Antes de perseguir el éxito, mirá esto

This content was created by Ramiro Cubria. This content was uploaded by Ramiro Cubria. This appears to be a YouTube video titled "Antes de perseguir el éxito, mirá esto" (created 2026-08-07). Based on the title, it is likely a motivational or self-improvement video offering advice about considerations before pursuing success. No transcript or speaker information is provided in the excerpt, so participants, language, and full context are unclear.
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¿Cómo estás? Soy Ramiro Cubria Cubria. Tengo una marca personal en Instagram de más de 500.000 seguidores y genero más de $500.000 mensuales en ventas con mis redes sociales. Todo esto lo hago implementando sistemas orgánicos para empresas, consultores, coaches, agencias, dueños de negocio, en fin. Trabajé ya con cientos de clientes, sino miles. Y a este punto no me considero un influencer, me considero un empresario. Este video lo hago porque me llegaron un montón de preguntas al Instagram de motivación, de plata, de miedo, de entorno, etcétera. Y sé que al menos un una de todas las preguntas que vamos a ver te la estás haciendo en este momento. Así que vamos directamente a la primera. La primera pregunta es: ¿cómo laburás los días que tenés cero motivación? Bien, yo creo que lo primero que tenemos que entender es que no tenés que preocuparte por perseguir la motivación, tenés que primero entender el concepto de propósito. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre una persona que se levanta todos los días entusiasmado de la cama, con energía, con ganas de gastar cada gramo de energía, cada gota de energía que tiene en su ser? ¿Cuál es la diferencia entre esos y los que se se motivan por un tiempo y terminan abandonando. Yo te lo puedo decir de primera mano porque estoy trabajando hace años con redes sociales, hace años creando contenido, estoy hace años subiendo múltiples piezas de contenido por día y desarrollando mi negocio, y he visto a muchos competidores morir en el camino. He visto mucha gente que empezó, que le fue bien, que ganó algo de plata y que después murió. Y al mismo tiempo me veo a mí mismo levantándome todos los días con energía, con ganas de trabajar, con ganas de comerme el mundo, como si tuviera 18 años literalmente, y estoy ya próximo a cumplir 27. Ahora, el punto es, ¿qué me diferenció a mí de todos esos competidores que en el camino fueron muriendo. Bueno, es tener claro mi propósito. Entonces, ¿qué es el propósito y por qué es diferente a la motivación? Y porque el propósito es lo único que a vos te va a permitir seguir cuando los tiempos se ponen difíciles. Porque quédate tranquilo que los tiempos se van a poner difíciles. El propósito es algo externo a vos que te da gasolina para seguir adelante todos los días. ¿Por qué externo? Uno de mis autores favoritos se llama Jordan Peterson y él lo explica con un ejemplo muy simple. Imagínate que tu perro se enferma y lo tenés que llevar a la veterinaria. Vos a tu perro lo vas a llevar a la veterinaria, le vas a comprar el medicamento, vas a asegurarte de darle le das la pastilla y ponerte la alarma en el teléfono para dársela. Vas a asegurarte de que si le tenés que comprar una cremita porque tiene lastimada la piel, vas a ir a comprarle la cremita. Vas a hacer todo lo que tengas que hacer para que el bicho esté bien. Ahora, lo que es muy gracioso es que cuando a nosotros nos pasa algo, nosotros nos enfermamos, o nosotros tenemos que ir al médico, tenemos que sacar un turno, tenemos que atendernos por A, B, C, X, Y motivo, tardamos mucho en hacerlo, nos olvidamos, priorizamos otras cosas, nos dejamos estar, no atendemos los temas de salud a tiempo. Aunque el doctor nos diga que tenemos que hacernos un estudio de sangre, un análisis, no lo hacemos. Y acá surge la pregunta fundamental de ¿Por qué? Bueno, Jordan Peterson en el libro 12 reglas para vivir, que se los recomiendo a todos, argumenta que el ser humano básicamente se motiva por querer ayudar a otros. Es decir, el principal factor de ese fuego interno, de esa gasolina, es preocuparse por los demás y no por uno mismo. La mejor forma de que vos seas feliz es poniendo como prioridad la felicidad de, no te digo del mundo, es muy abstracto, del mundo, pero la felicidad de tus seres cercanos, de tu familia, de tus amigos, de tu pareja, de tu novia, de tu papá, de tu mamá, de tu hermano. Etcétera. Entonces, obviamente, uno cuando arranca a emprender arranca porque quieres ganar plata, porque quieres salir de una situación tal vez precaria, porque quieres satisfacer tus necesidades económicas, quieres vivir una vida que nunca pudiste vivir o que nunca alguien te pudo dar. Y al principio está bien que tengas una motivación ardiente y un deseo ardiente de generar dinero, pero ¿qué pasa? La mayoría de los emprendedores arrancan a trabajar muy motivados por el dinero y en algún momento se queman y dejan de hacer lo que les