Identity the art of becoming – EP 3 La mentalidad emprendedora con Ricardo GP

In this Spanish‑language interview, host Enrique (SPEAKER A) talks with mentor Ricardo GP about the entrepreneurial mindset and how changing one’s identity reshapes income and life. Ricardo explains that growth is first mental: tools, courses, and techniques only work after internal beliefs, habits, and self‑worth are shifted. He introduces the concept of “the life you’re currently capable of” and urges listeners to design a future self three years ahead, act as that person now, and let dreams be larger than what feels logically attainable. The conversation covers the limits imposed by early conditioning, the importance of daring to dream, the distinction between pricing based on perceived value versus under‑pricing (which “robs” the client of power), and the need to attract the right type of client by embodying the future version of oneself. Ricardo stresses building a personal brand over a corporate brand, because people connect with people, not companies, and outlines how authenticity, lifestyle, and honesty form his brand tags. He discusses community creation, the principle of “walk the talk,” and practical steps for designing life versus living by circumstances, including aligning habits, paradigms, and actions with the desired future. The episode ends with a concise advice: never settle, continuously design the life you want, and work daily to become the person who can achieve it.
Chapters
Hola Ricardo, ¿cómo estás? Me da muchísimo tenerte aquí en un episodio de Identity: The Art of Becoming. Y bienvenido y muchísimas gracias por la invitación.
Muchísimas gracias por invitarme, muchas gracias por tenerme aquí con toda tu gente. Y bueno, feliz de estar aquí.
Me encanta. Y para los que no conocen a Ricardo, es un mentor de vida, pero no solo de vida, también en negocios digitales, de mentalidad. Un concepto de cómo si tú cambias tu identidad, cambias todos tus ingresos. Y a mí me ha ayudado un montón, me ha dado unas cuantas palizas de Regina, tú deberías crecer más. Pero a veces el crecimiento es mental, entonces es bien difícil porque, primo, lo materializas acá para que vaya a otros lados. ¿Tú cómo lo ves?
Siempre el crecimiento es mental. Muchas veces buscamos herramientas y buscamos técnicas y buscamos cursos de es que, ¿cómo le hago para vender más? Es que, ¿cómo le hago técnicamente para que mi negocio crezca? Y vemos, sí, todas estas, todos estos libros de ventas, de manejo de equipos, de liderazgo, que son extraordinarios, Pero si no cambiamos lo que está aquí adentro, absolutamente nada más va a cambiar. No importa cuántos cursos tomes, no importa cuántas herramientas tengas, nada va a pasar. Entonces tenemos que partir por que todo pasa dos veces. ¿Qué quiere decir esto? Primero pasa en tu mente y luego pasa en tu vida. Si tú no empiezas a diseñar aquí dentro qué es lo que quieres que suceda en tu vida, si tú no empiezas a diseñar aquí dentro cómo quieres que pase y hasta dónde quieres llegar, nunca se va a materializar.
¡Qué fuerte! Y es real, pasa dos veces. Y tienes un concepto que me encanta que tú creaste, que no sé si se vaya a llamar tu libro, pero a mí me fascina, es: tenemos la vida para la que nos alcanza.
Así es.
¿Cómo? O sea, pero, ¿cómo? ¿No nos alcanza para más? ¿Cómo le hago para convertirme en más? O sea, ¿cómo funciona este concepto que creaste que a mí me ha dejado muchas noches sin dormir diciendo para la que me alcanza.
Y ahí no está hablando de dinero, o sea, también impacta, pero cuando hablamos de la vida para la que nos alcanza es, a ver, en este momento, ¿qué vida tienes? Y no quiere decir que tengas una mala vida, simplemente quiere decir que tienes la vida para la que en este momento te alcanza mentalmente tener. La relación de pareja que tienes, las finanzas que tienes, el tamaño del negocio que tienes, absolutamente todo tiene que ver con las creencias que tengo en este momento, los hábitos que tengo en este momento, y el merecimiento que tengo en este momento, que tanto siento que merezco con la vida que tengo. Y siempre estamos soñando y estamos todo el día diciendo: es que me encantaría poder viajar más, me encantaría tener, ser un dueño de negocio, no un operador de negocio, y estar yo haciendo el 100% de las cosas. Me encantaría generar un 50% más de ingresos, tener una relación de pareja diferente. En fin, hablamos de mil cosas que nos encantaría tener, pero ¿por qué no las tienes? No porque no puedas tenerlas, Sino porque en este momento, imagínate, esta es la vida que tienes en este momento, y cuando empiezas a diseñar la vida que quieres de aquí a 3 años, siempre lo mandamos a 3 años porque engañamos a la mente. Y si la diseñamos de aquí a un año, nos quedamos estancados porque es como estoy buscando demasiadas cosas y eso es imposible. Pero lo mandamos a 3 años, decimos, ok, ¿qué vida me gustaría tener de aquí a 3 años? No, ¿qué vida creo que puedo tener? No cuál siento que me alcanzaría de aquí a 3 años, no. Realmente me atrevo a soñar y empiezo a hacer algo mucho más grande, no algo que necesariamente sea lógico. Y si te das cuenta, esta persona, ya que la diseñas, vive completamente diferente a ti en este momento.
Totalmente.
¿Por qué no tienes esta vida? Porque no te alcanza, porque no tienes los hábitos, no tienes los paradigmas correctos, no tienes los hábitos correctos. Para convertirte en esta persona. Tu versión, tu mejor versión de aquí a 3 años es una versión diferente a lo que eres hoy. Entonces diseñamos esta vida que queremos de aquí a 3 años y empezamos a actuar en este momento como esa persona. Empezamos a preguntarnos: ¿cómo actuaría el Ricardo de aquí a 3 años? Y esto parte de una premisa que me encanta, y es que Todo el mundo siempre va alcanzando sus sueños, siempre va queriendo alcanzar sus sueños, pero nadie alcanza sus sueños, te conviertes en ellos. Entonces, cuando veo en dónde estoy y en dónde quiero estar y empiezo a trabajar todos los días en ser esta persona, me estoy convirtiendo en ella. Y no me tardo 3 años para llegar ahí, en menos de 6 meses empiezo a ver rasgos de esa persona, empiezo a ver ese tipo de resultados. Y esto no es magia, no es ley de la abundancia, Que sí, pero no es— es partiendo desde el nadie tiene lo que quiere, obtienes lo que eres. Entonces no importa cuánto quieras algo, si no cambias quién eres, nunca vas a obtenerlo.
