preparate. vienen tiempos difíciles.

Ramiro Cubría argues that how you treat yourself determines whether you'll be a good person or not. He shares losing his Instagram account and realizing he complained about things he later missed, then warns against the victim mentality that traps entrepreneurs in cycles of self-criticism. Be your own best friend now, before loss teaches you to.
Chapters
Cuenta la leyenda que Séneca una vez estaba caminando ahí por Roma y pasó un tipo medio que hablando solo, refunfuñando, y le preguntó: "Che, ¿a dónde vas?" A lo que el tipo preguntó: "Estoy un poco atormentado, me voy solo a caminar un rato." Y Séneca le respondió: "Tené cuidado porque te estás yendo con una muy mala persona." Esto puede ser una anécdota extremadamente trivial, pero detrás de esto se esconde una enseñanza bastante profunda y es la siguiente: si vos tratarás a todo el mundo como te tratás a vos mismo, Frente a los ojos de los demás, ¿serías una buena persona? ¿Una persona normal, promedio? ¿O un hijo de remil puta? Lamentablemente, por la forma en la cual nuestro cerebro está programado, sobre todo en esta época en donde vivimos en un momento de comparación constante, en donde constantemente estamos viendo de ganar más plata, ganarle a este pibe, a este otro, generar más, ser el mejor, y el hijo de puta este se compró un auto y yo todavía no, y que la reconcha de la lora a la derecha. Estamos en un momento en el cual nos autoatacamos demasiado. Yo por lo menos hablo por mí, pero Yo conmigo mismo muchas veces soy un tremendo hijo de remil puta. Entonces este cuento lo que saca de fondo es: ¿cuál es tu relación con vos mismo? Si vos trataras a todo el mundo como te tratás a vos mismo, ¿serías una buena persona o un tremendo hijo de puta? Y si la respuesta es que serías un tremendo hijo de puta, la pregunta es: entonces, ¿no deberías primero intentar cambiar tus pensamientos para poder estar en paz con vos mismo y después poder estar mejor y rendir mejor con tus amigos, con tu familia, con tu pareja y con tu negocio? Yo creo que como emprendedores lo único que nos salva es la salud mental. Bien. Y yo he tenido momentos muy buenos y he tenido momentos muy malos. He tenido momentos en los cuales me sentía muy agradecido y feliz de estar vivo. Y durante todos estos años he tenido momentos en los cuales me quería matar. O sea, literalmente llegué a tener pensamientos suicidas. Y lo que está claro es que yo toda la vida prefiero estar feliz, prefiero estar contento. Y lo que yo sé es que para yo poder estar feliz necesito generar un bien en los demás, ¿ok? Necesito dar lo mejor de mí cuando doy servicio a mis clientes, lo mejor de mí cuando creo contenido, lo mejor de mí cuando estoy en una reunión con mi equipo, mi mejor versión a todo el mundo. Y la única forma de yo poder darle mi mejor versión a todo el mundo es yo siendo mi propio mejor amigo. Esa es la conclusión. Y esta idea de mi propio mejor amigo le voy a dar créditos a Jordan Welch, que es un creador norteamericano de e-commerce que está también en el mundo info, es muy conocido en el ambiente. Y Jordan tiene un video que no me acuerdo exactamente cómo se llamaba, pero decía: tenés que ser tu propio mejor amigo. Y justo yo me estoy releyendo este libro, en realidad, bueno, ahora me lo bajé en audio, pero este libro que se llama Séneca, las cartas de Séneca a Lucilio. Bueno, Séneca es un filósofo estoico antiguo de Roma, trabajaba en el Senado, en la corte, e hizo una serie de cartas para uno de sus pupilos, uno de sus aprendices, Lucilio. Y justamente en una de las cartas funcionaba esta anécdota de que vi a un chabón y le dijo: bueno, tené cuidado porque te estás yendo con una muy mala persona, ¿no? Y fue como que no me acuerdo si fue el mismo día o no, pero yo primero leí la carta esta de Seneca donde contaba eso y seguía un poco la reflexión por ahí. Y después miré el video de YouTube de Jordan Welch y fue como que en mi cabeza hice un clic. Y el clic que hice en mi cabeza es: yo tengo que ser mi mejor amigo, o sea, yo tengo que ser mi fan número uno, yo tengo que ser la persona que más me banca y más me apoya. No por una cuestión nihilista de llegamos solos, nos vamos solos, no confíes en nadie, no. Por una cuestión de que Si yo sé que la única forma de ser feliz es generando un impacto positivo en los demás, por consecuencia, para poder generar un impacto positivo en los demás, yo tengo que primero estar bien conmigo mismo. Es la típica frase: para estar bien con otros tenés que estar bien con vos. Bueno, si yo sé que la única forma de ser feliz es tener un impacto positivo en los demás, porque las cosas materiales no te terminan dando felicidad, y concluyo que para poder hacer feliz a los demás primero tengo que estar feliz yo, porque si yo estoy con un humor de mierda y desagradecido y todos los días puteando y todos los días haciéndome la víctima y se acaba de agendar una llamada calificada ¡Qué rico! Si yo vivo constantemente en un papel de víctima, en un rol de víctima, que es muy común en nosotros emprendedores, que constantemente, a ver, no digo, no hablo por todos, no, pero es muy común como emprendedor que tal vez estás en