empezó a dar éxito. ¿Y por qué? Bueno, porque la motivación por plata dura muy poco tiempo. Como parte de la respuesta de cómo hago para trabajar los días que tengo cero motivación. Hace mucho tiempo dejé de trabajar por plata, digamos, o dejó de ser mi principal motivador el dinero. Entonces creo que lo más importante es entender cuál es la razón externa a mí por la cual me levanto todos los días para seguir, incluso aunque quiera quedarme en la cama sin hacer nada, aunque no tenga ganas. Entonces, volviendo a la idea principal, lo importante es que te sientes a pensar. Primero, que entiendas que la motivación por el dinero es cortoplacista. Está bien que la tengas ahora, es lo que necesitas para empezar. Y está bien que la tengas ahora, pero que entiendas que no dura para siempre y que esa mecha en algún momento se acaba. Es un combustible de corto plazo y necesitas tener otra cosa que llene ese tanque de combustible que no sea la motivación por el dinero, porque no, en algún momento se te va a acabar. Y es lo que le pasó a todos los competidores míos que fueron muriendo en el camino. Se les acabó la motivación externa, no tenían un propósito y murieron y quedaron en el absoluto olvido. Entonces, ¿qué propósito puedes tener? Es una palabra muy trillada la palabra propósito, porque mucha gente asocia el propósito con tengo que tener claro qué quiero hacer de mi vida por siempre, tengo que saber que hacer a la perfección, que quiero salvar a los niños de África de que se mueran de hambre, y salvar a la humanidad, y curar el cáncer, no sé qué, y tener como una misión, como que Dios te puso una misión súper estratosférica, universal, y la tenés que tener clarísima encima cuando tenés 20 años. La realidad es que no. De nuevo, recordemos la definición de propósito: el propósito es esa razón externa a vos por la cual vos te levantás todos los días a hacer lo que tenés que hacer. Propósitos podés tener muchos. Si tu familia está en una situación precaria, trabajar por ellos para darles la mejor vida posible puede ser el mejor propósito y el más fácil que podés tener ya hoy mismo. Si tu sueño es tener una familia, querés tener hijos y tu esposa, etcétera, bueno, un gran propósito puede ser trabajar para darle a tu futura familia una vida que sea de sueño. Si te encantaría llevar a tu hermano, que no sé, tal vez se rompe el culo laburando y es un trabajador promedio, y darle experiencias de puta madre a tu hermano porque no sé, vos sos el hermano menor y siempre te ayudó y lo viste y te vio crecer y siempre estuvo para vos y querés darle la mejor vida a él, bueno, eso puede ser un propósito. La forma más fácil de definir tu propósito no es sentarte a pensar como un monje Shaolin cómo curar el cáncer o la habla de los niños en África. La mejor forma, o la forma más fácil y práctica de poner un propósito, es: ¿a qué persona presente o futura de mi entorno cercano, o por qué persona presente o futura de mi entorno cercano, puedo trabajar para que esa chispa interior nunca se apague? Te puedo decir el mío. Uno de mis más grandes propósitos es trabajar para darle a mi futura familia una vida de sueño, a mi futura hija, a mi futura esposa, una vida de sueño. Otro propósito que tengo es que quiero ser el mejor en lo que hago, en este caso en la industria en la cual me encuentro. Y eso es una razón externa también, porque quiero el reconocimiento de otros, digamos, que eso solamente lo voy a ganar si me rompo el culo laburando. Quiero poder compartir experiencias de puta madre con amigos también. Entonces no tenés que enfocarte en la motivación, tenés que enfocarte en una razón externa por la cual vos te levantes todos los días a comerte el mundo. Eso creo que es lo importante. Si no tenés ninguna razón externa hoy, pensá en tu futura familia, cuando tengas hijos, cuando tengas mujer, y rompete el orto por esas personas futuras. Si no tenés hoy a nadie en tu entorno cercano, pensá en ellos. Probablemente cuando le puedas dar la vida a ellos vas a empezar a pensar un poco más en grande. Bueno, ¿cómo puedo mejorar la situación de mi ciudad donde nací, en donde me crié, de mi barrio? ¿Cómo puedo mejorar la situación del colegio al cual fui? ¿Cómo puedo mejorar la situación de...? Bueno, y los propósitos irán subiendo. Hay gente que quiere ser presidente, hay gente que quiere cambiar el mundo. Yo creo que lo más importante es empezar cambiando tu situación, después la situación de tu entorno cercano, y ese propósito poco a poco va a ir escalando. Pero no te preocupes por querer salvar a la humanidad ahora, simplemente enfócate en tener una razón externa por la cual levantarte de la cama como un resorte todos los días para comerte el mundo. Bien, la segunda pregunta es: ¿cómo puedo hacer para manejar el estrés del negocio? Me está comiendo vivo, estoy quemado, no aguanto más. Es una gran pregunta, o no sé si era una pregunta, era más que nada una ventilada. Lo primero importante que hay que entender en