Episodio 11 : Fe, Intuición y Lógica con Fernando Araos Úzqueda

Psychoanalyst Fernando Araos Úzqueda discusses why analysts need common sense and emotional sensitivity, not just rationality. He connects chance and causality to Einstein and quantum theory, argues that analysis never truly ends, and believes art and sensitivity could help humanity avoid violence.
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Esto es Framework, un podcast psicoanalítico. ¿Quién sos?
Pregunta, pregunta no fácil de responder, ¿no? Un pensador, digamos, me definiría ahora en este rato, quizás en este contexto, como un pensador sintiente. Podría agregarle esa palabra como para completar y complejizar la pregunta tan existencial y tan potente que me estás haciendo. Diría eso.
¿Cuál es tu trabajo?
Tendría que decir que mi trabajo, si lo pienso en el ámbito del psicoanálisis, es algo que me resulta muy gratificante y que me gusta mucho, y que bueno, tendría que seguir en la línea de lo que Dije antes de quién soy y qué tiene que ver con trabajar, con pensar, con las personas, con las relaciones, con la gente, con la vida, los conflictos, los dolores, las alegrías, en fin. Ahí creo que estar metido con gente que le gusta más o menos las cosas parecidas. Y ahí transcurre mi existencia y mi vivir.
¿Por qué eso es un trabajo para vos? ¿A qué llamás trabajo?
Trabajo, siempre me sorprende la gente que no le gusta el trabajo, el que en realidad espera la jubilación para descansar. No, a mí el trabajo me encanta. Mi trabajo, que es esto, psicoanálisis, dicho en términos amplios, psicoanálisis y filosofía. Tendría que agregar que la filosofía para mí siempre ha sido algo que me ha seducido por muchos motivos, y que creo que siempre está en un diálogo el psicoanálisis y la filosofía en mí. Y entonces no, no es un trabajo, en realidad, en general es un agrado, es un Es una cuestión que disfruto muchísimo de hacer, trabajar en esto.
¿Y a qué llamás trabajo? Te lo pregunté y me parece que no apareció.
Esto yo lo llamo trabajo, pero le daría un significado distinto a la idea de trabajo, como un trabajo grato, un trabajo que me significa Tener experiencia, vivir cosas, descubrir cosas mías, pensar con las personas. El trabajo, un trabajo sui generis, y que se asocia trabajo con una actividad que significa mucho cansancio o desagrado. Para mí el trabajo no tiene esa característica.
Ok, ¿qué es el psicoanálisis?
Lo asocio ahora como con navegar, navegar, excursión, como flotar, como explorar espacios, universos, experiencias, encuentros, emociones. Eso, o algo así.
¿Y cuál es el lugar que el azar tiene en el ejercicio del psicoanálisis para vos?
Bueno, el azar me lleva a un ámbito más intelectual quizás, pero también afectivo, el azar, porque el azar— he estado escribiendo y pensando y leyendo sobre cuestiones del azar sobre las causas, sobre la ciencia, sobre el determinismo, los sistemas complejos, el caos, etcétera. Y entonces las probabilidades y el azar, el azar tiene un lugar en todo eso. No tengo idea qué lugar, tiene un lugar que estoy tratando de pensar cuál es el lugar, pero en esa, en ese placer que puedo sentir en que las cosas sean y no sean, se armen y se desarmen, sean azarosas y sean a la vez determinadas, en fin, en esa pugna entre ciencia y juego y subjetividad, en fin, el azar ocupa un lugar importante, creo yo, y es algo que pienso, pienso y trato de entender, pero que dialoga con otros conceptos complicados y enredosos, pero que resultan igualmente fascinantes. Esa frase me parece que era de Einstein, de que Dios no juega a los dados, creo que dice, ¿no? Y que bueno, entra en polémica con todo lo que es la teoría cuántica y qué sé yo. Y las probabilidades, etcétera, etcétera. Y todo el tema de las causas. Ahora, justamente, para FEPAL estoy haciendo un trabajo que tiene que ver con las causas, desde el pensamiento psicoanalítico y desde la filosofía también. Las causas es un tema bastante fascinante, y ahí está el azar también dialogando con eso. Está la canción de Silvio Rodríguez también, Causas y Azares. Para completar la idea, que es muy buena. Y las causas lo fueron cercando, cotidianas, invisibles, y el azar se le iba enredando, poderoso. Invencible.
