reflexión de joven millonario sobre las cosas materiales

A young millionaire distinguishes between finite games (like buying luxury watches) and infinite games (relationships, learning, business). He argues that material pursuits deliver diminishing returns through the hedonic treadmill, where satisfaction fades fast. Real happiness comes from infinite games focused on serving others and continuous growth, not accumulating stuff.
Chapters
¿Cómo andan amigos? Tanto tiempo, tanto tiempo. El último vídeo fue una joyita, o sea, el último vídeo que grabé me gustó mucho, fue muy improvisado El vídeo de hoy si tiene toda una temática preparada que me parece muy útil cada tanto preparar algún vídeo así tengo algo un poco más armado y no tiro freestyle aunque siento que ustedes lo que más les gusta es que yo improvise porque me sale bien improvisar Pero bueno, para el día de hoy si tengo un tema bastante preparado, Sigo leyendo Daily Stoic, me parece un gran libro, estoy retomando el hábito de lectura todos los días estoy haciendo también mucho deporte en mi vida, eso es como una actualización que calculo que si me siguen todos los días y me ven todos los días es porque les importa mi vida, si no les estaría contando. Hay veces que me siento medio, medio estúpido contándole de mi vida una cámara, como si la cámara le importara, pero al parecer a ustedes les importa porque ve mis vídeos así que les cuento. Situación actual es viernes 9 y 55 de la noche a esta hora nadie, pero absolutamente nadie me rompe las pelotas y no hay nada que me guste más que un viernes a la noche porque nadie me rompe las bolas, o sea, está todo tranquilo, estoy creando contenido en este momento me escribí todo el vídeo este para YouTube La paz que se siente en horas no laborales es una paz incomparable Pero bueno, voy a aprovechar la paz de un viernes a las 10 de la noche para adentrarme en un tema muy importante que es los juegos. En la vida hay una teoría que se llama la teoría de juegos y la teoría de juegos básicamente, no voy a explicar todos algo bastante, muchísimo, bastante, mucho, muchísimo más largo de lo que les voy a explicar hoy pero básicamente en la vida hay dos juegos, los juegos finitos y los juegos infinitos Si ven que miro para allá es porque escribí un par de cosas que a veces voy a tener que leer Entonces, en un juego finito, esto lo escribí yo en un juego finito, como el fútbol o los videojuegos, hay reglas claras, un comienzo y un final y el objetivo es ganar, sabes quién ganó y quién perdió y el juego termina cuando alguien logra el objetivo. Por ejemplo, ganaste, estaba jugando al GTA, al Grand Theft Auto y ganaste la campaña y ya terminaste todas las misiones y tenés toda la plata, todos los autos, todas las misiones completadas y no tenés nada más para hacer, te quedan solamente las famosas side quests que capaz hasta incluso ya las hiciste todas. ¿Entonces ya ganaste, el juego terminó, OK? No hay ningún progreso más por No hay ningún otro progreso más que perseguir. OK, justo puse modo focus en la compu, no vaya a ser que alguien me llame en este momento. Pero en los juegos infinitos el objetivo no es ganar o perder, sino seguir jugando el mayor tiempo posible. No tienen un final definido y las reglas cambian según las situaciones. En la vida real muchas cosas funcionan como los juegos infinitos, la las relaciones, el aprendizaje y hasta el negocio. Un negocio es un ejemplo perfecto de un juego infinito. Es algo que Las reglas cambian dependiendo del contexto y el objetivo del juego es seguir jugando y ir subiendo de nivel. Pero los niveles del juego, del negocio, son infinitos. En cambio un videojuego o un partido de fútbol tiene un tiene reglas claras y un final muy claro también. Ganaste, o sea, el juego termina, ganaste. Ganaste el videojuego, pasaste todas las misiones, ya está. En el caso de los juegos infinitos, no se trata de ganar, sino de crecer, adaptarse y continuar jugando. La teoría de juegos nos ayuda a entender tanto cómo competir en