Alinea tu MARCA PERSONAL para el ÉXITO

In this episode of the "Alinea tu MARCA PERSONAL para el ÉXITO" podcast, host Regina and guest Mili (also referred to as Estrella) engage in a deep, coaching‑style conversation about personal development, branding, and strategic action. They begin by acknowledging the shared experience of grief and the feeling of being alone, encouraging listeners to recognize they are not isolated in their duelos. The dialogue moves to envisioning the next ten years, with Regina recommending a visual “collage aspiracional” exercise that pulls images from Instagram to create a tangible future compass across life areas (health, relationships, finances, career, etc.). They discuss the pitfalls of perfectionism, emphasizing that finished work is better than perfect work, and introduce the concept from T.R.E.G. that perfectionism fuels error. Strategy is reframed as conscious, intentional action—“action without strategy are occurrences”—and Regina offers a practical way to think of strategy as a map, focusing on desired outcomes rather than the how. A pivotal moment is the articulation of two core beliefs—“soy valiosa” (I am valuable) and “estoy a salvo” (I am safe)—which serve as foundational identity work for personal branding. The conversation then shifts to the challenges of aligning personal and business brands, the need for rebranding, and the importance of delegating operational responsibilities to a trusted partner so the founder can focus on their 10‑year vision. Throughout, Regina stresses that direction matters more than speed, that one should prioritize clarity of purpose, and that sustainable success comes from aligning actions with a clear, intentional strategy and identity. Additionally, Regina shares stories of early mentors and financial investments—paying $500 for a phone consultant and $2,000 to learn from a high‑ticket course—highlighting how strategic spending can trigger quantum growth. She also emphasizes embracing discomfort and impermanence as catalysts for evolution, describing how she deliberately creates uncomfortable situations to force growth. The guest reflects on identity as a process of reconnection with oneself, leading to self‑respect and pride. The episode concludes with heartfelt gratitude, acknowledging the inspiration of Mili, Lessia, and the broader community, and inviting listeners to continue the journey in future chapters.
Chapters
Bienvenidos una vez más a It's Only the Dark Talking, este podcast espectacular. Y estoy con mi queridísima Mili, bienvenida, ¿cómo estás?
Muy bien, muy feliz de verte, de conocerte, de compartir, feliz, feliz, muy feliz.
Para mí eres de esas personas que yo digo ya te conocía, o sea, por más de que siento que te vi en Instagram, una pantalla, o sea, verte acá digo es que ya la conocía, éramos amigas. ¿En qué momento no éramos amigas verdaderas? Porque ya te veo y así que Me encanta estar acá contigo, ver este proceso de evolución. Como tú me estabas diciendo antes, aquí behind the scenes, este duelo de la vida, uff, está duro.
Sí, sí.
Estaría bueno que aquí todos los que están en YouTube nos pongan: yo también estoy en un duelo de la vida. Porque a veces cuando estamos sentimos: soy la única persona sola acá, y te das cuenta que hay un montón de personas que nos acompañan en este camino sintiendo lo mismo. Así que bienvenida una vez más y pues ya, empezamos.
Muchísimas gracias, Re, y coincido totalmente contigo en este proceso. Empatizado y me he conectado con un montón de personas que están viviendo exactamente lo mismo. Amigas, mujeres, incluso hombres también, de repente también han contactado con esto. Y digo, wow, qué montón de personas que están atravesando este proceso en este momento de la vida.
Y a veces como que cuando le estimos la voz, digo, estoy en esto, digo, ay, qué miedo, me da vulnerable, me van a ver. Y al contrario, ¿te das cuenta que sí me pueden llegar a ver vulnerable? Pero también podía encontrar los míos que están en este mismo camino de evolución. Porque al final, si estoy en una crisis, quiere decir que abrí los ojos. La verdad. O sea, porque a veces cuando no estoy es más rico estar dormido, no darse cuenta. Yo me acuerdo que uno de mis procesos parecía los tuyos. Fue hace 2 años, en 2022. Y yo me acuerdo haber venido a Madrid y decir: voy a empezar mi libro diciendo yo no quería darme cuenta. O sea, si voy a vivir este proceso Porque me di cuenta, pero en serio, yo no quería darme cuenta. O sea, así yo empezaría mi libro, así que bienvenida a darse cuenta. A darse cuenta y al viaje que es, porque una vez que te das cuenta, pues hay que poner responsabilidad, hay que poner acción.
Tomar acción, hacerte cargo. He estado mucho contactando con esta sensación de nadie lo va a hacer por mí, soy 100% responsable de mi vida.
Nadie va a venir a salvarme, a decirme tú tranquila, yo te lo resuelvo, borrón y cuenta nueva. No. Porque es un gran mensaje aterrizar y evolucionar en esta vida.
Completamente, así lo estoy sintiendo. Pero para eso están cayéndose cosas, hay que dejar morir lo que quizá ya no pertenece a esta nueva versión.
Y pues eso duele totalmente, y es como pérdida, pérdida, pérdida, pero no nos damos cuenta que cada muerte es un renacimiento, cada final es un nuevo comienzo. Entonces, como es como suelto esto, pero también estoy listo para una versión interesante de mí, para una nueva vida. Yo te lo pregunté y te dije, te lo voy a preguntar en vivo. ¿Qué quieres en 10 años?
Wow, en 10 años yo quiero ser muy reconocida como una mujer que inspira y que transforma vidas. Aún no sé si es específicamente con mujeres, porque he conectado mucho con mi feminidad y quiero transmitirle, y conecto mucho con mujeres. Pero también pues he conectado con hombres, entonces estoy ahí como en ese proceso. Pero sí, ser reconocida como una persona que vive su vida de una manera congruente e inspiradora y que inspira a otros y transforma vidas.
Está cañón, ¿no? Lo decíamos, cómo la marca personal es tus heridas sanadas dadas como regalo a alguien más. Y cómo te das cuenta que nunca las vas a parar de sanar. Entonces, miren, señores, Este es el viaje que quiero tener, levanto mi bandera, quien me quiera acompañar. Y en lo que vamos a ese viaje, yo te voy vendiendo lo que yo ya solucioné, lo que vamos a solucionar ahora acá. Pero nunca es un ya llegué, es vamos caminando juntos. Estamos en el mismo camino, tal vez estamos en partes diferentes del camino, pero welcome a caminar de la mano porque no se trataba hacerlo todo tan solos.
Ni solos ni perfecto.
Ni perfecto.
Algo de lo que yo me llevo mucho de T. R. E. G. es justo esto de trabajo terminado es mejor que trabajo perfecto. Y el perfeccionismo no busca la calidad, busca el error. Entonces pues es como que no busca terminarlo, no.
Entonces buscamos con 10,000 loops abiertos y dices, ¿cuándo voy a cerrar?
¿Cuándo termino? Y entonces esa energía dispersa, abierta, que se queda ahí, que de una u otra manera nos está drenando la atención, pues Estoy totalmente de acuerdo.
Así que bienvenida, Estrella, métete de lleno en las dudas, nos vamos a meter de lleno. Ve esto como un espacio de coaching, un espacio 100% seguro.
Gracias, Regina. Mira, tú en el módulo 1, en el del síndrome del impostor, hablas acerca de la importancia de tener claro hacia dónde vamos, la importancia de las metas específicas, inteligentes, medibles. Y suena increíble.
