PinkTalk 016 | BraveUp: Tecnología, Propósito y Resiliencia para Enfrentar el Bullying Escolar

In this Spanish‑language Pink Talk, host Hernán Haro interviews Álvaro, the Chilean founder and CEO of BraveUp (formerly Brave App). Álvaro recounts his personal journey—from growing up in the desert town of Copiapó, through a formative exchange year in Sweden, to studying commercial engineering in Chile—highlighting how these experiences shaped his purpose‑driven entrepreneurship. He describes the startup’s early incarnation as Yubo, a simple Wix‑based platform for academic feedback, and how a bullying report from a Colombian student pivoted the venture toward a dedicated anti‑bullying solution. The conversation covers the bootstrapped early years, reliance on Chilean public funding (Corfo) and a BID‑backed accelerator, the loss of a technical co‑founder, failed agency contracts, and the eventual realization of the need for a trustworthy CTO. Álvaro details the product’s evolution into an AI‑enabled B2B2C app for K‑12 schools, the intensive user‑research with victims, and the challenges of scaling adoption. He then shares his fundraising narrative across Latin America and the United States, emphasizing the 2020‑21 valuation bubble, the mistake of accepting an inflated pre‑money valuation, and the subsequent down‑round pressures. The interview also explores his relationship with the investor firm Mr. Pink, the importance of transparent, “eye‑to‑eye” communication, and the role of trust in venture capital. Throughout, Álvaro offers concrete advice for founders: prioritize execution and product‑market fit over hype, choose co‑founders wisely, maintain strict financial discipline, manage ego, and understand that certifications (MBA, valuations) are signals, not guarantees. The talk ends with reflections on how digital technology amplifies bullying, the responsibility of platforms, and a hopeful outlook on building resilient, purpose‑driven solutions for schools.
Chapters
Hola a todos, acá estamos en un nuevo Pink Talk. Hoy vamos a hablar con Álvaro, CEO y fundador de Brave App. Hola Álvaro, ¿cómo estás?
Hola Hernán, ¿todo muy bien tú?
Fantástico, feliz de tenerte acá. Un poco la idea de estos Pink Talks es que la gente pueda conocer a los fundadores del portafolio, así que ¿por qué no empezás contando un poco tu historia? Antes de Brave App, a donde quieras, donde te parezca relevante para tal contexto. Para decir ahora por qué BraveUp es BraveUp o por qué estamos.
Sí, hoy, bueno, uno empieza a pensar en puntos bien del pasado. Bueno, yo soy chileno, lo notarán por mi acento, por la forma de hablar. Soy nacido en una pequeña ciudad del norte de Chile, pleno desierto de Atacama, llamado Copiapó. De ahí nazco. Padres emprendedores y empresarios desde siempre. Mi padre en un momento llega incluso a adquirir un colegio y empieza como toda la vida de relación con escuelas desde Yo tenía, no sé, 12 años. Creo que hay un momento clave en mi vida a los 17 años cuando me voy de intercambio a Suecia. Vivo un año en Europa, en una familia sueca, colegio sueco, realidad sueca, cultura. Y yo creo que ahí hay un hito donde en mi cabeza empieza ese pensamiento de se pueden hacer cosas globales, somos todos más parecidos de lo que pensamos. Estoy yo de copiapó sentado aquí en Malmö en una clase con chicos de mi edad y todos lo mismo, pensando lo mismo, con los mismos sueños, los mismos miedos.
Está buenísimo eso que decís. Yo también viví en, bueno, soy argentino, vivo en Uruguay, viví en Chile, viví en Estados Unidos. Y a veces la gente sobreestima las diferencias. Por supuesto, hay diferencias culturales y hay que entenderlas. Pero al final del día, los problemas esenciales es como cuando uno lee un escritor del siglo XV, los problemas de soledad, de dolor, de envidia, frustraciones, los problemas intrínsecamente humanos son los mismos para todos.
