Identity the art of becoming – Ep 5 Existen muchas versions de ti con Héctor Hugo

In this episode of the "Identity: The Art of Becoming" podcast, host Regina interviews personal‑brand consultant Héctor Hugo. They explore what it truly means to build a personal brand, debunking the myth that a brand can be created quickly through a single course or a viral trick. Héctor stresses that identity starts with internal work—aligning one’s self‑concept, values, and mental habits—before any external image is crafted. He shares his own fears when launching his brand, such as impostor syndrome, fear of not knowing enough, and the pressure to compare with established figures like Kim Kardashian. The conversation delves into the idea that each person has multiple versions of themselves; creating a brand involves letting go of old versions, embracing new ones, and understanding which version to share with different audiences (partners, friends, clients). They discuss the balance between vulnerability and aspirational storytelling, warning against creating a false persona. Héctor outlines a practical framework for brand building: develop the right mindset, identify the ideal client, communicate authentically, set up a funnel and social‑media presence, and offer a focused service. He emphasizes the role of daily habits, health, environment, and empathy in sustaining the brand journey, and he shares personal routines (nutrition, exercise, boundaries, limiting social‑media noise). The episode also tackles the common urgency of “sell now” expectations, advising to filter clients and set realistic timelines. Héctor introduces a “unique advantage” model composed of experiences, skills, talents, knowledge, connections, and personality, and explains how to blend these into a differentiator. Throughout, he uses metaphors (plant care, diet, building streets) to illustrate growth. The conversation ends with a concise piece of advice: align your interests and intuition with disciplined daily action, share ethically, and focus on impact over scale.
Chapters
Mi queridísimo Héctor, qué gusto tenerte acá en este podcast que se llama Identity: The Art of Becoming. Gracias por venir y gracias por compartir con todas las personas que nos van a ver tu experiencia tanto personal, tanto con tus alumnos. Así que gracias por estar acá.
Gracias a ti, gracias por invitarme a tu comunidad, a quien nos está escuchando. Muchísimas gracias por estar acá y por compartir justo el arte de convertirte. Qué increíble este camino que has hecho. The Identity, porque hoy más que nunca creo que sí es cambiar una identidad para convertirte.
Para producir la forma, para producir la marca, porque la marca por sí sola a veces decimos tú sí es, pero como que no me representa, no soy. A mí me pasaron muchos cambios físicos de mi vida que digo sí soy, pero internamente no soy. Tuve que haber trabajado interno porque lo veo, pero no lo trabajé.
Y creo que esa es la gran mentira, no la gran mentira que te venden. Que te venden, que solo tienes que comprar un curso, que solo tienes que comprar, ver una clase o 10 clases o 100 clases o 200, no importa, o escuchar un podcast y ya. Ahí está el secreto. Y yo creo que el secreto es la aplicación del secreto, si es que hubiese uno, y luego quedarte aplicándolo toda la vida.
Es como la dieta, la dieta, y luego soy flaco. No, la dieta cambia de estilo y tu estilo de hábitos se queda así siempre.
100%, 100%. ¿Cómo es tu vida? El otro día estaba platicando con alguien que le decía: ¿Cómo es tu relación con el dinero? O sea, la tuya, ¿cómo es? Entonces esta persona decía: Bueno, a veces viene, a veces va, hay altas y hay bajas. Y esa es tu historia. Y yo le decía: No creo que sea la misma historia, no lo sé a ciencia cierta, que tiene Kim Kardashian. La relación con el dinero de Kim Kardashian y la tuya es completamente diferente. Y eso tiene que ver Justo, por supuesto, con privilegios y todo lo que ya sabemos, pero tiene que ver también con que esa es la historia que tú consumes y te repites todos los días. Si yo volteo ahorita con Kim Kardashian y le digo: "Tenemos que conseguir 1 millón de dólares para mañana", se muere de risa.
Totalmente. Y para otra persona sería: "Ya, prefiero morir hoy".
Eso no va a pasar. Entonces, estamos en el mismo set de posibilidades. ¿A qué me refiero con el mismo set de posibilidades? Estamos en el mismo juego de la Matrix. Entonces, ¿qué está haciendo ella? ¿Cómo lo está haciendo ella? ¿Cómo está pensando? Y no porque Kim Kardashian sea una persona a la cual nos tengamos que fijar para fijar nuestros objetivos, pero las distintas realidades sí lo son. O sea, ¿qué está pensando el otro? ¿Cómo lo está haciendo el otro? ¿Qué está haciendo el otro?
Y cada historia que te cuentas determina cada cosa que estás viviendo. Y está cañón cómo a veces estamos enganchados con pelearnos con la causa externa. Es que este jefe, es que esta persona. Y el externo simplemente es un reflejo de lo que lo creamos.
100% de no hacernos responsables. Hoy en la mañana estaba viendo que en lugar de si le echas la culpa al otro, no, como por qué estoy aquí, o sea, por qué Regina no me está dando mi lugar, no, revira la pregunta. ¿Por qué lo estoy permitiendo? ¿Por qué lo estoy permitiendo yo? Yo me hago responsable de esto, de ¿De dónde estoy? ¿De dónde me coloco? ¿De lo que aprendo? ¿De lo que sumo y permito en mi vida?
Y eso es identidad. Para los que no conocen, Héctor es un súper consultor en imagen, en marca personal. Hoy nos va a venir a contar desde su experiencia con su propia marca, pero también con todas las marcas que ha creado, y además de eso es un gran, gran, gran amigo. Así que Héctor, qué gusto que estés acá y todas las súper pláticas que vamos a tener. Y lo primero que te quiero preguntar es, hablando de marca, hablando de crearla, hablando de los miedos, ¿cuáles son los miedos más que viste en ti cuando la creaste, que ves en tus alumnos? Y qué consejo te hubieras dado, cómo hubieras hecho esta marca un poquito más estratégica si lo hubieras iniciado con todo lo que sabes hoy. ¿Qué pasó con Héctor que creó esa marca?
