In this Spanish‑language motivational monologue, Regina shares her personal journey from a life of quiet conformity to embracing a vibrant, purpose‑driven existence through her personal brand. She describes how she was trained to suppress her voice, the internal conflict of fearing judgment, and the realization that true freedom comes from daring to speak and act authentically. Regina argues that mediocrity—whether in relationships, work, or friendships—offers comfort but limits color and sound in life. By choosing to step into a louder, more colorful reality, she transformed her identity, attracted new people, and created a brand that serves as an inspirational echo for others. She emphasizes the importance of a first courageous step, the need for clarity about one’s 10‑year vision, and introduces a structured “game” designed to help listeners define their path, focus on their unique voice, and commit to continuous growth despite imperfection. The talk concludes with a call to action for the audience to take that first step, honor their insecure selves, and join her journey toward a life of abundance and impact.
Chapters
Me entrenaron para creer cosas diferentes, me entrenaron para una vida mucho más tranquila, mucho más sencilla, pero siempre hubo algo dentro de mí que sabía que había otra vida, que había pasión, que había color, que había energía, pero no siempre destacas. Muchas veces me dijeron: Regina, ya, no seas tan ruidosa, no incomodes, baja la voz. Y por eso yo me tragué mis palabras, me las comí, me las comí, me las comí, porque no me atrevía a comunicarlas a los demás. ¿Qué iba a pensar el mundo de mí? Y lo importante no es qué va a pensar el mundo de ti si te atreves, qué va a pensar el mundo de ti si dices eso que tanto quieres decir, es qué voy a pensar yo de mí si no me atrevo. ¿En qué persona me voy a convertir si no doy este paso? O peor aún, el día que tenga hijos, ¿Qué ejemplo les voy a dar? ¿Les voy a decir estén callados, chiquitos? ¿O les voy a decir hay una realidad diferente para la gente que se atreve? Hay una vida diferente, hay problemas pero hay mejores problemas, hay una vida de abundancia. Creo que vivimos en el mundo que creemos que existe, que diseñamos que existe, y a veces estamos en un mundo muy mediocre. Y te lo digo en amor, a veces tenemos parejas mediocres, trabajos mediocres, relaciones de amistades mediocres, Porque es mejor estar con la brosa, es mejor estar con la gente que estar solo. La soledad es incómoda. Entonces estoy con mis amigos, entonces estoy con mi pareja, donde la vida es flat, la vida es gris, pero estoy acompañado. A la miseria le encanta estar acompañado. No lo sé, señores, se los digo en amor, pero yo sí creo que hay otra vida, yo sí creo que hay otras posibilidades, y yo creo que decidir ese camino Una vez que lo decides es complicado, pero después te conviertes en ese tipo de persona, atraes ese tipo de persona, cambian tus relaciones y el mundo tiene color para la gente que decide ponerle color. El mundo tiene sonidos para quien decide ponerle sonido. Creo que una voz puede ser el eco, el himno que inspira a mucha más gente. El problema es si esa voz se atreve a dar la primera palabra en voz alta sabiendo que mucha gente va a incomodar. Pero es el factor tiempo, si lo haces bien con la estrategia correcta, lo que puede cambiar las piezas y pues que la gente diga: wow, qué increíble lo que estás haciendo, qué increíble quién eres. Y la verdad es que no es quién soy, es en quién me atreví a convertirme. Regina del pasado no tiene nada que ver con la Regina que tienes enfrente, y no la culpo. Simplemente digo, ¿por qué no inicié antes? ¿Por qué no me atreví antes? ¿Qué iba a perder? ¿Tan fuerte que era más importante perder eso que perderme a mí misma? Creo que el momento donde lanzas es un momento de encuentro. Te encuentras con tu voz, te encuentras en tu cuerpo, te encuentras con tu mensaje. Pero para encontrarte hay que perderte. No, Rey, yo no me quiero perder, qué incertidumbre. Yo creo que es un viaje. Yo creo que estamos en un viaje donde venimos a crecer, donde venimos a compartir, donde el cambio es lo constante. Y si yo no