¿Veterinarios por vocación... o solo por tu dinero? 👿💰 | #Storytime del veterinario

This is a YouTube video titled "¿Veterinarios por vocación... o solo por tu dinero? 👿💰 | #Storytime del veterinario" published in January 2019. It features a monologue by Carlos, a clinical veterinarian for small animals, who discusses the challenges veterinarians face balancing their vocation with the financial realities of their profession. Carlos shares a story about a negative experience involving a woman with abandoned kittens and addresses common misconceptions about veterinary care, emphasizing the importance of responsibility and support for animal welfare associations. The video also includes a Q&A segment about pet care.
Hoy os tengo que confesar una A los veterinarios no nos importa para nada la salud de tus mascotas, solamente nos importa el dinero. Hola, soy Carlos, veterinario clínico en Pequeños Animales. Bienvenidas y bienvenidos al canal Mascotas y Familias Felices. Quería empezar el año haciendo una reflexión que creo que es necesaria, a las personas solamente nos mueve el dinero. Todo esto se me vino el otro día a la cabeza porque me contaron una historia de una chica que había llegado a la sala de espera de su veterinario con unos gatitos que se había encontrado en la calle y quería que su veterinaria le echara un vistazo. La pobre se los había encontrado abandonados al lado de un contenedor que yo que sé a saber cuántos días llevaban ahí esos pobres animales. Ella lo único que necesitaba de medicina o alguna cosa por saber si tenían buena salud. Bueno, pues resultó que la veterinaria le ofreció a la chica un presupuesto que quizás le tendrían que dar los gatitos y la veterinaria fue y le dijo que la consulta llevaba unos gastos y que si ella no tenía dinero no se lo podía pasar. Es indignante lo que les pasó a estos gatitos, los pobres abandonados por algún desalmado al lado de un contenedor, con el frío que hace, con la lluvia, que a saber cuánto tiempo podían sobrevivir en la calle sin que alguien, una buena persona, les echara una mano para rescatarlos. La pobre chica iba con su buena fe y con los gatitos para que se le echara una mano y otra vez le volvió a decir a la veterinaria que no tenía dinero, que no tenía ninguna forma de que le pudiera pagar la consulta, que como mucho podía empezar a buscar a gente por Internet para que le diera dinero y que pudiera afrontar la consulta, o que si se lo podía pagar en plazos como por ejemplo un pago al mes hasta que saldara la deuda, pero que claro, esos gatitos necesitan necesitaba alguien que los viera y estaban allí desnutridos y ella tampoco tenía mucha idea de cómo manejar a gatitos recién nacidos que se acababa de encontrar. La chica se tuvo que ir de la clínica porque claro, no le iban a atender y al día siguiente en redes sociales contó su malísima experiencia y empezó a criticar a la veterinaria porque lógicamente no había visto a los gatos y ella sentía que la habían dejado abandonada con esos gatitos que ella acababa de recoger. Y en redes sociales todos los grupos animalistas y toda la gente que conocía a la chica, pues se lanzaron en tromba por la veterinaria, porque no había hecho su trabajo, no le había movido su vocación a la hora de atender a sus gatos. Y claro, las redes sociales estaban encendidísima, la gente poniendo críticas negativas a la clínica por Facebook, por Google, también estaban haciendo peticiones en Change Org para que cerraran la clínica y estaba todo súper encendido. ¿Dónde está la ética? ¿Dónde están los principios de la gente? Eso es una auténtica vergüenza. La verdad es que hemos llegado a un punto insostenible, esto no se puede permitir más. ¿En qué clase de mundo vivimos en el que tienes que pagar a las personas para que hagan su trabajo? Los veterinarios estamos hartos de que se nos vapulee por todos los lados, porque trabajamos por dinero, todo el mundo trabajamos por dinero, independientemente de que nos encante la profesión que realizamos. Yo amo el trabajo que hago, me encanta la veterinaria, pero eso no significa que yo tenga que renunciar a cobrar del trabajo que yo estoy realizando, ¿O qué pasa? Que es que los veterinarios somos los únicos que hemos elegido una profesión en la cual no se nos permite vivir de nuestro esfuerzo. Eso no tiene nada que ver con la vocación, y son dos cosas completamente diferentes. Es muy fácil vender en redes sociales la historia de que la veterinaria no te ha querido atender a unos pobres gatitos que necesitaban