Creatividad sostenible: cómo fluir sin quemarte

En este episodio de aproximadamente 30 min, Verónica Llorca‑Smith conversa con Isabel Nogales (de Date un Minuto) sobre cómo construir una práctica creativa sostenible tras la transición del mundo corporativo a la vida independiente. Ambas comparten sus experiencias de “pausa” consciente: la necesidad de romper con la mentalidad de producción constante y de métricas de volumen, y en su lugar enfocarse en la calidad de la comunidad y el alineamiento con valores personales. Se describen herramientas prácticas como el informe mensual de actividades, la serialización de contenidos en Substack, la consolidación de canales para maximizar el retorno, y la incorporación de rutinas deportivas como modelo de foco y recuperación. También se discuten la importancia de equilibrar input (descanso, aprendizaje, habilidades) y output (producción), la gestión del culpable al tomarse descansos, la paciencia frente a retornos a largo plazo y la potencia de la colaboración (guest posts, podcasts, webinars) para acelerar el crecimiento. El diálogo concluye con recomendaciones para integrar pausas intencionales, medir resultados y priorizar actividades de mayor impacto, evitando el burnout.
Chapters
hoy vamos a hacer algo un poco diferente. Me junto con Isabel Nogales de Date un Minuto. Isabel tiene una publicación súper interesante donde básicamente te cuenta cuál fue su transformación viniendo del mundo de la empresa, donde se sentía bastante atrapada, y el poder de la pausa, el poder del descanso, y lo importante que es tener esa pausa mental para poder retomar energía, ya sea Lo que nos gusta. Entonces, bueno, Isabel, me encantaría que te presentases.
Pues nada, muchas gracias, Verónica, por invitarme a estar charlando este ratito aquí contigo. Bueno, aquí café de mañana, ¿no? Y allí café de tarde, que estamos en diferentes husos horarios. Pues yo soy Isabel de A tu Minuto. Antes tenía otro nombre en mi publicación, pero desde enero lo he cambiado. Y es que me daba cuenta que siempre tenía como 3 hilos conductores, como esa autoexigencia que nos imponemos todos, esa prisa y ese hacer, hacer, hacer. En el que todos nos enredamos en la vorágine diaria del trabajo y la necesidad de pausa. Y esa falta de permiso que nos damos muchas veces también, porque a veces más que no podamos es que queremos llegar a todo y no nos queremos dar esas pausas y esos pequeños permisos. Así que de eso trato un poquito de hablar para allanar el camino a los que están como en esa fase previa que estaba yo y que yo ahora estoy transitando para salir de esa prisa.
Genial. Pues para contar un poco mi versión, todo esto de la pausa y la paz, yo siendo una persona que vengo desde el mundo de la empresa, estuve más de 15 años trabajando para grandes empresas como Apple y como Estée Lauder, creo que nos vamos un poco con deformación profesional, con esa idea de que siempre tenemos que ir a 200 por hora, vivimos con una agenda súper apretada, nuestra idea de productividad está muy asociada al siempre estar con la quinta marcha puesta, con un horario muy definido. Y yo que ya llevo un poco más de 3 años en esta jornada por cuenta propia, me doy cuenta que una gran parte de esa transición es cambiar un poco el chip y desaprender lo que nos han enseñado. El productividad no es siempre producir, producir y producir. A veces es esa pausa que te permite ser más creativo, más estratégico, tomar un poco de distancia Y ver, oye, ¿qué es lo que me está funcionando? ¿Qué es lo que no? ¿Cuáles son los cambios que puedo hacer? Entonces, para los que estáis en esta transición, os lo estáis planteando, o a lo mejor ya estáis en ella, creo que es importante lo primero trabajar con la parte de la mente.
Y hablando de pausa y de esa mirada estratégica, ¿no? Que a veces te permite conectar con esa pausa, me comentabas y teía también tu post en el que eliminaste un montón de suscriptores porque no te estaban llevando. Por el camino que tú querías, ¿no? Como, ¿qué supuso para ti parar y pararte a pensar en ese momento para tomar esa decisión? Que son un montón. Hay un montón de gente que no llega a 500 suscriptores y tú los has ventilado directamente.