En esta misma línea y quizás teniendo que ver con este trabajo que estás haciendo para FEPAL, relacioná en una oración las ideas de azar, posibilidad y realización.
Bueno, la posibilidad de que algo que uno tiene como una ilusión o una expectativa se encuentre con hechos y se cristalice puede ser azarosa o puede ser extremadamente predecible, depende del ámbito en que uno se ubique. Las preguntas sobre estas cuestiones a veces han tenido respuestas más desde un vértice fundado en la razón y otras veces más fundado en la empiria. Y bueno, creo que eso determina ontologías metafísicas, formas de ser, y complejiza la respuesta. En ese ámbito a mí me ha gustado un poco la línea que sigue Bion en cuanto a la al pensamiento kantiano, y el esfuerzo de Kant por encontrar algunas integraciones entre racionalismo y empirismo, ¿no? Y bueno, por ahí realizaciones, preconcepciones, quizás pensamientos vacíos, en fin, se pueden mezclar un montón de ideas muy seductoras también.
¿Cuáles son para vos las características fundamentales que una persona que quiera o que sea analista debería tener? ¿Por qué?
Creo que una, o sea, se me ocurre un par de características: sentido común. Se me ocurre la idea también de que no sea una mente saturada ni fanática, sino que tenga apertura. Y diría una mínima sensibilidad para resonar. Emocionalmente, en el diálogo afectivo cotidiano, digamos. Sentido común como para que no se busque demasiado con creaciones fantasiosas e inteligentes que pretenden a veces explicarlo todo, y la posibilidad de no creer tanto lo que se piensa también para no entrar a a un estilo apodíctico, definitivo, saturador, que pretenda decir cómo son las cosas. Y sensibilidad, digamos, es indispensable para poder vibrar en nuestro oficio con el otro.
En términos técnicos, ¿qué aspecto del psicoanálisis habría que desarrollar más para vos.
Respecto al psicoanálisis, bueno, últimamente, y alguna vez lo conversamos, las ideas de Mateo Blanco a mí me han seducido mucho también, y él ha intentado enfatizar el abordaje del inconsciente con mayor fuerza, aportando el vértice de la biológica. Y creo que eso, tal vez porque lo he leído más últimamente, me resulta interesante. Pero a la vez, como contraparte, como contrapunto, podría pensarse ahora, lo pienso así, en la conciencia, el estudio de la conciencia. Así como estudiamos tanto el inconsciente, ¿qué podemos aprender más de la de eso que decimos la conciencia, ¿no? Que nos puede decir cómo puede jugar con el inconsciente. Justamente creo que eso puede también aportar. ¿Qué es la conciencia? Es una pregunta que me ha hecho. ¿Qué es la conciencia? Bueno, el yo es la conciencia de la función alfa, la conciencia. ¿Qué es la conciencia? ¿Qué entendemos por conciencia, no? En otro, en otras perspectivas filosófica o línea psicológica psicoanalítica, la conciencia es muy importante, a veces demasiado. En la filosofía la conciencia lo ocupa casi todo y hay poco lugar para algo así como el inconsciente y las emociones. Pero bueno, así son las cosas.
Tengo algunas micro preguntas de respuesta rápida, o sea, yo te hago preguntas cortitas y respondés.
Rápido.
Frecuencia ideal para hacer análisis.
