Ser o Parecer con Susana Arrieta

In this Spanish‑language interview for the podcast “Identity: The Art of Becoming,” host Regina talks with image‑consultant and personal‑branding expert Susana Arrieta. The conversation weaves together Susana’s concepts of the “guardarropa emocional” (emotional wardrobe), the tension between “ser” (being) and “parecer” (appearing), and the necessity of internal work before external image work. They discuss how personal roles (mother, spouse) feed the professional image, the impact of impostor syndrome, the importance of discipline, consistency, and purpose in building a personal brand, and practical steps for public speaking and vulnerability. Susana shares concrete advice – three key pillars for strategic image, how to choose an audience, and how to turn obstacles into gifts – while emphasizing that true credibility stems from self‑acceptance, spiritual purpose, and continuous self‑work. The interview ends with actionable tips for overcoming fear of public speaking and a call for listeners to reflect on their own emotional wardrobe.
Chapters
Mi querida Sus, qué emoción tenerte aquí en este podcast que se llama Identity: The Art of Becoming. Y tenerte aquí para mí es un privilegio y un honor porque Sus no solo ha sido para mí una mentora de vida, eres una mentora de miles de personas que justo tienen esta onda de emocionalmente qué hago. Justo te preguntaba cómo se llama este entrenamiento que haces, guardarropa emocional, porque a veces emocionalmente nos queremos disfrazar en lugar de trabajar esas historias que nos contamos. Y Sus es una fregona, ya les voy a contar muchísimo más de ella. Y Miquela Sous, gracias por estar acá. Gracias por aceptar la invitación a este podcast. Qué honrada me siento.
Es imposible decirle que no a una de las más grandes estrellas que tengo, no solamente como alumna, sino también en mi vida. Y lo digo no solamente en el sentido profesional, sino en el sentido del privilegio de acompañar a alguien que ha peleado por su crecimiento personal, que ha peleado por su crecimiento profesional. Y creo que esa sed y esa hambre que al mismo tiempo Es aspiracional, también tiene que ver con un ejercicio de la voluntad que, por supuesto, Regina, gracias por mencionarlo, es gran parte de este guardarropa emocional que muchas veces olvidamos o descartamos y creemos falsamente que la imagen pública es este disfraz en donde yo me pongo, genero una percepción A, B o C, y no me doy cuenta que lo que más va a saltar es mi esencia. Así que gracias, Regina, al contrario, por haberme invitado.
Sus es experta en imagen, pero no solo en imagen, sino todo el tema de comunicación, hablar en público. Y por eso va a estar súper interesante todo lo que nos cuente hoy, porque aparte ha creado su marca personal, ha creado todo un negocio en torno a esto. Y Sus, queremos, y muchos de los que nos están escuchando quieren lanzarse, quieren, pero yo, síndrome del impostor, miedo. Tú lo decías, trabajar todo lo externo sin trabajar lo interno, va a salir lo interno, va a salir quién eres. Entonces, ¿cómo lo manejaste? Pero también, ¿cómo lo manejas con todos tus clientes? ¿Ese miedo de ser insuficiente, síndrome de impostor, yo no, mejor le abro la puerta al que sí?
Gracias, Regina. A mí me da mucha risa porque, por supuesto, tengo otra parte que va paralela a mi ejercicio profesional, que es ser mamá. Que cuento yo que ser mamá y ser esposa ha sido un complemento indispensable. Me ha dado mucho más mi profesión de mamá y mi profesión de esposa para mi profesión literal de imagen pública de lo que cualquiera podría creer. A veces vamos queriendo llenar este vacío porque como que ya no está de moda, ya no está tan padre ser jefa de familia o ser esposa, porque creemos falsamente que está peleado con nuestra trayectoria profesional. Y lo menciono porque justamente en esta integridad o en esta ricura, me da mucha risa cómo son los mercados aquí en México, que te preguntan: ¿Va a querer o va a llevar? Lleve, lleve, lleve. Tome, tome, tome. Y esto me ha resonado mucho a lo largo de mi vida, como el Sí, es verdad. O sea, la pregunta del millón es: ¿qué queremos? ¿Qué quieres? Y si no lo tienes, puedes generarlo. Y se trata no crearlo de la nada, no es cuestión del secreto, no es cuestión de simplemente ponerte magnéticamente una frase en un corcho y ya se va a traer. Es un ejercicio de la voluntad continuo el que va creando. Entonces puede ser que nos ataquen muchas cosas que dices: es que Es inconsistente esto que estoy queriendo traer a mi vida, o esto que estoy queriendo trabajar en mi vida, con algo que no he tenido y que supone, por supuesto, muchísimo esfuerzo, y que supone todo un reto porque hay que cambiar hábitos, hay que cambiar estados mentales o creencias o mentiras de identidad que muchas veces te pueden impedir avanzar al nivel que quieres. Regina se acordará que durante las clases yo compartía mucho esto de: tú juegas al nivel que practiques. ¿Quieres jugar como profesional? Practica como profesional. ¿Quieres jugar como ¿Principiante? Pues entonces practica como principiante. ¿Queremos las grandes ligas? Hay que empezar a practicar con las grandes ligas, y practicar con las grandes ligas implica que entonces yo me pongo una meta grandota, y esa meta grandota va a implicar mucho esfuerzo y va a implicar tomar decisiones que no van a ser sencillas ni simplistas, que es todo un cambio de hábito y todo un cambio Sobre todo de arroparte emocionalmente, porque por supuesto somos seres emocionales, somos toda una integridad. Vienen momentos de mucha autotraición, lo voy a decir yo, no es solamente autosabotaje, sino autotraición, en donde viene esto que comentas tú, ¿no? El síndrome del impostor, que es este obstáculo que a veces es mental, que a veces es muy real, porque entonces ya te lloró un niño, entonces ya te mandaron llamar de la escuela que el niño necesita tu atención, o tu esposo te reclamó "Oye, ¿qué onda? Estás sepultada en trabajo, ya no me pelas." Y conciliar todo esto es un reto bien grande. Nada más que creo yo que es ir avanzando, no a veces al ritmo tan rápido, siempre y cuando tú vayas dando pequeños pasos, pero lograr llegar a tu meta, que te va a implicar cosas, ¿no? Entonces yo diría que parte de este guardarropa emocional, el primero, el primer elemento va a ser la toma de decisiones.