Qué cierto, qué verdad. A ver, por favor apunten: nadie alcanza sus sueños, te conviertes en ellos. Frase de Rich, se la queremos robar, pero la verdad es que es súper fuerte. Y tengo una duda, Ahorita dijiste una palabra que para muchos nos movió algo dentro: soñar. O sea, creo que no nos atrevemos a soñar. Como que en algún punto es como: no seas iluso, ¿por qué estás pensando eso? ¿Qué es más difícil? Que una persona— tú tienes muchos, muchos alumnos, mucha comunidad— piensen ahí en qué es más difícil, que esa persona se atreva a soñar o el camino que va a tener que recorrer para convertirse.
Que se atreva a soñar, porque toda la vida nos han dicho que seamos realistas. Desde que somos chicos estamos en la escuela y estamos soñando despiertos y estamos pensando en todo lo que queremos hacer y tal, tal, tal. Llegan y te dicen los maestros: ya deja de soñar, aterriza. Y quizás alguien dice: oye, es que yo voy a ser jugador de fútbol profesional. Ya no es cierto, aterriza. ¿Cómo vas a ser jugador de fútbol profesional si ni siquiera sabes pegarle al balón? Y tiene 5 años. Y desde los 5, 6, 7 años nos están bombardeando diciéndonos qué no puedes hacer. Yo tengo una premisa: mi hija tiene 2 años y empieza a ir a la guardería. Y lo primero que le dije a las misses es: nunca le digas no puedo, nunca le digas tú no puedes. Y cuando entra a primaria se lo voy a volver a decir a sus maestros. Ya le tocará a ella darse cuenta qué cosas puede y qué cosas no puede, pero no quiero que nunca nadie le diga que no puede.
Y que tus limitantes son limitantes en ti.
Exacto, porque el que alguien diga es que tú no vas a poder, se va a convertir en que esa persona no pueda, se convierte en una sentencia. Hace unos años daba clases en una universidad, una de las más grandes de México, Hablando con los alumnos me decían: oye, es que, pero estas personas que se han salido de la universidad y son sumamente exitosas, y el otro día lo estábamos hablando con un maestro y el maestro nos dijo: sí, pero ese es uno en un millón, tú no eres tan único. Y dije: ¿qué maestro te dijo eso? Para nunca meterme a su clase. Y no ver, o sea, como, ¿en serio? Alguien que te está formando Te está limitando. Se atreve a decirte: tú no eres único, no vas a poder. Ojo, no le estoy diciendo al alumno: sí, ya salte de la universidad y déjalo y haz lo que quieras y vas a ser multimillonario. No, estas personas hicieron muchísimo trabajo para poder llegar a donde están. No fue: ah, dejo de estudiar. No, de hecho estudian más que cualquier persona en la universidad, leen más que cualquier persona en la universidad y están trabajando mucho más que muchas personas. Pero, ¿por qué alguien que se dedica a formar a otros es que le dice que no va a poder? Entonces, durante tantos años nos han dicho: deja de soñar, no puedes. Y es más, hasta los mismos coaches con el SMART, no, es que tus metas deben de ser específicas, medibles, alcanzables. Y todo en el SMART está muy bien hasta que hablamos de alcanzables. Pero ahí, cuando hablamos de metas, está bien, pero cuando hablamos de sueños, tus sueños no deben de ser alcanzables. Tus sueños deben ir mucho más grande y mucho más allá de la lógica de lo que sientes que es posible. Y después, este gran sueño entonces lo divides en metas, y estas metas son pequeños trozos que sí deben de ser alcanzables porque vas viendo cómo vas avanzando. Pero el sueño en general, hacia dónde voy, tu visión debe ser mucho más grande que tú, porque si no ya estarías ahí. Y si no, qué flojera, te quedarías encerrado en lo que ya conoces, en tu zona de confort, en este espacio en donde es tan fácil vivir. Porque mucha gente puede decir: no, no es fácil. No, pero ya estás cómodo, por eso sigues, por eso sigues ahí. Aunque no te guste, sigues ahí. Si no, ya te habrías movido del lugar o ya estarías viendo qué hacer para moverte del lugar. El dolor no es tan grande que te ha hecho mover, porque el dolor te hace acto. Solo hay que tomar en cuenta que solo nos movemos por dos cosas. Y todos los seres humanos nos movemos solo por estas dos: extremo dolor o extremo placer. No un poquito de dolor, no, ay, me gustaría esto. No, no, no, extremo dolor o extremo placer. Si no toco alguno de los dos, entonces no me muevo del lugar y estoy en esta zona gris que pasan años. Y estoy ahí diciendo, ay, qué incómodo estar aquí, pero no está tan incómodo. ¿Cuánto tiempo llevas con ese dolor de muela? Y dice: "Tú ahí deberías de ir al dentista." Y yo: "¿3 años debería de ir?" Hasta que ya no puedes comer, entonces dices: "Ah, voy mañana." Pero llevas 3 años. Lo mismo pasa con nuestra vida. "Es que me gustaría tener un mejor trabajo." Pues ve y búscalo, o créalo, y emprende, hazlo.
Hasta que te corren.
"No, es que estoy bien." Llega la crisis y te quedas sin trabajo. Madres, ¿y ahora qué hago?
¡Qué año! ¿Cómo nos esperamos? O sea, se me hace súper interesante y lo que más llega a doler es lo que acabas de decir. No nos atrevemos a soñar más alto, nos limitaron, nos autolimitamos. ¿Y por qué será? ¿Por este punto de aprobación social? ¿Por miedo? ¿Por qué ese vértigo?
Mira, ¿cuántas veces? Digo, tú eres emprendedora.
Gran parte empujada también por ti, no creas que yo así nací de la nada. Vas a encontrar personas que te hacen push para aventarte.
Pero, ¿cuántas veces te ha dicho las demás personas: "¿Por qué no te consigues un trabajo normal?"?
A mí me decían: "Mamá, ya, que te contraten en Google, ya deja de jugar a emprender".
