
Verónica LLorca-Smith, emprendedora y triatleta en Hong Kong, explica la mentalidad limonero: transformar crisis en crecimiento. Entrena 20 minutos en sprints, publica en Substack y Penguin, y vencio el miedo al fracaso con autocompasión y límites claros entre trabajo y vida.
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Hola, ¿qué tal? Hoy estoy con Verónica LLorca-Smith. Tengo mucha suerte porque a Verónica la conozco del mundo de Substack, que es el que nos permite a ambos dar a conocer nuestras newsletters, y la leo en su newsletter desde hace tiempo. Aprendo además bastante de los consejos que da porque ella sí que está muy enfocada a cómo hacer crecer tu newsletter, y además es escritora, y bueno, tengo muchas cosas interesantes que preguntarle hoy. Pero no quería invitarte, Verónica, por la parte de únicamente de emprendedora o de escritora en Substack, o que nos des consejos de cómo crecer y cómo dar charlas en público, que sé que sabes hacerlo muy bien, sino porque la gente que me sigue en la newsletter, yo mismo, y creo que tú también, estamos dentro de un movimiento de personas de queremos crear hábitos de salud para vivir una vida que merezca la pena. Y creo que por lo que te sigo, tú tienes bastantes cosas interesantes para hablar sobre este tema. Y la primera pregunta que te quiero hacer es quién eres, si te parece bien presentarte un poco a la audiencia para quien no te conozca, y sobre todo que me expliques qué es eso de la mentalidad limonero, que es algo que has fundado tú y que es un movimiento que me resulta muy interesante.
Perfecto, Alfredo. Bueno, muchas gracias por invitarme y buenos días o buenas noches a todos los que nos estáis viendo. Y lo primero, bueno, mi nombre a lo mejor engaña un poco, vamos a empezar por ahí, porque cuando digo LLorca-Smith parece que es una mezcla. Explicaré la mezcla, pero soy canaria, muy canaria, nací allí en Tenerife. Y una cosa que me gustaría contar un poco pues de mi vida y de quién soy es que desde muy pequeña vivía en muchos países por el trabajo de mi padre. Cuando tenía 5 años nos fuimos a Francia, luego nos fuimos a Brasil, cuando era adolescente nos fuimos a Holanda, y luego ya me enganchó al tema este de viajar y seguí pues yo misma viviendo en otros países con becas, con oportunidades de trabajo y demás. Viví en Italia y hace ya más de 20 años me mudé a Asia. Primero me fui con una beca de estudios a Taiwán para estudiar chino, luego viví en Shanghái y ahora vivo en Hong Kong hace casi 20 años, como 19, con una paréntesis en Australia que fue durante la pandemia. El Smith me viene por el marido, que es australiano, entonces de ahí esa mezcla nuestra. Entonces eso es un poco para presentarme, pues, quién soy. Y en relación a un poco pues la carrera, al tema más profesional, yo siempre pensé que iba a ser la típica chica de carrera corporativa. Pasé 7 años en Apple, luego estuve en otra empresa muy grande Fortune 500, Estée Lauder. Y luego cuando llegó la pandemia, todo se me dio, vamos, unas volteretas, ¿no? Digamos, acabé atrapada fuera de mi país, de Hong Kong, y como no podía volver por el tema de la cuarentena, me quedé en Australia. Y ahí fue donde empezó toda la reinvención, donde empecé a escribir, dejé atrás el mundo corporativo y empecé de cero, que creo que era una de las cosas que queríamos comentar. Y ahí es donde empezó El Limonero.
Y ahora contaré un poco más de la mentalidad limonero. Yo, mira, voy a leer un post que se te hizo viral, si te parece. Muy viral. De hecho, tan viral que, si no me equivoco, te respondió el mismísimo Justin Wells, que yo lo sigo, lo leo y practico mucho todos los consejos que él da para crecer en este mundo del emprendimiento online y unipersonal. Escribiste: a los 40 estaba desempleada, a los 41 empecé a escribir, a los 42 publiqué mi primer libro, a los 43 conseguí un contrato con Penguin para el libro número 4 y Substack bestseller, a los 44 hablé para la Unión Europea y viajé al extranjero como ponente y autora. El próximo mes, no sé cuándo escribiste esto, pero obviamente esto ya lo has superado, Me voy a hacer un Ironman 70.3 en China. Esto no ha hecho más que empezar y me llevo a mi comunidad conmigo. Y pones un emoji de un limón. ¿Por qué crees que se hizo tan viral esto, Verónica?
Pues sinceramente, Alfredo, porque creo que mucha gente está buscando una reinvención en su vida y está buscando señales, está buscando algo de esperanza, está buscando otras historias que les puedan inspirar. Eso creo que Por una parte, y por otra parte hay muchísima gente que se pone barreras mentales, y esta en concreto es la de la edad, pero hay muchísimas otras barreras. No puedo hacer esto porque soy mujer, o porque no tengo este físico, o porque no tengo lo que sea. Y creo que esa idea de superar barreras mentales es algo que todo el mundo se ve identificado de una forma o de otra. No tienes que tener 40 años para que este post ¿Te resuena? Me imagino que alguien en la audiencia que a lo mejor tiene 30 o 60 habrá dicho, ostras, pues es verdad, ¿sabes? Al final eres tú el que te pone las pautas y eres tú el que decide el camino. Y lo de los limones es porque mi mentalidad del limonero, que fue cuando empezó todo, la idea es que cuando la vida te da limones se suele decir que uses las semillas para hacer, que uses los limones para hacer limonada, ¿no? Y mi filosofía es más bien que uses las semillas para plantar tu propio limonero. Es una idea como de sostenibilidad, es una idea de más a largo plazo, es una idea como mucho más grande de simplemente la limonada, sino decir, oye, todos los obstáculos que tengas les puedes dar la vuelta para construir algo. Entonces de ahí viene el emoji del limón.
¿Y en qué momento te lanzó a la vida limonera?
En varios, la verdad, pero el limón en particular que me hizo empezar toda esta reinvención fue la pandemia. Y el quedarme atrapada, o sea, lo que contaba un poco la historia de irme, pensaba que me iba de vacaciones realmente con mis dos niñas pequeñas. Nos fuimos con una maleta morada pensando que me iba a Canarias durante dos semanas y me dije, bueno, con dos niñas pequeñas una maleta es todo lo que puedo llevar conmigo. Y al final acabamos fuera, separadas de mi marido, de mi perro, fuera de casa más de un año, un año y tres meses. Entonces, durante ese periodo Cuando estaba en Australia, los primeros 6 meses lo que intenté hacer fue encontrar trabajo. Como yo había estado siempre en el mundo de la empresa, nunca me vi como una emprendedora porque siempre me había visto pues eso, en el mundo de la empresa, con cada vez más responsabilidad y demás. Nunca se me había pasado por la cabeza, no tengo tampoco modelos de emprendedores en mi familia. Y entonces a los 6 meses realmente tuve muy poca suerte, y no solo muy poca suerte, o sea, muy poca aceptación en mi proyecto de buscar trabajo. Y hubo un día en particular que me dije, hasta aquí hemos llegado. Si yo tengo todo lo que necesito para poder tener éxito por mi cuenta, y si no me ven el valor las empresas, pues que les den realmente. O sea, no necesito— pues por suerte vivimos en una época en la que ya no necesitamos todos estos gatekeepers, no sé cómo se diría en español, pero todos estos intermediarios. Es decir, antes necesitabas pues a una editorial si querías publicar un libro. Ahora puedes ir a Amazon, te vas directamente Antes necesitabas un capital enorme para montar una empresa. Ahora yo en Hong Kong me monto una empresa mañana mismo si quiero. Antes necesitabas un agente para ir a un podcast de 9000 suscriptores como en el que estoy hoy. Pues hoy, gracias a Substack, estoy aquí con Alfredo. Entonces realmente, cuando te das cuenta de las oportunidades que te puede dar el mundo digital, ahí fue cuando me dije realmente, ostras, estos que son limones realmente los puedo utilizar para crear algo mío. Y ahí fue cuando empezó todo.
También creo que está bien tener un background, y ahora hablaremos de eso, porque yo también estuve en una multinacional, menos tiempo que tú, pero me siento muy identificado con ese salto que hiciste. Y creo que también es importante pasar por ahí para, porque en toda esta búsqueda del propósito que hablo cada vez más en la newsletter, e intento conectarlo con la salud, porque de verdad hay estudios que lo confirman, ¿no? Quien tiene un propósito, quien Más, más que tener un propósito, quien va identificando esos propósitos en su vida y los va, y va siendo más consciente de ellos, tiene una mejor salud, tiene mayor longevidad, tiene mayor calidad de vida. Incluso cuando la salud nos falla, porque la salud es muy falible, incluso aunque lo hagamos todo bien nos puede fallar. Y lo siento por Bryan Johnson, que va a ser inmortal, pero hasta Bryan Johnson le puede tocar un cáncer a pesar de todo lo que hace. Entonces, con esto lo que quiero decir es que a veces necesitamos un background para entender cuál es ese propósito y afinar mucho más nuestros valores. Y me parece muy interesante que tuvieras, antes de los 40, tuvieras dado toda esa trayectoria vital suficiente para explorar, oye, ¿qué caminos son los que quieres seguir sembrando con esas semillas de limón o quieres perpetuar? Entonces eso me llama mucho la atención y por eso te quiero preguntar. Bueno, no sé si le contestaste a Justin Wells, por cierto.
Sí, yo a Justin Wells, bueno, para los que no lo conocen, porque en el mundo español no es tan conocido realmente, Es el número uno, es solo poner número uno del mundo. Creo que es el número uno o dos en seguidores en LinkedIn. Tiene una newsletter también enorme. Entonces es un poco de quién es Justin Welch. Sí, sí, yo siempre le escribo. Yo soy una súper fan, siempre le pongo comentarios tal y cual, y él alguna que otra vez también contesta. Entonces sí, sí, le contesté, por supuesto.
