Desbloquea el éxito: ¿Cómo crear una marca de alto valor?

En este video, la consultora de imagen y branding con 12 años de experiencia explica que el valor percibido de una marca – ya sea una empresa, un producto o la propia persona – se construye sobre bases emocionales y se comunica a través de tres anclajes esenciales: apariencia (semiótica del vestuario, colores, texturas y pulcritud), comportamiento (carisma, empatía, uso del nombre, halagos genuinos y actitudes energéticas) y comunicación no verbal (postura, proxemia, sonrisa, contacto visual y lenguaje corporal). Argumenta que el 85 % de las decisiones de compra provienen de cómo nos sentimos y que generar un estado de ánimo positivo es como encender una cerilla que puede convertirse en una fogata de acción. A lo largo del monólogo ofrece ejemplos concretos y micro‑hábitos que cualquiera puede aplicar de forma intencional: sonreír, mirar a los ojos, usar el nombre de la otra persona, ajustar la distancia física, elegir colores que refuercen el mensaje que se quiere transmitir, y cuidar la higiene y la presentación personal. Concluye invitando a la audiencia a comprometerse con al menos una de esas prácticas y a comentar cuál van a aplicar, subrayando que escuchar la teoría sin ponerla en práctica no genera resultados.
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Hablemos de las marcas de alto valor, pero no solamente de esas marcas que decimos: "Oye, Regina, ¿en qué mente cabe comprar eso por ese precio?" Y yo siempre digo: es que, a ver, en ninguna mente, pero en muchísimos corazones. Es porque es un tema emocional. De cuando nos emocionamos, cuando sentimos, actuamos. De hecho, dice por ahí que 85% de las decisiones que tomamos están basadas en cómo nos sentimos. Y que la idea se trata de generar un estado de ánimo, es como prender un cerillo. Un estado de ánimo no hace que una persona actúe, pero cuando prendo un cerillo, otro cerillo, y empiezo a hacer una fogata, se genera un sentimiento y la persona sí o sí actúa. Entonces, si quiero enseñar ciertos anclajes que tienen las marcas de alto valor, que nos hacen engancharnos, que te generan ese deseo de cuando yo lo tenga, lo que voy a proyectar con esto, siempre lo voy a decir Todo lo que tienes a tu alrededor, si te compras una bolsa, una buena pluma, una buena foto de perfil, hasta los eventos son un mensaje. ¿Qué mensaje le quieres enviar al otro? Y hoy vamos a hablar de este tipo de anclajes, los anclajes de las cosas, de la actitud que nos pueden hacer parecer marcas de alto valor, no solo para tu marca institucional, por si el día de mañana quieres vender termos Sino también si te quieres vender a ti, ¿qué anclajes deberías de tener? Y son 3 que para mí son indispensables para comunicar profesionalismo, credibilidad, pero sobre todo autoridad. Y quiero que veas cuáles tienes muy altos, pero cuáles es, mmm, yo podría trabajar más. Yo hoy simplemente voy a dar 3 áreas indispensables para estos anclajes de alto valor: tu apariencia, el mensaje que envías por medio de la semiótica del vestuario, Y ahorita vamos a ver ciertos puntos. Tu comportamiento. Es que hay personas que, wow, tienen un carisma, una empatía, caen perfecto. Los que no, hay ciertos sellitos que te puedes poner para caer bien. ¿Cuáles son esos sellitos que me pueden generar que yo conecte mucho más con los demás y que mi comportamiento sea un punto a favor y no a veces en contra? Y por último, señores, tu comunicación, tu lenguaje no verbal. Tu presencia, tu postura, la proxemia que usas con los demás. Te voy a escribir paso a paso y que me digas un tema de comunicación. Sonrisa, contacto visual, descodifica a las personas. Cuando yo te veo, yo te sonrío en