
Love isn't something you have, it's something you do. The host explores how couples create love through mutual availability, compatible wounds, and learning to fight without breaking each other. Two common failures: offering love you can't give, or demanding love you can't receive.
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Esto es Framework, un podcast psicoanalítico. Hoy vamos a hablar de amor. Para hablar de amor quiero pensar al amor No como una cosa que se tiene, no como tener amor. Quizás de manera análoga como Foucault piensa el poder, en donde sostiene que el poder no se tiene, se ejerce. El amor igualmente no se tiene, uno no tiene amor, el amor es un ejercicio. Esto lo habíamos visto cuando vimos en la temporada 1, creo, el vínculo de amor. Tener amor implica construir con otro, ver al otro tal cual es. Entonces hablamos del amor de la vida de uno. ¿Qué es el amor de la vida de uno? Bueno, el amor de la vida de uno no es una persona, es la sumatoria de todo el amor que damos y que recibimos. Y acá entra en juego algo. Dar y recibir amor, estar disponible para un amor. Hay dos grandes tragedias que suceden en el amor, en el desencuentro amoroso, que tienen que ver con ofrecer un amor que uno no está dispuesto a dar o pedir un amor que uno no está dispuesto a recibir. La construcción de oferta y demanda de un vínculo amoroso en el que uno no está disponible produce mucha sensación de vacío y mucho vacío, tanto en uno cuando ofrece lo que no está dispuesto a dar, como en el otro cuando acepta el convite y se encuentra con la ausencia, con esa ausencia que nos nombra. El amor es, al final del día, ese encuentro que se da entre dos, no como algo que se tiene de una vez y para siempre, sino como una procesión larga de construcción entre una persona que ama y es amada y otra persona que ama y es amada. Podría hablarte de las fases del amor, pero parecería casi una primera cita en la adolescencia en donde nos ponemos a teorizar acerca de eso. Así que elijo ir por otro camino juntos y poder intentar pensar qué es lo que hacemos cuando amamos, qué es lo que hacemos cuando nos dejamos amar. A veces es más difícil dejarse amar que amar, porque dejarse amar te deja expuesto al mundo. Es lo mismo que cogiendo cuando en la cama, digo en la cama porque bueno, a mi edad es el lugar más cómodo ya para tanta fantasía, pero es cuando en la cama das placer pero no te dejas ofrecer, no recibís placer. Es una forma de dominio, es una forma de control, es ese pecho pletórico que no permite ser dado, esa forma de blindarse, de cerrarse al mundo, de estar hermético, de mostrar que no necesitas nada, que no hay nada que el otro pueda darme. Que el otro pueda darte. Entonces quedamos así expuestos e intentamos cuidarnos dentro de esos nidos que nos armamos. Encontrar un amor en donde podamos amar y ser amados, dar y recibir amor, implica encontrar a alguien que tenga una rotura compatible. No se trata de que los dos estemos rotos en el mismo lugar, dado que sí estamos todos rotos. Se trata de encontrar a alguien que tenga una rotura compatible con la propia, que tu rotura se encuentre con la mía y nos una, nos aúne en esta comunión de ser dos danzando. Entonces, otro de los temas es aprender a pelear. Es muy difícil construir un amor si uno no se sabe pelear. Muchas parejas no se saben pelear. Saber pelearse es tolerar la frustración, tolerar un aumento de intensidad, poder discutir, poder controversiar, más allá de si uno tiene razón o no, sin lastimar al otro, sin lastimar al otro de manera irreversible y sin tener miedo de que el vínculo se rompa. Saber pelearse implica reconocer que el vínculo es suficientemente fuerte y estable como para poder tolerar un poco de turbulencia que es inherente. Y también en la misma línea poder saber esta diferencia de cuándo la pelea es por vos, cuándo la pelea es por mí, o cuándo la pelea es por el vínculo. Hay veces en donde yo estoy mal y el vínculo y vos están bien, o hay