Tal cual. Y yo creo que es lo que dice el concepto del humano, ¿cierto? Como somos humanos, al final del día hay Obvio, detalles culturales desde yo y mi vecino de al frente. O sea, hasta ese nivel de complejidad hay. Pero sí, yo creo que ahí hay un punto importante. Y luego de eso, estudio negocios en una universidad en Chile tradicional, ingeniería comercial que se llama en mi país. Y desde ahí parte mi vida con BraveUp. En ese momento se llamaba Yubo, tenía otra idea, otro concepto, pero es desde la universidad, desde el área de innovación de la escuela de negocios de mi universidad que empiezan estos bichitos de querer hacer cosas. Yo creo que siempre quise construir algo, siempre quise. Mi padre es constructor, entonces yo siempre vi esa sensación de no hay nada y de no hay nada. En un periodo de tiempo aparecían cosas hechas por ellos y era como eso me volaba la cabeza. Yo creo que ahí hay mucho de donde vengo.
Qué bueno, qué bueno. A mucha gente le asusta el momento de la página en blanco o el lote vacío en la construcción. Pero contaba, Brave App no empezó con el mismo. Contanos un poco a ver qué problemática resuelven y cómo llegaste a eso, porque si mal no recuerdo, el problema lo fueron refinando y fue mutando escuchando realmente la realidad de lo que pasaba, que es la forma correcta de hacerlo, ¿no? Pero contanos un poco ese proceso.
Sí, yo creo que el hecho de haber venido como de esta incubadora universitaria, veníamos con mucho concepto del Business Model Canvas, el hablar con los clientes, con los usuarios, escucharlos. Entonces era mucho como de la metodología. Y el primer approach era darle una plataforma a los estudiantes para que dieran feedback académico a sus profesores en base a clases de matemáticas, de biología, de química. Era un espacio donde ellos puntuaban y luego daban un mensaje hacia estos profesores, y así podíamos colectar la data, se la damos al profesor, y en la siguiente clase mejoraban lo que no había llegado a ser bien aprendido, bien enseñado. Esa era como la primera idea. Muy académico, muy en ese foco. Y lo lanzamos a una página web en Wix, me acuerdo, muy lo que tú dices, muy básico. Y es allí donde una chica colombiana en Chile escribe que es víctima de bullying. Y es ahí como a mí me llega el problema en mi cara. Así yo lo recuerdo, estaba en Santiago de Chile, en el centro de Providencia. Este era un colegio que no estaba en la ciudad y a mí me llegaban todos los mensajes a mi email. O sea, era así de básica la cosa. O sea, nada, o sea, me llegaban los mensajes, yo los leía y lo hacíamos manual.
Era todo así.
Y recuerdo a la chica diciendo, necesito ayuda, me hacen esto, me hacen estos rayados en el baño, me escriben estas cosas, no encontré ningún otro lugar.
Y aquí, fuerte verlo, verlo vos así de primera, ¿no?
Y un niño, un estudiante de ingeniería comercial recién titulado, o sea, sin conocimientos de nada. Y ahí activar redes, a trabajar con el colegio. El colegio también se lo toma muy bien, no desde esa alarma o alerta de hoy, ¿qué estáis diciendo? Esto no es real. Al revés, toman el caso, media la situación, titulan a la chica. La chica años después sale del colegio, se titula, estudia la universidad, termina bien su experiencia. ¿Seguiste con ella hasta el final, hasta el último año del colegio? Ahí ya después. Pero sí, es, yo desde ese momento me obsesiono con esto. O sea, a mí me cambió la vida ella, su caso, lo que nos llegó. O sea, no estaríamos acá si no hubiera sido por esa chica usándolo para eso en ese momento.
Por eso es bueno, vos lo decís como casi con vergüenza abandonó de vidas porque hicieron lo correcto, que era una cosa básica en Wix, qué sé yo. Es la forma, porque vos ahí descubriste esta problemática del bullying y te emocionaste, quisiste resolverlo, quisiste hacer algo al respecto y cambiaste. Entonces contá un poco cómo es ese nuevo producto, cómo fue la historia de ahí en más. Ustedes pasaron, agarraron las épocas buenas y las malas, como todos los founders que están hace rato. Entonces tal vez querés contar un poquito de eso, ¿no?
