
0:29
En este breve monólogo, el autor señala que en la cultura argentina (y en general) suele haber una tendencia a “enroscar” los mensajes, es decir, suavizar o rodear la forma de decir cosas que pueden resultar incómodas o pesadas para el interlocutor. Argumenta que esta práctica impide abordar problemas de forma clara y justa, y que los desbalances que se ocultan terminan explotando en algún momento. Por ello, insta a hablar de manera directa, expresar lo que se percibe como injusto y buscar acuerdos de inmediato, antes de que la situación empeore.










