¿Cómo AUMENTAR las VENTAS de tu negocio? 💸

In this episode of the Identity podcast, host Regina interviews Vero Vélez (Gestora del Ser), a former finance professional turned holistic healer, meditation teacher, and image consultant. They explore how Vero can weave her diverse background—finance, image consulting, and spirituality—into a cohesive personal brand that attracts high‑ticket clients. Regina advises Vero to integrate all three pillars rather than discarding any, positioning herself as a unique transformation guide. They discuss concrete sales tactics: raising ticket prices, hiring high‑ticket closers who work on commission, and using price as a signal of value. Regina emphasizes the importance of role segmentation—identifying tasks she hates (e.g., customer service) and delegating them early—to preserve mental energy and avoid burnout. Systematizing content creation, setting clear boundaries, and defining “hats” for sales, content, and consulting are presented as essential for focus. The conversation also tackles imposter syndrome, the psychological block that prevents Vero from pricing herself appropriately, and how to separate personal accessibility from perceived product value. They consider the strategic advantage of Vero’s upcoming move to Austin, USA, suggesting that a higher‑cost market and an aspirational location can justify premium pricing. Throughout, they balance the tension between offering abundant free value and maintaining a premium perception, recommending a clear split between free educational content and paid, high‑touch services. The episode concludes with actionable advice on confidence, social approval, and embracing vulnerability as a strength in brand communication.
Chapters
Bienvenidos una vez más a Identity: The Art of Becoming, este podcast espectacular. Y hoy tengo a mi queridísima Vero, que nos conocemos hace muchos, muchos años, pero ahora está acá en Identity. Así que bienvenida, ¿cómo estás?
Bien, Rhea, muchísimas gracias por la invitación.
Al contrario, estoy feliz de que hayas tomado este paso, estoy feliz de la confianza, estoy feliz de la evolución, estoy feliz de ver cómo, o sea, es otra Vero a la que conocí hace miles de años y ahora otra tú, otro propósito, otro proyecto. Así que para los que no te conocen, que estoy segura que te van a conocer y seguir, cuéntales un poquito quién eres, a qué te dedicas.
Bueno, te platico un poquito. Soy Vero Vélez, mejor conocida como Gestora del Ser. Soy maestra de meditación, sanadora holística, ¿no? Y también ceremonista. Este mundo es, me dedico 100% al mundo espiritual. Amo el emprendimiento. Y justo mis procesos internos son los que me han llevado a estar aquí, en esta evolución. Tú me conociste justo en el sector asegurador, que fue la primera vez que tomé marca personal.
Claro, finanzas.
Que era finanzas y cómo podía vender y cómo podía hacer. Y hoy estoy muy metida en mi misión, cumpliendo esto que la vida me ha puesto en el camino. Y por eso volví a retomar.
¿Pero estás de acuerdo que no hay como caminos incorrectos? Como si no hubieras llegado a eso, hubieras estado ahí, pero simplemente no hubieras abierto otras puertas. O sea, ¿cómo? Todo es perfecto para estar en el lugar que tienes que estar y conectar con las personas que tienes que conectar. Y como cuando vuelves a conectar energía, conectas, sueltas energía y vuelves a conectar. Y es como todo un ciclo espectacular. Así que qué gusto tenerte acá.
Muchas gracias.
Desde tu espacio seguro. Y ya todas las dudas que tengas, que seguramente van a ser un montón y muy valiosas. Así que venga, que este es tu espacio.
Oye, pues justo lo que te decía, yo, tú me conoces, inicié en el sector financiero, que era la primera vez que tomé marca personal. De ahí empecé a estudiar un poco más y meterme en cuestiones de comunicación y han ido estos procesos. Hoy que estoy en el ámbito espiritual, en algo más interno donde realmente ya conecto yo desde mi ser. El primer curso de marca, cuando tomé marca personal, justo ahí me di cuenta que una de las cosas por las que yo no conectaba y no vendía no era por una estrategia de comunicación, era porque mi comunicación tal cual, mi lenguaje no verbal, expresaba porque no lo sentía, no conectaba con lo que estaba vendiendo y con la profesión que había tenido. Entonces fue como para mí muy difícil. Hoy que estoy aquí ya en el mundo espiritual conectando, viendo ya esto nuevo que dices, claro, el ser, tienes que ser congruente para poder sostenerlo, tiene que ir la parte interna y externa. Pero una de las cosas que me ha costado trabajo es cómo yo puedo avisarle a mi audiencia y tener credibilidad. En todos estos procesos. Quizás si vendías seguros, pero luego te dedicabas a la comunicación no verbal y a dar cursos de hablar en público, y hoy en lo espiritual, ¿cómo puedes ir llevando tu marca personal para avisarle a la gente este nuevo cambio y que realmente crean en ti y que sepas que estás entregada en esto?
Te voy a decir la verdad, y tal vez no te gusta mi respuesta, pero lo que yo haría si esto fuera una consultoría, lo cual lo es, Yo creo que no solo vende lo espiritual, yo intentaré integrar las 3. O sea, porque cuando tú vendes digitalmente tu marca personal, lo que le estás diciendo a las personas es: yo estaba acá, ahora estoy acá, y te voy a enseñar cómo acortar este camino. Y no solo es lo espiritual lo que estás teatralizando acá, es posiblemente haber sanado cierta cosa con finanzas y tenerla resuelta. Porque hoy probablemente tengas problemas, pero tal vez ese no es el más fuerte en tu vida. Pero posiblemente también el tema de tener una relación, tu hijo, pero posiblemente también el tema de lo espiritual, de los círculos de cacao, pero el tema del lenguaje no verbal y de la imagen. Yo si fuera tú, no lo soltaría, lo integraría en mi narrativa y lo integraría en la experiencia de transformación, porque quieras o no, todo eso te trajo acá. Entonces, ¿por qué solo vender esto? Donde aparte vas a meter un nicho que 10.000 venden, cuando todos tienen el diferenciador que tú sí tienes.