Sí, sí, sí. Eran años, todo esto pasaba yo creo que 2015, 2016. Muy poco venture capital en Latam, muy poca inversión. O sea, levantar $100,000 era wow, era como lo máximo. ¿Quién iba a estar levantando millones de dólares? Era imposible. Entonces era muy bootstrapping. Yo creo que ese es el pensamiento desde muy el comienzo, muy bootstrapping, muy hay que vender para pagar lo que hay que pagar y seguir con esta empresa. Y bueno, en Chile tenemos Corfo, que también es un gran apoyo y yo no puedo decir nada. O sea, Corfo fue el que nos financió toda la etapa pre-seed de esta empresa. O sea, definitivamente. Sí. Y ahí lo que pasa es muy interesante porque yo tenía un compañero de la universidad con el que estaba haciendo esta tesis, con el que estábamos armando todo esto. Y cuando nos llega el caso, él me dice, yo no quiero seguir en esto. Yo no soy psicólogo, no soy profesor, no me interesa salvar el mundo ni el bullying ni nada por el estilo. Yo quería titularme y ahí está. Y te prometo que ese es uno de los primeros momentos donde me toca decidir, como, ¿hacemos esto o no hacemos esto? Ya me quedo solo. O sea, sin saber, insisto, sin venir del mundo de la psicología ni de nada, era entrar a aprender de nuevo todo este espacio. Y a mí me gusta ponerle la palabra propósito porque de verdad creo que es eso, como que uno llega en un momento y hace un match personal que solo uno puede entenderse, y como que se empalma. Yo lo mezclo con obsesión un poco, pero Pero es como decir mira lo que descubrimos, mira lo que hay, mira lo que está pasando, mira lo que podemos solucionar con tecnología además. Y era como lo que más me gustaba. Abracémoslo y vamos hacia adelante y veamos en el camino cómo lo vamos solucionando. Y ahí cambia completamente.
Esa persona efectivamente se fue de Brave App, era tu socio técnico y se fue.
Se fue. Sí, sí, sí, se va.
Quedaron la parte tecnológica, la pasión, la obsesión, pero sin—
Y sin saber nada de tecnología. Y ahí vienen las primeras estafas, los primeros programadores que nunca me entregaron nada, agencias que pagué que no resultaron. Como pagué el noviciado, pero absolutamente. O sea, como nunca cumplí los deadlines, nunca me los cumplieron a mí. O sea, pagué todo el noviciado en ese proceso de creación de un producto tecnológico. Y ahí también después entendí lo importante que es tener tal vez no solo un socio tecnológico, sino que un CTO, un partner en el equipo que de verdad uno pueda confiar y desarrollar en conjunto. Porque si no, o Meterse uno las manos a la masa y uno meterse a aprender también de esto. Sí, yo creo que también es clave. Y allí entramos a un proceso de aceleración apoyado por el BID, con Social Lab, apoyado también por Corfo en Chile. Y hacemos este como cambio completo. Incluso la primera, el primer nombre de esta startup de fintech académico se llamaba Yubo, que era como Your Voice. Y era como Yubo, era como venía toda la onda de redes sociales, YouTube y cosas. Y en ese proceso empezamos algo más profundo porque ya teníamos fondos del BID y el BID lo que quería era validación muy fuerte con el beneficiario. Es decir, si este es el problema que estás atacando y esto se supone que es la mejor forma, quiero que me lo traigas con pruebas. ¿Por qué esta es la mejor forma? E hicimos un trabajo de sentarnos a hablar con víctimas de bullying de colegios vulnerables. Y amigo, fue Fue brutal. O sea, yo lloraba todo el día, a cada rato, no podía dejar. O sea, no soportaba lo que estaba pasando, era una locura. Y estaba con un psicólogo que habíamos recién contratado en el equipo, que fue el primero que armó todo el programa como las patas educativas de esta plataforma. Nos sentábamos al lado a hablar, a escuchar a por qué el canal de denuncias sí funcionaba, por qué tenía que ser a través de una tecnología, por qué tenía que ser a través de un software, por qué confiaban en una plataforma más que en su propio orientador u orientadora. Todas esas cosas. Y empezamos a dibujar, a diseñar. Y ahí ya se da años después de este 2015, el vamos a Brave App con este software para mejorar la convivencia, detectar casos de bullying. Y nos vamos con esta primera versión, app, red social, App Store, Google Play, descarga y todo lo que tú sabes, todo lo que tiene que ver con esa activación en una especie de B2B2C donde claro, le vendes a la escuela, pero tu usuario es el estudiante. Si ellos no usan la app, no la descargan, no se logra la propuesta de valor.