juegos finitos como cómo mantenernos en juegos infinitos. ¿OK? Bien, Ahora, mi teoría es que en la vida jugamos juegos infinitos para liberarnos de los juegos. Perdón, jugamos juegos finitos para justamente liberarnos de los juegos finitos y poder jugar únicamente juegos infinitos con gente infinita. ¿A qué me refiero esto? ¿A qué me refiero con esto? ¿Perdón, Los juegos infinitos que son? Bueno, negocio, relaciones, algún hobby que tengas, que quieres tener durante toda la vida. No sé, es muy fácil, es muy fácil por un ejemplo de un juego infinito. ¿Ahora, porque digo que los juegos que jugamos juegos finitos para poder liberarnos justamente de esos mismos juegos finitos? Vamos a poner un ejemplo muy claro. ¿Justo para la ocasión me puse mi Rolex, que no lo uso casi nunca porque muchos de ustedes que están viendo tienen ganas de comprarse uno, OK? Porque se lo quieren comprar, porque mucha gente de la sociedad también se lo quiere comprar. ¿Y por qué? Y porque está esta narrativa socialmente aceptada de que si tienes un artículo como éste, sos exitoso. Y esto pasa con cualquier cosa material, o sea, todo el mundo quiere tener cosas materiales, porque está socialmente bien visto tener cosas materiales. ¿Ahora, el problema es que, por lo menos como yo lo veo, es que las cosas materiales son un juego finito, OK? Podemos asemejar el materialismo y las cosas materiales con un videojuego. Vieron que es muy cliché que todos los ricos o todos los millonarios te dicen que hay un cierto punto en el cual ya la plata no te da más felicidad. Porque a ver, si vos estás en la miseria, la pobreza extrema, si la plata te si te va a dar felicidad porque tienes problemas de plata. Pero una vez que no tenés más problemas de plata, ya la plata deja de resolver los problemas, los cuales a vos te dan felicidad, resolverlos, y pasa a resolver comodidades. Y las comodidades no te dan felicidad, te dan comodidad, pero hasta incluso el exceso de comodidad te genera infelicidad. ¿Entonces, a que voy con todo esto? ¿Para mí los objetos materiales, los objetos materiales como la ropa cara, como los relojes, como un auto de competición, como no sé, como cualquier lujo mundano, suena un juego infinito, porque desde que somos chicos estamos bombardeados permanentemente por imágenes en redes sociales de que tenés que tener la billetera de Gucci, tenés que tener los ejemplos que yo tengo, el Rolex, tiene que tener, no sé, el auto, y tenés que salir con 10 minas encima, OK? Y no son cosas que un ser humano necesariamente quiere. Yo creo que sí. Si criáramos a un ser humano en aislamiento, o nos fijamos en que realmente quiere una persona que existió hace 200.000 años o hace 300.000 años, lo único que quiere esa persona es food and shelter, tipo casa y comida, las necesidades básicas cubiertas que sí nos dan felicidad. Ahora, a medida que avanzó la civilización, fuimos creando necesidades falsas, que las necesidades falsas son las cosas materiales como esta. Esto es una necesidad falsa que vos crees que lo necesitas porque estás permanentemente tan bombardeado por imágenes de este estilo que tu mente en algún momento se auto convence de que lo necesita. ¿Ahora, qué pasa? ¿Por qué digo que son un juego finito? Y por qué en definitiva no te termino. Yo quiero que entiendas por qué yo lo que quiero darte es una explicación lógica y racional y no una explicación cliché de la plata no te da felicidad. Te quiero explicar bien para que entiendas toda la lógica de por qué al principio te necesitas comprarte estas pelotudeces para entender que después no las necesitas y ese es el punto, a eso vamos a ir. Las cosas materiales como esta son un juego finito, porque es exactamente lo mismo que cuando jugabas al GTA 5 o algún videojuego y ganabas todas las misiones. Llega un momento que ya no tenés más problemas de plata y ya empezás a vivir no en necesidades sino en comodidades, y llega un punto que las comodidades te dan beneficios marginales. Hay un concepto en microeconomía que se llama la ley de