Hoy, hoy en uno de mis programas La primera parte, y creo que tú también lo compartes muchísimo, primero es mentalidad. Crear una marca primero es mentalidad. Y aunque ahora no recuerdo, porque enlistar luego me cuesta mucho trabajo, yo creé contextos de todos los miedos que viví. Y son contextos que tienen que ver con amor propio, contextos, o sea, miedos en el contexto de amor propio, miedos en el contexto de —de habilidades, de talentos, miedos en el contexto de saber si iba a poder hacerlo, de si tenía la capacidad, de si tenía la información y la experiencia, miedos en el contexto de la exposición, miedos en el contexto de todas las dudas técnicas que tenía, miedos en el contexto de no entender nada— y compararme con el otro. Entonces tengo como miles de contextos donde voy colocando los miedos y digo: "OK, este pertenece a este". Creo que el principal miedo que tuve fue que me cacharan que yo no sabía nada. Yo ya había estudiado una maestría. Yo siempre he sido súper "ñoño". O sea, creo que ahí tú y yo compartimos muchísimo. Hemos leído todos los libros, nos sabemos toda la teoría, ta, ta, ta, ta. Yo sentía que yo no sabía nada, ¿no? Y las personas de afuera me decían: es que tienes toda la información. Yo sentía que no sabía nada. Creo que lo primero que hubiera hecho hubiera sido trabajar. Yo le llamo meterle toda la caballada, trabajar en cursos, talleres, terapia, ejercicio, lo que fuera para creer en mí y en lo que sabía y que lo podía compartir. Y número 2, en crear un método que fuera mío, porque es lo que yo comparto con las personas con las que trabajo. Si tú tienes un método que es tuyo, no puedes fallar. ¿Me explico? O sea, es tu método.
Sí, o sea, en ser tú no puedes fallar. No puedes fallar. Es como crear tu marca desde la autenticidad. No puedo ser un farsante si soy yo.
100%. Entonces, yo lo que quería era que me estaba comparando con otras marcas y quería lograr los mismos resultados que esas marcas le daban a sus clientes, a sus alumnos, a las personas con las que acompañaban. Y entonces yo, sin tener su información, sin tener su método, buscaba cómo replicar. Y al replicar, pues ni siquiera es como me estoy inspirando en, sino yo quiero lograr eso. Y entonces en la réplica, por supuesto, venía la duda.
Y la tronaba de este síndrome del impostor y de este soy tu farsante.
Sí, 100%, porque no puedo ser tú y nunca voy a poder.
No, pero tampoco quiero ser yo porque si soy yo, chiquito, con un autoconcepto de ese tamaño.
Entonces prefiero ser como una versión ahí rara que no soy yo, pero medio agarro las mejores cosas de mí, pero quiero ser tú y medio te copio las mejores cosas de ti. Y entonces ahí hay una cosa amorfa que no es marca, no, que sí es marca, pero que es una marca que no puedes sostener porque es un personaje.
Y ya que sacaste la palabra personaje, al crear una marca personal creas un personaje, integras algo de este yo más vendible. Porque ves que digo yo Regina real, es que no tengo la fuerza para mí, o sea, que digo, o sea, estoy emocionalmente destruida, no tengo la fuerza para hacerlo, pero he creado una Regina que sí, o sea, ella sí puede. Entonces cuando veo este personaje y esta fuerza, a veces me sostengo de ella y digo, a ver, tú vas a este show y ayúdame, porque a veces yo me siento un poco más destruida. ¿Qué pasa? ¿Cómo manejas tú tu personaje? Porque aparte es interesante, porque hasta creaste dos cuentas. Entonces es interesante. ¿Cómo manejas tu personaje? ¿En qué punto se integra? ¿En qué punto es tuyo más vendible? Odio esa palabra personaje. ¿Cómo funciona, Mario?
Yo te diría que no es un personaje nunca. Yo te diría que es primero Eres todo lo que eres. Y poniendo el ejemplo de Regina, la que se levanta, Regina la que tiene el compromiso, yo creo que dentro de nosotros existen miles de conversaciones. No somos solo una cosa, o sea, no somos nuestros pensamientos, sino somos la conciencia detrás de ellos. Y yo creo que esa conciencia es la que quiere crecer y quiere ir y quiere impactar y quiere ayudar, quiere ir al siguiente nivel. Quieres escalar, ¿no? Y no solamente dinero y negocios, sino en la vida. Quieres descubrir más cosas. Entonces, para mí el personaje no existe. Existe una vieja versión y una nueva versión. Y entonces, ¿qué parte de esa versión quiero compartir con estas personas? Entonces, por ejemplo, con tu pareja, ¿qué parte de lo que soy quiero compartir? Esa es una versión que solo le toca a él, ¿no? Con mi madre, ¿qué parte de mi versión quiero compartir? Que solo le toca a ella? Y con las personas que ayudo, ¿qué parte de mi versión quiero compartir que solo les toca a ellos? Porque no soy el mismo con mis amigos, no soy el mismo tú y yo platicando de ideas que se nos vienen, a lo que podría ser con mis alumnos o mis alumnas o personas que contratan mis servicios. No, no soy el mismo. Y no porque me esté cambiando, sino porque requieren otra parte de mí.
Es otro rol, es otro juego.
Es otro rol, es otro juego. Entonces yo lo vería así. Yo creo que justo la Regina que se levanta no es un personaje, es la Regina que se comprometió con esas personas y que cumple tanto con su palabra que esa versión de sí misma tiene que pararse a hacer lo que tiene que hacer y deja la otra Regina a un lado. Pero también hay una Regina que los domingos no se levanta, o un Héctor que está viendo una serie y tampoco está la otra Regina diciendo: oye, qué floja, párate, trabaja, si no... Lee un libro ahorita. Esto es parte de mi descanso. Entonces yo diría que no existe el personaje, creo que existen los roles y ni siquiera roles, como el todo que comparto contigo, no, que elijo compartir contigo.
