La Imagen Pública con Alvaro Gordoa

In this inaugural episode of the "Identity: The Art of Becoming" podcast, host Regina interviews Álvaro Gordoa, rector of the Colegio Mahón Imagen Pública and a pioneer of the public‑image discipline in Mexico. The conversation explores why being well‑perceived is a fundamental human need and how the field professionalised that need through the first school of public image. Álvaro shares personal anecdotes – his first YouTube video, the creation of his first book, and the evolution of his personal brand – to illustrate how he confronted impostor syndrome, fear of criticism, and the “fake‑it‑till‑you‑make‑it” mindset. They discuss the tension between authenticity and the professional persona, arguing that every person plays multiple roles and that a successful brand is a deliberately crafted, yet adaptable, version of oneself. The dialogue moves to strategic personal branding: the importance of foresight, curiosity, long‑term planning, and a structured process (prevision, planning, organization, direction, control). Álvaro stresses that a brand must outlive its founder, separating the institutional brand from the personal one, and highlights the need for digital hygiene – managing multiple social‑media accounts, respecting others’ digital images, and preparing for the lasting impact of a digital footprint. Throughout, they provide concrete advice for newcomers: study the discipline, develop a clear strategy, be consistent, patient, and ethical, and treat digital reputation as a strategic asset rather than an afterthought. The episode ends with a reminder to separate personal and professional images, to be mindful of what is projected, and to take responsibility for one’s own and others’ digital reputations.
Chapters
Álvaro, bienvenido. Qué gusto tenerte aquí en el primer episodio de este podcast que se llama Identity: The Art of Becoming. No sabes lo agradecida y honrada que estoy de tenerte acá porque hace más de 10 años has sido un gran, gran, gran mentor en mi vida.
Pues todo lo contrario, Regina. El agradecido y honrado soy yo. No sé cómo explicarte lo que estoy sintiendo de estar en este primer episodio de Identity. Hay por ahí una historia que tal vez nunca te he contado, pero si quieres te la digo más adelante.
Me va a encantar. Y todos ya conocen a Álvaro, pero es rector del Colegio Mahón Imagen Pública es autor de muchísimos libros y sobre todo son los creadores de este gran concepto que es la imagen pública, que para todos nosotros es un mal necesario o un bien necesario, pero es parte de lo que somos, de lo que proyectamos y de ese éxito o a veces fracaso que tenemos sin darnos cuenta. ¿Estás de acuerdo?
Pues mira, ser bien percibidos es una necesidad primaria. Agradezco que digas así, los creadores de la imagen pública, pero la imagen pública la creó nuestra especie. O sea, todos queremos gustar, todos queremos que nos quieran, todos tendremos que emprender algo desde los tiempos más ancianos, hay personas que aspiran al poder, al éxito comercial, a las relaciones interpersonales. Entonces, ser bien percibido y lograr nuestros objetivos es parte de la humanidad. ¿Qué hicimos nosotros? Profesionalizarlo, ¿no? Hicimos la primera facultad de imagen pública en el mundo, se creó toda una corriente de muchas personas que se han autoempleado. Tú eres una gran emprendedora del tema de la imagen pública, y eso sí somos. Entonces Es inevitable ser percibidos y por eso hay que mejor tener una buena estrategia para generar una sólida reputación y salirnos con la nuestra en el buen sentido de la palabra.
Totalmente, porque no sabemos como todas las puertas que se nos cierran y a veces no abrimos la boca y se nos están cerrando por no ser estratégicos. Oye, Álvaro, y pregunta: hay muchas personas aquí que dicen, me gustaría, me gustaría ser mucho más estratégico con mi imagen, me gustaría lanzar una marca, pero me da mucho miedo, o no soy suficiente, o cuando acabe la maestría, o cuando acabe el doctorado. Y si nos remontamos a ese Álvaro que inició este show, ¿cómo pudo lidiar con este síndrome del impostor que dice: o sea, ¿por qué? O sea, ¿por qué me atrevo? ¿Por qué ahorita? ¿Y por qué no me espero a ser don fregón para lanzarme?
El miedo es el único sentimiento que paraliza, es el único sentimiento que te dice: no lo hagas, no vas a poder, te van a criticar. Le tenemos por naturaleza a nuestro ego vulnerable miedo al fracaso, al ridículo, el ridículo, a la crítica, de lo que dirán los demás, y el miedo nos paraliza. Entonces, esto que tú acabas de decir de por qué mejor no me espero a ser Don Fregón para hacer las cosas, tiene que ser un poco más de ya sentirnos Don Fregón y Doña Fregona. El famoso fake it till you make it. Muchas veces se critica la frase, ¿no? Defíngelo hasta que lo logres. Y a veces es un cliché, pero yo soy un convencido. Yo, por una cuestión de personalidad, No sé si alguien con algún término más psicológico me diría: Álvaro, eso es medio narcisista, o Álvaro, eso se llama egolatría. No, la verdad es que yo disfrutaba y me sentía exitoso en presente sin importar que era la primera vez que estaba haciendo algo. Te cuento, por ejemplo, la primera vez que hice un video para YouTube. No existía el término creador de contenidos, influencers, videoblogs, nada de eso. Yo vi que un chavito se caía al agua, no sé cuánto, un video que era de Edgar se cae de ya, güey, ya, güey. Vi que de repente se daban estos fenómenos. Yo, como amante de la música, de repente empecé a descubrir música independiente a través de esta plataforma y dije, con lo que yo hago, que es la imagen pública y que me encanta la divulgación de mi ciencia, pues voy a grabar un videíto hablando de hola, ¿qué tal? Soy Álvaro Gordoa, me dedico a la imagen pública y ahí va con esto. Te estoy contando esta anécdota porque en el momento que le puse subir a YouTube a nombre del Colegio de Imagen Pública en una plataforma tan nueva, yo dije: ¡Qué fregón! Y qué padre, y me encanta lo que estoy haciendo, y me encanta que lo hice. ¿Cuántos nos vieron? No sé, 6 personas, pero no era por las 6 personas o la métrica, como ahora muchas veces es lo que se busca, sino era una total felicidad y convicción de lo que estaba haciendo. Y yo ya me sentía igual, tal vez de, no quiero decir igual de exitoso porque no me considero para nada algo de esa forma, me considero alguien feliz más que decir exitoso, pero me sentí igual de feliz con esos 6 views que con los views que ha tenido el último video que subí a YouTube, que no tengo ni idea cuántos son, porque lo hago porque me hace feliz. Entonces yo creo que para combatir el síndrome del impostor es de entrada Que si lo que estás haciendo te hace feliz, pues quiere decir que no estás tú personificando a nadie más. Eres tú mismo haciendo lo que te apasiona y adelante. Ahora, ¿se lidia con el miedo todos los días? Claro que sí, pero vaya, ¿quién soy yo para decirles cómo romper con los miedos? No, o sea, finalmente les digo: si lo disfrutas, hazlo.