Decide. Y lo acabo de decir, juegas al nivel que practicas. Así que más vale subir los estándares de tu vida, si no nos vamos a quedar toda la vida diciendo yo pude haberlo logrado y tal vez tenía todas las bases, pero no me atreví. Oye, Sus, y pregunta, ¿y qué va primero? Experta en imagen, llevas años en el mundo de la imagen, comunicación, pero también llevas una vida en el mundo de desarrollo personal, crecimiento interno. ¿Qué va antes? ¿Ser, parecer o a la par?
Primero va el ser. No, no es a la par. Lo voy a decir de manera directa y contundente, y quizás sea muy polémico que una consultora en imagen pública diga que primero va el parecer. No es cierto. Todo ser va a descansar efectivamente en una esencia, y esa esencia no se ve. Lo que se ve depende de lo que no se ve. Y muchas veces este mundo nos va a gritar todo lo contrario. El mundo te grita: "¡Compra!" El mundo te grita: "¡Ponte esta marca! Esta marca es más barata, esta es más cara, con esta pareces esto, con esta pareces esto otro." Y vamos, digamos, siguiendo esa tentación de lo que el mundo quiere que vistamos o quiere que aparentemos. Pero la realidad es que si tú no estás seguro de quién eres, ¿Cómo para qué te vas a esforzar? O sea, no cualquiera, y hablo de personas y de cosas, tiene derecho a ponerse en primer lugar sobre tu identidad. Primero es el ser, luego el parecer. No sé si esto por supuesto va a generar desacuerdos, pero realmente tú dime, y si nos ponemos muy, muy estrictos, lo que no, tú no vas a tener lo que no eres. No lo vas a poder proyectar. Y si no hay seguridad, y si no hay realmente un fundamento, un sustento, es como— vamos a hablar ahora sí que de accesorios y de imagen— pues todo buen traje necesita un gancho.
Ay, Jesús, estoy totalmente de acuerdo contigo, te juro que yo siempre digo esta frase: no atraes lo que quieres, atraes lo que eres. Así que cambia desde adentro, porque si no, simplemente le decimos a la vida: yo quisiera, pero no lo soy. Oye, Jesús, hablaste de un concepto que se llama identidad. Que es gran parte del concepto que engloba el podcast. Y esta identidad que tiene que ver con tu autoconcepto, que tiene que ver con tu autoestima, si le pudiera dar a las personas 3 puntos o un par de puntos que digas a mí sus me ayudaron a sumarme autoestima, a sumar, pero también le digo a todos mis clientes, a todos mis alumnos, usen estos puntos porque está fortísimo cómo tenemos mejor autoestima, cómo tenemos mejor autoconcepto, cómo crecemos este amor interno para luego parecerlo y generar resultados.
¿Qué dirías?
¿Qué has hecho por esa Sus?
