un estrés para ellos. Todo esto se extiende también a los ambientadores que utilizamos en casa. De hecho hay gente que me pregunta por aceites esenciales. Hay algunos aceites esenciales que a nuestros gatos no les gustan nada, como por ejemplo los que tienen aroma cítrico. De hecho los aceites esenciales de los cítricos pueden ser tóxicos para los gatos, así que mejor no utilizarlos. Pero hay otros aromas de frutas que los gatos detestan, como puede ser el olor a banana o a plátano. Así como recomendación en general, te sugiero que en casa no utilices aromas fuertes con tu gato, y que todo lo que laves suyo siempre sea con un detergente sin aroma o con un aroma muy neutro. De la misma forma, cuando limpies el arenero no deberías utilizar agentes limpiadores con olores. Decántate mejor por aquellos que se eliminen muy bien con agua, como puede ser el mismo jabón. Puesto número 3. Ruidos fuertes. Parece que en el vídeo todo va de algo fuerte a lo más fuertes ruidos fuertes, pero es muy importante que nuestro compañero felino no esté sometido a ruidos que sean muy intensos en nuestra casa. Como ya te he comentado alguna vez en el canal, nuestros gatos pueden perder audición por grandes estudios. De hecho, a partir de los 120 decibelios nuestro gato puede perder capacidad de audición. Si tenemos en cuenta que un motor puede tener 140 decibelios, o que la explosión de fuegos artificiales produce en torno a 160 decibelios, ya te puedes hacer una idea. Pero es que hay más. Sonidos continuados de más de 85 decibelios también pueden tener un efecto negativo para la audición del gato. Y esto lo puede traer una moto, por ejemplo. Bueno, o porque pase mucho tráfico debajo de tu casa, o un sonido continuado de un teléfono. Evidentemente no va a estar tanto tiempo sonando el teléfono, pero bueno, para que más o menos veas los ruidos que pueden suponer un peligro para tu gato. Por esto es tan importante que tengamos en cuenta el ruido cuando convivimos con un gato. Es normal que un gato a ruidos con intensidades menores de estos 85 decibelios se termine acostumbrando y no los considere un estruendo, porque nosotros somos animales bastante ruidosos en comparación con un gato. Siempre deberías tener una zona para que tu gato se pudiera esconder si se produjese algún ruido especialmente intenso. Así su nivel de estrés va a disminuir muchísimo. Puesto número 2 los cambios. Para nadie es un misterio. A los gatos les gusta tener todo bajo su control. Por eso, que venga algún nuevo miembro de la familia a vivir a nuestra casa, como puede ser un bebé o algún otro tipo de familiar, o incluso queramos introducir un nuevo gato dentro de nuestro hogar, siempre tiene que ir acompañado por un proceso de adaptación. El proceso de adaptación no es más que una desensibilización al estrés. Como a los gatos no les gustan los cambios, si le vamos haciendo el cambio muy poquito a poco y de forma que él se vaya acostumbrando, lo va a sufrir muchísimo menos. De la misma forma tendremos que actuar cuando nuestro gato conviva con otro que por cualquier tipo de circunstancia vaya a pasar tiempo fuera de nuestra casa. Cuando vuelva, aunque se conozcan de siempre tendremos que hacer la presentación. Esto puede ocurrir si tu gato va al veterinario y está hospitalizado durante mucho tiempo, o si por ejemplo tu compañero felino se escapa y lo recuperáis y vuelve a caer. Siempre tiene que haber en ese momento una presentación entre los dos gatos. Tendremos que hacer la presentación. Esto puede ocurrir si tu gato va al veterinario y está hospitalizado durante mucho tiempo, o si por ejemplo tu compañero felino se escapa y lo recuperáis y vuelve a casa. Siempre tiene que haber en ese momento una presentación entre los dos gatos. Puesto Número 1 Sentirse presas en su propia casa. Si hay algún sitio que tiene que resultar especialmente seguro para tu gato es su hogar, lógicamente, porque es donde vive y donde tiene todo controlado. Por este motivo, si dentro de casa no se sienten seguros y están intranquilos, puede resultar esto un elemento muy importante de estrés y al final acabar afectando a su salud. Nuestros gatos pueden sentirse presas dentro de su propia casa sí vienen por ejemplo personas que no conocen, si ellos se esconden y van a buscarlos a sus escondites, si estas personas se acercan mucho mucho al gato e invaden su espacio, si van detrás de ellos para levantarlos del suelo y traérselos al sofá para acariciarlos. Todo esto hace que el gato Madre mía, a quién me han metido en casa y qué quiere hacer conmigo. Nuestros gatos en casa necesitan grandes espacios para estar bien a gusto, pero es verdad que en estos espacios tiene que haber suficientes recovecos para que se puedan esconder. El tema del escondite es especialmente importante porque hace que los gatos sean menos sensibles al estrés. Y esto no lo digo yo, se demostró con gatos que rescataban de la calle y los metían en un refugio. Claro, todo esto supone una cantidad de estrés inmensa porque ya no están en el entorno donde ellos estaban acostumbrados a vivir, sino que conviven con otros gatos en un ambiente un poco más reducido. Los gatos que tenían cajitas en el refugio tenían menos cantidad de estrés y además ganaban confianza con el entorno y con el resto de los gatos muchísimo antes que los gatos que no tenían estas cajitas a modo de escondite. Aplicar esto a nuestra casa nos va a ayudar muchísimo en todas las situaciones que hagan que nuestro gato se sienta inseguro y finalmente se pueda llegar a estresar. Déjale a tu gato alguna cajita con un agujero para que se pueda meter dentro, alguna puerta del armario abierta o algún lugar en una estantería un poco retirada de la casa para que él salga pueda subir ahí a meditar tranquilamente cuando el entorno le sobrepase. Tu gato te esconde cosas, te esconde cómo se siente y muy especialmente te esconde si le duele algo. ¿Cómo vas a saber que a tu gato le duele algo? Esto lo vamos a hacer como una especie de juego. Yo te voy a decir partes de la cara de tu gato en las que te tienes que fijar y una serie de puntuaciones que tú le tienes que dar. Y al final del vídeo, con las puntuaciones en la mano te digo si a tu gato le duele algo o no. Las cinco partes de la cara de tu gato en las que nos vamos a fijar, el resto no nos interesa. Las orejas, el hocico, los bigotes, sus ojos y la posición de la cabeza en general. Vamos a empezar. Fíjate primero en sus orejas. Como te he dicho, las orejas podrán estar de tres formas distintas, o bien para arriba, apuntadas hacia arriba, que eso tendría una puntuación de 0, o bien ligeramente aplanadas, que en ese caso tendríamos una puntuación de 1, o bien muy aplanadas o incluso volteadas un poco hacia atrás, que en ese caso le tendrías que dar una puntuación de 2. Vale, pues anota eso. Vamos ahora a la segunda, al hocico. El hocico de tu gato puede estar o bien redondeadito, como tienen los gatos habitualmente su boca, así como si fueran dos bolitas de algodón, en ese caso le corresponde un cero. Si tu gato tiene el hocico un poco más tensionado, un poco más aplanado, ahí ya sí le pondríamos un 1. Y la puntuación de 2 le corresponde a los hocicos, que se ponen ya muy tensos, muy tens, ya están muy aplanados. Y aquí puedes ver la diferencia entre el 0 y el 2. ¿Cómo está tu gato? Pues apúntalo, venga. Y ahora vamos con sus bigotes. Los bigotes de un gato pueden estar de estas tres formas, fíjate muy bien. Pueden estar curvaditos así hacia adelante, haciendo como una especie como de forma, como si cayesen así. En este caso la puntuación es de 0. Si ves que sus bigotes empiezan a aplanar, en ese caso le tienes que dar un 1. Van un poco relacionado con la tensión también que tenían en el hociquito. Y si los bigotes están muy tensos, totalmente rectos o un poco, quizás hasta curvados hacia atrás, en ese caso hay que darle un 2. ¿Te has fijado bien? Pues venga, anótalo. Y pasamos a lo siguiente que son los ojos, qué va a tener una puntuación de 0. Los ojos abiertos completamente. Si tu compañero felino, por contra, los tiene un poco entrecerrados, empiezan como a rasgar, en ese caso le tenemos que poner un 1. Y si tu gato pasa muchísimo tiempo del día con los ojos cerrados y tú ves que evidentemente no está durmiendo, por supuesto, en ese caso le tienes que dar un 2 si ya has tomado nota de sus ojos. Vamos al último, la posición de la cabeza en general, que te puede resultar así un poco raro, pero no tiene ninguna complicación. La cabeza puede estar en tres posiciones. La primera de ellas es por encima del lomo. Cuando tu gato está tumbado y despierto, la tiene erguida, en este caso le corresponde un cero. Si tu gato pasa más horas del día tumbado y ya la cabeza empieza a estar en la misma línea del lomo, en ese caso le tendrás que poner un 1. Y en el caso en el que la cabeza de tu gato, cuando él está reposando, esté más baja de la línea del lomo o incluso con la barbilla pegada al pecho le tendrás que poner un 2. Todas estas posturas las tienes que ver en un gato despierto, no cuando está dormido, por supuesto. ¿Qué hacemos ahora? Pues tienes que sumar los puntos de cada una de las cinco partes y te va a dar una puntuación global entre 0 y 10.0 es que a tu gato no le duele nada y 10 es que tu gato tiene mucho dolor. Pero probablemente tu gato no ha sacado un 10. ¿Qué pasa entonces? ¿Qué pasa con las puntuaciones entre medias? Vale, pues los expertos dicen que si tu gato ha sacado entre 0 y 3 no te tienes que preocupar. Entre 4 y 10 significa que tu gato ya siente dolor. Yo te recomiendo que llames a tu veterinario y que lo lleves a la consulta para que le echen un vistazo, porque eso significa que le duele algo y que puede tener algún problema. 