la utilidad marginal, que mentira, no se llama ley de utilidad marginal, pero es el concepto de la utilidad marginal. ¿La utilidad marginal significa, si mal no recuerdo, esto lo estudié en matemática un cuarto cuando cursaba administración de empresas, o sea, lo estoy tirando muy de los pelos, pero me acuerdo la clase y me acuerdo la profesora vieja que me enseñó esto, pero creo que era qué tanto cambia, qué tanto cambian los ingresos cuando yo produzco una unidad más? Digamos que yo soy productor de botellas y yo quiero saber cómo cambian mis ingresos a medida que produzco una botella más. ¿Entonces, si produzco una botella más, cuánta plata más gano? Bueno, llega un momento que producir más te trae básicamente cero beneficio, y te voy a poner con un ejemplo más fácil. Vos tenés un ingeniero, un ingeniero puede resolver muchos problemas, dos ingenieros pueden resolver muchos más problemas, aumenta muchísimo la cantidad de problemas que pueden resolver. Ahora, digamos que yo tengo un problema grave, contrato un ingeniero, bueno, estoy, o sea, mi capacidad de resolverlo aumentó mucho. Contrato el segundo, bueno, aumentó mucho más al tercero, aumentó pero no aumenta tanto como cuando contraté al primero y el segundo. Contrato al cuarto, bueno, aumentó, pero claramente no aumenta tanto comos el primero, el segundo y el tercero. Contrato al quinto, contrato un equipo de 100 ingenieros para resolver un problema. Entre tener 100 ingenieros o tener 101 ingenieros, cambia mi capacidad de resolución del problema marginalmente, muy muy poquito. Bueno, es lo mismo, A medida que vos estás cómodo y más cómodo y más cómodo y haces más plata y más plata y más plata, llega un momento que pasas a la comodidad marginal, que ya más cosas te dan más comodidad, pero el beneficio percibido de tu cabeza es muy marginal, es como, me chupa un huevo, es como, o eso es por lo menos lo que llegué a sentir yo viviendo en Dubai, teniendo todos como me chupo un huevo, como que ya está, me chupó un huevo, tipo cuando me compré el Rolex que era como mi primer gran compra, tipo guau el Rolex, qué locura. Ahora cuando ya todos los días vivía lujo y qué sé yo y auto y etcétera, ya se sentía igual, la comodidad era marginal, la felicidad era marginal y eso significa que la plata no te compra la felicidad, no te compra la felicidad porque llegaste a un punto máximo de comodidad que te genera felicidad y llegaste al concepto de comodidad o felicidad marginal, que es que tener más cosas te da, es como contratar al ingeniero 101, es como ¿Que me cambia tener 100 ingenieros o tener 101 ingenieros para resolver un problema? No me cambia nada, bueno eso lo mismo, teniendo más plata y más cosas, cuando ya resolviste tu problema de dinero, tenés las necesidades básicas cubiertas y te compraste todo lo que te querías comprar, ya como que ganaste el juego de la plata o del hedonismo, ganaste el juego de las cosas materiales y ya no te generan más nada, ya lo ganaste, por eso digo que es un juego finito el juego de las cosas materiales. Ahora, yo recién te dije, jugamos juegos finitos para liberarnos de los juegos finitos y jugar únicamente juegos infinitos con gente infinita, ¿Por qué me compro estas cosas, o porque me las compré? ¿O por qué te aliento también vos a que te las compres, tipo cómpratelas, comprate hasta plata vivir porque si te aliento a que lo hagas, porque no te vas a poder liberar de los juegos finitos hasta que no los ganes? Hagamos de cuenta, un pibe promedio de 18 años tiene ganas de estar con una rubia tetona, quiere salir con una rubia tetona, rubia tetona o quiere estar con una mina que está buena, que está buena, que está buena y hasta que el pibe no vive su etapa de estar con muchas mujeres y estar con todas las mujeres de sus sueños y estar con las mujeres más lindas, no se va a sacar ese deseo de la cabeza, hasta que vos no te compres esto no te vas a sacar el deseo de la cabeza, porque el deseo no lo controlas, es algo que viene, la única forma de controlar el deseo