Sí, ya métete a un trabajo, ¿no? Y de repente es como la gente que más nos debería estar impulsando, de repente es la gente que nos limita. Y no es porque no tengan fe en ti o no digan esto es lo mejor para ti. Al revés, están viendo, oye, esto sería más fácil para ti. Lo hacen porque te quieren y porque se preocupan por ti, porque ven el peligro en el camino, pero no se dan cuenta que eso te está limitando, que muchas de esas palabras de repente siguen a ser. Y si tienes razón, y si de verdad no puedo. Mi papá toda la vida, digo, mi papá falleció en 2015, pero hasta la fecha Siempre me decía: "Ya métete a trabajar". Mi papá toda la vida fue de oficina, traje. Yo el único traje que me puse fue en mi boda. Pero mi papá era de traje, de salir de la casa a las 7 de la mañana, de regresar a la casa en la noche, de estar en juntas todos los días. Y creció y le fue muy bien. Y fue una persona que no estudió universidad, se hizo a sí misma y acabó como director general de una gran empresa. Pero pasó por muchos escalones. Y era como, es que ese es el camino, aunque no te guste. Y de repente le sale un hijo bueno, 3, que nunca en la vida hemos trabajado para nadie, nunca en la vida hemos trabajado para una empresa más que para nuestras empresas. Y era como, ¿y ustedes qué hacen? No trabajan, están aquí en la casa todos los días metidos enfrente de una computadora. Ya pónganse a hacer algo. Pero no entendía lo que estábamos haciendo. Y era como, ok, sí, estoy orgulloso de ustedes, por ustedes, pero Pero muchas veces estas mismas palabras son las que nos limitan. Y es como, ¿será que tiene razón? Y de repente llegamos con amigos y nos dicen, oye, pero aparte, ¿tú quién te crees para estar cobrando lo que cobras? ¿Será que tienen razón? Y cada vez que nos van diciendo eso, nos están limitando a soñar, nos están limitando a lo que realmente podemos hacer, a ver el potencial, a ver nuestro propio potencial. Cuando dices, oye, es que tú me has empujado más que muchos, Es porque una de las cosas que hago es ver el potencial en la gente y creer en la gente.
Hay una frase que me encanta que dices mucho: Ricardo vende a veces precios excesivos. Yo decía: Ricardo, pero pobre, dale un descuento. Y me dices una frase que a mí me mata. Déjame ver si la digo bien, pero tú lo vas a decir perfecto. Cuando no cobras lo que deberías, ¿qué le dices?
Le estás robando a la otra persona.
Le estás robando a la otra persona el poder llegar a eso.
Exacto. Cuando yo soy el que dice: es que nadie me lo va a poder pagar, O sea, es que mi curso debería de valer tanto, mi proceso de coaching debería de valer tanto, pero hay pobrecita, tú no vas a poder. Yo te estoy robando tu capacidad, te estoy robando tu poder personal de tomar la decisión y decir, oye, ¿sabes qué? Claro que puedo, claro que yo estoy dispuesto a invertir en mí, claro que yo puedo hacer esta inversión. No tienes por qué, no tienes por qué estarme pobreteando. Y lo hacemos, lo hacemos a cada rato. Oye, es que voy a vender tanto, pero voy a dar un descuento porque yo creo que mi audiencia no está lista para pagar en este precio. Yo creo que ellos no están dispuestos a pagar. Ponlos a prueba mentalmente.
Tal vez tú estás listo para venderlo, pero no veas tú.
Exacto, más bien ponemos nuestra limitación en la otra persona y nosotros somos los que decimos: yo no sé si lo pagaría. Y eso a mí me pasó. A mí me pasó en 2013, estando quebrado, con una deuda de $25,000, en una situación en la que decía: es que abro el refri para gastar luz porque no hay comida. No, era como estar generando $300 al mes, lleno de deudas, los intereses me comían todos los meses. Y de repente conocer a una persona que me dice: puedes estar cobrando mucho más, puedes estar haciendo algo mucho más grande, pero para que te enseñe a hacerlo tienes que entrar a mi proceso de $7,500. Y dije: qué poca madre, que no es que no tengo dinero, tengo una deuda de $25,000. ¿Cómo me invita? O sea, yo también dije: qué maldita. Y me dijo: mira, ¿para qué quieres esto? Para salir de la situación en la que estoy. Estoy harto de estar en la situación en la que estoy, estoy harto de llevar 2 años en donde no cierro un solo contrato después de haber sido coach de la refresquera más grande del mundo. No me atrevía a cerrar un solo contrato. Y era como, ¿qué es lo que te está limitando? Y decía, lo que me está limitando soy yo, es mi capacidad de volver a creer en mí, en que yo puedo hacerlo. Sí, ok, te podría dejar el curso en $500, este curso de $7,500. Y me acuerdo, se me abrieron los ojos y dije, wow, sí, por favor. Dame ese descuento. Pero no lo voy a hacer, porque si lo hiciera te robaría este aprendizaje que vas a tener de aprender a generar $7,500 en 3 meses. Porque aparte solo tenía 3 meses para pagarlos. Me dijo, y aparte te robaría la posibilidad de que aprendas a crear estos $25,000 que tienes de deuda. Y peor aún, te robaría la experiencia de que aprendas a crear la vida con la que sueñas. ¿Y sabes cuál fue mi respuesta? ¡Róbamela! No hay bronca. Yo dije, soy súper profundo, pero en ese momento con el miedo que tenía yo, estaba con lágrimas en los ojos, decía: sí, róbamelo, por favor, pero déjame entrar porque esto es lo que necesito. No, lo que necesitas es aprender a invertir en ti y aprender a apostar en ti, porque cuando apuestas en ti es una apuesta segura. Sí, pero es más deuda. Sí, pero hay dos tipos de deuda: la deuda mala, que son las estupideces que te has comprado y por eso estás endeudado, y la deuda buena, en donde vas a tomar todo lo que aprendes y vas a llegar al siguiente nivel. Y esa es la ventaja de tener mentores. Me dijo: a ver, pero vas a hacer todo lo que te diga tal cual te lo digo, no tu interpretación de lo que te digo. Vas a hacer lo que te digo como te lo digo. Y lo hice. Y en 3 meses había pagado esos $7,500 más un viaje a Los Ángeles porque ahí era la certificación. En 6 meses había liquidado mis deudas. Pasé de cobrar $37 por una sesión de coaching a $3,000 por un proceso de 3 meses, pocos años después a $6,000, luego $10,000, luego $15,000 por un proceso de coaching. Y era como, claro que se puede, y la gente está dispuesta a invertir. En el momento en el que le dices a la gente, oye, a ver, esta es la transformación que vas a tener con este proceso, y se dan cuenta de cuál es el potencial y que ellos están dispuestos a hacerlo, claro que van a invertir en ellos mismos. Pero lo que, pero nuestra primera traba somos nosotros mismos cuando decimos, es que ellos no van a poder pagar porque yo no sé si yo estaría convencido de pagar por esto.