Muy bueno. Pues eso, ¿no? Un poco lo que me comentabas, que estuviste en Apple, en bueno, empresas del Fortune 500, pues eso, en Estée Lauder he leído, pues en multinacionales enormes. ¿Por qué abandonaste ese camino que aparentemente es un camino muy seguro y además a todos nos gusta porque tu madre está orgullosa de ti?
Pues la verdad es que si no me hubiese encontrado en esa situación de estar desempleada, de sentirme vulnerable, de estar en otro país, de no conseguir trabajo, a lo mejor no habría empezado este camino. Por eso hablo de esta mentalidad del limonero, porque muchas veces uno tiene una visión tan sesgada y tan un poco de túnel en función de lo que te han dicho los padres, en función de las expectativas de la sociedad, en función de tu propia trayectoria. Entonces, a mí nunca se me había ocurrido esa idea. Sin embargo, cuando empecé a decir, oye, a lo mejor hay otro camino, a lo mejor puedo explorar otra cosa, Para mí, la oportunidad de tener tiempo para pensar, para estudiar, para mirar otros aspectos de una carrera que no había considerado antes, eso me abrió los ojos de forma brutal. Y creo que hay una parte de miedo. Muchas veces la gente, cuando ya es bastante senior, yo en mi caso tenía ya cargos bastante importantes, está una parte del ego y también una parte un poco de desaseguridad, Oye, yo cuando la gente le decía Verónica de Apple o Verónica de este lado, la reacción era muy positiva. Oh, wow, Apple, no sé cuántos. Y claro, cuando ya no tienes esa marca que te apoya, te quedas un poco vacío. Yo tuve esa sensación, no sé cómo fue tu experiencia, pero yo al principio me sentí bastante vacía cuando no sabía explicar a la gente pues qué era mi marca. No tenía marca, por eso no sabía explicarlo. Entonces creo que muchas veces uno no ve el camino porque está tan convencido de que tiene otro camino que no tiene esa mente abierta de la que todos hablamos, pero muchas veces no la aplicamos.
¿Hay algo en concreto que eches menos de menos de ese mundo? O sea, que te digas a ti misma, qué bien hice de entrar, pero qué bien hice de salir.
Mira, no lo había pensado, pero la primera cosa que me ha surgido a la mente, además por ser madre de niñas pequeñas, es la flexibilidad, el decir que hoy aquí en Hong Kong son las 5 de la tarde, no tengo que pedir permiso. El que pues estaba comentando ahora mismo que hoy justo decidí que la semana que viene me voy a llevar a mis hijas a Taiwán porque quiero que mejoren el chino, y me voy con las mismas, me voy con mi ordenador que es mi negocio portátil, ¿no? Y no tengo que pedirle cuentas a nadie. Creo que la flexibilidad que te da el trabajar para ti mismo y la poca flexibilidad que hay en el mundo de la empresa. Eso es una de las cosas que realmente marca una diferencia, no solo en cómo trabajas, sino en tu vida.
También aterra mucho esa libertad cuando estás empezando. Yo me acuerdo los primeros meses y años incluso, y que te cuesta adaptarte a esa nueva libertad. Es curioso, tantos años de— yo he ido a una universidad, he seguido como el camino pautado, como dice Ray Dalio, esta barca con remos en un río cuesta abajo, sin remos, una barca sin remos en un río cuesta abajo, o sea, como mostrando cómo a veces no te has apropiado todavía de los remos y no estás remando tú, no estás plantando tus semillas del limón. Y salirte de ese cauce a veces cuesta porque dices, uff, preferiría que me dijeran que voy a las 12, tengo una reunión, preferiría tener mi nómina segura al final de mes y no depender de mis ventas. Preferiría a veces, no sé, tener este momento de café con empleados y que no todo el negocio dependiera de mí. Esa flexibilidad también yo creo que se va ganando y se va valorando conforme te la vas construyendo.
Puede ser completamente, y estoy de acuerdo. Dijiste que aterra, realmente es tal cual. Y hace no mucho escribí justamente una newsletter que era algo así como que Yo pensaba que iba, que al irme del mundo de la empresa yo iba a ser una buena jefa, pero que en realidad yo soy una jefa terrible. Solo tengo una empleada, que soy yo, pero me di cuenta que realmente me trato, me trataba fatal, en el sentido de que me exijo cosas que jamás le habría exigido a mis empleados. A veces a lo mejor estoy enferma y pues me sigo metiendo presión. Entonces muchas veces el tener esa compasión con uno mismo, ¿no? Muy importante. Entonces sí que he tenido mucho enfoque en intentar tener hábitos sanos, en intentar decir oye, hasta aquí se ha acabado el día de trabajo, poner el ordenador, porque otra de las cosas es que no tiene fin. Cuando tú trabajas para ti mismo siempre puedes enviar otra propuesta, siempre puedes enviar otro email. Entonces el poder poner un fin y el decir este, lo de ser emprendedora no va a tener un final un final, ¿no? Con un punto claro. Entonces lo tienes que establecer tú, muy importante.
Hoy sí, sí, gracias por decir esto porque muy identificado, me siento muy identificado. O sea, ahora más con el bebé, ¿no? Que termino el día de trabajo y digo, uy, va, hoy me ha sobrado media hora. Y digo, pues venga, me voy a meter a, no sé, Google Analytics a ver cómo van las analíticas, o Metricool, voy a programar otros 3 Reels más, o voy a dejarme ya escrito otro guión más para el vídeo de mañana. Y siempre hay como una faena infinita y es como, no, momento, para. Si has creado esto para tener flexibilidad, libertad y poder estar con tu hijo y con tu mujer, ¿no? Y te entiendo totalmente. Antes, hablando de hijos, me has comentado algo de tus hijas y tú escribiste un post o algo, el que tengo aquí tuyo recogido, Una nota, puede ser. ¿Qué historia quiero contarles a mis hijas cuando crezcan? Escribiste. Yo te quería preguntar un poco por el tema de las personas que tenemos hambre de vivir con autenticidad, porque yo leo esto y veo que aquí hay un deseo de vivir con autenticidad. No sé qué les quieres contar a tus hijas, me gustaría que me explicaras un poco qué significa eso para ti, pero viendo tu trayectoria yo ahí veo que le estás dando muchísima importancia a Eso, vivir con autenticidad de acuerdo a tus valores.
Pues eso viene un poco porque fue el detonante, fue la pregunta que me hice ese día que estaba contando que estaba en Australia y no conseguía trabajo. Ya llevaba 6 meses buscándolo y estaba en la playa con ellas y lo estábamos pasando genial con las olas y tal. Y me pasó ese pensamiento, esa pregunta por la cabeza de: ¿y qué historia les quiero contar? Y eso vino un poco, el contexto Porque me di cuenta que cuando yo no conseguía trabajo durante esos 6 meses, sin darme cuenta, había adoptado una mentalidad muy victimista. Y todas las cosas que me contaba, todas las excusas que yo me daba a mí misma, tenían una parte de verdad. Estoy en un país nuevo, soy una extranjera, tengo un nombre que no suena a inglés, ¿qué más? No tenía una network en Australia. Entonces como que me autoconvencía de por qué estoy en esta situación. Y en ese momento me dije, ostras, cuando mis hijas sean mayores, yo no quiero contarles la historia de, no, pobre mamá, es que estuvo en Australia y nadie la contrató porque allí tal. Me dije, no, no, yo quiero contarles una historia de la que ellas puedan estar súper orgullosas y digan, no, pues mi madre empezó a escribir cuando estábamos en Australia, estábamos separadas de daddy, y ahí fue cuando empezó. Y eso me da muchísimo, muchísimo orgullo, ¿no? El poder decir, oye, Puedes cambiar la mentalidad, esa mentalidad de victimista, decir no, no, yo estoy en control.
Ah, vale, o sea, lo usas más bien como un modelo mental, ¿no?
Como para salir de, para superar esos miedos o ponerte en marcha con lo que quieras hacer. Ese fue el detonante y a partir de ahí fue cuando me dije la otra parte, tienes que contestar a esa pregunta, no solo es un detonante, ¿no? La otra parte es bueno, ¿y cuál es la historia que les quieres contar? Y ahí realmente me di cuenta que yo quería que mi trabajo fuese algo más que simplemente un trabajo que paga las cuentas, que hasta ese momento, por mucho que me gustase Apple en su día, era eso, o sea, era la visión de Steve Jobs en su garaje, no era mi visión. Y entonces ahí fue cuando yo me pregunté qué es lo que me gustaría hacer y me dije pues me encantaría ayudar a la gente a vivir una vida más sana, no solo sana en el sentido físico, sino hacer algo que les guste, a tener su propósito, a reinventarse, Entonces mucho del trabajo que he hecho, incluso lo tengo aquí, este es mi primer libro, The Lemon Tree Method, se llama así, 19 lecciones para reinventarte. O sea, porque justamente la historia que les quería contar a mis hijas es, oye, no, mamá consiguió reinventarse en un momento pues que era bastante, bastante difícil. Y ahora pues lo que intento hacer es, sobre todo a través de la escritura, también del public speaking, es intentar pues que otras personas también consigan reinventarse, usar la creatividad a lo mejor para crear su negocio. La reinvención puede tomar varios, varios formatos y varios, varios vestidos, pero esa es la idea. Usarlo como detonante creo que es una pregunta para los que somos padres y madres que te puede ayudar realmente si estás atascado en un momento dado y luego te ayuda a reconectar con tus valores. ¿Qué es lo que quiero hacer? ¿Cómo quiero que me recuerden cuando ya no esté?