4. Todo sobre la salud de tu gato Número 1 Pauta de comida y bebida Para saber si nuestro gato está sano, en lo primero que nos tenemos que fijar es en cómo come y en cómo bebe. Cómo come Si tu gato está comiendo todo lo que le corresponde nos está indicando que probablemente todo va bien. Entonces, si tu gato come menos de lo que le corresponde ya significa que está enfermo. Pues hay que tener un poquito de cuidado cuando los gatos comen menos de lo que les toca. Sobre todo si comen mucha menos cantidad de lo que tendrían que comer. Porque los gatos tienen un metabolismo un poco especial y cuando comen muy poca cantidad de energía empiezan a utilizar de una manera muy importante la grasa que tienen en su cuerpo. Esto al hígado de nuestros compañeros felinos no le sienta nada bien y acaban desarrollando algunos animales una enfermedad que se llama lipidosis hepática. Por eso es especialmente importante que nos fijemos Los gatos no deberían estar sin comer más de 24 horas seguidas. Normalmente los gatos que tienen algún problema de salud, como fiebre alta o que algo les duele mucho, dejan de comer o comen menos cantidad de la que le corresponde. Por eso es por lo que es tan importante que te fijes si dejan mucha comida en su plato, sobre todo si se producen cambios si vas viendo que con el paso del tiempo el gato va comiendo menos de lo que le tocaría. Pero hay algunos gatos que tienen enfermedades que son crónicas por ejemplo, problemas en la boca, problemas en sus encías. Esto les hace que les duela la boca al masticar y por eso deciden comer menos cantidad del alimento seco, porque realmente les cuesta y esto es una señal de alarma. ¿Por contra, que mi gato coma mucho más de lo que le corresponde sería un buen indicativo, no? Si tu gato come más de lo que le corresponde puede ser que no tenga una buena pauta de alimentación y esto les hará engordar, que es lo que digo siempre. Pero espérate, porque hay algunas enfermedades que les hacen comer de manera compulsiva y sin embargo el gato adelgaza. Este es el caso de la diabetes. Se produce un signo clínico que se llama polifagia, que es que los gatos que tienen diabetes comen por encima de lo que necesitan y sin embargo el gato está muy delgado y tú Uy, mi gato come un montón pero no engorda nada. En este caso yo te recomiendo que vayas al veterinario porque es indicativo de que algo no va bien. Y ya que estamos hablando de estado físico, quiero recalcar la importancia de que tu gato no adelgace. Los gatos sanos se suelen mantener en su peso ideal. Si tu gato está perdiendo peso puede ser debido a algunas enfermedades. Por eso es importante que sepas identificar si tu gato está más delgado de la cuenta. Lo más importante es que sepas mirar y tocar. Tenemos aquí a Tattoo que nos va a servir de modelo, dónde tienes que tocar en la parte de las costillitas, las tienes que notar un poco. Si las notas muy prominentes quiere decir que tu gato está muy delgado. También esta parte de aquí de la cadera suele remarcarse mucho en los gatos que tienen menos peso del que deberían. Y para observar deberías mirar la parte de la barriguita que no debería estar ni muy colgona ni muy recogida y sobre todo mirarlo desde arriba. Si ves que se le marca mucho esta zona de aquí, puede ser que tu gato esté más delgado de lo que tendría que estar. Y todo esto podría indicar que algo en la salud de nuestro gato no va bien. Y ahora vamos con el agua. Un gato de más o menos 4 kilos que esté sano tiene que beber aproximadamente un vaso de agua al día, que son unos 250 mililitros. Pero si tú ves que tu gato bebe muchísima más cantidad de agua y es como un impulso que no puede controlar, va muchísimo al bebedero o incluso lo termina varias veces al día y se lo tienes que rellenar, puede ser que te esté indicando que está enfermo. Algunas enfermedades como problemas con las hormonas, hipertiroidismo o también problemas con como la diabetes o enfermedades en el riñón hacen que nuestros gatos beban más cantidad de agua, pero mucha más. ¿Pero tú puedes estar oye, y mi gato que no se bebe un vaso entero al día estará bien? Pues realmente hay muy pocas enfermedades que hagan que nuestro gato beba menos, salvo que se encuentre muy mal y no quiera comer ni beber nada. Problemas por ejemplo de dolor de barriga, del estómago, que tengan diarreas o también gatos que tienen fiebre, temperatura muy alta, que están tumbados y que no se pueden levantar para beber, pero en este caso ni comen ni beben. A lo que me refiero aquí es que si tú ves que tu gato suele beber pero no se acaba todo todo el agua, probablemente en este caso no haya ningún tipo de problema porque es muy difícil saber de dónde beben nuestros gatos. A nuestros compañeros felinos les gusta el agua corriente y hay algunos que se acostumbran a beber del platito de las macetas o beber del retrete o del plato de ducha y en esos casos están tomando una cantidad de agua que tú no te das cuenta. Por no decir que el alimento húmedo o la comida hecha en casa que tiene mucha más cantidad de agua, es una de las principales fuentes de hidratación de los gatos. Si tu gato come mucha cantidad de latita o le cocinas tú en casa, es probable que beba menos cantidad de la que te he dicho y en estos casos no pasa absolutamente nada. ¿Has revisado que tu gato come y bebe lo que debería? Bueno, pues ya tenemos un check. Esto significa que esta parte en tu gato está bien. Si notas cualquiera de las otras cosas se te tienen que empezar a encender alarmas y háblalo con tu veterinario. Número 2. Pauta de ir al baño. Bueno, por supuesto por ir al baño me refiero a ir a su bandeja de arena, al arenero, que me cuesta tanto decirlo. Un gato debería ir al arenero al menos un par de veces al día o como mucho tres. Además, algunos estudios relacionan la cantidad de tiempo que se pasan dentro de la bandeja y los gatos sanos utilizan el arenero durante mucho más tiempo que los gatos que tienen algún tipo de problema. Un gato sano utiliza el arenero de media 23 segundos cada vez que va a él. Y un gato que tiene algún problema, por ejemplo a la hora de hacer pipí, lo utiliza solamente 9 segundos. Y que nadie se lleve las manos a la cabeza ni quiero que te obsesiones y vayas detrás de tu gato con el cronómetro. Esto es simplemente una media de un estudio que han realizado y me ha parecido interesante mencionarla en el vídeo con el tema de la bandeja de arena. Sobre todo te vas a dar cuenta en la cantidad de veces que va tu gato al baño. Si tú te das cuenta que va mucho al arenero y entra y sale muy rápido y ves que por ejemplo al recoger el arenero que hay distintos charquitos de pipí, más de tres, eso quiere decir que quizás está utilizando el arenero más de lo que le corresponde. Hay algunas enfermedades que hacen que los gatos orinen menos cantidad y que también orinen en sitios distintos de nuestra casa que no son su bandeja de arena. Por ejemplo, la enfermedad llamada flut o la cistitis idiopática felina. Son enfermedades que les hacen a nuestros gatos que tengan siempre como ganas de hacer pipí y que lo hagan en cualquier sitio. Pero hay algunas enfermedades que hacen que nuestros compañeros felinos orinen mucha más cantidad de lo que le corresponde, que eso sea como abrir las compuertas de un pantano, que hagan mucha cantidad de pipí. En estos casos la arena te va a durar mucho menos de lo que te venía durando porque vas a tener que retirar una gran cantidad de arena mojada cada día. Si tú te das cuenta que la arena cada vez te dura menos, ahí podrías empezar a preocuparte. Las enfermedades más habituales que hacen que nuestro gato haga mucha cantidad de pipí pues son las que le obligan a beber más cantidad de agua. Gatos que tienen diabetes también orinarán más. Gatos que tienen hipertiroidismo y que beben más agua también van a hacer más cantidad de pipí. Pero hay otras que no tienen que ver con las hormonas, como por ejemplo las enfermedades de los riñones. Los gatos que tienen enfermedad renal crónica van a beber mucha cantidad de agua y también harán mucha cantidad de pipí. Pero en el arenero no solamente nuestro gato hace el número uno, sino que también hace el número dos. Las cacas. Esto tiene mucho menos misterio. Las cacas de un gato tienen que tener consistencia, deben ser duritas. Por supuesto, si te das cuenta que tu gato tiene diarreas, eso es un indicativo de que algo no va bien y por lo tanto podría estar enfermo. ¿Entonces tu gato va dos o tres veces al día al arenero a hacer pipí y sus cacas son más o menos duritas? Pues aquí podríamos poner otro check para decir que tu gato, por lo menos en esta parte, está bien. Si notas cualquiera de las otras cosas que he dicho, deberías llevarlo al veterinario porque es un indicativo de que algo en su salud no está bien. Punto número 3. Actividad y estado físico. Cuando a muchos gatos les pasa algo, lo primero que hacen es esconderse. Se dejan ver mucho menos que antes por sus familias humanas. En estos casos es sobre todo importante que nos demos cuenta si algo ha cambiado. Si nuestro gato antes era un poco tímido y no se mostraba mucho, y vemos que lo sigue haciendo así, pues no pasa nada. Pero si nuestro gato era un gato muy jovial y tenía mucha interacción con nosotros y de repente ha dejado de tenerla, esto nos podría indicar que algo le está pasando. Pero además de esconderse, a los gatos a los que les pasa algo también dejan de quererse mover mucho. Si en el juego que tú le das habitualmente a tu gato todo va bien, sigue queriendo jugar, sigue queriendo saltar, correr hacia la pelotita, eso te está indicando que tu gato probablemente esté sano. Pero si está un poco apático, no se quiere mover mucho, intentas jugar con él durante varios días seguidos y ves que no le hacen mucho caso a los juguetes, esto es un indicativo de que algo le pasa. Los gatos pueden reducir su actividad física por dolor, por fiebre o incluso por estrés. Y debemos prestarle toda nuestra atención porque suele venir acompañado con alguna