Construye tu Sueño: Estrategias para Alcanzar Metas a Largo Plazo

En este episodio del podcast, la anfitriona Regina y la invitada Olivia profundizan en la transición de carreras corporativas a la vida emprendedora, abordando temas clave como la inversión en mentorías de alto nivel, la expansión de redes y contextos, y la importancia de la mentalidad sobre la mera ejecución de tareas. Discuten una mentoría de $50,000 dirigida a personas que ya han generado un millón de dólares con embudos, resaltando la necesidad de rodearse de individuos de alto rendimiento para acelerar el crecimiento. Se introduce la práctica de "role‑playing" diario para gestionar la ansiedad y el cortisol, asignándose roles específicos (contenido, estudio, ventas) cada día para mantener el foco. Además, analizan dos caminos de inversión: mentoría continua con seguimiento semanal o colaboraciones "hazlo por mí" que combinan ejecución y aprendizaje. En la segunda mitad, ofrecen consejos dirigidos a jóvenes, enfatizando la planificación a largo plazo, evitar vivir al día, cuidar la salud física y alimentar una visión futura, mientras reconocen la necesidad de ajustar los planes conforme evoluciona la vida. El episodio concluye con agradecimientos, la difusión de contactos de Olivia y una invitación a seguir escuchando futuros episodios.
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Bienvenidos una vez más a Identity: The Art of Becoming, este podcast espectacular, podcast coaching one to one, ahí le vamos haciendo una mezcla. Pero hoy tengo a mi queridísima Olivia acá, así que estoy feliz, Olivia, de tenerte acá. ¿Cómo estás? Bienvenida.
No, hombre, yo estoy súper contenta, súper emocionada. Muchas gracias, Re, por invitarme y por poder compartir este espacio de verdad tan cercano que siempre nos hace falta. Ya traemos tuyo, así cercano. Está increíble, la verdad. Muchas gracias.
Oye, y para todos los que no te conocen, que ahorita les voy a dejar acá tus redes sociales, cuéntales un poquito quién eres, qué haces.
Bueno, pues yo les cuento que en este mundo digital soy nueva, soy nueva. Yo me dedicaba, estuve más de 20 años trabajando en corporativos, y ahora pues le quise dar un giro a mi carrera. Me quiero enfocar, o estoy enfocada, en ayudar a la gente con con su desarrollo profesional. Yo lo que quiero hacer es que la gente empiece a trabajar sus planes de carrera personalmente. Sabemos que en las empresas, pues, el mundo corporativo, el mundo corporativo es muy complicado. Y a veces nos desconectamos del mundo digital, ¿no? O sea, tenemos nuestras redes sociales, pues, solamente, pues, como entretenimiento, para aprender una que otra cosa. Entonces—
Pero jamás te interfiere en mi chamba.
Jamás. O sea, yo estoy enfocado en mi trabajo, voy a mi empresa, trabajo. Las horas que tengo que trabajar o más, y hasta ahí, ¿no? Entonces ahora yo lo que quiero es empezar a ayudar a la gente a que empiecen ellos a trabajar sus planes de carrera, que empiecen a ver a futuro, porque desafortunadamente las prioridades de las empresas no son hacer planes de carrera para toda la gente que trabaja ahí. Entonces fui aprendiendo yo también con los años, ¿no? 21 años de carrera en corporativos, fui aprendiendo pero fue como muy empírico, ¿no? Los últimos años, lógicamente, pues ya desarrollé más las habilidades y pude hacer un plan para ver a futuro. Yo lo que quiero ver, inspirada justamente en los equipos de trabajo que tuve, pues ayudarles a que la gente empiece a hacer sus planes de carrera, que se empiece a enfocar, que empiecen a desarrollar esas habilidades de liderazgo que los van a ayudar tanto en el trabajo como por fuera. Y algo bien importante, el balance de vida. También, en este mundo corporativo, de verdad, a veces dejamos de lado nuestra propia vida.
Dormir, familias, viajes, comer sano.
O sea, de verdad, lo dejamos todo. Entonces, lo que quiero es ayudarle a la gente a que sí se puede. Sí se puede tener un balance. Sí se puede tener todo, de verdad. Aunque suene como, ay, muy idílico, no, sí se puede tener todo. Pero hay que tener, pues, un plan, ¿no? Un plan estratégico. Hay que tener— pues habilidades y desarrollarlas si no las tenemos, y empezar poco a poco. Y esto es una carrera larga, o sea, no va a ser de un día para otro. Pero bueno, yo eso es a lo que les quiero ayudar.
Me encanta. Oye, y antes de meternos en preguntas, tema intenso, cuéntame un poquito, porque yo creo que muchas personas que hoy nos ven tienen ese miedo, ese brinco de, oye, tantos años, una vida corporativa, lanzarse a emprender. O sea, y yo creo que el paso que diste. Muchos los están viendo, lo quieren hacer. Así que si te pones un poquito sincera acá con nosotros y nos dices por qué lo hiciste, qué sentimientos tienes hoy, cuéntame un poquitito para que no les vamos a decir lánzense o no se lancen, simplemente vamos a decir aquí estoy, por esto lo hice, y a ver.
Y a ver, pues mira, es algo curioso porque yo de verdad desde muy chiquitita yo siempre me visualicé como trabajando en una oficina. O sea, incluso de verdad, chiquita se los digo, a lo mejor estando en la primaria, mis juegos eran como en una oficina. Entonces yo siempre lo tuve claro, pero no sabía cómo. Entonces bueno, terminé la carrera, la universidad, empecé a buscar mi primer trabajo. Y ahí fui moviéndome, fui creciendo. Y yo nunca me visualicé como una emprendedora, la verdad. Pasaron los años y fui creciendo. Yo empecé como auxiliar administrativa, mi primer trabajo. Prácticamente pues haciendo de todo, ya sabes, ¿no? Esté sacando copias, contestando teléfonos, de todo. Y conforme fui avanzando y fui creciendo, pues dije: esto es lo mío, a mí me gusta, yo quiero algún día tener una oficina. Fíjate, o sea, a veces la mentalidad que tenemos, ¿no? Yo quiero tener una oficina y yo quiero tener gente, ¿no? Y era mi visión. Fui creciendo y después me casé, y mi esposo en algún momento me decía: oye, vamos a emprender, porque esta vida corporativa, de verdad, o sea, ¿hasta dónde podemos llegar. Y creo que eso todo mundo lo tenemos muy claro, ¿no? O sea, cada vez ir subiendo es más difícil. Y de veras que yo le decía, sí, pero empieza tú. De verdad, o sea, yo le decía, empieza tú y ya cuando esté el negocio yo te ayudo y yo me meto. Esa fue como siempre nuestra dinámica. El año pasado salí de la empresa en la que estaba, estuve 8 años y medio. Y por una reestructura salimos mucha gente y me toca salir. Cuando salí, yo tenía la mentalidad de regresar a trabajar oficina. O sea, yo dije, bueno, me voy a tomar un pequeño descansito, un par de meses, así, o unos mesesitos, y ya me pondré a buscar trabajo. A los 2 meses que yo todavía estaba en mi periodo de descanso, una amiga me consigue una entrevista en una empresa que tú decías, wow, telecomunicaciones. Yo siempre he trabajado en empresas de telecomunicaciones, era mi giro, era una buena posición, ¿no? Me consigue la entrevista una amiga. Entonces voy a la entrevista, no saben, o sea, fue súper, fue un momento de esos que te cambian la vida, porque durante la entrevista yo me di cuenta en ese momento que ya no quería volver a trabajar en corporativo.
Está cañón, o sea, ya lo sentiste.
En ese momento lo sentí.
¿Estás segura que es lo que quieres tú? No, no, o sea, que casi, casi decías, yo te estoy haciendo la entrevista a ti y rechazas la entrevista ahora.
O sea, de verdad, de esos momentos de vida, que lo llamo yo, ¿no? De vida, porque dices, oye, más de 20 años trabajando, esto es lo que te gusta, ¿no? Eso es lo que toda la vida tú misma te has dicho. Y durante la entrevista, tuve, de hecho, 3 entrevistas ese mismo día. Me pasaron de una vez aprovechando. Y ahí, o sea, yo conforme fui con otra persona y fui con otra persona, Y dije no. Lógicamente en la entrevista pues todo fluyó muy bien, era un buen puesto, fíjate, ni siquiera era como ir a, o sea, que tú dijeras bueno, ganaba tanto y ahora voy a ganar menos. No, estaba todo perfecto, pero yo dije no, esto ya no, ya no es lo que quiero.