Sí, y qué parte de mí quiero compartir en este punto. 100%.
Y también qué requieres tú desde el servicio. Yo creo que las marcas personales, lo digo mucho últimamente, estamos como si estuviéramos conectados todos a una fuente de información. Y cada quien tenemos la habilidad de tomar un poco de esa información y cruzarla por un canal. Y ese canal pulveriza la información para dárselo a otros. Tú eres el canal. Hay químicos, hay gente que dice: "Wow, la química" y pulveriza la información. "Wow, la biomecánica" y pulveriza la información. Creo que las personas, ¿cómo puedes encontrar qué te interesa?
Pues desde justo qué te llama, o sea, qué es ese interés que genuino en tu día a día, echado en tu cama viendo Instagram. ¿Qué estás viendo?
¿Qué quieres consumir? ¿Qué te prende? Entonces, eso somos las marcas personales y somos un canal de servicio. Y si al final yo te estoy sirviendo, requiero entender que el servicio no es para mí, es para ti. ¿Qué requieres de mí? ¿Cómo te puedo dar esto mejor dentro de lo que yo soy? ¿Qué sé de habilidades, talentos? ¿Qué sé de experiencias? Te va a servir para llevarte la información de mejor manera y que la puedas integrar a tu vida y transformar tu vida más rápido.
Oye, Héctor, todo esto de la marca es un trabajo muy fuerte, ¿estás de acuerdo? Porque a veces emocionalmente hay una guerra que se gana enfrente del espejo. Cuéntame un poquito, esta guerra que todos los días te levantas y luchas enfrente del espejo, ¿cuál podría ser? Esta coherencia, porque a veces yo siempre digo a mis alumnos: el reto más difícil que tengo cada vez que me paro de mi cama es ser congruente con lo que predico. Y ¿cómo funciona esta guerra que a veces, este síndrome del impostor, este ver a Héctor y decirle te amo, te creo, tú puedes, porque si no te lo digo yo, pues cómo espero que el de enfrente me lo diga y me pague si yo no me estoy dando eso? Entonces, ¿cómo generas este alimento emocional, autoestima, síndrome del impostor, identidad, para luego llegar a la cámara y decir cómo estás, amiga? Pero antes yo tuve que consumir eso que espero que tú me des. ¿Cómo funciona en ti, en tu caso?
Está bueno. Creo que lo primero que te cuesta trabajo al verte al espejo es ser empático contigo mismo. O sea, la empatía.
No ser tan duro. No ser tan duro.
O sea, otra vez, eres un ser humano, ¿no? Y elegiste ser mentora, elegiste ser mentor, elegiste ayudar a otros con lo que sabes. No necesariamente tienes que seguir tu propio libro todos los días de tu vida. ¿Me explico? Esa empatía creo que es lo más complejo de integrar a tu cuerpo, de integrar a ti mismo. Para mí me ha costado muchísimo, como crear contenido, ¿no? Es como, no estoy creando contenido y entonces Yo me llevo a lugares súper oscuros, o sea, me tiro, o sea, como me subo, me tiro. Y es como, ¿cómo te atreves siquiera a salir a decir que A, B y C si tú no estás generando contenido? Y muchas otras cosas. Entonces creo que primero la empatía. ¿Y cómo la resuelvo? ¿Cómo he aprendido a resolverla? Generando hábitos saludables. O sea, para mí las rutinas saludables me han ayudado a sentirme lo más cercano a un superhumano. Alimentarme bien, hacer ejercicio, dormir bien, cuidar mi salud mental, cuidar mi salud emocional.
Decirle que no a las personas porque necesito tiempo para mí.
Elegir con quién comparto. Hace no mucho, hace 3 días, me salí del grupo de mis mejores amigos. No porque no los quiera, los amo, son mis mejores amigos, es un grupo que llevamos toda la vida, está increíble, solo yo ya no podría estar ahí. No porque se dijera algo o no se dijera nada, da igual. Estoy buscando concentrar mi energía en las cosas que importan. Entonces meterme a Instagram o meterme, porque estaba en Instagram bien, y en WhatsApp, meterme a Instagram y a WhatsApp y tener 60 mensajes no es como elijo hoy.
Y aparte drena porque no los ves, pero entonces soy mal amigo porque no me importan.
100%. Entonces escribí un mensaje súper lindo, hablé con cada uno y les dije: Oye, me voy, pero aquí estoy. O sea, si van a hacer una comida, invítenme. O sea, no es que no quiera estar, pero quiero tener un contacto directo porque quiero nutrirlo así. Entonces entender eso, hacer esas rutinas saludables, entender que todo lo que eliges para ti te está nutriendo, es como una planta. No, si estás creciendo una planta, ¿en qué te fijas? Te fijas en dónde la acomodas, el sol que le da, la tierra que le pones, el agua que le pones, ¿no? El tiempo de sombra que va a tener. Y si la planta se empieza a morir, a secar, no culpas a la planta, no dices: «Maldita planta tonta», sino empiezas a buscar en el entorno. ¿Qué está pasando en el entorno? ¿Está dando mucho sol? ¿Hay una plaga? No, y empiezas a resolver el entorno antes de resolver a la planta, porque la planta se va a resolver cuando se resuelva el entorno.
Gran ejemplo, O sea, señores, apunten este ejemplo porque creo que es gran ejemplo para dejar de decir es que yo siempre. No, no es que yo siempre, es que el entorno te dice qué va a pasar contigo. Todo lo que hay a tu alrededor determina lo que eres. Qué fuerte, Héctor.
Entonces cuidas tu tierra, cuidas tu agua, Cuidas tus vitaminas, cuidas el tiempo que te da el sol, el tiempo que te da de sombra, ¿no? Dónde te colocas.