Y salir de ese piloto automático. Sí, sí, sí. Que muchas veces estamos en él. Y lo que has dicho de Steve Jobs me ha hecho gracia. Sí, es la visión de Steve Jobs en su garaje. De todas formas, seguro que aprendiste muchísimo ahí. ¿Dónde fue? ¿Dónde estuviste? ¿En qué ciudad con Apple?
Estuve en Hong Kong, pero era justo cuando Apple se estaba desarrollando en esta zona. Entonces participé en la expansión de Hong Kong, de Macao, en China, en Tokio también. Y luego en la formación estuvo genial porque me enviaron un poco por todas partes, desde Australia a Nueva York, California. Así que fue una experiencia genial.
¿Igual conociste a tu marido por eso o no? Lo de Australia.
No, lo conocí por el triatlón, que supongo que en otro momento de la conversación llegará.
Bueno, pues perfecto, me viene genial que digas esto porque justo iba a pasar al bloque de hábitos de salud, que eres una gran deportista, y ahora me quiero meter muy de lleno en todo, o sea, alimentación, nutrición, entrenamiento tuyo. Te hiciste un Ironman, perdóname mi ignorancia, 70.3 entiendo que es la edición, ¿o qué significa eso?
A ver, el Ironman, vale, que es el, digamos, el evento icónico, son 3,8 kilómetros de natación, 190 de bicicleta y luego una maratón que son 42 kilómetros. El 70,3 es la mitad, es la mitad, no, el doble no, es la mitad, que fue, yo he hecho los dos.
Es que claro, yo he visto que lo hiciste en China. ¿En dónde en China?
En un sitio que yo no conocía que se llama Hengqin, que está cerca de Macao, no muy lejos de Hong Kong.
Claro, tú hiciste 1,9 kilómetros nadando, 90 kilómetros en bici y 21 kilómetros a una media corriendo. ¿Por qué lo hiciste? ¿Qué te llevó a hacer eso?
A ver, he hecho he hecho bastantes, vale. No era el primero. Este ha sido el primero después de o sea llevo una trayectoria de Ironman, hice un Ironman entero, que es el doble, y ese lo hice con mi marido, que en su momento habíamos empezado a salir, pero todavía no era marido. Y creo que cuando crucé la meta dijo, esta chica vale. Pero no, había hecho bastantes, había hecho bastantes. De hecho, tuve, pues, antes de tener las niñas, bastantes años de hacerlo bastante cañero. De hecho, fui al mundial de medio Ironman amateur, que fue en Vegas en, no sé, 2012, una cosa así. Y luego ya, entre estar embarazada, las niñas, la pandemia y tal, tuve unos años de pausa. Y luego este ha sido el primero de esa distancia después de ser mamá. Entonces, para mí ha sido muy especial.
Ostras, y tanto que sí. Entonces, ¿cuándo estás hecho?
Pues el entero me hice uno, que fue en Australia. Que se fueron 12 horas y 41 minutos, que te acuerdas hasta el del minuto clavado. Y luego de estos, de haber hecho a lo mejor 6, unos 6 más o menos, 6 o 7.
Madre mía, Verónica, ok, qué pasada. Claro, esto me hila mucho con otra cosa que te quiero preguntar sobre el por qué haces estas cosas tan extenuantes a nivel físico, y es el tema de los secretos. Targets que dijiste una vez, y es que en el deporte todos tenemos un objetivo pues un poco más externo o público, que es obviamente terminarlo, decir que lo has hecho, demostrarte a ti mismo, ¿no? Supongo que pues eres capaz de hacer eso, que es muy importante. Pero hay uno secreto, ¿no? Que es el que realmente te empuja, o bueno, que te hace hacer eso. ¿Cuáles han sido para ti esos secret targets en estos Ironmans?
Bueno, depende, depende de cuál, ¿no? Por ejemplo, En el Ironman, vamos a hablar del Ironman, que es una barbaridad. Para que te hagas una idea, te dan creo que hasta 17 o 18 horas para completarlo. O sea, es una bestialidad de evento. Entonces yo simplemente con acabarlo realmente me daba con un canto en los dientes. Me parecía que eso era, vamos, como una de esas cosas, esas medallas de vida que puedes luego guardar para toda la vida. Entonces ese era mi objetivo, pero luego a partir de ahí me decía que si podías acabarlo en menos de 13 horas, la verdad es que sería un buen objetivo. Porque creo que los objetivos, cuanto más tangibles, más te ayudan a perseguirlos. Si no, acaba siendo todo un poco abstracto. Y no hablo solo del deporte, o sea, cuanto más lo puedas concretizar, más sabes, ¿no? Pues cómo, cuál es el color del éxito. Entonces ese era para ese. Y ahora en el último que hice, pues mi objetivo público era acabarlo en 6 horas. Mi objetivo mío secreto, que no se lo iba a decir a nadie, era acabarlo en 5 horas 45, y lo acabé en 5 horas 44. Así que por un minuto.
Toma ya, estás conectadísima con eso. Eso ya es ir llevando un control casi kilómetro a kilómetro, ¿no? Porque tienes que ir como auditándote, ¿no? ¿Qué tal voy de tiempo?
Sí, bueno, lo curioso, en realidad sería así, pero una pequeña anécdota. Mi reloj, que es muy importante el saber justamente el poder pues ir viendo y analizando cómo vas. No se cargó por la noche, entonces iba completamente a ciegas. O sea que no supe el tiempo hasta que ya iba en la meta final donde ponía el nombre, el tiempo, y decía, ostras, estoy justo por debajo de los 5:45. Entonces no tenía ni idea.
O sea que el reloj que tanto te estaba ayudando en los entrenos y que tan importante era para ver cómo ibas, la noche de antes, madre mía. Y eso que no era el primero, o sea que fíjate. Qué fuerte. ¿Qué reloj usas? Por curiosidad. Esto no va a ser un patrocinio ni nada, pero me dediqué un poco.
No, uso el Apple Watch. Aunque si eres triatleta, creo que el Garmin es mejor. Pero lo uso porque lo tengo todo centralizado. Mi app de deporte, que es Strava, para los que sois deportistas seguro que la conocéis. Entonces me gusta tenerlo todo en la misma, en el mismo reloj.
Ostras, y mentalmente también, ¿no? ¿Cómo gestionaste eso? Porque yo, bueno, lo máximo que he corrido es una maratón, pero me imagino a mí mismo en un día muy importante que me he preparado mucho y no sé, es como estrenar zapatillas y notar que te rozan en el kilómetro 5. Mentalmente te devasta. ¿Cómo gestionaste eso de, ostras, no tengo batería en el reloj, voy a ciegas?
Pues bueno, si quieres que te lo diga paso a paso. La natación no fue un problema porque normalmente no estás nadando y te paras para ver, oye, ¿cómo voy? Entonces eso no fue un problema. Acabas y ves el tiempo. Entonces la natación iba bien. En la bici normalmente tienes un monitor, o yo tengo un monitor que me ayuda a ver la velocidad. Entonces la bici iba bien. El problema es la carrera, que es lo peor realmente, porque en la carrera, cuando llevas 4 horas de carrera por detrás y empiezas a correr, ahí sí que no tenía ni idea. Entonces cuando iba pillando a alguien por el camino, íbamos más o menos al mismo, al mismo ritmo, le preguntaba, oye, ¿y a qué ritmo vamos? Claro, se pensaban que yo era una chiflada o una novata, como, pero bueno, ¿y tú no sabes a qué ritmo vas? Y un chico, por suerte, me dijo, oye, vamos a tal ritmo, vamos a intentar mantenerlo. Yo, venga, venga. Pero no tenía ni idea.
¿Las haces todas con tu marido?
No, la verdad es que a este lo arrastré yo. Algunas sí, algunas sí, pero tengo también mi equipo de triatlón, vamos con compañeros. Pero este sí me hacía ilusión porque era el primero después de más de 10 años.
¿Quién de los dos de la pareja le motivó al otro a empezar con las Ironmans? ¿O ya os conocisteis los dos?
Es que nos conocimos, nos conocimos a través de un club de triatlón.
Ah, vale, vale, vale, vale, vale, vale.
Sí, que eso es bueno, es muy buen sitio para conocer pareja.
Sí, sí, sí, sí, total, estás muy alineado, desde luego. Y eres madre de dos niñas, eres escritora, emprendedora, iba a decir triatleta amateur, pero ya con lo que me has dicho eres bastante triatleta pro. Mi audiencia, yo mismo, tenemos un problema, y es que sentimos que cuidarnos muchas veces es incompatible con tener vida. Entonces yo te quiero preguntar ahora, ¿cómo lo haces tú realmente? Es decir, Por ejemplo, primera pregunta: ¿cómo organizas tus semanas de poco tiempo para entrenar?