Ya no está alineado con lo que soy. Entre más te conoces, más es fácil decir que no.
Así es. Salí de ahí y fue cuando dije no. Pero ahora no sé qué voy a hacer. O sea, algo que sí estaba muy convencida es que yo ya no quería. Pero dije, pero este es mi mundo y esto es lo que conozco. ¿Qué puedo hacer para ayudar a la gente desde todo esto que conozco? Entonces empezó mi proceso de, a ver, ¿ahora qué voy a hacer? Y reforcé, o sea, no saben cómo el síndrome del impostor todo el tiempo se presentaba. Porque bueno, "¡Pero es que esto es lo que tú sabes hacer! Y si ya no lo quieres hacer, ¿ahora qué vas a hacer?" Y sobre todo, lo fuerte contigo es el cambio de identidad.
El cambio. O sea, yo trabajaba y ahora yo soy una emprendedora. O sea, llamarte emprendedora es muy difícil. El "¡Hola, buen día, yo emprendo!" y ya creerte esa etiqueta. Y tú, ¿qué haces? Yo emprendo.
Claro. ¿Y sabes qué? Tuve un comentario muy, muy— cuando empecé, ya más o menos sabía por dónde quería ir, y un consultor que trabajó conmigo en la última empresa en la que estuve Una vez chateando, tuvimos una conversación y me dijo: "Hasta pareces consultora". Y le dije: "No, no, no, es que soy consultora". O sea, incluso esos comentarios de que dices: "Oye, o sea, te hacen dudar". Claro. O sea, dije: "No, no, no, tranquilo, soy consultora". Pero no creas, o sea, el síndrome del impostor de repente dice: "Oye, ¿y si lo eres?". ¿No? De verdad. Pero bueno, fui tomando, o sea, sí, Diferentes cursos, tomé un diplomado de emprendedores. Entonces, también eso me ayuda un poquito a ver la estructura, qué necesito para empezar en este mundo de emprendimiento, cómo poner una empresa. Y luego me topé con la Identity. De verdad, fue así de estar buscando en redes a ver hacia dónde y por dónde empezar. Me topé con tu curso. Y de verdad, o sea, a mí me enganchaste. Yo no te seguía. O sea, en algún momento cayó, te vi, me inscribí. Al taller este que había de 5 días y me enganchaste. Y dije, creo que por aquí tiene que ir.
O sea, yo sí creo que lo que buscas te busca. O sea, la clave es poner la semillita y a veces no tener las cosas claras, pues decirle a la vida, yo estoy buscando esto, vida, que algo parecido también me encuentra y que la frecuencia empatice.
Así es. Y yo soy súper creyente de eso, que todo te va a llegar y todo pasa por algo. Entonces me enganchaste y dije, por aquí va. Y empecé a tomar el curso y de verdad se me abrió así el mundo, porque yo decía todo está muy lógico, claro, pero yo no lo conocía, no, o sea, yo no sabía.
Todo es un camino perfecto hasta que te toca hacerlo a ti y dices, ¿quién me da la mano feedback en este proceso? Porque que está claro, está claro el Excel, nada más, hijo, échale un puñito de sal, para ti un puñito, para mí un puñito y ya.
Sí, sí, no sabes, he aprendido muchísimo y yo creo ahora ya después de tomar el curso, me he seguido documentando, he seguido estudiando. Creo que ya estoy mucho más lista, ¿no? Para hacerlo incluso algo formal y bien hecho. Porque, a ver, también te soy sincera, tomé algunas otras webinars, ¿no? Como para ir aprendiendo de este modelo. Y no, o sea, hay muchos, muchos cursos y muchos webinars y mucho de todo que a mí me dejan así como que me falta algo, ¿no? O sea, y la verdad es que creo que ya, creo que después, de verdad, Identity te lo hemos dicho, está súper completo, y es algo de lo que quiero hacer. Se lo he dicho a mi esposo, el nivel que tenemos que dar tiene que ser como así, como el nivel del curso de Regina, así tal cual. Entonces, ese es ahorita nuestro primer objetivo.
La verdad es que hemos echado ganas para que la gente empiece y termine, que para mí es, o sea, lo difícil en el digital, siempre lo voy a decir, no es que te paguen, es que la gente lo consuma y tenga resultados, lo acabe y diga, OK, ahora tengo 10,000 cosas más que hacer, pero este ya la tuve.
Así es.
Ahora sí vamos a meter los de chino. Cuéntame conflictos, todo lo que tengas en la vida, este es tu espacio.
Súper. Oye, pues fíjate, a ver, teniendo esto en cuenta que yo estoy empezando a emprender, a mí me gustaría conocer un poquito, ¿no? Tú cuando emprendiste, nos has contado en algunas ocasiones, pero bueno, tú cuando emprendiste, viviste justamente este, digamos, como este conflicto a veces, ¿no? Es decir, ya no me voy a por un trabajo normal, tradicional, no, sino voy a empezar, empiezo sola, y que tú dijeras, híjole, creo que siempre no me regreso, voy, o sea, tú cómo le hiciste para realmente estar segura de que ese era el camino y tenías que seguirlo.
Que te voy a contar, yo tengo un camino diferente. Yo desde muy chiquita, desde los 15 años, empecé a estudiar temas de imagen, cursos, diplomados, o sea, yo salía de preparatoria y me iba al diplomado, entonces yo estudié muy, muy, muy chiquita y trabajé gratis mucho tiempo. Soy yo la persona que decía: me encanta lo que haces, puedo trabajar gratis para ti y ser tu sombra y aprender. Entonces, a diferencia de todo el mundo allá afuera que te dice: no trabajes gratis, yo puedo decir que yo tuve la oportunidad de estudiar un montón muy chiquita, pero también trabajar gratis todo lo que se pudiera. Entonces yo me acuerdo de que con una persona, 6 años rogándole que me contratara gratis. Me contratas, me contratas. No, no, 15 años. Y yo: "No, espera, esto es súper importante." O sea, me acuerdo que todavía acabo de diplomarme alguna vez y a esta persona le habían dado una nueva, era docente, un nuevo curso. Y me dice: "Ay, ya me dio una nueva clase." Y yo: "Ay, en mi curso de Madrid aprendí un montón de dramatización de la realidad, te encantaría." Y él me dijo: "Bueno, te contrato." Pero entonces yo trabajé mucho gratis y en un punto empiezo la carrera, la licenciatura, y empiezo a trabajar para la universidad y empiezo a trabajar con otra gratis y yo vivía entre dos trabajos. Y estudiando a morir. Pero entonces como que no, nunca pensé en emprender. O sea, yo ahí decía, estudié un montón, todavía pues me queda un largo camino por recorrer en estudios, y trabajo y trabajo siendo la asistente que me digan, yo lo que me digan, con tal de aprender y poder ver esto como sobre tangible. A mí me pasaba mucho que en la carrera universitaria yo no veía nada tangible. Decía, cuando yo tengo una persona frente a frente, ¿cómo le hago?
Sí, sí.
Y me corren de cuando yo trabajaba en la universidad por una falta de ortografía. Falta de ortografía, pa' ahí te corres. Y yo, o sea, ¿cómo? Y ahí empiezo a tener clientes de redes sociales. Entonces ahí empieza, o sea, como que me corren, sigo con mi trabajo gratis con otra persona, como más mentoring, que ella era consultora de imagen y yo aprendía. Pero como que digo, a ver, yo sé hacer algo. O sea, yo llevaba redes sociales en el colegio, yo podría llevársela a más personas. Y entonces empiezo a llevárselas a Juanita, la hermana no sé qué, y empezaba a llevar redes sociales y mis 10,000 trabajos, mis 10,000 estudios. Y me acuerdo que en un punto la carga de clientes, dije, no, es que no sé si es lo mío. O sea, dije, no me encanta cliente, cliente, todo personalizado, me hablan a la hora que quieran, cambios. Dije, esto no me encanta. Y por un tema personal de como el crecimiento personal, yo decido que esto de tener dos trabajos, estudiar 10.000 cosas sábados y domingos, y vivir llena de chamba, 20 kilos arriba, no va bien. Y digo, tengo que frenar. Y para mí fue difícil. Entonces, cuando freno, digo, ya me habían vuelto a contratar a la universidad. O sea, ya fue como, me corrieron como por castigarme. Y entonces ahí digo, ahora vamos a hacer una cosa. Todos mis clientes de redes sociales, que aparte de eso sí no me hacía feliz, se los doy a mi mejor amiga en ese momento de la carrera y le digo: tú eres buenísima, de hecho también llevas mis redes, así que go, chécate todos. Renuncio a mis dos trabajos, me voy a vivir a Madrid y me acuerdo que todo el mundo de mi ciudad, y qué vas a hacer, renuncia a la carrera, renuncia a todo. Voy a regresar, pero no ahorita. Y en ese momento me acuerdo como diciendo: ¿qué voy a hacer? Yo tenía 10 mil millones de diplomados.