Sí, sí, yo recuerdo cuando nos conocimos que yo vi esa pasión que tenés vos, porque el tema del bullying es un tema muy serio ahora, y yo creo que a mi pesar va a empeorar, cada vez va a ser peor, porque la tecnología al separar víctima del victimario, del agresor, hace que todo esto sea más fácil. Es lo mismo que pasó hasta en las guerras, digamos. No mucha gente iría a agredir físicamente con puño, con un cuchillo a alguien, pero disparar un tiro a la distancia es mucho más fácil y tenemos tecnología a la distancia mucho más poderosa. Y eso es lo que lo hace sumamente peligroso el bullying con las redes, con la realidad virtual, con la gente viviendo cada vez más en lo digital y pasando casi a segunda importancia la vida física, que uno es casi como una excusa para postear. Es raro, pero como padre a mí me preocupa terriblemente. Conozco también esto. Tú te focalizas en edad escolar, en K-12, ¿sí?
Exacto.
Jardín hasta final de la secundaria. La realidad que esto le pasa a los adultos. Hay mucha gente que se ha ido de X, de Twitter. Que se ha ido de las redes. Yo conozco emprendedores exitosos que no aguantan LinkedIn, que les genera estrés y ansiedad y que lo cierran con disgusto. Yo de hecho no tengo ninguna red social instalada en mi teléfono y LinkedIn lo uso solo desde la computadora, que es la única red que uso en este momento. Entonces, a mí me encantó verte tan comprometido con esto.
No, y o sea, estoy 100% de acuerdo con todo lo que dices. El tema de redes sociales, de inteligencia artificial, si no lo educamos bien en el uso de esto, de verdad es como tú dices, una arma de destrucción masiva. O sea, así tal cual. Y como paréntesis, yo creo que puede ser una conversación solo en este tema. Yo soy más feliz desde que apagué las notificaciones de LinkedIn. Te lo juro.
Yo he escrito un artículo sobre esto.
Sí, por eso te lo digo.
Sí, sí, sí, sí. Vos no podés dejar que nadie más decida en dónde tenés que pagar la atención.
Es brutal.
Es brutal. Es brutal. Pero sí, por eso te digo, muchas veces hasta el mail, digamos, hasta de todo, digamos, uno tendría que elegir cuando quiero ver mail, hoy veo mail, no puedo estar haciendo cualquier cosa. Cualquier cosa puede ser hablar con tu señora, jugar con tu hija o trabajar en el planeamiento financiero de Brave App y no puedes distraerte porque a alguien se le ocurrió mandarte un correo.
A ese momento. Sí, sí, sí, sí, sí, de acuerdo, de acuerdo. No, yo creo que es un tema. Y LinkedIn yo siento que es tóxico en la cultura para uno como emprendedor. Aparece el síndrome del impostor, pero inmediato uno se compara con los otros, con las rondas maravillosas de los otros, de las valorizaciones maravillosas de los otros, los premios. Y uno empieza en esa angustia de lo estaré haciendo mal aquí. Y nada, cada uno tiene su camino.
Le pasa a los niños. Pero tú agarraste un poco la época en 2020, 21, ahí Conseguiste ya capital fácil, que nunca es regalado, nunca es fácil, fácil, pero más fácil que ahora, ¿no?
Mucho más fácil que ahora.
Sí. ¿Querés contar un poco de tu experiencia ahí con fundraising?
Sí, fundraising. Hablemos un poco de eso. Yo hice formalmente fundraising en Estados Unidos y también en América Latina. Y por supuesto hay diferencias. Hay más oferta en Estados Unidos, hay más capital, hay más riesgo. Y también me tocó, como tú dijiste, la burbuja del 2020, 2021.
Más riesgo, tal vez más tendencia a tomar riesgo. La masa apuesta a tomar riesgos mayores.