relación al estrés es que manejar el estrés es una habilidad que se puede entrenar como cualquier otra. Si vos nunca en tu vida entrenaste boxeo y te subís a hacer un sparring con Mike Tyson, no vas a poder sobrevivir mágicamente porque no tenés entrenamiento. Si vos tenés entrenamiento en boxeo y pesás 70 kilos y te subís al ring con uno que pesa 100, aunque tengas entrenamiento con el de 70, si no pesas más te va a romper la cabeza. Entonces lo primero importante que hay que entender es que el estrés es una, o mejor dicho, manejar el estrés es una habilidad. Eso por un lado. Y a medida que vas subiendo de nivel te vas haciendo un poquito mejor en lidiar con el estrés. Pero me parece que lo más importante es no ver el estar estresado como algo malo, porque no es algo malo. El estrés es simplemente una señal que te da tu cuerpo o tu mente de que hay cosas pendientes que tenés que hacer que no estás haciendo. No Nada más. Esas cosas pendientes que tienes que hacer que no estás haciendo pueden ser conversaciones que deberías tener con tu novia o tu familia o tus amigos o tu socio que no estás teniendo, o tareas pendientes de tu negocio, si es que te está estresando mucho tu negocio, que deberías hacer y no estás haciendo. Entonces, primero, como digo, la forma más fácil de lidiar con el estrés es primero entender que podés mejorar, primero entender que podés entrenar esa habilidad, primero entender que cómo te sentís hoy no te vas a sentir para siempre. Me parece que mucha gente se quema entre comillas y se vuelve loca y se sobreestresa porque piensan que como como se sienten hoy se van a sentir para siempre. Y en realidad no es así, porque si vos te hacés profesional en boxeo, cuando te subas al ring por la vez número 100, no te van a cagar a palos, no te van a cagar a bollos, vas a poder defenderte bien y vas a sobrevivir. En cambio, si es la primera vez que te subís o si no tenés ningún tipo de entrenamiento y nunca fuiste consciente de que era una habilidad que se podía entrenar, en el primer sparring que te suban, te subas, te van a cagar a trompadas. Entonces manejar el estrés o lo opuesto, convertirte en una persona más pacífica, es una habilidad que puedes entrenar. Y como te sentís hoy no te vas a sentir para siempre. Ese paradigma solo hace que vos no te rindas, que vos no te quemes. Porque la gente que se quema, entre comillas, yo no creo en que alguien se pueda quemar, porque la gente que se quema es porque piensa que como se siente hoy se van a sentir por siempre. Y en realidad no es así. En realidad, de nuevo, uno se va haciendo más tolerante al estrés. Es lo mismo que hacer dominadas en el gimnasio y que te empiecen a salir callos en la mano. Las primeras veces que vayas te va a doler la mano y se te va a salir la piel, pero si todos los días entrenás dominadas, en un año tenés las manos llenas de callos. Entonces no te van a doler las manos. Y es lo mismo, es una cuestión de tolerancia. También, a medida que tu negocio va creciendo, dejás de tomarte las consecuencias o las cosas que puedan pasar tan a pecho. Es decir, aprendes a desapegarte un poco del resultado. Esto es una pregunta que me hizo uno de los clientes en el evento que acabamos de dar justamente acá en el sur de Argentina, que me decía: los días que me va mal me quiero matar, los días que vendo poco me quiero matar, y los días que me va bien me siento súper bien. Es lo mismo, es como los días que me va mal me súper estreso y los días que me va bien estoy tranquilo. A ver, eso te va a pasar si empezaste tu negocio hace poco, pero si hace 5 años tenés un negocio y ya sabés que las ventas vienen en períodos, que tenés semanas semanas buenas, tenés semanas malas, que tenés meses buenos, tenés meses malos, y que incluso tenés caídas, pero que todas las caídas que vos tuviste en el camino fuiste capaz de resolverlas, la caída número 501 o el día malo número 501 no te va a afectar tanto como te afectó el día malo número 10 que tuviste en tu negocio. Pero por una simple adaptación del cerebro, el cerebro dice: "OK, listo, no voy a destinar tanta energía a ponerme en modo alerta por vez número 501 si las 500 veces anteriores no fueron tan graves porque en definitiva se pudo solucionar". Entonces esa es una manera de entenderlo, es habilidad. La tolerancia se construye con el tiempo y también se entrena. Y específicamente, ¿qué es lo que se entrena para manejar el estrés? La habilidad de no tomarte tan personal las situaciones. Es decir, si vos tenés un mes malo, te va mal, y en vez de vender $10.000 este mes vendiste $5.000, y decís: bueno, tuve un mes de mierda, me estoy muriendo. Lo único que a vos te permite sobrellevar esa situación y no quemarte y no tomar una decisión estúpida como: bueno, cambio de nicho, bueno, me hago un e-commerce, bueno, hago otra cosa y dejo de hacer lo que estoy haciendo. Lo único que a vos te va a permitir sobrellevar esa incertidumbre que te genera la situación. Lo único que te va a