ese punto, a todo un lugar en el mundo. ¿Cuántas veces son esos puntos que dices: me costaría tanto sonreír más, ver a la gente a los ojos, acercarme en puntos claves? Ya sea que estoy en un Zoom, usar la proxemia a mi favor. Hay personas que cometen grandes errores con proxemia. Se te pegan de más y te hacen sentir muy incómodo y automáticamente tiene una mala imagen por cómo te incomodan. Pero hay otras personas que están tan alejadas que nunca se genera esta empatía y este ambiente de cercanía entre los dos. Vamos a hablar no simplemente de estos puntos, sino de mi postura. Cuando yo camino, voy muy rápido y parezco ansioso. Cuando yo me siento, cuando yo estoy moviendo la pluma, entonces mi lenguaje corporal genera esa ansiedad. Si tengo tanta ansiedad, mato la seguridad que el enfrente tiene conmigo. Pero también vamos a ver temas en comportamiento: la energía vital que tengo, esta actitud que tengo ante la vida. Cuando la gente dice: "Wow, me quedé perfecto". ¿Por qué? Por esa actitud. O a veces mi actitud baja, o la verdad es que no sé cómo cambiar mi estado de ánimo, que es una de las cosas que deberían de enseñarnos desde que somos chiquitos: cómo cambiar nuestro estado de ánimo para cambiar nuestras relaciones. Porque cuando yo llego a un lugar y digo: "Tengo el peor día de mi vida, estoy de malas y estoy súper bajoneado", ¿crees que no se lo transmito al de enfrente? ¿Crees que cuando empiezo mal un día y sigo en esa actitud no se generan las demás desgracias alrededor? Dicen por ahí que los conflictos nunca llegan solos, pero es porque no sabemos ponerle un alto a ese ciclo de energía. Si quiero caer mejor y que mi comportamiento me ayude, cuando yo le digo a una persona su nombre y repito su nombre, le genero dopamina. Ay, Juan, ay, Ana, cada vez que lo escuchan se sienten vistos. ¿Sabes el poder que hoy en día tiene, tengo, cuando logro hacer sentir a una persona que es comprendida, que es escuchada, que es vista? Créeme que caer bien no se necesita mucho. Cuando halago algo que realmente, genuinamente digo, me encanta esa pulsera, me encanta, cuando copio, digo, espérate, yo te ayudo. ¿Te caigo mejor? Entonces, ¿qué anclajes de empatía? Yo me puedo poner desde la sonrisa, contacto visual, aprenderme el nombre de la persona, halagar algo genuinamente que me guste, cooperar, que me abra canales de comunicación y que diga: esa persona sabe, pero me cae bien. Sabe, pero genero esta empatía. ¿Cuáles son estos detalles de cuando alguien me dice: ay, voy a ir a un concierto, o me siento medio mal, y tal vez yo lo apunto para acordarme, pero al día siguiente yo le digo: ¿y cómo te fue? ¿Cómo te sientes? Creemos que conectar con los demás se requiere mucho. A veces simplemente se requiere aprender a escuchar, aprender a estar presente. Creo que nada cae peor en la vida cuando alguien está en su celular y no te está escuchando, no te está viendo. Es como, perdón, pero si venís a estar en el celular, ¿para qué estás acá? Pero viceversa, si estoy todo el día viendo al reloj, parece que ya me quiero ir o que estoy con el cuerpo cruzado. Estoy generando barreras de comunicación cuando yo lo que quería era abrir. Y luego nos vamos a meter a un último anclaje. Ya vimos comportamientos, ciertos puntos que nos pueden ayudar a abrir esa empatía, pero también ya vimos ciertos puntos del lenguaje corporal para caer mejor. ¿Cuántos negocios y oportunidades no se nos abrirían si le cayéramos mejor a los demás? Si nos pusiéramos, esto lo hiciéramos de forma intencionada, de forma consciente. Luego viene el tema de la apariencia, de tu presencia, de los colores que uso, de las texturas que uso. Es que a veces nos despertamos en el día a día y nos preguntamos