Wow, nunca lo había visto así, porque justo dices, ¿cómo puedes integrar? A mí la imagen me encanta y también estudié.
Salud. Perdón, eso sí es una pausa, no les hago pausas, pero ahora sí. Quédate con la imagen, me encanta, perdóname.
Ok, la imagen me encanta y he estudiado, pero por ejemplo, cuando hice el diplomado Para ser asesora de imagen y personal shopper, después de haber estudiado mi carrera, yo no conecté justo con la imagen porque decía: es solamente proyectar algo. Y cuando no trabajas algo interno, eso no se sostiene. Y es parte tú de lo que nos has enseñado también. Entonces era: ¿cómo yo puedo relacionar esto? ¿Cómo lo puedo integrar? Me dices: júntalo, porque es parte de ti, es parte de lo que enseñas y lo has llevado. Y lo vivo.
Y te encanta. Y ves imagen y ves looks y sigues a ciertas personas y dices: ay, así yo me quiero ver. Entonces sí es interno, pero también es externo. O sea, lo que te trajo hasta acá fue una mezcla de los dos. Entonces yo te diría, hay cosas que no te gustan. Yo la verdad es que la imagen física como tal no me gusta tanto y no la enseño tanto, pero sería irresponsable de mi parte si soy experta usando la semiótica, expert, no enseñárselo a mis alumnos. O sea, por más de que hoy en día hay cosas que no hiperconecto, sé que estoy aquí y lo aplico todos los días en mi vida, y no voy a un evento, no voy a un podcast sin pensar proyecta, qué comunica. Entonces, la verdad, mi responsabilidad es decir: esto sí me funcionó, porque yo te quiero llevar de aquí a acá, y yo llegué de aquí a acá, y te quiero dar todas las herramientas que a mí me sirvieron. No las 10.000, pero sí las más importantes. Y como más importantes, estoy segura de que es un pilar de imagen, de comunicación, que es importante dar a los tuyos, porque los ven poder en la vida. Es sumar y no esconder. Oye, pero yo podría estar con Juanito. Sí, pero Juanito no integra todo lo que yo integro. Y la verdad te trajo aquí todo, no puedes dejarlo ir. O sea, oye, re, pero, ¿qué te digo? Por más de que yo el día de mañana me dedique a mis cursos de escritura creativa, me encantan, pero no te voy a decir que lo que me abrió las puertas en la vida no fue la imagen, porque sí fue la imagen. Y lo que hizo que muchas personas que se les cerraran puertas dijeran, ay, wow, Regina, ¿qué está haciendo Regina? Y mi trabajo es darte éxito, entonces te necesito enseñar todo lo que a mí me dio éxito. Y no solo fue la internet.
Wow, no lo había visto.
Sería irresponsable de tu parte que te quedaras Solo con esto, que es muy importante, pero es un pilar. Por eso les digo, a ver, la magia de la marca personal es integrar desde que te despiertas hasta que te duermes. Las horas que pasas en Instagram, esa es la magia, porque ese es tu proceso de transformación. La verdad, experiencia de transformación está en el todo. Y hay mil cosas que estudiaste y pagaste que no te sirven. Ay, el protocolo no me sirve. Ok, no lo uses, pero hay otras que sí.
Totalmente.
Y las que sí, dáselas, porque quieres ayudarlos, quieres que evolucionen, y tú evolucionaste gracias a eso. O sea, estás aquí por la suma de cosas que te sirvió. Lo que yo haría es decir, a ver, ¿dónde estuve en mi peor momento? ¿Dónde estoy ahora? ¿Dónde quiero estar? ¿Dónde quiero estar? No lo vendo, porque es lo que yo quiero. Simplemente lo comparto con mi marca. De acá a acá se los doy a los demás, pero ¿qué me trajo aquí? Si yo pudiera regresar a ver a Vero, que estuvo en el peor momento de su vida, tuve que decir, ¿cuáles fueron las 5 cosas que me trajeron acá? Estoy segura que una tiene que ver con imagen. 100%. Es importante que se las des, es importante que no los dejes y los integres en la narrativa. Entonces ahora tiene todo el sentido del mundo que si estuvo en tema financiero, que si estuvo en tema imagen y ahora en tema espiritual, mencioné a las 3, porque las 3 la trajeron acá.
Claro, y eso hace que mi imagen o lo que yo pueda proyectar sea mucho más congruente y crea esta credibilidad que al final lo que buscamos y es por lo que compras, ¿no?
Entonces, la verdad, no me puedes dejar las finanzas afuera, no me puedes dejar imagen afuera, o sea, no me puedes dejar todo lo que realmente eres tú de fuera. Tampoco la maternidad, porque también la tienes que integrar. Tampoco el matrimonio, porque también lo tienes que integrar. Y posiblemente ahorita que vas a hacer un cambio de un viaje, también se vuelve parte de tu marca. ¿Por qué? Por eso hay diferenciador, por eso te compro a ti y no a Juanito. Pero Juanito es mejor que tú y lo da gratis. Sí, pero tú y yo. Te conviertes en el más conveniente para mí porque vivimos puntos similares. Yo no quiero al mejor, quiero al que sea más conveniente para mí. Piénsalo ahorita, ¿cuántas cosas en la maternidad no compraste? Son consumismo, ¿verdad? ¿Buscaste la mejor o buscaste la más conveniente para ti?
