En este video, Regina Riggi, consultora de imagen estratégica, explica en detalle la diferencia entre ser influencer y tener una marca personal. Señala que ser influencer se basa en la capacidad de influir sobre una audiencia grande, monetizando a través de alianzas, patrocinios y el simple hecho de mostrar productos, sin una estructura formal ni necesidad de una estrategia de marca clara. Por otro lado, la marca personal se centra en construir una reputación profesional digital coherente, basada en la percepción que se desea proyectar, y puede monetizarse mediante un modelo de negocio replicable, incluso sin grandes cantidades de seguidores. Riggi destaca que ambos caminos pueden combinarse, por ejemplo mediante acuerdos de afiliación donde el influencer recibe una comisión por recomendar la marca personal. Subraya la importancia de elegir entre estos caminos según los objetivos a diez años y el estilo de vida sostenible que se desea, priorizando la calidad de la comunidad y la claridad de la propuesta de valor sobre el número de seguidores. Concluye invitando a reflexionar sobre cuál de los dos enfoques se alinea mejor con los objetivos personales y profesionales.
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Hola, ¿cómo estás, mi querido estratega? Me llamo Regina Riggi, soy consultora en imagen estratégica. Me han estado preguntando muchísimo: ¿cuál es la diferencia entre un influencer y una persona que tiene una marca personal? Yo siempre digo que lo que yo enseño no tiene nada que ver con ser influencer. Se trata de ser bueno, parecer bueno y que te paguen como tal. Se trata de crear una imagen profesional digital, pero eso no tiene que ver con ser influencer, tener 10.000 seguidores. Ahora, no digo que ninguno de los dos esté mal. Yo creo que los dos simplemente son caminos que se pueden juntar. Puedes tener ser influencer con marca personal, o simplemente puedes ser un influencer que gane dinero de su reputación, de las alianzas que tiene, de los seguidores, de a veces el chisme. O sea, al final el tema de ser influencer a veces es mucho más rico, más relajado. ¿Por qué? Porque no hay tanto una estructura. Al final, si hago cierta alianza con una marca, me puede pagar y Y lo que más vale de mí es el alcance que yo tengo y cómo puedo monetizar todos los seguidores que tengo. Los podré monetizar con alianzas de productos, los podré monetizar por medio de simplemente usar una ropa y decirles: vean la que usé. Hay mucho que usar porque lo que es influencer es tener la influencia sobre los demás. Me ven, creen en mí, les gusto y me copian. Es interesante el tema de los influencers. Lo que yo hago no tiene nada que ver con el tema de los influencers, pero creo que es un gran negocio Hay un gran nicho y sobre todo hay un gran poder en quien sabe ejercerlo. Ahora, es muy diferente lo que es la marca personal, porque la marca personal muchas veces no monetizas de todo el alcance que tienen los influencers. De hecho, la gran alianza es cuando tengo una marca personal con un modelo de negocio replicable y me asocio con un influencer y hacemos un tema de afiliados. Él simplemente por recomendarme se lleva al menos el 50% de lo que yo estoy vendiendo y hay un win-win muy importante. Pero el tema de la marca personal es diferente a ser influencer. La marca personal habla de esta reputación profesional digital. Muchas veces, y esto es importante que yo te lo diga, no necesitas tener redes sociales para tener una marca personal. Este es el primer click que hay. No se necesitan unas redes sociales para decir soy profesional, me manejo profesional, mi comportamiento, mi apariencia, mi comunicación, mis ambientes, todos están ligados a una percepción que yo quiero y me ven de cierta manera. Ahora, es muy probable que en esta era, si yo ya tengo una marca personal, me ven como tal, me ven como cierto referente, me convenga 100% llevarlo a una marca personal digital que lo potencie. Me convendría el día de mañana asociarme con muchos influencers que tienen tal vez a la audiencia que yo quiero tener, y ellos tienen variedad de cosas que pueden vender, o a veces no tienen ninguna. Y yo tengo una muy clara que se puede monetizar. Yo, Regina, tengo una marca personal. Tengo una marca personal donde todos los mensajes que envío van en congruencia con lo que quiero mandar. Tengo una marca personal que genera una reputación a largo plazo, que tengo una audiencia y que tengo algo que venderles a mi audiencia. No soy una influencer, no tengo pensado los próximos años ser una influencer, pero sí que lo que tengo que decir le llegue a las personas correctas, en el momento correcto, en el dolor correcto, para poder convertir. Y para poder ayudarles a eso. Creo que muchas veces la marca personal lo que hace simplemente es todos los mensajes que tienes y que envías en la vida los unifica, les da un enfoque para que puedas comunicarlo de la forma correcta, para que puedas tener el impacto correcto. Es divertido cómo hay un punto donde el influencer puede tocar la marca personal y la marca personal puede tocar al influencer 100%, pero también hay que tener claro que a veces el pensar en influencer lo dejamos ver súper alto. Cuando yo tenga 100.000 seguidores, cuando yo tenga— y por eso hace que nunca empecemos. Es que de aquí a que yo empiece, de aquí a que yo tenga ese alcance, esa audiencia, me conviene no empezar. Lo vemos muy lejano. Si no, el tema de la marca personal, yo conozco personas que pueden hacer un millón de dólares con 1.000 seguidores, pero son 1.000 personas en mi comunidad que que conectamos, que hacemos negocios. O sea, quiero que veas que la marca personal lo vuelve un poquito más terrenal, lo vuelve un poquito más: oye, tal vez yo no tengo el súper cuerpazo de los influencers, el súper sentido del humor, no tengo los contactos, no tengo el dinero, pero tengo mucho conocimiento, pero tengo una carrera profesional, pero tengo algo dentro que puedo aportar a los demás, y eso lo puedo trasladar a una marca personal. ¿Qué te gustaría a ti más? ¿Crear todo el tema para que te vuelvas influencer o crear todo el tema para que tengas una marca personal? Ninguno está bien, ninguno está mal. Simplemente hay que darse cuenta que no van de la mano. Hay personas que tienen una marca personal que no son influencers, y hay influencers que no tienen una marca personal y simplemente están teniendo influencia y comunicando mensajes sin una estrategia clara de lo que quieren. Yo siempre he pensado que al final lo que hay que tener claro es el éxito en los próximos 10 años, el estilo de vida sostenible que quiero. Y basado en el estilo sostenible que quiero, digo: ¿Cuál de los dos me conviene? ¿O me convienen los dos? Hay que tener claro que: ¿Me interesa más influencia, el tema de que me conozcan, el tema del poder? ¿O me interesa más monetizar, hacer dinero? Incluso si solo 1000 personas, 2000 o 3000 me conocen y tengo un negocio irreplicable en torno a ello. Son personalidades, son esencias, y sobre todo son objetivos de vida claros para que no haga A queriendo B y B queriendo A. Entonces, señores, esto es un poco la diferencia entre el influencer, entre la marca personal. Y dime tú, ¿qué otras diferencias encuentras? Nos vemos en el siguiente vídeo.