¿Cuáles son los roles de tu personaje?

En este episodio del podcast "Identity: The Art of Becoming", el anfitrión Rey entrevista a Roger, un economista y agente de seguros que fundó una promotoría para Seguros Monterrey. La conversación gira en torno a la construcción deliberada de la identidad profesional, la distinción entre el "personaje natural" y el "personaje deliberado", y la necesidad de adaptar la comunicación según la audiencia (clientes de seguros vs reclutas de agentes). Roger describe su proceso de diseñar y rediseñar su personaje, usando metodologías aprendidas en el curso de Identity, y comparte un marco de siete pasos inspirado en la estructura del héroe para crear narrativas persuasivas. Se discuten también la segmentación de redes sociales, la importancia de sistemas y hábitos marginales constantes, y la mentalidad de resistencia frente a la velocidad. El episodio concluye con un consejo de Roger sobre esfuerzos marginales y la idea de que el éxito real es un estilo de vida sostenible, no solo una meta puntual.
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¡Bienvenidos una vez más aquí a Identity: The Art of Becoming! Este podcast que estoy muy feliz de hoy en día tener a mi queridísimo Roger acá. ¡Qué emoción tenerte! Bienvenido.
Hola, Rey, ¿cómo estás? Qué gusto saludarte y gracias por recibirme aquí en donde todo pasa.
No, es increíble que hayas podido venir. Oye, yo ahorita voy a dejar acá tus redes, pero para los que no te conocen, ¿qué haces? Cuéntanos y preséntate un poquito.
Bueno, en términos generales, yo me dedico a vender servicios financieros y vender la carrera de agente de seguros para Seguros Monterrey. Yo inicié este proyecto por febrero del año pasado. Durante toda mi vida me había dedicado a la consultoría, y un día dije: mi negocio no va para ningún lado, no es escalable, no es replicable, ¿qué puedo hacer ahora? Y después de pensarlo y pensarlo y confrontarme con algunas realidades del mundo, Identifiqué que el mundo de los seguros es un mundo que tiene muchísimas oportunidades para el crecimiento personal, para el crecimiento económico, y que es el negocio perfecto porque finalmente nosotros no necesitamos stock. Nosotros vendemos papel. Y eso es algo padrísimo. Y entonces inicié un proyecto el año pasado de constituir una promotoría. Una promotoría es una empresa que se enfoca en captar talento y desarrollarlos como agentes de seguros para Seguros Monterrey. Y esto me permitió— ir encontrando un nuevo hilo a mi vida y confrontarme con mis realidades. Porque cuando llegué a tus redes y cuando identifiqué cómo tú me podías apoyar en mi desarrollo profesional, encontré que mi trabajo es comunicar efectivamente y comunicar a partir de quién soy, de mis pilares, de mi diferenciador. Que esto siempre, ¿cuál es tu diferenciador? Te lo estás repitiendo todo el tiempo. Y tener una conversación efectiva con las personas que uno va conociendo a lo largo de la vida, ya sea para invitarlos a la carrera de agencias de seguros o para apoyarlos en la contratación de uno. Y esto pues te confronta mucho, porque a diferencia de otras profesiones que dices, ay, no, es que yo soy abogado, yo soy médico. A ver, yo toda mi vida yo me formé como economista, hice un MBA en el IPADE y demás temas que me habilitaron muchas soluciones a lo largo de mi vida y me dieron una buena calidad de vida y un nivel profesional muy bueno, y sin embargo quería más. Y la pregunta es, ¿y dónde hay más?
No tenemos más horas, no podemos comprar más horas de vida, o sea, tiene que haber algo que se vuelva exponencial este show.
Exacto. Entonces dije, bueno, pues me puse a pensar, ¿no? Pues desde emprendimientos menores dije, o emprendimientos mayores, ¿de dónde sacas el dinero? Blah, blah, blah. Y entonces llegué, o sea, un día la inspiración me llegó, me confronté con una persona que me dijo, Yo, agente de seguros, no, qué horror. Y entonces lo vi y me vi. Y dije, yo he sido esa persona todo este tiempo. O sea, diciendo, ay, no, es que yo consultor, me la paso muy bien, bla, bla, bla.
Empresario.
Y digo, ¿y el negocio dónde está? O sea, ¿dónde hay más dinero? Porque yo quiero más dinero, ¿no? Yo quiero tener más impacto también. Yo quiero compartir con la gente lo que yo he aprendido más allá de cuestiones técnicas que me dedicaba a la consultoría en temas de energía eléctrica. Y entonces sí, pues sí está padre lo que hago, y lo que quiero hacer ahora necesita algo diferente, necesita un cambio, y necesito comunicar diferente, y necesito comunicarme conmigo mismo de una manera diferente, que eso es algo que—
Sí, el nuevo, la nueva identidad, que también es para ti. Si yo antes de esta identidad decía, ay, no sé si me encanta, ¿cómo ahora puedo hacer de esta nueva identidad algo que me funcione, algo que conecte y algo que sea súper rentable para mi vida?