Es bien difícil. Para mí, yo creo que lo más difícil de crear una marca es, y no sé si estés de acuerdo con esta frase, pero algo en ti muere para que crezca una nueva versión. Y a veces dejar ir eso, porque aparte hay un beneficio secundario siempre. Entonces dejar ir el beneficio, dejar ir esa parte de mí que me sentía cómodo y seguro para crecer algo nuevo y Soltar lo que me daba identidad, me daba aprobación, me daba pertenencia, le decía un poco al mundo quién era para crear algo nuevo. Y a veces ese vértigo, ese vacío, ese brinco que estás dando puede causar irte del grupo de tus amigos. Pero en 10.000 acciones más lo damos. Ese brinco, ese salto de valor, a mí se me hace bien difícil cuando las personas empiezan a crear su marca.
Creo que hay una cosa que acabas de decir que es muy cierta. Y hace un par de días posteaba algo en Instagram. Que decía: "Un saludo a todas las versiones del pasado mías que me ayudaron a llegar acá, ¿no?" Y que si no se hubieran quedado ahí, yo no seguiría aquí. Y creo que la manera más fácil de ver esto siempre es en las relaciones, ¿no? O sea, como, si yo lo veo con mis exnovios, tal vez yo me pude haber quedado, ¿no? Modificarme hacia lo que se necesitaba para continuar en esa relación. Yo no estaría donde estoy hoy emocionalmente, con esta claridad emocional, salud mental donde estoy hoy. No, esas relaciones ya no me estaban aportando. Sí, las versiones tienen que morir, pero morir con honor. Cuando uno se acostumbra al cambio, Rey, y esto tú impactaste mucho una vez que me dijiste algo que fue Y yo luego lo llevé a otros lados. Es como, la vida te entrega paquetes, ¿no? Y los paquetes, tipo Amazon, llegan y algunos los regresas y algunos sí son tuyos. Y tú decides si quieres abrir luego luego qué hay en el paquete o quieres esperarte a abrir 6 meses después. Pero no sabes qué hay adentro y eso puede explotar, se puede echar a perder o puede salir un monstruo de ahí adentro. Creo que la mayoría de las personas, por conservar lo que tienen hoy, y por no enterarse qué viene, no abren el paquete. Y cuando lo tienen que abrir, la explosión es mucho más catastrófica de lo que pudo haber sido en el momento de abrirlo. Porque tienes tiempo para pensarlo y acomodarlo. No abres el paquete y haces que explote, saber qué va a pasar rápido, y no pierdes mucho más ahí.
Claro.
Entonces sí, creo que esas versiones se van quedando como en el pasado. Yo soy muy, muy Swiftie. Muy fan de Taylor Swift. Y creo que algo que le admiro mucho a Taylor es justo estas eras en las cuales ella misma se va transformando. No, no te debo ser la misma del disco pasado. Si ya no me quieres consumir, no me consumas, me da igual, pero no te debo ser la misma. Ya no te gusta mi música, me da igual, no te debo ser la misma porque esa era en ese momento de mi vida. O sea, no me pidas que saque la misma canción country de cuando tenía 18, ni me pidas que saque canción de venganza como cuando tenía 25. Escucha quién soy hoy, aprende quién soy hoy. Entonces, creo que sí, creo que justo le vas dando paso a una mejor versión. No, ni siquiera mejor, a una versión que integra todas las versiones y que por tanto viene de muchos fracasos, pero también de muchos éxitos y viene de experiencia. Entonces, Una de las mayores mentiras y fraudes del desarrollo personal y de la marca personal es que lo puedes hacer rápido. Puedes aprender rápido, pero no te puedes convertir rápido.
Eso no existe. ¿Cuánto me cuesta 10 kilos menos para mañana? No, es que no pasa. O sí.
No te quitamos un brazo. No, o sea, ella hay 10 kilos menos. No, pero si quieres esa versión trabajada, no sabes a mí cuántas personas me llegan a decirme: ¿Cuánto por ser Marta de baile? Y yo: OK. O sea, en dinero mucho, pero en trabajo de años aplicado más. O sea, la mujer lleva toda, desde que yo me acuerdo, yo era chiquito y ya estaba en televisión dando tips. En vez de tips, no. Todo lo que ha hecho ha ido sumando a la marca que soy. Ser Marta de Baile o ser influencer de un día a otro no es sostenible. O sea, tener una marca de un día a otro no es sostenible porque ni siquiera entiendes qué estás haciendo y cómo estás impactando. ¿Se entiende?
Es un poco emocional que debes de tener. A la primera te truenan y te truenan bien rápido. Cañón.
O sea, no tienes la experiencia. Y la experiencia viene de los fracasos, la experiencia viene de los errores. Y de ahí entonces, de la experiencia también vienen los aciertos.
No sabes cómo me peleo, y más en este punto de mi vida, con la gente que me dice: "Rey, quiero crear mi marca, pero necesito vender en un mes." "No, es que no me compres." O sea, se me hace como esa urgencia vender y se me genera un conflicto enorme. El "te contrato ahorita, pero ya quiero vender, pero quiero sistematizar mi contenido." ¿Cómo manejas esa urgencia que a veces vemos en las personas de "lo quiero ya, o creo instantáneo. ¿Cómo le hace?
Tengo un filtro enorme para evitar ese tipo de personas. Las personas que, fíjate, una prima mía me acaba de marcar hace unos días. Ah, OK. Una prima mía me acaba de marcar hace unos días para decirme que quiere poner, o sea, tiene el capital suficiente y quiere poner 3 negocios. Que le den dinero y ella ya no tenga que trabajar. Y le dije: wow. O sea, yo lo que haría sería invertir en otros negocios que ya funcionan. No, no, no, quiero que sean míos. Y yo: no creo que sea tan posible así de rápido. O sea, como poner 3 negocios y levantarlos. No creo que sea tan posible así de rápido. Y creo que Ese es un error que creemos. O sea, yo lo veo, un negocio para mí me parece simple, que es a lo mejor vender tacos de canasta en las calles, ¿no? Creo que es algo que yo podría hacer. Cocinas tacos de canasta, los pones y sales. Pero hasta para eso hay una inversión de tiempo. Tengo que entender cómo hacer los tacos de canasta, tengo que entender cómo cubrir los tacos de canasta para sacarlos y que no se me enfríen durante el día, cómo hacer las salsas, que es el secreto, comprar mi bicicleta, ponerle la canasta, irme a buscar pulsar la esquina, ¿no? Y ver si vendo.