Ahí entra la cuestión del tiempo, yo creo, y la frecuencia, y ese, y esos temas son temas muy debatibles. Entonces decir un número es como difícil, no, no sé.
Analista que más influyó en tu carrera.
Bueno, Freud, Bion y Mateo Blanco, en este rato, digamos. Si es que pienso en esos personajes así, podría pensar en otros, digamos, más cercanos, claro. Mario Gómeros ha influido en mí, por ejemplo, Ignacio Morlas, la misma Wanda Pessoa, mis compañeros del grupo de Memorias del Futuro, los diálogos contigo, con Darío Osorio, etcétera, han sido muy enriquecedores para mí en mi formación.
Libro o libro psicoanalítico más impactante que leíste.
A mí me pasó algo cuando leí algún artículo de Bion cuando estaba en mi formación. La verdad es que creo que el impacto que tuvo, no recuerdo qué artículo exactamente, en realidad cualquier libro de Bion, puede haber sido Aprendiendo de la experiencia, quizás algo de eso. Me conmocionó profundamente y me capturó inmediatamente. Me generó algo así como de preguntas y de movimientos que fue en realidad muy importante. Así que cualquier artículo de Bion, en los seminarios que estoy leyendo ahora, en fin, todo me hace muchos, muchos clics en realidad.
Libro o libros no psicoanalíticos más impactantes que leíste.
Bueno, cuando yo me vine a estudiar a Santiago, yo era, vine de provincia a estudiar a Santiago, encontré un libro de Chéjov que se llamaba, que se llama La dama del perrito. No sé, ese libro me capturó enormemente. Después lo he leído algunas veces posteriores, ya no fue lo mismo, pero aquella vez, cuando yo tenía 17 años, Me resultó muy especial. Y un par de libros que también me capturaron mucho en esas épocas eran algunas lecturas de Unamuno, un libro que se llamaba El sentimiento trágico de la vida. Tenía mucho drama, muchas, muchas emociones. El sentimiento trágico de la vida. Y otro se llamaba, del mismo Unamuno, La agonía del cristianismo. Esos libros en esa época fueron muy fundamentales. Después ha habido muchos otros, pero, pero en ese momento esos libros, bueno, me los volví a comprar, a releer, y qué sé yo.
Tu compatriota Violeta Parra diría volver a los 17, entonces.
Sin duda que sí, así es.
Volver a los 17 después de vivir un siglo es como descifrar signos sin ser sabio competente.
Volver Si el psicoanálisis tuviera una banda de sonido, ¿cuál sería?
Una banda de sonido, a mí me gustaría que tuviera una música como de la de Carole King. Ubica a Carole King, tú eres más joven, Leandro, pero Carole King, Carole King en mi época y en la actualidad me gusta mucho Carole King. Sí, podría, ¿cómo se llama? No me acuerdo esta mujer que estoy escuchando últimamente. Bueno, hay otra versión, pero Carole King dejaría en Carole King, sí, principalmente.
Va muy bien. ¿A qué personaje de ficción te gustaría analizar?
No sé por qué, como que muy, no sé si me gustaría tanto, pero fue lo que surgió en mi mente, la idea de Superman. Pero no sé si, porque pensé en Superman, analizarlo. Sí, sí, me quedaría el Superman.
¿Cuánta plata es mucha plata?
Claro, bueno, es que ahí está la idea de la medición, la idea de la medición, la idea de la cantidad, la idea de poder poner una cifra. Entonces, claro, una respuesta muy superficial y simple: mucha plata, no sé, 50 millones de pesos, y poca plata, 2 lucas chilenas, digamos, pero En dólares, ¿cuánto es 50 millones de pesos? 50 millones son 500 mil dólares.
500 mil dólares.
No, perdón, más, más. 50 millones son 5 mil dólares, yo creo.
Sí, 5 mil dólares. O sea, 5 mil dólares es mucha plata.
50 mil millones, 50 mil dólares.
Ah, 50 mil dólares.
