Cómo superar el síndrome del impostor: Estrategias para Confiar en Ti

En este video motivacional, Regina Rigi, consultora de imagen estratégica, aborda el síndrome del impostor como una señal de que se está creciendo y saliendo de la zona de confort. Parte de la premisa de que sentir que no se está listo es inevitable y, en lugar de verlo como un obstáculo, lo propone como un indicador de que se está avanzando. A lo largo del discurso, ofrece una serie de estrategias prácticas para transformar ese auto‑sabotaje en impulso: reconocer y premiarse cada vez que surge el síndrome, vestirse de forma poderosa para “engañar” al cerebro, crear entornos que refuercen la confianza (hoteles, bebidas favoritas), buscar la perspectiva de personas que ya ven nuestro potencial y “robarles” sus lentes, modelar los hábitos de figuras admiradas, y usar la soledad, el dolor y la incertidumbre como aliados creativos. Además, sugiere construir una marca personal polarizadora –si te gusta, te encantará; si no, te rechazará– y aplicar el principio de “fake it till you make it”, primero frente al espejo y luego con los demás. Concluye invitando a la audiencia a compartir sus miedos, a suscribirse y a sugerir futuros temas, reforzando la idea de que el síndrome del impostor, cuando se reconoce y se canaliza, es una señal de que se está trabajando en un juego suficientemente grande.
Chapters
No estoy listo, no me siento suficiente, todavía no es mi momento, ¿qué van a pensar los demás de mí? Soy un farsante, no quiero estafar a los demás. Esas son las 10.000 frases que nos repetimos todos los días cuando no nos sentimos suficientes, cuando el síndrome del impostor lo tenemos hasta acá y cuando hasta le abrimos la puerta a los demás para hacer lo que nosotros queremos hacer. Yo he tenido síndrome del impostor toda mi vida y de hecho el mejor factor para mí, el mejor indicador de que estoy haciendo las cosas bien es cada vez que llega el síndrome del impostor. Si no lo tuviera estaría en mi zona de confort Cada vez que tienes el síndrome del impostor, quiere decir que estás dando este salto cuántico para crecer, que estás fuera de tus límites, que estás expandiéndote. Señores, estamos en el año de la expansión. Quiero que me pongan en el chat si alguien está de acuerdo conmigo. El año de expandirte, el año de crecer, el año de ver las 10.000 oportunidades que por mucho tiempo estuvieron estancadas a tu alrededor. Pero no, no voy a dejar que tú seas tu principal autosaboteador en este juego, porque muchos de los que estamos acá no necesitamos enemigos. Son nuestro peor enemigo a la hora de lanzarnos, a la hora de apostar por nosotros. Cuando se trata del síndrome del impostor que llega y decir: "Tú no puedes, no estás listo", nos compramos las 10.000 creencias por las cuales no deberíamos de lanzarnos. Y cuando me pongo a pensar, estamos dejando que personas que son menos capaces, que tienen menos estudios, estén lanzándose allá afuera, haciendo el trabajo que deberíamos de hacer, por este miedo a exponernos, por este miedo a ser suficiente. Vamos a hablar de reales tangibles. 1. Nunca va a ser suficiente. Entre más te expandas, tú y yo somos bibliotecas caminando. Cada vez que crecemos vemos más opciones, más aspiraciones. Entre más sabes algo, más sientes que no sabes nada. Así que ese sentimiento de todavía no estoy listo, me falta un montón, lo vas a sentir toda la vida. La gente que se lanzó y tuvo éxito no era, pero creyó en ella misma, apostó por ella misma. El gran problema de las personas que se autosabotean es que están esperando en los demás lo que les corresponde darse a sí mismo. Están esperando ese qué orgulloso ¿Qué espectacular lo estás haciendo? ¿Lo esperamos de alguien más? Cuando deberíamos de ser nosotros los que nos lo decimos, los que nos damos ese voto de valor. Qué fácil es esperar que alguien llegue y me dé lo que yo no me estoy dando. Entonces, cuando se trata de este síndrome del impostor que nos agarra y nos dice: no te muevas, paralízate, tú lo que necesitas decirle es: no estoy al servicio de mi ego, lo que el mundo va a pensar de mí. Estoy al servicio de mi audiencia, lo que yo puedo aportar. Porque tú y yo sabemos que tienes un montón para aportar, pero a veces necesitamos meterle a nuestro autoconcepto, que no está en el mejor de los