Hacerlo no es tan increíble como suena.
Pero justo mi pregunta es, ¿cómo podríamos ir descubriendo qué queremos? Creo que en este momento estoy replanteándome un montón de cosas y digo, ¿de verdad quería esto?
¿De verdad quería más? ¿Quería la vida?
¿De verdad esto era lo que yo quería? ¿O ahora qué quiero? ¿O para dónde voy? Y entonces, algo como pregunta, como alguna guía práctica para que nos resulte un poco más fácil llegar al qué queremos.
Te voy a decir la verdad, a mí me cuestan mucho las palabras. Entonces, para mí las imágenes, digo, gracias a Dios que existen, porque entonces puedo verlo. Para mí el collage aspiracional de decir, mira, yo no tengo la vida que quiero, pero Juanito tiene el cuerpo, pero Sultanito tiene la economía, pero Perenganito tiene la comunidad. Entonces poder robarle. ¿Leíste el libro Roba como un artista?
Claro.
Entonces literal, sí, a ver, ¿a quién le tengo que robar? Y no le quiero robar todo a esa persona, porque no queremos todo, pero dices, a mí me gustaría tener esto como Juan, esto como tal, y ponerlo de una forma así, crudo, hipertangible. Te diría, ve cada área de tu vida. En salud, en 10 años, copia y pega y pon una foto. En relaciones, en 10 años, copia y pega, pon una foto. En tiempo para ti, pon una foto. En finanzas, pon una foto. En vida profesional, pon una foto. En calidad de vida y vida material y estilo de vida, pon una foto. Y di, no sé lo que quiero, pero aquí hay una brújula que más o menos se indica en 10 años hacia dónde tengo que mirar, pero sobre todo hacia dónde no tengo que mirar.
Okay, okay.
Entonces este sería uno de los puntos. Para hacértelo muy sencillo, no lo pongas sobre palabras, porque eso es ponerlo sobre palabras de que digamos, ya reprobé. Pero si estoy en Instagram un rato y digo, ah, este es el cuerpo, ah, este es el look, ah, estas son las finanzas, ah, este es el viaje, y luego lo pongo todo en un collage y digo, Cuando no sé para dónde ir, esta es una brújula que puede darme indicadores de lo que sí quiero en la vida.
Ok, ok, muchas gracias, lo tendré en cuenta. Oye, Regina, y por ejemplo, tú dices otro regalo que me has entregado a mí es que todo se puede con la estrategia correcta. ¿Cómo llegar a ese punto? Porque yo escucho la palabra estrategia y siento que me tengo que sentar en un gran comité con muchas especialistas y con una cosa demasiado rimbombante que nunca voy a lograr y que es una cosa lejana, que no puedo, que no sé. Entonces, ¿cómo aterrizar eso, bajarlo a términos súper claros para que los que estamos empezando con estrategia empecemos como de a pasitos?
Es muy buena pregunta. Estrategia es darte cuenta que lastimadamente en la vida hay que ponerle más conciencia y más intención a lo que hacemos. Hay una frase que les digo mucho: acción sin estrategia son ocurrencias. Estrategia es darte cuenta y decir: me gusta o no me gusta, qué proyecta, qué comunica, qué genera en los demás. O sea, estrategia es darte cuenta que los detalles y lo que hay alrededor generan algo en el enfrente, y que muchas veces no es por ti, es por los tuyos. Entonces, estrategia es darte cuenta que cuando yo llego acá no solo se trata de voy caminando, sino ¿Qué está pasando? ¿Qué va a ocurrir? O sea, dejar de solo estar ensimismado y decir: en este ecosistema aquí me encuentro y aquí están los demás. Entonces, cuando hablo de estrategia, a veces bajar el ego y no decir: es que no, esto no se trata de si me gusta o no me gusta, si me voy a sentir bien o no me voy a sentir bien. O sea, es entender que cada acción tiene una consecuencia y anticiparme a la consecuencia previa a meter la causa. Entonces, que yo hoy en día generen más proxemia y tenga un arroz con un poquito más de colores, hace que tú te sientas un ambiente más abierto. Entonces ya no es, ay, qué emoción que nos llevamos bien. Y si todo alrededor estaba hecho para que nos llevamos bien, y si el centro comercial estaba hecho para que llegaras a comprar eso, y si tú inconscientemente tomabas ciertas decisiones. Entonces es volver un poco más intencionadas ciertas cosas en tu vida. Cuando yo hablo de estrategias, es decir, ¿qué quieres en la vida? ¿Qué tendría que pasar para que eso se generara más fácilmente? Oye, rey, yo querría tal. Perfecto, entonces, ¿qué podemos alinear? No podemos alinear todo, pero hay cosas en ti que podríamos alinear para que eso se vuelva más sencillo. Yo quisiera cerrar un deal con fulanito. Si tú le gustas a fulanito, si tú le crees y él te cree, si conectas con él, es mucho más sencillo. ¿Por qué no, en lugar de decir yo soy quien soy, que le gusta a quien le tenga que gustar, entiendo un poco cómo fulanito ve la vida? Y me pongo un sellito para abrir un canal de comunicación. O sea, es como una mente un poco más maquiavélica, sí, pero si lo vemos del lado bonito es hay personas que tienen un gran mensaje, que son espectaculares, que como no lo saben comunicar, truena su vida. Entonces yo te diría, ve la estrategia simplemente como encontrarte en un mapa, ver en qué punto estás. O sea, velo hasta como en un Uber. Tú al rato que pillas un Uber no dices: "Mmm, llévame a donde quieras". Dices: estoy acá, quiero ir acá. Entender la estrategia para que no te genere tanto conflicto, no te preocupes mucho por el cómo. O sea, cuando pienses el lugar dices: estoy acá, quiero ir acá. ¿Cómo? Encárgate tú, tengo mil cosas en qué pensar. ¿Por qué no lo hacemos igual? O sea, tú me dices: mi erre llegó hasta acá, por eso hemos dado auditoría, estoy aquí, y el cómo te lo dejo a ti, no lo requiero. Entonces muchas veces creo que nos abrumamos en la estrategia al pensar en el cómo. Cuando la primera pregunta es realmente qué quiero, porque a veces no era tan difícil el qué quiero en la vida, y a veces me doy cuenta que había 10.000 cómo para eso.
Y lo más importante es el qué quiero, qué quiero.
Y a veces qué quiero no lo tienes ni puede en palabras, simplemente es acá está. Y entonces cuando dices, bueno, quiero la salud de Juan, oye Juan, ¿cómo le hiciste para tu salud? Oye, quisiera las finanzas de Juanito, ¿cómo le hiciste? Y voy escuchando, pero tengo mucha claridad en el que sí. Entonces no hay que pelearnos tanto con la estrategia, simplemente hay que verlo como un plan para no ir caminando por la vida hacia donde la vida nos lleve. O sea, creo que la mayoría de las personas dicen, bueno, me dijeron que haga tal y ahora voy para acá, y no, no toman responsabilidad de, ¿estás consciente que en 10 años Diseñes o no diseñes, vas a llegar a esa edad. Yo si fuera tú, diseñaría un poco el camino.
Claro.