Sí, más, sí, a etapas más tempranas, tal vez no con tantos unit economics sólidos, pero con buena proyección. Son más, están dispuestos, entienden el juego de la startup tecnológica disruptiva que puede realmente de un momento a otro disparar. Y nosotros veníamos de un buen crecimiento en Latam. Solo estábamos en Chile y habíamos crecido un 2 punto algo X de un año a otro con un producto recién y con AI para prevenir la violencia escolar. O sea, antes de que fuera el boom, pero ya hablando de esto, que era la tecnología que estábamos desarrollando. Entonces era muy atractivo. Y yo creo que lo mismo. Yo soy un, creo, me considero un founder muy resiliente y apasionado. Y yo creo que a BC también le gusta eso porque Va a ser así el camino. Y si no tienes bien ganas, no funciona. Pero también te diría yo que cometí el error como buen founder primerizo en estas rondas de capital, de aceptar una valorización muy alta en un momento que no debía haber aceptado una valorización tan alta. Y ahí también yo siento que las dimensiones de lo que venía viviendo en Latam a lo que llegué en Estados Unidos a recibir con un fondo de San Francisco, todo el tema, O sea, no sé si me nubló, pero sí, después de tantos años llegar a él fue como, sí, por fin. Pero nunca miré qué iba a pasar al año y medio siguiente o a los 3 años siguientes o a los 5 años siguientes, donde esa valorización me iba a perseguir y donde hacer la siguiente ronda no iba a ser tan fácil. Y lo conversamos juntos. O sea, yo lo aprendí contigo. O sea, como cuando tú entraste en la ronda siguiente.
Pero sí, está bueno eso. Tal vez suena raro para el que está escuchando, digas el error de la valoración muy alta. Yo, si me permitís, haría una salvedad ahí. Creo que el error fue comprarla tú de que ese es el número correcto. Si uno puede levantar un valor alto, pero entender que la empresa vale lo que sea y ejecutar sabiendo que no va a ser todo un lecho de rosas y la próxima valoración no va a ser 2 veces ese, vas a estar levantando 50 millones así nomás, te va a sobrar el dinero. Si alguien quiere pagar más, qué sé yo, sabiendo que después cada vez tenés que pagar la cara y explicarle a esa persona en un año que vas a hacer una ronda en un valor más bajo, ¿no? Pero y no quedarse. El problema es el anclaje psicológico que le pasa a uno, ¿no? Que a veces los emprendedores sienten que la evaluación es una función como En matemáticas decía estrictamente creciente y no lo es. La evaluación o el valor de la empresa o de las acciones de una empresa se mueven con el mercado. Eso es lo otro que no se ve en los activos fijos o tan abstractos y de bajo volumen de transacción. Por ejemplo, o por supuesto una startup, pero también en una casa. A mí me pasó, no sé si una vez te di el ejemplo, pero yo compré el departamento que tenía en Buenos Aires cuando había ganado Macri, y el mundo y el gobierno, el bolsa y todo estaban muy bullish, muy a favor de creciendo Argentina. Entonces los precios subían, todo subía. Yo después vendí cuando Macri estaba haciendo mal, entonces el precio cayó. El departamento era, ni siquiera te diría que era el mismo, pasaron pocos años. Era mejor porque yo invertí, vinieron cosas tangibles, objetivas, arreglé la rutina, ¿no? Y el precio era menos porque todo vale menos. Cuando la bolsa ahora volvió a subir, hace 3 semanas estábamos abajo por las tarifas de Trump. Estamos grabando esto en mayo de 2025. Así es. En ese momento no cayó solo la bolsa, cayó el valor de tu, de Brave App. Lo que pasa que no te enterás porque no hay transacciones. No hay un mark to market, como se dice, pero todos los activos se mueven en sintonía. Y esa es realmente la trampa.
Sí.
Y a ti te costó porque después también muchos inversores, cuéntame tú, pero cuestionan, dicen, ¿por qué levantaste a X y ahora vas a levantar a 0.6X?
Exacto.
Y a mí me sorprende como inversor porque es como desconocer que los valores de las startups no están disociados De lo que pasa en el mundo.