Totalmente de acuerdo. Y si vieras a ese Álvaro que inició, ¿tal vez algo que sí hubieras hecho diferente? ¿Es algo que sí dices, mira, Regina, empecé una marca de una forma mucho más orgánica? O sea, no fue como voy a hacer mi marca personal, intencionalmente voy a hacer como vídeos para ser famoso. Pero algo que sí hubieras hecho diferente o algo que le dirías a alguien que lo va a iniciar. Porque creo que, no sé, a veces estamos al servicio de nuestro ego. ¿Qué van a pensar de mí? Todo lo que tú estás diciendo es lo contrario. Estoy al servicio de mi audiencia, lo que yo podía aportarles, no guardarme nada adentro. ¿Qué harías diferente?
Es que mira, no sé si sería decirle al Álvaro del pasado o decirle a alguien que está empezando en estas épocas. Porque el Álvaro Álvaro del pasado no tenía información a un clic, no tenía Amazon y Audible para poder estudiar audiolibros a la cercanía, no había una educación a distancia síncrona o hasta gratuita de cualquier cosa que pudieras hacer. Entonces yo le diría al Álvaro del pasado: no estudies 4 años comunicación, le diría estudia imagen pública. Porque cuando yo, en esas épocas, hace 25 años, no existía una licenciatura en imagen pública. Entonces es complicado por los cambios de los tiempos. ¿Qué le diría? Pero me gustó el comentario que dijiste de El miedo a la crítica, a la burla, al fracaso. Hace un rato, al empezar, te dije: hay una anécdota que nunca te he dicho. El primer día que yo te conocí, Regina, que fue el primer día de clases de la licenciatura en Imagología, me estoy remontando, no sé, hace más de 10 años, fácilmente. Al terminar la primera clase, te me acercaste y me dijiste: Álvaro, quiero trabajar. Le dije: a ver, aguanta, es como si estuviera estudiando medicina. Y llegarás el primer día de clase a decirle al profesor: "Quiero hacer una cirugía a corazón abierto". Entonces te dijeron: "Aguántate un poquito". Y con mucho gusto, pero me quedé pensando y dije: "Esta alumna es diferente y a esta alumna le va a ir muy bien". Porque el "ya quiero trabajar", ese cohete encendido que siempre traías y que sigues teniendo, yo creo que es lo que genera el éxito en una profesión como la nuestra. Es una profesión en la que te construyes a ti mismo. La imagen pública no es de bolsa de trabajo y estamos contratando, es de ser un empresario o empresaria que se va a dedicar a dar consejos de buena percepción a los demás, dar capacitaciones, hacer un portafolio de clientes que son tus vendedores y son los que te recomiendan, generar contenidos que la gente consume. Y ¿a quién le pides consejos? A quien tiene experiencia. Entonces es Dar resultados. Al buen profesional se le reconoce por sus resultados y de tener una gran voluntad para salir a trabajar, y tú la traías desde el primer día de clases. Eso tratarlo de fomentar en los demás es lo más complejo. Entonces, el consejo, comentario que le diría a alguien que está empezando, le diría más que preparen, apunten y fuego, siempre traigan ese fuego. El decir Tengo este conocimiento, ¿cómo lo puedo empezar a aplicar? ¿Cómo puedo hacer un nombre? Y seguramente te pasó, Regina. O sea, yo te veía en comparativa con que tuviste muy buenos compañeros, pero también podía haber personas que tal vez se reían de ti o se burlaran de ti, que decían: es que Regina, bájale un poco, qué oso, ya abrió su canal de no sé qué. Y va a pasar, ¿no? Y seguramente te da miedo empezar un proyecto como un podcast por el qué dirán, pero lo haces. Cuánta otra gente se limitaba. O si nos vamos a gente que haya salido hace 10 años de tu misma generación, habrá muchos que les van muy bien y habrá unos que estarán frustrados diciendo: "Ay, ¿para qué estudié eso si no hay campo de trabajo?" ¿Cómo que no hay campo de trabajo?
¿Te lo crees tú?
Lo que no hay es voluntad. Y lo que no hay tal vez es darte esa autopatada en el trasero que tú desde el primer día de clases dijiste: "Quiero trabajar". Entonces creaste tu trabajo. Ese sería el consejo que les daría.