Y luego pelearme con el de al lado que dice: esta es mi esquina, esta es mi zona.
Y cómo voy a agarrar esa garra para poder estar en el juego y ganar también reputación de que mis tacos están buenos, ¿no? Entonces creo que justo hoy lo que a mí me sucede es que yo ya me dejé de pelear. O sea, a mí me dices: es que yo quiero vender mañana. Y te digo: no soy yo. Porque no soy yo, ¿me explico? Y entonces lo que sucedió es que tengo ahora casos de éxito al por mayor basados en algo verdadero. Exactamente, porque no soy yo. A lo mejor hay alguien que te puede ayudar a eso, es seguro, hay alguien que te puede ayudar a eso. No soy yo. O sea, yo cuando inicié mi marca, y tú lo sabes, nosotros llevamos trabajando en esto, ¿qué? ¿7 años? Casi. O sea, yo real, al principio No podía vivir de mi marca, pero sabía que iba hacia allá. Entonces no podía exigirle a nadie que me diera dinero al otro día. Y mira que yo creo que soy alguien muy ambicioso y recursivo. O sea, yo empecé a ganar muy rápido dinero. Mi marca siempre estuvo en números verdes, pero no lo que hoy, el impacto que tiene hoy.
Ni lo que podría mantenerte en ese momento el estilo de vida que querías. 100%.
Entonces Creo que justo hay una mentira absoluta allá afuera de personas que por vender dicen que te pueden tener vendiendo en tiempo rápido, así sin invertir, sin hacer nada, sin solamente tomando el curso y tomando acción. No creo, no creo. Te voy a decir por qué, porque veo muchas personas frustradas, porque seguro hay casos, no estoy diciendo que no, seguro hay casos, pero llegaban con otro mindset.
Es como ahorita que tú das muchas clases de cycling, o sea, No solo es tener el know-how y ven y párate. Hay veces es ya no quiero, ya no puedo. Hay muchas cosas mentales que ganar solo haciendo, solo de hacer el trabajo. 100%.
Y no estamos dispuestos a invertir el tiempo. Eso está cañón. No estás dispuesto a invertir el tiempo que requiere volverte experto en algo. Si yo algo le admiro a Marta de Baile, y es algo que lo repito, te guste o no te guste la marca de Marta de Baile, Es el tiempo que le invierte. Para empezar, tiene 4 horas diarias de contenido grabado en el radio. Y llega y hace YouTube. Y tiene como 4 o 5 horas de contenido de YouTube a la semana. Y además tiene conferencias, va y hace podcasts, ta ta ta ta ta ta ta. O sea, por supuesto es una gran marca. Porque está poniendo el contenido allá afuera y obviamente hoy entiende el impacto que tiene su contenido. Si tú no entiendes a quién estás impactando, cómo lo impactas, que eso ya es básico, y sales a probar el mensaje, es que no va a pasar. No.
Y si alguien te ve de frente y dice: mira Héctor, yo no tengo una marca, pero veo que hay beneficios de crearla, cuéntame, ¿valdría la pena? ¿Qué beneficios ves? ¿Qué crees que hubiera pasado con muchas personas en la vida profesional sin el apalancamiento de la marca? ¿Crees que realmente vale la pena apalancarte en una marca personal?
Por supuesto. O sea, creo que hoy en un mundo digital, que aunque, a ver, no le quito que nos estamos viendo y tal tal tal, pero—
Pero ¿cuántas veces nos podemos ver así? ¿Cuántas veces estás tocando al otro y te da gusto lo que ves en redes sociales y generas que le va bien o mal en su vida por lo que ves en redes sociales?
100%. A ver, con alumnos que tengo que están iniciando a generar marcas personales y que llegan y dicen: es que yo trabajo en el mundo corporativo. ¡Qué increíble! Y esto siempre lo robo de ti, que es: haz las cosas bien y deja que los demás se enteren. Entonces, ¿por qué no estás volviéndote el dueño o la dueña de tu narrativa? Hoy las personas primero te ubican en el mundo digital y luego te ubican en el mundo físico. Te puedo decir que en un porcentaje, el 80% de las personas que yo conozco que tiene una pareja hoy, primero se conocieron en el mundo digital. Bumble, Tinder, lo que tú quieras, no, Facebook, Instagram, no me importa. Primero el mundo digital.
La foto de WhatsApp de te voy a presentar a fulanito.
Primero digital, no. Número 2, si me dices oye, te voy a recomendar a alguien que te va a ayudar a lo que tú quieras. Ah, pásame su Instagram. Primero te conozco en el mundo digital, te busco en Google, te busco en Facebook, no busco qué hay de Huella Digital en el mundo de ti. Primero me informo a partir de ahí. Entonces, no tener una marca personal es no tener una narrativa en este mundo. Es como puedo inventar lo que yo quiera de ti. Y además, si personas que consumimos primero el mundo digital, vamos y buscamos, tal vez me estoy haciendo una idea completamente errónea de lo que eres y de lo que me estás compartiendo. Justo mencionabas hace ratito como tienes como dos Instagrams y yo me di cuenta de eso. En mi Instagram personal yo quería reflejar quién soy desde la otra parte de mi vida, lo que me gusta, ¿no? Y entonces dije, aquí también tiene que haber inversión de tiempo, tiene que haber inversión de fotografías, Tiene que haber inversión de cómo me comunico, porque quiero pasarte. Yo sí quiero pasarte mi Instagram y decirte, ah, mi Instagram de trabajo, @héctorhugo.mx. Buenísimo. Y tienes personal, sí, soy.héctorhugo.
