19 Apr 2024 · 14 min
In this episode of the psychoanalytic podcast Framework, the host draws a parallel between the historic Einstein‑Bohr debate over quantum mechanics and contemporary psychoanalytic practice. He outlines Einstein’s three intuitive pillars—reality, causality, and locality—and Bohr’s rejection of them, leading to the 1935 EPR paradox which revealed quantum non‑local entanglement. The discussion then shifts to how this rupture of causal logic influenced mid‑20th‑century psychoanalysis, especially the work of Wilfred Bion. The host argues that emotional life does not operate under linear causality and that psychoanalytic language that asks “why” reinforces sterile causal reasoning. He introduces Bion’s clinical tool “reversal of perspective,” which inverts causal statements to generate novel, non‑ontological viewpoints in therapy. Several concrete examples illustrate how a therapist can flip a patient’s causal narrative (e.g., “I didn’t go out because I was sleepy” becomes “I was sleepy to avoid going out”) to uncover deeper, unknown material. The episode concludes that the most fertile therapeutic space is the shared unknown between analyst and patient, and that systematically applying perspective reversal can create new therapeutic vertices.
Chapters
Esto es Framework, un podcast psicoanalítico. Posiblemente una de las discusiones más interesantes, profundas y fértiles que hayan tenido lugar en la historia del pensamiento en general y del pensamiento científico en particular hayan sido aquellas que mantuvieron Einstein y Bohr allá por comienzos del siglo XX. Básicamente era una discusión entre el sentido común de Einstein y la audacia de Bohr. Einstein sostenía que todo fenómeno físico tenía 3 características que le eran propias: los elementos de realidad, la lógica causal Y la localidad. La localidad implica que dos fenómenos cualesquiera pueden interactuar entre sí si coinciden en tiempo y espacio. Esto es de claro sentido común. Tiempo y espacio son ideas quizás un poco contraintuitivas en los tiempos de hoy, pero por ejemplo, si yo estoy hablando por teléfono con una persona que está en Singapur, estoy coincidiendo en tiempo y espacio a través del espectro electromagnético. Básicamente estoy utilizando el espectro electromagnético, la luz, para comunicarme con él aunque no esté ni en el mismo lugar ni en el mismo espacio. Estoy coincidiendo en tiempo-espacio, por eso puedo interactuar. Los elementos de realidad es que cada cosa tiene elementos de realidad, tiene propiedades que, valga la redundancia, le son propias. Para ponerlo en términos bien claros, cuando uno se enfrenta a la balanza a la mañana, uno ya pesa algo. De nada sirve intentar convencer a la balanza de que uno pese más o menos según cuál sea el requerimiento que tiene ese día. Cuando uno se va a medir, mide algo, y lo único que hace es tomar esa medida. La medida me pertenece, es un elemento mío. Esto es también de sentido común. Y por último, la causalidad, es decir, que todo fenómeno es efecto de otra causa y causa de otro efecto. Hay una linealidad causal implicada. Bohr sostenía que esto no era así, que no había ni elementos de realidad ni causalidad ni localidad. Einstein no podía tolerar esto a niveles que lo llevan a decir esta famosa frase, que Dios no juega a los dados. Es decir, tenía que haber una especie de plan maestro para unir los fenómenos, para armar, para trazar el universo. Esto puede parecer raro porque no se trata de Dios, sino que es lo que estamos hablando es del entramado físico, de la manera en la que el tejido del universo está armado, a tal punto que lo lleva a juntarse con dos colaboradores, Podolsky y Rosen, y publicar en 1935 un texto que se llamó ¿Puede la descripción que la mecánica cuántica hace de la realidad física ser considerada completa? Un nombre rimbombante que se conoce coloquialmente como la paradoja de EPR. EPR: Einstein-Podolsky-Rosen. En este texto Einstein presiona algunos de los formulados de la física cuántica, propone algunos experimentos mentales y dice: si la física cuántica fuera verdadera, tendría que vulnerar la localidad y podría existir una aterradora, una espantosa, escalofriante acción a distancia. Como esto es imposible, la descripción de la realidad que la física cuántica hace es falsa. Parecía incontestable este artículo. Lo que resultó sorprendente, que forma parte de la genialidad de Einstein, que aún cuando se equivocaba tenía razón, es que el descubrimiento que Einstein hace al presionar los postulados de la física cuántica es que de hecho existía esta acción a distancia que se conoce como entrelazamiento. Existe la comunicación no local. Y también sirve para sentar las bases de la ruptura de la causalidad y de los elementos de realidad. ¿Por qué les cuento esto? Primero se los cuento porque es apasionante. Quería compartir con vos esta historia que encendió las discusiones entre las mentes más brillantes del siglo XX. Y está bueno saberlo. Más allá de esto, hay algo que fue, hay algo que marcó un antes y un después, que es la ruptura de la lógica causal. Esto impactó fuertemente también en el psicoanálisis de la segunda mitad del siglo XX, de la mano de Bion. Que nos lleva a entender