Así es, o sea, y esta parte Yo me enfoqué mucho en trabajar el diseño de mi personaje. Y esto fue algo que cuando empecé a ver tus redes sociales y los lives que hacías y demás, o sea, varias de las ideas que tú compartes yo ya las había leído, estudiado, etcétera, pero nunca las había logrado aglutinar. Tenía muchas nociones y no tenía una estructura, y no tenía una metodología. Dije, no, aquí está la metodología, aquí está el paso a paso. ¿cómo lo puedo seguir? Y pues hice el paso a paso, que es muy demandante, es mucho trabajo, la realidad. Y ahora tengo que rehacerlo porque el personaje evoluciona.
Pero ya tienes el paso. O sea, la delicia es decir, oye, si tengo que rediseñarme, tengo el paso a paso para rediseñarme. Si tengo que cambiar, o sea, tenerlo también te da todas las herramientas, toda la paz mental.
Exacto. O sea, y bueno, la paz mental sí, y la cantidad de trabajo, ¿no? Porque el tiempo es finito, ¿no? Sí. La realidad es que yo empecé tu curso cuando justo estaba empezando mi carrera de agente de seguros, que primeros 6 meses tuve que ser agente de seguros para que me habilitaran la promotoría y demás. Y este proceso pues fue construirme de una manera diferente, ¿no? O sea, desde el ejercicio que nos dijiste de, oye, tómense una foto diario antes de salir, bla, bla. Justo ayer o antier me están saliendo mis memorias del año pasado. Y ya te viajaste a Estados Unidos. Ah, pues sí, ¿no? Sí me percibo diferente. Elementos muy concretos que dices, ah, OK, perfecto. Así ya voy teniendo claro que he ido evolucionando en ese personaje. Y el personaje de agente de seguros me funcionó muy bien. Y de hecho, por eso logré superar las metas que me pusieron y demás, y comunicar. Y ahora el personaje que he estado trabajando es el personaje de promotor. ¿Cómo comunicar efectivamente? ¿quién soy?, ¿qué hago? y ¿cómo esto te puede funcionar en tu vida profesional? y ¿cómo puedes desarrollarte en este mundo? Entonces, es un mix ahí que ha requerido mucho esfuerzo.
Y sobre todo definir audiencia, porque creo que ahora tú partes a dos audiencias: la audiencia que quiere un seguro y la audiencia que quiere ganar dinero de vender seguros.
Claro.
Entonces, si en tus redes sociales dices: hola, ¿cómo estás?, vendo seguros, atraes a la gente incorrecta, porque la gente que tú quieres es: hay un gran negocio acá, en el que tú puedas hacer dinero vendiendo seguros. Necesitas un mentor, necesitas un promotor, necesitas alguien que te enseñe y que te guíe. Bienvenido. ¿Quieres un seguro? No vienes conmigo, vienes con los míos y te ayudamos, pero la comunicación es diferente.
Claro, es un personaje distinto. Y de hecho, parte de lo que hago en mi día a día pues es tratar de rescatar lo que aprendí en tu curso y lo que sigo repasando en algunos de los lives o los eventos que nos invitas, de compartirles a mis agentes, a ver, todo lo que tú vienes a contarme de tus vulnerabilidades, eso le pasan a Ana, eso le pasa a Sonia, eso le pasa a Carlos. Está bien que son, pues, como persona, tú te confrontas a eso. Y entonces, como no tienes un personaje, no tienes quien te permita blindarte y que reciba esos golpes. Y ahí es cuando les empiezo a poner los alter ego. A ver, ¿quién sale a pelear, Bruce Wayne o Batman? ¿A quién protege Clark Kent, a Superman o al revés? O sea, ¿quién es el Peter Parker o Spider-Man? A ver, se protegen y es un personaje que les habilita soluciones y que les habilita un mundo diferente y que salen y hacen. Y pues tú tienes—
Y puedes jugar un rol. Eso es lo que no entendemos. Mi rol papá, mi rol esposo no es el mismo que mi rol vendedor. Y todo el tiempo quiero estar en mi rol. Y entonces trueno porque yo quería ser todo en uno. Cuando hay momentos en los que puedes sacar la cara que necesitas sacar para el objetivo que necesitas sacar en tu vida.
Es correcto. Justo hace un momento platicaba eso con Amalia, que esto es como el Fight Club. No puedes hablar del Fight Club, no puedes hablar de seguros con tus amigos en la reunión de amigos. En la reunión de amigos— y eso lo aprendí a golpes, perdiendo oportunidades y perdiendo ventas. ¿Por hacerte el pesado, el que quiere vender cuando estamos echando la chela, estamos viendo el partido? O sea, a ver, sus seguros al rato. Y entonces ya es cuando empiezas a hacer match de los escenarios en los que se comporta el personaje. En el escenario de seguros, pues vas y hablas de seguros, punto. En ese escenario de, oye, te voy a invitar a la carrera de agente de seguros, ¿cómo sí? Pues dije, oye, rey, pues ya vente con nosotros, te va a ir muy bien. Pues no, no viene al caso, estamos en otro tema. Y entonces eso es algo que uno tiene que diferenciar muy claramente. Y sigue siendo la misma persona, sigue siendo un profesionista que se ha trabajado, que hace maratones, que ha estudiado, bla, bla, bla. Y en este entorno, pues sí hablas de lo que te comiste en el viaje, de cómo te ha ido bien, y que si el coche, y que si la esposa, los hijos, lo que sea, que los primos. Y ahí está bien. Ese es el entorno en el que te mueves en la reunión con amigos. En la reunión con colegas y con pares, pues hablas de las metas del negocio, y de bla, bla, bla, y estrategias. Y en la charla motivacional, invitar a alguien al negocio, pues es totalmente diferente. Y eso, si bien eres la misma persona, sí has hecho cortes muy concretos. Y algo de lo que quería conversarte era de esta idea de la diferencia entre el personaje natural y el personaje deliberado. O sea, yo algo que me he ido encontrando es que, y creo que esto es lo peor que todo nos puede pasar, todos tenemos un personaje.