Bueno, es que esa pregunta me la han hecho tantísima gente, que mucha gente pregunta: pero tú, ¿cómo lo consigues? Y ahora yo me considero una privilegiada porque mis niñas ya son un poquito más mayores, entonces pues las puedo tener entretenidas mientras yo a lo mejor pues estoy haciendo algo de gimnasia en casa. O sea, yo cuando tenía los niños pequeños, pues como tú ahora, no tienes ese privilegio. Entonces Yo lo que intento es crear una vida, un estilo de vida que sea sano. Es decir, yo por ejemplo, cuando tenía las niñas muy pequeñas y estaba sola en Australia sin ningún tipo de ayuda, ¿qué hice? Pues como eran súper pequeñas, me compré un carrito doble. Entonces me iba a la playa con el carrito doble, sí, sí, y me ponía a correr. Hay una cosa, por cierto, que como os gusta mucho todo el tema deporte y tal, no sé si en España existe, pero hay una asociación que se llama Parkrun, parkrun.com. Organizan carreras de 5 kilómetros, es completamente gratis, vale. No, esto no es un patrocinio ni nada. En muchísimos parques por todo el mundo, más de, más de 100, muchísimos. Todos los sábados a las 7 de la mañana. Entonces yo lo que hacía era, a mí me encantaba correr, pero claro, con las niñas pequeñas no podía. Me las llevaba con el carrito doble y les decía, venga, Maya, corre un poco, venga, Alba. Corrían lo que podían. Y luego volvían al carrito. Y entonces, de que las mías son muy pequeñas, pues he ido creando este estilo de vida donde intento incorporar el deporte a todo lo que hago. Entonces, para contestarte, te quería dar este ejemplo que es un poco más extremo, pero yo he hecho un montón de senderismo pues con una niña colgando por aquí corriendo, que la gente me decía, pero esta mujer, claro, tienes que ir ajustando y creando ese estilo de vida. Una cosa que aprendí con el tiempo, y creo que puede ser útil. Yo cuando era más joven pensaba, como a mí me gusta mucho el deporte, si no puedo ir por lo menos para 45 minutos, no vale la pena. Pero claro, cuando tienes muy poco tiempo, lo que me di cuenta es que 20 minutos de hacer un sprint es muchísimo mejor que no hacer nada. Entonces cambié la mentalidad de, oye, si los 15 minutos que tengas, cógelos, los 20 minutos que tengas, no los desperdicies. Y eso me cambió muchísimo el chip. Porque al final, si vas con la mentalidad, no, es que si no tengo una hora, si no puedo ir al gimnasio, no, no, es con lo que te den tú te las apañas y consigues crear ese hábito. Entonces realmente lo del tiempo yo le he dado un poco una perspectiva distinta, y la verdad es que por muy ocupado que estés siempre le puedes sacar una forma de, pues eso, de los 20 minutos o de de buscar una forma de entrenar.
Esto se lo voy a pasar a— este corte se lo voy a pasar a mis clientes del programa de nutrición, porque muchos de ellos les ayudamos a lidiar con un tema más mental, de hábitos, de decir: no esperes a las condiciones ideales. Toda la gente quiere condiciones ideales, como la semana perfecta. Alfredo, no he podido, no lo he llevado bien esta semana, no he tenido una buena semana, no, pero ahora sí, ahora se me despejan varias cosas en el curro y ya voy a tenerlo todo ideal, perfecto. Y digo, no, te va a durar 5 días o una semana o 2 como mucho. Pero, y tiene que ver creo que con lo que dices, que cuando lo hago, también cuando pasas a la acción muchas veces y te das cuenta que con 20 minutos ya por lo menos no has dejado el contador a cero y lo has hecho, y lo vuelves a hacer y lo haces poco tiempo o no como te gustaría, pero lo haces, eso te va generando una bola de nieve que cada vez te importa menos esperar las condiciones ideales. Y tendrás semanas, me imagino tú, que tendrás muchos días de entreno y días que menos. Por concretar un poco, es que me interesa mucho, ya es por un tema de curiosidad. ¿Cuántos días entrenas ahora mismo, Verónica?
Yo creo que prácticamente todos, porque sí, pero porque no lo veo como una obligación. Es decir, cuando te digo entrenar, puede ser me voy una hora a hacer un hike por aquí. Pero realmente me encanta el que sea parte de mi estilo de vida porque además, y no sé si hablaremos de esto, para mí el estar bien físicamente, el salir a correr, es que me da una claridad para el trabajo, para pensar, para las ideas, que me parece que soy mejor madre, que soy mejor escritora, que soy mejor ponente después de correr. Es más, una de mis condiciones cuando voy a dar una ponencia, sobre todo si es una grande de 100, 200 personas, Digo, no, no, yo tengo que ir a correr aunque sea 20 minutos porque tengo que tener esa claridad que solo me da el salir a correr sin música, sin teléfono, sin nada, porque luego me siento muchísimo mejor. Y es más, yo siempre digo que cuando voy a correr salgo con un problema y vuelvo con una solución. Y es que es clavado.
Uy, voy, va. O sea, que sales sin música.
Sin música.
Esto me cuesta a mí mucho. Yo salgo, ¿sabes cómo salgo? Con podcast. O sea, igual me pongo un podcast o me pongo una conferencia y salgo a correr. Y siento que no, igual no conecto tanto con esos problemas y puedo solucionarlos. Como, pues te voy a copiar, te voy a copiar y haré eso. Saldré sin—
No, y luego, Alfredo, yo creo que también cada forma de hacerlo tiene su momento y su lugar. A lo mejor si te falta la motivación, yo por ejemplo uno de los medio maratones que corrí últimamente la hice con música y fue como, ostras, que no me siento ni cansada, me dio una motivación que fue una pasada. Entonces si eso te da motivación, genial. Pero en mi caso, si realmente voy porque quiero tener ese foco, esa claridad mental, a lo mejor quiero escribir una newsletter o tengo lo que llaman el bloque de los escritores, writer's block, que te sientes como que tienes una idea medio atragantada. Es que el correr a mí es lo que me ayuda, digamos, a desenredar todas las ideas.
Sí, sí, sí, 100%, y te entiendo mucho lo que dices, pero está bien. Probaré a salir sin estímulos alguna vez. 7 días, vale, vale, vale. En Hong Kong se ha puesto de moda el tema del rucking. ¿Sabes lo que es esto? Que es como caminar con peso. Es que sigo en Substack el número 1 en mi sector, que se llama Michael Easter, Está bastante promocionando este tema del racking, que sí que lo conocía, que a muchos pacientes les hemos dado esto, ¿no? Que es caminar con lastre, con peso. Pero veo que es que me ha recordado cuando has dicho de lo del park running, porque hay en Estados Unidos como un movimiento de gente que queda con sus mochilas lastradas de 20 libras o 30 libras a caminar.
Aquí la verdad es que no mucho. Hong Kong como de fuera parece solo que es una gran metrópolis, pero realmente el 90% de Hong Kong son parques naturales con mucha montaña. Entonces Hong Kong es un lugar ideal para ultramaratones y cosas así. Entonces lo que hace mucha gente es ir con peso para los entrenamientos, pero no se ha socializado tanto como en Estados Unidos, que ahora sé lo que dices, lo del rucking.
En Estados Unidos sí, y además de cardio o de Running o hike, haces también algo de fuerza?
Sí, porque me dicen sé que es bueno y ya estoy en los cuarenta y pico. Entonces sí, no porque me guste realmente lo lo confieso. Además creo que es importante reconocer que crear hábitos también es hacer cosas que a veces no te gustan. O sea, a mí lo del lo del cardio en inglés hay una expresión cardio bunny que es como un pues un conejo cardio, ¿no? Sería la traducción. A mí no me cuesta ir a nadar, ir a correr y tal. Pero lo de estar en un gimnasio me cuesta mucho. Entonces sí que intento 2 veces por semana, y ahí es cuando sí que hago que mi marido sea el que me arrastra, porque a él sí le gusta. Entonces lo intento porque me parece que es importante el centrarse no solo en la parte cardio, que está muy bien, pero en otras 2 cosas. Una es el tema de la fuerza, sobre todo como te vas haciendo más mayor, que vas perdiendo músculo. Y el otro, que también es muy importante y lo noto, es el tema de la movilidad. Entonces intento hacer también stretching, que tampoco es una cosa que me apasione, pero sé que es muy bueno para mí. Me ayuda además a correr más rápido porque tienes más elasticidad. Entonces son las otras dos cosas que intento hacer como parte de mi rutina física.
¿Qué haces de stretching, si te puedo preguntar?
Sí, sí, hay una aplicación, tampoco estoy afiliada, pero me encanta, llevo años haciéndola, que se llama Plyability. Es playability.com y me gusta mucho porque, como yo no soy de yoga y de pilates, que sé que está muy bien, pero es que no es lo mío, hacen como si fuese estiramiento pasivo. Es decir, que estás en la misma posición, pues ya sea como con las piernas estiradas o distintas posiciones, como 2 o 3 minutos sin hacer nada. Entonces eso realmente te ayuda con el cuerpo y también te ayuda con la mente, te ayuda a relajar.
O sea, es sin peso, no aplicas peso, no estás poniendo cargas.
Eso es para la parte de stretching, la parte de estirar. No para la parte de lo que es peso. Yo hago mi propia rutina, no sigo un programa pues como sea, una aplicación más específica.
Entendido, entendido.
Pero sí uso pesos, sí uso pesas, sí.
Usas pesas, pero más para la parte de fuerza, ¿no? Para entrenar resistencia de masa muscular, ¿no?
Correcto.
Con peso. ¿Qué tipos de ejercicios haces en esos días de fuerza?
No sé decirlo en español, entonces yo te lo digo en inglés y tú me— Vale, pues cosas como, por ejemplo, los bench press.
Ok.
Pues eso es uno. A ver, yo lo hago sobre todo para la parte de abajo del cuerpo, tengo que reconocer. Sobre todo, sobre todo porque como la parte de arriba ya hago bastante pues natación y demás, y luego hago pues sobre todo para piernas, trabajo mucho con lo que es la pelota elástica. Sí, pues con eso, con eso también. Y ejercicios de suelo con tu propio peso.
Ah, vale, entendido. Entendido. Ok, vale. Pero el bench press lo haces con pierna, no, no con pectorales y brazos, no. Entiendo que es de tren inferior el ejercicio. Vale, ok, ok.
Sí, es que no sé, no sé ni los nombres, los que son de abrir y cerrar las piernas.
Sí, sí, sí. Bueno, hay muchos de estos. Sí, claro. O sea, tú fíjate, estás muy enfocada en tren inferior. Claro, esos 2 días que te viene fenomenal, no solamente para prevenir masa muscular y pérdida de hueso, que todavía no estás en ese punto, pero, pero es muy importante. Y encima te da también, te fortaleces tendones, fortaleces articulaciones, que para las carreras que tienen tanto impacto es verdad que es muy importante, ¿no? Y muchos corredores lo subestiman, y cuando añaden esto a su rutina es cuando mejoran tiempos. Lo del stretching que has dicho es fundamental porque incluso bajan el los tiempos es una ayuda muy importante y muy clara.