La más conveniente y la que más se apegaba a lo que yo sentía que realmente necesitaba en el momento.
Y cuando te quedas: "Pero esta es la mejor." Perfecto, que vayan los otros. Yo me quedo acá porque me siento en zona segura. Entonces, con el síndrome impostor te quedas: pero ay, pero ay. Sí, pero así como yo elegí a quién comprar sabiendo que había gente mejor, alguien va a elegirme a mí porque va a conectar con mi historia, con lo que vivimos y sobre todo con todo lo que le estoy comunicando. El matrimonio, el por eso es importante comunicarlo, que estuvo en finanzas, que tiene mucho que sanar en estos factores que yo ya lo hice.
Wow, y justo eso, ¿qué pasa? Porque cuando somos emprendedores, cuando empezamos a emprender, como en mi caso, te vuelves todólogo, te consume el tiempo, tú te vuelves el de marketing, ventas, publicidad, relacionista, todo, el creativo, todo al inicio. ¿Cómo no puedes, cómo puedo evitar no perderme en ese todo, mi mundo, dejar que el síndrome del impostor entre y que mi ego me ataque?
OK, te voy a decir cómo yo lo logré. No sé si es la clave absoluta, pero yo creo que este juego es un juego de roles y entender tu rol es importante. Hay que entender tu rol, sobre todo lo que odias. Hay que tener claro qué te choca hacer. Yo voy a ser muy sincera, siento mucho si rompo burbujas en esta vida, yo odio el servicio al cliente. Ay, Juanito, ¿cómo no? Ay, me pasa el acceso. No, no te va a pasar acceso, busca a alguien. Y lo primero que delegué en la vida, o sea, yo sabía de este juego que no iba a aguantar. No iba a aguantar yo el servicio al cliente por mi personalidad. Soy estratega, vámonos, movámonos, hagámosla. Me encanta el one to one, me encanta el coaching, pero el servicio al cliente no es lo que me gusta a mí en la vida. Entonces sabía que ese era un rol en mi negocio que yo tenía que delegar lo antes posible para que esto fuera sustentable. ¿Por qué? Porque yo sabía que había que mantener un personaje y que me iba a volver loca, que me hablaban en la mañana, que me hablaban en la noche. O sea, dije no juego este juego. Entonces, jugando esa situación, lo primero que dije aquí del ego fue esto: Y luego hay otros roles, que a veces me pongo el sombrero y a veces me quito el sombrero. Entonces, a veces me pongo el sombrero de ventas. ¿Cuánto vamos a vender, señores? Vamos a moverlos. A veces me pongo el rol del contenido. A veces me pongo el rol. Y ahora lo que está rico es cuando no estoy en el rol, no me preocupo por eso. Regina, pero el contenido. Tu problema. Cuando estábamos en contenido me pudiste haber pedido un video. Mientras no estoy en contenido no me pidas un video. Oye, Juanito, quiero comprar. No estoy en rol de ventas. Cuando estemos en rompendas, que le llamas a Juanito que me compre. Pero si no, yo me voy a volver loca poniéndome 30 sombreros hoy. Hoy mi rol es estar contigo en consultoría, en contenido. Si me dicen, oye, rey, pero ahorita que acabes el podcast, ¿me puedes grabar un video? Claro, feliz. Estoy en este rol, estoy súper metida, estoy en momentum. Oye, ¿pero le marcas a Juanito para que compre? Of course not. O sea, no hay forma. Eso hace que yo tenga mucha más paz mental. Entonces yo no estoy viendo los meses y cuánto facturamos. No, no, a ver, ¿yo sé cuánto hiciste de factura en el año? Yo sé cuáles son mis estrategias. Cuando me pongo, vamos al lanzamiento, estamos todos en modo lanzamiento y estamos. Y cuando no estamos, suelto, sano y estoy en lo que tengo que estar. Entonces la presencia me da, y cuando estoy de vacaciones, estoy de vacaciones, y cuando estoy con mi novio, estoy con mi novio. Pero eso hace que yo tenga paz mental, si no, o sea, sí me pongo a veces diferentes sombreros, pero no al mismo tiempo.
Wow, esa es una muy buena estrategia porque justo te ayuda a tener el enfoque en el momento correcto. Y justo va esto, mi nueva pregunta, porque cuando te pierdes en esto también te puedes perder en el mensaje. Hoy que lo estamos desarrollando, ¿no? Es decir, ¿cómo puedo mantener el mensaje tal cual y que no me pierda en el camino? Y de pronto estos roles me consuman y al final acabe comunicando algo que no me va a llevar a esa meta que yo quiero, o a comunicar o lograr el objetivo por el cual hoy estoy tomando idente.