Sí.
El problema, somos el hijo, somos el esposo, el novio, lo que sea, el colega. Y el problema es que no tengas claro qué es lo que quieres comunicar. Y que tu personaje natural, pues, ya se volvió un problema en tu vida más que una solución. Y ahí te preguntaría, ¿cómo ayudar a las personas a hacer estas distinciones del personaje natural y el personaje deliberado?
Yo te diría que las personas sientan como un punto de rol. O sea, yo creo que el problema es decir ahora soy Regina Personaje y ahora estoy en mi vida normal. Creo que es importante separarlo, creo que es importante separar redes sociales, redes profesionales. Creo que es importante tener claro cuándo se puede bajar la guardia, que para mí es el punto claro de la imagen estratégica. O sea, hoy lo veía, tú vas subiendo y bajando puntos: la puntualidad, el espacio, o sea, y vas diciendo bueno, en este punto, bajo este contexto tengo buena imagen, Bajo este punto pudo haber hecho algo diferente y vamos subiendo y bajando puntos. ¿Cuándo se te va la estrategia? Cuando estás con tus amigos, en tu día a día, o sea, cuando no requieres un objetivo. En el punto en el que requieres un objetivo, no quiere decir que sale el personaje porque la gente dice eso es falso, pero sale tu imagen estratégica donde alineo lo que soy hacia lo que quiero y a quién va dirigido. Entonces yo digo, ¿cuándo sacas el personaje en tu vida? Cuando tienes un objetivo. Cuando lo que haga o piense el de enfrente sí determina automáticamente algo de tu vida a largo plazo. Si mañana vas a cenar con tus amigos y van a ver un partido, da igual, da igual qué te pones, da igual si llegas tarde, da igual, porque no tienes ningún objetivo más que pasarla bien. Y a ver, que si te peleaste con uno, te peleaste con otro, y hay algo, un mensaje que quieras enviar, ok, ahí sí meter estrategia. Pero mientras no haya objetivo, no haya mensaje, tienes paz mental. Voy a recibir a unas personas en mi casa, pero son mis amigos de toda la vida, no hay mensaje, no hay objetivo, da igual la imagen en ese punto. Pero hay un momento en el que dices: voy a invitar a Fulanito y Sultanito, y la percepción que tengan del evento es un mensaje. Voy a ir con tal, y entonces yo les diría: en la vida, cuando tengas un objetivo, cuando tengas que enviar un mensaje que te ayuda a lograr tu objetivo, en ese momento saca el personaje. ¿Qué es el personaje? Es en el momento que alineo lo que soy a lo que quiero. Entonces mi personaje en este punto puede ser volverme súper amable y una comunicación súper extrovertida. Perfecto. Pero ahí se maría la diferencia. No siempre se le tiene que meter imagen estratégica a la vida.
Claro.
Pero sí creo que hay momentos en los que las personas se quedan con lo que son y no logran ver lo que pudieron ser si le metían un poquito de esteroide, ¿se suena?
Claro, claro. Fíjate que ese elemento ahorita me hizo clic de exactamente cuál es el objetivo de tu comunicación en cada punto.
Y cada uno es diferente.
Justo, incluso cómo quieres redefinir el concepto que tienen de ti en algunos entornos. O sea, me pasa con mucha frecuencia, y toda la vida me ha pasado con mamá, que nunca ha entendido a qué me dedico. Y dice, pues no me pide prestado, se ve que le va bien, lo que sea. ¿Qué hace? ¿Qué piensa? No, sigue sin entenderlo. Y ese es mi error. O sea, yo no he logrado comunicarle efectivamente a qué me dedico en cada etapa de mi vida. Y tal vez tiene que ver con esto mismo, porque ahora me interesa mucho que tú y la gente que nos ve y otras personas me digan: Ah, este cuate hace esto, perfecto. Y pues mi mamá me dice: ¿Me hablaste? ¿Me mandaste flores el Día de las Madres? ¿Me compraste mi regalo en mi cumpleaños? Perfecto.
Es tu rol.
Mi rol de hijo. ¿Cómo sacaste el dinero? Pues sé que no eres delincuente. Qué bueno. Entonces ya estamos del otro lado. Y eso es algo que tienes toda la razón, porque luego me conflictúa eso. Pues ahí habrá quiénes, incluso en los apodos que te ponen los amigos o en ciertos entornos, no es el mismo apodo que te ponen en el club deportivo, que te ponen en la mesa de billar, en la de dominó. Pues ahí tienes, eres otro personaje y tienes que cumplir con ese rol. Y te da igual. O sea, te da igual si te dicen, ah, pues, x, ¿no? Y no te da igual en otros entornos. En otros entornos, sí. Fíjate que eso no me había terminado de caer el 20 y ahorita me está haciendo clic.