términos, estrategia, imagen estratégica. ¿Para qué? Para generar este fake it till you make it. ¿Has escuchado esta frase de finge hasta lograrlo? Es que Regina, yo no quiero ser un farsante, no quiero engañar a los demás. No, pero empieza, para empezar, con fingirlo contigo mismo. Muchos de los que están acá son 10 veces mejores de lo que ustedes se ven a sí mismos. Y cada vez que cometes un error, tú te juzgas 10 veces peor de lo que el enfrente te juzgaría. Piensa la última vez que cometiste un error, tú casi casi látigo: "¿Cómo se me ocurrió?" Cuando para el enfrente es lo más normal que cometas errores, que no seas perfecto, que la vida es un proceso y que hay que empezar desde el escalón de abajo para poder crecer y construirte. Todo lo que nos dice nuestro síndrome del impostor, nuestro yo autosaboteador, hace que simplemente nos quedemos paralizados y no nos movamos hasta donde deberíamos. ¿Qué me ¿Qué digo yo cada vez que me agarra el síndrome del impostor? Número 1, me premio. Estoy jugando un juego para el que no me siento lista. Estoy en el lugar correcto, estoy con la gente correcta. En el momento que yo me siento la más fregona del salón, sé que estoy en el salón incorrecto. Entonces el síndrome del impostor es mi indicador que voy por buen camino. 2, cada vez que tengo ese miedo, me visto 10 veces más fregón y más poderosa para que lo que estoy viendo me empodere. No siempre estoy con los ánimos y con la energía acá, pero sí sé cómo engañar a mi cerebro y decirle: estamos en zona cómoda. Te sientes poderosa y vas y vas a jugar el juego de tu vida porque te vistes para el juego de tu vida. Y si no me siento tan cómoda emocionalmente, digo, a ver, ¿cuál es el té que más me gusta? ¿Cuál es la bebida que más disfruto? Y también me empiezo a consentir. Creo que el gran problema es que a veces no nos tratamos bien. ¿Qué te podrías dar alrededor para que te sientas mucho más poderoso? Había veces que yo me iba a hoteles a dar la clase de mi vida. Tal vez yo no me sentía tan cómoda, pero si me iba a un hotel muy imponente, me sentía mucho más poderosa porque el espacio, la vestimenta, el contexto te ayuda. Le puedes marcar a un amigo o un mentor que sabes que esa persona te ve de diferentes ojos como tú te ves. Una de las grandes tareas que le dejo a mis alumnos con síndrome de impostor es: trae una fotografía de 3 personas que en este mundo donde somos grises, porque nos bombardean de mensajes, en este mundo somos grises, hay 3 personas que sí te ven. Pero sobre todo quiero que cuando las traigas robes el autoconcepto que tienen de ti, los lentes de cómo te ven, porque hay personas que te dicen: mamá, papá, qué increíble, eres increíble, o algún amigo alguien que dice: "Wow, te admiro, veo tu potencial." Crea tu marca personal desde los ojos que esas personas tienen para ti. A veces tú no te puedes ver de esa forma. Róbale los lentes a esas personas que sí te están viendo. Va a cambiar automáticamente este síndrome del impostor que tenemos, porque si ellos te pueden ver en esa grandeza, párate en esa grandeza. Cada vez que estoy en esos momentos donde el síndrome del impostor me gana, pienso: "El último día de mi vida, si no me atreviera, si no me arriesgara, ¿qué sentiría de ver en mí este potencial desperdiciado?" Creo que mucho lo lo que yo conecto con la mayoría de los que nos están viendo acá es que tenemos mucho miedo. Sabemos que tenemos potencial, pero el que llegue el último día de nuestra vida y no podernos ver en ese potencial. Dicen que lo peor que te puede pasar es que el último día de tu vida la persona en la que te convertiste conoce a la persona en la que te pudiste haber convertido si tomabas ciertas decisiones diferentes. Las decisiones, la valentía. Para mí el miedo, señores, es el mapa más importante que me guía hacia donde tengo que ir. Cada vez que algo me da miedo ¿Cuál es exactamente la decisión que estoy posponiendo? Quiero que me pongas en el chat algo que te dé miedo, una decisión que te dé pánico, en la que el síndrome del impostor te diga: "Si yo fuera como Juanito, sí podría hacerlo". Porque esa es otra de las técnicas más importantes cuando se trata de tu yo autosaboteador. Ve a la persona que admiras, la persona que sí podría, la persona que dices: "Ay, sí, estas personas estuvieran en esta situación, lo haría