Zahara covers a Spanish lyrical monologue where the speaker promises to become everything for a beloved: their lawyer, their judge, their bread, their wine, their fire, their sea. The cascade of metaphors swings between devotion and self-sacrifice, using repetition to express boundless yearning.
Chapters
Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual que los labios que beso en mis sueños. Puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemigo, tu todo, tu esclavo, tu fiebre, tu dueño. Y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren, tu mar Tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado, tu Dios, tu asesino. O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea a esperar. Que suba la marea. Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor, que me falta valor para darte mi cama. Puedo ponerme digno y decir toma mi dirección cuando te hartes de amores baratos. Y un rato me llamas. Y si quieres también puedo ser tu trapecio y tu red, tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío, tu resaca, tu lunes, tu ansiedad. O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento y te deja amarrada a una Duda en mitad de la caída desnuda. Y si quieres también puede ser tu abogado, tu juez, tu miedo, tu fe, tus noches, tus días, tu rencor, tu porqué, tu agonía. O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento. Kesu wa la mada.