Yo me pongo el no desde antes.
Claro, o si yo lo valgo.
Y ahí viene lo más fuerte.
O si yo me lo merezco.
Porque tal vez mi yo de hoy no, pero como tú dices, si pienso en mi yo en 3 años, lo diseño, y ese sí se lo merece, empiezo a actuar hoy como tal para poderme convertir. Y es un voto de fe.
Exacto. Hay que entender que hay 2 formas de vivir la vida: por circunstancias o por diseño. La inmensa mayoría de las personas Y yo por muchos años estuve en ese proceso. Vivimos por circunstancias en donde todo lo que va pasando en la vida me va llevando como un barco que no trae motor, ni vela, ni nada, y la corriente lo va llevando por todos lados. Te lleva a la deriva y a ver a dónde llegas. La mayoría de las personas así vamos. Es como subirte a un taxi y decirle al taxista: Oye, traigo $10, llévame. ¿A dónde? Pues a donde me alcance. Cuando tu taxímetro diga $10, ahí me bajas. Se va a llevar a donde se le ocurra, se va a poner a manejar. Así vivimos la mayoría de las veces, la inmensa mayoría de las personas así vive su vida. Todas las mañanas se despierta y dice: a ver qué me presenta la vida hoy. La otra forma de ver un buen día, sí, ojalá sea un buen día. Puta, cuánta gente esperaba que cambiara de año, y todos los años toda la gente dice: ya, es que desde noviembre espero que ya sea fin de año porque el siguiente año ahora sí ya va a ser el mío. ¿Por qué? Si este no fue, si el pasado no fue, y el anterior tampoco.
Te la diseño, el siguiente menos.
Sí, no, no va a pasar exactamente lo mismo. Pero cuando vivo por diseño, entonces empiezo a crear la vida con la que quiero vivir, empiezo a crear la vida con la que sueño, empiezo a realmente vivir esa vida. Y no quiere decir que no haya circunstancias. Oye, el COVID lo vivimos todos, pero lo vivimos de forma diferente muchos.
El cómo fue súper diferente.
Exacto. La crisis las vivimos todas, la crisis de 2008-2009 Todo el mundo vivió la crisis, pero hubo gente que salió de compras y compró empresas, y fue cuando se crearon las mayores empresas que hoy están liderando el mundo. Y hubo gente que sigue en crisis desde la crisis de 2008. Entonces lo que tenemos que ver es cómo empiezo a diseñar qué es lo que quiero vivir, cómo lo quiero vivir es el segundo paso. El problema es que muchas veces caemos en esta tiranía del cómo.
No se puede.
Como no sé cómo, es que ¿cómo le voy a hacer? No importa.
Mi modelo, o sea, mi modelo, dime qué quieres. Atrévete a irte.
Exacto. Todo empieza por qué quiero. Y una vez que sé qué quiero, entonces viene la siguiente pregunta, y es ¿para qué lo quiero?
O sea, no es cómo, es para qué.
Exacto. Es ¿para qué quiero esto? ¿Para qué quiero más dinero? ¿Para qué quiero cobrar más? O sea, cuando alguien me dice: "Oye, es que quiero subirle el precio a mi producto" o "Es que mi producto todo el mundo me dice que está muy barato y debería cobrar más, pero no me atrevo." OK, ¿para qué lo quieres vender más caro? Si no hay un para qué real, o ¿para qué quieres salirte de tu trabajo? ¿Para qué quieres hacer lo que quieres hacer? Y ojo, no es por qué, es para qué. Son dos preguntas muy diferentes. El por qué nos lleva al pasado: "Ah, porque yo viví con muchas carencias y mi historia, ta ta ta ta ta ta." Y empieza a contarte muchas historias. Entonces eso no nos sirve, no nos sirve de motor para seguir adelante. Cuando preguntamos para qué, entonces vamos hacia el futuro. ¿Qué tipo de vida es la que quiero construir? ¿Cuál es la que se va a convertir en motivación? Porque va a haber momentos en donde me voy a caer, en donde voy a querer renunciar, en donde voy a decir ya no quiero nada. Y una vez que tengo claro mi para qué, entonces voy al cómo. Pero hay que entender que el cómo es la táctica, y la táctica es flexible. El problema es que mucha gente después se enamora del cómo. Es que la única forma de llegar a X resultado es haciendo A, B, C. No es cierto. Puedes cambiarlo mil veces. Es más, hasta Waze te cambia de ruta cuando hay tráfico, cuando hay un choque, cuando hay un hoyo, cuando pasa algo te cambia de ruta, pero siempre vas a llegar al mismo destino. Ese es qué, es tu qué, hacia dónde vas.
Y nos da miedo cambiar el cómo porque es cambiar lo que he hecho siempre, porque es cambiar mi línea segura de pensamiento.
Y también mi identidad, es cambiar el quién soy.
Y a veces quienes me rodean.
Muchas veces, sobre todo cuando estamos emprendiendo y cuando estamos creciendo, es momento muchas veces de cambiar de entorno.
Oye, Ricardo, tengo una pregunta hablando del cómo. Ay, sí, nos encanta el cómo. Oye, Rey, justo no te enfoques en esa pregunta y yo ahí voy hablando del cómo. ¿Un cómo? Del que yo hablo mucho. Y quiero que seas súper sincero si lo recomiendas o no, porque tú tienes gran comunidad, grandes alumnos. Es, yo digo, crea tu marca personal. Cuando llega una persona y me dice, "Rey, es que a mí me gustaría hacer tal", le digo, yo lo haría desde tu marca personal, porque si tú eres vendible es mucho más fácil con equipo de trabajo, con alianzas estratégicas. Porque todos tengo alumnos de todo. Entonces, si ahorita los ves enfrente de ti y te dicen, "Enrique, ¿tú cuál vas a iniciar?" ¿Empresa o marca?