también". Y quiero que la describas. ¿Quién es? ¿Qué hábitos tiene? Qué consume, qué lee, con quién se lleva, para que tú tengas la receta exactamente de que si tú hicieras eso te sentirías suficiente. El no sentirme suficiente, el miedo a ser rechazado, va a estar toda la vida. Y entre más altos sean los desafíos que te pones, mejor. Entonces, para todos los que sufren este síndrome del impostor, les quiero dar a sus 3 grandes, grandes amigos en este juego. Número 1, tu mejor amigo en el juego es la soledad. Tu segundo mejor amigo, señores, es el dolor. Y tu tercer mejor amigo es la incertidumbre. Con un poco de soledad, dolor e incertidumbre sentimos ese vértigo. Y ahí, es justo ahí cuando las personas se echan para atrás y otros brincan en el salto cuántico que la vida está esperando para ellos. ¿Qué creías, que el salto cuántico de tu vida iba a pasar rodeado de tus mejores amigos, de la mejor plática? No, ahí estás disfrutando, ahí estás en el presente. Cuando creas la obra de tu vida Es cuando estás en silencio, tomas tiempo para ti, te escuchas, y en ese aburrimiento, en ese espacio que te das, brincas y generas ese salto cuántico que te hace exponerte y generar el año de la expansión. Muchos me han preguntado: Oye, Regina, ¿y por qué te vas a Bali? ¿Qué planeas hacer en Bali? Y es justo eso: espacio, vértigo, sentir. Estamos en una sociedad que está adicta a autodoparse de cualquier cosa que hay alrededor. Por eso no estamos creando arte, no estamos ni dejando el espacio ni el dolor que se convierte en gasolina y en energía para crear ese arte. Entonces, tus grandes mejores amigos en el juego de la marca personal, en el juego del síndrome del impostor, es la soledad, el silencio, el dolor, la incertidumbre y el vértigo. Cuando lo sientas, no estás mal, no estás mal por tener problemas, es lo normal. En la vida los cambias por mejores problemas. No estás mal al sentirlos, son la gasolina que necesitas. Para convertirlos en energía creativa, en energía espiritual, que es la que estás dando. Creo que es un cambio de perspectiva enorme, pero quiero que veas cómo el síndrome del impostor lo vas a tener, es parte de ti. Lo que tienes que hacer es sentirlo, escribirlo, darte cuenta. Para mí, en un punto de mi vida, fue llenar mi casa de post-its y decir: "¿Qué espero que los demás me digan? Me lo voy a decir yo." No estás mal por sentirlo. No quieres engañar a los demás, no quieres ser un farsante. No quieres que seas la burla en el grupo de tus amigos, yo lo entiendo, pero solo quiero que le pongas el verdadero nombre. Nos da pánico la aprobación social, nos da pánico dejar de pertenecer al grupo de amigos que tengo, y con tal de pertenecer dejo lo mejor que tengo, que es mi diferenciador, porque por lo que alguien más me ame. Alguien me puede odiar y está bien. Si hoy te puedo decir algo en este video es: la verdadera clave de una marca personal de alto impacto se basa en polarizar. Si me gustas, me gustas mucho. Si te repelo, te repelo en friega. Pero no me quedo gris toda la vida para que ni me ames ni me compres, pero tampoco me critiques. Ahí está la verdadera magia. Así que fake it till you make it. Aprende a fingirlo primero contigo enfrente del espejo y luego a poderlo fingir con los demás para que te conviertas. No tienes que serlo, a veces puedes parecerlo, creértela y convertirte en la persona que no paras de soñar. Así que, señores, cerrando el video del día de hoy, recaps importantes: no dejes de suscribirte a estos videos, me encanta me encanta compartir contigo. Me encanta ver los comentarios. De hecho, quiero que me pongas en estos comentarios de qué te gustaría que hablara en este tipo de videos, porque hemos hablado del tiempo, de la creatividad, de la inspiración, hasta de la monetización de una marca. Y quiero saber cómo te puedo servir más, así que pon en los comentarios de qué te gustaría que hable en los siguientes videos. Cada vez que sientas el síndrome del impostor, conviértelo en tu amigo, conviértelo en tu aliado y en un indicador que vas por el camino correcto. Si no lo sentirías, probablemente estés en un juego muy chiquito para ti. Señores, me llamo Regina Rigi, soy consultora en imagen estratégica y me encanta compartir contigo. Nos vemos en los siguientes videos.
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