Un ejemplo de lo que te permite hacer la pausa. Para dar un poco de contexto, estamos hablando de mi publicación inglesa, The Lemon Tree Mindset, que es la versión inglesa de la española. El Limonero, y fue la primera que creé ya hace 3 años, entonces ya está más avanzada. Y claro, como venimos con esta idea corporativa de que más volumen y más números y los KPIs y demás, pues yo lo que quería era crecer, ¿no? Y crecer, crecer, y llegar a los 10,000 suscriptores hace unos meses, y me dije, ay, qué bien, y ahora a por el próximo número. Y luego llegó un momento que me dije, bueno, voy a hacer una pausa, voy a ver realmente quién está aquí. Porque empecé a ver que mi tasa de apertura estaba empezando a bajar, que no tenía tanto engagement, y me dije, mira, en vez de seguir produciendo y produciendo, vamos a analizar un poco qué es lo que estamos haciendo, quién está en esta comunidad. Y me di cuenta de un dato que me pareció bastante revelador, y es que tenía 500 personas, probablemente más, que no habían abierto ningún email hacía 6 meses. Y me digo, bueno, y esto realmente qué propósito tiene para mí. O sea, me está llenando el ego, puedo decir sí, ahora tengo 11,000 suscriptores en aquel momento, pero me dije es que esto no es lo que yo creo crear. Yo no he venido aquí para crear una audiencia con un montón de followers, no he venido para sacar una banderita de los miles de seguidores que tengo, sino realmente para crear algo que sea una comunidad donde la gente conecta, hablan los unos con los otros, aprendemos y demás. Y me dije no, a mí Esto no está en línea con el tipo de negocio creativo que yo quiero crear. Entonces tomé un, un aire y era, si digo verdad, 500 personas. Esto fue hace un mes o así. Y la verdad es que si bien estaba un poco nerviosa, ¿no? Antes de hacerlo, porque la idea de crecer no es encogerte. Entonces pues estaba un poco aprensiva a la hora de hacerlo, pero la verdad es que fue un alivio cuando me dije, ay, qué bien que estoy haciendo algo que está más en línea con mis valores, con el tipo de comunidad que quiero crear. Y ahora pues ya lo tengo 11.000. La buena noticia es que lo volveré a celebrar una segunda vez.
Es que es lo que hablamos, ¿no? Que a veces es como esa falta de coherencia, ¿no? Por meternos en la prisa. Yo también cuando estuve de vacaciones este octubre-noviembre pasado, aparte de la incomodidad que tuve, mucha incomodidad de tomar vacaciones después de haber estado durante tantos años y tantos meses metida en esa prisa y tener mil proyectos venía de mi trabajo que estaba compaginando con la newsletter. Luego metí un segundo día de publicación, luego metí también los podcast, luego me metí en dos mentorías, me metí en un curso y claro, estaba como en esa vorágine. Y cuando estás metido en tantos berenjenales a la vez, porque al final son berenjenales, que son muchas cosas juntas, es como que no tienes claridad para pensar. Y ya yéndome de vacaciones es cuando yo me planteé realmente con esa pausa, ¿pero estoy construyendo lo que realmente quiero o estoy construyendo algo por la inercia o por huir de lo que tenía anteriormente? Y es también cuando me di cuenta de no estoy construyendo lo que quiero, estoy yendo con prisa. Yo lo que quiero hacer es allanar el camino a las personas que han pasado por lo mismo que yo. Y que quieren empezarse a darse ese permiso. Y de ahí es de donde nace lo de A tu minuto, que antes no tenía nada que ver en el negocio de viajes que estaba construyendo, que además decía, ¿de verdad quiero yo tirarme 8 meses al año viajando por ahí? Si yo soy introvertida, ¿cómo voy a estar 15 días con personas, 15 días sola? Se me va a agotar la batería, ¿no? Y ya en esa pausa es cuando dije, vale, no es esto, son pausas conscientes, que es lo que a mí también me ha ayudado. A recomponerme y a volver a mi trabajo todos los lunes con más pasión. O sea, que imagínate si no ha tenido importancia la pausa en mi proceso particular también.