permitir hacer eso es la habilidad de no tomarte las cosas tan a pecho y la confianza en vos mismo. No tomarte las cosas tan a pecho es simplemente eso, es decir, bueno, este mes hice la mitad de la plata, tenés el miedo interior de me puedo quedar en cero y volver a la casa de mis papás. La única razón por la cual hacer menos plata un mes te genera estrés es porque tenés miedo a quedarte en cero y porque no puedes aceptar la peor situación posible, que es volver a la casa de tus viejos en un sillón a dormir, o en la casa de tus viejos en la cama o en tu cuarto de siempre a dormir. En cambio, si vos progresivamente te vas haciendo te haces amigo de la peor situación posible. Este es un ejercicio que practicaban los estoicos. Si vos progresivamente te vas amigando con la idea de que algún día tal vez podés volver a estar en cero y podés volver a arrancar porque confías lo suficiente en tus habilidades, ese estrés de los malos momentos empieza a desaparecer también un poco progresivamente. No quiere decir que no te pongas en alerta, no quiere decir que no te rompas el orto para intentar resolverlo, pero sí quiere decir que vas a estar un poco más con ecuanimidad durante el proceso. Me explico, vas a estar un poco más tranquilo, vas a poder sobrellevar la situación desde una posición más fría y no tan emocional. ¿Cómo era El ejercicio que hacían los estoicos para intentar practicar esto que yo digo? Bueno, por ejemplo, Séneca lo comentaba en las cartas que le escribió a Lucilio, que era uno de sus pupilos, y le decía que tenía que practicar la pobreza voluntaria. Le decía que deje su casa, que deje la comida, que deje absolutamente todo y que se vaya, por ejemplo, a acampar a un lugar en el medio de la nada con lo mínimo e indispensable. Es un ejercicio que plantea Séneca de pobreza voluntaria. Imagínate que vos vivís en tu casa y dices: bueno, lo trasladamos a tiempos modernos, agarrá una carpa, andate al medio de la nada, llévate lata de atún y sobreviví con eso una semana. ¿Y qué te vas a dar cuenta? Primero te vas a dar cuenta con lo poco que podés sobrevivir, entonces el miedo te va a morir, se te va a ir, y lo barato que sería en ese caso sobrevivir. Entonces el miedo a quedarte pobre como que también se va, porque decís: mira, puedo sobrevivir con tan poco, entonces listo, lo peor que puede pasar es esto, ya lo viví. Y estar cero justamente es eso, es decir, lo peor que puede pasar es esto, ya lo viví. No te digo con esto que vayas y practiques pobreza voluntaria, pero sí te digo que te vayas amigando con la idea de: si tengo que volver a empezar, lo hago, porque ya lo hice y lo puedo volver a hacer. Es muchísimo más probable que alguien que empezó y le fue bien y se quedó en cero lo vuelva a conseguir que alguien que nunca lo consiguió. Es decir, vos ya lo conseguiste, es mucho más probable que lo vuelvas a conseguir versus alguien que nunca lo consiguió Ramiro, o sea, si una persona nunca consiguió hacer 10K un mes y vos sí, es mucho más probable que vos lo vuelvas a poder hacer incluso arrancando de cero. Entonces mi consejo final sobre el estrés es: 1, es una habilidad, se entrena. 2, tenés que tener tolerancia, o sea, se construye con el tiempo, como las dominadas del gimnasio que te crecen callos. Con el tiempo vas aprendiendo a no tomarte tan a pecho las situaciones porque ya las viviste, ya las solucionaste, ya las sobreviviste y sabés que lo vas a poder volver a hacer. Y el removedor de estrés final es mirarte con esa idea de bueno, Bueno, si tengo que volver a empezar, vuelvo a empezar y no es tan grave. Y lo peor que puede pasar es que tenga una buena historia, nada más. Y la mayoría de nosotros tiene amigos, familia, etcétera, que te van a poder recibir. O sea, no te vas a— en pleno 2026 es muy improbable quedarte en la calle, básicamente. Siempre va a haber alguien que te va a recibir. Entonces esa es mi respuesta con respecto al estrés. Bueno, esta es una pregunta que no necesariamente me hicieron, pero que con las que recibí por Instagram sí me pareció muy buena responder en este video y es: ¿Por qué la gente muy talentosa o que tiene todo para ganar abandona igual? Esto tiene un poco que ver con lo que les comentaba antes, de que vi crecer y morir a muchísimos competidores a lo largo de mi carrera. Y tampoco que tengo una carrera tan extensa, pero bueno, vi crecer y morir a muchos competidores. Y bueno, la realidad es que, ¿por qué murieron? Bueno, murieron justamente por depender de motivación a corto plazo, por no tener propósito, y por lo mismo que acabo de explicar hace un rato. Es decir, no tenían una razón externa a ellos por la cual seguir levantándose todos los días a intentar romperse el orto y conseguir más. Y ahora sí, y acá viene tal vez el mejor paradigma que te puedo ofrecer, y es la sé que mucha gente que está mirando este video es de esta industria de consultoría, mentoría, agencia, etcétera, negocios digitales en general. Muchas veces la gente que le