de las cosas que te he dicho durante el vídeo y puede que tú no te hayas dado ni cuenta. Y generalmente el cambio en sus rutinas de actividad suele ser el primer signo. Vemos. Por otro lado, dentro de la actividad también podemos incluir el acicalado. Nuestros gatos es verdad que pasan mucho tiempo del día acicalándose, entre el 30 y el 50 por ciento de todas las horas de su día, pero nosotros solamente vemos una pequeña parte. Y tú dirás, hala, pero esto es una barbaridad, 12 horas. ¿Cómo voy a darme cuenta de que mi gato se está lamiendo mucho más de lo que le corresponde habitualmente? Porque tú lo ves muy frecuentemente lamiéndose una sola zona. Esto puede ser indicativo de dolor. Pero hay algunos gatos que tienen estrés y que se acicalan por un comportamiento compulsivo. Estos gatos terminan perdiendo parte del pelo que descubre esa zona. Y si se acicalan menos de ese 30% ¿Cómo nos vamos a dar cuenta? Generalmente porque vemos que el pelo de nuestro gato está como sucio, que está como apelotonado, que no tiene el brillo que solía tener. Aunque esto se puede producir en gatos a los que les duele alguna parte de su cuerpo, si tienen ya artrosis y problemas en las articulaciones, es normal que les cueste un poquito más moverse y por eso no se quieran acicalar. También les pasa a los gatos que tienen fiebre o que se encuentran mal por alguna enfermedad, como por ejemplo fases avanzadas de la leucemia o de la inmunodeficiencia. Si no has observado cambios en el comportamiento de tu gato, sigue queriendo jugar contigo, se acicala como siempre, ponemos un check que indica que nuestro gato está sano. Sobre todo si en todo lo anterior ya habíamos hecho un check de que todo iba bien. Así que felicidades, todo parece indicar que tu gato está bien. Y si ha habido alguna cosa que te haya hecho pensar o reflexionar y te has fijado que no está como debería, llévalo al veterinario porque allí le podrán explorar y seguro que te sacarán de dudas. ¿Cuándo tienes que vacunar a tu gato? ¿Cuál es el calendario de vacunaciones de los gatos? ¿Cuando son jóvenes Y cada cuánto tiempo le tiene? Tienes que repetir las vacunas completito. Antes de nada, ¿Cuántas vacunas existen? La de la panleucopenia, la del Herpesvirus y también la del Calicivirus forman la que se llama trivalente. Y hay veces que si se combinan con la de la leucemia y con la de la clamidia, forman la pentavalente. Pues son cinco. Hay otro tipo de vacunas que solamente protegen frente a una enfermedad. Entre ellas encontramos la de la leucemia, la de la rabia, la del Coronavirus felino, que es el que produce la per Peritonitis infecciosa felina y la de la inmunodeficiencia, que esa solamente está disponible en algunos países, en España no. De entre todas estas vacunas, los expertos hacen dos unas que son las esenciales y otras que son las que se pueden poner en función de cuál es la situación de las enfermedades dentro de ese país. Por ¿Serán esenciales la trivalente y serán no esenciales el resto? La de la rabia por ejemplo, aquí en España es obligatoria en muchos sitios y en tu país puede ser que también lo sea y por eso también la podemos considerar casi casi esencial. Pero bueno, los expertos dicen que no es esencial porque no es obligatoria en todos los países. Pero antes de vacunar a los gatos, seguramente tu veterinario ya te habrá dicho que hay que hacerle un test, se le tiene que testar para saber si el gato ha tenido contacto con los virus de la leucemia y la inmunodeficiencia. Porque esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de aplicar las vacunas. Por ejemplo, si el gatito ya se ha infectado por el virus de la leucemia, lo normal es que la vacuna de esta enfermedad no se ponga y a partir de ese momento, cuando no se haya dado un resultado, ya sea negativo o posible, podremos empezar con su calendario de vacunas. Para los gatitos jóvenes de menos de 16 semanas son 4 meses. Vamos a ponerle la vacuna trivalente cuando tengan entre las seis y ocho semanas de vida, es decir, entre el mes y medio y los dos meses. Lo que solemos hacer es empezar generalmente a los dos meses, ahí ponemos la primera vacuna de la trivalente, esperamos un mes y pondremos la segunda vacuna de la trivalente y esperamos otro mes y a las 16 semanas y está cubierto. Bueno y ahora vamos con la vacuna de la leucemia. Esa se empieza a poner cuando El gato tiene 8 semanas 2 meses, así que a veces te puede coincidir con la anterior. Y repetimos la vacuna de la leucemia otra vez más a las 4 semanas. Es decir, cuando el gato tiene 12 semanas 3 meses. Esta solo se repite una vez y lógicamente si el gato ha resultado negativo en el test a la leucemia, eso es importante, pero también puede ser que en tu zona, en tu país sea obligatorio vacunarlo frente a la rabia. La vacuna de la rabia se pone cuando cuando el gato tiene mínimo tres meses. Si la ley te dice que a los tres meses lo tienes que tener vacunado, pues lo tienes que vacunar a los tres meses, porque la vacuna de la rabia normalmente es que te obliga la ley a ponerla. Aquí por ejemplo, en Andalucía es obligatoria repetírsela cuando el gato tiene cuatro meses. Pero bueno, eso va a depender un poco de dónde vivas. En Cataluña por ejemplo, no es obligatoria, en Galicia no es obligatoria y en el País Vasco no es obligatoria. Y aquí en Andalucía se pone dos veces el primer año, pero no en todas las comunidades autónomas se aplica igual. De todas formas en este mapa tienes un poco un resumen de la situación en España y por supuesto en Latinoamérica. No conozco cuál es la situación que se aplica para cada uno de los países, pero infórmate porque igualmente es muy importante que sepas qué vacunas le tienes que poner a tu gato. Esta vacuna es muy importante porque como te he dicho, puede ser obligatoria por ley en algunos países y por ello te la van a exigir si vas a viajar a ese país. ¿Por ejemplo, hay gente que me ha preguntado para venir aquí a Europa con su gato, ese gato tiene que estar siempre vacunado? Porque frente a la rabia. Pero puede ser que estés adoptando un gato de la calle que Tiene más de 4 meses de edad y que no haya recibido sus primeras vacunas cuando era muy joven. En este caso ¿Qué se hace? Es muy sencillo, porque en este caso hay que ponerle dos dosis tanto de la trivalente como de la leucemia si es negativo al test de la leucemia, separadas un mes entre ellas. Es decir, cuando lo recoges y haces el test y ha salido negativo, le pones la primera dosis de la vacuna trivalente y la vacuna de la leucemia y al mes le vuelves a repetir la trivalente y la leucemia y ya está. Una vez que ha pasado esta fase de primera vacunación del cachorro, ¿Cada cuánto tiempo hay que repetir las vacunas? La vacuna trivalente felina la tendrás que repetir el primer año después de que se lo has puesto cuando era cachorro y después se la podrás espaciar un poco más y ponerla cada dos o tres años. La vacuna de la leucemia se la tendrás que poner el primer año después de haberle puesto las de cachorro y después se la podrás espaciar generalmente a cada dos años ya el resto de su vida. Y la vacuna de la rabia va a depender de lo que te obligue la ley. Aquí por ejemplo en Andalucía es obligatoria cada año, o sea, yo te estoy hablando de estas porque son las generales. La del coronavirus felino, pues esa se puede poner de manera opcional y también se repite cada año. La del coronavirus no se suele poner mucho porque no tiene un efecto protector muy elevado y muchas veces no se pone por eso. De la vacuna de la inmunodeficiencia no te digo nada porque es una que aquí no tenemos y bueno, no la conozco muy bien, por eso es mejor que que te informe tu veterinario. Por supuesto que esto es solamente una recomendación, pero puede variar en función del riesgo o del tipo de vacuna. Siempre deberás hacerle caso a tu veterinario sobre cuándo debes revacunar a tu gato. Hoy voy a responder todas tus dudas sobre la desparasitación de tus gatos y también de tus perros. Los productos antiparasitarios de perros no valen para gatos porque pueden resultar tóxicos. La desparasitación tanto en perros como en gatos empieza a partir del mes de edad, porque antes de esa edad son muy pequeñitos para poder recibir cualquier tipo de fármaco que le puedas poner para sus pulgas, garrapatas y demás. Yo siempre suelo recomendarte que si los gatitos tienen muchas pulgas se le aplique una pipeta, por supuesto, una pipeta que sea adecuada para el peso del gatito. En todos los casos que le vayas a poner un medicamento a tu gato tienes que acudir al veterinario, pero en estos casos más especialmente porque son muy pequeñitos y es muy posible que te pases con la dosis. También hay algunos laboratorios que han creado pastillas que se le dan a los perros y a los gatos para eliminar sus pulgas y sus garrapatas. Esas pastillas tienen una gran ventaja que es que tú se la das a tu perro o a tu gato y normalmente son como una especie como de chuchería y se la van a tragar sin ningún tipo de problema y algunas tienen una acción mucho más prolongada que una pipeta. Como principal inconveniente tienes el que aunque los perros se la toman muy bien, para los gatos igual no es tan buena opción porque normalmente son un poquito más escrupulosos a la hora de comer. La desparasitación interna normalmente los veterinarios la recomendamos cada tres meses, pero en el caso de la desparasitación frente a pulgas y y garrapatas. La desparasitación externa va a depender de lo que te indiquen en el prospecto de cada uno de los medicamentos, porque no todos los medicamentos tienen la misma duración. Por ejemplo, los collares antiparasitarios pueden tener una duración de cerca de seis meses o incluso algunos un poquito más. Pero las pipetas en contra solamente tienen una duración normalmente de un mes. Así que te tienes que informar muy bien y le tienes que consultar