Yo siempre les digo marca. Why? ¿Por qué? Porque la gente se comunica con gente, no con empresas. O sea, yo no me interesa seguir una empresa. Yo no sigo a Coca-Cola. Qué flojera. Aparte ni me gusta. Entonces, no sigo a una cadena de restaurantes, pero quizás sigo al chef. Sí. De hecho, por ejemplo, me encanta ir a restaurantes. Estudié hotelería, hice mucho gastronomía, y me encantan los restaurantes, y me encanta ir a restaurantes en donde se come extraordinario. Y también me encanta ir a fondas, y me encanta ir a comida de todo. Me encanta comer. Pero no sigo ningún restaurante, pero sigo a muchos chefs. ¿Por qué no sigo a su restaurante? Porque su restaurante no me dice nada. Qué flojera. Sigo a la persona. La persona es la marca. Entonces, cuando hay gente que está escondiéndose atrás de: es que estoy creando el instituto de blablabla, es que flojera. No me interesa seguir una universidad, no me interesa seguir. Igual la gente sigue a la universidad en la que estudió para saber qué pasa y por nostalgia, pero realmente no sigues una empresa como tal. Sigues alguna persona que está dentro de esa empresa. Entonces siempre hablo de cuando estás creando algo, es mejor crear una marca personal. Ahora, si quieres crear empresa, crea empresa con una imagen de una persona. Tú eres la imagen de esa empresa, y como imagen de esa empresa tú eres la cara, y tú eres con quien se relacionan, tú eres con quien se identifica. Y hay que entender otra cosa, La gente seguimos marcas o seguimos a gente con la que nos identificamos. Entonces me identifico por sus valores, me identifico por cómo habla, me identifico por cómo se viste, me identifico por qué le gusta, pero sobre todo me identifico por su historia. Y nadie se identifica con la historia de una empresa. Cuando hablan de los valores de la empresa, nadie se identifica con los valores de la empresa. Te identificas con los valores de una persona. Y la persona no tiene que estar diciendo, ah, sí, mis valores, la familia. No.
Lo ves, ¿sabes? Se le ve. Pero la historia sí la tienes que escribir. Como tú ahorita nos contabas tu historia y mucha gente dijo, me ha pasado lo mismo. Y conectó y dijo, es igual a mí, pero lo logró.
Exacto.
Y ahora es aspiracional.
Pero cuando ves una empresa, nadie dices, ah, me ha pasado lo mismo que le pasó a X empresa, a la que vende panes. No, a nadie le pasa. Entonces, siempre voy— la marca personal, el desarrollo de la marca personal, es el cómo, pero el desarrollar una marca personal es una estrategia, y las estrategias son parte de la visión. Es hacia dónde voy. Ajá.
Ricardo, y tú eres muy cool, muy chido, o sea, eres muy neta la verdad. O sea, no se te ve esa parte medio de estar fingiendo. Yo dos preguntas acerca de tu marca. Una, ¿las querías hacer intencionalmente o la vida te llevó a hacer una marca? Y te voy a dar otra. Hoy en día, ¿tu marca es parte de lo que eres o intencionalmente haces ciertas cosas que dices, o sea, por supuesto es un horreo? O sea, yo vine acá y no me pregunté. ¿O intencionalmente lo haces?
Mi marca soy yo. Y digo, ay, qué flojera ser yo y alguien más. O sea, hoy me vestí bien por venir aquí a grabar contigo. Esto soy yo elegante. Si me invitan a una boda, No, sí me pongo traje a veces. Pero sí, no, este soy yo en mi versión más elegante del mundo. Pero soy yo. O sea, lo que subo a mis redes, que estoy, de hecho, retomando mi marca, soy yo. De hecho, subo poco a mis redes porque me gusta estar más en el presente. Muchas veces veo, veo, Instagram de otras personas, y veo los stories y digo, puta, yo estoy en el mismo lugar. ¿Y por qué no subí nada? Qué güey.
Sí, es verdad.
¿Por qué no grabé? ¿Por qué? Porque estoy ahí, estoy en el presente, estoy viviéndolo, estoy en la experiencia. Es más, de repente digo, ay, no le saqué ninguna foto a Lía, a mi hija, con mi esposa. Porque se me va, porque estoy ahí. Disfruto más de estar en el momento que estar grabando. Y de repente grabo algo y es como, ay, ahorita ya voy a sacar algo rápido, pero es de cómo estoy, en donde estoy, y no lo arreglo para que se vea mejor de cómo está. No, es lo que comunico, es quién soy yo y cómo he vivido yo, y cómo lo diseño yo, cómo diseño yo mi vida, cómo hago para tener los resultados que tengo, cómo hice para estar en el lugar en el que estoy en este momento, y cómo estoy trabajando ahorita para estar en donde quiero estar en 3 años también. Entonces sí, la verdad es que no soy pose, no nada de esas cosas. Soy muy malo para eso. Entonces, si ya me cuesta trabajo ser yo, imagínate querer ser alguien más.
Ser yo y mi personaje.
Ser yo y mi personaje. ¡Qué horror!
Oye, y tengo una pregunta. ¿Intencionalmente la creaste? O sea, ¿intencionalmente dijiste: hola, buen día, yo quiero tener una marca? ¿O fue de: oye, te empecé a seguir, te empecé a seguir, empecé a mentorear y de la nada una marca personal? Personal.
No, ahí sí fue circunstancial. Eso sí no fue por diseño. Ha habido cosas que he tenido que meter por diseño, pero fue 2013. De repente, justo cuando entré a esta mentoría con esta mentora, me dijo, a ver, vas a hacer A, B, C. Me dijo, en lugar de dar coaching presencial, vas a empezar a dar coaching online. Porque lo primero que yo le dije fue, nadie va a pagar coaching de $3,000 en México. Y me dijo, ¿y por qué no? Dije, porque nadie paga eso en México. Y me dijo, no, más bien no has llegado con la gente correcta. No has hablado con la gente que sí estaría dispuesta. Y yo estaba necio con que no. Y me dijo, bueno, ¿y tú de dónde eres? Tú eres alemán. Soy muy mexicano. Y me dijo, no, no puedes ser mexicano.
Los mexicanos no pagan eso.