va mejor no es la gente más talentosa ni más inteligente, es simplemente el tipo que labura. ¿A qué me refiero con esto? Si nosotros vemos la distribución de población, hay un matemático muy famoso que se llama Gauss, que acuñó este concepto de la distribución de probabilidades. Y acá el editor probablemente te esté dejando una campana de Gauss. La campana de Gauss, ¿qué dice? Para entenderlo en conceptos básicos, bueno, imaginemos que tenemos 100 personas y a cada persona le medimos la altura. Bueno, si nosotros ponemos cuántas personas en el eje X, ponemos cuántas personas miden qué altura, agarramos por ejemplo una muestra de 50.000 personas y en el eje X ponemos cuánta gente mide cuánto, digamos cuánta gente mide 1,70, cuánta gente mide 1,71, cuánta gente mide 1,75. Y acá ponemos, bueno, no sé, 10 personas miden esto, 20 personas miden esto, 30 personas miden esto, 40 personas miden esto. Lo que vamos a encontrar es un patrón de distribución de probabilidad donde encontramos que la mayor cantidad de gente mide 1,70, que puede ser la altura promedio de Argentina. ¿A qué va este concepto? Lo mismo sucede con la inteligencia, es decir, el promedio de inteligencia no es ni superdotado, que estaría al extremo derecho de la campana, ni completamente retardado, que sería al extremo izquierdo de la campana. La inteligencia promedio es probablemente donde estés vos. Más allá de que capaz te sentís moralmente superior por ver videos de emprendimiento, lo más probable es que tu inteligencia esté en el promedio. No sé cuál será el coeficiente intelectual promedio, debe ser 100, calculo. El coeficiente intelectual va desde, no sé, 60 hasta 170. No sé, creo que Einstein tenía coeficiente intelectual 170. Lo que te puedo asegurar es que vos que estás viendo esto no tenés coeficiente intelectual 170, ni sos Elon Musk, ni Stephen Hawking, ni nadie, o tal vez sí, pero estadísticamente hablando no. Este video va a tener 5.000, 10.000 vistas, 15.000 vistas, lo que sea que carajo tenga, y vos no tenés 170 de IQ. Entonces partamos de la base de que tu inteligencia es promedio, ni mejor que el pibe que tenés al lado ni peor probablemente. O sea, comparate con todos tus compañeros de trabajo, de la facultad, de tu entorno, de lo que sea, y sos igual de inteligente que todos. Ahora, tu error está en pensar que a todos los que les va súper bien tienen algo que vos no. Es decir, el tipo que gana 100 lucas, 200 lucas, 300 lucas o más traído a tierra, el tipo que gana 20 lucas, 30 lucas, 40 lucas, 50, es una luz y vos sos un boludo. Por eso al tipo le va bien. Tal vez no lo pienses conscientemente, pero tal vez inconscientemente pensás que ellos, de nuevo, los que ganan 30.000, 50.000, 100.000, o yo que hago 500.000, que igual no es que me quedo 500.000 al bolsillo porque tengo un socio y tenemos gastos, pero vendemos eso. Bueno, capaz vos pensás que la gente que está en esos rangos, 10 lucas, 15, 20, 40, 100, 1 millón, son súper dotados, bendecidos genéticamente y tienen algo que vos no. La realidad es que no. Conozco muchísima gente absolutamente estúpida en términos de IQ que ganan un montón de plata, que vos decís, este tipo si suma 2 más le da 5. Literalmente así. Conozco mucha más gente más boluda que gana plata que gente súper ultra mega inteligente promedio 10. ¿Por qué? Porque muchas veces la gente que es súper ultra mega inteligente lo único que hace es sobrepensar demasiado cada decisión y no tomar acción. Y en cambio la gente que es un poco más boluda tiende a tener un sesgo de subestimar las consecuencias, piensa que todo le va a salir bien, y por una simple cuestión de probabilidades de intentar, intentar, intentar, intentar, en algún momento la emboca. No es suerte, es que el tipo intentó, intentó, intentó y no se rindió prácticamente. Y acá te ofrezco otro concepto importante que es la regla del 80/20. 40% de Goggins, que es muy bueno también. El tipo, para los que no conozcan a David Goggins, acá el editor te está poniendo una foto, es un negro que corre ultramaratones y es militar en Estados Unidos. Tiene un gran libro, se llama No podés lastimarme, o Can't Hurt Me. El tipo lo que dice en ese libro es: cuando vos pensás que no podés más, solamente diste un 40%. Y bueno, cuenta una anécdota de una carrera que tenía que correr 100 millas, y decía que a la milla número 30 o 40 no daba más, y que después corrió 60 millas más y casi se muere y termina en el hospital. Claramente no cuenta esto para que vayas y corras 100 millas, pero lo cuenta como concepto mental de: cuando vos pensás que no das más, solamente diste un 40%. El patrón común de por qué mucha gente talentosa abandona o cae en el objeto brillante o cambia de nicho o se dedica a otra cosa o va de modelo de negocio en modelo de negocio infinitamente y nunca consigue nada y es un eterno fracasado, la razón es simple y es porque empezás a tener picos de estrés porque no sabés manejar las situaciones que te impone tu negocio o el