a tu veterinario cada cuánto tiempo le tienes que ir repitiendo el tratamiento a tu perro o a tu gato. Pero hay algunas veces que tú perro o tu gato comen algo que no es debido, o de repente se han dado un atracón porque han abierto el saco de comida y se han puesto a comer todo el rato, o tú les has dado algo que quizás no estaba en muy buenas condiciones y en ese momento empiezan a desencadenarse los vómitos y las diarreas. Aquí es donde tú puedes actuar normalmente. Vas a ver que la diarrea de tu gato o de tu perro no tiene sangre y que, bueno, pues sí, tiene un colorcito así marroncito, que puede ser desde avellana hasta un poco caoba. Y el vómito, por ejemplo, se le desencadena después de haber comido o después de haber bebido un poco de agua. Además, a tu perro o a tu gato los vas a ver que están normales, vamos, vomitan o tienen diarrea, quizás están un poquito más bajos de energía, pero por todo lo demás están bien, se quieren mover, van un poco detrás de ti o cuando tú les llamas, atienden a tu llamada. ¿Qué tienes que hacer tú en estos casos? Lo primero de todo, retirar de su alcance cualquier tipo de comida, de alimento o de agua al que tu perro o tu gato pueda acceder. Por lo tanto, ayuno estricto durante al menos dos o tres horas. Pasadas estas dos o tres horitas, ya puedes empezar a ponerle un poquito de agua. Ponle solamente un dedito de agua, un dedito, así. Y cuando se lo haya terminado, retira el bebedero otra vez hasta dentro de una hora más o menos. Si tú ves que pasada esa hora su cuerpo retiene lo que acaba de tomar, puedes volverle a poner un poco de agua nuevamente, un dedito. No caigas en el error de ponerle más cantidad, por favor. Y así un par de tomas o tres, ya después podemos empezarle a aumentar poquito a poco la cantidad de agua que puedo ir tomando. Pasadas estas dos o tres tomas en las que tú ves que va tolerando bien el agua, ya puedes empezar a meter un poquito de comida. ¿Cuánta es esa cantidad? Pues no más del tamaño de una nuez, aproximadamente entre unos 30 y 50 gramos, para ver si le empieza a sentar bien esa comida. En ningún caso tienes que ponerle como comida su pienso habitual. Tienes que empezar siempre con dieta blanda. Si una vez que le has puesto esa cantidad de alimento tú ves que sigues sin vomitar, podrás repetirle la toma más o menos a los 45 minutos o una hora. Y si después de dos tomas tú ves que tu perro o tu gato la empiezan a tolerar bien, puedes subirle un poquito más. ¿Cuánto? Pues más o menos como una toma y media, una nuez y media. Como verás, lo más importante en estos casos es controlar los vómitos, porque es lo que nos está limitando que tu perro o tu gato puedan rehidratarse, puedan alimentarse, porque con las diarreas y con los vómitos se pierden muchísima cantidad de líquidos y muchísima cantidad de nutrientes. Pero esto era si tu perro o tu gato tenía bo vómitos o vómitos con diarrea. ¿Si solamente tiene diarrea, tienes que recurrir a la dieta blanda? Sí, pero no hace falta que restrinjas tanto la cantidad. Aquí podrás empezar aproximadamente con unos 50 gramos y si tu perro es un poquito más grande, pues quizás le puedes llegar a poner hasta 100. La dieta blanda de nuestras mascotas cuando tienen vómitos o diarreas puede consistir en dos cosas. Por un lado en latas que se comercializan específicamente cuando tienen problemas gastrointestinales. Ese tipo de latas son mucho más fácilmente digeribles por tu perro, por tu gato, y por lo tanto le van a sentar mucho mejor. Si no tienes estas latas o no las quieres comprar, puedes fabricar tú tu propia dieta gastrointestinal para mascotas. ¿Cómo lo vas a hacer? Con pollo, pechuga de pollo, a poder ser sin piel y hervida simplemente en agua, sin sal y sin aceite, o también con pescado blanco, merluza por ejemplo, también sin piel y hervida en agua, sin sal y sin aceite. Además le vas a poder añadir un poquito de arroz para quizás engordar un poquito la dieta y que poco a poco vaya comiendo un poquito más de cantidad. Además puedes retirar un poquito del caldo que sale al cocerlo y se lo puedes poner solo para ver si lo quiere beber, porque es un caldo que tiene una gran cantidad de almidón y eso puede hacer una película protectora en el estómago para que no se irrite tanto. Si tú ves que tu perro o tu gato no quieren comer o beber lo que tú le estás poniendo por delante, retíraselo y vuélveselo a ofrecer al cabo de un rato. En el caso de la comida, calientala un poquito, no se la pongas directamente desde la nevera, así cuando está un poquito calentita huele un poco mejor y se estimulan algo más a comer. Si tú ves que tu perro o tu gato vomitan todo el rato, no paran en ningún momento, si empiezan a tener diarreas muy líquidas o incluso en esas diarreas ya empieza a aparecer sangre, si su abdomen está muy duro, si están más decaídos, si no paran ni los vómitos ni las diarreas en cinco horas y tú ves que su estado va empeorando poco a poco, tienes que acudir directamente al veterinario. Y otra cosa más, si tu compañero animal, el que está teniendo vómitos y diarreas es un cachorro, todos estos consejos no te sirven, porque como son animales tan jóvenes se van a deshidratar mucho antes y tienes que actuar muy rápidamente. Así que si a tu perro o a tu gato le pasa algo de esto que te acabo de decir, los consejos de este vídeo no son para ti. Tienes que acudir corriendo al veterinario. ¿Me repito mucho, me repito como el ajo. Y en casi todos los vídeos de gatos salen a relucir las dichosas feromonas sintéticas felinas qué son? Es una réplica de las feromonas de los gatos que se hacen en los laboratorios para que nosotros las las podamos usar a nuestro antojo. Bueno, realmente cuando los gatos las necesitan son un potente aliado, ya te lo digo. Entre ellos con las hormonas naturales se mandan mensajes y cuando nosotros las usamos les estamos mandando esos mensajes de manera artificial, pero porque queremos que los gatos estén mejor en nuestras casas. Bueno, ahora te cuento para qué sirven las feromonas faciales sintéticas felinas, que son a las que más me refiero en los vídeos, porque, bueno, son un poco polivalentes, son parecidas a las que ellos se crean con esta parte de aquí de su cuerpo. Los gatos las usan normalmente para reconocer a otros individuos que conviven con ellos y también algunas zonas de su casa. Las feromonas faciales sintéticas felinas tienen dos presentaciones comerciales. Por un lado las tienes en difusor, que lo puedes enchufar en la pared para que esté constantemente segregando, emitiendo, emitiendo feromonas por tu casa y también las tienes tipo spray. Yo recomiendo que cuando hay una situación estresante con los gatos en casa, pongamos las feromonas en difusor, porque eso les va a ayudar a estar mucho más relajados, pero que para momentos más puntuales, como por ejemplo un viaje en coche o que tengan que usar el transportín, uses las del spray. Las del spray también te van a servir para cuando tienes que corregir un hábito concreto de tu gato, por ejemplo, que esté marcando tu sofá o que haga pipí en tus cortinas. En ese momento, tú, después de haber limpiado bien la zona, podrás aplicar ahí feromonas faciales sintéticas felinas para que ellos no reconozcan esa zona para arañar o para echar pipí. Las feromonas del apaciguamiento o de la relajación, que son parecidas a las que segrega la mamá cuando está mamá amantando sus cachorros, las utilizamos cuando estamos presentando a dos gatos, porque estas feromonas les van a ayudar a encontrarse mucho más relajados y a evitar que haya estrés innecesario y que empiecen a surgir fricciones. Este tipo de feromonas son muy útiles si las usas en difusor, para que esté constantemente el cacharrito emitiendo feromonas en tu casa y que así los dos gatos estén relajados todo el tiempo, que estén juntos o separados o bueno, conociéndose. Normalmente cuando ellos hayan entablado una relación de amistad, no hace falta que las sigas poniendo porque ya existe una relación y no hay peleas, ni hay malos rollos entre ellos. ¿Realmente sirven? Yo te puedo decir que sí sirven. Evidentemente cada gato es un mundo y en algunos de ellos puede no llegar a funcionar, como algunos de vosotros me habéis hecho saber en los comentarios del canal. Pero también hay muchas veces que es que no las estamos usando bien y entonces lo que estamos haciendo es que el gato esté completamente confundido y no sepa interpretar el mensaje que le estamos queriendo mandar. ¿Qué tiene que contener el botón de nuestros compañeros animales? Pues venga, vamos a abrir la cajita. Para mí lo más básico que tiene que contener el botiquín de tu compañero animal es suero fisiológico. El suero fisiológico es muy importante porque nos permite con una solución, con un líquido estéril, limpiar cualquier tipo de herida que se pueda hacer o nuestro gato o nuestro perro en casa. Sabéis que a mí no me gusta mucho utilizar agua oxigenada porque tiene un efecto muy abrasivo sobre la herramienta. ¿Y cómo se aplica esto sobre la herida? Para ello necesitamos otro de los básicos que he incluido dentro del botiquín y que te voy a contar después. Pero bueno, con jeringas lo que tienes que hacer es quitar esta chapita y debajo hay una goma aquí clavas la jeringa y la llenas de suero para podérsela echar encima a la herida. Venga y vamos con lo Aquí tenemos las gasas, que son nuestras grandes aliadas. Como verás he incluido gasa y no he incluido algo algodón porque las gasas son mucho más limpias a la hora de limpiar una herida, valga la redundancia. Las gasas no dejan restos como si lo deja el algodón y además lo podemos dejar puesto encima de la herida en forma de apósito, todo ventajas. Estas gasas además son estériles y vienen en unos sobrecitos individuales para que no se contaminen, para que no se pongan guarras. De esta forma podemos tener siempre a mano un