Entonces tomar responsabilidad de tu yo en 10 años y decir: ¿Qué queremos? ¿A dónde queremos llegar? Y si lo que hago hoy sí importa, no solo por la acción de hoy, sino porque es un voto en quién me convierto. Sí.
Que no importa la meta, sino la persona en la que te conviertes para alcanzar esa meta.
Entonces, cuando yo estoy súper obsesionada con qué es lo que debo hacer, La pregunta real es: ¿Y en qué me tengo que convertir para que eso simplemente sea natural y sea consecuencia y yo lo pueda lograr? Es un poquito un camino más largo, pero tú y yo sabemos que el fast track no funciona. No funciona. El fast track no. Oye, pero ¿cómo, Regina, voy más rápido y sin dolor? Y yo digo: es que tal vez no te conviene comprarme, porque te vas a dar cuenta que la vida es un proceso y que si no te sientes hoy tan exitoso y no logras desde hoy tu realidad sentirte exitoso, querido, amado y valioso, cuando logres lo que creías que quieres lograr, tampoco lo vas a sentir. Es cómo le hago para hoy sentirme don fregón y verme de esa manera. Porque si cuando logre tal lo estoy esperando, me voy a dar cuenta que caí en la trampa en la que el mundo cae, que cuando logre no existe el cuándo y no existe lo que logre, existe hoy el proceso. Yo me acuerdo una vez estar llorando con un amigo porque estamos viendo un sunset en Acapulco y me dice Ay, Regina, ¿y qué quieres? Y yo, no, quiero. Pero, ¿y si aquí es a donde llegas? ¿Cómo que aquí es a donde llegas?
Espérate, yo quiero que— ¿Y si aquí es aquí?
¿Qué es el mayor éxito? Y si no lo logras sentir ahorita. Y ese año yo entendí algo, porque fue cuando inició el 2021, y por ahí cuando acabó sentí un poco lo que les digo, el síndrome del impostor: éxito sin satisfacción. Porque por más de que tuviera todo, sentía ese gran vacío porque no logré decir por qué no me siento tan feliz y tan llena desde ahorita. Porque si no lo logro hacer desde ahorita, desde mis vacíos, cuando lo tenga tampoco, y voy a caer en la trampa. Y mejor vivir una vida más sostenible con lo que sí me hace feliz.
Ok, Re, ¿cómo es que tú empezaste? ¿Cómo es que lidiaste en la carta que yo te hice, yo te agradecía profundamente por haber trabajado en tus temas personales para entregar eso al mundo, porque me queda claro que se requiere un montón de cosas para hacerlo. Entonces, ¿cómo fue que atravesaste? ¿Qué estaba ocurriendo en tu vida? ¿Cómo lograste dar ese saltito?
Ese salto. Pero sí, ahora nos hubieran traído un vino para echarnos de lleno. ¡Qué preguntas tan profundas! Mira, te voy a decir, yo crecí bajo esto de "sé eficiente, resuelve". O sea, no me importa qué sientes, haz que las cosas pasen. Y como que en la mente siempre estuvo el "no importa lo que sientes, no me importa quién eres, vas, resuelve, logra". Entonces yo siempre tuve ese chip muy metido en la mente. Entonces en la vida yo siempre me sentí, yo siempre tuve 20 kilos arriba, no me sentía suficiente, sentía que aparte de mi familia Pues era súper disfuncional y vivía en un mundo donde yo creía que el mundo tenía la vida resuelta. Yo soy la única aquí, yo soy el único patito negro mientras todos aquí son divinos, guapos, preciosos, tienen familias preciosas. Y yo decía, hay algo mal conmigo. Siempre sentí ese no soy suficiente, soy menos que los demás, no pertenezco. Crecí bajo ese estigma toda la vida. Y en esa no suficiencia yo me acuerdo haber escuchado la frase de el conocimiento es poder. Sintiéndome mal, sintiéndome débil, sintiéndome— dije: de aquí soy, no te preocupes por quién soy, preocúpate por lo que puedo hacer por ti. Me voy a encargar de ser una persona que te pueda resolver la vida y valer por lo que puedo hacer por ti. Fue la peor creencia que pude tener en su momento, porque entonces en lugar de decir calidad humana, querer, me dije: resuelvo, consume todo lo que te haga valiosa para el de enfrente, porque el de enfrente te va a querer si le resuelves la vida. Y entonces claro, empecé a estudiar, a consumir información, todos los libros del mundo y todo lo que sentía, pa' dentro, pero pa' dentro. No me preocupes, no me importa, yo hago que las cosas pasen. Y lo triste es que crecí muy orgullosa de eso. Yo hago que las cosas pasen, yo me encargo de resolver todo, dime qué. Creyendo que era la mejor virtud de mi vida, la hacía.
Claro.
Tardo o temprano, yo me sentía don fregona. Carrera becada, trabajos por todos lados, él me encarga de llevar redes sociales de miles de personas. Yo me sentía muy exitosa y me acuerdo que mi mamá me dijo: oye, te veo mal. ¿Cómo que me ves mal? Yo estoy del mundo que ríes, tengo los trabajos de tu vida, los clientes de tu vida, y me estás diciendo que voy mal. Y me acuerdo que me mete un tema de coaching y toda esa situación, y sí, sí, mira, todo lo que me cayó fue tiene un poco de razón, creo que yo valgo por lo que puedo hacer y no por lo que soy, y no he construido por lo que soy, y me da terror que vean lo que hay acá. Por eso me decía todos los días en él: no me preguntes, no me veas, te resuelvo, ¿qué necesitas? Y en ese momento como que pasan muchas cosas en mi vida que digo: será momento de frenar. Como que dije: tal vez esto de carrera, trabajo, no me lleva a lo que realmente quiero, o sea, no estoy tan segura. Y ese momento es un freno importante. Me acuerdo que unas amigas me dijeron: nos vamos a vivir a Madrid, vente. No, ¿cómo? O sea, ¿qué, te freno todo, dejo todo? Sí, vente. Y cuando plantee esto con la carrera, con mis jefes: sí, vete, no pasa nada, no pasa nada, voy a irme. Y cuando me voy, me preguntan: oye, Rey, ¿qué vas a estudiar? Yo: voy a estudiar de todo. Política, campañas electorales, todo, todos los millones de diplomados, MBA, carrera, maestría, todo lo que se podía estudiar ya lo tenía. En ese momento dije: posiblemente no debería de estudiar nada, posiblemente tendría que ir a ver qué hago con todo lo que ya estudié e hice. Y aparte, otro tema, yo me dedicaba a temas de imagen y yo estaba peleadísima con mi imagen, no me veía, me vestía de negro, no me importaba lo que proyectaba. Entonces dije: ¿no será momento de meterme a trabajar en lo que estoy proyectando, en lo que estoy diciendo? Y fue como un momento súper interno. Y ahí fue el primer mentor, o sea, empecé, dije: ya no voy a comprar nada. Y obvio te venden ese cursito y te marcas Y ahí caigo, digo, y el muchacho que aparte ni se dedica a vender esto me dice: haz tu marca personal. Y ahí fue como un, ¿cómo? O sea, yo quería hacer una empresa, yo, y fue súper revelador. O sea, yo creo que en ese momento en el que dije no soy la persona que quiero ser, no me veo como me quiero ver, tengo 10.000 inseguridades, no tengo ni idea qué vender, solo sé que soy una biblioteca caminando y me vine a Madrid con mis maletas de ahí. Libros y de estudios. Y ese yo creo que fue un punto importante para dar un paso de valor y decir: tal vez tengo algo bueno que compartir y tal vez debería de pararme como si sí supiera y como si sí fuera. No te voy a decir que en ese momento lo hice, luego me asocié, se llevaron la empresa, se llevaron todo, o sea, pero sí creo que ahí sí me hice es que fue el inicio, fue el decir: el reto más difícil que tengo es ser congruente con lo que predico. Soy la menos congruente del universo, o sea, Vendo imagen, vendo que te lances en redes sociales, vendo que hagas tal, y estoy escondida atrás de las sombras. ¿Cómo voy a atrever a darle esto a los demás si no lo hago en mí? Y ahí, si te hacían toda la historia corta, creo que un error que tuve en ese momento es que me encargué del parecer, parecer, parecer, parecer, parecer, y no trabajé nada el ser. Entonces cualquiera decía: wow, qué espectacular. Y yo decía: sí, pero no me la creía. ¿Y dónde me di cuenta? En los espejos que tenía alrededor. Los espejos me decían: No lo eres. Lo pareces.