Y también se me hace súper interesante, o sea, esto que dices de pensar a largo plazo, porque quiero un trabajo, ¿quién me contrata? Es lo mismo que decir, me urge vender. Espérate, o sea, cuando hablamos de temas de imagen pública, hablamos de algo mucho más importante que solo la venta. Hablamos de toda la reputación que hay atrás para que la gente diga, oye, te quiero comprar. Y creo que esta ansiedad de necesito dinero, necesito vender, que le pasa a muchísimos emprendedores con los que muchas veces me topo, Y a veces digo, frena, o sea, ¿no te das cuenta de la importancia que a veces matamos nuestra reputación por 3 pesos allá afuera?
Correcto. Y además se piensa que el éxito profesional, que está ligado a las ganancias económicas, o sea, la gente lo ve en la mente que es cuando yo tenga, cuando yo llegue a la cima de una montaña. Pero se los quiero decir directamente a todos los que nos están escuchando: cuando tú llegas a la cima de lo que pensabas que era una montaña, te das cuenta que no era la cima. Y mientras más logras, más deseas, y mientras más deseas, pues más crecen tus ambiciones. Y eso también genera frustraciones como las que tienes el día de hoy. Entonces, la gente que dice: no, es que si yo tuviera— y ahí cuantifica lo que quieras— si yo tuviera un millón, en el momento que tiene un millón diría: uy, es que si tuviera 2. Y cuando llega 2: y si yo tuviera 4. Y así sucesivamente. Entonces, el chiste es saber que el éxito Esté en el presente. Hace un rato te decía, no te puedo decir que sea exitoso, te puedo decir que soy feliz con lo que hago, pero igual era feliz hace 25 años que empecé, porque la realidad es que el ser humano es un caldero que hierven deseos y que es insaciable. Y yo al día de hoy me sigo sintiendo en el punto cero, en el escalón cero, y en un llano, en una montaña que si la ves para arriba sigue siendo nebulosa. Si yo dijera voy a ser feliz cuando esté arriba, nunca sería feliz.
Y creo que es un punto máximo cuando la gente emprende. Y por eso el podcast se llama así, o sea, más importante que aquello que logras, la persona que te conviertes. Porque si tu felicidad está en lo que te convertiste, tienes esa paz mental. Si está en lo que vas a conseguir, pues bienvenido a ese caldero ardiente de deseos que nunca frena.
Híjole. Y en lo que te convertiste y en lo que te tienes que convertir todos los días. Porque la realidad es que cualquier profesión y profesionista juega roles. Entonces, si tu rol personal, social, familiar, de amistad no va de acuerdo con el rol del personaje que tienes que jugar todos los días, o no lo disfrutas. Yo siempre digo que hay personas que se les quita las depresiones, las tristezas y las ansiedades cuando están de vacaciones. Entonces, en realidad no tienen depresiones y tristezas ni nada de eso. Lo que tienen es un mal rol que tienen que jugar en algunos momentos. Entonces, Si bien hay necesidades humanas que tienen que satisfacer algunos roles, quiere decir que el rol que están jugando o la manera como lo están jugando, la persona y el personaje no pueden convivir. Entonces, es decir, es muy diferente mi persona al personaje que juego todos los días. El chiste es encontrar un balance entre la persona y el personaje profesional.
Y aparte, cuando hablamos de este tema del personaje, las personas brincan: "No, no, no, pero yo quiero autenticidad, no quiero ser un personaje". Y no entienden lo que hay detrás. Es ser tú, pero mucho más vendible. Es ser tú, pero decir: a ver, para cierto contexto me visto para el contexto que necesito y soy lo que el contexto necesita. ¿Cómo tú lo podrías hacer? ¿Cómo le podrías decir al mundo: a ver, espérate, si construís una marca personal generás un personaje, es tu yo más vendible, no va peleado contigo, pero también separa un poco vida personal y profesional? O sea, creo que las personas tampoco lo separan. Y se me hace muy triste cuando también se compran el personaje y dejan a sus amigos de toda la vida, a su familia de toda la vida, Y dices: "¿Oíste? No hiciste una marca para exponer lo bueno que tenías, sino para huir".
Tienes toda la razón. Y ahí sí sería una falsedad, y ahí sí sería una hipocresía. La gente que dice que no juega un personaje o que no juega un rol, tal vez no se ha dado cuenta que lo hace todos los días. ¿OK? No es lo mismo irte a un festival de música que ir a un funeral. Te vistes diferente, te comportas diferente. No es lo mismo ir con Tu familia paterna, tu familia materna, tal vez en algunos te dicen de un apodo y en la otra no te dicen de ese apodo. Tú eres la misma persona, pero tus formas son diferentes para lograr diferentes objetivos y satisfacer a diferentes audiencias. Y lo que nos hace ganar dinero y tener los recursos necesarios para vivir, quiere decir nuestro trabajo profesional remunerado, siempre tiene que enfundarse en un rol. No somos los mismos cuando estamos con nuestros mejores amigos, con nuestra familia, cuando estás de fiesta que cuando estás en una reunión de trabajo. Yo no soy el mismo amante de la música yéndome con mi grupo de melómanos un día a llamear y tocar instrumentos y tomarnos unos drinks, que cuando tengo que dar una capacitación de media training Es evidente que no me visto igual, no me comporto igual, el lenguaje no es el mismo. Entonces es parte de una naturaleza. Sí, le puede brincar de repente a un amigo mío verme trabajar y decir: "¡Míralo, qué seriecito! Quien lo viera..." Eso no es hipocresía. Como también le saltaría mucho a mi cliente si algún día me ve un domingo, en un fin de semana, en una parrillada, hablando de otros temas. Va a decir: "Álvaro, nunca te hubiera imaginado en ese rol." Pues no, porque son roles. Que tal vez no son compatibles o coherentes el uno con el otro. No es que yo deje de ser o que sea falso. La cuestión es que a mí me gusten los roles que juego y que pueda soportarlos y que no esté falseando nada.