Pues me parece un ejemplo súper bueno. Y una cosa que creo que es importante comentar es que muchas veces solo nos damos la pausa cuando ya estamos al borde, estamos a punto de tener un ataque y llegamos a ese extremo, ¿no? De decir, bueno, Tengo que parar. Y en el directo de hoy me gustaría que hablásemos un poco de cómo hacer esta pausa de manera más intencional, casi como si fuese tu cita con el médico. ¿Cuál es tu cita y tu pausa para poder tener esos momentos de reflexión? Porque si no, lo que ocurre es que llegas a esos extremos o a ese modo de crisis, que es lo que queremos evitar absolutamente. Entonces, algunos ejemplos que pueden ser útiles. Yo tengo una práctica que es muy sencilla y siempre recomiendo a todo el mundo que la haga. Que es hacer un informe mensual del trabajo que hago. No significa crear más, significa parar, mirar hacia atrás, ver el recorrido, en este caso del último mes, y analizar lo que he hecho. Y ese ejercicio que realmente te obliga a pausar es súper potente porque, por una parte, te ayuda a tomar distancia y a ver de forma más amplia qué es lo que has hecho durante un mes. En un mes Te garantizo que has hecho muchas más cosas de las que uno se imagina. Normalmente uno se acuerda de lo más reciente y de los picos, ya sea el pico alto y el pico bajo. Yo trabajé en Apple, en retail, durante muchos años y la experiencia de un cliente siempre es el satakura de lo más reciente, del pico y de lo horrible la persona que te mandó un mensaje horroroso. Y hacer este report es una muy buena forma de entender tu trayectoria, de entender a lo mejor si te estás descarrilando, de ver a lo mejor qué es algo que ha funcionado, qué es algo que no ha funcionado. Y en vez de seguir siempre con el motor mirando hacia adelante, paramos un poco, pausamos, miramos hacia detrás, hacemos esa reflexión crítica y también aprovechamos para celebrar, porque muchas veces somos durísimos con uno mismo. Tenemos a lo mejor las expectativas de llegar aquí Y si hemos llegado aquí, no lo estamos celebrando porque nos centramos solo en ese trozo que no hemos conseguido, pero todo lo que hemos hecho para hasta llegar ahí como que nos olvidamos. Entonces creo que también es un bonito ejercicio para celebrar los pequeños logros que vamos consiguiendo.
Totalmente, porque si no como que los pasamos por alto, ¿no? Y no les hacemos caso. Fíjate que yo eso no lo estoy haciendo ahora, que bueno, como he cambiado bastante, El giro del negocio, lo que iba a hacer, a lo que no, pero no lo estoy haciendo ahora y lo hacía en el anterior trabajo porque como era una asociación reportábamos directamente a la junta directiva y cada vez que había reunión cada sección tenía que hacer como un reporte de hecho esto, hecho esto, hecho esto, hecho esto, hecho esto. Y te quedabas como no he hecho nada en este mes. Y luego cuando empezabas a hacer el reporte dices como que no he hecho nada si es que he hecho un montón de cosas, pero como estás metido en tu día a día no te das cuenta. Creo que es un ejercicio muy interesante también para hacer para todas las personas que estamos empezando ahora por nuestra cuenta o incluso las que ya llevan un tiempo, que es un buen ejercicio para empezar a hacerlo y darte cuenta. Y luego también lo que decías muy bien, Verónica, como darte cuenta qué es efectivo y qué no es efectivo, qué te está reportando beneficios y qué no. Porque cuando estás por tu cuenta también es a ver cuántas horas le dedico a esto y cuánto me está reportando directamente, ¿no? Porque no está generando ningún beneficio ni está generando un impacto, que también es otra forma de medirlo.
Pues efectivamente, y por dar otro ejemplo, yo este mes estoy hablando mucho de la serialización, que ahora voy a explicar lo que significa. Justo acabé otra serie dentro de Substack, y la serie, pues como su nombre indica, es poner varias piezas de contenido, digamos los capítulos, pues como la serie de Friends, y los pones juntos, lo llamas una serie y demás. Realmente, cuando yo estaba analizando mis reports, lo que me daba cuenta es que muchas veces envío contenido que puede resultar muy interesante, pero vive de forma aislada. Un día hablas de la pausa para la energía, el otro día hablas de una cosa diferente y no hay un nexo entre esos posts. Entonces es difícil crear una jornada para tus lectores. Y justamente a través de un report fue cuando me dije, aquí falta algo, creo que tengo que tener más conexión, creo que tengo que crear una continuidad. Para los lectores. Y fue como hace unos años empecé con esta idea de serializar, que es simplemente, por poner un ejemplo, digamos que hoy nuestro tema es la pausa. Pues a lo mejor, Isabel, y mira, esto puede ser un challenge para ti, decides hacer una serie que son 4 entrevistas con distintos creadores o creadoras donde estás hablando de la pausa. Luego esto lo transformas en una serie, creas continuidad, creas expectativas. Probablemente la próxima persona que invites, pues cuando vean esa sesión, a lo mejor les dé curiosidad y quieran ver la anterior. Pero son este tipo de ideas más estratégicas que no consigues tener cuando siempre estás a mil, porque estás tan centrado en crear que no estás centrado en la parte de estrategia, que es lo que a mí más me gusta.
Sí, qué importante también como tener en cuenta esas cositas que hacías antes, ¿no? En tu vida corporativa para luego integrar lo que te sirve ahora o no, porque esa parte de estrategias estoy segura de que la utilizabas mucho cuando estabas trabajando en Appen y en este lado de, y al final transformarlas.