Ok, son 50 millones. Sí, sí.
¿Por qué los analistas no dan consejos?
Bueno, es como que es algo que pareciera obvio, ¿no? Pero que vale la pena pensar. ¿Por qué? Por eso me parece bien la pregunta en el sentido de por qué no damos consejos, cuando obviamente no se debe dar consejo, es lo que se te enseña, ¿no? Pero, pero sería muy contradictorio dar consejos porque sería como pretender saber lo que el otro tiene que hacer, y uno apenas sabe lo que uno tiene que hacer, y le voy a decir al otro lo que tiene que hacer. Me parece demasiado pretencioso, aunque a veces hay circunstancias ahí, Leandro, porque Hay situaciones, a veces, estoy pensando ahora en mi trabajo en el hospital psiquiátrico, intervenciones en crisis así muy precisas en que la situación ameritaba una intervención así a veces más directa, pero no sé si al nivel de un consejo. En fin.
¿Cuál es la disciplina más próxima al psicoanálisis?
Yo creo que son muchas porque el psicoanálisis se topa con casi todas las disciplinas de una u otra manera. Pero a mí me gusta, y me gusta, bueno, como dije antes, cómo dialoga el psicoanálisis en este rato con la filosofía. Quizás porque, bueno, Bion y Mateo Blanco apelan bastante a eso, a esos modelos filosóficos y autores de la filosofía, pero también a la matemática. Indudablemente, la matemática como modelo está ahí circulando. Pero la psicoanálisis también puede ser musical, en fin, puede ser muy artístico y puede tener otros vértices. Entonces, por eso digo que dialoga con tantas disciplinas. Uno elige una que otra, digamos, no puede elegirlas todas, pero hay muchas que son cercanas.
¿Qué es el diván?
El diván es un artefacto, que es una cosa que está ahí, que puede investirse de distintas maneras y entonces tener distinto, distinta valoración y distinto significado. El diván, muy despreciado por algunos y muy querido por otros, yo, yo le encuentro utilidad Pero no fanática.
¿De qué color es el sexo?
Verde con azul, rojo.
¿Existe Dios?
Yo traté de creer en Dios todo lo que pude, pero la verdad es que finalmente know my name.
It's like a little prayer. I'm down on my knees. I want to take you there in the midnight hour. I can feel your power just like a breath. You know I'll take you there. I hear your voice. It's like an angel sighing. I have No choice. I hear your voice. Feels like flying. I close my eyes. Oh God, I think I'm falling out of the sky. I close my eyes. Heaven help me when you call.
No, no, me funcionó. Yo me crié en un colegio católico, traté de sostenerlo un tiempo, pero la verdad es que no, pienso que no existe.
¿Qué es un paciente?
Paciente es una mala palabra que se ha quedado pegada a veces en nuestro vocabulario, decir paciente, pero en realidad habría que pensarlo como un, más bien un partner que viene a a pensar con uno y a vivir una experiencia, y que también va a ser tu doctor, entre comillas, porque va a generarse ahí un campo de trabajo compartido y de mutua influencia.
¿Cómo sale un elefante del agua?
Mojado, por supuesto.
Bien, terminamos con las preguntas rápidas, volvemos a las preguntas normales. ¿Qué idea o ideas estás pensando en estos momentos de tu vida?
He pensado mucho en la idea del tiempo, la idea del espacio, en la idea de las causas, como te decía antes, en la idea del vacío, que a propósito del congreso de CEPAL también, de la nada, de la ausencia, la presencia, ese tipo de ideas. Y bueno, y la idea de la muerte, por supuesto, estaba circulando ahí, la idea de un final de un camino. Y esas son las ideas que he estado trabajando, la música también.
¿Cuál es el nombre del misterio más hondo que hoy te acompaña?
La ausencia, la muerte, la desaparición, el final. Sí, el infinito. Justo.