No me van a creer lo que les digo, pero es que a veces yo digo cosas que no quieren que les diga. Pero yo creo que deberíamos de sistematizarlo. Pero re, a veces yo tengo la necesidad de escribirme un imperfecto doble chocolate. Pero cuando yo tengo un doble chocolate, ay, qué emoción. Pero al menos el que tienes que dar esté sistematizado. Si a mí ahorita me dijeras, por favor, haz contenido para tus redes sociales, bye, o sea, me rompes. Diría, no puedo. Yo creo que la gente se drena y frena sus marcas porque no las tiene sistematizadas. Déjalas sistematizadas. Cuando estés en el mensaje, te metes a hacer. Y una vez que las sueltes, te puedes hacer tu verdadera chamba. O sea, el problema es creer que puede estar en el mood, el mensaje, la conexión. No, o sea, cuando estoy, estoy, y luego suelto. Yo no me replanteo todos los días hacia dónde voy. Hago frenos en mi vida, tomo la decisión, digo, ok, 2025, de eso se trata, este es el show. Y luego no me lo vuelvo a contemplar por un buen rato hasta que regresa el modo contemplación. Pero si no, todos los días digo, estoy en una crisis emocional, no sé para dónde voy. No, te lo tenías clarísimo. Nada más, bájate y haz tu siguiente paso. Entonces genero espacios para todo y me obligo a generar espacios. Espacio para vacaciones, espacio para no hacer nada, espacio de lectura, espacio de escritura, espacio de equipo. Pero cuando no estoy en el espacio, no me llames un bomberazo porque no me interesa tu bomberazo. No vas a sacar de orden mi paz mental porque tú tengas un bomberazo y no me pediste lo que tienes que pedir cuando estaba en ese rol. Y soy muy dura con eso. Es que Regina, un alumno tiene una duda, ¿puedes marcar? No, hay espacios para dudas de alumnos. Cuando estoy feliz y estoy metida, no me vengas a traer cortisol en una vida de paz que tengo. Es que Juanito quiere comprar. Juanito tuvo carrito abierto tal semana. Si no te adaptas a las reglas, para mí va a ser un caos. Deberíamos de poner un poquito más de límites.
Justo, límites. Creo que la palabra clave son límites.
Es que tú, Gisabel, y sobre todo lo que yo más te diría hoy para que tengas claridad es qué odias.
Odio las ventas.
Ahí está.
Me fascina el contacto con la gente, me encanta este face to face, me encanta este apapacho. Odio las ventas, me estreso, me estreso contestando, me estreso dando seguimiento, que me genera, que hace que energéticamente me bloquee y lo que yo tengo programado se pare.
Tienes una suerte brutal.
Así.
Que hoy en día ningún closer te cobra de fijo, te cobra porcentaje. Tan sencillo como agarrar tu ticket, subirlo un 20%, hacer un deal con un closer y decirle: eres el closer mejor pagado, tenés un 20%, ponte a vender. El closer va a decir: ¿cómo? Estoy, tengo un 20%, a mí me estaban dando un 13 o un 7, y contigo va a estar súper bien pagado, va a estar súper motivado, y a ti no te cuesta un peso, es pura ganancia. Tienes la suerte absoluta Que el closer no te cobra mensual y puedes desde ahorita contratar. Y hay 10.000 escuelas de closers y cada día hay más, más, más, más, más. Y puedes delegarlo desde ya.
Sabes que empecé a entrar justo en duda, en nervios, cuando decías qué es lo que vas a soltar en uno de los módulos que veíamos, qué es lo que vas a empezar a soltar y qué vas a empezar a dar para enfocarte en tu mensaje y en proyectar. Justo decía, ¿cómo? Pero si ahorita no tengo el ingreso, si ahorita no puedo pagar, si ahorita— entonces Ese ahorita también ha ido frenando a que yo avance y hoy pueda explotarlo. Hoy viene un cambio muy grande en mi vida porque me cambio no solamente de ciudad, me cambio de país a una cultura totalmente diferente. Y en lo que yo llego y me adapto, me puedo seguir perdiendo en el camino.
Ahora, yo te lo diría al contrario. Hoy tienes la suerte de tu vida porque te vas a Estados Unidos a vivir en un emprendimiento donde ganas en dólares, a Austin, donde están los mayores emprendedores haciendo esto, donde vas a encontrar a más de los tuyos. Yo al contrario te diría, tienes la suerte de que el contexto va a dejar de tirarte y te va a parar. Al contrario, a mí me encantaría mañana decir, va, y me voy a vivir a Nueva York, ganaría 30 veces más, porque el contexto, la gente con la que te rodeas, automáticamente va para arriba. Y si decirles venderles allá, pues poner un cero a tu precio, porque allá venden en 5.000 dólares, como, ay, 3.000 dólares, ay, eres barata. Hay tanto crédito que compra y que quiere comprar. Y si aprendes inglés y lo pasas todo a inglés, bienvenido, no tienes un problema en la vida. Creo que al contrario, tienes una oportunidad ante tus ojos brutal de expansión, de contexto, de relaciones, de personas, lo que yo daría para que mañana me digas, vale, muchas gracias, deja todo y vámonos para allá. No, no, al contrario, tienes la oportunidad de tu vida, de tu vida.
¿Y cómo puedo hacer esta transición como marca?
Aparte, hasta te pones aspiracional, ya viste, poder, o sea, todo en tu vida funciona, o sea, traes el momentum brutal. Al contrario, tienes la suerte brutal de subirte a esto Y que toda la gente diga: ahora ya es súper lejana, pero está allá, pero mi mentora es de Austin, wow, mi mentora... ¡Ay! Un celular al lado. Yo lo que más me arrepiento, escúchenme, lo que más me arrepiento es el 2020 cuando fui a vivir a Nueva York, no haber subido desde el día que toqué Nueva York mi curso a $1,000, lo seguí vendiendo en $500. Ese fue de los errores más fuertes y todos se llaman síndrome del impostor. Tal cual. En ese momento, en el momento que yo toqué Nueva York a vivir, hubiera dicho: hola, buen día. Mi curso lo duplico, ¿por qué? Porque vivo acá, punto. Me vuelvo más aspiracional. Así funciona la vida.