¿Qué he hecho por mí? Primero entender quién soy, de dónde vengo y a dónde quiero ir. Es lo primero. ¿Quién soy, de dónde vengo y a dónde quiero ir? Por supuesto que está, y no lo puedo dejar, y eso se lo dejo a cada quien de tarea, no puedo dejar de lado el componente espiritual. Porque creemos que vamos a resolver todo materialmente, pero hay un componente que se escapa a nuestro control, de nuestro entendimiento, y que creo que es indispensable que empecemos a darnos cuenta que no lo vamos a completar con cosas. No somos mucho más que materia, somos mucho más que emociones, somos también una parte espiritual. Aquí cada quien dirá, cada quien determinará cuál es ese camino espiritual, pero sí, 100%, yo puedo compartir en lo que yo creo. Yo creo que yo fui creada para una armonía. Yo creo que yo fui creada para tener un propósito, que sería mi segundo punto: identidad, propósito. ¿Cuál es ese huequito que al mundo le está faltando y que yo puedo darle? Porque está padrísimo que tengamos aspiraciones, y está padrísimo que digas: sí, yo voy a mover mi voluntad y voy a luchar y voy a estudiar una carrera, luego un doctorado, luego voy a tener un montón de aspiraciones y voy a ser exitoso y exitosa. OK, no para todos va a ser lo mismo el éxito, pero lo que sí creo que es un hecho es que eso está mucho más cercano de tener un fundamento real en la medida en que este espacio está llenado para otros. Lo que haces por los demás también te define. Entonces, esta parte de la misión y esta parte del propósito, en donde también podemos tener un propósito financiero, ¿por qué no? Me hago de un buen dinerito y de un buen negocio ayudando a los demás a transformarse. Está padrísimo. Sin embargo, hay que entender que hay un componente en donde también voy a ayudar y voy a llenar un hueco y voy a dejar un legado, que esa parte es importante. Y como que de pronto perdemos el propósito de la identidad, y creo que van bastante de la mano, en donde no lo controlamos todo. Sí es cierto que las decisiones son un fundamento importante, pero si nos estamos creyendo que lo somos todo pues vamos a dejar de tener un socio importantísimo que para mí, yo lo comparto abiertamente, para mí mi socio es Dios. No lo veo como algo que sea ajeno a este mundo de hoy, a este mundo actual en donde se necesita tanto esta presencia ética, y donde seguramente yo también he tenido mis tropezones y me he equivocado, pero creo que eso es lo que te va a llevar a completar este pedazo de ti que también es esta parte espiritual en donde vamos siendo más de lo que creemos que somos. O sea, no solamente somos pedacitos. Entonces la parte identidad hay que vivirla completa, entendiendo quiénes somos, qué queremos, o sea, dónde nuestra voluntad va a mover y adónde vamos en este propósito de vida, en donde yo voy a llevar a otros también por ese camino, tal y como lo has hecho tú, que ha sido súper exitoso todo este tema de ayudar a los demás a emprender. Y en este camino, en donde por supuesto has hecho las cosas tan bien, Regina, y que yo te felicito, has tenido esta capacidad de ayudarle a la gente a entender y a comprender lo que puede hacer por sí misma, lo que puede hacer en este negocio que puede ayudar y favorecer a mucha gente en distintos sectores y en distintas marcas personales que has llevado. Vean cómo se completa el cuadro, o sea, me hago rico, me hago de muy buen dinerito, ayudé a los demás y los dejé mucho mejor, dejé este mundo mejor de lo que estaba y voy completando este camino de mi jornada personal. ¡Qué increíble! Es el paquete completo.
Ay, mi querida Sus, es que Sus va diciendo frases que espero que ustedes vayan agarrando. Somos lo que creemos que somos, lo que hacemos por los demás también nos define. O sea, yo intento ir escribiendo en mi mente todas sus frases porque digo 100% queremos engañarnos a veces. Y quiero preguntarte, la imagen engaña muchas veces y lo que parece, no sé, en mi mente medio que es Hay personas que dicen, sabes qué, yo voy a lanzar mi marca personal, yo lo voy a lanzar y voy a tener un súper buen branding y me voy a vestir de tal manera, pero no, Sus, no me hables de heridas, no, no me hables de esa historia que me cuento. ¿Qué crees que logre pasar o qué has visto que pasa a lo largo de tu vida? Cuando a una persona le huye esa parte interna, le huye esa parte de herida, se pone una gran máscara, un gran personaje y dice: el show va a empezar. Porque a veces yo lo digo, yo hice mi marca porque fueron mis heridas sanadas y se las doy como regalo a los demás, lo que he podido trabajar en esta vida. Pero, ¿qué pasa cuando no quiero ver esas heridas?
Wow, has tocado uno de los temas fundamentales, sobre todo de estos 2 o 3 últimos años de mi trayectoria con narrativa personal, con las historias que te cuentas que te dan poder y te lo quitan. Y sí, sí es bien fuerte lo que dices, porque la tendencia el día de hoy es que la imagen pública es esa alfombra padrísima en donde podemos podemos esconder el polvo y entonces ahí se queda el polvito escondido abajo de la alfombra y mientras nadie levante el tapete nadie lo va a ver y the show must go on. La verdad es que alguien va a patear ese tapete, alguien se va a tropezar, va a llegar un momento en que el polvo ya no cabe y eso se va a ir a jugar en tu contra. ¿Cuál es mi recomendación? O sea, es imposible sostener esa máscara durante mucho tiempo. Sin embargo, esa trampa de quedarte atrapado en el qué dirán, en la apariencia, que puede ser desde cosas tan inocentes como de: "Vamos a tomarnos una foto". "¡Ay no, pero edítala!". "¡Ay, pero entonces poso!". No sé si han visto este fenómeno que es como súper común en las fiestas, en las comidas, entre las amigas de: "Vuelven a editar la foto, la foto se toma mil veces porque saliste horrible". Horrible según quién. O sea, a lo mejor una persona se va a estar fijando de: "¡Guau! Esta chava, ve, siempre está acompañada de amigas." Y nadie se está fijando ni en tus arrugas, ni en tus manchas, ni en nada, o ni en el gordito que tienes. Pero fíjate cómo tu propia, tu propio autoconcepto es el que te va a hacer constantemente tomar decisiones. Esto es bien fuerte, Regina, lo que has dicho. Lo que tú creas de ti mismo y aquellos a los que hayas permitido darte identidad errónea o verdaderamente, van a estar mandándote mensajes. No te vas a escapar a que tú tienes un diálogo interno que, en el mejor de los casos, se trata de que lo chambés, de que lo trabajes para que no te esté atacando. Ahora, si nunca lo atiendes, que esta es una frase de nuestro rector en Imagen Pública, solo se cultiva aquello que se atiende.