Para vos, ¿todo viene de algo o existe la novedad pura? Desarrollá la idea lo máximo que puedas.
Es difícil responder, pero sí, creo que las dos cosas no se contraponen, salvo que pensáramos que para que haya novedad pura no tiene que haber nada que de alguna manera la acompañe, ¿no? La novedad pura me hace pensar en las intuiciones puras. La intuición pura sería el tiempo y el espacio, la única intuición pura para Kant, pero todas las otras intuiciones creo que traen algo algo a cuestas, digamos, ¿no? En ese sentido, siempre habría algo que acompañaría a la novedad. Quizás ahí está la idea de preconcepciones y de fantasías innatas o algo, una biología. Las novedades y las ideas nuevas Pueden estar, pero hay algo también que las espera de alguna manera o las produce. Creo que hay un diálogo ahí entre Platón y Aristóteles, de todas maneras.
¿Cuándo termina un análisis?
Lo que entendemos es que no termina nunca el análisis, que siempre va a seguir. Y sí, yo creo que eso es razonable. ¿Cómo podríamos decir que termina un análisis? Lo que termina es la relación del analizado con el analista en algún momento, y por muchas circunstancias, a veces prácticas también y de contexto, Ahí termina, puede terminar un análisis, pero termina, entre comillas, una realización concreta en este mundo de un análisis. Pero el análisis en sí mismo sigue circulando, yo creo, eternamente en la mente de cada uno, del analizado. Mi análisis con mi analista sigue, o sin mi analista, en mi mente. No termina. Con mis pacientes sí termina, termina concretamente ese contrato de una vez, de terminar en algún momento X, en una fecha. Pero bueno, fechas, tiempos, espacios y terminaciones y comienzos para mí son como palabras necesarias para ordenar este desorden que es este mundo, pero no tiene mucho sentido tampoco, me parece.
Si tuvieras que decir cuál es el mínimo de una persona, cuál es la menor expresión de alguien.
La menor expresión de alguien, la menor. Me quedo pensando porque pensaba el mínimo, de qué forma entender la idea de mínimo, pero Lo tomo en este rato como lo mínimo para ser persona, lo mínimo que alguien necesita para, para ser persona. Y creo que es una cosa, así lo pensaría en este rato, como una sensibilidad mínima afectiva para poder experimentar algunas cosas básicas.
¿Para qué sirve ser?
¿Para qué sirve ser? Es que la pregunta puesta así busca, o sea, me hace pensar en una suerte de utilidad, una línea, sugiere una línea de que ser tuviera una suerte de algo práctico o útil, pero así como pensado así, no. No creo que sirva así de nada. ¿Qué es ser? Ser creo que es existir y que eso no sé si se puede medir de una manera así como de qué sirve. Es como una aventura, digamos, por ocurrir. Entonces, ¿servirá o no servirá? No sé, creo que no tiene mucho más respuesta la pregunta esa.
OK, de lo que estuviste diciendo, esto me quedó como si hubiera una tensión existente entre un aspecto más racional, dicho en un sentido puro, formal, filosófico, lógico, matemático, disciplinar, y otro aspecto mucho más emocional con la sensibilidad, la empatía, la capacidad de contacto, incluso el sentido común. Muchas de estas experiencias son evidentes que aunque más no sea de manera escolástica se pueden desarrollar. Para vos, ¿la sensibilidad, el sentido común, la capacidad de empatía pueden desarrollarse o vienen dadas? ¿O se podría hacer algo para desarrollarlas?
Yo pienso que algo viene dado, pero que son posibles de desarrollar de todas maneras. Creo que justamente eso es parte de nuestro oficio, la posibilidad de transformación, de cambio, de crecimiento. Y entonces todo eso pudiera, de una u otra forma, modificarse. La racionalidad o lo afectivo, ¿no? En esa tensión intuitiva y conceptual en que vivimos, ¿no? En que traemos ciertas condiciones o ciertos rayados de cancha mínimos, pero que pueden explorarse, extenderse al máximo, alcanzarse. O quedar ahí como meras potencialidades que no se fueron desplegando. Yo creo que se pueden desplegar de todas maneras, esa es la apuesta ilusionada y optimista, creo yo, de nuestro oficio y de nuestro trabajo, de vivir también.