quiero cambiar, la vida me va a obligar a cambiar. Y yo ya estoy harta de que la vida me obligue, prefiero decirle: bueno, vida, yo voy antes. Me entrenaron para querer otras cosas y estoy aquí porque no lo quise, no encajé. Y siento que algo de ti que tampoco lo quiere y tampoco encaja. Y también se ven situaciones donde dice: ah, Siento que no debería de estar aquí, siento que hay otra realidad, siento que esta vida no es dolor, siento que esta vida no es sobrevivir, siento que esta vida es inspirar, comunicar. Creo en mí, me atrevo a creer en mí lo suficiente para saber que lo que tengo es muy valioso y se lo puedo dar a los demás, se lo puedo comunicar a los demás. Y sí, sí incomoda mi mensaje, pero incomoda más estar dormido. Creo que el despertar nunca es tan malo como todos los años que pasaste dormido en cierto sufrimiento, llámale el sufrimiento que quieras. Tenemos una maestría en cambiar, en convertirnos, y a veces no lo validamos. Validamos ciertos papeles alrededor de nosotros más que el proceso que hemos tenido. Siempre que me dices que, re, y aún no tengo un caso de éxito, y no serás tú tu primer caso de éxito, tú la primera persona en la que funcionó, y luego hay un montón atrás, pero tal vez tú eres el primero que tenías que creer. Si yo me hubiera lanzado cuando me sentía lista, nunca me hubiera lanzado. Porque nunca me siento lista para el siguiente shot y para el siguiente shot y para el siguiente shot. Siempre hay un obstáculo más fuerte arriba de mí, porque entre más sé algo, menos sé que sé. Pero cada vez te comparto el proceso, y creo que se trata de eso, de compartirnos a los demás. Es un mundo, señores, donde lo único que no te vas a permitir es perderte esa versión de ti que brilla, que ilumina, que inspira. No te la pierdas, no dejes que el mundo se la pierda, no dejes que tus hijos se pierdan esa persona que pueden inspirarse. Yo creo que si no sabes a dónde vas, no llevas pasajeros. Yo creo que hay que tener claro el camino donde vamos, yo creo que hay que tener claridad, y la claridad no se obtiene por sí sola. Es por eso que quiero que te metas a este juego que tengo para ti, para que veas con claridad, con enfoque, cuál es el juego de los próximos 10 años, cuál es tu juego en el cual no puedes dejar de jugar porque nunca puedes dejar de ser tú. Dejar de apostar por alguien más para estar en tu juego, en tu cancha. Dicen que lo peor que te puede pasar es subir una escalera toda tu vida y darte cuenta que la escalera incorrecta. Cuando creas tu vida, cuando te creas a ti mismo, nunca la escalera incorrecta, porque nunca puedes dejar de ser tú. Por eso creé mi marca, por eso comunico mi mensaje. No se trata de gustarle a todos, se trata de gustarte esa versión que tienes enfrente de ti, se trata de convertirte en esa persona que comunica. Se trata de irla mejorando, decir: ahí la regué, soy humano, pero mira, te sigo compartiendo el proceso. Se trata de no ser perfecto. Por eso hice un juego para ti, porque mis perfeccionistas viven frenados. Frenados en qué, ocupados en qué. ¿Qué hay más importante en esta vida que crear y vivir tu vida? ¿Qué es más importante? ¿Cuál es el miedo? ¿A quién tenemos que ir a salvar? ¿Qué vida tenemos que vivir para no vivir la nuestra? No te distraigas con gente, con personas, con bulla alrededor que no lo vale. No te distraigas de tu vida, no te distraigas de tu mensaje, no te distraigas de la persona que te quieres convertir. No te pido que creas que todo es posible, te pido que es el primer paso. El primer paso puede que a veces sea el más poderoso, puede que a veces sea el que te valide, puede que a veces ese primer paso es decir bueno, a ti que esperaba que llegaras a decirme te valido, eres perfecto. Lo rompo y yo empiezo a darme eso que espero de los demás. Mi primer paso fue hace unos años. Honro y valoro a la persona insegura, con miedo, que se atrevió a darlo. No me hubiera convertido en lo que soy hoy. El primer paso no te lleva a donde quieres estar, pero te saca de donde estás. Y la pregunta es: ¿cuánto tiempo nos vamos a tardar a dar ese paso? Esa persona te necesita. Caminemos, caminemos para convertirnos. Nos vemos pronto.