Porque tú acabas de decir que los mexicanos no pagan eso y tú acabas de entrar a una consultoría de $7,500. Me dijo, y no eres el único. No eres tan especial como para ser el único que paga eso. Muerto de miedo, llorando, sin el dinero, metiéndome más deuda, pero entré. Dije claro. Y yo venía de dar conferencias, cursos, capacitaciones en empresas, y yo estaba queriéndome mover a que ahora la gente fuera la que me comprara, no las empresas. Justo era como, ¿cómo le hago para que Regina llegue y me diga oye Ricardo, yo quiero comprar el curso, yo quiero invertir? Y era a través de redes. Entonces fue como, ¿y cómo se hace esto? Pues abre un perfil y crea una fanpage. Y de repente en Facebook empecé a tener 50 y tantos mil seguidores. Y era como, no sé ni cómo llegué ahí, porque no sabía de tráfico, no sabía de nada de eso. Y empecé a crecer mi Instagram muy tarde, porque me daba la peor flojera del mundo, la peor, así, más que esa, porque nunca me tomo fotos. Nunca estoy grabando. Entonces empecé muy tarde a hacerla y bueno, ya ahorita está creciendo, pero ya es ahora sí con diseño, ahora ya con un equipo que me ayuda a hacerlo, con gente que diseñó mi logotipo, pero con lo que yo me identifico. O sea, no fue porque— de hecho, cuando llegó la empresa que me hizo mi logo y mi diseño y todo, me decían: ¿qué quieres proyectar? Y yo: ¿quién soy? No, pero a ver, ¿qué quieres proyectar? Y yo, mira, toda mi vida es azul. Todo, soy azul. Esta es la única que tengo de otro color. Y tengo una blanca. Y lo demás es azul. Entonces, mi logo no puede ser de otro color que no sea azul.
Porque va a combinar, Pampero.
Porque sí. Y antes había hecho uno verde y nunca me gustó porque era verde. Era como, ¿por qué se hizo verde? No sé. Porque me decían, no, lo que proyectas. Y nunca me gustó. Entonces, ahora que estoy rehaciendo marca y estoy rehaciendo mi logo y rehaciendo mis redes, como, a ver, es yo, no me interesa proyectar algo más.
Tengo una pregunta. Imagínate que todas las personas aquí que te ven te pudieran pegar 3 etiquetas. ¿Cuáles son esas 3 etiquetas intencionales de marca que dices, cuando veas a Ricardo quiero que pienses estas 3 cosas?
La primera es lifestyle, y lifestyle muchas veces lo confundimos con putas, que tienes que vivir de viaje, ya te sabías no, familia, valores, es vivir la vida que quiero. O sea, si puedo el 90% de las veces yo ser quien lleva a mi hija a la escuela y yo ser quien la recoge, lo voy a hacer. Y si puedo más, más, voy a estar yo ahí. No me voy a perder un solo festival, una sola cosa que hay en su escuela, no me la voy a perder. Y voy a mover citas por estar ahí. Entonces es como viajar con tu familia. Mañana salimos de viaje. Y nos vamos 2 semanas. Y no es el viaje de lujo, no, es el viaje de estar con mi familia y estar con ellos y poder ir a donde quiera y poder desconectarme. O sea, no cambio el trabajo por mi vida. Bien. O sea, para mí, mi vida es lo más importante y mi trabajo es parte de mi vida. Exacto. Otra sería honestidad. Soy muy, muy honesto en quién soy. Y bueno, tiene que ver con congruencia. Es como si yo te digo, oye, escribe todos los días tus sueños, velo todos tus días, escríbelo, no veas noticias en la mañana. Es porque yo no lo hago, es porque yo escribo todas las mañanas. Todas las mañanas duermo con mi cuaderno al lado de mi cama, y lo primero que me hago cuando me despierto, si me llevo a despertar antes que Elía, es escribir. Si me despierto después que Elía, entonces ya decir con ella.
Todo se revolvía.
Pero voy a escribir, sé que durante mi día voy a escribir. O sea, como que siempre tengo una rutina y sé que cuando no la hago, fue como que mi vida se empieza a mover hacia las circunstancias. Y por eso cuando hablo de eso es, hablo porque sé lo que pasa cuando no estás en el grupo, cuando no estás en contención, cuando no estás escribiendo. Entonces para mí sería congruencia. Y la tercera, no sé. Qué buena pregunta.
¿Qué ven las personas hoy y dicen Ricardo, cómo es Ricardo? Pongamos etiquetas.
Auténtico.
Auténtico, real, genuino. Esa es una marca intencional, o sea, porque más de que yo lo sea, le pongo una etiqueta. Oye Ricardo, tocaste una palabra. Que cada vez que me la dices a mí me mueven muchas cosas dentro. Y es sé lo que pasa cuando estás en el grupo, sé lo que pasa cuando tienes contención. Tú tienes una gran comunidad, has trabajado con grandes comunidades. Muchas personas que nos ven aquí les gustaría tener una comunidad, les gustaría contener personas. ¿Qué nos puedes decir de eso? ¿Qué tip nos puedes dar? ¿Cómo funciona el tema de comunidad? ¿Cómo funciona el tema de encontrar los míos? Pero una vez que los encuentro, o sea, la palabra comunidad mueve muchas cosas, pero no tenerla también está cañón ir solos en esta vida emprendiendo.
Primero, el emprendimiento es un camino muy solitario. Y la mayoría de las personas te va a decir que no lo hagas. Entonces busca a la gente que te dice que sí lo hagas. Pero sobre todo busca a la gente que está más adelante que tú. Busca a gente que está más adelante en tu camino. ¿Por qué? Porque son los que te van a empujar. O sea, si yo quisiera, no quiero, pero si yo quisiera correr maratones, me metería a un grupo de maratonistas. No iría con mis amigos que nunca en la vida movió un dedo a decirles, oigan, corremos un maratón. No, porque van a decir, qué hueva, mejor vente aquí a comer. No, es voy con la gente que está más adelante que yo, porque aparte ese grupo no se va a detener por mí. Al revés, ellos me van a decir, o corres, te vas. Entonces busca gente que está más adelante que tú. Yo desde 2013 empecé a invertir en comunidades. Invierte tú en estar también dentro de esa comunidad. Si tú quieres crear una comunidad, primero da tú el paso. ¿Por qué? Porque tenemos el tipo de clientes que somos. Y si yo no me atrevo porque es muy caro, ay, es que cuesta mucho dinero, pues sí, la tuya también va a costar mucho dinero para tu comunidad. Entonces da ese paso. ¿Por qué? Porque es un gran valor para ti, porque siempre busca ser el más novato del grupo, porque es en donde más crecimiento vas a tener. Entonces, cuando yo lo he visto, cuando yo me he salido de comunidades, fú, en ese momento siento que me freno, porque pierdo esa contención. Porque aunque diga, no, pero voy a seguir en contacto, total, ya conozco a la gente, les mando un mensajito y me van a contestar. Claro, sé que si les mando un mensaje me van a contestar. Pero de la comunidad que me salí hace 3 años por moverme a otra, me van a contestar, pero ya no es la misma relación porque ya no estoy en la misma conversación.