Es que yo lo noto muchísimo. Y además, yo hace algunos años empecé a tener ciática, que me imagino que alguno de tus pacientes lo tendrá también. Y me ayuda muchísimo el fortalecer la parte de los glúteos y demás. Y el estiramiento también me ayuda muchísimo. Entonces, pues lo hago por motivos, pues porque me van a ayudar con la performance, me van a ayudar a ir más rápido, me van a ayudar pueda prevenir un problema de salud que yo ya sé que tengo.
Tú me imagino que tendrás un umbral aeróbico altísimo porque habiendo corrido tanto y pruebas tan largas, vamos, no sé si te has hecho alguna vez alguna prueba de esas de VO2 máxima o algo así, o no, o no te has hecho de las tuyas.
No, no me las he hecho. A ver, son muy, muy comunes aquí en mi equipo de triatlón, pero la verdad es que no me las he hecho. Pero sí que sé que tengo una capacidad aeróbica y anaeróbica bastante, bastante potente.
Claro, tiene sentido, porque muchas veces nos gustan aquellas cosas para las que tenemos una habilidad natural. Y entonces no me extrañaría nada que en tu caso te guste tanto correr porque tú también tengas una capacidad innata entrenada, pero también muy innata de, oye, pues es que corro y puedo con todo, ¿sabes? Es curioso porque cada uno somos un mundo, ¿verdad? Y hay gente que me he conocido, entrenadores de gimnasio, que me dicen, guay, es que me pongo a correr y me vuelvo loco, o sea, se me va la olla, o sea, es como que lo cíclico, lo rítmico, me destroza. Yo necesito pesas, necesito peso. Y luego después tú me dices todo lo contrario, ¿no? Es como, qué curioso cómo las personas cada uno encontramos como lo que más nos funciona y lo que no. Y pasando un poco a la alimentación, ¿cómo lo haces? Es decir, ¿tú planificas tu semana, Verónica? Porque te tengo como una persona muy organizada, entonces yo me imagino que, no sé, igual llega el sábado, el domingo, igual ahora me dices, qué va, Alfredo, no hago nada de eso, todo el día comida domiciliaria. Pero no sé, ¿planificas un poco la comida de la semana para la familia? ¿Cómo lo haces?
Mira, te voy a decepcionar muchísimo con mi respuesta, pero va a ser una respuesta muy honesta. Mira, yo antes de meterme con el tema del deporte, cuando tenía veintipico y tal, mi estilo de vida era muy diferente. Yo iba al gimnasio, pero era más pues por eso de estar fit y estar bien, y me metía en dietas y cosas de esas, y no era nada sostenible realmente, porque haces una dieta, pierdes 2 kilos, y luego dejas la dieta, vuelves a lo mismo. Entonces lo que he hecho a lo largo de los años es, en vez de hacer dietas, aprender sobre la nutrición para comer de forma más equilibrada. Entonces lo bueno es que yo hace a lo mejor, no sé, 15 años que no me doy un atracón porque no tengo esa ansiedad. También es verdad, y esto me vas a querer matar, pero yo como pues un chocolate a lo mejor todos los días o un dulce. O sea, no, no me privo, pero porque no me privo nunca me como una tableta entera tampoco. Entonces para mí tiene mucho que ver con la mentalidad. Yo creo que muchas veces en la comida abusamos no porque tengamos muchísima hambre, sino porque nos da ansiedad o estamos comiendo delante de la tele, tenemos otros hábitos que vamos arrastrando. Entonces realmente yo la comida cambié mucho mi relación, y antes era un poco una relación más de culpabilidad con la comida, en el sentido de que si comías más de la cuenta te sentías culpable. Ahora no, ahora a mí me encanta comer. Si un día me paso un poco, al día siguiente digo, oye, modera un poco. Pero realmente creo que conseguir tener esa relación positiva con la comida es una cosa que te cambia la vida.
Me alegro mucho que digas esto porque, no, no, no, no, me alegra de verdad, no te voy a echar la bronca para nada, al contrario, yo soy de esa mentalidad también de disfrutar. O sea, un 85%, yo practico más bien un 90-10%. Pero yo a todo el mundo le digo, con un 80-20 te va a funcionar. Y mucha gente no ve a personas, puede ver a una persona como tú que corre Ironmans, que da conferencias en público, que escribe libros, como una persona muy disciplinada, que es una palabra que se usa mucho con una connotación como muy de máquina, de robot, ¿no? Y para nada, o sea, acabas de decir que que no, que todos los días comes chocolate, que no te privas de si te gusta un dulce y te lo tomas. Y eso es muy importante que lo digas, me alegro.
Y también una cosa importante es saber, yo te he hablado de la parte de los chocolates y tal, pero el comer de una forma que sea equilibrada, el saber, pues oye, no voy a comer todo carbohidratos, pero que los carbohidratos también son importantes, tener proteínas, o sea, entender un poco los básicos, porque eso es lo que te ayuda para tener esa dieta equilibrada y luego no llegar al sábado o al viernes y decir qué bien que ahora es el fin de semana y vas a tirarlo todo por el aire, ¿no? Para luego llegar el domingo y sentirte fatal. Y lo sé porque yo lo he vivido, o sea, realmente sé que hay mucha gente que pasa por lo mismo. Y a mí me encanta una cosa que también he cambiado: cuando yo me voy de vacaciones, que mucha gente dice bueno, como estoy de vacaciones paso No, a ver, yo de vacaciones como y disfruto y tal, pero no me voy a pasar porque realmente yo quiero tener un estilo de vida que sea, que sea sostenible. Entonces, si vas a un buffet, vale, comes un poco más, pero no tienes por qué ir todo muy binario, no todo muy radical, o comes súper bien durante la semana y luego el fin de semana lo tiras todo por la ventana. Y yo creo mucho en el equilibrio en general y en la comida también.
Sí, sí, sí. Y ahora, bueno, igual en Taiwán pues es un poco más ir improvisando cada día, pero yo me imagino que en tu semana, o igual sí, no lo sé, pero que tampoco improvisáis, ¿no? Es decir, ¿te planificas la alimentación de comidas, cenas de toda la familia entre semana o no? ¿O vas...?
Pues lo voy haciendo un poco. Me gusta mucho comer cosas frescas y aquí tenemos la suerte de que podemos comprar cosas de el mismo día. Entonces más o menos tengo una planificación de lo que voy a hacer, pero con flexibilidad. Entonces pues voy viendo un poco y lo que intento también es mezclar. Es decir, pues si un día hemos hecho pues más pasta, por ejemplo, pues al día siguiente pues tener más proteínas, por ejemplo.
Qué bueno. Sí, sí, que entiendo. Tú has aprendido mucho, o sea, has aprendido de nutrición y ya luego tú te vas organizando de esa manera. Conociendo un poco el porqué. ¿Y hay alguna receta que os guste a todos? ¿Me puedes decir una receta que os gusta a toda la familia?
Una receta que nos guste a todos. A ver, déjame que piense. Bueno, nos encanta la lasaña. A todos.
Dime lo que sea. ¿Cómo la hacéis la lasaña?
Con ternera.
Muy bien.
Con ternera, con un poco de verdura también. Esa nos encanta. Y luego, bueno, mi marido es australiano, entonces aquí son carnívoros. Los 3, yo no tanto, pero les encanta un filete.
Así, ostras. Sí, sí, sí, vale, vale, muy bien. Y bueno, eso era un poco preguntarte cómo te organizabas y cómo hacías para ponerte fácil la opción saludable entre semana, ¿no? En lugar de, pues eso, que la opción fácil a veces parece que es todo lo contrario, comer ultraprocesado o pedirte comida a domicilio. ¿Cómo lo hacéis en casa? Un poco eso también, para ponéroslo fácil o lo más fácil posible el comer sano.
Yo creo que lo de ponerse las cosas fáciles funciona para todo, no solo para la comida. Me imagino que todos en vuestra comunidad habréis leído el libro de James Clear, Atomic Habits. Me imagino que lo habrás nombrado muchas veces, y uno de los ejemplos que siempre comenta es lo de hacer los hábitos fáciles. Y dice, por ejemplo, un ejemplo que se me quedó grabado, el de las zapatillas: si vas a correr, deja ya la ropa y las zapatillas fuera porque ya es una cosa menos y haz el hábito fácil. Pues esa misma, en realidad, es una forma de pensar, es una mentalidad. Lo mismo lo puedes aplicar a cualquier otro ámbito, o en este caso, a la comida. Desde el momento que vas al supermercado, tú ya estás haciendo esa planificación de: oye, hazlo fácil. Yo sé que si voy a comprar frutas y voy a comprar verduras y ya la voy a tener preparada, pues a la hora de abrir la nevera, si tienes ya unas fresitas cortadas, si tienes pues el brócoli que ya está hecho, es mucho más fácil hacer esa opción que decir, ostras, tengo que empezar de cero y ahora, ¿qué hago? Pues la pizza congelada o llamo a domicilio.
Justo, me gusta mucho además que saques el libro de James Clear porque quería pasar al siguiente bloque, que es un poco hablar de escritura, y que tú eres escritora y te gusta mucho escribir. Y empezaste a escribir en 2022, te he leído decir, me puedes ahora decir que estoy equivocado, por eso te digo, sin plan, sin audiencia, sin saber si alguien te leería. ¿Por qué la escritura, Verónica, es tan importante para ti? ¿O por qué escribir?