Ajá, sí, sí.
Y dije: nada. Lo único que tengo que hacer es todo esto, ver qué hago con esto, estudiado, estudiado, estudiado. O sea, tengo tanta información, no tengo ni idea qué hacer con esa información. Y yo le digo al mundo que soy consultora en imagen, pero cualquiera que me ve dice: "Esta le urge un consultor en imagen". Entonces hay una incongruencia súper fuerte en mí. Y una necesidad, yo creo en ese punto no lo veía de atención brutal, de amor propio. Era una necesidad gritándole al mundo, ¿no? Sí, yo creo que a muchos, no sé si te ha pasado, pero a muchos de los que estamos acá nos pasa. Yo le quería contar al mundo todo lo que estudiaba y llegaba a una reunión y: "No sabes el estilo". A la gente no le importaba, porque la gente estaba en su día a día. Entonces se ve que yo necesitaba encontrar los míos, necesitaba encontrar un público en el cual yo pudiera platicarles de 10.000 horas de lo que estaba leyendo y de la productividad, y la gente decía: "¿Para qué fregón?" Y yo no lo encontraba. Y en lugar de que todo lo que yo estudiara me sumara, me restaba todos los días. Y decían: "Le urge atención, le urge". Y entonces mi autoconcepto se hacía más chiquito, más chiquito, más chiquito. Y lo daba gratis y estaba en ese punto en el que no, súper mal pagada en todo lo que hacía. Y también 3 años, o sea, también estaba para que ser mal pagada. Yo creo que en ese momento yo creo que tenía 20 años, tampoco 21, tampoco era de qué. Y en Madrid yo diciendo solo voy a estudiar, solo voy a leer, solo voy a estudiar, me llega estos cursitos, ya saben, los que te dicen $500, $1000, págalo. Y tú dices no, sí, no. ¿Se sienten identificados?
Sí, sí.
Crea tu marca personal. Y yo, estoy en la llamada y te dicen: esto vale $2,000, pero ahora te lo dejo en $500. Yo no, pues yo me prometí que no iba a estudiar, yo me juré que esto no iba a volverme a pasar. Pero digo, sí, creo que debería de hacerlo. Y ahí una persona que se dedica a vender esto, que ya ni tiene marca personal, pero me vendió crear la mía, me metió el gusanito. ¿Qué pasa si tú crearías tu marca personal? ¿Qué pasa si tú creas una comunidad? Y luego dejó su marca él, y yo me quedé con mi comunidad, mi grupo de Facebook, mis redes sociales. Pero me abrió una posibilidad interesante decir yo le voy a lanzar bajo marca empresarial. Claro, Regina, jamás. Y durante todo ese año que empecé a abrir mis redes sociales, empecé a publicar porque el curso y te decía publica y ya está, yo no aparecía. De hecho, mi foto de perfil Que yo la vi y yo decía: no, es que no me gusta. Y le dije a la editora: edítala, por favor, tú hazla más flaca esta señora y a ver cómo la lanzo. Y solo se agarraba libros, infografías, nunca salía yo, nunca salía yo, todo mi periodo en Madrid. Y en ese momento sí me di cuenta de algo, y ahí fue como el punto de emprender. Como que yo siempre había tenido mucho trabajo, mucho trabajo, o sea, tenía 10,000 jefes. Si no eras mi jefe, me inventaba que eres mi jefe. Entonces yo todo tenía jefes porque Yo sentía que si trabajaba, yo era productiva y yo era importante. Y ahí todo el mundo le había dicho que no, no tenían nada que hacer, no tenían absolutamente nada. Me despertaba todos los días, vivía con dos amigas, mis dos amigas iban a trabajar y yo no hacía nada. Y me creé una rutina, me desperté temprano, tenía mi agenda y ahora tenía mi curso. Y dije, no puede ser, esto es una realidad. O sea, la realidad en la que tú te despiertas y haces lo que te gusta todos los días y no tienes un jefe y no hay Y yo me acuerdo haberle hablado a mi papá y haberle dicho: mira, no sé qué va a pasar con mi vida, pero yo esto que estoy viendo hoy lo voy a vivir el resto de mi vida. No tengo idea cómo esto se va a volver tangible, pero yo esto lo voy a vivir el resto de mi vida. Entonces creo que es el punto en que yo dije: tengo que emprender. No sabía cómo económicamente, yo nunca supe en ese punto cómo hacer dinero. Estudiaba temas del dinero, me apasionaba. Me sentí exitosísima. Yo siempre sentí que yo era don fregona exitosa, aunque también el síndrome del impostor. Pero dije, ¿cómo puedes vivir una realidad en la que te despiertes todos los días, tú tengas tu horario, hagas lo que te guste, estudies? ¡Qué espectacular! Entonces yo creo que ese punto en Madrid donde hice mi rutina, me despertaba, hacía mi curso, estudiaba, no ganaba un peso en ese momento, pero fue la posibilidad en la que yo dije Esto tiene que ser. Ahí fue el punto de emprender. O sea, ahí. Ya luego todo fue arriba, abajo, arriba, abajo. Pero ese punto en el que dije, tú puedes diseñar tu realidad. En serio, esto puede ser posible.
Claro.
Yo veía a mis amigas sufrir en trabajos que a largo plazo no les iban a dar nada porque ni aprendían. O sea, dije, no. O sea, no. O sea, tu tiempo tiene que ser más valioso. O sea, yo en serio estaba convencida en Madrid que mi tiempo leyendo era más importante que su tiempo parándose en una oficina. Haciendo cualquier cosa. Entonces, pero era difícil. O sea, yo dije, a ver si esto me sale a largo plazo. Esto es lo que yo quiero hacer, pero a ver hacia dónde.
Y cuando ibas en ese bajón, ¿qué pensabas? O sea, ok, vas con toda la mentalidad, y cuando había un bajón, ¿qué pensabas? Híjole, voy bien, le sigo porque ya lo dije, o porque sí estoy convencida.
Mira, el bajón no me llegó ahí. Todavía Madrid, yo como que había ahorrado, tenía mi año sabático porque lo miraba en Buenos Aires. Entonces Yo a nivel económico tenía resuelto un año. O sea, ya había trabajado toda mi vida, me había ido esos 2 semestres, por alguna razón medio que seguía siendo parte de la carrera, o sea, yo sabía que iba a regresar, pero económicamente ese año lo tenía cubierto. O sea, para necesidades básicas, ¿no?
Sí, sí, sí.