Y la magia ahora es digitalmente. En el punto en el que estás tú, tus 2 redes sociales tienen 2 objetivos. Tus redes sociales personales, que será, no sé, ciertos objetivos. Pero tus redes sociales profesionales, ¿qué quiero percibir? ¿Quién quiero que me vea? Y el día de mañana tú vas a tener una tercera red social. ¿Por qué? Porque una va a ser: hola, yo soy el mentor, el promotor, ven conmigo si quieres crecer, ganar más dinero vendiendo seguros. Esa va a ser tu red principal, pero probablemente cuando crezcas tengas tu red ya directa a quieres seguros y que la cara no seas tú, que manejes diferentes caras, pero puedas pautar a gente que quiere un seguro. Tengas las dos fuentes de ingreso.
Claro, claro.
Y cada una va a tener una percepción diferente, y probablemente una ni aparezcas o aparezcas de vez en cuando. Y ayudes a la venta de las demás caras que al final te siguen haciendo crecer a ti.
Tiene mucho sentido plantearlo en esa tesitura. Justo algo de lo que habilité inmediatamente cuando empecé el curso de Identity fue esta distinción entre lo que eran mis redes personales y mis redes profesionales. Y todavía me falta mucho por hacer, o sea, mucho todavía diría. O sea, si en mi nivel en el que yo quisiera estar, pues voy a un 20%. Y todavía me falta porque pues es la construcción, ¿no? O sea, primero tienes que tener claro qué quieres hacer, aunque como mi otra mentora Marie Kondo, que dice hazlo, hazlo bien, hazlo mejor, ¿no? Entonces primero empiezas luego luego a hacer un cambio y dices oye, a ver, corté a mis redes personales, pues sí, ahí están, y soy muy selectivo a quién admito y a quién no admito. Y ya también cambié muchas cosas, quité fotos de antaño, ¿no? Cuando en Instagram subías la foto de la comida que te estás dando en ese momento de pésima calidad con los celulares de hace 10 años.
Y ahora dices, ya no comunica la imagen aspiracional que necesito para que me compren y quieran ser yo, porque lo feo de la marca personal es, se están comprando tu vehículo porque están comprando el estilo de vida que les da ser tú. Y si no lo podemos vender así, la gente dice, no te quiero comprar porque tú trabajas muchísimo, yo no quiero trabajar tanto, no te quiero comprar porque tú haces esa— y enseñar no solo, sobre Tú como promotor, no solo lo que hago, sino el estilo de vida al que accedo gracias a lo que hago. Y esa es la magia de poderte llenar de miles el día de mañana de agentes de seguros. No les estás vendiendo la profesión, porque esa la podría vender cualquiera. La profesión conmigo, desde mis lentes, esa es la clave. Te enseño mis lentes, que son exactamente los que tú te quieres poner.
Claro, claro, claro. ¿Dónde lo apunto? No, sí, ya veré mi podcast la siguiente, ahora que salga al aire. Sí, definitivamente es un punto clave que cuesta mucho trabajo hacer el proceso mental. Porque finalmente, y creo que a Identity lo que me ha habilitado es también transformar mi propia identidad, o sea, retrabajarme en la parte de dices, OK, o sea, todo lo que habías hecho antes de este punto de tu vida te funcionó para ponerte en este punto de tu vida. ¿Qué quieres? El punto que quieres está acá. Y el salto, o sea, no es lineal, o sea, tiene que ser exponencial. Y lo tienes que habilitar con una estrategia de comunicación diferente, y no solo hacia afuera, sino también hacia adentro. Y esa es la parte de recontextualizar, pues, a quién, cómo quieres hablarte a ti mismo, y cuáles son ahora los anclajes que tienes, y cuál es la manera de comunicarte a ti mismo día a día, que la persona que quieres Seguir construyendo tiene elementos para sí mismo que tal vez no son visibles para los demás y que en el día a día te reafirman la identidad que quieres construir.
La guerra que hay que ganar enfrente del espejo para este juego es brutal. O sea, creemos que la clave es qué reel voy a sacar, qué mail. O sea, creemos que la guerra está en la plataforma y en el algoritmo, cuando la guerra es 100% mental. No tengo las ganas de escribir ese mail. Ay, no sé si me atrevo a hacer esos videos. Y siempre vas a ver 10.000 excusas Y la guerra es: soy esta persona, hago lo que hago, ¿por quién me convertí? Y yo lo que le digo a las personas: no te va a dar ganas, no te va a dar ganas abrir una nueva red social, no te van a dar ganas escribir un mail, no te van a dar ganas, nunca te vas a despertar y: "Mmm, qué increíble, quiero grabar un video hoy". ¡Nunca! Pero te obligas y lo sistematizas. Y el no obligarnos y no el sistematizarlo hace que nunca lancemos nuestras marcas esperando que esto se trataba de la motivación o de tener ganas. Nunca tienes ganas. Entonces dices, a ver, si nunca voy a tener ganas, ya le pagué a alguien para que me venga a grabar, ya pagué a Fulanito y Susanito para que vengan. Ah, perfecto. Entonces no se trata de las ganas, se trata de que me paro y lo hago, pero hice el sistema alrededor de accionar sí o sí. Creo que a veces lo que nos falla para movernos en el sistema digital es que no decimos, ya está, o sea, no pagamos el boleto de avión.
Sí, es como el boleto de avión o cualquier otra cosa. Dices, oye, me quiero ir de viaje, ¿no? Justo voy a hacer el maratón de Londres en unas semanas.