es ganarle al deseo, es suplir el deseo y cuando lo supliste das cuenta que no era la gran cosa por eso jugamos juegos finitos, para liberarnos de los juegos infinitos porque jugamos el juego del materialismo justamente para poder liberarnos el juego del materialismo. Por eso digo, si tenés el deseo de comprarte las cosas, comprátelas, porque la única forma en la cual te vas a librar del deseo de comprarte estas cosas es comprando telas para que te des cuenta que estas cosas no eran la gran cosa. ¿Lo mismo con el hedonismo como concepto en general, o sea, el hedonismo que es? Hay un concepto que se llama la cinta del hedonismo o la. En inglés suena mejor que es hedonic treadmill, o sea, hedonic treadmill, la cinta caminadora o la cinta de correr del hedonismo ¿Qué es la cinta de correr del hedonismo? Acá te lo definí, no quiero cagarla, quiero leerlo bien La cinta del hedonismo es como una caminadora de felicidad en la que nunca avanzás del todo Imaginá que te comprás algo que querías mucho, como un celular nuevo al principio te sentís súper feliz, pero después de un tiempo esa felicidad desaparece y el celular ya no te hace sentir tan especial entonces querés algo más para volverte a sentirte feliz y cuando lo conseguís pasa lo mismo, te acostumbras y la felicidad se va. Esto es la hegedonic treadmill, siempre estás buscando algo nuevo para sentirte bien, pero nunca es suficiente porque te acostumbras rápido a todo lo que conseguís. Eso le pasa a la gente que ya ganó el juego de las cosas materiales. ¿Está pasaste a la ruta, a la ruta o al camino o a la cinta del hedonismo que es? ¿Ya llegaste al punto máximo de felicidad o llegaste al punto máximo de extraer felicidad de las cosas o del dinero, OK? Porque digamos que el dinero te puede dar. Digamos que la felicidad se mide de 0 a 100 y el dinero 50 puntos de felicidad, los otros 50 los tenés que sacar de otro lado y una vez que ya conseguiste los 50 puntos de felicidad o los 40 puntos de felicidad, no sé cuál será antes. O el 60, lo que vos quieras una vez que ya conseguiste los 60 puntos, cubriste todas tus necesidades, te diste lujo, te diste viajes, ganaste el juego de las cosas materiales, te las compraste todas, ya no tenés más ganas de tener más cosas materiales, pues ya no te genera nada. Ahí hay dos opciones, que esto le pasa a mucha gente, o seguís comprándote cada vez más cosas para intentar seguir corriendo en la cinta del hedonismo. ¿Por qué? Porque cuando vos llegaste a los 60 puntos de felicidad o los 50 puntos de felicidad máximos del dinero, vos estás en el punto 50, pero bajas un poco al 45 porque, no sé, digamos, llegaste a los 50 puntos de felicidad porque te compraste el Rolex, pero a las tres semanas el Rolex te aburre y bajaste a los 45 puntos y después te tenés que comprar un Patek Philippe o un Rolex más caro, te lo compraste, volviste a los 50 puntos. La felicidad tiene un pico máximo, la felicidad dinero tiene como un pico máximo, entonces al mes te aburriste, te aburriste también de tu Lambo y ahora te querés comprar un Bugatti. Bueno, volviste a los 50 puntos y es como. Es como una barrita que se va llenando y se va haciendo y se va llenando y se va haciendo, y nunca trascendés, nunca puedes pasar los 50 puntos de felicidad. La barra de felicidad de La vida tiene 100 puntos. Bueno, las cosas materiales tienen. Lo que no se da cuenta la gente que vive en la ruta peronismo de por vida, piensa que van a llenar los otros 50 puntos restantes con el dinero, cosa que nunca va a pasar, pero como tienen esa Es a esa fe, esa esperanza de poder llenar los 50 puntos restantes con el dinero, se siguen comprando cada vez más y más y más cosas, esperando que algún día esas cosas les vayan a dar la felicidad que buscan. Pero bueno, básicamente bien, en esta rueda donde nunca se llegan a sentir, a sentir satisfechos, están corriendo en una cinta a 10 kilómetros por hora, sin ir a ningún lado, porque piensan que corriendo van a llegar al objetivo, cuando en realidad están corriendo en