Totalmente.
O sea, si tú nunca lo atiendes pensando que la gente te va a creer lo que aparentas, siempre. Tarde o temprano esto no se va a poder sostener. Es como tratar de sostener un edificio con fichas de dominó o con palitos chinos. Sí, de momento pueden tener un equilibrio, a lo mejor un ratito, pero la verdad es que habrá que ponerles pegamento o habrá que ponerles alguna cosa o algún sostén, porque si no esto se va a caer. Entonces, ¿qué te diría? Esto es como comprarte un seguro. O sea, yo realmente les diría que el trabajo personal, el trabajo de desarrollo interno es irte a la raíz de lo que tú crees de ti mismo, de dónde viene, porque la realidad es que esto nos va a mandar mensajes continuos. Esto suministra nuestra identidad. Es como estas pastillitas de liberación prolongada que de pronto vas a decir: "No eres suficiente". Pero como tú ya lo tienes muy trabajado, como tú ya lo tienes bastante asumido y ya sabes de dónde viene este mensaje, a lo mejor algún episodio de la infancia, De momento te puede como retar, o de momento te puede como, híjole, apachurrar, pero sales bastante rápido del momento porque ya lo tienes muy trabajado y boom, sales, digamos, del bache rápido. Pero esto es como un coche, cuando no tienes las llantas firmes, cuando ya estás listo, cuando ya están lisas, cuando tú no llevas a tu coche a servicio, al primer bache el coche se va a descomponer. Es lo mismo, y es más, es más importante porque eres persona.
Ay, cómo somos personas, sentimos, Qué fuerte. A veces nos encantaría ser máquinas que solo hacen, y que ese sentir que a veces hace decir que siento fatal, no me quiero mover. Y me llegó una palabra que me recuerda a ti, me recuerda en un punto muy fuerte de mi vida donde me decías Regina y me aventabas esta palabra que era vulnerabilidad. Y ahora siempre que pienso en ti pienso en esa vulnerabilidad. Y mi pregunta es, ¿cómo integramos o cómo equilibramos el Sí quiero parecer, porque necesito parecer profesional, porque necesito parecer fuerte, porque a veces necesito parecer que me vaya bien para que me vaya mejor. Porque a veces el personaje hace que todos los mensajes que envío sean sistemáticos. ¿Y cómo le hago para también poder ser vulnerable, ser persona? ¿Cómo le hago para manejarlo cuando tengo una marca personal? ¿Cómo lo hago? Tú que estás encargada hasta de Miss Universo, ¿cómo lo hago para— tengo que proyectar, tengo que lucir, tengo que— Pero la vulnerabilidad también conecta, también vende, también genera relaciones, aunque sea detrás de una pantalla. ¿Cómo funciona, Miquela Sus?
Vulnerabilidad, Regina, qué pregunta tan fuerte, porque también al mismo tiempo está tan de moda y es tan manoseada que entonces creemos que está súper válido estar contándole a todo el mundo y al medio mundo mis problemas, y entonces felicitarme porque soy vulnerable y todo mundo domina mis problemas. Para empezar, me gustaría decir esto: la primera persona con la que debes debemos aprender a ser vulnerables. Y digo debemos como un deber, porque te lo debes, es contigo misma. Aprenderte a contar tus historias y entender de dónde vienes. Una vez que las tengas bien contadas, bien neta contigo, elige quién es la persona que merece escuchar esas historias y que te va a ayudar y te va a guiar a que no te estés todo el tiempo entreteniendo en el sofá dándote de latigazos con tus dolores. Sino que va a ayudar a que este dolor tenga todos los elementos para convertirse en el pretexto para salir adelante, porque eso es una realidad. Las heridas tienen dones y sí nos hicieron daño, pero también nos facultaron para haber hecho cosas que de otra manera, sin esas heridas, quizá no las hubiéramos accionado, ¿no? Te estoy hablando a lo mejor de las personas que no tuvieron nada y tuvieron que luchar para tener un patrimonio y hoy son personas exitosas como resultado de querer impulsarse más. Entonces, como que no le encontramos primero esa doble interpretación porque no lo trabajamos profundamente.
Andarle contando tus problemas a medio mundo no es vulnerabilidad, es una marca personal, es victimismo.
Y cuando tú asumes el papel de víctima, niegas tus posibilidades, así de tajante. Así que esa sería la primera cosa. Una vez que uno entiende sus heridas, ok, ¿Quién me va a ayudar? ¿Quién me va a guiar? Hay que hacer la chamba, oigan. Hay coaches, hay psicólogos, hay psiquiatras, hay además diferentes corrientes psicológicas. Hay que ver con cuál me ajusto más, pero de lo que se trata es no quedarme bien bonito disfrutando en mi hoyo. Hay que salir del hoyo, y hay que salir del hoyo porque lo más seguro es que todas tus heridas puedan significar un regalo para el otro que escucha tu historia, que escucha tu testimonio, y puede verse reflejado en esa trayectoria y hacer algo consigo mismo, consigo misma. Y comprenderte, comprender que este juego en algunas cosas te van a creer la apariencia. Sí, qué padre, o sea, vas a dar como que el reflejo, como que sí, de pronto convences, pero la verdad es que las personas vamos a buscar algo más. Tú decide con quién sí y con quién no, quién es digno de escuchar tus historias, quién se ha ganado el derecho de escuchar tus historias. Es un hecho, y Regina lo dice muchísimo, y quiero resaltar este punto también, Eres un regalo para el mundo. Si tú te lo quedas, eres un tacaño. Ahora, hay que escoger, porque le vas a gustar a unos y a otros no, y vas a tener que trabajar con esto porque, "¡Ay, mira lo que comentaron!" "¡Es que ya me echaron hate en Instagram!" Sí, acostúmbrate. Cuando tú tienes muy bien asumida tu historia, no te va a traicionar. Te va a traicionar la historia que te manipulaste, la que te contaste para sufrir menos, Y seguramente te va a ser mucho más difícil hacer esto cuando no has trabajado en ti mismo. Entonces ahí es en donde viene la crisis de los artistas o de las figuras públicas, porque no supieron ser vulnerables de la manera en la que hay que trabajarlo. Entonces esta es la propuesta más o menos, Regina. Digo, ya sé que se oye muy fácil, pero por ahí básicamente es sentarte a hacer la chamba contigo misma.