un modo de queja, y así soy la concha de la lora, tengo 50.000 llamadas y tengo que hacer esto y lo otro y lo otro y lo otro, y la to-do list nunca se acaba. Es muy fácil entrar en ese modo víctima, y ese modo víctima lo que causa es que nos empecemos a hablar mal a nosotros mismos desde el punto de vista de sos un fracasado, sos un idiota, la puta madre, qué vida de mierda que qué vida, qué vida de mierda, qué paja, y en modo quejamos, quejamos, y entramos como en un bucle negativo. Y justamente ese bucle negativo es cómo te tratás a vos mismo, como la mierda en la mayoría de los casos. Y creo que es muy útil tener este paralelismo de decir: si vos tratarás a los demás como te tratas a vos, ¿serías una buena persona o serías un hijo de puta? Yo en un momento me planteé esto, dije: tengo que ser honesto, sería un hijo de puta. Y a partir de ese día dio un clic mental en mi cabeza, y todo lo que antes me molestaba lo empecé a agradecer. Y también me pasó un episodio hace 2 semanas que, bueno, me me bajaron la cuenta de Instagram, que no es que me pasó solamente a mí, se la bajaron a todo el mundo. Pero bueno, de todos modos, cuando te bajan la cuenta decís, ¿qué pasa? Tipo, todo lo que trabajé durante años se fue de un día para el otro. Que igual digo, a ver, todos vendemos por Instagram, vendas con anuncios, vendas con contenido. Si no tenés Instagram, estás cogido. O sea, como que todos dependemos de Instagram. Y me bajaron la cuenta y todas las cosas por las cuales yo antes me quejaba, empecé a estar en un estado de profunda gratitud. Y empezó a cambiar ese diálogo interno. ¿Por qué? Porque me bajaron la cuenta y yo tal vez, no sé, los jueves, por ejemplo, que es un día que tengo todas las calls uno a uno, yo siempre los espero como diciendo, ay, tengo un millón de calls, qué duro que pasa en ese día. Y muchas veces me ha pasado, pues soy humano, decir puta madre, boludo, jueves, tengo mil llamadas, la concha de la lora, puta madre, que lo rompí el parió, la concha del mono. Y cuando me sacaron el Instagram, que básicamente es como que te sacan la vía de adquisición de clientes, yo dije qué pelotudo que soy, porque me estaba quejando de cosas que si no las tengo, mi vida es una mierda. Es decir, imagínate que todo lo que vos haces hoy que te da paja te lo sacan de un día para el otro. Es decir, no sé, te da paja las reuniones con clientes, te da paja dar el servicio, te da paja de entrenar, te da paja todas las cosas que te dan paja que vos constantemente te repetís tu cabeza, que es una mierda. Imagínate que te la sacan de un día para el otro, te bajan el Instagram y además te pisa un camión y te quedás parapléjico y nunca más puedes ir al gimnasio y nunca más podés trabajar de tu negocio digital, que todos nos dedicamos a algo digital. Lo primero que pensarías es cómo quiero estar teniendo reuniones con clientes, cómo quiero estar haciendo contenido, cómo quiero estar haciendo automatizaciones, cómo quiero estar grabando anuncios, cómo quiero estar, cómo muero por estar planeando el próximo webinar, redactando el VSL, cómo quiero estar haciendo guiones. Tipo, a ver, A cada uno le dan paja diferentes aspectos de su negocio, ¿no? Cada uno sabrá lo que le da paja o no le da paja. Obviamente un negocio no es divertido por todo, pero vos imaginate en el momento que te lo sacan, lo primero que vas a querer es volver a como estabas antes, porque tu vida sin esas cosas no tiene sentido, es una mierda. Entonces, literalmente, desde ese tipo de lo de Seneca, el video de Jordan Welch, y también lo que me pasó con la cuenta, me hizo entrar en un estado de profunda gratitud. Y todo lo que antes me quejaba pasó a ser una razón para agradecer. Y yo creo que ese es el punto que tiene que llevar de este video: todo lo que hoy te da paja o pensás una mierda, en realidad es la razón por la cual deberías estar agradecido. Y a mí me sirvió dar el click mental de decir, te lo pongo el ejemplo, me bajaron el Instagram, che, y los clientes, ¿de dónde salen? Y las llamadas, ¿de dónde las agendo? Más allá de que se lo estaban bajando a todos y yo sabía que iba a volver porque digo, no me pasó solamente a mí, pero me puse en el lugar como si solamente me hubiera pasado a mí y Meta no murió y el escándalo de DIA no sucedió. Como me lo tomé personal para, porque justamente quería pensar en ese contexto. Y te pongo otro ejemplo, imagínate que vos decís, qué paja el gimnasio, qué paja el gimnasio, y te quedás parapléjico en silla de ruedas y no podés volver a ir al gimnasio. Lo único que vas a querer es ir al gimnasio, te lo aseguro. Lo único que vas a querer es salir a correr. Lo único que vas a querer es salir a la montaña a caminar. Porque los humanos somos tan imbéciles de que no valoramos las cosas hasta que las perdemos. Entonces, mi enseñanza para vos hoy es: no esperes a perder algo para valorarlo. Cada cosa que a vos te apaja o odias es una razón para estar profundamente agradecido con la vida. Porque en el momento que te lo saquen, tu vida va a ser una mierda y vas a querer volver al instante a eso que hoy tenés, que supuestamente te apaja. Espero que hoy hayan aprendido algo. Nos vemos la próxima.