Lo inalcanzable.
Claro. ¿Por qué? Porque si yo decido cuánto cuesta esto, y si le pongo un sellito de una marca cuesta 3 veces más. ¿Y por qué si tenemos cosas de China? Imagínate, yo traiga esta de China y yo decido ponerle tu nombre y venderla 30 veces más caro, entonces estoy estafando. Es lo que cuesta, lo quieres o no, nadie estafa a nadie. Está sobre la mesa. La gente quiere pagar y quiere pagar mucho, pónselo sobre el menú. Y quieren decir, ay, me enteré, Austin, wow, qué increíble. Y cuando te vayas, vas, 1, 2, 3, ya la hiciste. Tienes la oportunidad, la vida ante tus ojos.
¿Y cuál es el mejor, y cuál sería el mejor camino para hacer esta transición y no se vea tan agresivo y seguir manejando esta parte sutil de lo que es gestora del ser Ibero? O sea, ¿cómo puedo no ser tan drástica en este cambio o en esta transición, sabes? Sino que siga viéndose amoroso.
Es que es súper amoroso. O sea, yo creo que el precio no tiene que ver con el amor, o sea, al contrario. O sea, el cobrar más caro no tiene que ver con el amor que se tiene, no. Es simplemente, es otra forma de servir a otro tipo de audiencia, a servir. O sea, entiendo que hay una audiencia que no te va a pagar, está muy bien, pero yo conecto con una audiencia donde estamos en este intercambio energético. La persona que me dice: "Es que, Re, tu curso es muy caro." Es cierto, tal vez no eres mi audiencia en este momento, posiblemente en otro momento del camino nos encontraremos y te voy a poder servir. Pero yo prefiero cobrar un poco más y darte un servicio perfectamente como el que a mí me da para darte, que cobrarte poquito y darte ahí lo que sea. Porque si a mí me va mejor, yo puedo ponerte más personas a tu servicio, más feedback, puedo darte mucho más. Bajar el precio no creo que le haga un favor a nadie. Creo que es ver a una persona, engrandecerse y decirle: yo sí te voy pudiendo pagar eso. Que tú hoy en día no lo veas, no te preocupes, no creas en ti, cree en mí. Creyendo en ti.
Una de las cosas, Re, que justo lo estoy viendo ahorita y de verdad me estoy encontrando en este curso es el síndrome del impostor me pegaba muy fuerte. Y a pesar de que estudié imagen, hay puntos ciegos en mí. Entre ellos, creer que porque lo que tú proyectas o tu imagen o tu manera de comunicar es algo accesible, mi síndrome entraba y decía: tu prospecto es accesible, tu forma es accesible y tus costos deben de ser accesibles. Y ahorita justo me acabas de decir algo que me acaba de generar mucha, de verdad mucha inquietud dentro, que es el que yo sea accesible como ser no quiere decir que mis costos también deben de ser, porque cuando son tan accesibles no me genera esa calidad y estilo de vida que yo tengo. Y que aunque estoy en lo espiritual, yo siempre lo digo, sí estoy en lo espiritual, pero no estoy peleada con lo material. Me gusta, claro, amo viajar, amo comer, amo vestir, por eso me gusta la imagen también, ¿no? Y una de las cosas que me jalaba desde muy chiquita. Entonces era, ¿cómo puedo manejar y callar este síndrome del impostor de, a ver, separa sí la accesibilidad de tu imagen, sí la accesibilidad de tu ser? Porque es parte de tu esencia, que hoy lo veo y digo, claro, es que ese es Vero, aunque tiene un estilo rockstar o más duro interno, Ahí está, ¿no? Y que a veces ahora quisieron el análisis es el creativo, pues justo sale esta parte ruda. Pero, ¿cómo puedo matar y callarlo y decirle, a ver, no te va a gustar lo que te voy a decir? No es una, o sea, ninguna, es nada que ver.
No te va a gustar lo que te voy a decir, pero te lo voy a decir. Tenemos el tipo de cliente que somos. ¿Quieres vender high ticket? Págale a alguien que haga lo mismo que tú, que venda high ticket, porque en ese momento vas a darte cuenta de dos cosas: cómo es el servicio de alguien que vende espiritual por $5.000 o $10.000, y cómo son las personas que lo compran, y cómo es el cliente al que quiero servir. Yo no me atrevería a vender caro si no pagara caro, pero como he pagado a todos los caros, digo, ah, perfecto, puedo dar un servicio igual o mejor que el de ellos, me atrevo. Y entonces ya sé qué quiere la gente, ya sé cómo rodearme, ya sé cómo venderles. Quiero acceder a esto, será la primera consumidora de eso. Porque, ¿cómo puedo vender algo que no consumo? Imposible venderla ahí en $50,000 si yo no he pagado por un día VIP $50,000, porque entonces yo no veo el valor. Y yo lo único que vendo contigo es el valor. No vendo el producto, no vendo servicios, eso podría ser gratis. Vendo el valor de la transformación que te puedo dar, y la única forma para vendértelo es cuando yo lo consumo.