¿Queremos hacer el trabajo con nosotros mismos? Es la gran pregunta. ¿Estoy dispuesto a lo que voy a encontrar? ¿Estoy dispuesto a trabajarlo? ¿Estoy dispuesto a no simplemente decir es quien soy y ya? Jesús, si yo regresara a las uffs que inició, a dar clases, conferencias, tal vez no tu marca, que tu marca vino un poco después, pero si quieres también empieza el día que inició tu marca, porque yo me acuerdo perfecto también esa transición. ¿Qué le pedirías a esa Sus que hubieras hecho diferente? ¿Qué pequeños consejos dirías? Tal vez en esto yo la regué, yo tuve que haber hecho esto diferente. Tal vez cuando inicié este mundo profesional fuerte de dar conferencias, o tal vez cuando inicié mi marca personal. Si hoy la tuviera que volver a iniciar o volver a ese punto, esto haría diferente.
Hubiera trabajado más y de manera más intensa en mí. 100% creo que esa es la decisión que acompaña Y creo que eso me hubiera ayudado a accionar antes. La verdad es que creo que todos los caminos te van llevando, vas madurando, vas creciendo, pero creo que lo hubiera logrado mucho más rápido, una apreciación y un conocimiento de mí misma, si me hubiera metido a trabajar en mí mucho antes y de manera más profunda. La verdad es que sí creo que vale la pena que mencione que los tiempos sí son perfectos cuando vienen acompañados pues de un padre amoroso en el que yo creo, que ya lo dije. Y sobre todo tener como mucha confianza en las decisiones que uno siempre puede tomar cuando pues de verdad dices: no puedo solo, aquí está pasando algo, ¿cómo me ayudo? ¿De dónde viene esto? O sea, tener mucha curiosidad por ti mismo. Y yo la verdad es que entre mis ocupaciones, cuando tú me lo preguntas, volviendo ese tiempo, pues tenía mis hijos muy chiquitos, y entonces chillaba uno, se peleaba el otro, o alimentaba el biberón uno, y te vas distrayendo y te vas dejando como ir, no, un poco con las distracciones. Me hubiera gustado estar un poco más consciente, menos distraída, y mucho más atenta a mí, en el mejor sentido, que a lo mejor se me durmiera un niño, y entonces ponerme a leer algo más de desarrollo personal, buscarle más. Sin embargo, lo que sí quiero decir es que cuando te llegue ese mensaje, cuando te llegue la inquietud, no la dejes O sea, si hay algo que también me alegro mucho es que cuando llegó la inquietud y cuando llegó la señal a mi vida de que esto tenía que ser un camino a recorrer fuerte, contundente, no lo dejé. O sea, literal fue un dejo todo de lado por irme por aquí. Sabía que venía una jornada de mucho conocimiento de mí misma, que no iba a ser tan sencillo, que vas descubriendo cosas, quizá decisiones que no han sido tan buenas, de las que dices híjole, me arrepiento tal. Y ya llegó un momento en que estoy bastante reconciliada con que esto pasó, ahora cómo lo voy a transformar. O sea, sé que puedo tomar mejores decisiones, sé que pueden venir desde un lugar mucho más consciente, y sobre todo que no voy sola y que ya puedo, como dices tú en una frase que es muy, muy bonita para mí: si no sabes a dónde vas, no lleves pasajeros. Y yo le completo un poco a Regina esta frase dentro de mi mente, no, pero cuando sí sabes por favor invítanos, por favor llévanos, dinos por dónde, que eso a mí me encanta del proyecto de Regina, ella ya sabe, entonces que nos invite, porque por aquí hay un recorrido importante a los que nos están escuchando, a los que nos están siguiendo, sobre todo a Regina, eres un regalo, entonces esto es parte del propósito que yo hablaba hace ratito.
Siempre digo a mis alumnos, dime el peor problema que tengas hoy y ponlo en un círculo, Y creo que justo lo que hizo Susie es poner eso que le mortificaba en un círculo, es decir, en lugar de decir: "Porfa, ya vida, quítame esto, mi vida va a ser perfecta", es decir: "Si esto tiene una lección para mí, dejo el camino que estaba esperando y agradezco el nuevo destino que la vida tiene para mí y enfrento esto". Porque a veces, te juro, como un libro que he leído mil veces, "The obstacle is the way", o sea, este obstáculo se convierte en el camino nuevo de tu vida. Entonces se pone súper fuerte.