Y yo le pagaba, eso sí, le pagaba a alguien para que me diera las redes sociales. Eso sí, yo toda la vida he pagado diseño, toda la vida, porque yo sí, mi amiga, la que le di mis clientes, le dije: y te pago 3 pesos, pero tú me llevas mis redes sociales y más o menos me ayudas a hacer el diseño para que se vea bonito, porque yo en diseño y tecnología nunca fui buena, pero pues También era estudiante, 3 pesos, todos 3 pesos de mis clientes. Y entonces Madrid estuvo bien, empecé a conseguir un cliente que en ese momento me pagó $1000, pero la compartí con la otra, con la súper experta. Entonces me quedé 3 pesos, pero dije, bueno, la primera vez que gané dinero. Y dije, wow, o sea, gané dinero, algo pasó. Sí, sí, sí, nunca había conseguido un cliente así en ese tiempo. Donde me encontré con Pared no fue en Madrid, fue en Buenos Aires. El siguiente semestre me fui a Buenos Aires. Y en Buenos Aires me obsesiono con todo lo que es productividad. O sea, ahí sí digo, a ver, espérate, Regina, esto no es un juego. Tú ya te la jugaste en Madrid, te la pasaste increíble. En Buenos Aires me fui total y completamente sola y dije, aquí hay que meterle coco porque esto no va a salir de la nada. Aquí el dinero no está cayendo del cielo. Y ahí es donde empieza Time Hacking. O sea, realmente la magia de toda mi gestión del tiempo fue en Buenos Aires, donde todo era por hora, Calendar Robert, y decidí abrir un curso, una mentoría. Se llama Mi Mentor Emprendedor, costaba 1,200 pesos al mes, no sé, era baratísimo, te das un mentor, tenías todo y nadie lo compró. Y yo hacía llamadas de venta y estaba lista y tenía mi otro mentor y nadie lo compró. Y decía, espérate, nadie está comprando este show. Entonces ahí ponte tú que ya sentí que esto no jalaba. O sea, yo hacía contenido, me mataba haciendo contenido, 10,000, y no jalaba, nadie me compraba. Ya hacía mis primeros en vivos. Pero yo económicamente ahí me asusté. Ahí fue el primer punto donde me asusté muchísimo y dije, esto no va a jalar. Y de la nada veo un curso que era un emprendedor en México que hacía un evento de 3 días y que te vendían un boleto black por $500. Yo decía, ya tampoco tenía tanto dinero, pero ahorro lo que tenía que ahorrar y dije, yo pago ese boleto. Y tenía una acompañante e invito un profesor y digo, vente conmigo a ver qué tal el evento. Y ahí no tenía luz, pero tampoco tenía mentores, tampoco había a quién ver. O sea, yo ahí era, o sea, yo haciendo contenido sin imaginarme que había un mundo emprendimiento digital, fregón. Y el que me había vendido, pues tampoco sabía que tenía mucha idea el que me había vendido. O sea, claro, estaba ahí. Y ahí en el escenario va un tipo que vende $7,000 un curso en línea, que yo digo, eso es lo que yo necesito, eso es lo que necesito. O sea, ahí está la clave. Pero ahora sí que $7,000 por un curso en línea, yo no tenía ni los kilos, ya ni tenía los kilos, me había endeudado por los $500 para la entrada porque dije, voy a entrar VIP, porque en la vida hay que entrar VIP y luego ver qué haces, y luego ver qué haces en este show. Pero ahí dije: eso es lo que yo necesito. Entonces creo que la magia, ahí me perdí, pero lo único que me ha hecho que no me pierda en el momento, porque siempre estoy en el horno, en el hoyo, es decir: ¿quién sí tiene? ¿Alguien allá afuera sí lo está haciendo? Y la educación a mí en ese punto me salvó. No pude pagar ese curso, ni cerca, pero sí viéndome tan enganchada, llegaba con la imagen arreglada, un tipo ahí me dijo: yo te enseño. Dámelo más barato y yo te enseño. Tampoco, este tipo tampoco es que su marca explotó, pero si yo no creo que hay que comprar el mejor, comprar el mejor para ti. En este momento tengo este dolor, yo no sabía cómo ganar un peso.
Sí, sí, sí.
Y él me dijo, dame $2,000. Que mira, $2,000 para mí tampoco era fácil, pero me podía endeudar más con $2,000 que con $7,500, que era imposible. Claro. Mismo $2,000 decía, mira, algo se puede hacer, o sea, era un poquito más viable. Y ahí me enseñó un poco paso a paso y empezó a ganar. Y me acuerdo un año siguiente, después de haber ido la otra vez al evento de 3 días, y haber pagado el de $7,500. Sino, ya puedo. Y es exacto lo que necesitaba en ese momento. Ojalá yo hubiera tenido a alguien que me hubiera prestado esos y haberlo hecho un año antes.
Claro.
Pero creo que cada vez que estoy en el hoyo, para mí el mentoreo es clave. No necesitas al mejor dentista, alguien que ya haya atravesado eso. Tal vez yo ni estaba para el de los $7,000. Tal vez necesitaba el de los $2,000, que era mucho más novato, que le iba a ser mucho más fácil, que me iba a prestar más atención. O sea, entonces cada vez que no sepas a dónde, hay alguien que sí sabe, págale a esa persona. Porque la ignorancia en el mundo del emprendimiento yo creo que es lo que más daño nos puede hacer.
Sí, yo creo que sí.
O sea, ¿por qué gasté mi energía lanzando un producto de 1,200 pesos llamado Mentor Emprendedor, haciendo llamadas? No tenía sentido, pero me inventé yo esa metodología, o sea, y por eso salió mal. O sea, no podemos inventarnos cosas de un camino que ha sido tan transitado con tanta abundancia. Sí, sí, sí, es mi proceso. Mentira, estoy ignorancia, porque no era mi proceso, era él no querer asesorarme. Quiere decir, yo hago el mejor contenido de todos, sí, pero no ganas un peso. Yo en todo ese año te digo, una persona pagó por redes sociales y fue suerte, pero era algo súper personalizado. O sea, entonces es un poco como fue mi camino, mi camino inicial del emprendimiento.
No, bueno, y es un súper tip, la verdad, porque a veces yo en estos meses, que tampoco tengo años, no, en este proceso, pero sí de repente me he sentido como, híjole, Y de verdad, ¿y si busco un trabajo y lo voy haciendo en paralelo? O sea, me ha pasado muchas veces por la cabeza, ¿no? De un trabajo que yo ya sé cómo es, ya sé cómo es la dinámica, el mundo corporativo. Pero de pronto digo, no, o sea, no, porque entonces voy a desenfocarme, ¿no? Entonces regreso. Pero sí me ha costado bastante trabajo. Y creo que sí es bien importante lo que dices, o sea, el mentor. Y creo que yo también lo voy a empezar a tener en cuenta. ¿No? Porque, o sea, para mí ahorita, en este momento, tú eres mi mentora, ¿no? No tengo otros cursos o no tengo ahorita otra red. Mi esposo, que va más de la mano, ¿no? Hombro con hombro conmigo, me ayuda mucho. Pero sí para empezarlo a considerar, ¿no?
Claro. Y decir, a ver, Rey, ¿qué pasará si necesito que todas las semanas me esté rankeando?
Claro.
Porque lo necesito, porque tal vez no sé cuál es mi siguiente paso.
Así es.
Y esa para mí fue la clave. Tal vez yo no busqué otros trabajos, te voy a ser muy sincera. Nunca pensé en volver a buscar un trabajo. Lo que sí pensé fue en asociarme con alguien que sabía más. Eso fue un error brutísimo que tuve. O sea, entonces llegó un punto en el que yo vi que esto lo mío empezaba a jalar, pero yo no me sentía don fregona y sentía que yo solita no podía, y quién era yo y que a quién le iba a gustar yo. Y entonces me asocio, hice una empresa, lo jodento. Y la verdad es como si me hubiera metido un trabajo y es donde hubiera vuelto a decir: no, Regina, no es tan importante. Y ahí Fue cuando le dije a mi hijo: "No, déjale todo y tú haz lo que tienes que hacer y lánzate por lo que tienes que hacerlo." Y yo creo que si hoy yo te dijera que lo más importante que hice al iniciar para volver es tu negocio, como que me diría: "He pagado un precio muy caro por el primer pasito, los demás me han salido gratis." O sea, este juego, yo se los digo y creo que es real, no es instantáneo, es exponencial. O sea, no es—
sí, sí, sí.
Entonces, a mí mi primer curso bien, en forma decente, que se vendió algo, fue Know How. Hice dos cosas bien: una, le puse un precio alto a comparación de alguien que va iniciando, que no es nadie. Yo dije, mi curso no va a valer— le vendes un curso de 18 mil pesos o un pago de 14, pero un precio bastante bueno. Para, claro, este fue el primer acierto que hice por joya de la vida. Y el siguiente punto fue, casi lo di personalizado. Imagínate que yo era presencial y en un curso tenía 2 personas. Y me despertaba 2 veces a la semana a darte 3 horas solo a 2 personas el curso. Entonces, el arranque fue muy pesado.