Pues en ese momento, y creo que para mucha gente que escribe, era simplemente un canal como de autorreflexión, como un canal de expresión personal, como si fuese un poco un diario, ¿no? Como estaba en esa situación pues de estar sola, pasaba muchas horas sola también, sola en Australia porque las niñas estaban en el cole. Entonces fue un poco pues como para darle sentido a todos esos pensamientos. Y luego lo que ocurrió, yo empecé escribiendo en LinkedIn, fíjate tú, porque como allí pues era un poco donde tenía algo de audiencia por mi corporate background, entonces empecé allí. Y lo curioso fue que al empezar a escribir, aunque tenía muy poco engagement, alguna vez me llegaba el comentario de, oye, esto me ha encantado, yo estoy pasando por algo similar. Y empecé a ver que tus ideas, lo que tú compartes, que muchas veces tú piensas que a la gente no le interesa, pero hay gente que se va a sentir identificada porque han pasado por algo parecido o porque les ha gustado cómo lo has explicado. Y entonces fue como un momento bombilla de decir, ostras, estas ideas que tengo a lo mejor las podría organizar, a lo mejor podría intentar llegar a más gente. Entonces yo no empecé a escribir con la idea de llegar a más gente, realmente yo empecé a escribir con la idea de encontrar un trabajo en LinkedIn. Así fue como empezó y el plan se desvió un poco porque empecé a ver, oye, pues hay cosas que estoy contando que a la gente le gusta, que puedo tener un impacto más allá de simplemente buscar un trabajo.
Ostras, qué bueno, no esperaba esto. Porque tú ahora tienes esta mentalidad de escritora, ¿qué te parece? ¿Por qué crees que Atomic Habits o Hábitos Atómicos ha sido un libro tan exitoso?
Pues te voy a decir dos cosas. La primera es una táctica que la gente probablemente no la conoce, que es más del mundo de los escritores. Yo cuando leí ese libro, que me parece que es fenomenal, me dije, ostras, Qué guay, ¿no? Que este hombre que le encantan los hábitos y tal ha escrito este pedazo de libro y fue como el bombazo. Luego empecé a investigar un poco y James Clear, cuando lanzó su libro, él no lanzó un libro para ser descubierto. Él ya tenía una newsletter de 500.000 personas.
500.000, claro.
Eso mucha gente no lo sabe. Claro, el hombre de los hábitos, él sabía, él sabía de sobra que él no se iba a lanzar al vacío. Claro, estaba todo muy calculado y muy estratégico. Esto la mayoría de la gente No lo sabe, yo no lo sabía, lo sé porque estoy metida en el mundo de los escritores y porque cuando yo lancé mi libro y no tenía audiencia, nadie lo compró al principio. Entonces me dije, ostras, tendría que haber hecho lo que hizo James Clear. Entonces, por una parte funcionó bien, pero es lo que muchas veces vemos en el mundo de los hábitos también. La gente solo ve el tip del iceberg. En el caso de James Clear, la gente ve su libro, ostras, mira James Clear, lo popular que ha sido. Ese hombre llevaba años hablando de hábitos, llevaba años pico y pala, pico y pala, creando esa comunidad de gente que ya estaba interesada en su trabajo. Para mí eso tiene muchísimo más mérito que el decir, no, es que escribió un libro, alguien lo descubrió y de repente se hizo famoso de la noche a la mañana. A mí, que a ti, que nos encanta el tema de los hábitos, de la constancia, ese hombre era súper disciplinado. Entonces parte de eso es que él mismo se aseguró de que su libro fuese un éxito. Eso es el número 1. Y el número 2 es por el mismo contenido del libro, que te habla de los hábitos de una forma muy micro. Entonces, así como muchos otros libros de ese estilo hablan más de los principios, un poco más en abstracto, él te dice deja las zapatillas delante de la puerta, o te dice cosas que son muy prácticas. Por ejemplo, yo cuando empecé a escribir, yo nunca decía soy escritora porque tenía un síndrome de impostor, y una cosa que que él te dice en el libro, que me parece fantástica, es adopta la identidad. Es decir, en vez de decir no, voy a ir a correr, no, yo soy una corredora, o yo soy triatleta. Yo no digo hago triatlón, digo no, no, soy triatleta porque esta es mi identidad. Y creo que lo que estamos hablando hoy es una cosa genial. No, yo soy una persona sana, o soy una madre presente. Y esa idea de adopta la identidad, aunque sea una cosa que todavía está en proceso, Entonces, ese tipo de, digamos, prácticas o hábitos muy tangibles que los puedes adoptar ya mismo, creo que eso hace que su libro no sea solo un libro, sino que se pueda transformar en algo muy práctico.
Sí, te entiendo. Es muy accionable, ¿verdad? Es todo listo para usar. Es verdad, lo lees y estás inmediatamente ya como llevándotelo a tu vida, y eso es claramente una una gran habilidad que tiene, de una gran enseñanza para los que escribimos, de piensa en quién te está leyendo y hazle la vida más fácil. No en darte gloria a ti pues eligiendo las palabras pedantes o bonitas para que vean lo bien que escribes, sino soluciona de verdad un problema a alguien y házselo útil. Me gusta que hables de un poco cómo construir la audiencia y cómo tener éxito. Yo no lo había pensado así. Y porque tú luego, aunque de Lemon Mind, de Lemon Tree Mindset, dices que no lo compró casi nadie al principio, luego firmaste con Penguin un contrato con The Anti-Procrastinator, que es otro libro que has escrito, uno de los 3, que hablas de la procrastinación, ¿no? Que no se resuelve con más disciplina, sino con más autoconocimiento.
Lo tengo aquí con el pingüinito.
Ahí está, ahí está, ahí está. Eso, claro, cuando dices que no se resuelve con disciplina sino con autoconocimiento, me gusta y me recuerda mucho a lo que me pasa con los hábitos de salud, ¿no? La gente muchas veces, todas las semanas que empieza gente nueva en el programa, 2 de cada 3 personas me dicen lo mismo, lo mismo, y es: sé lo que tengo que hacer pero no lo hago. Entonces te quiero preguntar, tú que has investigado tanto este tema y te has hecho tan experta en este tema, ¿Qué puedes decirle a esas personas y cómo podemos hacerlo sin abandonar?
Pues a ver, he escrito un libro sobre este tema, vale, te aviso. Entonces podríamos tener otro, otro capítulo. Mira, te voy a decir la parte que más le gusta a la gente, que más les ha ayudado, es la parte en la que he creado y describo 6 perfiles distintos de procrastinadores. Entonces, a través de esos perfiles la gente se identifica. No te los voy a decir todos, pero está pues el típico, el perfeccionista, por ejemplo, o el soñador, o el rebelde, que tienes que hacer algo que no te gusta nada, pero sabes que lo tienes que hacer y te pasas más tiempo quejándote que haciendo la tarea que tienes que hacer. Y entonces, cuando ya la gente se ve identificada y empieza a ver el porqué, oye, el perfeccionista, pues a lo mejor es porque pongo pues la barra del listón demasiado alto, ¿no? Pues, ¿qué es lo que puedo hacer? Oye, pues bájale un poco, da un primer paso. Es un poco empezar por el final y luego dar un poco marcha atrás para entender cuál es el motivo, ¿no? Cuáles son pues las barreras que te están impidiendo dar ese paso. Entonces creo que el empezar a entenderse a sí mismo te ayuda mucho. Y te voy a poner un ejemplo, porque es que todos procrastinamos de manera distinta. Yo cuando escribí el libro, antes de escribirlo, pensaba que yo no procrastinaba, por eso lo escribí. Y cuando empecé a hacer toda la investigación, descubrí un tipo de procrastinación que me dije, esa soy yo. Y es la persona que siempre tiene una lista de cosas y la lista va creciendo, pero voy evitando las cosas que no me gustan. Entonces creo una vida muy activa, siempre estoy haciendo cosas, no me voy a estar pues en el sofá viendo la tele, para yo autoconvencerme de que yo no estoy procrastinando. Pero en realidad, las cosas que no me gustan hacer las finanzas, la parte de administración, la tengo ahí colgada. Y mi lista de tareas y de cosas que hacer cada vez va creciendo más. Entonces, esto es lo que se llama procrastinación activa. Yo solo lo descubrí cuando iba haciendo mi propia encuesta. Me dije, ostras, al final he tenido que escribir un libro para entender qué tipo de procrastinadora soy.
No, pero eso me parece muy honesto. Es verdad, es verdad. No lo escribes desde un lugar elevado de ya he resuelto todo esto y te lo vengo a contar a ti, que eres un pobre mortal, sino oye, yo misma he descubierto cosas incluso escribiéndolo. Me hace mucha gracia porque la gente de Pixar, a mí me gusta mucho el cine, los guionistas dicen, bueno, algunas de las mejores películas de Pixar, que las han escrito un puñado de gente, Andrew Stanton y Lasseter, decían los mejores guiones son aquellos en los que descubrimos que cuando empezamos no tenemos ni idea sobre una pregunta. O sea, empezamos con una pregunta pero no tenemos claro si esa creencia sobre la vida es cierta o no. Y es en la medida en la que nos lanzamos a escribir y empezamos a explorar esa historia del personaje cuando descubrimos muchas cosas, y entonces nos cambia nuestra propia visión de la vida. Y eso me parece muy, muy interesante, la verdad, que no escribieras el libro desde la óptica de lo sé todo sobre cómo no procrastinar, os lo voy a explicar, sino que descubrieras que tú también procrastinabas de una forma que no no había saltado el radar. Me marcó mucho, no sé a ti, bueno, te voy a decir 2 libros que me han marcado mucho, que creo que van muy en la onda de lo que escribes tú, que son 4000 semanas de Oliver Burkeman, que es la idea de que no se trata de hacer más, sino de aceptar que el tiempo es finito y elegir mejor. Que esto me marcó mucho porque yo soy muy activo y me gustaría hacer muchas cosas y no da tiempo para hacer todo. Y me dirigió mucho al tema de la sabiduría, que es un poco elegir los fines en lugar de preocuparte demasiado por la productividad, que es hacer más, o bueno, o hacer todo lo que quieres hacer y encontrar los recursos, sino el hacerte las preguntas de qué merece la pena consagrar mi tiempo. Entonces ese es uno. Y otro que también me recuerda mucho a lo que escribes tú, Verónica, es The Pathless Path de Paul Miller, que es sobre construir tu camino cuando no hay un mapa O sea, un poco por lo que haces tú, tu emprendimiento unipersonal y el mío. ¿Hay algún libro además de estos que te haya cambiado un poco la forma de ver la vida?