Efectivamente. Y me hizo gracia que decías antes que cuando estabas en el mundo de la empresa hacías este, este reporte mensual.
Y es verdad, creo que todos los que estamos en la empresa teníamos que hacerlo muchas veces, no muy contentos, pero para mí era un momento de qué horror, ahora tengo que ponerme a mirar todo lo que he hecho durante el mes anterior.
Total. Me gusta que es positiva. Yo lo digo y la gente se siente siempre un poco incómoda cuando digo esto. Es que si tú tu proyecto creativo quieres que sea un negocio y no un hobby, lo tienes que tratar como un negocio. No puede ser solo la intuición, y la intuición está muy bien, pero tiene que ir de la mano con la estrategia, con cómo vas a desarrollar tu negocio, con un business plan y demás. Y en ese sentido es donde puedes coger cosas, las cosas que te han servido del mundo de la empresa y ver qué sentido pueden tener ahora que estás por cuenta propia. Hay cosas pues como el report, la estrategia, analizar las estadísticas, todo lo que a los escritores no nos gusta. Esas cosas también nos vienen bien.
Sí, sí, totalmente. De hecho, voy a coger la idea y me la voy a apuntar porque me parece muy bueno lo de hacer una serie sobre pausas estratégicas y cómo trata cada creador ese tipo de pausas. Y hablando de pausas estratégicas, aquí Yo creo que todo el mundo que conoce a Verónica te conoce por el modo de crear tu negocio en torno a la creatividad, ¿no? A la escritura y a unir pasiones, pero también porque eres muy deportista, ¿no? Esta pasión por el deporte, ¿está de siempre o nace en el momento que pudiste conciliar más y pudiste enfocarte más en poder hacer los triatlones y las carreras y entrenarte más para todo esto?
No, la verdad es que estuve siempre. Siempre me ha gustado el deporte desde que era pequeña y no solo lo veo como un hobby, lo veo algo que realmente alimenta la creatividad, alimenta la confianza en uno mismo. De hecho, lo estoy fomentando con mis niñas que son pequeñitas, hacemos carreras juntas. Entonces siempre me ha encantado. El challenge fue más una vez que ya tuve otros factores como el ser madre, el trabajar en la empresa ahora mismo con mi propio negocio, es como compaginar todo. Y creo que vemos el tema de la pausa y de parte de conseguir esa pausa también es cómo encuentras un equilibrio que tenga sentido para ti, que te permita vivir la vida que quieres, no solo tener un negocio que tiene mucho éxito, si luego por otra parte no consigues pasar tiempo de calidad con tu familia o hacer deporte y demás. Entonces, para mí, una cosa que es importantísima Es el deporte. O sea, yo diría que todos los días, salvo que esté enferma, hago algo de deporte porque me viene genial, no solo físicamente, sino también mentalmente. Me ayuda mucho con, con la creatividad. Y es más, creo que hay muchísimas cosas del deporte, de la mentalidad de los atletas, que nos ayudan con nuestro negocio creativo. La pausa, que es el tema de hoy, es uno de ellos. Por ejemplo, cuando ves a los atletas, las de alto rendimiento, los olímpicos y demás, No están siempre al 100%. Ellos son los primeros que cuando están al 100% lo dan todo, pero cuando tienen una pausa, tienen una pausa de verdad. Y eso es algo que nos cuesta muchísimo a los que trabajamos por nuestra cuenta. Y me explico, cuando estamos trabajando y se supone que tenemos que estar al 100%, muchas veces estamos que si el teléfono, que si no sé qué, distraídos, y no acabamos estando al 100%. Estamos al 80% y cada vez menos, 80%, 70%. 60. Entonces conseguir ese mismo enfoque que tienen los atletas cuando están al 100%, ese es uno de mis objetivos. Pero por otra parte, cuando se supone que tenemos que tomar una pausa y estar relajados y descansar, muchas veces estamos de, ay, tenía que enviar un mail, tenía que hacer esto, y también nos cuesta desconectar. Entonces uno de los objetivos que tengo en relación al deporte y cómo transferir esa forma de pensar al mundo de trabajar por cuenta propia Es cómo estar al 100%, ya sea si lo estás dando todo y tienes que estar súper enfocado, o si dices realmente ahora ya cerramos el chiringuito, apagamos, y ahora toca el momento de la pausa y de descansar.