Y que no esté diciendo: bueno, cuando ya pueda lograr esto, ya dejo de ser ese Álvaro. No, porque es Álvaro, también es parte de ti, es parte de lo que has integrado. Y está cañón, ¿no? También es parte de lo que te has convertido en todo este tiempo. O sea, Yo creo que si Álvaro, que inició los videos, viera el alcance que tuvo hoy, diría: ¿cómo? ¿En qué momento? Creí en mí y algo muy bueno salió. Llegué a más personas.
Claro, claro, sería padre, pero nunca lo hice con esa intención, que eso es algo que también lo quiero dejar muy en claro. Por ejemplo, cuando empecé a escribir mi primer libro, el de Imagen Cool, vámonos, hace 19 años que lo empecé a escribir. Yo nunca lo escribí pensando que el libro lo iban a publicar, que se iba a convertir en bestseller, que en vez de ser para jóvenes lo iban a acabar haciendo los adultos, un libro muy vendido, que eso me iba a llevar a escribir un segundo, que se iba a convertir en el libro de hablar en público de un autor en español más vendido, y que después eso me iba a llevar a un contrato editorial más grande. Nunca me imaginé esa bola de nieve. Yo estaba feliz escribiendo un libro porque quería escribir un libro, por el simple hecho de querer tener un publicable. Mi objetivo tal vez era muy corto plazo, y a corto plazo en el sentido de: yo sé que tener un libro me va a ayudar a dar conferencias porque quiero dar conferencias. Sí, si yo veo 19 años después que el escribir un libro ahora me llevó— les comparto aquí que acabo de firmar el contrato para un quinto libro, este, sí, que luego digo: ¿en qué cosas me meto? Se sentiría bonito, sería muy bonito, pero no lo vi como el fin. Fin. Es más, nunca lo vi, voy a ganar dinero vendiendo libros porque nunca lo hice con un fin comercial, como cuando hice el canal de YouTube o cuando me rogaba para que me entrevistaran en los medios de comunicación. Era porque yo quería dar mis contenidos y mi mensaje. Claro que está esta estrategia de decir, si yo salgo en un medio, tal vez se me voltean a ver, genera un awareness que me va a ayudar hacer lo que me gusta hacer, pero nunca era así una pinza tejida de forma tan sutil de decir: "Ay, tocar estas puertas me va a acabar teniendo una sección cada 15 días en el programa de radio que más se escucha, y esto va a hacer que de repente una empresa quiera contratarme para algo más." No, yo creo que es una cuestión de constancia, de paciencia, pero paciencia no estoy diciendo de 'Estoy triste, estoy frustrado, y paciencia porque en algún momento conseguiré lo que quiero'. No, sino de constancia y paciencia en presente, siendo feliz con lo que haces. Hace un rato te mencionaba el canal de YouTube. Era un miércoles cuando yo grabé el primer video y que dije: 'Qué padre está esto'. A partir de ese día dije: 'No va a pasar un solo miércoles sin que yo suba un video'. Desde la creación de YouTube Hasta el día de hoy no ha pasado un solo miércoles en que no suba un video. Y a eso me refiero con la constancia y con la paciencia. Y el día que no me guste hacer los videos, los dejaré, los soltaré sin ningún empacho.
Y si lo volvieras a empezar, porque muchas personas que inician dicen marca personal con mi nombre, pero me expongo, o hago una marca, ¿lo hubieras empezado bajo imagen pública como hoy en día, o lo hubieras empezado bajo Álvaro Gordoa?
Mi caso es particular, o sea, mi caso piensa que yo ya también traía la marca personal de mi padre. Nunca me escucharán decirle papá al señor Gordoa, creador y fundador del Grupo Imagen Pública y mi jefe en todos los sentidos de la palabra. Yo sabía que iba a tener el comparativo del hijo de, siempre decir el hijo de Víctor, y que si entraba una capacitación ahí estaba el comparativo. Sabía que tenía que dar también mis propios resultados y sabía que tenía que aprovechar los beneficios del apellido Gordoa, pero también empezar a crear mi propio nombre. Y eso para mí, pues a veces pudo haber sido el apellido un beneficio, pero la gran mayoría de las veces era un peso, era un peso en muchos sentidos. Entonces, por eso sí tenía que hacerme también de una marca personal a nivel nombre, y no solamente a nivel institucional como imagen pública. Segundo punto, la marca Imagen Pública también tenía que sobrevivir a los hombres y trascender a los hombres. ¿A qué voy con esto? Si de repente el señor Gordoa no está, ¿qué pasa con Imagen Pública? Recae en Álvaro Gordoa. Pero si Álvaro Gordoa tampoco está, yo creo que al día de hoy sin la marca Álvaro Gordoa y sin la marca Víctor Gordoa son un plus para el grupo Imagen Pública, muchísimo, pero ya no son indispensables. A lo que voy, ¿El Colegio de Imagen Pública ya seguiría funcionando sin Álvaro Gordoa o sin Víctor Gordoa? Sí, somos un atributo, claro. No estoy diciendo que no lo puedo negar, pero ya sobrevive la marca. Entonces, a mi parecer, tienes que construir una marca personal. Esa marca personal va a ser el escudo de la marca institucional. Y luego el reto, que la marca institucional pueda trascender sin la persona. Y ese es un muy buen reto. Y ese es un gran reto. O sea, ¿cómo le haces para que primero, yo qué sé, te voy a poner aquí un ejemplo de empresarios mexicanos, para que el pan de los hermanos Servitje sea muy conocido? Qué rico es el pan de los hermanos Servitje. Que digan son cumplidos, son limpios, son responsables. Ah, ¿cómo se llama su pan? Bimbo. Pero que llega un momento que Bimbo crece tanto que ya el apellido es irrelevante después de 3 generaciones.