Wow, valor Es que es real, sabes tú.
Nunca vendemos lo que vendemos, vendemos el valor, la experiencia de transformación, lo que creemos que es lo que te saca, lo que... Entonces yo hoy en día te puedo decir: yo me encargo, págame y te hago tu viaje a Bali. Te vas a ir sola, dame chance, deja que yo te lo haga porque acabo de ir y me fue espectacular y fui a estos lugares y te enseño la experiencia, págame, yo te lo hago. Pues sí, dale, pues ni me voy a ir sola, tal vez le pagaré a Regina, creo que está cool, me está cobrando tanto, dice que voy a gastar tanto y la verdad es que quiero el estilo de vida que ella tuvo, me gustó lo que hizo. Pero me lo puedes pagar, ¿por qué? Porque yo ya lo pagué, ya lo consumí, ya vi la experiencia, ya te lo enseñé y yo lo hice.
Y al final eso también te da mucha credibilidad.
Entonces ahí está, ¿qué debería yo de hacer? Ver quién te gusta de Haití, qué espiritualidad, y decir ahí voy para ver los que estaban a mis lados, para ver lo que está enfrente. Por eso te dije, no te va a gustar lo que te voy a decir, pero es evidente. Dinero mueve dinero, energía mueve energía. Cada vez que tienes un problema de dinero, yo le digo a la gente: no tienes un problema de dinero, tienes un problema de energía. No están consumiendo tu energía, muere energía. Entonces creo que tu clave es entender a tu nuevo mercado, pero primero hay que conocer a tu nuevo mercado, hay que conocer esas ofertas. No podemos aspirar a algo a lo que no somos.
Me acabas de dejar sin palabras, pero te juro que I've been there.
O sea, te lo puedo decir desde un viaje en el que digo: ya estuve ahí, entiendo perfectamente por dónde está el show.
Claro, no puedo dar algo que no lo he consumido, que no lo he vivido. Y justo creo que eso, Re, es así.
Yo vivo comiendo harto, claro, es que esto vale tanto. O sea, si yo voy a círculos de cacao que te valen tanto, pues digo, es que es lo que yo tengo que hacer, porque es lo que es, es lo que es en ese mundo y en ese contexto. Por eso te voy a decir, va a romper tu vida, estar allá es otro mundo. Y agradece en cada. Yo ahorita que estoy con mi mentor en Boise es otro mundo y lo agradezco en cada porque me abre una perspectiva y un contexto de decir: es que eso está claro, te estoy regalando mi one to one, o sea, shh, te lo estoy regalando, vaya afuera y consúmelo allá afuera y me cuentas cuánto cuesta un one to one con alguien que te lleva esto. Entonces, ofrece mi regalo, es muy fácil venderte.
Claro. Eres lo que consumes.
Literal. Entonces lo que yo te diría es: velo desde otro lugar. O sea, velo desde una gran oportunidad de expandir contexto, de crecer. O sea, velo desde un: wow, tengo la oportunidad brutal de convertirme en esa persona, de volverme más aspiracional y de decir: por eso yo doy mucho barato, yo doy mucho gratis, muchísimo. Yo creo que nadie da tanto curso gratis como yo doy. Pero lo que es caro es caro. Si me quieres pagar, está bien. Si no, sigue consumiendo gratis hasta que digas: vale la pena pagarte. Mi labor social la sigo dando y me da una paz mental, por eso yo amo los lanzamientos. Impactamos a miles de personas con lo gratis. Pero también creo que si vas a querer un compromiso, crear tu marca, vamos fifty-fifty.
Qué fuerte.
O sea, no te está diciendo alguien que no hagas cosas gratis. Yo creo que poca gente da tanto gratis como yo doy. Y bueno, pero si vas a hacer algo, vamos con doble compromiso.
¿Y cómo puedes separar esto gratis sin dar tanto para que ya no te consuman.
Da todo lo que tengas gratis. La gente nunca te paga por el qué, te paga por el cómo. Todo, todo, todo, todo te lo doy gratis. La gente nunca te paga. Yo ahorita te puedo dar toda la estrategia. De hecho, cuando yo vengo a High Ticket te voy a decir cuál es mi método de ventas, súper sencillo. Te digo: mira, pero qué emoción que estás lista para ese one to one. Cuéntame, ¿cómo estás? Mira, te voy a decir tu estrategia. Yo si fuera tú en este momento haría 1, 2, 3, 4, 5. Eso es lo que haría. Tal cual, escríbelo. Si me pagas, lo hacemos juntas. Si no, aquí está, ya tienes el paso a paso. Total, no me vas a pagar por el Kailh, que es muy sencillo. Me vas a pagar por hacerlo juntas, de la mano, con feedback. Si quieres, welcome. Literal. Pero te doy todo el Kailh.
Es que una de las cosas que a veces muchos mentores te enseñan es eso, es no des todo, porque justo cuando lo das ya no te consumen y ya no te compran. Pero yo lo he vivido, y no solamente yo, amigas que tengo que también se dedican, que también son emprendedoras, sea en el mundo espiritual o de otros, es esto, es que está el síndrome del impostor y que crees que dar todo es ya no te consumen. Creo que también viene mucho en cuestión energía y mente, porque das pobreza y es lo mismo que regresa a ti. Todo lo que avientas regresa.
Tu reputación, entre más barato, gratis, algo mejor tiene que ser, porque tu reputación y tu nombre va a estar basado en eso.