¿Querías decir o callar algo que no te pregunté?
Bueno, creo que no me sorprende la entrevista en el sentido de que sea una entrevista un poco atípica, quizás por las preguntas y por el estilo, porque te conozco y entonces no esperaba menos de ti tampoco. Así que te parece bien. Creo que una pregunta, una entrevista que no deja indiferente, que conmueve, que toca, que mueve. Y que es una experiencia en sí misma. Así que me deja pensando y me deja como con una sensación agradable de cierta excitación, así curiosidad. Así que te agradezco que me hayas invitado.
No terminamos todavía, todavía no te liberas. Bueno, bueno, me querías hacer alguna pregunta para que te responda o no te responda, si tenés, si querés. Si no, no.
Sí, claro que tengo una pregunta. Me gustaría preguntarte, ¿por qué no estás más en las Memorias del Futuro? O, ¿por qué no estás en otro grupo en que podamos tener acceso a un encuentro como los que tuvimos años atrás? En que podamos discutir y conversar, y con otros colegas explorar cuestiones, digamos.
No sé cómo... Podría especularmente preguntarte lo mismo. ¿Por qué no vamos a los mismos bares? Podría ser la pregunta. Y yo creo que es solamente cuestión de quizás de repreguntarnos y encontrar bares comunes que nos gusten. A la Red de Memorias, que es el grupo de memorias del que hablás, lo cuento porque por ahí vos que estás escuchando no sabés de qué hablamos. Hace muchos años, en el marco de unos juegos bionianos, Se me ocurrió armar una red de psicoanalistas del mundo que fueran bionfílicos para hablar y discutir ideas de manera libre. Y creamos junto con Fernando, Naly Durán, mucha gente.
Darío, ¿estaba Darío? No, no estaba Darío.
Darío ya había muerto. Estaba Pepe, bueno, mucha gente.
Evelyn.
Armamos como base fundadora esta red que empezó de manera muy vigorosa y después se fue diluyendo. Yo dejé de participar de esa red. Por suerte, la red pudo seguir y continuar con la tarea. Y bueno, antes de empezar, en una mini charla que teníamos, perdón, me cuento una intimidad casi de escena primaria para los que están escuchando. Vos me decías que podía volver, o sea, como que se podía volver. Y sí, la verdad que sí, siempre Siempre es posible, sería cuestión de ponernos de acuerdo en qué tragos están vendiendo y compartir bares de nuevo mutuamente. Esta entrevista, quizás esta participación tuya en el podcast, es una manera de reencontrarnos y de volver a juntarnos a tomar un poco del buen whisky del psicoanálisis, que es mucho más fértil y productivo para el hígado a veces que el whisky tradicional.
Así es.
Y ya para terminar, la persona que respondió antes que vos dejó una pregunta para que respondas.
¿Qué ella imaginaría que podría ser así mejorado o transformado como humanidad por una generación futura? Bueno, una, una gran pregunta que me hace Pensar, claro, qué nos puede mejorar como seres humanos es una pregunta en un momento en que justamente los seres humanos en la Tierra, la humanidad, está en un momento bastante conflictivo, ¿no? Tantas guerras, violencia, delincuencia, o qué sé yo. Bueno, no sé, se me ocurre asociar con el arte nomás, con el arte, que quizás es la sensibilidad, con la música, la poesía, el teatro, en fin, posibilidades de desarrollar esa intuición afectiva, amorosa, que los humanos podamos tener y encontrar maneras de desplegar nuestro odio y nuestra limitaciones, carencias, envidias, de otra forma que no sea tan mortífera como la que tenemos, porque lamentablemente tenemos estos aspectos de ángeles y demonios también que concurren y hay que darle un lugar a cada uno para no idealizar al ser humano tampoco, porque somos bastante limitados en muchas cosas.