crecimiento de tu negocio. Después te pones en el papel de víctima. Papel de víctima significa: "Ah, este negocio es una mierda". Empezás a ver gente en redes sociales que hace e-commerce, que hace esto, que hace lo otro y decís: "No, esto seguramente es mejor, debería estar haciendo esto, soy un boludo, a mí me está yendo mal". Y veo a toda todos los otros que se están yendo bien, y debería intentar por este lado y después por este otro, y este modelo mío es una mierda y no sé qué. Y te pones en ese papel de víctima y tu propia mente te empieza a convencer de que sos la víctima, y ahí abandonan. Entonces, ¿por qué la gente muy talentosa muchas veces termina muriendo en el camino? Bueno, porque justamente caen en ese papel de víctima y no entienden el concepto de que el pasto nunca va a ser más verde del otro lado, que todos los modelos de negocios son igual de bosta, son todos una mierda, son todos difíciles. Ganar más plata en cualquier ámbito, en cualquier industria, es difícil. Y si vos que estás mirando este video, que probablemente estés en la industria de digitales, de nuevo coaching, mentoría, agencia, curso, infoproducto, lo que carajo sea, tu modelo de negocio no es más fácil y más difícil que cualquier otro. Si ves a otro que le está yendo bien en otro modelo, pues se rompió el culo laburando. No es porque mágicamente descubrió la pólvora, es porque probablemente falló 1500 veces hasta conseguirlo y metió repeticiones que vos no metiste. Simplemente es eso. Es decir, la persona que vos ves que tal vez está en otro modelo de negocio y está yendo súper bien, metió una cantidad de repeticiones para lograrlo que vos no hiciste en tu propio modelo. Es básica exactamente eso. Entonces, la única forma de asegurarte de no fallar es nunca dejar de intentar. El que falla es el que deja de intentar, y el que garantizado nunca va a fallar es el que nunca deja de intentar. El paradigma correcto que vos tenés que tener con tu negocio para que te vaya bien, para que hagas esos 20, 30, 40, 50 lucas que querés hacer, es: yo no fallo en la medida en la cual no me rinda. Y si yo no fallo y yo me presento todos los días, yo soy una persona exitosa. Y este es un paradigma que yo mismo tomé para mi vida personal, que es: yo prefiero toda mi vida vivir intentando y nunca lograrlo antes rendirme. Y simplemente eso. Y si tengo, en un caso extremo, 90 años y sigo intentando y no lo conseguí, voy a estar conforme conmigo mismo porque viví 90 años intentándolo y me morí de pie, no de rodillas. Es decir, no sucumbí ante la tentación de abandonar, porque abandonar es muy tentador. Todos quieren abandonar cuando las cosas se ponen duras, pero el éxito está del otro lado del no abandono, está del otro lado de las 1500 repeticiones. Yo ahora me va bien, gano plata, pero subí miles de vídeos a las redes sociales y sigo subiendo. Y si yo tengo que grabar hoy un vídeo para mañana y son las 3 de la mañana y llego a mi casa cansado, llego a las 3, grabo hasta las 3:30 y después me voy a dormir. La gente que gana mucha plata no es más inteligente que vos, es simplemente más constante. Y simplemente cuando las cosas se ponen feas, en su mente dice: bueno, un día más. Y se levanta al día siguiente y dice: un día más. Y se levanta al otro día y dice: un día más. Y así día por día, porque es muy difícil pensar en términos de años o de meses o de semanas. Cuando las cosas están duras, solo te tenés que enfocar en un día más, ya está. Sobrevivir 24 horas es mucho más fácil que pensar en sobrevivir 5 años o 24 años. Solo tenés que sobrevivir 24 horas más y así se te va a ir haciendo mucho más fácil. Y acá también te puedo ofrecer una perspectiva que está buena del libro de Seth Godin, que dije no puedes lastimarme, que el libro dice que todos tenemos una decisión de un segundo. Y el tipo le explicaba de la siguiente forma: estás en una ultramaratón corriendo contra tu competidor, y decía, lo único que tengo que hacer para ganarle a mi competidor es aguantar un segundo más. O sea, porque cuando mi competidor se rinde, yo tomé la decisión en ese mismo segundo. Él tomó la decisión de no seguir y yo tomé la decisión de seguir. Es decir, que la decisión dura un segundo. Y bueno, Godin lo llama the one-second decision, la decisión de un segundo. En el momento que vos querés quieres abandonar, tenés una decisión que dura un segundo de seguir durante otro segundo más. Entonces esa perspectiva de aguanto 24 horas más tiene que ser aguanto un segundo más. Entonces lo lleva a un plano incluso mucho más terrenal de ni siquiera te pido que aguantes las próximas 24 horas, te pido que aguantes un segundo más y no más y no más y no más y no más. Y cada segundo que pasa tenés la decisión de tomar el sí y aguantar un segundo más. ¿Quién no puede aguantar un segundo más? Aunque maten a toda tu familia y estés pobre en la calle, podés tomar la decisión de aguantar un segundo más y no es tan grave. Entonces bueno, a ver si llevará un segundo, un