Totalmente. Pues yo lo veo que es entrenamiento, que como el deporte, que cada vez puedes ir levantando un poquito más de peso, correr un poquito más rápido. O yo antes también corría, luego dejé de hacerlo por una lesión que tuve, pero es que lo notaba. Al principio era solo correr por desestresar, Y luego cuando empecé a hacer pesas digo, uy, es que tengo más potencia y puedo correr más rápido, ¿no? Si también hago entrenamiento de fuerza. Pues igual que te vas dando cuenta, le puedes ir integrando pasito a pasito formas de rendir más, descansando también puedes, pasito a pasito, pudiendo descansar más. Porque al principio, el otro día escribía un artículo y era verdad, que es que a mí me costaba pedir vacaciones y me sentía mal de cómo me voy a ir de vacaciones si hay un montón de cosas que hacer. Si mientras yo me voy de vacaciones podía hacer otras 500 cosas que no voy a hacer. Y al final es como ir cogiéndote vacaciones con miedo, ir cogiéndote descansitos con miedo, ir viendo que no pasa nada porque te vayas o que el cliente no se va a enfadar porque le contestes el lunes por la mañana en vez del viernes por la tarde, porque él sí que se toma a sí mismo en serio y descansa los fines de semana, no como tú, que no va a revisar el correo el sábado por la tarde y que no pasa nada. Y cada vez que le vas entrenando un poquito más, te sientes un poquito, un poquito mejor. O un poquito menos mal por ir descansando. Y luego cuando llegas a tu lunes y resulta que al haber puesto el móvil en modo avión o haberte obligado a no tocar el correo estás más descansado, dices, jope, si es que rindo más. Si lo que el lunes pasado tardé en hacer 5 horas, hoy lo he hecho en 2 horas y media, porque como estoy descansado, tengo energía y he desconectado, puedo hacer las cosas mejor. Lo que pasa es que a veces somos muy cabezones Las personas productivas y autoexigentes, bueno, productivas para mal, ¿no? Porque se puede ser productivo para bien, ¿no? E integrar esta pausa en tu rutina. A veces no nos damos cuenta que precisamente ese descanso es lo que va a suponer el desbloqueo o la palanca para que luego tú puedas producir más durante tu semana. Y es como hasta que no te obligas y empiezas a meterte en ese, vale, mira, me voy 2 horas al cine sin móvil. O me voy a pasear con mis hijas o las llevo a tomar algo por la tarde y me desconecto totalmente. Y luego llegas descansada de otra manera y te das cuenta de que tu vida funciona mejor, ¿no? Porque no solo es trabajo que está descompensando las demás partes de tu vida. Entonces diría, en resumen, es entrenamiento.
Sí, entrenamiento. Y creo que dijiste también un poco El darte el permiso a esa pausa sin sentirte culpable. Creo que muchas veces uno se siente culpable cuando no está delante del ordenador. Y a mí esto me ha pasado y cada vez intento que me pase menos, que es cuando me siento bloqueada, quiero escribir un artículo o a lo mejor estoy haciendo una presentación para una ponencia y estoy bloqueada. Y me quedo delante de la pantalla como si una pantalla de ordenador me fuese a inspirar. Y es la red. Pero me siento culpable al decir no. Me voy a ir para hacer otra cosa. Y cuando realmente me digo, mira, aquí no voy a llegar a ningún sitio, cierro y voy. Y me suelo ir a correr, la verdad. Cuando vuelvo, o sea, siempre empiezo a correr con un problema y vuelvo con una solución. Estás fuera, estás en la naturaleza, has desconectado, no tienes esas luces de la tecnología, sino que tienes luces naturales. Y esa pausa que parece que te va a hacer menos productivo, al final, irónicamente, es lo que te ayuda. A desbloquear, a quitar esos nudos, ¿no?, que tenemos y a poder desencadenar ese proceso creativo que muchas veces estamos intentando forzar. Y la creatividad realmente no se puede forzar. Lo que puedo hacer es crear un entorno que sea mucho más propenso a la creatividad.