Y que digas, güey, qué cool, qué padre. Exactamente.
O sea, mi marca es una cosa que está vinculada también a esta persona, no, pero esta persona también, sin la marca Está comunicando quién es. Te digo lo que me gusta, te muestro lo que me interesa, lo que me hace reír, ¿no? Otro ángulo de mí mismo que está ahí. Entonces, si tú me buscas, puedes tener más un 360 de lo que puedes esperar cuando me conozcas en persona, porque primero me vas a conocer por ahí, seguro.
Qué fuerte, ¿no? Para todos los que nos ven, si te ven ahorita en redes sociales, ven tus fotos, ven tu Instagram, ¿qué estás comunicando? Es, oye, Héctor, si le pides un par de tips a las personas que nos están viendo, de cosas que tal vez tú aplicas o crees que tus alumnos apliquen, que hacen estratégica una marca, que hacen que le puedas dar ese upgrade, que dices, si yo tuviera que empezar, Regina, sí o sí esto te lo tendría en orden y en regla para poder jugar el juego y el día de mañana pensar en vender.
Fácil, trabajo en mentalidad primero, constante, diario, siempre estar consumiendo algo que te sume. No, creo que el tiempo que dedicas, y no al descanso, o sea, la Regina y el Héctor que se ven su serie, está bien, pero tienes que tener un espacio siempre para seguir trabajando tu mentalidad. Esa es la vida, es un maratón, no, y todavía no llegamos al kilómetro 39 y ya ando fallando. Entonces necesitas prepararte herramientas, eso número 1. Número 2, el trabajo de marca, que tiene que ver mucho con el cliente. ¿A quién vas a servir? Y ahí hay miles de maneras de hacerlo. No me quiero meter en eso porque puedes buscar cliente ideal y vas a tener 300 views y ángulos de eso, ¿no? Pero luego viene lo más interesante y lo más importante: ¿cómo comunicas quién eres? Que eso es pura imagen. Y después diría que un embudo, una red social, un servicio para iniciar. Enfoca al 100%. Saquen tiendas, el embudo, la red social y el servicio. Y ya cuando ya quede pulidísimo, que se lo puedas decir: oye, Regina, ¿me lo operas? Véndelo tú y yo me voy a hacer otro. Solo ahí empiezas otro, otro embudo, otra red social, porque si no Haces y abandonas, haces y abandonas, haces y abandonas. Y es como construir calles. Y entonces empiezas a construir la calle, abandonas, empiezas a construir la calle, abandonas, calle abandonas. Y dices: es que no tengo ningún camino que me lleve a Santa Fe. Pues no, hijo, porque todas las has abandonado. Tienes medios caminos.
Y aparte es con lo que más te lleno hoy día clientes que tienen medios caminos. Medio que me tomo unas fotos, medio que tengo estos videos, medio que alguien me hizo un diseño y medio que nada funciona. Y volver a iniciar se genera una frustración inmensa. Cañón.
Y además llegan clientes así que están frustrados y exigen resultados de alguien que ha construido toda su vida caminos. Eso es lo que está cañón. O sea, tú tienes media calle, pero media calle, y te estás comparando con la marca que tiene las autopistas de Estados Unidos y ya las construyó a mano. Entonces, no que no puedas, pero a chamba, enfréntate a construir una calle. Enfréntate a que va a haber un cerro y ahora, ¿qué hago con mi calle? Y no abandonas, ¿no? Ok, si ya tengo esta calle y necesito continuar, pero si para allá rodeo el cerro, me voy por arriba, exploto el cerro, ¿qué voy a hacer? Porque si empiezas a trabajar en enfoque, vas a encontrar soluciones y optimizaciones a eso que ya tienes. Y es algo que dice Juan Lomana todo el tiempo, ¿no? Optimizar o morir. Y la optimización es enfoque. Es como a ver qué falló ¿Cómo lo optimizo? ¿Qué falló? ¿Cómo lo optimizo? Porque entonces vas creciendo servicios. Yo te puedo decir que hoy tengo un servicio que se divide en 6 servicios. Solo un servicio.
Te vendo una cosa, punto final. Eso es lo que hago.
Yo hago viajes México-Acapulco, nada más. Oye, Guadalajara no tenemos la ruta.
Cuando la tenga, con mucho gusto te la ofrezco. Pero ir improvisando y creando un nuevo servicio por cada persona que me llega no funciona. México-Acapulco.
Y si quieres te acerco a Cuernavaca. Yo hago paradas en Cuernavaca, quien se quiera bajar. Pero yo hago México-Cuernavaca-Acapulco, listo. Pero mi servicio completo es México-Acapulco. Espero un día poder hacer México-Tokio.
Hoy no lo tengo. Y poner paradas en diferentes lugares.
100%. Yo durante mucho tiempo buscaba mi diferenciador en: "Es que Adel canta increíble, o sea, ¿yo qué hago?" Ya sabes, o sea, ¿yo qué hago bien? Porque pues soy buen comunicador, pero también soy empático, pero tampoco soy el más empático del mundo, ni el más comunicador del mundo. O sea, ya sabes. Entonces, ¿de dónde saco mi diferenciador? Y él lo desmembra en 6 partes. Habla de las experiencias, las cosas que te han pasado en la vida, lo que has vivido diferente a otros, ¿no? Entonces, experiencias que te han transformado y que pueden transformar a otras personas. Habilidades, cosas que por experiencias has aprendido. Talentos, estas cosas por las que ya vienes propenso. Conocimientos, ¿qué conocimientos tienes que los otros no? O tienes una mayor escala en esos conocimientos. Conexiones, ¿con quién te conectas? Que es más fácil, no es lo mismo ser comunicador hijo de Michelle Obama que comunicador hijo de Marta de Baile. No es lo mismo, ¿no? O abogado. O sea, los caminos son diferentes y se abren cosas diferentes. Y por último, personalidad. Entonces, para mí entender el diferenciador desde la ventaja única me hace todo el sentido, porque lo que tú eres y has vivido, con tus habilidades, talentos, experiencias, los conocimientos de aquello que te interesa, tu personalidad y tus conexiones metidos en una licuadora, te hacen ya tener una ventaja única y un diferenciador específico.