Totalmente.
Ellos ya están en otras conversaciones, yo estoy en otra. Entonces mantente dentro de una comunidad y empieza a crear la tuya. ¿Qué empiezo a crear dentro de mi comunidad? Primero creo un manifiesto, como a ver quiénes somos los que estamos aquí dentro. Por ejemplo, mi comunidad es de creadores de sueños, y es una comunidad de creadores de sueños en donde no nos conformamos, donde le declaramos la guerra al conformismo, en donde vamos por nuestros sueños, en donde vamos por una vida más grande, en donde está bien tener miedo, pero el miedo no nos define y el miedo no nos detiene. Entonces creé un manifiesto que nos identifica a los que estamos ahí dentro, que cuando la gente lo escucha, cuando la gente la ve, dice: "Fua, eso yo quiero ser parte de eso." ¿Y cuáles son los valores de ese grupo? ¿Cuáles son los valores de esta gente que te rodea? Entonces empiezo a crear a esta gente con la que yo me quiero rodear. Básicamente es como si dijera: "Ah, voy a diseñar a mis amigos. ¿Quiénes son quienes quiero que vengan a mí?" Y de quiénes quiero aprender también, porque de tu comunidad vas a aprender. No solo la comunidad en la que estás y pagas por seguir creciendo, la comunidad que creas y otras personas pagan, también aprendes de ellos. O sea, yo estoy en un mastermind en donde la cabeza del mastermind no da absolutamente nada, y nosotros somos los que vamos al contenido, pero él es el pegamento.
¿Y cuál podría ser el peor error que alguien ha cometido en tema de comunidades? Un error que dices—
No ser congruente.
Porque tú has vivido en muchas comunidades, has visto un montón de comunidades.
Sí. En las comunidades en las que yo he estado, siempre he estado en comunidades en Estados Unidos, y hay una frase que dicen mucho allá, y es walk the talk. Como realmente hacen y viven. Lo que dice. Y de pronto he visto comunidades en las que no he entrado, justo porque no se siente eso, porque la persona que lidera la comunidad no vive los valores que promulga. Entonces para mí eso es súper importante, y no importa si es de negocios, no importa si es de vida, no importa si es de salud, they need to walk the talk.
Siempre. Una frase que no les dije que apuntaran, pero la dijiste muy rápido, como estamos bombardeados con Ricardo, que era: tenemos el tipo de clientes que somos. Es una frase insignia tuya que nos mueve dentro, porque oye, yo quisiera, no, no, no quieras, sé, porque lo que quieres. Hay 3 grandes aristas cuando pienso en ti en este show. 1, pienso en identidad, mindset, que lo elevamos más a sueños y ya nos pusimos nerviosos todos los que estamos acá. Es como, ¿cómo soñar? Hace cuánto no sueño, me da miedo. Hace cuánto no imagino una realidad diferente. Yo que soy medio de estas cosas, hasta me quedé así de nice. 2, tema marca, branding, todo este show del que hemos hablado. Y 3, tema negocio. Tienes un montón de comunidad alrededor. ¿Qué va antes? ¿Qué va después? ¿Cómo funciona él? Es que hay gente aquí que quiere tener un negocio y quiere monetizar, pero quiere tener una marca. ¿O trabajo antes mindset? ¿Qué trabajo antes? ¿Se puede trabajar a la par? ¿Cómo funciona?
Primero vamos con lo de tener el tipo de cliente que eres, ¿no? Y después vamos con hacia dónde vamos de estos 3 pilares. Cuando hablamos de tener el tipo de cliente que eres, yo lo entendí en 2013, después de que invertí estos $7,500 Estaba en el evento de mi mentora, éramos 300 personas en ese evento, y yo llevaba esos 3 meses vendiendo coaching, pero también no vendiendo coaching a muchas otras personas porque lo hacía a través de pláticas. Daba una plática, hacía un webinar, después hacía citas con la gente y hacía pláticas de media hora, llamadas de 30 minutos. Y me di cuenta que la mayoría de las personas me decía: "Fue, me encantaría, esto es lo que necesito, pero espérame 3 meses. Te hablo en 5 meses." "Es que me urge, esto es lo que ya, o lo hago o mi vida se cae." "No, pero dame 5 meses." Y yo estaba en este evento de la certificación en Los Ángeles de Marie Morrissey, y ella empieza a hablar de un programa que tenía. Y cuando empieza a hablar del programa, me abrieron los ojos y dije, acabo de comprar unos $7,500, pero esto es lo que necesito. O sea, esto es lo que necesitaba en ese momento. Ahora necesito este otro. Todo el tiempo necesitamos un curso diferente, todo el tiempo estamos invirtiendo en más.
Nos encanta comprar, amamos gastar.