ayuda, y es muy fácil que las personas con corazón la compremos y lo veamos en redes sociales y lo compartamos todos como locos y le demos me gusta y nos lancemos en tromba a criticar a esa veterinaria, cuando realmente no conocemos toda la historia. No sabemos si esos gatitos que se le han presentado a esa veterinaria era el primer caso o era el caso número 20 que ha tocado la puerta de su clínica para que ella trabajase gratis y atendiese a animales movida solamente por su buena fe. Seguramente lo que no se cuente en todos esos comentarios es que no se llevaba el dinero necesario para poder pasar a consulta, o que el veterinario te atendió muchísimas veces sin llevar dinero y dejándote de cobrar muchísimas cosas. Bueno, pues mira, este vídeo lo estoy haciendo porque también te quiero yo contar en redes sociales cuál es la otra cara de la moneda. Esa cara que solamente vivimos los veterinarios y que representa a todos mis compañeros. Todos nosotros hemos trabajado alguna vez sin cobrar por lo que estábamos haciendo, solamente movidos por nuestras ganas de ayudar a animales que no tenían la posibilidad de ser atendidos en clínicas veterinarias. Pero eso nadie lo pone en redes sociales, nadie. Cuando se le atiende gratis en un veterinario o se le regalan las medicinas porque no tiene dinero para comprarlas, nadie pone en redes sociales qué bueno, este veterinario porque me ha atendido, sino que simplemente igual dan por hecho que era algo que teníamos que hacer nosotros obligatorio. Por supuesto que todos los veterinarios clínicos tenemos la vocación de ayudar a nuestros pacientes y hacer que se curen. Sin embargo, trabajamos para empresas que tienen sus propios gastos, tenemos nuestros propios sueldos, tenemos que abrir todos los días la persiana. Mira, para que te hagas una idea, recibo muchos mensajes de este tipo. No te voy a decir el nombre ni nada porque bueno, también quiero que se quede en el anonimato, pero para que veas a lo que estamos nosotros expuestos. Algunos en mayúscula veterinarios no solamente buscan la panoja, la mayoría lamentablemente sí. Este tipo de mensajes los tenemos que soportar mis compañeros y yo en algún momento de nuestra carrera, por lo menos alguna vez. Yo entiendo tu frustración cuando lleves un animal que no tiene recursos o que te has encontrado en la calle y que tú lo hagas movido por tu buena fe. Pero las obras de buena fe tienen que salir del corazón de la persona que las decide hacer. Tú no puedes imponer a nadie que haga una obra de buena fe si esa persona o no quiere o directamente no puede. Eso es como si ahora en estas fechas que hace frío, quieres llevar a una persona sin techo a comer algo calentito en un restaurante. Pues tú coges, lo llevas al restaurante, lo sientas en una mesa y le bueno, ¿Qué va a querer usted de comer? Y él como tiene muchísima hambre, llega y se pide toda la carta. Cuando él ya ha comido, está bien lleno y ha repuesto todas sus fuerzas, pues tú llegas, te acercas al dueño del restaurante y bueno, pues yo ya he traído aquí a este señor, yo ya he hecho mi buena obra del año y ahora le toca a usted pagar la cuenta. Es un fin muy loable el que has hecho. Has invitado a una persona a comer cuando no tenía absolutamente de nada y estaba pasando penurias en la calle, pero ahora no puedes pretender que lo pague el dueño de restaurante por ti. Porque si tú quieres hacer una buena obra, tú tendrás que ser responsable de todas aquellas consecuencias que se puedan derivar de esa obra, es decir, de pagar para cubrir la necesidad de esa persona de llenar su estómago. Y a que tampoco se te ocurre, al ver la cuenta que es disparatada, acercarte al dueño y bueno, como no traigo ahora mismo dinero, se lo puedo pagar en cómodos plazos y sin conocerte de nada. El dueño del restaurante acepta este caso. Todo el mundo lo ve súper lógico, ¿Verdad? Pero ¿Por qué en el caso de los veterinarios no se ve así? Probablemente esto ocurre en la veterinaria porque los veterinarios tenemos exceso de vocación y más de una vez hemos tenido que trabajar sin cobrar por salvar la vida de algunas mascotas. Y eso al final nos acaba jugando en contra, porque hay muchas personas que piensan que eso tiene que ser siempre así. Y si no orquestan una campaña por redes sociales contra clínicas veterinarias que o bien no han tenido la posibilidad o la disposición de poder atender al animal sin cobrar, o bien directamente ese veterinario trabaja para otra persona que es quien le dice cómo debe trabajar, porque