material que es limpio para poder apr aplicar sobre cualquier tipo de herida, quemadura, etcétera, que se haya podido hacer nuestro compañero animal. Las gasas, por ejemplo, son una buena opción para ponerla en una herida abierta. Yo que sé, el perro paseando por la calle se ha tropezado y se ha hecho una herida, una abrasión aquí encima de la pata o por lo que sea, un gato ha arañado a otro y le ha dejado una herida que bueno, pues eso, que está abierta, el algodón se pega, deja todas las fibras y lo deja todo hecho un desastre. Sin embargo, con la gasa no vas a tener ese problema. Y lo siguiente que tenemos en nuestro botiquín es la venda cohesiva. La venda cohesiva, mucha gente no sabe ni lo que es, ni siquiera que existe. No es una venda de algodón, no es una venda de gasa. Es una venda que se pega solo sobre sí misma. Ahora te lo enseño. ¿Qué ventaja tiene esta venda? Pues como solamente se pega encima del propio tejido, no le va a pegar después tirones al perro o al gato cuando se la tengamos que quitar. Y nos ayuda muchísimo, porque además es elástica, a mantener cualquier tipo de gasa o apósito que le hayamos puesto en su sitio. Mira, te lo enseño. Tu gato o tu perro se ha hecho una herida, tendrías que poner la gasita encima de la herida para que contuviese ahí un poco la hemorragia encima. Oye, yo con una mano solo igual lo hago regular. Ponemos la venda cohesiva, teniendo en cuenta que es elástica y que si le pegamos un tirón se puede apretar mucho, es mejor que no aprietes mucho. En este caso, bueno, a mí se me mueve todo porque yo con una mano sola no soy capaz. ¿Vale? Y bueno, pues aquí ya cortaríamos y ya quedaría sujeto. ¿Lo tendríamos que dejar así? Pues no, porque al mover la pata, tu gato o tu perro lo que va a hacer va a ser que la venda se mueva también o que se vaya poco a poco juntando en el centro si está en una zona con mucho movimiento. Para eso tenemos que utilizar lo siguiente que traigo dentro del botiquí el esparadrapo. El esparadrapo es un básico porque nos ayuda a dar muchísima sujeción a este tipo de vendajes que ponemos de una forma rápida, urgente. Yo siempre te recomiendo que utilices esparadrapos de tela porque se cortan muy bien, no te hace falta utilizar ni siquiera tijera. Y esto es muy útil, por ejemplo, cuando estamos curando a nuestro compañero animal, porque de esa forma ahorramos bastante tiempo. ¿Cómo lo haríamos? Pondríamos una tirita de esparadrapo por debajo, tocando un poquito con la piel, así, en contacto un poco con la piel y un poco con el vendaje. Y otra exactamente igual por aquí arriba. Y ya tendríamos nuestro vendaje bien puesto. Y como ves, perfectamente sujeto. ¿Y por qué toda esta parafernalia de la venda cohesiva, el esparadrapo? ¿No podríamos utilizar solamente esparadrapo y sujetar la gasa directamente con él? Pues no, el esparadrapo pega bastante, pero encima del pelo de nuestro perro, de nuestro gato, con el movimiento se va aflojando. Es mucho mejor utilizar siempre la venda cohesiva. Y ahora tú me dirás, bueno, y al quitarle este esparadrapo a mi perro o a mi gato le voy a pegar unos tirones que va a ver las estrellas, ¿Cómo lo puedo hacer? Pues para eso te traigo un tip de veterinario básico. Utilizar alcohol. Bueno, no es imprescindible y por eso el alcohol no lo he metido dentro del botiquín, porque te recuerdo que el alcohol no se utiliza nunca encima de las heridas, jamás, bajo ningún concepto para limpiar, ya sabes, suero fisiológico, pero nos ayuda muchísimo. Para quitar el esparadrapo, lo que tienes que hacer con un poquito de cuidado para que no caiga el alcohol encima de la herida, mojar bien el espara. Uy. Mojar bien el esparadrapo. Ahora vas a ver qué fácil se quita y no pega ni un tiro. Y así vas a podérselo quitar y poner sin ningún problema, sobre todo quitando. Y ahora tú me dirás, hombre, pero es que mi perro tiene pelito en el cuerpo, ¿Le tirará? Pues no, porque yo aquí también tengo bastante pelito y también me tira un montón si no aplico el alcohol. Bueno, de hecho, dónde está aquí la punta, si tiro, veo el firmamento. Pero para eso tenemos el alcohol, mira. Y prácticamente limpio, algún pelito normal, pero prácticamente limpio. Y después quitaríamos el apósito sin ningún problema. ¿Y qué más tengo por aquí? Las jeringuillas. La jeringuilla es un instrumento también básico. Bueno, ya me has escuchado hablar un poco antes de ella cuando te decía cómo lavar una herida que se había hecho tu gato o tu perro. Pero además la jeringuilla también nos va a servir para aplicar, por ejemplo, el antiséptico, que ahora va a ir también dentro de este unboxing. La jeringuilla también nos permite aplicar, por ejemplo, medicación. Hay veces que no son muy buenos tomando pastillas, pues podemos disolver la pastilla aquí dentro y dársela con una jeringa, como ya te conté en el vídeo de cómo darle medicaciones a tu gato sobre todo son los más problemáticos los gatos. Pero también, también tiene otra hay veces que los gatos dejan de comer cuando se encuentran un poco enfermos. Con la jeringuilla, aunque no es una solución definitiva, podemos salir un poco del paso y darle comida húmeda, latita, para que al menos vaya comiendo algo. Aunque en esos casos siempre tendrás que acabar yendo al veterinario para saber por qué ha dejado de comer y estimular el apetito. ¿Y qué más tenemos? El antiséptico. Bueno, ya te he dicho que estaba dentro, así que no es una sorpresa. El antiséptico nos permite desinfectar las heridas. Primero tenemos que lavar bien la herida y después ya sí aplicaremos el antiséptico. El antiséptico nunca se tiene que aplicar puro sobre la herida, porque hay veces que eso puede hacer que la herida cicatrice más lento. Vamos a mezclar un poco de antiséptico con suero fisiológico dentro de la jeringa. ¿Cuánto? Más o menos yo te suelo recomendar que pongas un tercio de cantidad de antisépticos y el resto los rellenes de suero fisiológico, o un cuarto y el resto lo rellenes de su fisiológico, pero nunca más, por supuesto, de antiséptico. ¿Qué más tenemos por aquí dentro? Un termómetro. ¿Por qué te recomiendo que tengas uno específico para ellos? Bueno, pues porque el termómetro en los animales se pone en un sitio culo, sí lo puedes decir. Ya lo ha dicho José, no lo he dicho yo. ¿Para qué nos vale tener este termómetro? Pues hombre, pues porque te puedo orientar bastante si tiene fiebre o no la tiene. Hay mucha gente que te viene a la consulta o qué me venía a la consulta y me decí yo creo que tiene fiebre porque le he tocado la naricilla y la tiene caliente. Nada, eso no nos vale para nada. Lo único que nos indica si nuestro compañero animal tiene fiebre es el termómetro. La temperatura normal de un gato se tiene que situar entre los 36,7 grados centígrados y los 38,9. A partir de 39 es fiebre alta. Lo último que tienes que meter en su botiquín son unas tijeras. Este tipo de tijeras, además que tienen la puntita un poquito levantada, nos ayudan muchísimo porque con nuestros perros y con nuestros gatos, estas tijeras o estas que tienen la punta un poquito roma, así si tenemos que cortar cualquier cosilla es más difícil que les lleguemos a cortar la piel. Además de poder cortar todo esto de los vendajes y demás de lo que te estoy hablando en el vídeo, podemos también recortar un poquito el pelito alrededor de la herida para evitar que se meta dentro, porque si el pelo se mete dentro de la herida al final acaba metiendo un montón de porquería, o sea que las tijeras también son muy importantes dentro del botiquín. Y aunque mi caja ya está vacía, todavía quedan dos bonus tracks que para mí también son muy importantes. Por un lado tenemos el endilgador de pastillas, bueno que es como yo lo llamo, o aplicador de pastillas. No es algo imprescindible pero te va a hacer la vida mucho más fácil porque siempre que le tengas que dar cualquier tipo de medicación a los perros o a los gatos vas a mantener tus manos lejos de su boca. Y la otra cosa que para mí sí que es imprescindible pero que no me cabe en el botiquín es el collar isabelino. Siempre tienes que tener a mano un collar isabelino aunque sea abierto para que no te ocupe mucho espacio, porque de esta manera si tu compañero animal se hace alguna herida puedes evitar que se lama, que se muerda y que al final se acabe destrozando la herida o contaminándola mucho más. Cinco principales errores que cometen familias que conviven con gatos El top de los errores más comunes con tu gato número 10 cambiarle la alimentación al gato de golpe. Esto es algo que en mayor o menor medida casi todo el mundo hemos hecho. ¿Por qué? Pues porque cuando adoptamos a nuestro compañero felino, de repente viene a vivir con nosotros a casa y le empezamos a poner la alimentación que nosotros le teníamos preparada sin tener en cuenta lo que estaba comiendo hasta ese momento. Hay gente que lo hace pues porque se le acaba un saco de pienso o de comida o de alimento o de cuido, ya sabe, y le empieza a dar otro, pues el primero que pilla por improvisar o lo que sea. Y eso puede tener efectos un poco malos para el gato porque pueden aparecer diarreas, vómitos, indisposición. Entonces es un error muy fácil de cometer, pero también es un error muy fácil de evitar. Tengo un poco de previsión. Número 9 Pensar que los gatos son asociales ¿Cuántas veces lo has tenido que escuchar? No, los gatos no se quieren acercar a la gente o son un poco egoístas. Bueno, en fin, que tú ves que eso poco a poco va calando en la gente y cuando se pone a convivir con un compañero felino no le prestan atención, no refuerzan el vínculo. Los gatos al igual que el resto de los animales con los cuales convivimos, necesitan una interacción con nosotros porque eso además les ayuda a estar mucho más seguros y confortables en nuestras casas y a sentir menos estrés. Así que ya sabes, dedica un poco del tiempo de tu día a hablar