Claro.
Pagué el precio.
Pero después.
Pero después, todo lo que yo hice, sé. Y creo que la gente a veces no lo ve. O sea, no ve que tal vez la primera relación contigo va a ser pesada, pierda de entrada. Pero a la larga acabe ganando porque esto se vuelve súper exponencial.
Ok.
Identity fue igual, Identity, la primera fue y lo vendo sin meterle dinero y presencial y fue súper pesado. O sea, si tú me dices, voy a hacer Identity presencial, no lo hago jamás. Pero, ¿sentimos un año 5 generaciones? ¿Cómo? O sea, cómo le agradezco. Entonces, yo te diría, creo que hay que pagar un precio inicial súper caro. Que dices tal vez no lo volveré a pagar así, pero que te ayude a dar evidencia, prueba, que te dé la fuerza para luego hacerlo exponencial.
Claro, vale la pena.
Sí, eso yo creo que en mis inicios fue bien importante.
Oye, Re, y yendo un poquitito más adelante, tú ya cuando avanzaste, ¿no? Ya arrancaste, te fue bien. ¿En qué momento dices ya necesito evolucionar en el sentido de este producto o crecerlo o cambiarlo? O meter, no sé, otra cosa. O sea, tú como empresa, ¿en qué momento decides hacerlo?
Yo creo que nunca. Y si no llegas a un millón de dólares con un producto, no cambies, o súbele el precio o véndelo diferente. O sea, yo creo que hay que comprometerse con un millón de dólares, un producto, una audiencia, un embudo. Para mí eso ha sido la clave. ¿Por qué yo cambio realmente? No porque no funciona, o sea, porque el producto era muy complicado para que la gente lo acabara. O sea, a mí si me hubieras dicho, ¿cómo hubiera? Yo ahorita estaría volando si hubiera seguido bajo la línea de know-how, ya estaba hecho, la repetición es la clave de la vida, yo había hecho 10,000 veces el mismo webinar, el mismo pitch, se vendía perfecto, o sea, ya los lanzamientos estaban volando. Lo cambio más que por una necesidad real de marketing, por una necesidad de resultados. Yo dije, esto me puede llegar a explotar en la cara porque la gente no lo está terminando.
¿Por qué no lo termina?
O sea— Era larguísimo. Yo sentía que si yo te daba más, yo era lo máximo contigo. Entonces yo era Don Nadie, tú tranquila, te voy a dar mis 10 mil millones de diplomado, maestría, MBA, y tú vas a decir, ¿qué onda? Todo el contenido que me dio, pero todo el contenido que te di no quiere decir todos los resultados que te estoy dando.
Exacto.
Entonces eran 12 módulos súper largos, súper pesados, te hacías genio, no necesitabas volver a estudiar imagen pública en tu vida ni nada, pero no daba, o sea, al final, pues, ¿de aquí a qué llegar a ser una vieja toda la vida? Probablemente el know-how, si yo lo pensara para retomarlo, va a ser 2 años, o sea, para hacerlo un poquito más. Dije: no, esto no está escalable. O sea, el producto en sí me va a explotar en la cara, la gente me va a venir a tocar la puerta y decirme: no, ¿cómo estoy? Ya acabé tu curso, está bueno, ¿qué más hay? Y entonces dije: tengo que recambiarlo. Pero ve, no cambié ni la forma de venta, ni mi webinar, ni mi lanzamiento. Lo único que hice fue: voy a cambiar el pitch, voy a cambiar el producto. Y en realidad, o sea, quité la mitad del otro. Si tú te pones a ver, o sea, eran 12 módulos y ahorita dije, dejo 8 muy sencillos, agregando el de síndrome del impostor, pero dije, lo dejo a la mitad y lo hago muy sencillo, que la gente diga, lo pude acabar.
OK. Y eso creo que, mira, va súper enfocado normalmente en los proyectos que tenemos. Porque a lo mejor no sabes en un principio, pero conforme vas avanzando, pues tienes que ir cambiando la estrategia. Entonces, tampoco es que haya realmente un punto. Pero algo, una referencia que nos des es un millón de dólares, enfócate, y ya que llegues ahí—
Un producto, una audiencia. Mínimo di, yo tengo que llegar a $500,000. Mínimo mi producto tiene que llegar. Tiene que llegar porque se lo vendí a mucha gente, tiene que llegar porque le subí el precio, pero tengo que enfocarme. Porque la gente dice, hice un webinar y no me funcionó. ¿Cómo? Yo hice 10,000 millones. O sea, yo sigo dando el mismo webinar, y lo sigo puliendo, y lo sigo leyendo. Ayer en el avión. Yo seguía viendo mi webinar diciendo, y si le cambio tal, y el pitch, y si lo vuelvo a—
Sí, sí, sí.
Pero es porque es una obra de arte por la repetición que le das. O sea, la primera nunca te va a salir así bien. Entonces, lo que yo diría es, la magia no está en hacer 10,000 cosas bien, sino una bien hecha que cada vez que la hagas le sumes un 1% más, un 1% más, un 1% más. Y creo que la gente dice, no funciona la primera, es que no tienen, la verdad, entonces, la persistencia que se debe tener en ese juego.
Es difícil.
Y darte cuenta de que tu trabajo es ser un artista y una persona que sistematiza su arte. Porque a mí, claro que me encantó hacer a Olga Tamhakin. Fue una obra de arte. Pero si no la sistematizo, pues voy creando y rompiendo cuadros todos los días y a ver cuándo me vuelvo algo exponencial. Se vuelve imposible. Si hago una obra de arte y ahora me dedico a vender 100,000 copias de esta arte antes de hacer otra, qué diferencia. Por eso los libros tienen el impacto que tienen.
Sí, sí, sí, no, súper. Porque mira, ahorita que también yo empecé a ver, reestructurar, y qué voy a meter en el curso, ya tengo una idea. Pero de verdad, ahorita que me lo estás diciendo, también tengo pensado un montón de cosas. O sea, yo mismo digo, ay, creo que está muy largo hasta el costo, debería cambiar. De verdad, por de tanta cosa que quiero meterle. O sea, digo, es que esto es para desarrollo profesional y esto es para liderazgo y esto es para el balance de vida, pero en el balance de vida meter finanzas y nutrición, y no, o sea, de verdad ya se me está volviendo un monstruo.
No, y ese es el principal error. O sea, yo el principal error que tuve cuando inicié, que a mí me dio paz mental, porque al final yo decía, pues me están pagando 500 dólares, yo les estoy dando todo, o sea, me están viendo la cara.
Claro.
Pero no se trata de que te estén viendo la cara, se trata de que tengan resultados. Es mejor que tengan resultados porque se metieron a tu curso y los obligaste a escribir 3 páginas diarias, y solo las 3 páginas diarias están dando. O sea, el tema no es saber más, sino que la gente sí ejecute. Entonces creo que ahí está la verdad de la magia. Cuando tú pagas un mentoring más caro, te van a enseñar menos, pero vas a ejecutar más.
Sí, ok.
Y ese mismo mindset hay que llevarlo al curso en línea. Le voy a enseñar menos, pero que ejecute más.
Sí, como ser a lo mejor más preciso.
Y haz bonos. Me encantaría hacer liderazgo, bono de liderazgo. Me encanta, o sea, a mí me encantaría hacer muchas cosas, son los bonos, ok. Pero no son el foco claro de lo que tiene que ser, y tampoco voy cambiando lo que tiene que ser. Si algo funciona, o sea, mi teoría, yo soy cero perfeccionista, creo que ahí es donde tú y yo podemos ser diferentes. Mi teoría es te voy a dar mi 70%, mi 60% es mejor que mi 0%.
OK.
Imagínate la verdad, que no haga esto, a que te dé mi 60% es mejor el 60%. Entonces jugarle un poco al decir, pues me perdono por dar el 60%.
OK. Es un buen punto y estoy en ese todavía.
Y si quieres ser más dura hasta contigo, di, voy a dar el 30%. La próxima vez le voy a subir solo un 10%, solo un 10%, solo un 10%. O sea, jugar al juego de resistencia.