Y los hermanos son irrelevantes a lo que alcanza el que tiene una marca bien creada.
Así es. Eso de macro, porque me puse el ejemplo de la empresa, yo creo que más importante mexicana, eso llevarlo cada quien a su propio núcleo, seas lo que hagas. Entonces le ha pasado a despachos de abogados que siempre con apellido rimbombante, ¿no? Este, Jiménez y Rivadeneira, o yo qué sé. Pasa que esos señores mueren y ahora siguen siendo despachos muy grandes. Ese nombre me lo acabo de inventar, pero siguen siendo PricewaterhouseCoopers. Este, sí, igual, no, este, ahora se conoce como EY y ya no como Ernst Young. Y eso es lo que tendría que pasar.
Está increíble. Oye, y yo sí creo que la marca apalanca, ayuda. Hoy en día nos ayuda llenar imagen pública, Álvaro, porque dicen yo quiero ser como tú, me veo como tú. Pero si hubiera alguien que quisieras mucho, o sea, imagínate hipotéticamente un sobrino que dice te quiero, te vi crecer, dice Álvaro, vamos, yo voy a empezar, voy a crear mi marca. ¿Le dirías sí, hazlo? ¿Le dirías sí, pero cuida esto? Que a veces es lo que hay detrás de una marca que nadie te cuenta.
Le diría hazlo, estás en el mejor momento. Estás en el mejor momento para capacitarte, hacerlo bien, tener los medios de difusión y comunicarte. Si yo me voy a un restaurante, la gente podría voltear a ver cómo uso la servilleta. Este, si a mí se me mancha en este momento la camisa y digo, pues tengo que irme a cambiar porque alguien va a decir, no es lo mismo, ay, se te manchó la camisa y eres contador o eres mercadólogo, se te manchó la camisa. Y eres el de la imagen, ¿no? Entonces yo al día de hoy sí tengo que confesar que la convivencia de la persona y el personaje me hace feliz, pero sí me limita.
Está cañón.
O sea, sí me limita, me limita.
Una boda.
Y soy feliz que me limite, soy feliz que me limite.
Es parte del precio, dices, hay que pagar precio en la vida. Este dices yo lo puedo pagar, pero vas a una boda y si Dices, te pongo un ejemplo real que me está pasando ahora.
Un primo mío se casa y de despedida de soltero quiere que nos vayamos todos a Las Vegas en un fin de semana que es Puente de Mexicanos, a un hotel donde se llena de. Entonces yo en ese momento digo, ok, vamos. Pero yo la realidad es que no voy a ser el primo feliz en despedida de soltero. Porque voy a estar todo el tiempo cuidándome y procurándome.
Porque si alguien te toma una foto, puf.
Y ojo, no es de que me vaya a exceder o que voy a hacer cosas malas, sino que sé que aunque yo haga algo normal y natural, que en la ciudad del pecado, que cualquier persona se comportaría en una despedida de soltero, una fotito o cualquier cosa de esas en mi rol ante otro tipo de gente es incoherente. Entonces Yo siempre digo: ¿No prefieres rentar una casa cerrada a la mitad de una playa donde no haya absolutamente nadie? Y obviamente en el rol de la otra persona es: "No, qué aburrido". Y en mi rol, a mí lo aburrido es ir al lugar donde hay que andar un poco con pincitas.
Está muy cañón.
Sí, sí, sí.
Siempre le digo a mis alumnos que cuando haces esta marca hay como un acuerdo entre que soy igual que tú pero también soy aspiracional. Entonces a veces me pongo esa parte mucho más vulnerable, humana, para ser igual que tú y abrirme una puerta. Pero también puedo tener amigos que nunca me pagan en redes sociales. Pero si tengo miles de personas y nadie me paga. Y el volverme aspiracional hace que diga: OK, yo te podría pagar. ¿Cómo lo manejarías o cómo le dirías a alguien que lo maneje? Sí vende lo vulnerable, sí vende tu historia y tu forma auténtica, Pero a veces también hay personas que pecan de eso. Su marca parece que están haciendo como desastre en redes sociales, o sea, no se ven profesionales, no se ven aspiracionales. ¿Cómo?
Es que depende cuál es el valor agregado y el contenido y del posicionamiento que tú tengas. O sea, si tu contenido y posicionamiento va a ser el más desmadroso de los que puede haber, irreverente, y quieres compartir ese tipo de cosas, pues adelante, pero saber que te vas a encasillar en ese personaje y luego salir del mismo es complejo porque vas generando prejuicios. Y entendamos claramente esto, que un juicio es una opinión que ya traes establecida. Entonces, como tú que eras el relajiento de esto y el otro, ahora quieres ser el de este emprendedor de yo qué sé. Entonces hay poca credibilidad. Si es una cuestión de pensamiento estratégico en el tema de posicionamiento Y es un tema en el cual tú estás hablando de la aspiración, pero la aspiración tiene que ver con la empatía que vas a generar con quien te oye, con quien te ve, con quien te consume, con quien va a ser tu cliente potencial, con quien finalmente te va a contratar. Entonces, si compartir esas vulnerabilidades genera empatía, adelante. Yo qué sé, tal vez alguien está generando un personal branding en torno a la psicología positiva, y es una persona que estudió para ser psicólogo y temas de wellness. Tal vez un día compartir su vulnerabilidad de una tristeza, de una pérdida, y luego ver cómo con lo mismo que predicas puede salir adelante, pues puede ser coherente. Porque a mi parecer, una persona que hablara de esos temas que te dijera yo nunca he sido infeliz tendría poca credibilidad. Hacerse vulnerable Es algo positivo. Nosotros, que yo que me dedico al tema de la imagen pública, pues tal vez algún día pudiera decir que ahí en esta crisis, y así manejé la crisis, claro que sí. Pero, ¿de qué me sirve a mí andar compartiendo una vulnerabilidad de algún oso que dañe mi imagen pública constantemente? Entonces no, porque en mi caso esa vulnerabilidad no sería aspiracional. En el caso del psicólogo positivo si es aspiracional.