Yo creo que uno de los grandes secretos de un buen founder o de una buena startup es la ejecución de lo que hacen, ¿cierto? Ahí está, yo creo que el secreto de todo esto. No es la idea, no es la tecnología, es cómo ejecutamos. Y yo creo que esos valores, cuando uno va a bajar al principio al otro inversionista, cuestionan tu ejecución. Yo así lo siento, como por qué no ejecutaste lo que se supone que debíamos hacer para seguir avanzando. Pero también creo que tuve una buena como suerte entre comillas de que lo mismo que tú dices a todos nos pasó, a la industria le pasó, la burbuja fue real, todos estuvieron en las nubes y llegó una realidad donde en verdad ustedes como desde el otro lado de la mesa, por decir así, como venture capital, nosotros como founders, la banca, el ecosistema, el mundo lo entendió, lo supimos y no siento que fue tan... O sea, fue duro aceptarlo. Yo creo que va más por lo que dices tú, fue más duro aceptarlo nosotros como... Ya no valemos esto, entre comillas. Vamos a bajar, vamos a hacer un downgrade, que es como lo que no se tiene que hacer, ¿cierto?
Como el perdón pedido. La única valoración que importa es la de éxito. Hay salida. El resto es ego. Es decirle a tus ángeles ego. Ya vamos tres x arriba, cinco x arriba, pero es paper money, dicen los gringos.
Exacto. Pero eso lo aprendí contigo. Eso lo aprendí cuando entraste tú, cuando lo conversamos. Y de verdad te juro que hoy día esa misma frase yo la vivo. O sea, en la valorización. Importante es cuando hagamos el éxito. El resto es la misma ola que se va surfeando, nada más. Como, pero fue cuando nos conocimos a finales del 2023 que logré entenderlo desde esa manera, lo que estábamos construyendo también.
Sí, la evaluación está buena porque los ping talks son siempre improvisados, como casi todo lo que hago yo en mi vida. No pensaba hablar tanto de esto, pero me parece que está bueno. La evaluación Es como una certificación de alguna manera. Yo lo pensaba esto con eso. Hice un MBA en UC Berkeley, que es una universidad bastante reconocida. La gente dice, hiciste un MBA. Sí, la tasa de completion rate, gente que entra a un MBA y termina, lo aprueba, ¿cuánto piensas que es?
¿La mitad?
Como 100%.
Ah, no te creo. Ah, mira.
Entonces, y el MBA, cualquiera, sea Harvard, Stanford, Berkeley, lo que fuere, o cualquier universidad, no te hace más inteligente, no te hace más resiliente, no te hace más apasionado. Las cosas que realmente tal vez importan, sí te da network, te abre la cabeza en ciertos, por supuesto es valioso, pero es una estampa. Yo siempre digo, soy igual de tenaz y creativo y demás, post MBA, antes del MBA. Pero el MBA, la gente decía, ah, mira, MBA de Berkeley, bien. Y de una manera la evaluación juega un poco ese rol, que no hay que creérsela ni con el MBA ni con una evaluación a 20 millones. Pero uno diría, bueno, si inversores profesionales dijeron que en un momento esto valía 20 millones o lo que fuere, es que algo hay. Y es cierto, ahí hay ese efecto. De certificación, pero uno vale lo que vale independientemente de que alguien más lo vea y lo ponga. Y la historia de las startups está llena de emprendedores increíbles que no pudieron levantar y de golpe unicornio. Entonces uno nunca sabe. Contanos un poco, tal vez cuando me permitís ser un poco más autorreferencial, ¿por qué buscaste Mr. Pink? ¿Qué te gustó? ¿Cómo fue el trabajo con nosotros?