Ahorita que me estás diciendo esto, me está viniendo a la mente, platicaba hace un ratito con Amalia, que a mí me está costando un poco más de tiempo ejecutar mi plan mediático, porque pues yo muy aplicada me puse a hacer mi plan mediático de un año. Entonces Lo terminé después de tiempo, me ayudó una chica que está trabajando conmigo, lo hicimos, quedó perfecto, ya está. Pero conforme empecé a publicar, como que dije, no, espérame, no me encanta, está muy general. O sea, lo hice tal cual, ¿no? Está muy general, los temas son atemporales, entonces también se puede ir jugando un poquito, ¿no? De a lo mejor esta semana publico sobre liderazgo, la otra semana, no sé, sobre problemas o conflictos en la empresa, lo que sea. Pero no me sentí tan a gusto, de verdad, y te lo digo, ¿no? Este, como que dije no, no, no. Y ahorita prácticamente todos los días estoy volviendo a ajustar y me estoy tardando más, ¿no? Y ahorita que me lo dices es quiero dar mis 100, quiero dar mis 100.
Nunca lo veas, es que si yo me pongo a ver al rato lo que dije acá, ¿cómo se me va a ocurrir? No, no, no lo veas, tú lo grabas y lo lanzas y dices, Juanico, ¿a ti te parece que está bien? No los veas. Si los ves, te das— Si yo te pongo a ver mis redes sociales, empiezo a borrar todo, todo, todo se borra. Y digo, ay, qué terrible. No lo veas. Ese es mi mayor consejo. Lo hiciste, es como la espiritualidad juega un juego interesante en este juego. Ahorita te voy a enseñar un libro que te quiero que le tomes una foto, porque va a ser un libro interesante en tema de creación, pero A veces hay que hacer como un compromiso con la energía que creas, sea Dios, sea energía, lo que quieras. Yo me voy a encargar de la cantidad y tú encárgate de la calidad.
Okay.
Bye. Yo hago lo que hago por lo que soy y tengo que confiar no en lo que estoy haciendo, sino en la persona en la que me convertí, que tiene todas las bases para hacer este show.
Okay.
En un año lo voy a ver y me va a dar pena, pero quiere decir que estoy en el camino correcto. Porque si en un año digo qué espectacular era, probablemente no avancé lo que quería avanzar. Entonces lo haces, lo dejas, nunca lo vuelves a ver. Tu trabajo no es verlo. Tu trabajo no es verlo. Tu trabajo es vender. Tu trabajo no es branding, a menos de que tengas un sueldo por ser community. Pero a menos de que tengas un sueldo por yo soy la supervisadora del contenido, no, no. Entonces, yo si tuviera que ver todo lo que estoy diciendo ahorita, diría no, cómo se me ocurrió. No lo tengo que ver. Tengo que estar bajo la calidad suficiente, confiando y diciendo, mira, vamos a jugarle a que esto tiene que volverse exponencial, y lo exponencial no requiere mi ojo crítico porque somos más duros de lo que creemos.
Eso es ahorita lo que incluso me está retrasando el plan, ¿no?
Porque hasta piensas, ¿qué va a decir Juanito? ¿Qué va a decir Sultanito cuando Juanito vea esto? Por eso también hay que vivir redes sociales, personas y profesionales, porque si no estoy pensando, ¿qué van a pensar si yo ahorita publico? Además es un en vivo en mi Instagram personal y lloro. No me vuelvo a atrever a una boda en mi vida, está ridícula. Pero por eso hay una plataforma, la plataforma está, en la plataforma yo no me meto. Hace poquito estaba con Lía platicando en un podcast así, y le hice un ejemplo: si tú y yo mañana pusiéramos una pizzería, tendríamos las redes sociales de la pizzería, el contenido de la pizzería, y Juanito llevaría la pizzería, tú no serías la que lleva toda la community de la pizzería. Es lo mismo de tu marca. Esto es una pizzería, esto es un negocio. Las redes sociales es para difundir el mensaje de crezca el negocio, pero tú y yo estaríamos viendo que si estuviéramos en una pizzería, bueno, te imaginas si eras la estrategia de marketing, no estaríamos viendo eso. Entonces, velo como una pizzería.
Me llevo eso de tarea, Rey, porque de verdad me está costando y me estoy tardando más en poder lanzar porque estoy invirtiendo mucho más tiempo del que está.
Ego, ego, ego, me tiene que gustar, me tiene que gustar. Y las redes no están hechas para que te guste a ti, probablemente lo que te gusta a ti no conecta con tu audiencia, porque a ti te gusta lo que tú le pagas y tú no tienes que hacer lo que tú le pagas. Tú te tienes que ir y es la gente que conecta contigo. Entonces te estás haciendo un Instagram para ti y no un Instagram para tu gente. Entonces lo que te diría es: no es ego, no es ego. O sea, te acuerdas lo que yo algún día les dije: cuando esté enfrente de la cámara y diga no estoy al servicio de mi ego, lo que van a pensar de mí, estoy al servicio de mi audiencia, lo que puedo aportar. Yo lo hago en el podcast, digo, mira, si esto sale fatal, mi único trabajo es poderte servir face to face. Si esto se difunde y es un éxito, qué increíble. Si no, con que yo pueda face to face hacer mi chamba, esa es la clave.
Sí, ok, eso ya me lo llevo de tarea y empiezo a publicarlo.
Déjalo ir, suéltalo.
Empiezo, sí, para empezar a también avanzar en lo demás.
La venta, tu trabajo es el dinero, el branding es O sea, mi trabajo es el coaching contigo. Sí, el branding es haberme puesto algo para poder estar, pero es que el saco simplemente me dio vestimenta. Las redes te dan vestimenta, pero la vestimenta no es la chamba. Claro, la chamba es lo que va a pasar aquí.
Exactamente. Ok, no, ya con eso, ya con eso.
Imagínate, no, holi, no puedo saber, es que me estoy cambiando el saco, me estoy cambiando el saco, me da igual el saco, siéntate y háblame.
Claro, claro. Ok, sí, ya. Hoy mismo lo empiezo a aplicar, de verdad.
No lo veas, no es tu chamba verlo. Yo tampoco lo vería.
Muy bien. Oye, Re, y ahorita ya conozco yo, por ejemplo, ya conozco un poquito más de tu negocio, ya tenemos más meses y te sigo por todos lados. Entonces, ¿cuál es tu siguiente paso? Y te lo pregunto porque de alguna manera pues tú eres ahorita mi guía, o sea, yo quiero ir siguiendo como lo que tú haces para yo poderlo.
Yo siempre digo, tú y yo estamos en el mismo camino, probablemente estemos en pasos diferentes, pero es el mismo camino. Mi siguiente paso en este momento es llevar a Identity a $1 millón de dólares.
OK.
No abrir 10,000 cursos, no hacer la segunda PA, Identity a $1 millón de dólares, punto final.
OK.
Posiblemente el trabajo para hacerlo tenga que ver con el día de mañana subirle el precio, que posiblemente Identity tenga que estar valiendo mínimo $2,000, es lo que debería de estar costando el proceso Identity. Haciendo más lanzamientos. Entonces, mi método, o sea, un millón de dólares en identity, OK, para lograrlo, lanzamientos que siempre vayan subiendo el nivel y metiéndole más dinero al lanzamiento y metiéndole más tráfico en lanzamiento, ya sin cambiarlo, simplemente haciendo más de lo que tengo que hacer, no hacerlo más veces, sino metiéndole más a lo que ya estoy haciendo.
OK, OK.
Y la otra, o sea, para que esto funcione hay dos patitas: ver el tema, si el precio cambia ciertas cosas, si el día de mañana doy un upgrade arriba, acá, ya, o sea, El tema de precio ahí y haciendo contenido. Entonces, pero yo no recomiendo hacer contenido si no tienes un producto que te ven y te pagan, claro, porque entonces no se ve nada. O sea, yo lo que, o sea, para mí, mi coco al inicio era haz un webinar que la gente te vea y te pague, que te vea y te pague. Entonces ese ya lo tengo. Ahora, una vez que tu webinar está, ahora ya le puedes meter más temas. Entonces, por eso comienzas, ¿qué voy a hacer? 10,000 contenidos, ¿contar a 10,000 seguidores a ver qué les vendo? No, o sea, mejor con los 300 seguidores que tenga, que ya esté convirtiendo, para contar a 3,000 y ya tenga el embudo hecho.
Ok, ok.