veces donde vos estás mal y el vínculo y yo estamos bien, o los dos estamos mal y el vínculo está bien, y a veces donde vos y yo estamos bien y el que está mal es el vínculo. Entonces lo que hay que lograr es poder diferenciar esto, dónde está el dolor, dónde está la cosa mala, y poder intentar reparar a partir de ahí. Si vos o yo o los dos estamos mal y cargamos contra la relación y decimos que quien está mal es la relación, el vínculo, el amor, entonces el amor se resiente. De igual forma, si le pedimos al vínculo que nos solucione a nosotros Y nosotros estamos rotos y le decimos al vínculo: solucionanos, arreglanos. Hay que encarar la pelea de una forma en donde la intensidad no sea temida, pero el daño no sea irreversible. ¿Cómo se logra eso? Bueno, no hay fórmulas preexistentes. Requiere que tanto tu pareja como vos vos y tu pareja encuentren ese ritmo, esa cadencia que les permita discutir, pelear, controversiar, incluso ser un poco estúpidos, porque forma parte de uno. Si uno no puede ser un poco estúpido en el amor, ¿qué le queda? ¿Dónde puede? Y entender que en general, si uno está viviendo un amor con alguien, ese alguien quiere lo mejor para uno y para el vínculo. Esto sería casi como una base fundamental que es muy importante en esa construcción. Entonces, si el amor fuera lo que se tiene, no algo que se construye, no algo que se da, no algo que se ejerce, si fuera lo que uno tiene, ya estaría y bastaría con cuidarlo tal cual está. Por ejemplo, dejarle todos los nyloncitos, como esa gente que le deja el nylon al sofá o al control remoto de la tele, o los plastiquitos al celular o al microondas. Viste cuando vas a una casa, bueno, quizás es la tuya también, y todas las cosas tienen los plastiquitos que los protegen. ¿Los protegen de qué? ¿Del uso? ¿De qué estás protegiendo a la cosa? El amor no se puede proteger porque el amor que no se usa se deteriora. Volviendo a los postulados que propone Foucault para el poder, de igual forma que el poder produce verdad, el amor también produce verdad. El amor produce verdad porque produce una realidad a la que se invita a vivir a las dos partes del vínculo amoroso. Y que es ese vínculo de intimidad, ese vínculo en el que es posible crecer y nutrirse. Hay una verdad producida dentro del amor que es casi invisible para personas que estén afuera. Si lo pensás, por ejemplo, pocas cosas más cursis y tristes que una carta de amor de alguien a quien uno no ama. La carta de amor tiene sentido en el contexto del amor. Pocas cosas más cursis y triviales que el amor, pero justamente es eso cursi y trivial que tiene el amor que lo vuelve maravilloso cuando uno se encuentra metido dentro de la verdad que el amor produce, porque Qué cosa linda recibir una carta de amor cuando uno es amado, cuando uno ama, cuando uno está dentro de ese vínculo. Y qué tristeza, qué vacío, qué alienación recibir una carta de amor fuera del contexto del vínculo amoroso. ¿Escribiste alguna carta de amor alguna vez? ¿Recibiste una carta de amor?
Te amaré, te amaré como al mundo. Te amaré aunque tenga final. Te amaré, te amaré en lo profundo. Te amaré como tengo que amar. Te amaré, te amaré como pueda. Te amaré aunque no sea la paz. Te amaré, te amaré lo que queda. Te amaré cuando acabe de amar.
Hay quienes dicen que todas las cartas son cartas de amor. Hay quienes dicen que una cinta grabada con una compilación de canciones es una carta de amor. A veces se necesitan palabras, a veces canciones, a veces músicas. El alcance de la carta de amor es como una especie de barca de Caronte que lleva el amor desde un infierno a otro, de esos dos infiernos que se encuentran para arder eternamente. Cantante español dice que el amor es eterno mientras dura.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas. Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota. El sol limpia las calles, la memoria Pero te pasiones atenúa. Inventate el final de cada historia. Que el amor es eterno mientras dura.