Dados los resultados, no.
Y ahí es como más fuerte te da la vida, ¿no? Porque ni son los resultados económicos, simplemente es personas que llegan que dices, si me está reflejando esto, posiblemente sí estoy vibrando con esto. Entonces ahí fue cuando dije, ¿qué tal si integro el ser? ¿Qué tal si empiezo a trabajar también la parte interna? ¿Qué tal si se convierte en identity, the art of becoming? Pero esto que estás viendo hoy del duelo I've been there. Muchos duelos. Yo creo que hay muchas muertes de identidad en la creación. Pero un poco ahí te cuento cómo inicié. O sea, inicié diciendo: no te preocupes por quién soy, preocúpate por lo que puedo hacer por ti. Me la sé amar por lo que puedo hacer por ti, pero preguntarme quién soy. O sea, si tú me dices: ¿cuáles son las dos creencias que tuviste que meter en la mente para poder estar acá? Soy valiosa y estoy a salvo. Me las tuve que creer. O sea, me acuerdo en el punto en el que estaba saliendo de Vida Nueva York y llenar mi casa de post-its y decir todo lo que espero que el de enfrente me diga. Me lo meto yo, me lo echo. ¿Por qué? Y así, la licuadora tenía todo, tenía un post-it porque dije, aquí necesito meter una creencia importante.
Claro, y contar contigo misma para el camino.
Un poco así fue el camino, no te digo que fue perfectamente lineal por ahí, no, pero creo que la marca personal fue un voto de valor que di por mí, que si me hubiera escondido detrás de una empresa posiblemente seguiría diciendo Es porque no soy tan valiosa, es porque no lo valgo tanto. Y fue un decir: mereces ser vista, aunque ni te la creas, aunque no salía. Ponía infografías, le dije a Juanito que editara mi foto de perfil para que me viera más flaca, y yo no salía ni de milagro. Pero al menos, digo, voté porque tarde o temprano me iba a convertir en esa persona. Yo sí apliqué el fake it till you make it.
Okay, okay. Soy valiosa y estoy a salvo fueron tus creencias. Principales en ese momento.
100%, tengo que meterme en la mente que soy valiosa y que estoy a salvo, porque el estoy a salvo va a hacer que yo dé brincos de valor en el emprendimiento. Entonces, si yo me siento a salvo, puedo brincar, claro, puedo dar saltos de fe y esperar que la red aparezca. Y el soy valiosa hace que yo no sienta que estoy transando a los demás, que al contrario, realmente les puedo aportar valor.
Ok, qué interesante, Re. Yo estoy muy inspirada y muy conmovida por tu historia porque me identifico muchísimo en muchos aspectos. Y me inspiras, y te lo he dicho en repetidas oportunidades, y de verdad es un privilegio, de verdad, y un sincero agradecimiento justo por entregarle esa versión y esa imagen tuya al mundo. Porque sí, habemos muchos que estamos en el camino, y que alguien que ha pasado por eso y ya está del otro lado, dices, ah, sí, hacia allá es.
Y yo te juro que ahorita en el punto en el que estoy digo: "Hijo, ¿y a dónde necesito ir?" Sí, claro. Y te sientes en punto cero.
Sí, sí, claro.
Entonces creo que lo más padre de este camino es aprender a reconciliarte con el punto cero y decir: "Qué interesante". Y si la verdadera felicidad está en querer conseguir algo y tener algo a qué despertarte todas las mañanas, o sea, hay una frase que le digo mucho a la gente que es: "Tus metas no siempre están para que las cumplas". Pero sí para darte una elección, despertarte todas las mañanas. Lo que realmente quieres en la vida no es lograr algo, es un estilo de vida sostenible. Yo siempre digo a la vida: déjame vivir esto más de lo mismo. Si tú me dejas vivir más de lo mismo y me ayudas a tener la calidad de vida y lo que quiero, yo sigo haciendo. O sea, juguemos un win-win. O sea, no quiero lograr tal, o sea, simplemente quiero poder seguir haciendo lo que amo y poder seguir teniendo el estilo de vida que quiero tener para poder seguirlo haciendo.
Claro, claro, generar abundancia siendo Como eso que te apasiona, esa contribución para el mundo, es una bendición realmente.
Y vas a ver, vas a llegar muy, muy rápido a eso. Gracias.
Sí, lo siento, yo sé que sí. Re, cuando se trata de establecer marcas personal y de empresas, tú nos enseñas que es súper importante esta parte de que las marcas tengan una esencia. Y en la marca de empresas Particularmente me he encontrado con esta dificultad, con este reto de cómo le encuentro esa esencia a una empresa que a veces no necesariamente surgió por algo tan profundo, sino pues las circunstancias, una cosa llevó a la otra y pues aquí ya me hallo 10 años con una empresa, pero cómo encontrar esa esencia o ese punto de la imagen para empresas.
Cuando queremos encontrar la esencia de una marca es encontrar la personalidad, la voz de la marca. Yo te enseñé 7 estilos de forma personal.
Okay.