Sí, entonces mi siguiente es hacer mucho más contenido, meterle mucho más dinero a lo que estoy haciendo, meterle mucho más dinero a los lanzamientos, porque es un lanzamiento que convierte, y vender más identity.
O sea, pero sigues de alguna manera enfocada en eso, ¿no? Sí, sí, que es lo que veo. No te estás metiendo a 20 cosas más.
Oye, ¿por qué es el podcast? Porque el podcast es identity.
Claro.
Sube a Identity, es contenido para Identity. Oye, ¿y por qué? Lo único que hago en mi vida, oye, estudio, pues estudio porque tengo que saber, pero por ahí va el show. Ahora me estoy capacitando para la membresía, pero posiblemente lo que estoy pagando hoy es para lo que haga dentro de 2 años.
Posteriormente.
Entonces, lo que la gente no entiende cuando se mete a un curso es que a veces el curso no es inmediato. Justo, no se materializa inmediato. Necesito meterlo en mi mente, aterrizarlo, convertirme en la persona que lo puede aplicar. Y luego tengo los resultados. Pero mientras esto va, hago lo que me funciona sistemáticamente, porque si no freno lo que estoy haciendo porque me voy a mi membresía de 10 millones. No, pues no, hermana, o sea, wait, le paras, haces lo que tienes que hacer, escalas lo que tienes que hacer y vas consumiendo tu producto mañana.
Ok, perfecto. Y fíjate ahorita que me dices, porque ayer vi a unos amigos y no es mi plan ahorita, no es empezar a vender empresas, Mi plan ahorita es empezar con el curso y por redes, ¿no? Empezar, cómo empezar a hacer esta venta y a jalar gente. Y esta chica, una amiga, trabaja en una empresa bastante grande en compras, ¿no? Y me dijo: oye, es que ahora que llevo compras de recursos humanos, o sea, me acordé de ti porque todo tu proyecto que nos has contado, tu empresa, va de la mano. Y sí, o sea, empezamos a platicar del tipo de cursos que le venden a la empresa Y me dijo, dime cuando estés lista, pásame tu carta de presentación y te empiezo a distribuir a la gente. Y pues sí fue así como, oye, pues muchas gracias. Y en el momento, pues sí, muchas gracias, yo te aviso, que no sé qué. Pero despuesito, ya con la cabeza un poquito más fría, dije no, porque me voy a empezar a desenfocar de lo que quiero hacer. Sí lo visualizo, es como mi siguiente, pero a lo mejor en un par de años. O sea, sí, ya cuando como que esto camine bien, como dices, más solito, No, ah, pues entonces podrás empezar a hacer otras cosas.
Abres otras vertientes.
Exacto.
Yo creo que lo que pasa cuando la gente ya está en el punto en el que estás, en el que ya empiezas a hacer más vistas, la gente dice, ah, ve cómo sí tiene pies y cabeza.
Sí, sí, sí.
Vean 10,000 oportunidades y ahí es donde truenas, ahí es donde la gente dice, no, me enfoqué y me quedé en este. Tal vez no truenas, Yo veo muchos alumnos que tal vez no escalaron su producto digital, pero venden mucho más caro su one to one.
Ajá, ajá.
Pero la idea es entender que la marca te abre mil posibilidades. El negocio a veces te lo tiene que cerrar a uno. Sobre todo por temas energéticos. Tal vez esta es mi forma de ver la vida. Me gusta viajar, me gusta disfrutar tiempo con la gente que quiero, me gusta leer, me encantaría escribir un libro. Si yo me lleno a 10,000 trabajos por más dinero, tal vez en realidad me voy a desenfocar de lo que quiero. Cuando si esto lo enfoco bien, son productos sistematizados que lo único que me dan es más dinero y mi único trabajo es enfocarme en la venta. Entonces ya no opero en la Regina que yo te contaba de entre más trabajo más poderosa y más exitosa soy. La viví mucho tiempo y ahorita digo entre menos cosas tenga que hacer mucho más exitosa soy. No tengo nada más que hacer que vender un solo curso y solo lo vendo 4 veces al año, hijo, qué paz mental.
Sí, creo que eso es lo que quiero hacer.
Ya me cansé de estar al día saturada de estrés y corriendo y pendientes y de verdad que Y la clave es decir que no, incluso las cosas que son bien importantes. Yo tenía una alianza bien importante en enero y que me hicieron un poquito el cambio de oye, requeremos más de ti. Y yo ahí dije no hay forma, y dije estoy tan dispuesta a perder la alianza, claro, que si no llegamos a un punto medio en el que me convenga, te dejo ir. Por alguna razón dijeron bueno, me adecuas tus horarios, me adecuas tus tiempos y todo salió bien. Pero también digo qué increíble, pero si no llegara a salir bien, yo también estoy dispuesta a pasar y seguir mi camino.
No, está perfecto. Oye, Re, y también me gustaría saber quiénes son tus mentores, porque yo estoy en esa búsqueda, ¿no? Tú eres ahorita mi principal mentora y voy siguiendo tus pasos para ir, ¿no?, trabajando lo mismo. ¿Quiénes son tus mentores en este momento y por qué? O sea, no sé si tienes más de uno, pero ¿por qué esas personas?
Yo en este momento, a nivel, uno, estoy buscando un mentor mucho más cercano, también voy a ser muy sincera contigo. Yo ahorita solo estoy con Russell en el Inner Circle, o sea, es el único curso pagado ahorita que yo tengo, justo me voy mañana, o sea, literal, Ida ho, al lugar más perdido del universo. Y la razón tal vez no te haga muy feliz, pero esta es la razón por la que hoy en día estoy ahí. Se me hace interesante quién es, la figura pública que es, lo que ha hecho, pero no lo pagué por él. De hecho, ni lo seguía. Había leído un libro de Milagro alguna vez en su vida por una amiga que dice, mi hijo, ven, vamos a su curso, está increíble, es de 3 días. Fui al curso y su propuesta de hacer una membresía que te haga ganar 10 millones de dólares en replicable cada mes se me hizo interesante. O sea, digo, a ver, o sea, nadie te dice cómo ganar 10 millones de dólares todos los años. Su promesa se me hizo interesante, pero tampoco lo pagué por la promesa y tampoco la pagué por las membresías que se me antoja, pero Realmente creo que ahí está más claro en qué es mejor para pagar membresía. Yo estoy en esta mentoría por un tema 100% de expansión de contexto y de relaciones.
OK.
Es una mentoría que vale $50,000 dólares, que solo van personas que han ganado $1 millón de dólares con un embudo con Russell. Yo necesito estar en ese lugar, hablando con esa gente y diciendo soy la peor del salón, no tengo idea de— Pero hay una expansión brutal de cómo piensa, cómo opera esa gente, qué vive, cómo ve su vida, Yo realmente, si tú me dices, no sé por qué, o sea, por la razón correcta por la que estoy es yo estar aquí los próximos 3 años de mi vida hasta que logre hacer lo que esa gente, mi común normal, mi plática normal, y que pueda estar en ese contexto. Ok, entonces hoy en día a nivel mentoría pues yo ya estoy en un punto donde tal vez prefiero pagar, o sea, invertir en socios, como lo que voy a hacer ahorita en el siguiente lanzamiento que va más con alguien que explota lanzamientos, literal asociarnos y hacer, pero tengo muy claro qué tengo que hacer.
OK, listo.
La gente que me ayude a operarlo en el día a día, que me dé, o sea, que me dé las métricas, ya sea que veamos un mentoring semanal o que me ayude y hagamos un one to one, o sea, face to face, y lo hagamos una implementación. Y yo lo creo que lo que yo más necesito para el siguiente nivel es un tema de expandir contexto, expandir relaciones. O sea, ya no se trata de qué haces, Se trata de literal quién eres, cómo operas y qué piensas. Yo por eso, para que la metiera en esto actualmente.
Ok, ok, no, pero está súper bien porque así tienes un objetivo, no, o sea, claro, a ver, y me quiero relacionar y conocer, quiero llevar mis 10 millones y quiero mi membresía, pero no estoy apañada con el resultado de ojalá este año logre.