Que incluso cuando esté alguien mejor que tú al lado, no importa, yo tengo algo que el de enfrente no tiene, aunque sea mejor.
Brandon Bouchard dice en una que había, estaba a punto de dar una conferencia y no sé si recuerdas, no sé el nombre del hombre que perdió la mano en la película 29 días o 27 días, y él pierde la mano como haciendo hiking y estaba enfrente de él a la conferencia —Y dice: «Y luego seguía yo». ¿Y ya qué dices? O sea, él perdió el brazo, yo no perdí nada, no tengo nada. O sea, pues sí tuve una situación económica medio apretada, pero tampoco la peor. Y entonces a partir de tu ventaja única se convierte en tu diferenciador. ¿Por qué? Alguien alguna vez me dijo, estaba generando una marca que ayudaba a personas con sus finanzas. Y dice: «Pero no puedo ayudar a personas que estén en deuda, porque yo nunca he vivido deuda. Entonces no te puedo ayudar porque no te entiendo. Y alguien que ha estado súper en deuda y la overcome, o sea, se fue hacia el otro lado, va a entender mejor a esas personas que a la persona que llega y nunca ha tenido la necesidad o nunca ha estado en estado de deuda. Entonces, tu ventaja única se convierte en lo que eres. Si realmente identificas lo que eres, Entonces puedes conectar con el otro. Y venía leyendo, hay una cuenta que me encanta en Instagram que es muy pequeña, que se llama Words Are Vibrations, y justo él dice como: si tú hablas desde tu auténtico ser y te vuelves vulnerable, tal vez no vas a conectar con todos, pero vas a conectar con los correctos.
Y eso es una gozada. Y aquí viene una duda: esa vulnerabilidad de la que a veces queremos hablar en redes sociales, conectar en redes sociales, ¿cómo las compensamos con aspiración para no simplemente ser la persona que "estoy igual que tú sufriendo lo mismo"? O sea, ¿cómo le hago para jugar el juego de la aspiración, para no tener mil amigos en redes sociales que no me pagan porque piensan "soy igual que tú, soy igual que tú"? Y en un mundo para pagarte, tengo que decir "no soy igual que tú, tú estás donde quiero estar". 100%. O sea, yo a mi amigo le doy mucho un café, soy igual que tú. Pero si al que quiero pagar le digo te pago porque no puedo presentarme contigo a tomar un café. Como ese juego vulnerabilidad a veces hace un tema con el que yo tengo que tratar mucho con mis alumnos.
Yo creo que la aspiración se confunde con generar un personaje que dice tener más de lo que tiene. Ya sabes, como ¿Le puedes pedir a mi guardaespaldas que se quite de ahí? Ok. Y no hay nadie atrás, ya sabes. Esa es la aspiración. Ya ahí se confunde la aspiración. Aspiración es entender dónde estás en presente y ayudar a tu yo del pasado. Yo así lo entiendo. O sea, yo estoy haciendo todo lo que yo estoy haciendo, y te preguntaría si tú. Y me hubiera encantado encontrar mi programa cuando yo inicié. Me encanta.
O sea, daría mi vida. Cuánto tiempo, dinero, energía me hubiera ahorrado al mil.
Ah, sí. O sea, como esté estructurado hoy, me hubiera encantado encontrar un Héctor que esté así y decirle cuánto cuesta y que me hubiera ayudado a llegar a donde está él hoy.
Esa llamada que me hiciste en Argentina hace muchos, muchos años, que yo te hubiera dicho: mira, te enseño. Es este punto que me lo dio la Regina de muchos años después. Allí está. 100%.
¿Te acuerdas de esa primera vez que hablamos?
Me acuerdo perfecto. O sea, eres de las pocas personas que me acuerdo perfecto mi primer acercamiento. La verdad es que con la mayoría se me olvida, pero contigo lo tengo tan claro porque yo quería vender un producto, creo que estaba menos $100, no me compraba nadie. Llevaba un año ando contigo en redes sociales, nadie me compraba. Y tú me marcaste por el producto, dije qué raro que me lo quiera comprar, pero bueno, es una llamada, entonces no, relax, no te lo quiero comprar, quiero que me cuentes. Fue como, claro que me acuerdo nuestro acercamiento.
100%. Fíjate que Entonces eso, la aspiración es eso, la aspiración es entender a quién le estás ayudando. Y yo creo que tu manera más cómoda de ser aspiracional es voltear. O sea, el Héctor de hoy es admirado por el Héctor de cuando inició. ¿Me explico? El Héctor de cuando yo inicié le hubiera comprado a este Héctor. Se lo hubiera comprado si lo hubiera encontrado. Creo que esa es la aspiración. Entonces la vulnerabilidad viene de voltear con ese Héctor y decirle: Yo estuve ahí, brother, de voltear y decir: yo no podía vender un producto de $100. Mi primer producto, rey, costaba $19 y metí creo que 60 personas. Mi primer producto, así la rompí. 60 personas, $19. Yo ya era rico. O sea, yo ya, agárrense, marcando la bolsa. Y yo: disculpa, ¿dónde vamos a invertir? Porque esto va para arriba. No sabes todo el aprendizaje que han pasado 5 o 6 años para que yo llegue hasta acá. Entonces, tener esta claridad que tengo hoy, no necesito inventarme más claridades ni necesito inventarme más números de facturación. Necesito ser quien soy para que quien está allá atrás conecte conmigo. Allá atrás me refiero atrás en mi calle, no en mi camino, no atrás en la vida. Y entonces, eso es vulnerabilidad, y eso entonces es aspiración. ¿A quién vas a ayudar desde donde estás hoy? Porque creo que justo si la aspiración la hacemos falsa, empiezas a vender promesas que no puedes cumplir, y el síndrome del impostor te ataca, y empiezas a tener personajes o empiezas a tener marcas frustradas porque no les estás cumpliendo lo que dices que les vas a cumplir. Porque dijiste que nos ibas a juntar con Anaí en el RBD y ni siquiera Conoces a ninguno de los personajes.