Dejame una pregunta para que responda la persona que venga después de vos.
Bueno, quizás todavía esta misma pregunta que me hicieron a mí, de poder precisar con mayor claridad las herramientas que podamos en la humanidad desarrollar para una convivencia más fértil, cuáles podrían ser más concretamente. ¿Dónde podríamos encontrarnos? Y a la vez, a vez de desarrollar algunas herramientas, ¿cuál es el punto que nos está, o las herramientas que nos pueden estar haciendo daño? Bueno, nuestra inteligencia es un peligro, depende para dónde la ocupemos. Como la energía atómica, como decía Bion, me parece. Entonces, poder pensar cuáles son los aspectos en que hemos usado nuestra inteligencia en sentido negativo, en el sentido de autodestrucción, ¿no? ¿Cómo podemos canalizar esas herramientas que tenemos de una forma más benigna? Y ¿cuáles serían esas herramientas que habría que desarrollar y aquellas que habría quizás que restringir. Es una pregunta un poco difusa quizás, Leandro, no se me ocurrió mejor que eso. Me pillaste de sorpresa.
Está perfecto, es una excelente pregunta. Fer, hemos terminado. Muchísimas gracias. Quería agradecerte la disponibilidad, el buen humor y además creo la honestidad y la profundidad con las que respondiste y te tomaste cada una de las preguntas. La profundidad es siempre una marca registrada con vos de pensar y contemplar desde varios vértices y en varias capas. Sé que te agradezco muchísimo el haber participado, el haber compartido conmigo y con quienes quieren escuchar este rato y poder compartir ideas que quedan muchas flotando abiertas, como esta última pregunta que hacés, que no está cerrada. Que está abierta, como esta característica que vos decías que tenían que tener los analistas. Es una entrevista con un analista. Así que bueno, muchas gracias.
Gracias, Leandro, te agradezco. Y ha sido un placer que me hayas invitado y reencontrarme contigo. Y una mini anécdota, que a Leandro yo lo conozco desde que él era chiquitito, hace 40, un montón de años, 20 años atrás, yo creo. Con el tema de la intuición. En el tema de la intuición encuentro yo un artículo en el International de un tal Leandro Stitzman, un artículo sobre la intuición. Yo justamente estaba pensando la intuición y ahí empiezo yo un intercambio muy cuidadoso con Leandro, en que él me decía Don Fernando y yo le decía Don Leandro, y empezamos a hablar de la intuición. Y de ahí no hemos parado de hablar, con algunos paréntesis, pero creo que nos hemos escuchado mutuamente y ha sido muy fructífera la, la, el compartir con Leandro todo este tiempo, desde aquella época de la intuición, 20 años atrás por lo menos. Claro, 2003. Así que bueno, agradezco la invitación, un gusto, Leandro.
Gracias a vos, Fer.
Un abrazo.
What gives? What helps? The intuition. I know, I know. Oh, I won't have to be shown the way. Oh, and it's not about a boy. Although I'll look, they can lead you, break up, defeat you. Our destination knows. Only by the one whose faith is overgrown. Piecemeal can break your home in half. A love is not complete with only heat and make empty You make complete you. And it came a heat wave. A merciful save. And you choose, you chose poetry over prose. A map is more unreal than where you've been or how you feel. A map is more unreal than where you've been or How you feel, and it's impossible to tell how important someone was and what he might have missed out on and how he might have changed it all and how he might have changed it all for him. And now you might have changed it all. And now you might have changed it all for me. Did I? Did I? Did I? Did I? Did I? Did I? Did I? Did I? Tera, tira, tira, tira, tira, tira, tira. You.