una cinta, están quietos en el mismo lugar. Ya llegaron a los 50 puntos máximos de felicidad que te puede dar el dinero, y no pueden seguir subiendo. Y se ¿Como puedo seguir subiendo? Necesito más y más y más y más. Pero ya llegaste a los 50 puntos y te queda la mitad de la barrita de la felicidad vacía. Ahora el punto es. La pregunta del millón es ¿Cómo te bajas de la Hedonic Treadmill? Bueno, de la. ¿Cómo te bajas de esa cinta del hedonismo? En primer lugar tenés que hacer plata y comprarte las pelotudeces que siempre te quisiste comprar. Así suplicó el deseo de las cosas materiales y ganas el juego de las cosas materiales. ¿OK? Te lo compras, te sacas la leche, te sacas las ganas y te sacas también las ganas de estar con muchas minas, te sacas todas las ganas mundanas que tenés cuando te las sacaste. Tenés que ser autoconsciente de que ya llegaste al punto máximo de felicidad que el dinero te puede dar. La barrita de los 100 puntos. Ya cubriste los 50 puntos del dinero, ya está. Ahora, ¿Qué es lo que te va a hacer llenar los otros 50 puntos de la barrita? Bueno, acá lo respondí. ¿Cómo te bajas de la gedónica treadmill? Ganando los juegos finitos y hartándote. De la misma forma que te empachas cuando vas a comer un restaurante y ya no quieres comer más. Ya te diste cuenta que ganaste el juego de las cosas materiales. Ahora, ¿Cómo se llenan los otros 50 puntos de felicidad? Una vez que ganaste el juego, las cosas materiales, como dije en algunos de mis vídeos anteriores, que es empezar a poner la felicidad en un tercero, empezar a hacer todo por los demás. ¿Por qué? Porque mientras más te concentras en vos y en lo que vos querés, más te deprimís. La ruta del hedonismo solamente te lleva a la depresión, porque cuando vos. Cuando vos vivís con la ilusión de que el dinero te va a dar los 100 puntos de felicidad, permanentemente estás pensando en tus deseos y estás deseando cosas nuevas. ¿OK? Bueno, tengo el Rolex, pero quiero el IP. Tengo el IP, pero quiero el Patek Philippe. Tengo el Patek Philippe, pero quiero el Richard Mille. Tengo el Audi, pero quiero el Lamo, Tengo el Lambo, pero quiero el Bugatti. Tengo el Bugatti, pero quiero el Jet. Tengo el Jet, pero quiero el Boeing 737. Tengo el Boeing, pero el Príncipe Arabia Saudita tiene el planeta Tierra. Nunca, nunca se llega. Por eso, si sos de esas personas que están permanentemente enfocadas en un objetivo final material para uno mismo, te vas a deprimir. ¿Porque como dice Naval Rabicando, uno de mis mentores, obsesionarse con uno mismo es volverte infeliz, porque te obsesionas con tus deseos y cada vez tenés más deseos y los deseos te dan infelicidad, OK? ¿Acuérdense de esta frase El deseo es un contrato que haces con vos mismo de ser infeliz hasta que obtengas lo que quieras, OK? Entonces, una vez que ganaste los 50 puntos del dinero de la felicidad y te das cuenta que ya tenés que dejar de desear porque el deseo solamente te trae infelicidad y ya no quiere ser más infeliz, pones el valor de tu vida en tu familia, tus amigos, tus seres queridos y empezás a hacerlo todo por ellos, por tus clientes, por tu familia, por tus amigos y por tus seres queridos. Empezás a trabajar por los demás y cuando impactas positivamente a tu entorno cercano querido, ahí es cuando sentís la verdadera felicidad. Por ejemplo, el otro día le regalamos a nuestro director de ventas una computadora, una Mac y regalarle ese. Eso me hizo sentir muy bien conmigo mismo, me hizo sentir. Fue muy hermoso regalarle una compu nueva a Lagus, que es mi director de ventas y me podría haber gastado esos 1.400 dólares, unas zapatillas de Louis Vuitton o otra billetera de Gucci. El punto es que esas zapatillas de mierda me hubieran gustado 20 minutos y ya me las hubiera olvidado. El punto es que ese regalo que le hice me da felicidad cada vez que me lo acuerdo. Es una felicidad sostenida en el tiempo. Y como les dije al principio, la forma de bajarse de la ruta o de la cinta del hedonismo es empezar a poner tu motivación en los demás, que