100%, Regina. La verdad es que he tenido momentos de mucho quiebre, he tenido momentos de dolor. La persona que les está hablando es una persona que también ha dicho: ¿por dónde ahora? ¿Qué rayos? No veo la luz. Y una parte, y una palabra que no nos gusta, nos choca la palabra responsabilidad, porque es como: ay, la mochila que tengo que cargar, que tengo que hacer. Y me he reconciliado mucho con esta palabra en la cuestión de responsabilidad. ¿Cómo me respondo? ¿Cómo me respondo con esto que me está pasando? ¿Cómo le doy la vuelta al problema? Pues no tanto, es como me merezco hacer algo por mí, me merezco dar una, pues no sé, una segunda batalla y encontrar el camino en ese mismo obstáculo y quedarme 100% con el regalo. Pelea tu regalo. Todo problema, toda montaña trae un regalo. Ve por ella, pelea, sé un guerrero con tu vida, respóndete, te lo mereces. Entonces, como que quisiera quedarme y dejarlos con esto, ¿no? O sea, ir peleando por tu regalo. Y te vas a dar cuenta que muchas veces, o sea, jamás te voy a invitar, soy consultora en imagen pública, jamás te voy a invitar a que: ay, olvídate del dobladillo, sal sin peinar, no te bañes. No, obviamente no. Pero que sea mucho más importante y mucho más fuerte quién eres que lo que traes puesto. Esa es mi invitación.
Oye, Susy, ahora quiero contrarrestarte. ¿Cuánto tiempo llevas en temas de imagen pública? Estudiando, metida, dando clases, capacitaciones. ¿Cuánto tiempo llevas?
Esta jornada que empezó en... ¡Ay, caray! 2007. Como semilla empezó mucho antes, empezó en 1994, la primera vez que yo leí la columna de Víctor Gordoa Gil y todas sus crónicas sobre el debate entre Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Ceballos, y se me está yendo el candidato del PRI, no me acuerdo si era Alfredo del Mazo, pero este primer debate televisivo del que él hace es una crónica y habla de varios puntos de la imagen pública. Ahí empezó mi semilla y ahí empecé a conectar ciertos puntos sobre el ser y el parecer. Ahí fue como que mi primera, digamos, mi primer ping-pong mental en donde decía, pues, ¿qué es primero, el ser o el parecer? Y empezar a jugar un poco con esta idea hasta que yo pude concretar el proyecto de ingresar a la maestría. Para mí fue muy importante generar un acuerdo con mi esposo y decir, oye, 'Vamos a dedicarnos a los niños, vamos a iniciar nuestro matrimonio padre, y te prometo que yo te voy a apoyar', cosa que me cumplió y que le estoy 100% muy agradecida porque siempre ha sido un esposo súper apoyador y muy, pues, muy luchón de que yo también tenga una participación activa en mi vida profesional. Y obviamente porque yo la quise y el apoyarme en algo que yo deseaba muchísimo. Desde que yo ingresé en la maestría en Ingeniería en Imagen Pública no he parado.
Oye, Susy, y todas estas personas que nos ven diciendo: oye, me interesan los temas de imagen estratégica porque tal vez soy muy bueno en lo que hago, no lo parezco, no me respetan a la par, no me ven con la autoridad que tengo, mi jefe me dice: uy, cuando parezcas un poco mejor te doy otro trabajo. ¿Qué sí te dio la imagen estratégica? ¿Qué sí te dio trabajar tu imagen en tu vida profesional? ¿Y sí recomendarías que las cosas— sí crees que te abre puertas en esta vida? Para todos los que nos están escuchando.
Sí, por supuesto, Re. Y esta es una frase de la que tú te acordarás: la disciplina afina tu talento. Esto es como el lápiz, vamos sacándole punta para que pinte más bonito, para que el trazo salga más padre. Eso haría desde un lugar sensato cualquier arquitecto, cualquier dibujante, cualquier artista, ¿no? Afinar el pincel, el lápiz. Bueno, pues nosotros como estrategas tendremos que hacer lo mismo, y la disciplina afina tu talento. ¿Qué me da emprendimiento Disciplina. Y no nos gusta la palabra disciplina, es igualita que la de responsabilidad. Es como que, ay, la mochila llena de piedritas. Son piedritas que te van a servir en el camino. No las veas como piedras, velas como herramientas necesarias que hay que tener, porque obviamente todo aquello que tú estés practicando, todo aquello que tú vayas afinando en un momento de trabajo, en la vida real vas a decir: "Ay, justo traigo la herramienta perfecta para esto, estoy equipado". Entonces una parte es la enseñanza, otra parte tiene que ver con equiparte, traes la mochila, y otra parte pues es activar. ¿Qué hacen las personas que van al Himalaya, al Everest? Van ahí trepando la montaña y en algún momento a lo mejor no utilizan el picahielo, y a lo mejor en un momento dado no sacan la barrita de chocolate, pero Pero si los agarra el frío o los agarra cualquier otra eventualidad, traen la mochila con cosas y saben activar esos recursos. Esto es igualito. Que tú puedas sacar recursos de la mochila y que en un momento dado, aunque tú creas: "Ay, esto ni para qué me sirvió, y esto para qué lo estudié", no desperdicies nada de ti. Todo sirve en algún momento. Eso es lo que yo te digo.