él no es dueño de la clínica y no puede elegir hacer un servicio de una manera gratuita, porque ese veterinario puede acabar incluso perdiendo el empleo. De hecho, la mayoría de clínicas veterinarias tenemos deudas astronómicas de gente que ha pasado por allí y nos ha dicho que al día siguiente iba a ir a pagar o que no tenía la posibilidad de abonarlo todo en una vez, y que vendría una vez al mes a pagarnos una pequeña cantidad de dinero para llegar a cubrir toda la deuda. Y nosotros nos lo creemos, porque queremos ayudar a esos animales que no tienen nada y confiamos en el buen corazón de esas personas que los han rescatado. Y al final eso lo que nos acaba haciendo es que acumulemos más y más y más deuda. ¿Y quién se hace cargo después de todo ese dinero que queda sin pagar? Nosotros, los veterinarios. Pero seguramente alguno de vosotros piense que lógicamente esos gatitos había que atenderlos porque era una cuestión de salud, no nos podemos poner a pens en el dinero en ese momento. Pero a que si te tienen que operar a ti de una hernia y te han dado fecha en la Seguridad Social, en la sanidad pública, para dentro de tres años, no se te ocurre irte a la puerta de un hospital de personas privado a hombre, opérenme, que es que esto es completamente necesario, que es para la salud. Bueno, hablo de la sanidad pública porque nosotros en España todavía tenemos la suerte de que es así. Pero ¿De dónde se paga la sanidad pública? ¿Sale de tus impuestos? Todavía muchísima gente se cree que es gratis, o sea que en todos estos casos, y todos tienen que ver con la salud, al final, de una forma o de otra se termina pagando. Que nadie trabaja gratis. ¿Vamos, o te piensas tú que tu médico de cabecera o el cirujano que te está operando se va a su casa sin cobrar porque le encanta su trabajo? En el caso de la veterinaria, que nosotros no dependemos de subvenciones, ni de ayudas públicas ni de nada, se tiene que abonar en el momento los servicios que se le estén realizando, porque dependemos de ese dinero para poder levantar la persiana al día siguiente. Yo es lo que digo, oye, pues organiza manifestaciones o marchas masivas para reclamar una sanidad universal y gratuita para los animales, que los veterinarios vamos a estar a vuestro lado reclamándolo también porque somos los primeros interesados de que la sanidad de los animales sea gratuita, porque de esta forma todos los animales van a tener la atención que necesitan cuando la requieran. Pero bueno, que ahora esto parece solamente dinero, dinero, dinero. Pero los veterinarios en general, y yo en particular, en todas las clínicas donde he trabajado, no somos ajenos a este problema del abandono y la necesidad de ayudar a animales que no tienen recursos. Nosotros en las clínicas, sin que nadie nos obligue, ponemos tarifas especiales para ayudar a asociaciones protectoras que se encargan de recoger animales de la calle que están necesitados y buscarles un nuevo hogar. Entonces, ¿Cómo te recomiendo yo que actúes si te encuentras unos gatitos abandonados en la calle que no tienen nada y tienen que ir al veterinario? Porque hombre, una cosa está aquí los gatitos no tienen culpa de nada, y ayudarlos, hay que ayudarlos y los veterinarios los queremos ayudar. Lo que te recomiendo yo que hagas es que si tú no te puedes hacer cargo de esos gatitos que has visto abandonados en la calle, llames a una asociación para que los rescaten. Pero si finalmente tú decides recogerlos de la calle y llevártelos a tu casa para procurarles un futuro mejor, te tienes que hacer completamente responsable de las necesidades y las atenciones que requieran esos animales. Y eso incluye llevarlos al veterinario se les desparasite y se vea si están sanos o no. Pero eso es una elección que has hecho tú personalmente. Y aquí ya hablamos de responsabilidad. Tú has decidido voluntariamente hacerte cargo de esos animales y no puedes hacer responsable al veterinario de que no se haga cargo él de todos los gastos que requieran los gatos, porque el problema del abandono es muy, muy grande. Y no puedes pretender que todos los veterinarios nos hagamos cargo de la atención de esos animales cuando nos entran por la puerta 5 o 6 o 7 perros o gatos cada día que necesitan una atención porque se los han encontrado por la calle. Cada uno tenemos que ser responsables de nuestros actos y no podemos ir echándole la culpa por ahí al primero que pase, en este caso al veterinario. Si tú eres una persona que quieres ayudar a los perros y a los gatos que no