Está súper interesante, ¿no? Como esta onda donde en redes sociales lo humano vende, pero a veces pecan de esa parte tan humana que ya no te veo profesional y entonces ya no te creo, ya no te compro. Muchas personas deciden que van a lanzar su marca en redes sociales y no lo hacen de forma estratégica, nunca estudian ninguno de los temas que, a ver, o sea, como dices, en el Colegio de Imagen Pública tienen licenciatura, maestría, doctorado, 10.500 diplomados. O sea, estudiar estos temas porque al final estás creando tu reputación allá afuera. Las personas que no lo hacen, que no lo estudian y lo lanzan, yo siempre les digo un poco esta frase: acción sin estrategia son ocurrencias. O sea, ten cuidado porque, ¿qué les dirías? Y, ¿qué dirías? Mira, yo sí hice esto intencionalmente, muy estratégico, que si no lo hubiera hecho así no podría haber tenido, si quieres, no le llamemos el éxito como tú lo quieres llamar, pero sí el alcance, la visibilidad, el impacto para ayudar a tantas personas. Y yo que te estoy viendo acá, yo lo voy a hacer solito, tal vez cometas estos errores.
Acción sin estrategia es mera ocurrencia. Me encantó que lo menciones de esa forma. Sí, si tú tienes estudios, si tú te capacitas, si tú tienes un pensamiento estratégico, pues es exactamente lo mismo que si tuvieras una brújula, un GPS, una carta de navegación. Y un guía que te va diciendo por dónde ir. Quiere decir tienes menos probabilidades de perderte y mucho más probabilidades de ser no solamente eficaz, sino eficiente en llegar a ese punto. Ahora, si tú solamente sabes que quieres llegar al noreste pero no tienes las coordenadas, pues tarde o temprano te orientarás y terminarás llegando, y después de tropezones y cansancios, tal vez llegas, ¿no? Entonces, pero a ver, otras personas que se van a perder. Tener estudios y pensamiento estratégico minimiza las posibilidades de fracaso, pero tampoco garantiza el éxito, ¿ok? Porque tú puedes tener muy buena estrategia y después perderte en la ejecución. Vámonos claramente al proceso administrativo que suena a libro de texto, de previsión, planeación, organización, dirección y control. Entonces, si tú tienes esto, ahí es donde finalmente va a estar lo que no son ocurrencias, o sea, prever. Y eso es lo que yo hacía, yo veía con anticipación si el niñito que se cayó al agua se viraliza y es un contenido que llega a la gente, yo veo con anticipación que eso puede pasar. Y me pasa ahora como rector del Colegio Imagen Pública. Yo hace 10 años veía que venía la corriente del wellness a todo lo que da. Pues yo preveo que si pongo un diplomado en bienestar integral puede funcionar a mi negocio educativo. Ok, entonces eso se trata de prever. Luego de la previsión viene la planeación, ok. Yo preveo que YouTube, yo preveo que un podcast me puede funcionar porque viene la corriente de los podcast o lo que sea. Entonces tú prevés, luego viene la planeación. OK, voy a hacer un canal de YouTube, pero mi planeación es donde digo qué, cómo, cuándo, cuánto. Ah, pues todos los miércoles va a ser a través de— yo decía, hablaré del caso del chisme del momento, hablaré de la separación de Lucerito y Mijares. No, porque al día de hoy no sería un contenido actual. Pero tal vez mi contenido de puntualidad de hace no sé cuántos años pues siga siendo vigente. Entonces yo decía, eso es la previsión, digo, es la planeación. Entonces, ¿qué voy a hacer? Un blog sin cortes de contenido de divulgación científica. Ya que tengo la previsión y la planeación, viene dónde está la dirección y la ejecución, o sea, que está la parte de organización. Y ahí sí viene qué es lo que necesito: recursos materiales, técnicos, Y en esa época que no podía, pues yo era desde el que grababa, le ponía play, lo subía. Al día de hoy hay una organización que tal vez en mi videoblog pues ya hay desde camarógrafos, iluminadores, editores, community managers, gente que le da todo eso, quien saca las métricas. Pero luego viene la etapa de control. Delegación sin supervisión es irresponsabilidad. Y la etapa de control es cuando tú empiezas a hacer los ajustes necesarios Y vuelves a entrar en: yo con esto de control ahora preveo que el siguiente paso es ese. Entonces sería el consejo que les puedo dar, y es lo que yo hacía, que tal vez ahora lo digo más técnico, pero también lo hacías, Alfredo. Pero lo hacía. O sea, lo que voy es, no es que yo dijera: ay, pues hoy me desperté con la ocurrencia de escribir el libro. No, era: yo preveo que si tienes un libro O si tuviera un libro, me podría ir mejor para dar conferencias, porque yo preveo que dar conferencias es un gran negocio. OK, previsión, planeación. ¿Qué edad tienes? ¿A quién le puedes hablar? El término cool, imagen cool. Perfecto, eso es la planeación. Luego ya viene la parte de la organización, la ejecución, que es la talacha de escribir un libro. Y luego, ya una vez que lo publicas, el control: ¿gustó? ¿No gustó? ¿Qué puede funcionar? ¿Qué no puede puede funcionar y se convierte en una experiencia.