Sí, veníamos justo de ese momento, en esa segunda ronda, post ronda alta, viendo cómo bajaba todo, cómo el mundo, creo que comienzo de guerra Ucrania-Rusia por allí también. O sea, todo, todo. O sea, el banco este de las Silicon Valley Bank quebrando, ¿te acuerdas? Sí, todo ese periodo de tiempo. Entonces era peor timing para levantar dinero, definitivamente. Y yo trato de ser bien, como se dice en Chile, como mateo, como estudioso en el proceso del fundraising. Yo entiendo que es un proceso donde hay que leer la tesis, hay que investigar si invierten en la etapa en la que estamos y no hacer perderle tiempo a nadie, porque al final es un proceso de verdad desgastante. Levantar dinero yo siento que drena energía de una manera brutal. Hay que ser bien fuerte para pararse frente a personas que te van a decir que no, que no, que no, que no, que no constantemente. Y llego a Mr. Pink. No, nadie me lo recomienda. Llegó, si no me equivoco, por LinkedIn también, así como que algo tú escribiste y me gustó lo que escribiste, y entro y leo. Y típica cosa que uno hace a veces casado, le digo a mi esposa como, mira, oye, ¿qué te parece? ¿Cómo te suena? Mira, está bueno esto. Me dicen, sí, me gusta el nombre, me gustan los colores. Y sí, mira, Hernán se ve como cosas, lo mismo, muy humanas, muy de, oye, sí, me hace como, y lo guardo en mis notas como buscar e investigar. Y empiezo a buscar y llego a los videos de YouTube. Que tú tienes. Y antes de escribirte cualquier cosa me puse a ver los videos de YouTube y veo una que haces con el de barba, que no, de bigote, con una voz. Sí, exacto, exacto. Y dicen una frase: de opiniones fuertes pero abiertos al cambio. Y te juro que esa frase me llegó a un nivel de decir eso es lo que yo quiero. Como, y bueno, después empiezo a buscarte, empiezo a conocer a ti, todo tu background anterior, que habías estado del lado emprendedor y todo, y digo wow, esto está interesante. Y En la página tú en ese tiempo, porque ahora la página ha cambiado, tenías todo el proceso como tantos días, tantos tiempos, tantas cosas, ¿dónde entro? Y eso para cualquier founder, hablando plata, es como, fin, tengo claridad del proceso, que es increíble. Y algo que nunca me había pasado era que la primera reunión era con el general partner. Y siento que eso también habla increíble de esto, de la cercanía que tenemos.
No va a cambiar. En este momento yo terminé de alocar el primer fondo y voy a empezar a levantar el segundo, pero es por definición, estoy sumando otros partners. Siempre van a ser los partners los que tengan las primeras llamadas y todas las semanas, porque ustedes se merecen el mayor respeto. Yo no puedo delegar en una persona que no es un socio real, que tal vez tiene menos experiencia. La elección o no, porque hay cuestiones que realmente son mucho de conexión y entender. Al final del día le creo a Álvaro que él va a dejar todo para hacer que esto suceda. Yo siempre me acuerdo de unas reuniones que usaban allá por principios de los 2000 en IBM, no sé si lo seguirán haciendo, en buscar de trabajar en IBM en Sales Operations, y había todo un proceso de de forecasting, ¿no? A nivel regiones, países, cuentas. Entonces todos decimos, imagínate, y bien, pero metían sistemas y demás. Pero al final del día había una reunión que llamaban eye to eye, sí, ojo a ojo. Básicamente, ¿qué era eso? Venía tu jefe, digamos, con el papelito y decía, a ver, Álvaro, ¿en serio vos decís que vas a vender 3.5 millones en el trimestre que viene? Mirá, ¿le creo o no? Y venture capital tiene mucho de eso, porque los pitch decks son todos lindos, uno se puede entrenar, pero al final es, ¿le creo a esta persona? ¿Hay consistencia, historicidad y coherencia en que este founder puede llevar adelante esta startup con esta estrategia, con este nivel de fondeo? Y eso es lo que nosotros le prestamos mucha atención. Y es lo que yo compré. Yo compré Álvaro.
Sí, sí, sí. Yo no, yo también compré Hernán. Yo también compré Hernán desde el otro lado, como más allá de eso es como esa confianza de que vamos a estar en este barco juntos igual, como el tiempo que estemos. Y dos cositas que yo te diría que también no me gustaron mucho, como que tal vez más íntimo nuestras reuniones, pero ese siempre que pone las manos en la masa. Y lo hablé una vez con Úrsula de Cuantología, que siente lo mismo, como lo rico que es juntarnos y de repente compartir pantalla y empiezas tú en el Excel aquí a calcular. No, mira acá y trabajamos juntos y salimos con algo. Como eso, yo creo que es algo muy extraño en el mundo de los venture capital y una cosa que uno agradece. Y lo que te digo, lo transparente del proceso y lo transparente de las cosas que vamos midiendo, lo que va pasando, las conversas. Creo que eso hace que haya sido genial. Y llevamos desde que firmamos el SAFE en diciembre de 2023, yo creo que llevamos Un baño increíble, de muy buena relación, de mucho aprendizaje y de todavía esa lógica de que uno como founder sentirse desafiado a ser mejor founder, pero no desde el yo te digo cómo hago las cosas, sino que oye, mira, trabajemos, colaboremos y uno lo va dando. Es increíble. Por eso elegimos MrBeast y estamos felices de que MrBeast sea nuestro cliente.