con tu gato y hacer que se sientas acompañado, que es una práctica muy sana y enriquece mucho vuestra relación. Akira, ¿Cómo estás? Qué bueno. ¿Número 8 Bueno, está un poco relacionado, no? Juegas con tu gato seguramente, o si juegas con tu gato hay mucha gente que juega mal. ¿Cuánto tiempo al día le dedicas a jugar con tu gato? No hace falta que me respondas, seguramente poco. La mayoría de la gente que convive con un gato no le dedica suficiente tiempo al día a jugar con su gato, a tenerlo activo, entretenido y al fin y al cabo a que él desarrolle también el ingenio y tenga algo que hacer durante el día. Además hay gente que se pone a jugar con sus compañeros felinos con las manitas y eso tampoco está bien porque al final los gatos se acostumbran a morder las manos y después vienen los lamentos. Otra cosa que está muy mal si se lo pones para jugar a tu gato son los típicos ovillitos de lana. Yo sé que eso no lo hace mucha gente, pero en el imaginario colectivo todos tenemos al gato que juega con el ovillo de lana o con un hilito y demás. Esos hilos pueden tragárselos y al final desembocar en un problema grave. Así que ya sabes, para jugar con un gato juguetes adecuados y dedicarle tú también un poquito de tu tiempo al día a darle con la caña o a tirarle la pelotita para que él esté activo y entretenido. Número 7 No gatificar el entorno. Bueno, o también no considerar que convives con un gato. Ahora te cuento por qué. Mucha gente no sabe cuáles son las necesidades del día a día de sus gatos y entre ellas incluyen pues como sabes, rascadores, zonas para trepar, zonas para esconderse. Esto es muy importante además de lógicamente, sus comederos, sus areneros y demás. Hay personas que no saben que los gatos necesitan eso para estar activos, para estarse moviendo, para poder tener entretenimiento durante el día y no se lo ponen en su casa. Por ejemplo, el tema de los rascadores, no se lo ponemos o se lo ponemos mal y después nos destrozan nuestros sofás o nuestros muebles y nos disgustamos, nos cabreamos. Si la culpa la hemos tenido nosotros, si los gatos sabemos que los necesitan. El tema de no tener en cuenta si convives con un gato, viene porque hay personas que tienen al gato como si fuera de muestra, como si fuera un perro. Venga Tobi, ven a saludar. Igual el gato no quiere saludar, déjalo que se pueda esconder donde quiera cuando vengan visitas o que haga lo que le salga de los hocicos, que al fin y al cabo ellos tienen suficiente autonomía para ir y venir y hacer lo que quieran. Número 6 Darle leche de vaca, que a los gatos les encanta. Bueno, antes te he hablado del imaginario colectivo y la imagen del gato jugando con un ovillo de lana, una pelotita de lana. Pero ¿Quién no se imagina a un gato tomando leche de un platito de leche? Todo el mundo, porque además desde las películas, los dibujos y demás lo hemos visto desde que éramos chiquititos. Eso no le viene bien al gato, porque los gatos son intolerantes a la lactosa. De hecho ya te conté en el canal cuánta lactosa pueden tomar al día, pero te lo repito para que te acuerdes, solamente pueden tomar como máximo medio vaso al día. Hay gatos que pueden tomar un poquito más, pero también hay gatos que pueden tomar un poco menos. Así que lo mejor es que como tu gato no necesita necesita tomar leche, no se la des. Leche sin lactosa, con lactosa, de almendra, de avena, bebida vegetal, de soja, nada. Leche pienso de calidad. Número 5 En el Ecuador tenemos una de mis grandes cruzadas. No le dejes a tu gato la comida a libre disposición. ¿Por qué es una de mis grandes cruzadas? Pues porque todo el mundo tiene metido en la cabeza como que el gato se auto raciona y que si le pones una gran cantidad de pienso, el gato va con comer solamente un poquito, lo que le hace falta y al final se ponen los gatos hechos unos mostrencos de tanto comer y de no tener otra cosa que hacer a lo largo del día. Lo mejor para esto es que le dosifiques la comida, que se lo pongas por raciones al menos tres o cuatro veces al día, y muchísimo mejor si intentas imitar como ellos comen en la naturaleza y se lo pones en pequeñas tomas, o bien repartido por la casa o con comederos de actividad, vamos, que tengan que hacer algo para ganarse su alimento y mover sus gatunas posaderas, como ya te he contado en otro vídeo. Número 4 No identificar cuando tu gato está gordo. Hay muchos gatos que por errores en el punto 5 empiezan a engordar, se ponen hechos una bola y mucha gente asemeja que el gato esté un poquito gordo a que bueno, está lozano, está muy bien de salud. Y eso es un gran error. Si no sabes identificar si tu gato está obeso, no vas a poder prevenir que siga engordando y también vas a conseguir que eso le acarree una gran cantidad de problemas para su salud. Por ejemplo, los gatos gordos cuando son mayores pueden padecer más problemas en las articulaciones, eso les lleva a moverse menos, a engordar más y a tener muchos dolores. Para saber si tu gato está gordo, míralo y pálpalo. Si tú le ves que le cuelga mucho la barriga, o lo miras desde arriba y ves que le sobresale por los lados, eso significa que está gordo. Y si le tocas por aquí esta zona y no le puedes tocar las costillitas o la parte de arriba de la espalda y no le notas un poquito las vértebras, también puede ser un indicativo de que el gato está entradito en kilos. Número 3 Pensar que al gato no le hacen falta ni vacunas, ni desparasitaciones, ni ir al veterinario si total no sale de casa. Este es el error también uno de los más comunes y más cometidos por todos, porque pensamos que nuestro gato vive en una burbujita dentro de nuestra casa y que prende precisamente por eso no se va a enfermar nunca o no va a tener nunca contacto con otros animales. Pero ahora tú piensa una cosa, y esto te lo digo porque me ha pasado a mí en la consulta, que tu gato de repente se escapa de tu casa y entra en contacto con otros animales y esos le pueden transmitir enfermedades. Si hubiera estado vacunado con una pauta adecuada a su estilo de vida, eso lo podríamos haber evitado. Pero además también te cuento otra cosa, hay algunas enfermedades de parásitos o enfermedades muy graves como. Como por ejemplo la leishmaniosis, que también la pueden padecer los gatos, que la transmiten los mosquitos. Aunque vivas en un décimo piso, un mosquito puede llegar a tu casa, entrar y picarle a tu gato y transmitirle esas enfermedades. Así que las desparasitaciones y los repelentes contra los mosquitos son también igualmente importantes, aunque no salgan a la calle o quizás tú has ido al campo a dar un paseo en plena naturaleza y te vienes con una garrapata en el calcetín o con una pulguita y eso se lo pegas al campo gato y el gato al final se pone que aquello es la fiesta de los parásitos externos. Así que para que tu gato esté bien, sus vacunas, sus desparasitaciones externas e internas tienen que estar al día y al menos llévalo una vez al año al veterinario para que tu veterinario pueda identificar claramente si se está produciendo algún problema y actuar lo más rápido posible. El número dos, uno también de los mayores arc de la vida, regres regañar a tu gato. No tienes que hacerlo, por favor no lo hagas. Yo reconozco que en este caso puede ser que las personas tengamos poco aguante y que nos salga de dentro cuando vemos que nuestro gato está haciendo algo que nos disgusta, pero pegarle un bocinazo al gato no va a arreglar el problema, porque el gato lo puede estar haciendo, por ejemplo, arañando tus sofás porque no tiene una alternativa, no tiene un rascador. El gato tiene esa necesidad fisiológica, si tú le regañas no va a saber por qué le estás regañando y al final lo único que va a hacer es que se sienta inseguro con tu presencia, porque ya está aquí esta persona que no controla sus emociones, a ver con qué humor viene hoy, a ver por qué me grita hoy. Al final eso le trae un montón de estrés y un montón de inseguridades. Estando a tu lado, en lugar de regañarle, si ves que está haciendo algo que no debe, redirige su comportamiento con juego e identifica por qué lo está haciendo, porque puede ser que no estemos cubriendo nosotros una necesidad que él tiene, o sea que el problema parta de nosotros y no del gato. Y el número uno ha llegado. El error más común es dejarlos salir a la calle sin supervisión. Madre mía. Hay mucha gente que todavía lo sigue haciendo, piensa que los gatos se saben cuidar solos en la calle, se las apañan perfectamente y no tienen ningún tipo de peligro, no tienen ningún tipo de riesgo. Y esos un error como una catedral. ¿Por qué? Pues porque nuestros gatos no son pequeñas panteritas que están acostumbradas a vivir en libertad, están acostumbradas a vivir con nosotros. Entonces puede ser que no tengan todas las herramientas para sobrevivir en la calle, como puede ser que sí tengan gatos de colonias, por ejemplo. Aún así en la calle hay muchísimos personas, coches, perros. Pero además también enfermedades, contacto con otros gatos que pueden transmitirle esas enfermedades a los nuestros, o también que nuestros gatos contraigan enfermedades que nos pueden transmitir incluso a nosotros, la misma toxoplasmosis, la rabia, enfermedades parasitarias, por ejemplo, sus lombrices intestinales, en fin, ahí hay un cóctel bastante grande. Además hay una cosa de la que no se habla mucho, pero que también hay que tener en cuenta, que es que los gatos, como son cazadores y depredadores, a veces afectan mucho a la fauna silvestre. Entonces si nuestro gato sale a la calle igual no es un problema para nuestro gato, que sí lo es, sino que también es un problema para el resto de los animalillos que pueden vivir por ahí. Y a todo esto se suma otra cosa más. Si tú no tienes castrado a tu compañero felino, dejarlo salir es una llamada a que tengan camadas descontroladas por tu barrio, o que te lo traigan incluso también