¡Qué fuerte, no! Este tema de imagen. ¿Y cuáles podrían ser 3 claves que si tú le dices a las personas: quieres trabajar tu imagen estratégica, ya vas a trabajar lo interno, pero quieres trabajar un poco el parecer porque sabes que en este punto de tu vida te están pisando, te están no respetando? Y puede ser desde hijos, de que te ven y te dan 3 zapes porque no te respetan, hasta personas del trabajo. ¿Qué 3 cosas a nivel imagen dices yo hubiera trabajado desde el inicio? O yo a ti, estratega que me estás viendo, te recomiendo trabajar, porque no hay que cerrar los ojos, eso a veces nos está matando y no nos damos cuenta.
Bien, hay varias palabras que yo asocio a esto, Regina, y es consistencia. La verdad es que de que te entiendan como se les da la gana a que te entiendan como tú quieres y comprendan que detrás de esta persona hay un talento, hay una disciplina, hay una formalidad y hay un conocimiento que me va a servir y que me va a ayudar en un momento dado, pues cuando estoy emprendiendo qué mejor que me comprendan con todos los talentos y todas las posibilidades que yo puedo ofrecer. Hay muchas personas que todavía están dudosas y te dicen: "Ay, pues mira, yo no tengo imagen. A mí que me entiendan o que no me entiendan me da igual porque yo soy así." Sí, eres así, pero la gente no está captando todos tus atributos. Entonces vas a ganar consistencia, vas a ganar conocimiento de ti mismo, y lo que te va a provocar este conocimiento de ti mismo es entender cómo a veces tú te metes solito el pie y por qué ese logo que está padrísimo y que te encanta no comunica lo que tú necesitas que comunique. Y sobre todo, aprender a ser más claro. Hemos conocido en este territorio pues mucha gente que de verdad es disciplinada, es chambeadora, va un día por aquí, por acá, pero no se le entiende lo que quiere comunicar porque todavía trae como mucho mareo mental y no logras capturar y no logra la gente entender qué es exactamente lo que está vendiendo. Entonces Regina lo dice mucho: donde hay claridad hay ventas. Donde hay claridad pues es que hay comprensión. Y si no me comprendo ni a mí, pues ¿cómo voy a ganar disciplina? ¿Cómo voy a ganar un recorrido? Y ¿cómo voy a venderle a la gente si no sé ni siquiera yo por dónde empezar? Entonces de ahí te diría que la clave es cuando uno empieza a trabajar en ese territorio, lo que va a ganar es consistencia. Y entonces vas por pasos seguros. Poco a poco y sin detenerte. Entender cómo en esta licuadora personal no vas a desperdiciar nada de ti mismo ni de ti misma. Y entonces vas a empezar a hablarle exactamente a los que necesitan de ti, porque la verdad es que el conocimiento sí nos ayuda, ¿no? Aunque nos cuesta muchísimo trabajo y a estas alturas ya no quiero estudiar, a estas alturas ya no quiero trabajar, hombre, ¿Tu marca no merece esfuerzos? Yo creo que sí.
Y una es tu marca, pero la otra es tu audiencia. Los que te escuchan, los que te siguen, los que creen en el camino que les estás planteando. Tú lo dices mucho, no estás al servicio de tu ego, estás al servicio de tu audiencia. Y recordarlos a ellos, a veces dices: ok, entiendo que esto esté pesado, pero hay algo mucho más grande que yo.
¿Y quién es mi audiencia? ¿Qué necesita mi audiencia? Porque si quieres los aplausos, mira, te ponemos a cantar o te ponemos a bailar y seguro, seguro alguien te va a aplaudir. Pero de lo que se trata es que te ganes los aplausos de la manera correcta. Y los aplausos correctos, que muchas veces no van a venir de una task así de reconocimiento y de un millón de likes, van a venir paulatinamente, poco a poco, por aquellos a los que tú les quieres servir. O sea, fíjate cómo se une esto de tu audiencia con el propósito. ¿A quién le quieres servir? ¿A quién le va a ser útil toda tu trayectoria? Entonces piensa dándole a esto mucho mayor significado. No pienses solamente en el sentido utilitario de lo que vas a ganar, sino a nivel significado, lo que tú le estás aportando a las personas. Entonces, si estás pensando en ti, sí vas a tener una ganancia X, pero si estás pensando en los demás, ganas tú y ganan los demás.
Totalmente de acuerdo. Oye, Susy, para finalizar, hay personas aquí que están nerviosas, que tienen una entrevista de trabajo, que tienen que exponerse ante alguien más, que saben que tienen que hacer un video, que tengo que hacer un webinar. Hablar en público siempre expone, hablar en público siempre da miedo. ¿Qué les podrías decir como una experta en decir sé lo que es la comunicación, sé lo que es hablar y sé que todos pueden si lo trabajan? Porque yo lo he visto. O sea, yo he visto la magia que tú logras hacer en las personas. Este chavito que tiene pánico de esa entrevista, esa persona que tiene pánico de ser expuesta y hablar en público, ¿qué le dirías a esa gente? ¿Qué consejo les podrías dar?