Me emociona, te agradezco. Vamos a pasar para ir cerrando porque me da un poco hasta— Sé que lo decís sincero, pero—
Sí, sí, sí, te lo juro que sí, muy sincero.
Consejos para founders que están pensando. Tal vez hagamos 5 minutos de pimponía de ideas de qué te hubiera gustado saber. Yo siempre cuando doy consejo a alguien pienso, porque la importancia del, y ahora estoy por publicar algo al respecto, del consejo de la amiga externa no es que el otro sepa necesariamente más o sea mejor, sino que tiene esta objetividad y tiene un poco más de recorrido. Entonces creo que todos nos podemos enseñar a uno mismo de hace 10 años un montón de cosas. Cada uno a su nivel de progresión, de desarrollo, de conocimiento. ¿Qué le enseñarías a un Álvaro de hace 10 o a un emprendedor que está arrancando? ¿Algunas ideas sin caer en los clichés?
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí. Yo creo que lo que tú dijiste recién hace un rato, el tema de controlar el ego y el humo, el creerse y la charla y el diario y la prensa y eso, eso no es hacer un negocio. Eso es cosas que pasan y que pueden pasar y bien genial, pero tu trabajo como founder no es salir en eso ni dar pitch a cada rato. Es encontrar el product market fit. Yo te diría que eso es algo que me hubiera encantado que alguien me lo haya dicho antes, porque siento que me demoré mucho en darme cuenta de eso. Que da lo mismo los videos en YouTube, que da lo mismo la prensa, que da lo mismo. Eso no es hacer negocio. El negocio está acá. Lo segundo es que sigue siendo lo humano lo más importante. Elegir co-founders es clave. Elegir equipo es clave. Todo cambia, la tecnología cambia, el problema muchas veces ayudar al cliente, el modelo de negocio. Somos flexibles, abiertos al cambio, pero esos humanos con los que estás construyendo yo creo que son importantísimos de que lo hagas y que seas clave en eso. Y algo que nadie me dijo nunca, porque siempre fue como hay que solo tener una buena idea, pero hay que tener, hay que ser muy estricto financieramente. De verdad hay que cuidar muy bien las lucas, hay que de verdad cuidar muy bien tu runway, de verdad costear bien, tener un buen pricing. Estamos en un negocio donde necesitamos que tú como founder estés bien. Y el momento de yo peor estado como founder es cuando he tenido problemas de dinero. No logras ver de manera estratégica, estás levantando plata, aceptas cualquier deal, aceptas lo que sea porque esa urgencia. Construir bien te requiere con calma y esa calma viene muchas veces de esos rangos que necesitas. Entonces, cosas muy concretas, pero que es clave yo creo que al momento de partir cualquier idea de negocio que estés emprendiendo.
Buenísimo. Bueno. Me encantó. Después repetiremos. Podríamos seguir hablando con otra gente del portafolio, pero tal vez da para retomar, no sé si evaluación o de los ups and downs que tú tienes para hacer un pequeño posgrado al respecto.
Sí, sí, recibiré asesoría de todos.
Ser inversor tuyo. Gracias por dedicarnos el tiempo. Espero que esto les sea de utilidad a otros emprendedores.
Gracias a ti por todo, de verdad.
Fuerte abrazo, gente, a todos. Chao.
More from Hernan

PinkTalk 021 | OrderEAT: digitalizar cafeterías escolares y educar a una generación

PinkTalk 020 | Sin Intermediarios: la plataforma para democratizar la buena nutrición