Pero también se aplican para empresa. Yo viendo tu empresa hoy, que la conozco, tu empresa es un estilo atractiva, es seductora, llama la atención, conecta. Tú lo único que necesitas hacer es embrace, como decir, esta es la esencia, que es seductora, que es sexy, que es ser vista. ¿Para qué necesitas darle voz, personalidad? Uno, para que cada mensaje diga lo mismo. Visualmente diga lo mismo, el logo diga lo mismo, el mensaje diga lo mismo, el tono de marca, el cómo contesta para poderla replicar, para decir hoy tú tienes estilo seductor, pero las modelos también tienen que tener estilo seductor. ¿Por qué? Porque representan lo mismo que está diciendo la marca. Entonces Google, más creativa. Todos tienen que ser creativos, todos tienen que ser suyos. Oye, ¿tú quieres el pelo morado? Perfecto, bienvenido. Oye, ¿tú quieres estar al perro? Perfecto. Pero hoy en día hay muchos salones de belleza que son románticos. Entonces lo que yo te diría es tú decides el estilo de la empresa, pero una vez que lo decides, todo va alineado a eso. El logo, la imagen ambiental, el cómo contestamos. En tu marca hoy en día ya tiene un estilo, ya tiene una esencia. Posiblemente hay cosas que no estén alineadas porque es un medio que salió, pero tu estilo es, así como tu estilo es seductor, el estilo de tu empresa también lo es, porque tú la hiciste y le pasaste tu estilo. Pero hoy que la vas a separar y que va a ser tu marca personal y tu marca empresarial, ya tiene una voz, ya tiene una esencia. Simplemente unifica los mensajes para que el día de mañana que tú no seas la cara, quien sea la cara comunique lo mismo que tú, porque es la consistencia que quieres dar. Ponte a pensar las marcas que buscan influencers, dicen tiene que ser este tipo de influencer que comunique esto porque va a ir en congruencia con toda la marca que hay alrededor. Entonces, en los 7 estilos, porque lo hiciste tú, al final tu empresa hoy tiene el mismo estilo. ¿Re podría cambiarlo? Sí, pero tendrías que hacer un rebranding. No te conviene, ya tienes una. Aparte es súper congruente con lo que tú vendes. Entonces lo que yo te diría es, bajo el estilo seductor, simplemente unifica que todo vaya bajo ese mismo estilo, esta imagen atractiva. ¿Dónde lo puedes ver mucho? En bebidas alcohólicas, muchas tienen ese estilo.
Ok, ok. Y por ejemplo, cuando se trata de, ok, la empresa, pero esto ya no soy 100% yo, yo ya no me identifico tanto con esta marca empresarial. Y yo siento que yo, yo personal, estoy, yo marca personal, estoy en otro proceso, quiero comunicar otra cosa, que estoy en otro momento de mi vida. Ahí, ¿cómo se separa y no interfiere la marca personal para intentar llamar la atención desde la marca empresarial? Y viceversa, no sé si me estoy explicando.
Sí. Déjame ver si lo entiendo. Tú me dices, mira, Re, la imagen empresarial ya requería mucho de mi cara. O sea, me ven y asocian la marca, y ahora yo ya no soy tan esa marca. O sea, ya ni quiero, o sea, ya ni me inspira tanto porque tengo nuevos temas, cosas de las que quiero hablar. Yo he evolucionado.
Exacto.
Yo lo que haría es: trola modelo más barata para esa marca, ¿estás de acuerdo? Porque pagarle a otra imagen va a ser un poco más caro, pero puedes ir evolucionándolo. Sí salgo yo, pero de vez en cuando alguien más. Y salgo yo, Si al final están, marcan a esta gente para poder vender. Les necesitas decir si yo no voy a hacer la cara, quién va a hacer la cara, cómo va a ser la transición, cómo unificamos. Hola, señor director de mi empresa. Así es como se habla, así es lo que se hace. Yo me voy a salir, simplemente voy a estar en la estrategia viendo que estén unificados en este estilo, que la persona que ahora vaya a hacer la cara comunique lo mismo que yo comunicaba. Porque aunque no queramos, sí, Juanito lo puede hacer mejor que tú. Claro, o sea, la verdad la marca no te requiere. Al contrario, le hace un refresh a la marca que vengan otras caras también a comunicarlo y tú poder enfocarte en tu marca personal. Lo único que te diría es una transición paulatina. Sales tú de vez en cuando, alguien más, qué increíble, empiezan a conectar. Piensa en las series, la magia de las series está en los personajes. Tu marca le puedes dar personajes que estén comunicando todo eso. Yo no tiraría la marca, simplemente le haría un rebranding y ni a nivel logo, es simplemente a nivel viene otras caras de marca con las cuales te puedes identificar, porque cuando comprabas me estabas comprando a mí. Ahora puedes comprar a Juanita, a Sultanita, y hasta le daría una variedad y un nuevo mensaje a la marca. Y simplemente tú quedarte en la comunicación tiene que ser seductora, la comunicación tiene que ser atractiva, porque lo que se vende, mientras todos vayan bajo esa misma línea, cool. O sea, ¿qué te quiero decir? Yo podría mañana mis lanzamientos delegárselos a alguien más. Yo una de las cosas que quiero hacer para que veas es mis mismos lanzamientos poner un hombre a darlos, porque la metodología es muy buena. Tal vez no conectas con Regina, pero podrías conectar con Juanito, que te enseñe el lanzamiento y que te enseñe el curso, porque al final la metodología funciona, no me requiere a mí.
Claro.
Y podrá conectar con muchos hombres que Juanito le enseñe.
Claro, claro.
Lo mismo tú.
Si por ejemplo en la empresa yo nunca había aparecido y por recomendaciones de: no es que tienes que aparecer, es que tienes que estar, es que tú eres la imagen de la empresa, o sea, Eres tú el avatar de lo que se comunica en la empresa. Empiezo a aparecer, pero no es, y justo siento que ya no resueno al 100%. Ahí es, entonces vuelvo a hacer para atrás, pero dejando quizá un poco más claro el mensaje para que haya otros personajes. Quizá yo aparecer un poco más con, ahorita estoy mucho clavada con el ejercicio, entonces desde la línea deportiva ahí está mi personaje, ahí estoy yo.
Y ahí estoy yo, yo soy como la directora, ya me ves aspiracional, y si me quieres comprar, estoy creando mi marca personal, pero en la marca empresarial yo no sé. Sí me queda claro por qué tenían esa estrategia, porque viéndote a ti era mucho más fácil comprarte, me queda clarísimo, pero también viendo a Juanito y a Sultanito. Entonces decir, ok, o sea, sí, yo era más fácil lanzarme a mi cara porque era mucho más barato y mucho más sencillo, pero también sé hoy que tengo muchas más formas de monetizar. Y si esto ya no resuena con lo que quiero en 10 años, ¿para qué lo hago hoy? O sea, si puedo también ganar dinero de esta parte que sí resuena conmigo. A veces decimos: es que esto es lo que me dan de comer hoy, pero no me estoy dando cuenta que sí se lo pueden dar de comer hoy. O sea, es como el decir: estoy en este trabajo que odio, por eso. Ok, pero tan fácil sería conseguir un nuevo trabajo. O sea, a veces como que estamos súper ensimismados de esto es lo que hay. No, esto no es lo que hay. Tú podrías estar ganando dinero de comunicar tu mensaje, empoderar mujeres, todo el know-how que traes, todo el duelo que has tenido, y tener una marca patrimonial y redireccionar: esta es mi marca empresa. OK, va a ser un viaje, va a ser un clavado, va a ser un punto de evolución. Tienes una marca que funciona. Yo intentaría decir: esta marca funciona, ¿alguien quiere venir a ser el director de esa marca? Y tú vas a ganar porcentaje, pero ayúdame a crecer esa marca para que yo pueda dedicarme a otra acá. Lo que no me gustaría que caigas en la mentira, y te lo digo a ti, pero sirvo a todas las personas que me escuchen en este momento, voy a hacer que esta marca funcione, que ya no me necesite, y luego me voy a dedicar a lo que más amo.
Ahí estoy.
Real, no te la compro. Te la compro más el decir quiero que esta marca le pueda yo traer un socio operativo, o a una persona, o a pagarle a alguien que sea operativo, que pueda manejarla, que hasta gane de ciertas regalías.
Claro, claro.