Y quizás sea así. Otro grupo, esta vez argentino, dice que el amor eterno dura aproximadamente tres meses. Lo que dura tres meses puede ser esa fase no de amor sino de idealización, de menos ele. El amor eterno dura lo que uno esté dispuesto a construirlo, lo que uno esté dispuesto a ejercerlo, lo que uno esté dispuesto a pelearlo. Para poner una cita más, Lucía dice que hay que vivir combatiéndose. Esa es la ley, la única forma en que vale la pena y duele. Se lo dice eso en una carta a su hijo. Pocas horas antes de morir. Entonces, cuando amamos, ¿qué hacemos? ¿Cómo ejercemos el amor? ¿Cómo se da ese ejercicio? No tengo respuestas. Si vos te fijás, estoy intentando delinear con vos un área en el cual el ejercicio del amor sea algo posible. Y no es cierto que tenemos que amar a todos, que tenemos que amar a nuestro prójimo, porque, ¿qué es ese mandato? Si el amor es un vínculo, todos nuestros prójimos nos aman, todas las personas son amables. Entonces, esta idea posmoderna y líquida de que amamos a nuestros pacientes. ¿Amamos a nuestros pacientes? ¿Nuestros pacientes nos aman? ¿Conocemos realmente a nuestros pacientes o nuestros pacientes nos conocen realmente a nosotros? ¿Qué es lo que amamos cuando amamos? ¿Cómo se da ese encuentro? Ese encuentro trágico, imposible y hermoso, y por otro lado profundamente cotidiano. Esa palabra que mueve tu boca al final de la noche, ese nombre que murmuras cuando estás triste o contento, esa persona que quieres que sea la primera en saber ¿El amor con uno mismo es amor? ¿Se puede ejercer el amor con uno? ¿Somos capaces de dar y recibir el amor propio, el amor que nos damos? ¿Qué es esa construcción? ¿Sabemos pelearnos con nosotros mismos? ¿Vos te sabés pelear con vos? Muchas veces el análisis sirve para eso, para aprender a pelearse con uno mismo, para aprender a combatirse. A uno mismo. Y quizás ahí también esté una forma del ejercicio del amor, una forma de ejercitar este encuentro y producir una verdad que tenga razón de existir en ese encuentro que yo hago conmigo mismo, esa razón de existir que yo hago cuando me encuentro con quien soy, con quien realmente estoy listo para ser. El problema es que muchas veces, y esto es lo que el psicoanálisis clásico llama ego distónico, mi personalidad no tiene una rotura compatible conmigo. Y ahí entran los problemas, los problemas en donde yo no soy capaz de encontrarme conmigo en un terreno de paz. ¿Puedo buscar ayuda? Sí. ¿Puedo construir esa ayuda? Sí. Ahora, cuando busco ayuda y me la ofrecen, ¿soy capaz de recibirla? ¿Soy capaz de modificarla y de usarla? Roland Barthes dice en Fragmentos de un discurso amoroso: yo que amo no sé amar. ¿Se puede aprender a amar? ¿Se puede aprender en un libro a amar o se aprende de la experiencia? ¿Puede amar una persona que no fue amada? ¿Puede recibir amor una persona que no fue amada? Aprender a amar. Está en la base de la capacidad para ser feliz. Ojalá todos tengas un amor que construir con alguien. Ojalá encuentres a alguien con quien construir un amor. Ojalá vos seas en algún momento ese alguien para construir un amor con vos y con otro. Que tengas un buen día.
I wanna take you somewhere, you know I care, but it's so cold and I don't know where. I brought you daffodils on a pretty string, but they won't flower like the last spring. And I wanna kiss you, make you feel all right. I'm just so tired to share my nights. I wanna cry and I wanna love, but all my tears have been used up on another love, another love. All my tears being used up on another love. Another love. All my tears have been used up on another love. Another love.
All my tears have been used up.










