En este video Pau Escrig Felis argumenta que competir por ser el más barato es una batalla imposible en ecommerce, ya que siempre habrá competidores dispuestos a bajar sus precios. En lugar de centrar la estrategia en el precio, propone enfocarse en un segmento de consumidores que valora la calidad, la procedencia, la sostenibilidad y la artesanía. Para captar a estos clientes, la clave es elevar el valor percibido del producto mediante ofertas, bundles y elementos adicionales (por ejemplo, manuales, accesorios) que aumenten la percepción de beneficio sin necesariamente incrementar el coste real. Al lograr un mayor valor percibido, se puede fijar un precio más alto, lo que genera márgenes más amplios y facilita la inversión en publicidad y marketing. El discurso incluye analogías (Ferrari vs taza) para ilustrar cómo la percepción de valor puede superar la resistencia al precio, y subraya que el precio nunca es el verdadero problema; el problema es la falta de estrategia para aumentar la percepción de valor.
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No vamos a ser los más baratos porque es una guerra que no podemos ganar, porque siempre habrá alguien que se baje los pantalones más que tú. Y nosotros queremos ir a por gente que no solo mira el precio, porque para mirar solo el precio, si vendes comida ya está en Mercadona, si vendes ropa ya está Primark, si ya vendes cualquier otro producto ya está Amazon. Nosotros vamos a por ese segmento de la población que es abundante. Antes de llegar a un 1% ya te has hecho millonario, de que no solo miran el precio sino miran también la calidad, la procedencia, que sea eco-friendly, que sea artesano, que lo haga una persona con la que conecto. Si tú pones un precio más bajo por miedo a no vender, es porque no estás entendiendo cómo se hace. Porque el precio nunca es el problema. Porque si yo te digo que te pido 10.000 euros, dirás: bueno, vamos a ver, si es por esta taza, seguramente me pegues un puñetazo en la cabeza simplemente por faltar al respeto. Pero si es por un Ferrari, aunque no te gusten los coches, y aunque no tengas esos 10.000 euros, tú vas a conseguir el dinero y me lo vas a pagar, porque el valor percibido que tienes enfrente a un Ferrari, que no tengo ni puta idea de coches, pero ponemos que son 200k, es mucho mayor que esos 10.000 euros que te estoy pidiendo. Entonces, la discrepancia esta es tan grande que me tiras el dinero a la cara. Con este ejemplo tan tonto y tan exagerado, lo que nos viene a decir es que no queremos bajar el precio para que se cree esta discrepancia, sino que lo que queremos es subir el valor percibido. Ya puede ser ofreciendo más de lo que sueles ofrecer. Si a lo mejor en vez de venderlas separado, lo puedes vender junto con un manual de cómo introducirte en el mejor té de España y con una tetera. Entonces, eso junto por separado a mí me da el valor percibido de 30 €, y si lo pongo todo junto y con esa oferta, me da el valor percibido de 70 €. Pero después el precio lo voy a poner en $60. Entonces yo lo que hago es, de una manera que una oferta que lleva al mercado lo vean con un valor percibido, puedo subir el precio. Entonces, al subir el precio, voy a tener más margen, y al tener más margen me hace mucho más sencillo el ir a anuncios de