Y que yo pueda dedicarme a lo que más amo. O sea, no digo mata tu marca. Sólo no te engañes que esto va a funcionar sin ti, vas a dedicarte a lo que amas, porque nos vemos en 5 años y me cuentas si es verdad o si te metiste en una falsa creencia.
Sí, total.
O sea, la verdad no me gustaría que te engañes ahí, porque viéndolo desde este lado digo: crear una empresa, mejor crea una que diga los próximos 10 años podría estar y operarla. Sale la pena hoy, tu yo en 10 años va a preferir que frenes y crees algo que digas me voy a dedicar a hacer crecer esto ladrillo por ladrillo los próximos 10 años, a decir estos 3 años voy a hacer que esto funcione sin mí. Really?
Really?
Consíguete a alguien. Yo siempre he dicho, no tienes un negocio hasta que no tienes a la persona que se encarga del negocio. Yo si fuera tú en este momento buscaría quién es la persona que quiere escalar este negocio, porque hay mil personas que aman hacer negocio y escalar negocios. Este negocio funciona, ¿quién viene, lo opera y lo escala? Te doy porcentaje, no me importa, y yo tengo la libertad de dedicarme a hacer lo que quiero. Pero no me engaño que yo voy a hacer que esto funcione, porque estoy perdiendo mi energía en algo que no resuena conmigo los próximos 10 años. Wow. Literal, muchísimas personas les encanta operar, crecer, administrar empresas. A Katy es una rentable, venías a crecer, ganamos dinero de ella, pero yo necesito dedicarme a lo que más amo en la vida.
Y cómo pasar de ese de esa creencia en la que pensamos que valemos por lo que hacemos, y entre más hagamos, más valiosos nos sentimos. Y decir, yo paro y todavía no, o sea, no tengo tan claro hacia dónde voy, y cómo lidiar quizá con esa culpa de ahora no estoy haciendo nada, ahora ¿Qué pasa conmigo si no estoy haciendo nada, si no estoy en la empresa y tampoco ya estoy monetizando en algo diferente? Ese inter, ¿cómo se maneja?
Es difícil, tal cual, o sea, yo te lo digo. O sea, es difícil darme cuenta que mi trabajo más importante es pensar. Es difícil darme cuenta que ayer lo más importante que yo tenía que hacer es reflexionar de todo lo de Bali para hacer una conferencia de lo que aprendí. Era mucho más importante que hacer cualquier cosa. O sea, Es difícil darte cuenta que a veces el tiempo que no estás operando es mucho más productivo y valioso para tu yo en 10 años. Porque cuando estás operando digo: "Ay, pero ve lo productivo que soy, hoy trabajé." Y nos sentimos bien por hoy trabajar. Fue mucho más valioso a veces, a mí yo de largo plazo, lo que hice ayer que lo que estoy haciendo hoy. Realmente, para Regina largo plazo, marca. Entonces hay una frase que me dijeron que me cambió la vida: "Tú no eres quien eres por lo que haces." Haces lo que haces por quién eres. Creo que sustentar esa creencia de, ¿y qué tengo que hacer? Y confiar en, tengo todas las bases y todo el camino recorrido para lo que de hoy lo estoy haciendo, lo que realmente soy. O sea, creo que quedarnos en el hacer es alimentar a veces a nuestro yo workahólico, a nuestro yo de qué, ¿y si ya fuera suficiente? ¿Cómo sería el juego? Y creo que vivir bajo esa creencia, o sea, es que necesito prepararme. Para, porque viene el podcast. Y si realmente ya me convertí en una persona que puede contestar esas preguntas sin tenerme que preparar, y si realmente ya no se trata de qué más hacer sino usar la intuición y conectar, eso está cañón. Pero entonces yo te diría, date una temporada de no hacer nada, de aburrirte, está cañón, pero ahí vas a crear, ahí vas a tener tu mejor creación, porque vas a decir, a ver, ya es momento de qué haría si tuviera que empoderar mujeres, qué haría si tuviera que hacer tal Y ahí vas a crear tu nuevo proyecto. Yo me obligo, o sea, yo temporadas como la de Bali, digo, me obligo a no hacer nada porque mi trabajo es tener claridad en la dirección. Siempre digo, cuando no sabes dónde vas, no lleves pasajeros. En este juego llevamos un montón de pasajeros. Si yo trueno por no replantearme bien el camino y estar segura de la consistencia, trueno un montón de personas atrás. Entonces, soltar a las personas que alimentan a tu yo, tengo que trabajar, tengo que soltarlas porque si no te vuelves loco.
Claro, sí, entiendo.
Está cañón. Yo creo que la culpa de no hacer nada, incluso cuando digas, saco el factor un montón, o sea, tengo el próximo mes libre.
Sí.
Pero es importante porque es lo único que va a hacer que tú tengas tiempo para crear ese nuevo proyecto que tanto amas. O sea, yo qué te diría, tú necesitas tiempo para rehacer identity basado en lo que realmente quieres hacer y sentarnos y poner la acción.
Sí, eso está en mi mente así de tengo que hacerlo, pero justo me veo arrastrada por la operación, por la rutina, porque la empresa, una cosa y otra, y hoy ya no me dio tiempo.
Yo te diría, y me gustaría que tú digas los tuyos y yo te voy a decir cuál creo que deben ser los tuyos. Imagínate que hoy es 1 de enero de 2025. ¿Qué te gustaría que sí o sí esté pasando? No te vayas a algo espectacular, solo de valió la pena. Que yo viviera todo este tiempo, porque esto pasó este año, yo tenía que lograr tal. ¿Qué es?
Bueno, para mí el golf, la libertad, o sea, que tenga la libertad del tiempo de seguir mi estilo de vida, seguir entrenando golf, seguir haciendo ejercicio, ya estar con un curso armado de algo. Eso para mí sería importante.
Yo creo que te estás poniendo vara alta. Si yo tuviera que asesorarte hoy, yo te diría: solo enfócate en 3 cosas. Número 1, ¿quién es la persona encargada de operar la empresa que tengo? ¿Te acuerdas? No tengo un negocio hasta que no tengo la persona que se encarga del negocio. Uno de mis grandes objetivos de este año es quién quiere operar esto, aunque se quede un cacho del pastel. Pero esto es un gran pastel que yo ya no estoy lista para seguir operando, pero no quiere decir que no se tenga que operar. Mi obsesión más importante es conseguir a la persona que se va a encargar de ese negocio. Esa sería una de mis grandes cosas en las cuales yo me enfocaría. Dos, tengo que tener el tiempo para tener el enfoque masivo en lo que me voy a dedicar los próximos 10 años. No tiene que estar operando, pero sí tengo que tener el enfoque y la claridad de qué se va a tratar esto y de qué se va a tratar esta marca y de qué se va a tratar esta nueva versión y este nuevo personaje de mí.
Como reorganizar el juego, o sea, recalcular la ruta. Total.