Bien, pues a mí me sorprende mucho que esta es como la pregunta que todo el mundo me hace. Primer día de clases, cuando ya estoy en los entrenamientos propiamente de vamos a empezar esta trayectoria para hablar en público, dominar tu comunicación verbal, tu comunicación no verbal, y empezar a ajustar hasta la estructura discursiva y tal. Primera mano levantada, y que notas esa misma inquietud en un grupo de 30 a 40 personas, es: ¿cómo se me quita el miedo? Antes de otra cosa, todos los alumnos están ansiosos de que yo responda esa inquietud, de que yo responda esa pregunta. Así que lo que yo diría, como más que como tip, sino como mi primera señales: reconcíliate contigo. Qué importante es que si tú no te hablas padre a ti, no le vas a poder hablar, no vas a convencer a una audiencia, pero ni de 5. Así que lo primero es entender de dónde viene esto, porque esta inquietud en donde yo no me siento aceptado, yo no me siento listo, no me siento una persona capaz de— importante preguntarte de dónde viene esto, porque la realidad es que cuando estudiamos imagen pública nos damos cuenta de que cumplimos una necesidad muy básica, que es ayudar a la gente a vincularse articularse, ayudar a la gente a que la acepten, ayudar a que la gente guste. Pero la primera persona que tienes que gustar es a ti mismo. Y digo tienes que porque te lo debes. Eres y puedes convertirte en tu mejor amigo, en tu mejor amiga. Y si no sabes convertirte en tu mejor cuate, híjole, la verdad va a estar bien difícil. Entonces reconciliarte contigo, empezar a entender cómo te hablas y empezar justamente a entender dónde están tus mentiritas de identidad, Porque a lo mejor, y lo que he visto como fenómeno y se los comparto, es que hablo pésimo, ¿no? Mi voz está horrible. Y digo: su voz es bastante normal, de hecho es una voz de locutor, ¿por qué se habla así? O: me trabé horrible, ¿verdad? Ya dímelo. Pues no te trabaste, pero algo te dice a ti que te trabaste. O sea, hay un diálogo interno muy intenso cuando la autoestima es baja. Entonces vuelvo al punto de partida: requiérete.
¡Qué fuerte! Tal vez muchos de nosotros esperábamos que Sus nos dijera: I'm a, I'm a ve, proyecta tal, vístate así. Y te dice: oye, mueres por la aceptación del enfrente, mueres porque te quieran, mueres porque te digan cosas espectaculares. Dítenlas a ti mismo. Porque sí nos damos cuenta que las relaciones maximizan lo bueno de nuestra vida, pero hay que regresar al punto de partida: crea a ti mismo lo bueno de tu vida, crea esa relación contigo, crea esa aceptación, crea ese ambiente de amor. Y tal vez es el principal problema que tenemos hoy, ¿no, Sus?
Por supuesto. O sea, tú vas a hablar, o sea, dicen que la boca habla de lo que está lleno el corazón. Y si tu corazón está lleno de puros ataques hacia ti mismo, pues imagínate lo que vas a hacer por ti y por los demás. O sea, tú date cuenta, por ejemplo, que el criticoncillo, el sabelotodo, ¿de qué habla? De los demás. Hasta vanidosillo. Uno no podría creer que es una persona insegura. Y fíjate, date cuenta cómo, qué es lo que está constantemente apoderándose literalmente de esas conversaciones. Cuando empiezas a relacionarte contigo desde un lugar de ser unidad, desde un lugar de aceptación, desde un lugar en el que obviamente te equivocas, obviamente yo también digo: ay, pero qué tonta fui, pero ¿por qué hice esto? Tengo días de sentirme muy mal. Sí, 100%, o sea, soy humana igualita que ustedes. De lo que se trata es de nuevo sal del bache, porque tú sabes que esas son mentiras de identidad, que A veces el pensamiento negativo nos atrapa y justo lo que pasa en el escenario es: "¡Ay, la gente que está muerta de miedo! ¡Ya me vieron feo! ¡Ya quiero salir de aquí!" Y entonces empiezo a hablar pura babosada o hablar rapidísimo porque ya quiero salir del escenario. Es: "Cálmate, lo puedes hacer mejor. Remonta, ten esta relación de serenidad contigo y vuélvelo a intentar." Y para que venga esta revancha preciosa que te mereces. Date herramientas, equípate y actívate.
Escríbanos por favor en todos los comentarios, ya sea que lo veas en YouTube, en Spotify, o veas pequeños snippets en Instagram, qué te llevas de esto. Porque hay frases tan poderosas, pero yo la verdad me llevo, y me llevo en el fondo de mi corazón: el show empieza contigo, el show empieza contigo, en cómo te ves, las barreras que tienes enfrente del espejo. Queremos seguir creyendo que todo se trataba del otro, cuando todo lo exterior es un reflejo de nosotros. Sus, gracias, gracias, porque hoy le decía a Sus antes de empezar cómo Sus nos viene a dar conocimiento, nos viene a dar la sabiduría, ese conocimiento que ya lo hiciste tuyo, que ya es parte de ti, que lo sufriste, que lo viviste, y luego sí te lo da diciendo: así es como se tenía que haber dicho.
Muchas gracias Regina! Un último mensaje que les dejo no es nada más que las heridas te abran la piel haz que te abran los ojos Gracias por lo que nos ven, gracias mi guiasus (guías del alma) Nos vemos en el siguiente video...
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