Pues sí, hay uno, y muy diferente de lo que dices, pero que tiene un poco que ver con el ikigai, con tus principios y demás. Uno de los países en los que viví, que comenté al principio de todo, es Brasil. Y cuando era adolescente, tenía a lo mejor 12 o 13 años, en el cole nos hicieron leer el libro de Paulo Coelho, El alquimista. Y eso, o sea, tenía 12 o 13 años, pero fue un libro que me marcó muchísimo. Y además que para mí personalmente, con el estilo de vida tan nómada que he tenido, siempre me ha identificado mucho con esa historia de ir dando tumbos por el mundo, pero que luego al final puedes tener tu base y las cosas que son importantes para ti. Ese libro me encantó desde muy pequeña. Y luego otros libros que me han gustado mucho, The 7 Habits of Highly Effective People, que te habla pues de eso, de hábitos, pues desde para influenciar, también toca un poco en el tema de liderazgo.
Sí, sí, sí, ese es un mítico, ese de Covey, Stephen Covey.
Stephen Covey, sí, que además uso muchas de sus frases pues en ponencias y cosas así, porque tiene frases así muy cañeras que marcan. Pues me va muy bien si quieres acabar una ponencia con una de sus frases.
Tienes toda la razón. Lo más importante es que lo más importante siga siendo lo más importante. Esa creo que es de él. Y es muy buena porque dices, bueno, parece una redundancia, pero en realidad tiene todo el sentido y te acuerdas de ella porque es muy fácil de acordarte. Es como un poema. Hay una frase que Entrando ya en la parte de propósito, que es la última, que me ha marcado mucho hace un año, es lo que te decía hace un momento: saber cómo conseguir lo que quieres es importante, pero saber qué merece la pena querer lo es más. ¿Cómo haces tú para elegir esos fines? Porque te gusta escribir, pero para la gente que somos curiosos, ¿cómo se puede acertar a la hora de elegir?
Yo soy muy fan de la curiosidad. Creo que muchas veces para elegir, si yo en el momento en el que me vi desempleada y demás, si no hubiese tenido esa curiosidad, no habría descubierto un nuevo camino que realmente me encanta. Me encanta escribir, me encanta hacer podcast como estamos haciendo ahora. O sea, realmente lo doy todo. Entonces creo que tener esa mentalidad abierta de decir, oye, voy a descubrir cosas, voy a probar cosas distintas, creo que eso te puede ayudar muchísimo. Y te enriquece muchísimo. Yo por eso siempre que he tenido la oportunidad, por ejemplo, de irme a países nuevos, me he dicho, oye, me voy con la maleta morada, ¿sabes? Y a descubrir.
Y ahora mismo, ¿hacia dónde llevas tu curiosidad? O sea, ¿cuál es tu fin a nivel profesional? ¿Hacia dónde va? ¿Hacia la parte de escritora y conferenciante?
Pues yo creo que sí, o sea, ha ido evolucionando. Yo empecé solo con la escritura. Luego empecé a más la parte de crear comunidad, escribir online, que es bastante distinto de simplemente escribir libros. Luego empecé con la parte de hablar en público porque realmente me dije son canales, simplemente son canales distintos, pero el mensaje da igual que sea un libro, un curso, un podcast o una ponencia. Y ahora que ya tengo más o menos establecidas las bases de mi negocio, lo que me gustaría pues es empezar, digamos, a cómo hacer más una expansión. Por ejemplo, en mi caso, la parte española solo la empecé hace un poquito más de un año, que con una newsletter, que es como me conoces, de hecho, con El Limonero. No tengo ningún libro en español, apenas he hecho una ponencia en español, he hecho algunos, algunos podcast. Entonces me gustaría mucho explorar la parte de cómo internacionalizar lo que estoy haciendo.
Qué curioso, o sea, pero es internacional a la inversa, porque claro, es internacionalizar de la parte anglosajona que tú ya tienes muy sólida a la parte española que también tienes.
Exactamente, sí, sí. Y bueno, en un futuro, pero esto ya es, digamos, soñando a lo grande, me encantaría poder hacer otras cosas con los demás idiomas también. Me encantan los idiomas, siempre me ha encantado, pero claro, para eso realmente necesito más horas en el día, creo.
Eso es a lo que yo quería llegar, que me cuentes un poco tus sueños y tus objetivos a largo plazo, tus fines. Y, o sea, ¿y cuántos idiomas hablas a día de hoy?
6. ¿6?
¡Qué fuerte! Madre mía. ¿Y cuáles son? ¿Son español, inglés?
Portugués, francés, italiano, porque viví allí también, y chino.
Madre mía. Ah, claro, y chino. Tiene todo el sentido. Vale, tienes una note que dice: 2026, no hay límites ni barreras, nunca las hubo. Yo ahora te quiero preguntar una cosa, ¿de verdad crees que no hay, nunca hay barreras ni límites? O sea, ¿no hay días en los que pienses qué narices estoy haciendo y si merece la pena todo lo que hago?
Muchísimos, muchísimos, muchísimos. Por eso yo escribo estas notes, para autoconvencerme, porque yo creo muchísimo en el poder de los mensajes y lo que tú te dices a ti misma. O sea, claro que hay muchísimos días, sobre todo cuando empezaba, que quería tirar la toalla y demás. Pero una de las cosas muy importantes, y de hecho la comento, es una de las lecciones de los capítulos en mi libro, es el poder del lenguaje positivo. O sea, en el deporte es lo mismo. ¿Cuántas veces cuando estaba en el medio de mi carrera en China la semana pasada, en el medio aeródromo, me decía yo qué estoy haciendo aquí? ¿Y por qué no me voy a mi casa con mis niñas? Pero ahí es cuando la mente te dice, oye, tú estás haciendo esto porque realmente quieres hacerlo, porque tienes un objetivo, porque tienes una visión más allá. Entonces realmente estos mensajes te los tienes que ir dando a ti mismo. Claro que barreras, o sea, todos los días, pero creo que es un poco esa superación personal, ¿no? Que te tienes que ir convenciendo a ti mismo.
Claro, te tienes que ir convenciendo porque tienes posts virales, pero seguro que habrá momentos en los que digas, oye, ¿y por qué este post no funciona? ¿Y por qué esta newsletter no ha funcionado? ¿Y por qué no he tenido más ventas con este lanzamiento? ¿O por qué El Limonero no está ahora mismo en 100.000 seguidores? ¿Sabes? O sea, todo eso, ¿no? Como decir.
Sí, y hay una cosa que la gente no te prepara mucho. Yo cuando empezaba, lo que me costaba mucho era lo de arrancar. Y mucha gente me dice es que lo más difícil es arrancar, es arrancar. Pero ahora ya, después de llevar 3 años haciendo lo que estoy haciendo, Muchas veces lo difícil es cuando llegas un poco a un plató, que te quedas un poco estancado. Dices, oye, qué bien que tengo lo que sea, 10.000 suscriptores o lo que sea, pero es que llevo atascado en este punto. Para eso no te preparan. Desde fuera la gente piensa, pues mira qué bien, Alfredo con 9.000 suscriptores, ya tienes éxito. Pero claro, tú quieres seguir creciendo y el crecimiento muchas veces no es lineal y la gente no te prepara para eso.
Por eso, por eso quería que me profundizaras en, no sé, un aspecto de ti más de decir, oye, hay días, Alfredo, que sí, que yo también quiero tirar la toalla y que digo, me cuestiono un poco lo que hago, pero oye, ese monólogo interior positivo que me has dicho pues me mantiene a flote, ¿no? Y sigo. Y me identifico mucho con eso porque, porque sí, yo también tengo muchos momentos de decir, pero ¿y cuál es el propósito de esto? Hace poco me he leído esto, ahora que me dices del estancamiento, no sé, bueno, un libro que se llama 10x Is easier than 2x, que básicamente la tesis del libro es: en tu vida, cuando emprendes, trata de poco a poco ir desprendiéndote de ese 80% de tareas que te mantienen atado. Céntrate en el 20%, que son las que representan quizás tu habilidad única y que es donde más valor aportas. Y el resto ve pues como delegando, ¿no? Que esto va un poco en contra del negocio unipersonal que predica nuestro amigo Justin Wells, porque al final es como, vale, necesito equipo porque si no, nunca voy a hacer esto. Pero creo que también, si le das una vuelta, igual se puede llevar el término unipersonal. Pero básicamente es, yo lo que te quiero preguntar, Verónica, es tú que has pasado muchas veces por la encrucijada de qué hacer con tu vida, porque yo ahora tengo el programa de nutrición online y a veces me pregunto si debería escalar, aumentar equipo, o debería dedicarme a crear contenido, que es otra forma de ayudar a la gente, y escribir libros o hacer un podcast quizás, que también me apasiona. Entonces, tú que has pasado un poco por, o entiendo que te puedes también plantear estas cosas como yo, no lo sé, ¿qué consejo le darías a alguien que tiene algo que funciona pero no sabe si es el juego correcto o si debería cambiar de juego? Porque a mí sinceramente me apasiona todo lo que hago, pero siento que tantas cosas me roban un poco de paz mental y me gustaría un poco como dice el libro de TenX, hacer menos pero tener más paz mental. No sé si tiene sentido.