Totalmente. Y de esto yo sí que cogí uno de los trozos en mis aprendizajes de cuando estaba opositando, que sí que eran como jornadas de 12, 14, 16 horas incluso a veces. Cuando te ibas a presentar al examen y pasaba eso, que había un momento que tú estabas estudiando, estabas estudiando y claro que eras muy productivo, que te concentrabas, desarrollas una capacidad de foco tremenda, una capacidad de memorización tremenda y disciplina, ¿no? Pero llega un momento en que la cabeza dice hasta aquí y se te pone en huelga. Yo lo definía como se me ha puesto la cabeza en huelga, es que ya no puedo hacer nada. Y era justo esto, levantarme, ponerme la ropa de deporte e irme. Cuando corría o cuando hacía boxeo, irme a pegar puñetazos. Y desestresas, generas endorfinas, te liberas la mente. Es como si tuvieras, este símil me gusta mucho, es como si tuvieras una camiseta llena de manchas, que tú estás cocinando y te van salpicando el aceite, las salsas de tomate, una cosa, la otra, la otra. ¿Tú qué haces al día siguiente? ¿Te vuelves a poner la misma camiseta sucia, salpicada? O la metes en la lavadora, la lavas y te la pones al día siguiente limpita, ¿no? Y trabajas a gusto con la camiseta limpita. Pues esto es lo mismo. Es como limpiar la mente. Si no metemos la mente en la lavadora, como haciendo deporte o descansando, incluso yéndote a tomar un café con una amiga que hace mucho que no ves y conversando, pues luego no puede funcionar igual. Entonces, igual que no te pondrías la camiseta sucia, ¿por qué tratas que con la mente hasta arriba y saturada, estéis produciendo. Es que es imposible. A veces pedimos lo que no es posible que nos dé.
Me encanta el ejemplo de la camiseta. Y una cosa que yo siempre digo en relación a la productividad es que nos centramos muchísimo en la parte de la salida, ¿no? Lo que llamamos en inglés el output. Y siempre estamos midiendo la productividad en función de los resultados que generamos. Pero realmente, si tú Miras alrededor, cuando hablamos de productividad de cualquier cosa, para que algo produzca también tienes que tener el input, lo que vas a poner dentro, ya sea un coche que va con gasolina, ya sea lo que sea, necesitas las dos partes, lo que entra y lo que sale. Y sin embargo, estamos tan acostumbrados a medir productividad con solo la parte del output que nos olvidamos el pausar y el pensar qué es lo que necesitamos para poder estar al 100%. Y cosas tan sencillas como, ¿estoy durmiendo las horas que necesito o lo estoy acortando porque quiero ser más productivo? Y al final acaba creando un círculo vicioso. O por ejemplo, a la hora de lo que estás aprendiendo, muchas veces yo veo que los creadores nos ofuscamos tanto en crear, crear y crear que nos cuesta parar para decir, oye, hoy quiero aprender. Y para mí, cuando tengo esos momentos de decir, voy a tener una pausa para aprender, no voy a estar creando, no voy a estar enviando contenido, no voy a estar publicando. Quiero aprender. Realmente como que te da una energía porque en vez de ser tú el que está dando, consigues rellenarte y estimular tu cerebro de una forma diferente. Yo este año, por ejemplo, empecé nada, hace un par de meses, aprender a editar vídeos porque ahora claro, como hago estos directos, el siguiente paso ya que estoy metida en este berenjenal pues es hacerlo un poquito mejor, pues cómo aprender a editar y demás. Me metí en un software que se llama Descript para editar y me está encantando el decir, oye, esto es tiempo para mí, para sentir que estoy desarrollando no solo mi negocio, que me estoy desarrollando yo intelectualmente, nuevas habilidades, nuevos challenges, que yo siempre pensé que lo de la tecnología y lo digital no era para mí. Pues esas pausas que te permiten también la parte del input de seguir absorbiendo y aprendiendo. Son muy positivas y al final te ayudan a ser más productivo.
Poder ir integrando cosas es como, por ejemplo, los eventos presenciales. El otro día estuve en un evento presencial con más de 100 personas. Bueno, de Núcleo lo digo, que también escribe en Substack Jorge Bosalés, que muchas personas lo conocerán junto con Xuan. Han desarrollado esta plataforma de Núcleo y me he apuntado porque me convencieron. Aunque ya estaba convencida antes y además estuvimos en ese evento. Luego había una persona que al día siguiente decía, jope, me siento mal porque ayer estuve en el evento y aunque disfruté un montón y aprendí un montón y hablé con un montón de gente que me sirvieron un montón sus inputs, es como no he estado trabajando. Y es, jope, si es que al final esas conversaciones que tienes con otras personas que están por delante de ti o que están en un lateral y saben cosas que tú no sabes, porque lo que sabe un abogado no lo sabe un desarrollador web, ¿no? Y lo que sabe un desarrollador web no lo sabe una persona de marketing o que se dedica a la marca. Al final son como conversaciones que son muy estimulantes, con las que se te abren perspectivas que antes no contabas. Pues oye, es que eso también hay que integrarlo, ¿no? Hay que introducirlo dentro de nuestra vida diaria. Y hay un montón de ideas que yo me he traído de estar hablando con otras personas y con otros emprendedores. El curso de la Cámara de Comercio que te contaba, pues de ahí me he traído ideas de mis compañeros. O además en profesión, ideas de los compañeros. Y al final comentando entre todos, todos nos damos ideas en las que no había caído la persona que va a desarrollar esa idea de negocio. Estamos llegando como a la media hora, ¿no? Que habíamos previsto.