¡Qué increíble!
Y yo creo que va a ser el maratón más lento que haga, porque levantar una empresa y entrenar para un maratón al mismo tiempo, ¡hijo! Está de pocas personas creo que lo logran sacar bien las dos cosas al mismo tiempo, y mi prioridad es el negocio. Y sin embargo decidí inscribirme porque dije, necesito tener un compromiso tan grande para lograr esta meta profesional y no dejar todo lo demás. Porque pues sí te puedes dar el pretexto, ¿no? O sea, como tú dices, la batalla con el espejo. Ay, no, pues que estoy cansado, es que ayer me dormí a la 1 de la mañana haciendo una talacha de la empresa, lo que tú quieras. No, pero si me tengo que levantar a entrenar porque tengo un maratón y quiero terminarlo, pues me tengo que levantar a entrenar, punto, ¿no? Y tal vez no va a ser el mejor maratón. Ya van 11, pues uno que no me salga bien, pues está bien, ¿no? Y pues eso es algo que uno debe ser muy consciente, ¿no? O sea, comprar el ticket Y yo por eso, o sea, cuando ahora sí que compré el ticket de Identity, dije, pues a ver, sí, sí, hay muchas cosas, he leído todo lo que tú quieras. ¿Dónde está el sistema? O sea, ¿tienes un sistema? No, no lo tengo. ¿Tienes una metodología? No. Ya le metiste una cantidad de dinero importante a esto, pues que te dé frutos, ¿no? Porque si no quieres, no quieres que se te eche a perder ahí en el refrigerador las ideas, ¿no?
Y no poderlas compartir. O sea, a ti y a mí que nos encanta estudiar, nos encanta consumir más, como que solo guardártelo O sea, nos encanta darlo. O sea, ya lo consumí y ahora cómo lo doy. Yo no me atrevo a leer un libro y decir, lo estoy leyendo y ya no se lo doy a los demás. O sea, cómo lo que consumo lo doy y es un ciclo energético. Lo dicen, ¿y por qué llega la abundancia? Pues todo ya estás dando. Llega un punto donde la abundancia es consecuencia de todo el valor que das en la percepción correcta del valor.
Claro, claro. ¿Y valioso para quién también? Porque Fíjate que en mi profesión hay un concepto que yo cada día que tengo que apoyar a alguien a crecer en la carrera, lo recuerdo todos los días. Yo elegí esta profesión. Y hay una realidad de esta profesión que es que mucha gente llega a esta profesión porque no le quedó de otra. Y a algunos les va muy bien y a algunos no les va bien. Y yo busco la gente que quiere que le vaya bien, que sabe el qué y no sabe el cómo. Y yo los ayudo a encontrar el cómo. Y el ayudarlos en esa transformación, ayudarlos a decir: oye, sí hay malos vendedores, hay gente que está persiguiendo ahí la póliza y que a fuerza quiere que le compres. ¿Y sabes por qué es? Porque no ha sistematizado el proceso. Si tú sistematizas el proceso, si tú trabajas esta identidad, si tú trabajas el personaje, hacer llamadas, buscar clientes nuevos, conectar con nuevas personas en el día a día—
Solo es un check del día. Es lo que la gente no está viendo. Y creo que igual que para eso el proceso de tu marca solo es un check, solo es dar la siguiente palomita. Lo mismo que el maratón, no es ver todos los kilómetros que me quedan, sino cómo quiero vivir el siguiente, cómo quiero vivir el siguiente. Entonces verlo un poquito en chiquito. Te voy a decir qué me gusta y qué rescato mucho de algo que estás viviendo, que es súper bueno, súper valioso para la marca. Tú ahorita estás diciendo: llevo 11 maratones, voy a correr uno más, no tiene que ser el mejor, es un maratón que lo hago porque me gusta. Me gusta. Creo que ese es el juego de la marca, es decir, no va a ser la mejor mi siguiente video, es un video más porque es parte de lo que hago, es parte de lo que soy. Y no siempre le tiro a que esté perfecto, simplemente le tiro al hacer lo que hago por la identidad que tengo.
Claro, claro. Y tienes que, ahora sí que, you have to love the grind, y todos los días tienes que hacer la talachita que supones te pondrá en el siguiente nivel, porque también el azar juega, ¿no? O sea, Hay cosas que pueden salir bien, hay cosas que pueden salir mal. Y si tienes sistema, eventualmente saldrán bien. O sea, tal vez no en el esplendor, pero es más fácil cumplir tus metas de peso teniendo un nutriólogo. Es más fácil tener en check tu salud si ya tienes agendado tu revisión anual. Es más fácil habilitar tus redes sociales si sigues una metodología y tienes un coach para eso. Es más fácil emprender un negocio si tienes quien te lo enseñe. Y eso es algo que la mayor parte de las personas creen que no debes hacer, que no es deliberado. Y yo creo que algo, y algo que se me quedó mucho de ti, es que todo lo que quieres que salga bien lo tienes que producir. Desde la ropa, desde cómo eliges un saco, una camisa, de qué es lo que quieres decirle a las personas, lo tienes que elegir. O sea, es producción. Y eso no significa ser falso, y eso no significa nada. Significa que estás comunicando puntualmente lo que quieres comunicar.