día, una semana, un mes, etcétera. Mirarlo en términos de meses cuando la cosa está dura es muy jodido, pero mirarlo en términos de un día o un segundo o una hora es mucho más fácil. Y ese es el secreto para que te vaya bien, simplemente tomar la decisión de un segundo, de aguantar un segundo más o aguantar un día más, nada más. Bueno, y esta es la última pregunta que vamos a responder. Pues si quieren pueden dejarme preguntas en la caja de comentarios y puedo hacer una parte 2 de este vídeo. Pero la pregunta que me hicieron va de la mano de: me vivo constantemente comparándome y me quiero matar, siento que todos los demás, a todos "¿Te va bien?" Bueno, y también me llegaron muchas de la misma índole, como: "Bueno, veo gente de 18 años que gana $1 millón por mes y son millonarios y se compraron un Lambo, y yo soy un boludo porque tengo 25 y soy un tarado porque, no sé, gano $3k por mes y me siento mal." Esta pregunta la voy a responder contando una historia de mi infancia. Yo tuve una infancia buena, o sea, increíble, la verdad no me faltó nada. Mis papás me llevaron a Disney, capaz mi editor te deje una foto mía con Mica y a los 12 años, o sea, no me faltó nada, me fue bien. Bueno, no me fue bien a mí, le fue bien a mis papás, pero yo tengo un recuerdo me acuerdo desde que tengo, no sé, 12, 13 años, cuando ya empezás a tener un poco más el cerebro desarrollado, de que es muy estúpido lo que voy a decir. Yo me acuerdo cuando tenía 12, 13, 14 años que cada vez que pasaba un auto de alta gama por la calle yo siempre decía wow, o pensaba quién debe ser el tipo que maneja. ¿Qué tiene que ver con esto, esto con la comparación? Bueno, mucho más de lo que crees. Yo siempre que pasaba una persona exitosa por delante mío, en términos materiales, porque digo, un chico de 12 años, ¿qué puede entender? Este tiene plata, este pobre, como que no tiene demasiado cosmovisión del mundo. Ves plata, ves un auto lindo que te llama la atención, y vos como un niño naturalmente te sentís atraído a la figura de un auto deportivo. Entonces veía pasar un auto bueno por la calle, un Audi, un BMW, un Mercedes, un Porsche, lo que mierda sea, yo siempre me detenía y pensaba: puta, ¿quién debe ser el tipo que maneja ese auto? Debe ser un crack. Mi paradigma sobre la plata o sobre el éxito de los demás, ni siquiera mío, era naturalmente como por un lado ponerme contento porque a otro le vaya bien, o ni siquiera ponerme contento de su éxito, era sentir como una admiración interna de, puta, si esta persona está en esta situación, algo debe saber que yo no sé. Como, debe ser un crack, literal. O sea, pues no, teniendo muy poca edad, teniendo, siendo un adolescente, que puedes llegar a pensar, no tenés de nuevo tanta capacidad de raciocinio o análisis. Decís, bueno, debe ser un capo este tipo, mira el auto que maneja, debe ser un capo. Cada vez que vi a una persona de afuera que le iba mucho mejor que a mí, porque a ver, no nos olvidemos, yo también en algún momento tuve 18 años y me comparé con otros pibes de 18 años que ganaban trillones de dólares por segundo. Tipo, eso te pasó a vos, pero también me pasó a mí, y todavía me pasa a mí, porque qué sé yo, yo tengo 25, 26, perdón, soy un boludo grande con pelos en los huevos, y Mark Zuckerberg se hizo billonario a mi edad, ¿entendés? Entonces también me comparo con otros, o hay gente de mi edad que gana el triple que yo, y así siempre va a haber alguien que gane más y siempre va a haber alguien que gane menos. El punto es el siguiente: yo desde que soy chico, cuando veía a una persona exitosa en términos económicos, sentía una profunda admiración y decía, este tipo debe ser un crack. Esa era siempre mi reacción, este tipo debe ser un crack y debe saber algo que yo no sé. Y eso, al cabo de años, que realmente no sé de dónde lo saqué, pero te lo comparto para que lo puedas incorporar a tu vida. Me vino naturalmente en el código fuente de mi cerebro, o sea, me vino literalmente. No me lo compartió nadie porque mis viejos son empleados, no tuvieron empresa nunca. Digo, les iba bien, me llevaron a Disney pero en 12 cuotas con la tarjeta, y después estaban pagando los próximos 12 meses del viaje. O sea, no es que era millonario, pero les iba bien, bien como para poder tener una tarjeta de crédito y viajar, digamos, pero no eran millonarios. Entonces tampoco es que mi viejo me compartió una visión de emprendedor, mi mamá tampoco. Como que ellos eran laburantes y me decían siempre: tenés que estudiar, tenés que ir a la facultad, te tenés que recibir, tenés que conseguir el estado o en una empresa o lo que sea, pero un buen laburo y un buen título, esa era como su cosmovisión del mundo. Pero yo como que no creía en eso, no creía en esa cosmovisión, y sabía en el fondo que había algo más. Y cada vez que pasaba una persona con un buen auto, yo decía, puta, este tipo debe ser un crack, porque yo veía que mis papás no tienen esos autos, de nuevo, desde muy chico, tipo, mi familia