Porque no sé si en el chat tenemos algunas preguntas, si os animáis, si sois valientes, si queréis contar un poco de vuestra pausa creativa, este es el momento. Queremos dejar la sesión más o menos cortita de unos 30 minutos. Pero esperemos que os haya resultado útil. Yo creo que uno de los mayores puntos que me he llevado es esto de que la pausa tiene que ser intencional y no esperar a que ya estés al momento crítico y al borde para decir, oye, hasta aquí. ¿Cómo integrarla? Cada uno tiene formas distintas de hacerlo. Yo hablé de mi práctica mensual. Creo que los domingos por la noche también es un buen momento para pensar, oye, ¿qué es lo que voy a hacer esta semana? Dejar que las cosas no te abrumen. Me ha gustado mucho el punto que decías ahora sobre la importancia de colaborar con otros y que muchas veces la productividad no viene con el vestido que uno se espera, no es siempre de resultados y estar produciendo. A veces la productividad viene camuflada en otros formatos, como puede ser la colaboración, networking, el ejemplo que di de aprender. Pero creo que hablando de aprender, hay mucho que desaprender también del mundo de la empresa, que siempre nos ha enseñado que el éxito Se mide con esa productividad tan blanco y negro. Y cuando venimos al mundo de la creatividad nos damos cuenta que hay muchos matices y que no es blanco y negro, sino se trata de tener un poco ese equilibrio entre sí los resultados, porque al final queremos monetizar y queremos un negocio sostenible, pero también crear ese espacio que nos ayuda a ser mucho más creativos y a no llegar al momento crisis de tener el burnout.
Totalmente, totalmente de acuerdo. Yo de hecho ahora una práctica que hago y que me obligo es cuando llega la hora de irme al gimnasio, aunque tenga que terminar algo, decirte vas. Y entonces lo que hago es apuntarme a clases porque así no puedo faltar, porque me tengo que apuntar y si no me penalizan. Digo, pues ya está. Aunque sea a veces te tienes que obligar y poner alarmas a ti mismo para no enredarte, porque si no vuelvo a los patrones anteriores de tirarme a lo mejor si estás entretenido, porque a veces nos gusta tanto lo que hacemos que estamos entretenidos y te tiras hasta las 12 y dices, no, es que si me tiro hoy hasta las 12, mañana a las 8 no voy a producir igual, no tiene sentido. Entonces, a veces es que sea intencional. Si no puede ser que sea intencional, obligarte, irte acostumbrando poco a poco y entrenarlo, que la pausa también se entrena. Y lo que hablábamos antes también de darnos permiso, que a veces somos peores jefes de los que hemos tenido siempre, ¿no? Y no nos damos permiso. En vez de ser más flexibles, más comprensivos, o compasivos, me salía, con nosotros mismos. Somos peores que los jefes que teníamos antes.
Efectivamente, darnos permiso y tomar esa pausa sin culpa. Pues con esto, para daros un poco una invitación para el paso siguiente, creo que ha sido genial que Isabel se haya lanzado a hacer esta serie de entrevistas sobre la pausa con otros creadores y creadoras. Entonces lo voy a poner allí, sobre todo los que habéis venido hoy a hablar. Isabel está aquí, podéis verla en Date un Minuto. Y como hablé del tema de la serialización, justamente lo voy a comentar y a explicar más en mi publicación en El Limonero este mes, cómo puedes serializar justamente para que seas productivo, pero de una forma mucho más estratégica. Creo que tenemos una pregunta: ¿qué hacer cuando en el retablo hay algunas tareas? Es un retorno que lleva más tiempo. Ese es un punto súper interesante, Lidia. Es verdad que yo diría que prácticamente yo todo lo que hago tiene un retorno mucho más largo de lo que suelo imaginar. Pero es importante medir un poco los resultados. Por ejemplo, si estás creando tu comunidad y estás empezando, yo lo que veo es que hay mucha gente que tiene muchísima prisa. Yo tengo muchas sesiones individuales de estrategia y la gente pregunta, oye, pero ¿cuándo puedo monetizar? Le digo, no se trata de cuándo puedas monetizar, se trata de cómo vas a ir poniendo los cimientos, ¿no? Los pilares que te van a ayudar a llegar a ese punto. Entonces creo que a veces es importante el ir construyendo poco a poco. Es decir, si quieres monetizar, que va a ser algo que es más a largo plazo, ¿qué es lo que tienes que hacer para llegar a ese punto? Crear tu comunidad, a