¿Y qué hago con esa audiencia? A ver, Reto, eres mucho más práctica que yo y amo, y esa es una de las energías que amo, justo que no dudé cuando dije necesito marca personal cuando nos encontramos. Eres más práctica que yo y yo soy a veces con el corazón muy entregado y siento, me siento mal el decir esa gente que de pronto sé que no me consumía pero sí me consumía energía y tiempo. Y yo les escribía o les contestaba y les daba como tips o "ay sí, ánimos". Como al final te digo, no eres parte de mi mercado. Como al final no logro hacer lo que decías hace rato, verme agresiva en esta transición, porque si estoy aquí es por eso, y si lo tomé es porque hoy ya me creo capaz, que me lo merezco. Y que todo lo que he vivido más allá, no nada más los estudios es lo que me tiene aquí, sino la vivencia y mi propia transformación. Y es al abrazo, y esa es la misión que tengo de poder entregar esta misma transformación que he tenido en 13 años.
Me encanta cómo lo dices y me encanta cómo lo expresas. Te juro que conecto muchísimo, de verdad.
Y eso es por lo que hoy estoy aquí. Y pero también el haber tomado es decir también me merezco vivir de esto y me merezco vivir bien y me merezco. Y hoy me ha dado una fortaleza del curso decir claro, pero tienes todo y las herramientas para merecerte vivir de esto bien y mereces esa vida que quieres. Pero de pronto mi corazón se parte y digo ¿y qué hago con esa gente que me seguía y que no me podía consumir? Que me consumía energía.
Pero tú estás segura, te voy a decir dos cosas. Uno, ¿estás segura que no te podía consumir? Porque esa persona está en sala, esa persona está de viaje, esa persona está en un restaurante gastando $300. O sea, creo que a veces sí te podía consumir, nada más nunca le pediste que te pagara bien. Eso es una. Yo te diría, no proyectes lo que para ti es caro para esa persona. Yo te diría, dales el beneficio de la duda. Velo se engrandece. Hola, ¿cómo están? A partir de ahora no sé qué vale tanto. Quien lo quiera pagar. Si no, tengo un montón de cosas gratis para ustedes.
Bueno, voy a salir empoderada de aquí.
No, pero te voy a decir la verdad. O sea, creo que al final que yo vea algo caro no quiere decir que tú lo veas caro. ¿Nunca has visto a una persona que dice: "Ay, perdí el boleto de avión, voy a comprarme otro"? Alguien diría: "No, qué locura, ¿por qué compraste dos?" Y otro dice: "No pasa nada, perdí y necesito otro". Que para ti será como impensable, no quiere decir que para esa persona sea impensable. Para esa persona es lo normal. Entonces, lo que yo te diría es: a veces creemos que esa persona no puede y no sabes lo que realmente está comprando atrás, y no sabes cuánto le está costando su vida atrás, y sí te podría pagar, nada más nunca le pediste. Pero en esta vida hay mucho dinero y las personas quieren gastar su dinero, solo necesitas darles una opción para gastarlo en ti. Ve a un aeropuerto, ve a un centro comercial, está lleno de gente que quiere gastar su dinero. En este mundo que le llueve mucho dinero, dame una buena excusa para gastarlo en ti. Yo te diría: no proyectes lo que para ti es caro y no veas a la gente. Yo siempre digo: no, por supuesto que puedes, te veo en grandeza. Si tú no crees que puedes, no te preocupes, yo creo que puedes. Yo agradezco a la primera persona que me dijo: mira, Ray, este curso vale $7,500. Y yo dije: ¿qué? No tengo ni para pagar los $500 de entrada. Pero si no fuera porque esa persona me hizo estirarme, tal vez yo no me hubiera estirado. Y la persona que me dijo: oye, este vale $15,000 y este vale tanto. Yo digo: Gracias, porque me viste en grandeza, me viste como si yo pudiera. Y ahora cada vez que un problema de esa cantidad viene a mi situación, digo: sé cómo lo puedo sustentar. Entonces yo te diría: ponlo sobre el menú, nunca sabes. Que para ti sea mucho no quiere decir que esas personas sean mucho. Ahora, oye, Ray, hay gente que me escribe. Uno, pon a un becario a contestarles. Y dos, si te están escribiendo al celular, le dices: hola, cambié de celular, ese es el celular de Vero. Dices: hola, ¿cómo estás? Hola, estoy en TV. Yo bloqueo, a mí nadie me escribe si la persona está bloqueada. Tú me escribes, bloqueado. Tienes un teléfono de Rodrigo para que le pudieras hacer tus dudas, no me vas a drenar a mí. Yo te dije, yo no puedo con servicio al cliente, yo tengo clarísimos mis límites. Donde puedo servirte, te voy a servir, tengo un Q&A donde me puedes exprimir lo que sea, pero una vez que eso termina, no puedo vivir exprimiéndote todos los días. Separa celulares, vida personal, vida profesional, redes personales, yo no contesto mis redes sociales. ¿Cómo? Sí, contesto mis redes sociales, luego también estoy en LinkedIn, también estoy mandando mis mails, también programo mañana, y luego cómo sirvo y cómo me lleno y cómo tengo energía. Este juego sirve para el intercambio energético. Todo lo que me drena se va a alguien más, porque si no, no puedo vender lo que necesito vender y no puedo servir como necesito servir.