a casa si convives con una gatita. Total, que es eso, Es una reproducción descontrolada que lo único que hace es traer gatos al mundo que no van a tener una vida segura a nuestro lado. Y esto todo agrava el problema del abandono. Algunos de los errores que puedes estar cometiendo en el cuidado de tu gato castrado y también de algunas ideas equivocadas que vamos a quitarnos de la cabeza. No cambiarles el tipo de alimento. Los gatos que están castrados van a necesitar menos cantidad de calorías para satisfacer sus necesidades frente a un gato que no lo necesita. Menos energía para desarrollar su vida cotidiana. Por eso es por lo que hay muchos alimentos para gatos comerciales. Los piensos habituales que son específicos para animales castrados porque tienen menos cantidad de energía para que nuestros gatos engorden menos. ¿Pero, y si tú le estás dando un alimento a tu gato de estos que no tienen una variedad comercial específica para gatos castrados, cómo lo hacemos para saber cuánto le tienes que dar? Tienes que acudir siempre a al saco de alimento, de cuido, de croquetitas, de pienso, porque es muy posible que el fabricante en la etiqueta te indique qué cantidad le tienes que dar si tu gato está castrado. Esa cantidad es menor para los gatos castrados que para los gatos que no lo están. ¿Y esto por qué es importante? En los países occidentales el 30% de los gatos domésticos tienen obesidad, nada más y nada menos, o sea, uno de cada tres. Y además esta obesidad es un factor determinante para padecer otras enfermedades como puede ser la diabetes, que es bastante frecuente en gatos y también la cojera. Error número 3 ignorar las cantidades de L carnitina y fibra que tiene el pienso. Vale, de esas dos palabras sé que hay una que te puede haber sonado a chino, que es la L carnitina. La L Carnitina es un aminoácido no esencial, y eso significa que aunque el cuerpo de nuestro compañero felino puede generar esta L carnitina con lo que come, si su alimento tiene un pequeño suplemento de esta L carnitina, el alimento le va a ayudar a no engordar tanto, a reducir la cantidad de grasa y a preservar la cantidad de músculo. Y por eso es un error ignorar en la etiqueta si el alimento de tu gato la tiene o no. Vale, yo sé que este no es un error tan tan grande, pero sí nos puede ayudar a elegir un mejor alimento para nuestro compañero felino después de la castración. Esto es a diferencia de otro aminoácido del que te he hablado en el canal, que es la taurina, que sí es obligatorio que nuestro gato la coma en su dieta, pero si lo encuentras en la etiqueta es un plus en el alimento para gatos castrados. Y si no lo encuentras en la etiqueta, yo te recomiendo que le escribas a las compañías que fabrican este tipo de alimentos para gatos para que te informen si ellos suplementan sus piensos con L carnitina o no. ¿Bueno, pero qué pasa con la fibra? La fibra tampoco es que sea completamente esencial, que la incluye en alimento de tu gato. Pero como tú bien sabrás, la fibra es saciante, porque por eso nos atiborramos a ensalada cuando no queremos engordar, para sentirnos llenos y no tener la necesidad de comer otras cosas. Pues en el caso del alimento de tu gato, eso también le ayuda a notarse un poquito más lleno y a satisfacer un poco ese apetito que tienen los gatos castrados. ¿Y cuánta fibra sería recomendable que tuviera? Pues no nos tenemos que olvidar que los gatos son carnívoros estrictos, por lo tanto tampoco pueden basarse su alimentación en fibra. Entonces más o menos entre un 2 y medio y un 4 o un 5 por ciento es una buena cantidad de fibra. Error número 4 creer que nuestro gato se va a volver más dócil. Mentiría si te dijera que este no es el error más típico. Lo he puesto por aquí porque no los estoy ordenando, pero muchas personas castran a sus compañeros felinos pensando que así se van a volver más mansos, que van a ser mucho más dóciles y que se van a dejar de pelear con otros gatos que conviven con ellos o van a dejar de ser tan agresivos contigo o con otros miembros de su familia. Y esto es un error como la copa de un pino. Lamento decirte que la castración no va a cambiar a tu gato. Si tu gato se peleaba con otro compañero felino, lo va a seguir haciendo porque se van a seguir llevando mal. La castración no es poner aquí un poquito de polvitos mágicos y hacer que a nuestro gato se le olvide que tiene puntos de fricción con otros compañeros felinos con los que él comparte la casa. Yo que sé, porque uno le quita la comida o porque siempre le va a molestar donde él está durmiendo. Y lo mismo si tu gato te ataca o te muerde a ti. Hay que ir siempre al origen de cuál es ese comportamiento para intentar cambiarlo o mejorar su entorno para que lo deje de tener. Por eso, aunque la castración puede ayudar a reducir algunos momentos de tensión en casa, sobre todo si están relacionados con conductas de celo, no tenemos que pensar que es la solución a todos nuestros problemas. Error número 5 La castración corta de raíz Comportamientos sexuales o el marcaje No sé si este es el primer vídeo que estás viendo nuestro, pero esto ya lo he contado alguna vez en el canal. La castración no siempre elimina comportamientos que tienen que ver con el celo, como que nuestros compañeros felinos, sobre todo los machos, se quieran aliviar con su mantita, ni tampoco elimina que nuestro gato pueda marcar con su orina en nuestra casa. Es verdad que va a reducir mucho ese tipo de comportamientos, sobre todo porque no va a tener esa necesidad de marcar su territorio porque haya gatitas en la calle en celo, pero puede pasar que haya algún gato que se acerque mucho al territorio de nuestros gatos o de nuestro compañero felino en casa y que él se sienta amenazado y que a partir de ese momento nuestro gato vuelve a marcar con la orina para decirle al otro gato que probablemente esté fuera de tu casa, que ese sitio ya está cogido, que ya vive él allí. Y es que algunas de las preguntas que más recibo en el canal son del tipo pero si ya castrado a mi gato, ¿Por qué mi gato sigue teniendo este tipo de comportamientos? Porque hay algunos comportamientos sexuales que tienen un componente, un carácter aprendido, es decir, si castramos a nuestro gato muy muy tarde y él ya sabía que con su mantita se podía dar gustito, pues es muy posible que después de la castración lo siga haciendo. Y otros que no tienen que ver con ese carácter aprendido, sino con un carácter territorial, y los gatos lo hacen simplemente para marcar las zonas donde viven. Y aquí quiero dejar otra cosa clara y desterrar otro falso no solamente marcan con la orina los gatos macho, también algunas gatas hembra pueden llegar a marcar con su su propia orina. Estos comportamientos aprendidos son muy difíciles de eliminar. Y bueno, si tu gato se alivia con su mantita, pues a ti tampoco te molesta, o sea que en ese caso yo te recomendaría que dejases a tu gato que hiciera lo que le diera la gana, que al fin y al cabo su mantita es suya, pero es verdad que los otros, los relacionados con el marcaje, pueden ser un poco más molestos. Para esto yo te recomiendo que evites que el gato que pueda estar merodeando tu casa se acerque. Si se estaba acercando a la ventana, pues pon algún tipo de barrera, alguna celosía, alguna reja que evite que entre tan cerca y que así tu gato no lo perciba como un riesgo. Y además tendrás que limpiar muy bien la zona donde han marcado con su orina, porque después de marcar la primera vez va a atraer constantemente a tu gato a seguirlo haciendo. Limpia esa zona bien con jabón neutro y con agua caliente, y después podrás aplicar feromonas faciales sintéticas felinas, que si no salían en un vídeo de Gatos del Canal parece que no es un vídeo nuestro. Estas feromonas hacen que el gato no quiera volver a marcar ahí con su pipí. Ah, y si tu gato se está intentando aliviar no con una mantita, sino que está intentando montar a otro gato que vive con él en casa, yo te recomiendo que en esos casos sí los separes para evitar que el gato de debajo se sienta un poco incómodo y eso pueda desencadenar peleas. Por eso yo siempre recomiendo que a nuestros compañeros felinos los castremos cuando ya han terminado su desarrollo, más o menos sobre los 7 u 8 meses, pero antes de que tengan el primer celo, para evitar que este tipo de comportamientos los aprendan y después los sigan reproduciendo, porque si los castras a estas edades es muy posible que todo esto lo evitemos. Error número 6 mi gato ya no va a querer salir a la calle y antes te he mentido, lo siento. Te dije en el error número 4 que era el más común, pero yo creo que esta es la concepción errónea más común. La castración no va a evitar que tu gato, que ya se acostumbró a salir de tu casa antes de estar castrado, deje de querer salir. Es verdad que en gatos no castrados el querer salir a la calle puede tener que ver con el celo, con que haya gatas en la calle y que ellos quieran ver qué está pasando con esas gatitas. Pero una vez que ellos acostumbran a salir a la calle, aunque los castres van a querer seguir saliendo porque fuera en la calle tiene un montón de diversión, un montón de sitios sucios donde meterse, como por ejemplo los motores de los coches, otros gatos con los que interactuar aunque no sea con una motivación sexual, pero la calle para ellos es divertida. Y sí, es verdad que la calle es muy divertida, pero yo tengo que añadir otra cosa, la calle es muy peligrosa. Por eso no tienes que dejar que ellos salgan a la calle desde el principio para evitar que ellos adquieran este comportamiento aprendido. ¿Pero y si tu gato ya se ha acostumbrado a salir? ¿Qué podemos hacer? Puedes recurrir a soluciones innovadoras Algunos gatos, por ejemplo, se acostumbran muy bien a pasear con arnés por la calle. Esto puede hacer que él estire un poquito las piernas, le dé un poquito el aire y así se