tienen casa y que no tienen ningún tipo de oportunidad, lo que tienes que hacer es, independientemente de si te los encuentras y los has llevado al veterinario o no, colaborar con asociaciones protectoras de animales, porque ellas son las que hacen que este sistema, que sabemos que es defectuoso, funciona un poquito mejor. Si nosotros les damos a ellos el apoyo económico, ellos van a poder hacer grandes buscando familias, atendiéndolos en el veterinario, sacándolos de las calles, castrándolos. Por ejemplo, los gatos con el método CES para que no se reproduzcan como si fuera una plaga, ellos hacen grandes cosas y nosotros los veterinarios les ayudamos a que eso pueda salir adelante. Por ejemplo, una forma muy fácil de ayudar a las asociaciones de animalistas es por el método del teaming, que es un simple pago de un euro al mes que se puede hacer a las asociaciones, como nosotros hacemos, por ejemplo, con adopta mestizos, pero que hay muchísimas y seguramente cerca de ti, en tu ciudad, hay alguna que esté haciendo este tipo de sistema para recaudar dinero y mejorar de esta forma vuestra comunidad. Ah, y una aclaración, os hemos puesto el ejemplo de Teaming porque nos parece una muy buena forma de colaborar con asociaciones que no tienen ánimo de lucro, pero que conste que Teaming no nos paga absolutamente nada, que esto no es un patrocinio ni nada de eso. Entonces, volviendo al punto original, no se puede seguir permitiendo que a la primera de cambio haya un ataque indiscriminado a un compañero veterinario y a este compañero se le arruine el sueño de querer ayudar a los animales, que al fin y al cabo es su vocación ser veterinario y que solamente por querer cobrar por su trabajo ya pensemos que es una persona completamente indigna. Pero como no quiero acabar así un poco intenso, vamos a intentar todos poner nuestro granito de arena por un mundo mejor y te voy a animar a que compartas en tus redes sociales cuando veas que tu veterinario ha hecho algo positivo por tu mascota y por ti. Venga vamos, que sé que no te cuesta y te encanta poner siempre cositas en Twitter como todas esas que me ponéis a mí en los comentarios y que yo disfruto un montón leyendo y que me dan la vida aunque no tenga mucho tiempo para responderlas. Y hasta aquí el vídeo de hoy, si te ha gustado dale a like y compártelo con todo el mundo. Recuerda que puedes suscribirte al canal si aún no lo has hecho porque así me devuelves todo el amor que necesito como veterinario porque hay gente que me da mucha caña y que le puedes dar a la campanita para que YouTube te avise cada vez que subamos un nuevo contenido. Ah, por cierto, que me he olvidado contaros que por fin tenemos Instagram, que muchos me lo habíais pedido y. Y bueno, yo he descubierto las Instagram stories así que estoy como loco haciendo historias, respondiendo preguntas y por allí subimos mucho más contenido, así que te espero por allí. Muchas gracias por seguir el canal Mascotas y familias felices y nos vemos en el próximo vídeo. Y ahora vamos con la pregunta de la semana. Lucy nos cuenta que tiene un gato y una gatita que son hermanos y quería saber si había riesgo en cruzarlos porque no los quiere castrar y van a seguir viviendo juntos. Hombre Lucy, yo te voy a decir una cosa, que tu gato y tu gata que sean hermanos vayan a tener hijos, pues es algo casi casi aberrante. En la naturaleza porque de hecho entre ellos mismos se suelen reconocer y al final no suelen tener hijos entre hermanos debido a que los propios mecanismos que existen un poco en la naturaleza y al haber crecido juntos impiden que ellos vayan a tener relaciones sexuales. Pero puede ocurrir, ojo, y esto es muy importante, hay que tenerlo en cuenta y yo te recomendaré en cualquier caso que los castre aunque tú no lo tengas pensado, porque si eso te empieza a ocurrir y empiezas a tener camadas de gatos cada seis meses, seis o siete gatitos en tu casa, a ver al final qué acabas haciendo con ellos. Lo que te recomiendo en estos casos es lo de siempre, la castración es el mejor método para ayudar a tus mascotas a que no tengan todos estos problemas. Por favor Lucy, replantéatelo. Y si tú quieres que tu pregunta forme parte de esta sección, lo que tienes que hacer es dejarnos tus dudas en los comentarios de los vídeos. Jose y yo los vamos a estar leyendo y seleccionaremos alguno para ponerlo en esta sección en un futuro. Hasta la semana que viene. Es que en este vídeo tú no tenías nada que decir.
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