Más allá de que lo estés haciendo, no es tan importante que lo hagas. Como que lo tengas muy claro en la mente. Escucha esta frase: más importante de lo que es en el juego es decidir qué juego vas a jugar. No me importa que estés viendo un curso, me importa que tengas claridad absoluta de que ese va a ser el próximo curso que vas a vender los próximos 10 años. Incluso cuando no lo tengas, no necesitas tenerlo, pero necesitas decir: este es el enfoque, tengo paz mental. Todo lo que construya va a ir construido sobre mí, sobre mí, sobre mí. Tengo esta empresa y esta empresa está dirigida por Juanito. Tengo paz mental de que vamos a jugar y vamos a hacer una coayuda para que esto pueda salir. No quiere decir que va a funcionar sin mí, va a funcionar con Juan, que es 10 veces mejor que yo operándolo, y se va a quedar un cacho del pastel, pero a mí me va a dar la libertad que necesito. Y yo qué sé, pero podría ser él, y seguir trabajando internamente, ya sea a nivel ejercicio o a nivel terapia, esta situación de todo lo que traigo. Si yo llego al 1 de enero con esos 3, qué paz mental. Pero ve cómo te dije: ve, vende tu curso, escálalo, ten audiencia. No, no, no, porque no te sobreexijas. Si tú ya con esos 3 estás llegando al otro lado, qué nivel de libertad para luego en enero decir: ahora juego el voy a darle tanto tiempo de mi tiempo a ayudar a Juanito que vaya escalando esa empresa. ¿Por qué? Porque al final seguimos siendo socios. Es un mega obsesión, pero al final jugamos. Voy ahora sí paso a paso a hacer crecer y escalar el proyecto de mi marca. Pero no te sobreexijas, simplemente ve por una sola cosa muy clara. Para mí sería punto clave para que tú llegues el primero de enero un poco más libre. Pero ¿para qué estás vendiendo un curso? Mejor primero delega y ten un muy buen socio, y piensa en tu muy buen socio que te pase. ¿Para qué estás vendiendo un curso? Primero ten una marca súper enfocada que digas para acabar los próximos 10 años. Claro, también el curso es una táctica. No es tan importante como el camino y la dirección correcta. Velocidad no es tan importante como dirección.
Velocidad no es tan importante como dirección. Qué bonito, porque sí, o sea, me hallo perdida en el, quizá las pequeñas cosas de la urgencia de lo que me dice mi mente que debería estar pasando, que debería estar haciendo, y no lo importante, la esencia, o quizá lo que va a sostener es todo este proyecto a largo plazo.
Está cañón. Te digo, yo no creo que debamos ser tan duros con nosotros mismos. O sea, yo no tengo metas— soy muy ambiciosa, pero mis metas son muy claras. Esto es lo que pasa este año. Si tú llegas así, felicidades, lo hiciste muy bien. Vamos al siguiente. O sea, creo que esto es un juego donde siempre yo digo, yo sí creo que yo voy a tener éxito en esto, solo por una razón: no voy a dejar de intentarlo. Y no estoy pagando un precio que no pagaría en 10 años. Y estoy siendo súper consistente, no me estoy poniendo una meta enorme. Yo hoy en día necesito convertirme en creadora de contenido. Si logro eso, ya voy por muy buen camino. O sea, ya entonces, si no nos ponemos metas que nos ahoguen, digo: ah, esto sí lo puedo hacer este año. O sea, yo sí puedo este año lanzar 2 veces más, generar audiencia y volverme creadora de contenido. Pues, ah, perfecto, voy por buen camino, no me sobreexijo y es un camino que ni me abruma. A veces el problema de las metas que dices: es que ni las quiero hacer, es que está tan feo que ni lo quiero hacer. Es que es súper grande. ¿Por qué no nos ponemos metas un poquito más sencillas?
Pero, ¿estás de acuerdo que en la meta grande es como este trabajo de pensar cómo desmenuzo y cómo aterrizo esta meta grandota a algo más pequeño, algo más pequeño, algo más pequeño?
Y dices: y este es mi siguiente paso. A ver, yo quiero facturar $1 millón anuales todos los años en mi empresa digital. Este es mi mega objetivo. Tengo clarísimo todo lo que tengo que hacer. Este es el high ticket, este es el mid— Pero lo importante no es lo que tengo que hacer, porque eso me abruma. Es qué tengo que hacer este año: convertirme en creadora de contenido, crecer audiencias y lanzar. Y hoy estoy haciendo contenido, estoy muy bien en mi vida. El próximo, vamos a lanzar, voy muy bien. Y lo que no es, entonces descanso. Porque de hacer cualquier cosa irrelevante o que me inviten a un proyecto, no, descanso. Porque yo hago contenido o estoy lanzando o genero audiencias, paso mental, y si no, estoy con mi perrito y mi novio jugando. That's it. Entonces no me abruma, porque aunque tengo clarísimo lo grande, mi siguiente paso lo tengo hiper claro, y es estar acá haciendo contenido.
¿Cómo aterrizas ese, o cómo ejecutas ese plan de acción de, ah bueno, ya tengo que, ya este es mi meta grande, estas son las pequeñas, ahora cómo organizo la vida para darle tiempo a eso.
Tu foco más importante a partir de ahora es conseguir la persona que va a operar tu empresa. Eso es lo primero en lo que debes obsesionarte. A partir de ahora, es que deberíamos, no, lo que yo debo de hacer que tengo claro es encontrar a la persona que va a operar esta empresa. Eso es primero. ¿Y cómo empiezo a decir quién quiere, quién no sé qué, ya estoy en esto? O sea, y cuando aparte ya tienes claro qué quieres, la vida te lo da. Pero a veces no nos lo da o no lo vemos, como, ay, me audí rojo y ahora empieza a haber un montón de audios rojos. Lo mismo funciona acá. Ahora vas a empezar a ver un montón de personas listas para operar tu negocio y volverse grandes socios y portar la libertad, y que ellos también ganen una gran revenue per stream. Tienes un gran negocio que factura, lo único que necesitas es alguien que lo opere y alguien que le encanten los negocios, independientemente de qué sean. Entonces ahora ya tienes una sola cosa. Cuando eso esté, tu siguiente cosa es: enfoque en mi proyecto los próximos 10 años, enfoque en mi proyecto los próximos 10 años. Y aprendo a decirle que no a un montón de cosas que no. Es que deberías, no, es que no, ya vi que mi chamba no es esa, no debería, aunque me— uff, no, ya vi que esa no es mi trabajo. Oye, pero no quise ni dar clases. No, porque ya me di cuenta que ese no es mi trabajo.
El valor de decir no para lo que no es, para lo que no vas hacia donde yo quiero ir y que no está alineado a la vida que yo quiero crear.
Y yo hasta pondría ahorita en mi portada del celular conseguir a mi socio operativo, enfoque en mi marca los próximos 10 años. Todo lo que no está ahí, bye, no me interesa. Porque ahorita eso es lo que me va a dar la libertad que yo necesito.
Y te escucho y digo, ¿solo eso?
Es que ese es el problema, ahí está. Cuando no las hiper facilitamos, creemos que estamos haciendo algo mal.
Ajá.
No, lo más fácil en la vida Es complicado todo. Si yo te quisiera darte una fórmula súper complicada, está brumo. No necesito darte una fórmula súper complicada, necesito darte un siguiente paso. Porque si tú puedes ver el siguiente paso, te paras y lo actúas. El día de mañana solo vas a pensar en conseguir un socio operativo para esa empresa, porque tú ya no quieres operarla. Y alguien puede ser la rebanada del pastel y que lo opere. Porque las personas, antes de crecer un buen negocio, les conviene— perdón, antes de crear un buen negocio, les conviene crecer uno que ya funciona. Claro. ¿Quién es esa persona visionaria? Y cuando la quieres y la empiezas a buscar, empieza a aparecer.