le quiten tanto las ganas de salir de tu casa. Si tenemos espacio fuera de nuestra casa, yo lo que te recomiendo es un catio. Un catio es algo como esto que te estará dejando por aquí algunas fotos Joseph. Como ves, el gato puede salir a la calle a que le dé un poquito el aire, a ver un poco el movimiento que hay fuera de casa, pero de ahí no se puede escapar y así lo vas a tener controlado y alejado de todos los peligros que tiene el mundo exterior. Error número 7 no darle suficiente actividad física Si no cometes este error, muchos de los anteriores te van a resultar muchísimo más fáciles de solucionar. La actividad física va a hacer que tu gato quiera mover un poco ese cuerpo serrano que tiene y así luchará contra la obesidad, querrá salir menos de casa porque está mucho más entretenido contigo y seguramente mejorará la convivencia con otros gatos que convivan con él. Si, yo siempre digo que tienes que jugar con tu compañero felino después de castrarlos, tienes que esforzarte un poquito más porque le va a traer un montón de beneficios. Pero aumentar la actividad física de tu compañero felino no solamente depende de ti, no solamente depende del tiempo que tú juegues con él, aunque es muy importante. Para conseguir que él se mueva más tienes que convertir su casa en un parque de atracciones gatuno. Tienes que gatificar su entorno. Por ejemplo, puedes poner camitas en la ventana para que él pueda estar viendo lo que pasa en la calle y así se tire el día un poquito más entretenido. Pero hay una cosa que puede ayudar mucho a tu compañero felino, que es que le pongas un acuario en casa. Y tú me dirás, ¿Pero un acuario cómo puede ayudar a que mi gato esté más activo? El acuario va a despertar su curiosidad, eso de que él tenga esos pececitos para observar, que él probablemente se los quiera comer, pero no vamos a dejar que eso ocurra, le va a hacer que esté más despierto durante el resto del día, con más ganas de explorar el entorno y de paso vamos a contribuir a que no esté todo el día tumbado en un sofá. Y ya que estamos montando un parque de atracciones, móntale una gymkhana a gato. ¿Qué puede contribuir a que tu gato vaya buscando por tu casa? Pues lógicamente que haya comida. Si le pones premios, dispensadores de comida o pequeñas cantidades de comida repartidas por tu casa, tu gato va a tener que moverse si quiere llegar a comerlas y así estará mucho más despierto y más activo. Eso sí, la comida que le pongas tendrá que estar siempre dentro de la cantidad máxima que él pueda comer a lo largo de tu todo el día. Por si no lo sabes, aquí en el canal de Mascotas y Familias Felices tenemos un vídeo donde hablamos sobre la presentación entre gatos. Es un momento muy delicado en sus vidas y por eso es normal que os surjan un montón de dudas. El tema de la presentación no es un capricho mío, no es algo que puedas elegir hacer o no hacer. Si no haces la presentación con dos gatos que van a convivir juntos, puede ser que su vida sea un auténtico martirio. Se producen peleas, se pueden producir agresiones y al fin y al cabo eso les va a generar un montón de estrés. Además del tema de la presentación, es muy importante que tengas interiorizados todos los pasos. Los pasos tampoco me los he inventado yo, son una forma de ir haciendo poco a poco que el contacto entre los gatos se estreche y que de esa manera se lleguen a aceptar mucho mejor. Vamos a hablar de cuáles son los errores que nunca debes cometer en la presentación de dos gatos porque pueden arruinar todo el proceso. Vale, hay algunos errores que se producen porque no tenemos mucha idea y demás, pero también hay veces que incluso mis seguidores, que sois muy buenos en general, le echáis la culpa al gato de cualquier cosa. Aquí hay una muestra me mi gata nueva se saltó la presentación y corrió por toda la casa. Vamos a ver, ¿Cómo que tu gata se saltó la presentación? ¿Tu gata con sus patitas gatunas abrió la puerta o es que por un error que es entendido que ocurra, se nos quedó la puerta abierta y la gata se escapó? Sea como sea, no me voy a meter aquí a juzgar a nadie. En estos casos hay que intentar que ese periodo de tiempo en el que la gata nueva está fuera de la habitación dure lo menos posible. Si nos damos cuenta ahora mismo, corriendo detrás de la gata nueva y la tenemos que volver a meter en la habitación. No queremos que tenga ningún encontronazo con el gato que ya vivía en casa o con la gata que ya vivía en casa. Y si ha pasado algo, si entre los dos ha habido mal rollo, tenemos que retroceder un pasito en todo el proceso de la presentación. Si estábamos ya dejando que se vieran, es bueno dejar un par de días otra vez la puerta cerrada y otra vez que empiecen a comer cada uno por un lado de la puerta y que se vuelvan a oler y ver que no pasa nada. Y claro, se te puede plantear otra ¿Pueden al fin tres gatos llevarse bien después de siete meses de convivencia? Los míos nada. Si tú hiciste todos los pasos dejando que se vieran cuando estaban preparados para ello, lo más probable es que se toleren desde prácticamente el primer día. Si en cambio no sabías que había que hacer una presentación, no te habías informado, te apresuraste en el proceso, ahí es donde pueden empezar los problemas. En esos casos te voy a recomendar un poco lo que ya te he dicho en el ví que no haya conflicto entre ellos. Y si ni evitando todos los conflictos posibles entre los gatos logramos que se lleven bien, quizás en este caso, que además ya lleva 7 meses, es un buen momento para que intervenga un etólogo, un especialista en comportamiento felino, y que te pueda decir dónde estáis fallando y qué se puede hacer para mejorar la situación. Y esta pregunta te tengo que reconocer que me ha perturbado. ¿Cómo presentarlo si ya llevan mucho tiempo en casa pero en habitaciones separadas? Vamos a ver, no tendrás a los gatos conviviendo en una misma casa pero encerrados cada uno en una habitación. Eso no puede ser. Los gatos tienen que tener un entorno para explorar, para divertirse, para cazar, subir, saltar, esconderse, hacer vida de gato. No puedes tener a los gatos encerrados en habitaciones separadas para siempre. La presentación, el tema de que estén separados por una puerta, es una solución temporal. La finalidad de la presentación es que los dos gatos convivan juntos bajo el mismo techo. En este caso tendrás que ver cómo de adaptados están cada uno de los gatos por separado a la casa y tendrás que seguir todos y cada uno de los pasos de la presentación para que se puedan conocer. Y vamos de pregunta perturbadora a otra pregunta que tampoco me el refugio donde pienso adoptar a mi segunda gatita me dice que las deje a ambas libres por la casa. Pues sinceramente me parece un error. Haciendo esto es como precisamente se pueden presentar los problemas y que al final las gatas no se lleven bien. La presentación es algo que debe de hacerse siempre. ¿Qué hacer si empiezan a marcar el territorio por toda la casa? El que ya vivía en el hogar, ese gato está desarrollando conductas territoriales, marcando lo que es suyo porque no confía del todo en el otro gato. Es posible que nos hayamos apresurado un poco con el tema de hacerlos que se vean cara a cara si ha empezado a marcar incluso cuando estaba la puerta de por medio. Para esos casos es muy importante que confiemos en las feromonas felinas, que ya te dije en el vídeo de la presentación primero que eran muy muy importantes para todo el proceso. En este caso te pueden ayudar mucho. ¿Y qué tipo de feromonas tendrías que usar? Por un lado las feromonas de la amistad, porque eso va a reducir mucho el nivel de estrés en tu casa y va a permitir que el gato que está marcando no perciba al otro como una amenaza. Y además también tendrás que utilizar las feromonas faciales sintéticas felinas para aplicarlas en las superficies, en el sofá que haya marcado y para evitar que el gato vuelva a marcar siempre las mismas zonas, simplemente por la costumbre de que ya esté percibiendo ahí las fermonas que le ha dejado con su orina. Y después de haber hecho este viaje por la historia del canal, porque me has visto, yo que sé, a lo largo de 6 años, has visto también cómo ha evolucionado, nos has acompañado también en todo este cambio, queremos agradecerte, Totoro y yo, y Jose que está detrás de la cámara, que sigas viendo los vídeos de Más Mascotas y Familias Felices, porque gracias a vosotros seguimos con ganas de continuar ofreciéndote contenido sobre gatos, sobre todo si apoyáis los vídeos que sacamos cada semana. En cualquier caso, a todos vosotros, los que os habéis incorporado últimamente, los que nos seguís desde el principio del canal, siempre os tenemos que dar las gracias, porque sin vosotros el canal de Mascotas y Familias Felices no tendría ningún sentido y por eso estamos aquí semana tras semana, para intentar poner un poquito más de luz sobre el cuidado de nuestros gatos y también dar un poquito de concienciación sobre el cuidado animal en general. Por eso, si te ha gustado el vídeo y has llegado hasta aquí, que creo que es complicado porque creo que ha durado bastante, quiero que le des un like y que te suscribas al canal si todavía no lo has hecho. Te recuerdo que tenemos un canal secundario en YouTube que se llama Preguntas y Respuestas de un Veterinario y que te recomiendo que le eches un vistazo. Nada más, muchísimas gracias por seguir el canal Mascotas y Familias Felices y nos vemos la semana que viene con otro vídeo.
More from Javier

Cuando nadie reconoce tu dolor por la pérdida de una mascota: así es el duelo desautorizado 💔

¿Tu perro hace suficiente ejercicio? Mantenerlo activo es clave para que viva mejor 🐶💪

GATIFICANDO UNA PARED PARA MI GATO 😻🧗♂️ Ideas para aprovechar el espacio vertical en casas pequeñas

Por qué duele tanto perder a un perro o un gato: el vínculo que explica nuestro duelo 💔🐾