no lo tiene, esta gente sí, estos deben ser un crack. Y desde que tenía 13 años hasta mi primer intento de emprender, que fue a los 18, que hice una tienda de dropshipping de partes de auto, y también hice canciones en Spotify. Y de hecho, algunas canciones en Spotify se han la doy, las puedes buscar. El perfil se llama Elitz Sounds, tipo es Style Sounds pero al revés, tipo style escrito al revés, sounds. Bueno, tenemos un tema que se llama Desesperación que tiene cientos de miles de reproducciones. Mis primeros intentos de emprender, que fue eso, fue una página de drop, fue un podcast que yo tuve, que muchos de ustedes probablemente tal vez ya lo vieron. Se me acopló esa sensación interna de que al que le va mejor es un crack, y si le va mejor que a mí es más crack que yo. Nada más, en vez de ver una persona y decir uy, qué hijo de puta, este subió una foto con su nuevo Mustang. Yo soy un pelotudo y él es un hijo de puta. En vez de pasarme eso, cuando yo veía gente con más plata que yo, que le iba mejor, me motivaba demasiado. Es decir, si yo veo hoy una persona de mi edad, que de hecho está lleno y los sigo a muchos de ellos, que suben una foto con su nuevo Lamborghini Aventador en Dubai con su esposa supermodelo y su familia, yo me motivo porque digo, no, tipo, si este tipo que estadísticamente hablando tiene el mismo nivel de inteligencia que yo, significa que yo lo puedo conseguir. Solamente tengo que encontrar comprar un vehículo tal vez más apalancado, tengo que tomar acciones en mi negocio que no estoy tomando, tengo que, o sea, hay cosas que no estoy haciendo que podría estar haciendo que me podrían llevar a ese nivel, pero las aptitudes para lograrlo las tengo porque la inteligencia promedio de ese tipo, no, Einstein no es, tipo Einstein tal vez nace uno cada 100 años y ese tipo Einstein probablemente no sea, tiene una inteligencia promedio, es decir, la distribución probabilística de Gauss es una ley universal, si tomamos la inteligencia promedio ese tipo probablemente tenga la misma inteligencia que yo, entonces, ¿qué significa? Que significa que lo puedo conseguir, ¿cómo? Haciendo cosas que hoy no estoy haciendo que ese tipo tal vez sí, bueno, tal vez voy y le pago una mentoría o tal vez No sé, le espío el funnel, o tal vez hago esto, lo otro, lo otro, o empiezo a probar cosas nuevas, o empiezo a intentar que se me ocurran ideas nuevas para intentar conseguirlo. El punto es, y como para terminar el video y la pregunta de me mata la comparación, tenés que intentar entrenar a tu cerebro, que esto va a llevar tiempo, no va a ser de un día para el otro, va a llevar tiempo intentar entrenar a tu cerebro a cada vez que te aparezca una persona que le vaya mejor decir este tipo es un crack y debe saber cosas que yo no, y motivarte, y acordarte de que su inteligencia probablemente sea promedio, muchísimo más probable que no tenga una inteligencia promedio y no mayor a la tuya. Eso significa que lo puedes conseguir. Y lo único que significa es que el tipo o tuvo más intentos, falló más veces, por ende la pegó más rápido, está en un vehículo más apalancado. Entonces tenés que tal vez, no sé, fijarte tu vehículo actual y si te lo permite lograr esa vida, X, Y o Z. Pero quédate tranquilo que más inteligente que vos no es tocado por la varita, no está. Y simplemente hay cosas que vos no estás haciendo que podrías estar haciendo que eventualmente te llevarían a ese mismo lugar, porque las aptitudes físicas y mentales probablemente que las que vos tengas sean las mismas, excepto que tengas síndrome de Down o algo así. O sea, pero si sos una persona normal o promedio, y esa persona probablemente también lo sea, probablemente también lo vas a poder conseguir si haces las actividades, cosas correctas. Y acordate de lo siguiente: cada vez que te aparezca una persona más joven que tenga más plata y gane más que vos y lo haya mucho mejor que vos, en tu mente tenés que decir: qué crack este tipo. Acostumbrarte a sacarte la envidia de la cabeza, que de nuevo va a ser un proceso que tal vez te lleve años, pero acostumbrarte a sacar la envidia de tu cabeza y empezar a acostumbrarte a decir: qué crack es este tipo, qué crack es este tipo, qué crack es este tipo. Incluso, que esto es lo que más me cuesta a mí, aunque sea un competidor directo. Que me ha pasado con competidores directos que ganan más plata que yo, digo: qué hijo de puta, pero punto y coma, qué crack es este tipo y la tiene más clara que yo y sabe cosas que yo no sé. Pero bueno, en fin, espero que esos conceptos les hayan servido, que los inviten un poco a reflexionar, que aplicándolos de forma muy simple les cambie la vida para mejor. Y te recuerdo, por las dudas, tenés un link acá en la descripción, podés agendar una llamada y trabajar conmigo. Que bueno, en este canal tenés un montón de contenido educativo que podés consumir, aplicarlo, ganar más plata, y después empezar a trabajar juntos. Nos vemos la próxima, amigos.