algo que es muy fácil de comprender estequiométricamente, de comprender en la tranquilidad del papel, pero que resulta muy complejo y dificultoso de ser llevado a la práctica, que es que a todos los efectos prácticos la vida emocional tal como la entiende esta dimensión del psicoanálisis, este framework dentro del cual yo pienso, no funciona de manera causal. Algunos autores hablan de la complejidad o del pensamiento complejo. El pensamiento complejo es, al final del día, un pensamiento causal. Esto es importante entenderlo. El pensamiento complejo lo que dice es que una mariposa mueve las alas en Hong Kong y produce un maremoto en California. Nosotros no podemos saber cómo están unidos esos dos eventos porque corresponde a una lógica compleja, pero la mariposa produce un maremoto. Ahora se llaman tsunamis, pero bueno, cuando yo era chico se les decía maremotos a esas cosas. Es decir, sigue siendo una lógica causal. Lo que se dice es que nosotros no tenemos acceso al conocimiento operativo de todas las variables que están implicadas en el proceso, Por lo tanto, no podemos hacer la unión lineal, sino que es compleja. Pienso que vamos mucho más allá y que no hay lógica causal. Estamos entrenados desde que nacemos en el pensamiento causal. Casi todo lo que pensamos, decimos, funciona operativamente en términos causales. Hay varias palabras que los analistas tenemos que intentar evitar. Una de ellas es por qué o porque. El preguntarle a un paciente por qué o explicar una idea utilizando el porque estimulan una esterilidad causal, estimulan una proliferación casi cancerosa de argumentaciones racionales. Que no estimulan la curiosidad ni el misterio, sino que tienden a resolver prematuramente la naturaleza del problema. En ese sentido, hay algo que está disponible y que nosotros podemos usar, a lo que nosotros podemos recurrir, que tiene que ver con poder trabajar más allá de la lógica causal utilizando esta herramienta que nos propone Bion, que es la reversión de la perspectiva, y que implica revertir la lógica causal presentada. Como nosotros no estamos interesados tampoco en los elementos de realidad, es decir, no es que pasan cosas, que hay cosas, porque trabajamos dentro de un framework no ontológico, podemos darnos ese lujo. Por ejemplo, un paciente dice: Ayer no salí con Florencia porque tenía sueño. Esto parece algo que es relativamente claro tanto para el paciente como para un analista descuidado. Ahora, si nosotros queremos realizar una exploración, podemos fácilmente revertir la lógica causal en términos de, por ejemplo, ayer tuve sueño para no salir con Florencia. Esto estimula algo del pensamiento. ¿Qué pasa ahí? ¿Por qué no quería salir con Florencia? ¿Por qué tuve sueño? ¿Por qué necesité tener sueño para no salir con Florencia? Sin duda, estas preguntas basadas en un porqué terminan también estimulando la lógica causal. ¿Qué hacer entonces? Volver a revertirla hasta que se vuelva trivial. Hasta que la misma lógica causal no tenga mayor sentido. El paciente dice: quiero tener hijos porque la amo. La amás porque te va a dar hijos. Claro, agrega una capa nueva, una perspectiva nueva. Y esto es lo que a nosotros nos interesa: poder pensar con el paciente en aspectos que el paciente no había considerado previamente. Aspectos que el paciente entiende como extraños muchas veces. Ustedes dirán, pero, ¿y cómo sé cuál es? Porque alguna de las dos es. Bueno, justamente como no hay elementos de realidad en términos de Einstein, o como no tenemos una realidad ontológica en términos del framework de entrelazamiento, incluso del framework funcional, este no es un problema porque todas las ideas sirven para pensar. Nosotros no estamos describiendo, y si la lógica causal no existe, entonces es tan estúpido un enunciado causal como el otro. O a lo sumo podemos definir cuál es más fértil. Siempre es más fértil aquel en el cual ni el paciente ni el analista saben nada. Lo único importante en una sesión, decía Bion, es lo desconocido, pero no lo desconocido para ser conocido, no lo desconocido para ser presentado, para ser explorado, en términos de hay que averiguar qué pasa, sino lo desconocido para ser tolerado. Si el paciente sabe algo, es intrascendente. Si el analista sabe algo y no lo dice, es resistencial. Si el paciente y analista saben algo, está obsoleto. Lo único importante en una sesión en lo que ni el paciente ni el analista saben, aquello en lo que todavía no pensaron. Esto pone de vuelta sobre la mesa la importancia de la tarea, tal como vimos en un episodio pasado de esta temporada. La importancia de la tarea misteriosa es una herramienta potente. Esta invitación a revertir la lógica causal cuando aparece Cada vez que el paciente presente un argumento perteneciente a la lógica causal, uno puede algorítmicamente recurrir a la reversión de la perspectiva invirtiendo el sentido, y de esta forma lograr un vértice novedoso, una aproximación novedosa que no había sido contemplada previamente por el paciente. La herramienta es muy simple, pero las implicancias Las implicancias quedan para que vos la encuentres, para que vos las explores con tu paciente que venga inmediatamente después de haber escuchado este episodio.