Me está encantando, Re. Y ya que sabes y sientes mi misión y sabes parte de mi historia, aparte de ya muchos años de conocerme, ¿Qué mejor consejo como coach, como mentora, como guía, como maestra que me has dado me puedes dar para ser muy fuerte con mi mensaje? ¿Qué mejor consejo me puedes decir? Tu personalidad, con lo que eres, la historia. Yo podría hacer este mensaje que lo pueda hacer sentir y vibrar a la gente tal cual es. Peleo yo mucho con toda la falsedad que hay afuera, y sobre todo después de la pandemia, lo espiritual creció muchísimo. Y a veces por hablar bonito y esto, y yo peleo con eso, pero eso es allá. Pero es cómo yo puedo ser mucho más fuerte que esa que, o ese que sí se cree que es y no lo es, ¿sabes? Porque a veces cuando tienes una vida que no te ha costado tanto luchar, es muy difícil realmente tener un desarrollo interno muy fuerte. ¿Qué mejor consejo me puedes dar?
¡Qué fuerte! Está buena la pregunta, ok, nunca me la habían hecho, pero creo que Y te voy a dar lo que yo te diría, tú dime si lo quieres o no. Creo que hay que soltar la aprobación social, porque a veces no comunicamos fuerte nuestro mensaje por lo que van a pensar los que tenemos al lado. Y creo que llega un punto en el que dices: puedo servir un montón de personas, puedo agradar a un par, que ni sé si quiero pertenecer a este par. Entonces, para que tú puedas realmente sacar y gritar y decir, te tienes que dejar de importar lo que ciertas personas piensan, o al menos que te importe pero digas: aún así lo hago. Pero a veces nos mantenemos chiquitos porque si brillamos mucho voy a incomodar. Gris, pero con mis grises, porque si yo brillo de más te puedo llegar a opacar. Y creo que cuando dices quiero lanzar mi mensaje, comunicar fuerte, va a incomodar a ciertas personas. Poder soltar a esas ciertas personas si se tienen que ir con el mensaje fuerte sería importante. Creo que lo que nos mantiene un poco estancados es seguir perteneciendo a ciertos lugares, porque estando acá pertenezco, brillo tantito pero no tanto. Llega un momento que dices: "Esperate, no, esto es lo que es, y si puedes quererme con esto, o si no puedes quererme con esto, no puedo renunciar a mi potencial por agradarte o porque me quieras". Porque, no sé tú, pero a mí lo peor que me puede pasar el último día de mi vida es verme con potencial despreciado. Es decir, tenía todo el potencial y yo no me paré por ella, por ser el personaje secundario de esta historia.
Así me había sentido antes de llegar a Vita.
Entonces te diría: aprobación social. Gústate, gústate mucho, súbete mucho. Y si estás en ese juego, tal vez se puede. Y vacúnate, ahora sí que, ahora sí, energéticamente. Lo que te drene energía, di: te quiero mucho, pero necesito llegar acá. No te puedo ayudar, o sea, puedo ayudar a una persona, puedo ayudar a miles, puedo soltar a una por ayudar a miles.
Gracias. A ver, creo que esto se está poniendo muy sentimental, pero te voy a decir la verdad, está cañón, está cañón.
Es pararte por ti, o sea, es decir voy a creer porque si yo no puedo darme ese voto, ¿cómo espero que el de enfrente me lo dé? Si yo no me doy eso, ¿cómo espero que el de enfrente me lo esté dando? Entonces traes la oportunidad más fuerte ante tus ojos hoy en día, la oportunidad más espectacular. Rompela, durísimo, cáretela y di: Regina, cuando se fue a Estados Unidos, su error no fue subir a $1000, que no sea el tuyo.
No va a ser.
Si fue el peor error en el 2020, por favor, que no sea el tuyo.
No, creo que todo es perfecto como es, por eso estamos aquí.
Mi queridísima Vero, yo le ayudo con una pregunta: si pudieras decirles a los demás identity case en una palabra para ti, ¿qué les dirías?
Transformación.
Te agradezco un montón la confianza y sobre todo el que tuviste mi primer curso de marca personal que estaba hecho ahí, y luego este que yo creo que es una fregonería. Pero si yo me atreví a lanzar lo que tenía en su momento e ir evolucionando y ser amable con ese proceso, yo te diría copia el mismo proceso. Cuando digas es que lo que estoy sacando no es espectacular, di no, pero Regina sin duda lanzó ese curso que me dio que no era espectacular no hubiera convertido tarde o temprano en algo espectacular. Entonces date a ti el chance de haber visto eso para que repliques el proceso.
Lo voy a hacer y lo gocé desde el primer módulo porque de verdad me atoré muchísimo, me metí a profundidad a desarrollar algo que decía: wow, no había hecho conciencia de lo que era, de lo que soy, a dónde voy y lo que me estaba deteniendo. Así que gracias, Rey.
Te quiero mucho.
Igual, muchas, muchas gracias.
Y desde todo el corazón y todo el amor esperamos que esto les haya servido un montón Estoy segura que en el fondo todos tenemos ese gran mensaje que queremos dar, y a veces decimos: para poderlo dar necesito convertirme en cierta persona, pero también es soltar cierta persona, y al final es una muerte y es un renacer.
Justo, nos cuesta dejar vernos vulnerables, creemos que la vulnerabilidad es un factor negativo, y al contrario, me acabas de enseñar que es lo más positivo que puedo hacer.
Y tener— pura expansión.
Así va a ser. Gracias, Re.
Bye bye, señores, nos vemos en el siguiente capítulo.
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