Está súper interesante, ¿no? ¿Cómo no es que vas haciendo ocurrencias y las cosas salen? O sea, sí tenías una intención un poco más orgánica, pero también siempre hubo como una estrategia atrás para que las cosas sí o sí funcionaran.
Sí, yo te puedo decir que si tengo dos así como— cuando me dicen Álvaro, ¿cuáles son tus atributos? Y ese tipo de preguntas de cajón de ¿y cuáles son tus defectos? Yo te diría que si fuera un atributo que a mí me ha funcionado y que yo le pueda decir a la gente que lo fomentaran en ustedes, sería: uno, sean extremadamente curiosos. Yo siempre fui, desde niño fui extremadamente curioso. No me podía quedar con las dudas de nada y hasta la fecha me pasa. Hasta la fecha de repente estoy leyendo algo, sale una palabra y desde la palabra me interesa su etimología. O cuando voy de vacaciones a veces La gente que me rodea se quejan, que me dicen que pierdo el tiempo volteando a ver no sé qué y googleando el edificio que estaba allá, qué es y de qué se trata ese edificio que llamó la atención y tal vez no era nada. Entonces, pero ser muy curioso te lleva a tener conocimiento. Y lo segundo, previsión. O sea, siempre estar pensando no en el día siguiente, sino en el mes, en el año, en el lustro y en la década siguiente. Porque eso ayuda a que vayas un paso adelantado en muchas cosas. Y yo sí le he sacado provecho al tema de la previsión y estoy convencido.
Sí, al tema de pensar, o sea, ¿quién va a ser Álvaro en 10 años? Y mi trabajo es pues también, o sea, desde hoy ir sembrando ese Álvaro, porque no va a llegar si no lo estoy viendo. O sea, a veces tenemos como ese miedo enorme de qué va a pasar en 10 años, pensar en eso, pero pues a veces evitamos mucho. Y un poco el tema de imagen pública es hacerte O sea, poner el control de tu vida. O sea, quiero algo y la imagen pública es ese apalancamiento que me da el poder llegar, el poder no llegar. Entonces, tal vez no es el objetivo último, pero sí es poner un objetivo y ver qué imagen necesita de mí esta vida para que para mí sea mucho más fácil, se me abran muchas más puertas.
Correcto.
Está muy cañón. Oye, Álvaro, y ya como para finalizar un poco, yo estoy feliz y agradecida contigo porque desde hace un rato, ya un par de años, que los años pasan corriendo, pero coordino el diplomado en imagen digital. Y en imagen pública hablamos de muchas cosas. Los ambientes es imagen pública, la apariencia es imagen pública, la comunicación es imagen pública. Pero metiéndose un poquito a la parte de la huella digital, que es el punto donde más tenemos como para darnos a conocer, para abrirnos puertas. O sea, ¿cuántas veces todos los que te van a ver ahí te pueden ver en persona? Pero digitalmente puede ser mi mejor amigo, de las personas con las que más paso tiempo porque más te consumo. Hablando en huella digital, tal vez yo nunca quiero hacer una marca, Pero tengo una foto de WhatsApp, tengo una foto de Zoom. O sea, yo tengo una imagen, quiera o no, y estoy en redes sociales. Y cuando en mi WhatsApp no tengo una imagen, también dice algo. Qué raro, llevamos tanto tiempo con nosotros y no tengo una imagen. O sea, me sigue teniendo ahí como desconocido. ¿Qué le dirías a todas esas personas del punto de huella digital? Porque sí es necesario y es parte del día a día.
Yo no sé qué vaya a pasar. O sea, finalmente ya los nativos digitales, yo no lo fui, Tú ya te agarró la tecnología, me imagino que en una edad. A ver, es una pregunta que te hago directamente: ¿tú a qué edad tuviste la primera red social? O que tú dijiste es una red social, o sea, tal vez no la tenías, pero que tú decías existe Facebook. O sea, ¿tú tienes una conciencia o ya digamos que ya de toda tu vida ha existido Facebook?
No, yo creo como a los 10 años, y yo creo que yo habré tenido Facebook como a los 12 años.
Correcto. Entonces, ¿a ti te agarró ya en esa edad de empezar a generar en una preadolescencia, adolescencia y juventud una huella digital? A mí no, a mí no. Y entonces, ¿a qué voy con esto? Yo mi primer teléfono celular lo tuve egresado de la licenciatura. Entonces, ahí para que empecemos a ponernos un poco en el mapa generacional. Yo estoy convencido que si hubieran existido las redes sociales y una camarita en la mano de todos cuando yo estaba en preparatoria y la carrera, no me dedicaría el día de hoy a lo que me dedico, o estaría lidiando con muchas cosas de mi pasado. Y no estoy diciendo que haya hecho cosas muy malas ni muy feas, pero Porque mira, o sea, realmente tendría que haber una cantidad de fotos y videos de fiestas, comentarios, chistes políticamente incorrectos que se hubieran quedado grabados en video, bromas de mal gusto, porque así somos los seres humanos. Lo único es que antes no nos grabábamos, ok. Si antes alguien se peleaba a la salida de la escuela, no estoy diciendo que sea ni natural ni normal ni aconsejable, es algo que pasaba. Lo único es que ahora se graba. Si alguien antes se bebía de más y se ponía borracho como adolescente joven, los amigos le pintaban cosas en la cara y de ahí no pasaba. Ahora le pintan cosas en la cara y lo graban. Entonces, esa huella digital al día de hoy, yo no sé qué vaya a pasar cuando sean los futuros gobernantes, empresarios, empresarias, jueces, ministros, ministras, Yo creo que la tendencia va a ser normalizarlo porque a todos les van a surgir ese tipo de cosas.