Para mí es ser profesionales. Es que, ¿qué falso, Regino? No es falso, es que si estoy jugando un rol, en la imagen tiene que ver con las expectativas que los demás tienen. Si llegas pero te da igual, yo con mal internet, automáticamente la mala percepción de calidad se va al piso. Yo tengo una duda. Quisiera saber qué tan claro tienes cuál es tu siguiente paso ahora de acuerdo al objetivo. Entonces, ¿cuál es el siguiente paso? Y si tienes dudas acerca de ese siguiente paso para ti en este momento, si tienes como, a ver, o sea, me gustaría que salgas de aquí con una claridad absoluta de re sé que este es mi camino, sé cuáles son los pasos, y también que sepas cuál es como lo que más te está impidiendo que sea a veces un camino más fluido. Para ver si te puedo ayudar un poquito.
Fíjate que sí la tengo y es la construcción de una narrativa. O sea, todo esto que hemos platicado, o sea, y Todo lo que te cuento de mi profesión es una narrativa que he ido construyendo. Y es una, y digámoslo de manera intuitiva, natural, etcétera. Y creo que el personaje debe tener un guión más amplio, una narrativa más amplia de su propia vida.
O sea, como meterle más pilares, más diferenciador, más licuadora.
O tal vez un discurso que tenga una historia más consistente. O sea, sí lo pienso como el script. Que yo les pongo a mis agentes el escenario. Imagínate que eres Aladdin. Aladdin cuando es mendigo, pues se viste como mendigo, habla como mendigo, se comporta. Y cuando es príncipe, se comporta diferente. Y hay toda una historia detrás y hay todos unos elementos y anclajes que te permiten decir, sí, es el mismo muchacho y ahora es príncipe. Y esa historia, ese background, es algo que me gustaría comunicar Más efectivamente, me gustaría poder tener una manera de rescatar mi historia personal, o sea, de dónde nací, de dónde vengo. O sea, yo soy producto de la educación pública hasta que un día dije, no, pues a ver, hay becas, me puedo pagar una maestría en la mejor escuela de negocios del país, etcétera. Y cómo construyes una narrativa que inspire a los demás, que conecte, y que sea consistente, y que sea creíble. Creo que no es que no sea creíble, es que no la estoy comunicando efectivamente. Porque muchas veces las personas dicen, ah, pues es que tú estás aquí, seguramente siempre has estado aquí. No, o sea, yo empecé acá abajo. ¿Y cómo hice eso? Pues no, tampoco fue deliberado, no lo planeé, no dije, porque no tenía ni idea. Se van abriendo oportunidades, se vas tomando. ¿Cómo le compartes a los demás? O sea, ¿cómo construyes una historia? ¿Qué pasos seguir para construir una historia que rescate lo que ha sido y poderla comunicar?
OK, yo te voy a dar un tip muy importante acá. La historia está hecha, o sea, primero el objetivo de la historia, para que el promotor, para que la gente de Seguros que quiere unirse a mi promotoría quiera vender más y esté conmigo y se una. Entonces, primero tener claro, mi historia está hecha para él, para que él diga, quiero que tú me des la mano y mi carrera profesional hacerlo contigo. Ese es el primer punto antes de pensar en la historia. Estamos más en un estudio de alineamiento. Porque si no, pongo una historia para motivar a Juanito de que tiene que luchar por sus sueños. No, o sea, mi historia quiero que sea contada para que este hombre, esta mujer que está buscando una nueva carrera de trabajo diga: quiero contigo, conecto con tu historia, conecto con tu trayectoria. Entonces, una vez que tengo claro para quién va mi historia, tengo que hacer que su conflicto y su dolor matche con el dolor de mi personaje antes de la prueba de carácter. Ok, entonces primero, o sea, antes de contar la historia, yo ya hice los puntos claros donde estamos conectados. O sea, lo has visto en el webinar, antes de contarte los 3 secretos de mi webinar digo cuál es la oportunidad, cuál es la transformación, cuál es la capacidad, y de acuerdo a meterte esa inception ya te meto todo lo demás. Entonces, basado en eso, primero digo el dolor de Juanito, que va a ser mi siguiente agente de seguros, que es tal, yo también lo tuve. El conflicto y el dolor más importante de la historia tienen que hacer match.
¿Conflicto? ¿El dolor más importante de la historia tienen que hacer match?
Él dice: no puede ser, no tengo trabajo, o no tengo un trabajo que me dé la abundancia, la seguridad para mi familia, me siento que no vivo todo mi potencial. El dolor de mi personaje en mi historia sentía lo mismo. Hacemos un match perfecto. Soy para ti porque ese dolor lo tengo incluso peor que tú. Ya basado en que ya sé para quién es y ya conectamos los dos conflictos y dolores, ahora sí me voy a la estructura. Y la estructura se basa más o menos en 7 pasos. Te voy a dar ahorita la metodología, tú te la llevas de tarea y luego la compartimos.
Perfecto.