lo mejor empezar a tener colaboraciones como estamos haciendo y demás. Pero en mi experiencia, Es verdad que el retorno tiene más tiempo. También es verdad que hay algunas actividades que llega un momento que dices, oye, esto no me ha dado retorno. Y la pregunta es, ¿y me va a dar un retorno? Y ahí es cuando tienes que tomar un poco las decisiones de lo que decíamos al principio de la sesión, cuando Isabel decía que estabas con un montón de berenjenales y que al final tienes que tomar la decisión un poco radical de decir, oye, me quiero centrar y hacer un poco un análisis de ¿Cuáles son las actividades que pueden darme el mayor retorno? Y tomar las decisiones. Yo, por ejemplo, pues en plataformas llegué a un momento hace un par de años que tenía muchísimos canales. Estaba que sí en Medium, en X, en Instagram y demás. Y me di cuenta que algunos de esos canales no tenían retorno. Entonces fue cuando me dije, oye, voy a reducir. Y en vez de estar en 5 plataformas, voy a estar en 2, que son Substack para mi negocio creativo y LinkedIn para mi negocio como ponente, pero me voy a centrar y le voy a dar todo para acelerar ese retorno. Entonces creo que es importante hacer un poco esa decisión de dónde quieres estar, analizar cuál es ese retorno y tomar decisiones que a veces significan decir que no a otras cosas para que puedas centrarte en los proyectos en los que dices que sí.
Totalmente de acuerdo. Eso, y luego paciencia. Yo acabo de hacer eso también, ese abandono de lo que no da retorno y de donde sé que no me tengo que centrar. Y paciencia, porque a veces las cosas, pues como decía Verónica, construir una comunidad no crece de la nada. Los primeros meses, que ya muchas veces habla de eso, como este fue mi primer año y este fue el segundo, y ahora ya en el tercer año empezamos a ver cosas. Pero claro, en el primer año es como un valle donde nadie te habla, hablas tú solo. Y es como, yo estoy invirtiendo mi tiempo, pero ¿qué pasa con este tiempo que estoy invirtiendo? Pues a veces también es paciencia junto con estrategia.
Y un último punto que me gustaría comentar es que muchas veces también es importante, si el retorno no está, intentar analizar el porqué no está. Y voy a dar un ejemplo muy concreto que veo en muchos creadores, y es que creen que para tener un mayor retorno tienen que producir más. Volvemos un poco al tema de antes, ¿no? De producir más, producir más, producir más. Era mi caso en el primer año. Yo pensaba que cuanto más activa estuviese y demás, más alta iba a ser esa tasa de crecimiento o el retorno. Y realmente al año me di cuenta, yo al final lo que estoy haciendo es hablar más alto dentro de la misma sala. Somos los mismos, estamos creciendo poco. ¿Qué puedo hacer para llegar a más gente de forma diferente. Y en mi segundo año fue cuando empecé a colaborar, colaborar con guest posts, hablando en podcast, buscando oportunidades para llegar a otras comunidades, haciendo incluso webinars conjuntos. Y la diferencia fue brutal porque en vez de empezar a crecer sola con solo mis herramientas, me junté con otras personas, pues como Isabel, creo que eres un ejemplo, que escribiste un guest post en mi publicación y conseguí crecer muchísimo más rápido. Entonces, a veces cuando la tasa de retorno no está ahí, también es importante sí tener paciencia, pero analizar un poco y decir, oye, ¿qué es lo que funciona y qué es lo que no está funcionando? ¿Qué es lo que puedo dejar de lado para centrarme en las cosas que sí me pueden ayudar? En mi caso, esas cosas fueron la colaboración y la comunidad. Entonces, Lidia, te dejamos unas cuantas tareas para que vayas analizando dentro de tu trabajo creativo qué es lo que te funciona, pero también dónde puedes tener Pues otras oportunidades para hacer cosas diferentes, probar cosas nuevas, a lo mejor lanzarte a directos. Pues bueno, y con esto no veo que tengamos más preguntas. No, pues vamos a ver si te parece. Ha sido un placer hablar contigo. Creo que estando en Madrid, yo estoy en Hong Kong. Para los que nos están viendo en directo, muchas gracias por participar. Y los que nos veis después, si tenéis comentarios, preguntas, los podéis poner luego En los comentarios o en el chat de Limonero. Muchas gracias.
Hasta luego.
More from Veronica

How Much Speakers Charge And Where To Find Paid Gigs [Public Speaking Bootcamp]