esto es un concepto que ya hablé en uno de mis videos previos, pero tu motivación tiene que estar puesta en servir a tus seres queridos, a tu familia, a tu futura familia, a la familia que vas a tener en el futuro, proyectar una futura familia o a tus seres queridos cercanos, a tu entorno, a tus clientes, trabajar para los demás. Que tu motivación para levantarte todos los días sea tu hija, tu hermana, tu mamá, tu futura hija, tu futura esposa, tu futura familia. A mí me motiva mucho mi futura familia, aunque todavía no la tengo, pero me motiva muchísimo y siento que todo lo que estoy haciendo hoy en día lo estoy haciendo por mi futura familia y eso es lo que me mueve hoy en día. No me mueve comprarme otro reloj, es más, lo quiero vender porque no lo uso nunca lo que me motiva de verdad es mi futura familia. Como decir, qué lindo sería, no sé, viajar a Disney con mis hijas cuando tenga 40 años y ellas tengan, no sé, 12 y las vistan de princesas. No sé, me imagino esas huevadas. Digo, qué lindo sería, no sé, tener una casa enorme y linda para que mis hijos crezcan ahí, tener perro. Y es como todo lo pienso por ellos, ¿Entendés? Y ahí se vuelve un juego infinito. Ahí empezás a jugar un juego infinito que no tiene fin. Y en definitiva, los juegos infinitos son los que te dan la felicidad. Cuando vos te liberás de los juegos finitos, como el materialismo, te podés concentrar en los juegos infinitos porque tu motivación pasa a estar en los terceros. Y esa motivación es una motivación infinita. Y empezás a jugar juegos infinitos como quiero tener el negocio lo más grande posible para. Por el simple hecho de tenerlo, por el simple hecho de mejorar en ese juego. Porque el punto de los juegos infinitos es seguir jugando y hacerte lo mejor posible en el juego. Es juego este juego infinito de negocio para hacer la mayor cantidad de plata posible para poder darle la vida que siempre quise a mis seres queridos y al mismo tiempo para seguir ganando en el juego. Porque el punto del juego infinito es seguir jugando el juego y seguir mejorando. Y lo lindo de trascender el juego finito del materialismo, del hedonismo, es que te puedes dedicar de lleno a los juegos infinitos, que son los juegos que te van a dar felicidad, que es el juego de la salud, por ejemplo, entrenar, estar sano, vos tenés que entrenar durante toda la vida. Por eso es un juego infinito. El punto del juego infinito es seguir jugando y seguir progresando. Seguís jugando el juego infinito de los negocios, el punto de juego es seguir jugando y seguir progresando. Y seguir jugando. El juego infinito de las relaciones, que el punto es seguir jugando y seguir progresando. El punto es todos los deseos que tenés, cumplirlos. Así te puedes liberar de estos deseos de mierda y puedes dedicarte de lleno a los juegos infinitos, que los juegos infinitos son los que te van a dar la felicidad a largo plazo. Porque primero, la motivación de los dos infinitos están en un tercero. Yo juego al juego de los negocios por mi futura familia y por mis seres queridos, bueno, el juego de la salud si lo juego por mí, pero porque también entiendo que yo tengo que estar sano para poder darle la vida que siempre quise a mi futura familia de mis seres queridos, como que todo va relacionado con un tercero y las relaciones son un juego infinito de eso también me da felicidad a mí, es como decir le da felicidad a mis seres queridos y a mí también, es como es una retroalimentación mutua, es como que a mis seres queridos y a mí nos hace felices el juego de las relaciones que tengo. Entonces creo que el punto del video es no te des con un látigo si te atraen estas cosas, sacate el gusto y cuando te saques el gusto poné tu motivación en los demás, en tus seres queridos, en tu familia o en tu familia actual, en tu futura familia y enfócate de lleno en los juegos infinitos que son los que verdaderamente te van a dar felicidad. Espero que este vídeo les haya servido, es una gran reflexión, nos vemos la próxima amigos, Adiós.