Y en este video de YouTube que va a estar, tú nos pegas tu video con la historia ya hecha y vemos qué tan bueno o qué tan malo estuvo este podcast. Entonces Ahora, aquí viene el punto importante. Primero pienses en tu personaje, en el tuyo. Viene con un deseo interno y un deseo externo. Tal vez tu deseo externo era tener más dinero, más capacidades, un trabajo que te haga sentir— pero tal vez si nos vamos un poquito al niño interior, había un deseo tal vez más fuerte, el decir yo valgo, que me reconozcan, yo qué sé, o sea, te lo pongo un poco como en en perspectiva. Entonces tenías un deseo externo que era: quiero tener un trabajo que me va a ganar tanto dinero y vivir tal lugar. Uy, quiero el deseo de ir a correr un maratón en Londres. Es el deseo externo. Pero internamente, ¿cuál es el deseo interno de lograrlo? Ese es el primer punto a poner. Estaba la historia previa, estaba tu personaje, le llegan estos dos deseos, quería tal, y llega un detonador. ¿Cuál es el detonador de la historia? Detonador nunca lo elegimos. El detonador nos pasa y dices: es que yo iba tan feliz, tenía ese deseo y quería— algo pasó. Una vez que llega ese detonador, que las cosas no pasan, que el plan no va por ahí, ahora sí empieza y llega en ese conflicto, en ese detonador siempre llega un mentor, un libro, una epifanía, algo que llega que nos da un poquito de luz y dices: mira, por aquí podría ser esto. Y ahí emprendemos un plan. Entonces, ahora tengo mi plan, pero viene el conflicto. Y la magia de los conflictos es que nunca llegan solos. Y ahí es donde tu conflicto y el conflicto de este agente hacen un click perfecto. Te ha pasado y sentía y entonces yo tenía mi plan, pero— Y ahora sí, llega el clímax, solucioné esto de esta forma. Lo interesante acá es que viene la prueba de carácter, porque probablemente el carácter de la persona que inició, por lo que inició y por lo que querías correr el maratón, no es por el que al final lo sigues. ¿Nunca te ha pasado en las historias que dices, por lo que inició este camino, al final nunca es por lo que acabo concluyéndolo?
Claro.
Y a veces en este punto de clímax la vida te dio eso que tanto querías, pero ya ni eres la persona que lo quería, ya ni querías eso. Y ahora sí viene La transformación externa, lo que sí logré, pero también la transformación interna, esa prueba de carácter, en quién me convertí en la historia.
Claro, claro, claro.
Son 7 puntitos que puedes ir desarrollando, pero la idea es que vayas viendo cómo el cuento que se contaba, es muy parecido al cuento que se cuenta esa persona. La prueba de carácter es por lo que te pagan, la nueva forma de ver la vida, la Y entonces no te pago por lo que logro, te pago por quién me convierto en el proceso. Claro, ya no se trata de correr un maratón y llegar a correrlo, porque eso no nos va a dar la felicidad. La felicidad me va a dar el correrlo, el entrenar, el estar ahí. Ya es el proceso, ya es el vivirlo, ya no simplemente es la medalla. La medalla es la consecuencia, pero si no era tu vida, también lo haría.
Definitivamente sí, me resuena mucho esto del La historia del héroe, finalmente, es desde dónde construir la historia y la confrontación. Algo que a mí me ocurre con frecuencia es que no he aprendido a celebrar. Y esa es una gran confrontación. Y ahorita me hizo muchísimo sentido con lo que decías. Porque dices, ya en el momento que lo lograste, ya ni siquiera es importante para ti. O sea, dices, ah, ya lo tengo. El coche que siempre quise, ya lo tengo. Y la emoción me duró un día y ahora tengo que pagar la gasolina.
Es ese éxito sin satisfacción, porque yo creo que el verdadero éxito de esta historia es un estilo de vida sostenible. Ahí está la clave, o sea, el verdadero éxito, lo que queremos lograr, es un estilo, no es una cierta cantidad de dinero, es la cantidad de dinero que me dé este estilo de vida sostenible y viviendo este, o sea, parándote todos los días a hacer más de lo mismo, más de lo mismo, más de lo mismo. Pero, ¿qué es más de lo mismo? Que nunca se trate de una montaña, que en realidad simplemente es una ilusión.
Claro, que ya que estás en la montaña descubres que es una meseta y te vas ahí y estás.
Y quieres más de lo mismo. Tú no quieres este maratón, quieres una vida con maratones.
Sí, quiero los entrenamientos, quiero pararme, tener la motivación para pararme temprano y hacer la rutina.
Con personas que estén en este mundo, que crean en lo mismo, que se paren con esos valores. Quiero convertirme en ser ese tipo de persona que nomás ve esa vida, se reúne con esa gente, platique, después de hacerlos nos vamos a hacer una el domingo. O sea, es en quién te conviertes, nunca lo que quieres. Lo que quieres es lo que te hace iniciar ese deseo, pero la magia por lo que te pagan es por todo alrededor. Entonces yo no te pago por correr maratón, te pago por cuando llegas, todo el viaje. La magia es compartir el proceso. Ahí está. Y en tu mundo también. Quiero ver en quién me convierto. O sea, tu marca personal es por lo que estoy pagando.
Claro.
Yo quiero unirme a tu promotoría por convertirme en ti. Porque te pago a ti porque yo me veo corriendo un maratón en Londres. Punto. Entonces si no publico que estoy en Londres, porque eso no tiene nada que ver con mi marca, Estoy tronando, porque entonces no estoy comunicando realmente el 360, el éxito verdadero.