enfrente del espejo: ¿Cómo me veo? ¿Blanco o azul? ¿Cuál me gusta más? Irrelevante. ¿Qué comunica? ¿Cómo vas a ser percibido? Porque deseas cosas, y hay alguien allá afuera dispuesto a darte todo aquello que deseas, si lo sabes persuadir, si lo sabes convencer. Entonces, sí o sí Cuando yo me pongo enfrente del espejo, tengo que quitarme el ego. No estoy al servicio de mi ego, estoy al servicio de mi audiencia. ¿Cómo puedo hacer que se abran canales de comunicación? Con mi comportamiento, desde que llego te sonrío, te pregunto algo, desde mi lenguaje corporal que está abierto, que uso la proxemia, la conducta táctil a mi favor, pero también desde mi lenguaje, mi lenguaje sin palabras, que es la semiótica, el vestuario, los colores que uso, las texturas. Son indispensables para comunicar algo con el de enfrente. Quiero que por un minuto te pares y digas: ¿Qué traigo puesto hoy? ¿Qué comunica? ¿Abre o cierra canales de comunicación? ¿Tengo prendas que me empoderan? ¿O estoy en un punto más accesible y quiero hablar con mis hijos, quiero que me abracen y me voy a poner colores que tal vez sean más amarillo, más beige, para que sientan esta cercanía? Pero mi apariencia, la semiótica de mi lenguaje, la pulcritud con la que estoy, la limpieza. Un mal aliento puede cerrarte todas las puertas sin no haber abierto la boca. Y sí, puede que yo sea la consultora de imagen, y créeme, llevo en este mundo alrededor de 12 años, sé de lo que hablo. Pero si empecé de esto, señores, fue porque veía muchas personas repetidamente que les cerraban la puerta y no habían abierto la boca. Veía currículums que decían: este no, espérate, ni lo has leído, pero este no va. Personas que decían: oye, dame chance. Pero lo que tú eres habla tan fuerte que no puedo escuchar lo que me estás diciendo. Y que por su comportamiento, su apariencia y su comunicación eran el regalo, el mejor regalo jamás abierto, la promesa jamás conocida. Es un acto de generosidad comunicarnos y hacerle ver a los demás que lo que tenemos dentro importa. Pero es como un libro. Me encanta que hace poquito hablaba con la MC, y Argentina no se ha vendido mi libro. ¿Sabes qué voy a hacer? Le voy a cambiar el naming y la portada, y vas a ver cómo se va a leer. Empezó a investigar, no sé qué, libro bestseller. ¿Por qué? Por un cambio de portada, por un cambio en naming. Es lo mismo internamente. Pero la comunicación es diferente. Y si el libro que eres es espectacular y las personas querrían abrirlo, querrían conocerte, pero hoy solo por tu comportamiento, tu apariencia y tu comunicación es como ese libro que la portada y ese título no está enganchando. Y si solo cambiando ciertas cosas en ti que te harán más vendible, desde tu autenticidad, desde tu genuina forma de ser, Pero hay diferentes anclajes que nos podemos pegar y este vídeo quiero que te sirva para que veas todas las oportunidades súper sencillas, como sonreírle a alguien, decirle por su nombre, que son sencillas y están a tu disponibilidad para que logres tus objetivos. Y a veces simplemente hay que pegarnos ciertos sellitos. Así que dime por favor uno, no te pido más en los comentarios, solo uno, que me digas: Regina, a partir de ahora Voy a cuidar mucho más mi postura. Regina, a partir de ahora voy a cuidar los colores que uso, que sean congruentes con lo que quiero proyectar. Regina, a partir de este momento voy a sonreír y ver a las personas a los ojos, y lo voy a hacer de forma intencionada y consciente. Dime una cosa que vas a aplicar de este vídeo, porque escucharme no es lo mismo que usarme. Así que úsame para abundar y llenar de abundancia tu vida. Señores, nos vemos en el siguiente vídeo.
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