Tiene todo el sentido y creo que además cuando tienes tu propio negocio lo bonito es que puedes ir evolucionando, puedes ir cambiando cosas y para mí es muy sano también. Es decir, no es lo mismo tener una pequeña audiencia de a lo mejor 1000 personas donde puedes hacer cosas mucho más personalizadas que 10.000, 20.000 o 30.000. Por ponerte un ejemplo específico, cuando yo empecé para desarrollar mi negocio, empecé con el coaching, con el coaching personalizado, porque muchos solopreneurs querían estrategia. Estrategia puede ser para escribir un libro, para crear tu comunidad, para crecer en Substack, lo que sea relacionado con estrategia. Y en su momento me vino súper bien porque estaba empezando a crecer, era una forma muy buena de monetizar, de darme a conocer. Pero llegó un momento que la paz mental que dices, o sea, poca. Y me dije, bueno, ¿y qué hago a partir de aquí? Porque me gusta, pero también me desgasta mucho una hora en la que estás 100% centrado en una persona, en la estrategia y demás. Entonces pasé un poco de hacer esas sesiones de coaching. Lo primero, subí el precio, vale, que muchas veces nos da miedo hacer eso, pero me dije, no, realmente creo que aporto valor para subir el precio. Y lo segundo, me dije, ¿cómo puedo seguir ayudando pero de una forma en la que pueda escalar? Entonces empecé a hacer dos cosas. Una, lancé un producto, un servicio, que es un coaching de grupo, un cohort, para en vez de tener simplemente una persona, pues hice un pequeño grupo. Éramos solo 5 en realidad, pero es que en vez de tener una persona, ya estás ayudando pues a otras 5. Entonces eso fue una forma. Y la otra, que en lo que tú haces específicamente puede ser muy interesante, es lanzar cursos digitales. Entonces, con el mismo contenido me metí en la plataforma Gumroad. No estoy afiliada, pero por ser específica. Y a partir de ahí empecé a crear cursos, que de hecho ahora, justo hoy, me dije voy a empezar mi curso de antiprocrastinación utilizando el mismo contenido de este libro que comenté antes en formato curso.
Es que eso te he visto, o sea, tú sigues apostando por el formato curso. Y he leído por ahí que con el tema de la inteligencia artificial, pues que están muertos. Y me llama mucho la atención porque seguro que tú tienes una buena razón para hacerlo y quiero entenderlo.
A ver, yo solo empecé los cursos el año pasado, en junio, o sea que para mí lo de los cursos es muy reciente. Una cosa que tienen mis cursos que es muy, muy mía es que tengo vídeos en todos los capítulos. Entonces, por mucho, haya, bueno, salvo que hay una Verónica igual que ya lo están haciendo, no, con los digital con los Digital Twins, pero realmente es un curso que te ayuda muchísimo, no solo como si fuese un curso teórico, sino como si yo te estuviese hablando ahora mismo de hoy. Esto es lo que vamos a hacer en este curso y te lo estoy contando. Entonces, el feedback que he recibido de la gente es que es un curso que es muy ameno porque los vídeos son muy cortitos, el formato funciona muy bien. Lo hice, de hecho, no lo había traducido a español, es el único producto en español que tengo. Es el curso que hice, que ese sí que era sobre crecer en Substack. Lo hice en inglés, tuve muy buenos resultados y dije, oye, lo voy a hacer en español. Entonces, bueno, este nuevo lo he empezado hoy, o sea que todavía no te puedo decir absolutamente nada, pero realmente los cursos a mí me han funcionado muy bien. Y es más, hace un mes y medio hice el curso de Justin Welch, que es el soloponente número 1 del mundo. Sigue apostando por cursos, por algo será. Lo hizo Con Kajabi.
Sí, el MBA, eso lo primero.
Ese es otro, ha lanzado uno nuevo que es para, sí, ahora no me acuerdo el nombre exacto, pero es con Kajabi para creadores que quieren vender su primer workshop. Entonces él te hace como un curso de 30 días con la plataforma de Kajabi y el curso está desarrollado con el equipo de Kajabi. O sea, él te va contando un poco su estrategia y luego Kajabi te cuenta así es como lo hace en la plataforma. Y luego él te cuenta de la estrategia para crear un lead magnet y luego Kajabi te dice así es como lo creas en la plataforma. Y al final del curso la idea es que te hagas miembro de Kajabi, que para los que no lo conocen es una plataforma donde puedes tener tu newsletter, cursos, productos digitales y demás.
Qué bueno. Sí, sí, no, yo es que porque le leo todos los sábados en The Saturday Solopreneur Y estaba todavía, mantiene vivo el, me he comprado un curso en el pasado suyo, y pero mantiene vivo el del MBA Solopreneur. Sí, sí, sí, es curioso. Bueno, y ya un poco para cerrar, te quería preguntar, hace poco dijiste que te inspira, y tiene sentido con todo lo que has dicho hasta ahora, ¿no? La gente que empieza algo a los 60, a los 70, incluso a los 80 años. Y que hay que eliminar la palabra tarde del diccionario. ¿Qué le dirías a alguien de mi audiencia que tiene entre 35 o 45 o más y tiene y siente que ya es tarde para cambiar esos hábitos y conectarlos con un propósito?
Pues realmente exactamente lo que diría en la note, o sea, que cuando no hay tarde o no tarde, hay empezar o no empezar. En mi comunidad, y esa note surgió no de la nada, surgió porque yo tengo clientes que tienen más de 80 años. Uno de ellos nació en Hungría debajo de una mesa durante la Segunda Guerra Mundial con los bombardeos, debajo de la mesa porque había bombas. Se llama Jolt. Tengo varios clientes así de 80, 80 y pico, 70, unas historias increíbles. Y cuando tengo las sesiones con ellos, que aprendo yo más de ellos que ellos de mí. Es gente que está escribiendo libros, que está empezando a desarrollar su comunidad. Entonces, como yo he visto estas historias, sé que existen, me digo yo, bueno, y aquí estoy yo a los 45 pensando que es demasiado tarde. Y es que cuando tenía 35 también pensaba, ay, es que ya soy demasiado mayor para hacer X o Y o Z. Entonces realmente creo que lo de la edad es una cosa que nosotros mismos usamos muchas veces como barrera. Yo misma con el medio Ironman que hice Yo me decía, ay, es que ya soy demasiado mayor, no sé si voy a conseguir hacerlo. Volvemos al tema de la salud. Si inviertes en tu salud, tu salud mental, tu salud física, o sea, puedo hacer cosas que gente de 30 años no haría lo que yo hice hace una semana realmente.
Sí, sí, sí, sí, totalmente. ¿Y cuál es el próximo Ironman que vas a hacer? ¿O vas a hacer uno nuevo?
Pues supongo, uno de los planes que tengo, me gusta hacerlo todos los años, me gusta ir a Tailandia a hacer un un triatlón que llevo como más de 10 años haciéndolo. Entonces, en tema de deportes, ese será el siguiente. Pero la verdad es que ahora me hace más ilusión hacer eventos y carreras con mis hijas que tener otro medio Ironman, otro Ironman. O sea, me hace mucha más ilusión el hacer cosas con ellas y el ver que ellas tienen ese legado de deporte y de salud.
Qué bueno, qué bien, qué bien, qué bien. Y con respecto a lo profesional, además de este curso que me has comentado ahora, ¿qué tienes entre manos? ¿Vas a sacar algún otro libro? ¿O vas a empezar una gira ahora de conferenciante nueva? ¿O qué es un poco lo próximo que vas a sacar?
Pues la verdad es que es el tema de conferenciante, porque una vez que ya estás un poco en el circuito de conferenciante, pues te van saliendo más masterclass, keynotes y cosas así. Hace nada, 3 semanas, estuve en Bombay, por ejemplo, en India, en una conferencia de recursos humanos hablando de agilidad cultural. Entonces Me gustaría mucho pues esa parte de conferenciante, el seguir, seguir haciéndola crecer. De momento mucha gente me pregunta sobre libros, pero es que lo que mucha gente no se da cuenta es que el libro es la parte gorda, sí, es escribirlo, pero es que la otra parte gorda es seguir promocionándolo. Yo llevo un año que sigo promocionando mi libro y de hecho con Penguin ahora estamos trabajando en la versión audio que todavía no ha salido. Para que tú vayas a correr y puedas escuchar el libro.
Pues, pues eso lo haría perfectamente. De hecho, eso es algo que podría hacer perfectamente y lo haré. ¿Lo vas a hacer con tu voz?
No, no lo voy a hacer con mi voz. Han cogido a una persona profesional.
¿Ah, sí? Porque te iba a decir, así practico el inglés. Bueno, muchas veces practico el inglés así porque si no, no tengo la manera de practicarlo. Y digo, bueno, me lo escucharé en inglés. Bueno, pues para mí ya he completado un poco todo el recorrido que quería preguntarte de hábitos y propósito. Me llevo una entrevista súper inspiradora, muy, muy entretenida. Ojalá les sirva mucho a las personas que me leen en Hábito Nutrición. Y no sé, gracias por aquí compartir tu limonero mindset, ha sido muy valioso, de verdad. Y no sé, La verdad es que veo que eres una persona que se cuida sin obsesión, que tiene muy conectado el tema de ser una madre presente y dejar ese legado a nivel de hábitos, y también de pasión hacia tu trabajo. Se nota que eres una comunicadora nata y que lo llevas dentro. Y bueno, seguiré leyéndote y aprendiendo, y que sobre todo me llevo que nunca es tarde para empezar a plantar tu limonero. Eso es lo que me llevo.
Pues muchísimas gracias, yo me lo he pasado genial. Espero que a tu audiencia le guste, espero que también mi audiencia lo vea y muchos vayan a tu publicación porque creo que vale muchísimo la pena.
Y nada, os envío un abrazo muy grande, un abrazo desde España hasta Hong Kong, y gracias por todo, Verónica.
Nos vemos, gracias.
Adiós, adiós, chao.
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