Claro, claro, claro. Y a veces uno se pierde en los accionables muy concretos. Justo ahorita que hablabas de estas ideas, me vino ese match con una idea que alguna vez escuché, que dice: oye, si tus papás no te llevaron a Disney, sé tú el que se lleva a sus papás a Disney. Y en esta ocasión me voy a ir con mi papá y con una de mis hermanas, que es mucho más chica que yo, hacer este viaje por Europa y pasar. Sí, el maratón padrísimo, lo divertido viene después. Y la satisfacción de decir, oye, pues, ¿cuánto va a costar? Pues, caro, o sea, es una lana. Y qué padre, porque la historia me la voy a llevar, los recuerdos me los voy a llevar, las fotos me las voy a llevar. Y la gente eventualmente se va a ir. Y esa satisfacción personal de decir, lo estoy viviendo y va a ser algo, una experiencia única en mi vida, independientemente si lo hago en 4 horas o lo hago en 7 o en 6 o las que Ya da igual.
Esa es la clave. Esa es el 3% de la gente. Esa es la clave y en el emprendimiento es la clave y en tu meta económica esa es la clave. Y en la vida va a ganar quien entienda que esto es un juego de resistencia y no de velocidad.
Exacto.
También está, juro que a veces me ha preguntado Rey, ¿por qué crees que vas a tener éxito? Yo digo, porque uno, no quiero hacer nada más en mi vida que no sea hacer esto. O sea, si yo tuviera un billón de dólares en mi cuenta, seguiría haciendo lo mismo. No voy a parar. No tengo por qué parar. No estoy pagando un precio hoy. Que no pagaré en 10 años. Y eso hace que sigan el caminito, que no sea la vida el sacrificio. Y yo creo en serio que se puede todo y se puede mucho. Y las creencias moldean lo que estamos viviendo en el día a día.
Y hablando de pagar el precio, la realidad es que eventualmente el precio ya es algo tan sostenible que forma parte de tu día a día y ya no ves de cuánto es el ticket del súper. Ya llegaste y pasaste la caja y, mm. O sea, igual en la dinámica del día a día, todos los días te levantas, tienes el sistema, lo sigues y no te pesa, ¿no? Ya agarraste lo que tenías que agarrar del Anakel y lo metiste a tu carrito y avanzaste y seguiste y regresaste 8 días después a comprar exactamente lo mismo porque es el precio que puedes estar pagando. Tal vez no te llevaste la botella de Moët porque no es el precio que estás dispuesto a pagar.
Pero algún día lo harás, o tal vez algún día dices, y ni me gusta, yo soy feliz Con lo que, pero sí, sí creo que quitarnos de la trampa de pensar que es el maratón lo que quiero, sino es una vida en la cual yo pueda hacer maratones.
Claro.
Ese es el verdadero éxito.
Ay, me encanta.
Yo te quiero hacer una pregunta antes de finalizar.
Adelante.
Con todo lo que has vivido, con todo lo que hoy tienes, si hoy pudieras estar ante muchos jóvenes que están empezando su vida profesional, que están empezando a crecer, imagínate hasta 100,000 jóvenes, Si tú pudieras dejarlos con un consejo, probablemente entre esos jóvenes te encontrarías a ti, al Roger chiquito ahí que estaba, y tuvieras que meterle una creencia, un consejo, algo que dices ojalá yo lo hubiera tenido aquí súper cerquita siempre, y si hay millones que me van a escuchar, que escuchen esto, ¿qué sería?
Mira, yo tengo formación de economista y a lo mejor no le resuena a todo el mundo. Yo creo que esfuerzos marginales, constantes y crecientes tienen grandes resultados. O sea que no tienes que hacer el súper esfuerzo hoy, solo basta con que lo hagas todos los días un poquito y un poquito cada vez más, y lo que tú estás buscando en la vida lo vas a tener. Sea tener más fortuna, más dinero, viajar por más lugares en el mundo, tener una profesión, hacer una maestría, un posgrado, lo que estés buscando, es poquito todos los días Todos los días. ¿Quieres bajar de peso? Come un poquito menos todos los días, no te mates de hambre una semana, come un poquito menos. ¿Quieres hacer un maratón? A mí me preguntan: "Oye, ¿cómo le hago para correr un maratón?" ¿Tienes tenis? ¿Tienes piernas? Sale y dale una vuelta a la cuadra, empieza con eso. "No, pero así no lo voy a lograr." Haz un poquito todos los días. Yo empecé corriendo 3 kilómetros y me cansaba. Ya después, cuando vas agarrando ritmo, 10 kilómetros se te hacen fáciles. 40 siempre son muy difíciles, pero no corres todos los días 40, haces un poquito todos los días hasta que logras ese nivel en el que quieres vivir, ese nivel en el que quieres estar. Esfuerzos marginales, constantes y crecientes siempre tienen grandes resultados.
Me encanta. Y todos los que estén escuchando esto, piensen, no lo tienen que describir, ¿qué podría ser esa pequeña cosa que si lo vuelvo un efecto compuesto mi vida puede cambiar? Mi queridísimo Roger, gracias por estar aquí, nos encantó, nos llevamos así un track de historia que queremos poner en el primer comentario anclado tu historia cuando la grabes y podamos ver ese viaje del héroe y nos podamos sentir conectados contigo.
Me encanta, me encanta, Re, muchas gracias por la invitación. Que me encanta estar aquí en el escenario donde aprendí tantas cosas, ¿no? Y pues me llevo ahora sí que pues la moed, ¿no?
Te agradezco un montón y pues nos veremos muy pronto.
Perfecto, gracias.
Bye bye.
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