Y dije, wow, ese es el siguiente paso. Y cuando dijo el precio, dije yo: "Wow, ese es el siguiente paso en 3 meses". Y en total, seguro va a volver a abrir las puertas en 3 meses o en 6. No me urge, en 6 meses voy a tomarlo. Todo esto pasaba mientras ella estaba en el escenario hablando y hablando, ¿no? Y pasaron como 20 minutos y de repente me vino la voz. De mis prospectos que me decían: espérame 6 meses, espérame 6 meses, espérame 3, en 3 meses seguro vas a volver a abrir las puertas, en 3 meses entro. Y dije: ¿a qué tipo de cliente estoy atrayendo? A la que soy yo. Dije: yo ya no quiero de estos. Súper desgastante estar teniendo llamadas de gente que dice: Me urge eso que estás ofreciendo, pero espérame, es súper desgastante. Yo no quiero esta gente, yo tengo que dejar de ser esta gente. En ese momento llené el formulario, me fui atrás del escritorio, firmé y entré a ese programa. Y ese programa siguiente fue el que me hizo empezar a facturar más y más y más y más y más y más y más. Y que claro, somos el tipo de cliente que somos, tenemos el tipo de cliente que somos. Yo tuve que cambiar el tipo de cliente decidioso porque yo era de estos que veía algo y decía, uff, después me espero al último día hasta que ya digan esta es la fecha límite, ahí es cuando entro. Entonces, si quiero realmente hacer cambios en mi vida, me tengo que comportar como la persona que quiero ser. Si quiero atraer otro tipo de personas en mi vida, me tengo que comportar como el tipo de personas que quiero atraer a mi vida. Y eso fue un cambio radical para mí. Ahora, con lo siguiente, ¿en qué me enfoco primero? ¿En mi vida? ¿En mi negocio? ¿En mi marca? ¿En mi todo? ¿Qué crees? En todo.
Al mismo tiempo.
¿Qué es lo que hago yo? Yo te ayudo a crear el negocio y la vida con la que sueñas. Pero, ¿qué es lo que hacemos? La mayoría de la gente dice, a ver, este es mi negocio o este es mi trabajo que me ocupa X horas y me deja tanto dinero. Entonces esta es la vida para la que me alcanza.
Totalmente.
Este, me sobra este tiempo, me sobra este dinero, y eso es lo que puedo hacer. Hay otra forma de vivir, y es diseño la vida que quiero tener, y entonces creo el negocio alrededor de mi vida. Creo un negocio que me da la vida que quiero tener, que me dé el estilo de vida que diseño para mí. Entonces dejo de vivir la vida para la que me alcanza y empiezo a vivir la vida que diseñé. Y tengo el negocio que diseñé. Cuando la gente, y ahora está lleno de posts en Instagram, en Facebook, en todos lados de, ay, este, dejé mi trabajo de 9 a 5 por un trabajo 24/7, y sale el emprendedor muerto, desgastado. Y es porque lo diseñaste mal, bro, lo diseñaste mal. Así te dijeron que tenía que ser, pero así no es. Cuando diseño cómo quiero vivir y diseño mi negocio, entonces ajusto las reglas a mi negocio. Claro, oye, entonces nunca voy a trabajar. No, sí, claro que vas a trabajar, y va a haber días que quizás te vas a tener que trasnochar, pero no toda la vida, porque no es la vida que diseñaste.
Si te quieres ir de viaje y trabajar, y te viajes, está perfecto, porque lo voy a diseñar.
O sea, a mí me decían, oye, pero hace unos años me fui a París y estábamos armando un lanzamiento. Pues sí, en la mañana turisteábamos y en la noche de allá, porque mi equipo está aquí en México, entonces en la noche de París a las 11, 12 de la noche estaban juntas. Pero a las 10 de la mañana yo estaba turisteando y estábamos en Disney París y estábamos en la Torre Eiffel y estábamos viendo. Y lo disfruté como nunca. Oye, pero es un mortal. No, fue parte de mi diseño.
No quiere decir que no hubiera sido yo quedarme, ver a mi familia en París, por no diseñar una realidad en la cual estuviéramos con genial. Eso es mortal.
Exactamente. Y vemos a tanta gente, o sea, parte del diseño es ten libertad financiera y libertad de tiempo al mismo tiempo, porque la mayoría de la gente tiene libertad de tiempo pero no tiene dinero, o tiene el dinero y no tiene un minuto porque para estar generando ese dinero se mata trabajando. ¿Qué pasaría si diseñas algo en la que tienes las dos? Pero al mismo tiempo diseñas tu familia, cómo quieres estar con ellos. Diseñas tu salud, cómo quieres estar en tu salud, cómo quieres estar en cada una de las áreas de tu vida. Cuando haces esto de forma completa, entonces realmente empiezas a vivir.
Yo sé que muchos de los que nos escuchan dicen Re, no sé si le creo. Me gusta el speech, está bueno. No sé si le creo, no sé si es posible. Pero si solo pudieras dejarle un consejo a todas esas personas que te escuchan, pero el día de mañana, imagínate que estuvieras en un lugar con millones, millones de jóvenes, y uno de esos, tuyo del pasado, ahí también paradito así de: esto yo ni me lo imaginaba. Tú, yo de 20 años, ¿Qué único consejo le darías a todas estas personas que dicen: Ricardo, está increíble porque has invertido un montón para pensar eso, pero necesitamos un consejo de ti?
No te conformes, no te conformes con la vida que te tocó vivir, porque muchas veces decimos: es que esto es lo que me tocó, ni modo. No, no te conformes con esa vida, diseña la vida que quieres y todos los días trabaja para a ser esa persona. Todos los días trabaja para convertirte. Cuando hablo de ser esa persona, no hablo de cambiar quién eres en esencia. Tu esencia no se toca. Lo que cambiamos son tus paradigmas, son tus hábitos, son tus acciones. Cuando cambias estas 3, cambias absolutamente todo. Hay una frase que escuché cuando tenía 18 años que nunca me acuerdo del autor, pero es una frase que le escuché y me movió muchísimo. Y en ese momento no la entendí tanto como hoy. Dice: nada ha cambiado, solo yo he cambiado, por lo tanto todo ha cambiado. Cuando tú empiezas a hacer cambios en tu vida, cambia tu realidad, cambia absolutamente todo, cambian tus resultados. Y para allá es para donde vamos. Pero cuando nos conformamos Cuando decimos ni modo, es que así están las cosas, es que está bien difícil. ¿Para quién? Sí, oye, es que estamos en crisis. Mira, mi abuelo nació en 1912 y hasta que se murió a los 98 siempre habló de que había crisis en la vida. Es no, entonces no estamos en crisis. Crisis, porque la crisis se define porque tiene una fecha de inicio y una fecha de fin. Eso se convirtió en una forma de vida, en un estilo de vida. Tú define cuál es tu estilo de vida, no dejes que las circunstancias y que el mundo dice que está en crisis, está bien, deja que el mundo siga girando en crisis, tú no te la compres y empieza a diseñar tu vida.
Brutal, Ricardo, muchísimas, muchísimas gracias. Espero que les haya encantado y nos vemos en el siguiente episodio.
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