Si este año estudié el curso, se me metió en la mente, leí ciertas cosas, me reuní con, tuve ciertas conversaciones y solo llegó a este nivel en mí en mi nivel de conciencia, ok, el siguiente llegó con 9. Y le doy fe a la Regina de 3 años, o sea, no me engancho con el resultado y le estoy dando una fe diciendo: la Regina de 3 años va a llegar no por lo que hace, sino porque está haciendo bases muchas más sólidas que no solo se trata de lo que está haciendo.
Claro. Y creo que en eso empate mucho contigo. Yo creo que eso fue una de las cosas que me gustó, porque Por suerte también, o sea, sé que mucha gente ya necesita monetizar y es su principal ingreso, o solo tiene este, ¿no? Yo tengo un poquito de holgura todavía, ¿no? Y me la puedo tomar con calma. Entonces creo que de verdad en ese sentido empaté contigo, en el a ver, espérame, si estoy visualizando y voy pasito a pasito, ¿no? Y a mí también me gusta como mucho estudiar, aprender, como hacer lo mío. No me gusta así de ya publica. Y al principio algunos decían ya publica hoy, no importa cómo salga, no sé qué. No, espérame, no es eso.
Suelte, a ver qué pasa. Y matas tu reputación, tu credibilidad, te matas a ti. No va por ahí.
Sí, o sea, a lo mejor me falta un poquito acelerar, como a inmediato, pero sí me gusta más ver a futuro. En eso me gustó mucho y empaté contigo de que sí, a ver, este año voy a hacer esto, este es mi objetivo este año.
Y el siguiente. Y es mi rol este mes. Yo creo que la vida Sí, la ansiedad y el cortisol es cuando dices yo debería vender, pero yo debería estudiar, pero yo debería estar con mi pareja, pero yo debería hacer contenido. Bueno, ¿por qué no jugamos un juego de roles? Hoy mi rol es contenido, mañana mi rol es estudiar, y vivo feliz por estar estudiando. Mañana mi rol es ventas, y cuando esté en mi rol voy a ser una obsesiva, pero no voy a estar pensando en todo lo que no estoy haciendo, si no me voy a volver loco.
Así es.
Y un poco lo que yo también te diría, yo en el punto en el que estás hoy haría dos cosas. O sea, si tú me dices, ¿en qué invertiría en el punto en el que estás? O invertir en un mentoring, mes con mes, semana con semana, de irme llevando de la mano y diciendo, esto que tengo que hacer, esto es lo que tengo que hacer. O literal mirar a alguien que diga, hazlo por mí y ganemos los dos. Ok, ahora el problema es que estas dos personas, como saben mucho, lo han hecho, cobran bien.
Claro, claro.
Pero para mí hoy sería el punto en el que yo también pagaría. Obviamente la educación la vamos a ir pagando, vamos a los cursos. Yo estoy en este curso, pero este curso no me viene a implementar nada, no te dan feedback de nada. Estos cursos, sí, sí, pero a nivel mentoring es, o sabes lo que estamos haciendo y vamos semana con semana rankeando, hice tal, lo checamos, lo checamos, o lo haces por mí, ok, o lo hacemos juntos y tú me vienes a grabar y tú me vienes. O sea, para mí serían dos puntos importantes porque muchas veces ya no se trata de qué más tengo que hacer, se trata de o hacerlo, porque ya no es qué más, qué debería, no, el qué ya lo tengo. O lo hacemos o lo haces por mí. Ok, pero aquí tiene que haber ejecución.
Ya, eso es el puntito que me falta a mí.
O sea, ya no es qué, es do it, porque el qué ya lo tenemos.
Sí, así es. Ok, súper, pues, tienes paz mental, tenemos un poquito más de claridad. Sí, y seguramente te voy a buscar Por favor, llega, aterrízatelo como hemos hablado.
Nosotros tenemos la grabación, aterrízala. Y de acuerdo a lo que aterrizamos, dime, Re, ahora tengo este par de dudas y lo aterrizamos. Yo te voy a hacer una pregunta ahora. Imagínate que estás ante muchos jóvenes, 100.000 jóvenes, y te están escuchando estos jóvenes, tendrán 7, 18 años, y una de esas hasta estás tú a esa edad ahí escuchando, y tuvieras que darles un consejo, algo que le quisieras decir, alguna creencia que tengan en la mente, porque cuando estén de este lado, me encantaría yo haberla tenido. ¿Qué les dirías?
Yo les diría que no vivan al día. Yo creo que ahorita mucha gente, o sea, y sobre todo los chiquitos, no, pues a lo mejor la gente es un tema generacional, el día a día, no sé, viven al día, viven al día. Bueno, incluso los millennials ya empiezan, no, como con esta Como con esta dinámica. Yo les diría, está bien disfrutar y el mindfulness, yo también incluso a veces lo practico. Pero no vivan al día en todos los sentidos. Sí vean o visualicen qué van a hacer con su vida. Y no necesariamente porque se dediquen a hacer una carrera profesional y tengan un plan, a lo mejor no, porque no es lo suyo. Pero no vivan al día. Sí vean a futuro qué quieren hacer para que vayan construyéndolo. Porque mucha gente, y yo lo viví incluso con compañeros de trabajo, amigos cercanos, de voy al día, de verdad voy al día. A mí a veces me decían: ¿qué estás, por qué estás estudiando? Descansa tantito, acabas de terminar y ya estás viendo el otro, el otro diplomado. Y no es que es mi manera, no, pero muchísima gente vive al día y va como pues a ver qué sale, no, y después se la pasan quejándose. Entonces yo a ellos lo que les diría es: no vivan al día. O sea, sí, sí disfrutar el momento, el día, pero Sí tengan un plan y vayan construyéndolo para que ustedes mismos vayan moviéndose. Y tampoco es decir tengo mi plan y entonces ya lo voy a hacer porque yo lo dije. No, conforme vamos avanzando pues también hay que irnos ajustando. Y a lo mejor lo que antes te gustaba ahorita ya no. Ah, pero perfecto, ahora reencamino, pero ya había algo construido.
Eso de construir, destruir, construir, destruir. Y no nos damos cuenta hoy, pero yo justo lo hablaba ahorita fotos que fui a Buenos Aires decía: la gente se va a dar de topes llegando a los 50, 60, 70, porque creemos que el nivel de energía que tenemos hoy lo vamos a tener toda la vida. Y lo que puedes hacer hoy no lo puedes hacer todavía, hay que vivir las etapas y los flujos como los tienes que vivir. Apuesta por, así es, literal, librar la vida a tu yo de 70 y 80 y decirle: tú ya la tienes comprada, te la compré.
Incluso, ¿sabes qué, Re? Yo he visto La gente no nos cuidamos. Y a lo mejor es un tema también cultural. No nos cuidamos físicamente. O sea, bueno, a ver, somos un país con una obesidad tremenda, ¿no? Y ves cómo nos alimentamos desde ir a la escuela, ¿no? Y yo creo que también en eso, yo les diría, o sea, de verdad, no porque estás joven y no te duele ahorita nada y comes cualquier cosa, no creas que así vas a estar bien toda la vida. Porque ya muy jóvenes los vemos a la gente con muchos problemas. Entonces, yo también les diría ahí, Cuida tu alimentación. Yo sé que ahorita no lo ves que es importante. Yo lo viví. Yo, para mí también era, no pasa nada, y como cualquier cosa, no. Pero sí, cuídate. ¿Por qué? Porque va a ir avanzando la vida y ya no eres el mismo, no. Y si no te cuidaste, todo eso lo vas a cargar. Quiero hacer mucha conciencia con la gente, o sea, yo sí quiero hacerle a la gente conciencia de que se tienen que cuidar. Si viven al día, o sea, viviendo el día y disfrutando el día, vas a tener que pagar las cuentas el día de mañana. Exactamente. Pero Pero vea, planifica y ve construyendo tu futuro.
Muchísimas gracias, Olivia, te agradezco un montón. Yo estoy segura, y ojalá ver esos comentarios de decir qué se llevan, porque yo creo que de este podcast se llevan un montón, montón, montón. Así que te agradezco mucho, mucho el haber estado acá, y espero también haberte sumado un montón.
No, claro que sí, muchísimas gracias, Rey, y espero que podamos seguir contribuyendo y ayudándote.
Y yo acá les voy a dejar las redes de Olivia para que la sigan. Les mando un gran beso, señores, y nos vemos en nuestro siguiente episodio.
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