Está súper fuerte, está súper fuerte el ver que aparte, cuando vendes lo que vendes, aunque puedas cumplir, a veces la persona no está lista para cumplirlo. Y que a veces te paras por el 10% que sí tiene resultados. Claro.
Y tienes que entender también entonces, creo que parte de lo que tenemos que hacer los negocios de marca personal es entender desde dónde podemos tomar al cliente. ¿Cuál es tu punto máximo hacia atrás y cuál es tu punto máximo hacia adelante para realmente ayudarlo?
Y entender que al final es un proceso más con ellos que contigo. A veces así funciona como la dieta, es un proceso más conmigo que con la dieta. La dieta funciona, tal vez yo no estoy lista para que funcione para mí, pero las dietas funcionan sí o sí. Hacer ejercicio funciona.
Entender que no eres el resultado de tus clientes también, ni el mejor ni el peor. Yo no soy el resultado de mis clientes, yo tengo resultados.
Ni soy mi producto, es parte del arte. Soy el artista que está jugando en un proceso de vida.
Entonces entender eso te ayuda a poder impactar de manera correcta a quien tienes que impactar. Y eso es servicio. El servicio no está al servicio del ego, de ti, de que te vean y lleguen y te aplaudan. Gánate el aplauso. ¿Quieres el aplauso? Gánatelo sirviendo. O sea, yo hoy tengo mentores, tú siendo una de ellas, o sea, mis amigos mentores, mentores a los cuales les he pagado, que se llevan mi aplauso. Venir a este podcast para mí es un honor. Este es mi aplauso para ti.
¿Me explico? Al contrario, es el honor tenerte acá. Es espectacular escucharte, no me van a dejar mentirlo.
Pero eso, o sea, gánate el aplauso. ¿Quieres el aplauso de alguien? ¿Quieres que alguien te admire? Sírvelo. ¿Cuántas veces no he marcado desesperado y decirte reordenar mis pensamientos? ¿Cuántas veces no lo hemos hecho? Esto es un ida y vuelta. No. Entonces, ¿te has ganado el aplauso de las personas ese que quieres recibir? Porque si no es ego, si no es conseguirlo desde ahí, no está sirviendo realmente. Te está sirviendo a ti por medio de ellos, no al revés. Pero no es escalable.
Exactamente. Y Héctor, para todas las personas que nos están viendo, si tuvieras que darles un último consejo final para que se lo lleven directo y digas: este es el mensaje que quiero que se lleven de mí, Porque hay personas aquí interesadas en crear su marca, interesadas en crecer, interesadas en tener luz, interesadas en ser vistas, interesadas en ser escuchadas. Hay personas aquí que dicen: quiero que me vean, pero también quiero verme a mí mismo porque hace mucho tiempo tampoco me he visto.
Entonces, si tuvieras que dejarlos con un consejo final, les diría que tus gustos, intereses e intuición multiplicados por la disciplina de ir tras ellos es el camino correcto. No te pierdas buscando un negocio que dé más dinero, no te pierdas buscando un negocio que si yo hablo de esto hay más. La magia está en hablar de lo que necesitas hablar, de lo que quieres, te gusta hablar, te interesa hablar. Y eso, encontrar un impacto en el otro, si lo multiplicas por disciplina. O sea, esto de estar aquí y poder estar contigo, si yo volteo hacia atrás, solo es repetición aplicada. Es levantarme todos los días, y hay días que no lo logro, Hay días que digo: hoy no se hizo. Pero busco hacerlo. Busco generar un pequeño contenido. Busco generar un pequeño contacto, un pequeño enlace, algo para continuar en el camino de la construcción. Entonces eso, creo que si ya estás claro de qué quieres hablar, solo multiplícalo, porque además es algo ético y es algo que yo repito mucho. Si tú estás sentada en información, si tú estás sentada en algo que le puede ayudar al mundo, es ético que lo pongas allá afuera.
Es el acto más egoísta que cierres la boca.
100%. Cético que lo pongas allá afuera. Y si necesitas que haya mil personas para hablar, perdón, pero lo estás haciendo por ego. Porque si impactas a una persona, a una persona, te lo pongo, por ejemplo, con mis clases de cycling, ¿no? Hay 15 bicis, 15 bicis, una hora. Hay personas que salen transformadas. Yo no podría decir, solo 15, o sea, no hay más, no podemos ponerlo en internet para que lo vean más. No, brother, aquí hay 15. Y si 15 te parece poco, es que no estás entendiendo absolutamente nada. Y que de verdad no te mereces entonces la audiencia de millones, porque entonces no vas a poder entender el impacto ni contener el impacto que estás provocando.
Entonces, y nunca va a haber una llenadera porque lo va a hacer un millón. ¿Cómo? Yo debería tener 14 millones.
Y no te haces responsable. No, entonces es eso, es gustos, intereses, tu intuición multiplicado por disciplina diaria, todos los días, siempre, en las noches dormido.
Héctor, eres lo máximo, te súper agradezco haber estado acá. Por favor, no dejen de ponernos en los comentarios dudas que tengan, que te encantaría que Héctor te contestara, porque estoy segura que luego ahí se meterá a checar. Y gracias por estar acá, gracias por compartirnos un poquito de este proceso, porque te estaremos viendo, porque esto es un viaje a largo plazo. 100%. Así que muchísimas gracias.
Gracias a ti por invitarme. Te quiero.
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