Me abre completamente el panorama porque estaba yo en este dilema de bueno, entonces me dedico a mi marca personal, a lo que esté alineado en este momento con mi esencia, y entonces, ¿qué va a pasar con la empresa? Y entonces ya va a quebrar. Y entonces está mal.
Y va a quebrar si no estás ahí, porque si no tiene un director, va a quebrar. Tiene un director, no puedes pagarle a Socia 1, puedes pagarle, págale, pero si no, dices, a Socia 1.
Me encanta.
Yo creo que lo tienes, está muy claro. Nada más hay que facilitar, hay que reconciliarlos con la idea de que es fácil, hay que reconciliarlos con la idea de que no es tan complicado, hay que reconciliarlos con la idea de que la vida no era tan pesada y que cuando se sienta padre tampoco estamos mal. Yo siempre he dicho, yo creo que en el proceso, no, no al inicio obviamente, pero ya hoy en día Soy demasiado amable conmigo misma. Yo digo: "Qué bien lo hicimos". Y sí, y juego ese rol. Hoy estoy en el rol de podcast. Cuando acabo, digo: "Qué bien lo hicimos". Oye, Ray, mil cosas que no hiciste. Sí, pero las que hice, las hice muy bien. Cuando me toca hacer la mañana, estaré en ese rol y también voy a estar muy contenta. Pero si no, siempre estamos en un baile diciendo: "El que me estoy perdiendo, el que me estoy perdiendo". Y es súper difícil vivir todos los días con ese foco. Y tampoco es justo. Esto es un juego de resistencia y no de velocidad. Este es un juego de dirección y no de velocidad. Más dirección, menos velocidad. Cómpratela y piensa mucho en tu yo en 10 años. Piensa mucho en tu yo en 10 años, porque creo que cuando pensamos a corto plazo, siempre digo: el corto plazo es enemigo a largo plazo. El corto plazo es: ¡Ay, cómetela, Madonna! Y la verdad es que el corto plazo es: este negocio va a funcionar sin mí, voy a ir a lo que más amo. No funciona así.
Ese es el regalo del día, porque sí me voy mucho con eso. Y el hecho de ponerlo en el espacio es como, así puedo, no tengo que estar yo ahí 100%, o sea, porque vengo de justo haber no estado, pero sin nadie a cargo, sin nadie con las habilidades. Y cayó, claro. Entonces ahorita la creencia estaba siendo, no, yo soy la única que puede rescatarlo.
Y lo peor es que no lo vas a querer rescatar. Entonces, entre rescatarlo o dejarte morir, lo vas a dejar morir. Entre darte a ti un cacho del pastel y que tú tengas que crecer una empresa, que es muy difícil, a hacer crecer una que ya está, ganemos los dos. Hay personas que no les interesa, o sea, les gusta el negocio como tal. Lo que está en el negocio no les importa, o sea, les apasiona el hacerlo crecer y hacer que funcione. Esa es la persona que necesitas, ya la pusiste acá. Ahora simplemente vamos a encontrarla, porque una vez que la ves empiezas a ver más de lo mismo.
No, ya lo estoy viendo claramente.
Ya no hay quien marcarle, pero es que está cañón. Es fácil, cuando tengas esos dos, volvemos a platicar. Ahora, ¿cuál es el siguiente?
Sí, por favor.
Te lo prometo. ¿Tienes alguna última duda, conflicto, emoción en este juego?
Pues, ¿quiénes fueron las personas? Me gustaría saber quiénes fueron las personas que a ti también te inspiraron, te motivaron a moverte del lugar, a dar este salto, te acompañaron quizá en los inicios o motivaron y movieron esas piezas que necesitaban mover para que tú también empezaras este camino?
Es muy buena pregunta. Mira, muchos de los que te voy a decir o está en el mercado o ya no está en el mercado, pero la primera persona que, a ver, hubo muchos hechos. La persona que le pagué $500 por teléfono, que ya ni se dedica a esto, y que fue el empieza a crear tu marca personal, que ni él sabía lo que estaba haciendo, por eso ni le funcionó a la vez, pero era súper importante. Ese fue un detonador importante. El día que vi a Chris Ursúa vender $7,000, $7,500 en el escenario con un curso en línea, yo no tenía ni $500 para pagar. Y entonces voltea alguien del escenario, yo estaba así, pero es que lo necesito, pero no tenía dinero. Y se voltea al lado y me dice, ¿quieres aprender lo que él te hace hacer? Dame $2,000 y yo me encargo. Me tocaron 7.000, pero 2.000 tal vez sí me puedo endeudar para aprender. Y después de pagarle a él y que yo aprendiera y que el año siguiente yo pudiera pagarle 7.000, o sea, creo que son brincos cuánticos.
Claro.
Entonces yo siempre he dicho, tal vez la vida a mí nunca me ha horcado, pero yo todos los días me he horcado, decir cuál es el siguiente y cuál es el siguiente, y me pongo en esa situación incómoda de crecimiento. O sea, creo que algo que a mí me ha funcionado en ese proceso es situaciones incómodas de crecimiento. Porque yo sí creo que la vida, si no te incomodas tú, bien, ni te incomoda, porque necesita que evoluciones, necesita que crezcas. Y es como, ¿cuánto dolor quieres para moverte? Ay, ¿te quieres mover un poquito más? Y entonces yo como que siempre he dicho, mira vida, yo sé que vas a querer incomodarme, yo te adelanto, yo me adelanto, yo me adelanto, yo me adelanto. Entonces creo que si algo te puedo decir es que sí creo que la comodidad es enemiga del crecimiento. Me he hecho amiga de la impermanencia, me he hecho amiga de la incomodidad, me he hecho amiga del cambio de rutina, me he hecho amiga de decir joder, o sea, y eso creo que también ha sido súper importante en este proceso.
Muy bien, muchas gracias, Regi.
Si yo te pregunto en una palabra qué ha sido Identity para ti, ¿qué me dirías?
Reconexión conmigo.
Y yo estoy segura de que tal vez hoy en día está muy cerquita, pero cuando va a ser un año vas a decir: qué espectacular la mujer en la que me convertí. O sea, como que solté un montón y de la nada, o sea, esta mujer yo la creé. Yo siempre he dicho que tu vida cambia el día que te ves en el espejo y ves a los ojos una persona que respetas, una persona que admiras, una persona que pagaste el precio por convertirte. Tú estás pagando el precio por convertirte, así que espérate para un día decir yo la creí, claro, pero yo creí esta mujer y estoy hiper orgullosa. Y eso va a hacer que digas la consecuencia natural es darle este valor a la gente. Gracias, señores, hemos terminado el podcast del día de hoy, pero estoy segura que sean un montón de aprendizajes. Yo los voy a dejar en las redes de Mili, que espectacular, es inspiradora. Yo, Lessia, te admiro un montón y me encanta verte contigo en persona. Así que muchas gracias a todos los que nos vieron, muchas gracias, muchas gracias por toda la vulnerabilidad, por todo el poder, por toda la magia. Señores, nos vemos en el siguiente capítulo.
Gracias.
More from Regina

Las herramientas de la IA redefiniendo la marca personal | Regina Righi y Geni Ramos