Y hoy están muy satanizados. Viste lo que publicaste, ya no te contrato.
Entonces ahorita estamos, eso que tú acabas de decir, ahorita estamos en una época maravillosa para los que nos dedicamos a imagen pública y manejo de crisis, porque hoy ya me están empezando a caer los comediantes que salían en un programa de comedia de hace 15 años donde se disfrazaban de mujer y ahora eso es este, ponle el fóbico que quieras detrás, ¿no? O que salía disfrazado de gordo, de gorda, con una no sé cuánto en un programa de televisión y que eso era burla y ahora es gordofóbico. Me refiero que ahorita está pasándome a mí que no hay semana que no me caiga alguien de manejo de crisis, pero que son crisis de un pasado que les atormenta hoy. A mi parecer, la tendencia es que eso se va a acabar normalizando en el sentido de todos tenemos esa mala huella digital. Pero al día de hoy, eso de normalizarlo, de generar una conciencia diferente, a mí me cuesta mucho trabajo dar el consejo, porque no puedo decir no lo hagas o sí lo hagas o evítalo o aléjate. No, porque si al día de hoy no estás en la cultura digital, en las redes sociales, no existes Y ya es la vida, es el mundo. No es que sea el mundo normal y el mundo digital, ahora es el mundo.
Se integró.
Que es el consejo que yo daría. Aquí empezamos hablando de roles. Yo no soy el mismo Álvaro Gordoa, rector del Colegio de Imagen Pública, que Álvaro Gordoa, mejor amigo. Entonces, ¿qué pasa con mis redes sociales? Pues yo te puedo hablar, si pongo de Instagram, yo tengo mi Instagram, @alvarogordoa, que es el abierto, del rol del consultor de imagen pública y director del Colegio de Imagen Pública. Luego tengo otro Instagram donde tengo a mis conocidos y procuro y cuido mucho lo que subo porque sé que un screenshot también está a la orden del día. Luego tengo mi Instagram y mi Instagram es donde meto únicamente a las personas que dejaría solos en mi casa. Y en ese Instagram también cuido muchísimo lo que publico. Y luego tengo un Instagram o varios burners que uso para seguir ciertos contenidos que en otros no puedo seguir, o hasta para comentar y hasta para trolear, porque también soy ser humano. Entonces, ¿qué es eso? Pues si de repente tengo una loopdoor, pues no tengo que aceptar una red social de las privadas porque ni siquiera va a dar con ellas, ni siquiera sabe que las tengo. Lo tengo en mi red social abierta donde juego un rol. Si de repente algún conocido mío dice: "Álvaro, qué gusto verte, hace mil años, éramos muy amigos en la universidad. Dame el Instagram, pero no el Instagram abierto porque ya me dijeron que tienes otro". Le doy el de los amigos. Y entonces eso es lo que tendríamos que hacer, tendríamos que tener un poco más de cultura digital y por supuesto cuidar nuestra intimidad digital y sobre todo la de los demás. No nos vamos a meter a todos los temas que no son parte de este podcast en torno a la cultura digital, pero sí eso de cuidar nuestra intimidad y la intimidad digital de los demás es tan sencillo como las fotos que tomas, los videos que tomas, las cosas que publicas. Hazte responsable por ti, por tu imagen, pero también por la imagen de los demás.
Es súper fuerte lo que acabas de decir, la verdad es que yo no lo había pensado así, pero Yo siempre que me visto o subo una foto, no pienso me gusta, no, pienso qué proyecta. Pero no había tenido la calidad humana de pensar qué proyecta el de al lado. O sea, porque a veces subo una foto de alguien más, publico una cosa de alguien más, y no te has dado cuenta que eso también lo puede llegar a afectar a largo plazo, y también es su imagen, también su reputación. Entonces se me hace súper interesante. No solo pienses en ti, correcto, piensa en cuando estés con alguien más, ¿qué va a proyectar? ¿Quién le está diciendo al mundo que es?
O pide permiso.
Ajá.
Tan sencillo, pide permiso. La cuestión es que ahora estamos en una época de tanta inmediatez, pues, que decir, pues estamos aquí en la fiesta, estamos en el antro, estoy grabando un story, está esto pasando atrás o enfrente, o esto, y voltea, y ¡ah! Que pues la inmediatez ni siquiera esto va a pedir permiso porque está en vivo.
Totalmente. Y la verdad es que para todos los que nos ven Si se pueden quedar ese último consejo, separa tus redes sociales, o sea, hazte cargo de tu imagen digital. Date cuenta que lo que proyectas en un sentido, en un contexto, es diferente a lo que deberías de proyectar en otro. Y la imagen se sabe adaptar.
Y eso en todos los sectores, no solamente en el digital. Imagen es relativa. ¿Quién eres tú, tus objetivos y las necesidades de tu audiencia? Entonces eso tiene que ser en el mundo digital y en el mundo en general, siempre hacer conciencia de que hay una estrategia de percepción detrás.
Súper interesante, Álvaro. Te súper agradezco estar acá. Yo estoy segura que las personas que nos están escuchando, en esta era que hay que estar apalancado, apalancarse la imagen y generar una estrategia va a hacer toda la diferencia. Así que te súper agradezco, y ojalá que nos pongan en los comentarios todo lo que han aprendido de este súper podcast.
Yo feliz de estar aquí, lo disfruté, y me hubiera quedado horas hablando aquí.
Pues muchas, muchas gracias, y nos vemos en el siguiente.
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