Zahara - Lento Ternura (Álbum Visual Completo)

The transcript captures the full lyrical narrative of Zahara’s visual album “Lento Ternura”. Alternating speakers (A and B) deliver a stream‑of‑consciousness poem that weaves together themes of aging, loss, and the desire to reclaim past summers on an imagined island. The speakers repeatedly invoke love as a complex architecture of bridges, walls, maps, and raves, while also confronting solitude through a self‑referential “hablo en plural”. Vivid surreal imagery—turquoise walls, burning Madrid, wind‑doors, sea‑crossing on foot—creates a dream‑like landscape that mirrors internal emotional turbulence. The piece reflects on anxiety, fame, artistic struggle, and the weight of industry expectations, juxtaposed with tender moments of “ternura” that surface repeatedly toward the end. The overall tone oscillates between nostalgic yearning, fierce self‑examination, and a yearning for tenderness, culminating in a mantra‑like repetition of “La ternura”.
Chapters
¡Aquí estoy observando todo lo que voy a perder! Todo lo que siempre he odiado y ahora empiezo a entender. Me pregunto si será demasiado tarde para mí. Y pienso en mis 38 como algo que poseo, como si fuera dueña de ellos. Como si estos años fueran algo más que tiempo, una carretera por la que caremos.
De Sam, sigo hablando en plural, como si no hubiese aprendido nada de la soledad. De Sam, sigo hablando en plural, como si no hubiese aprendido nada de la soledad.
Y la belleza de esos años que han pasado y que no puedo recuperar. Me acompaña mientras floto en el agua del mar. Tendremos que volver, tendremos que volver a que haya isla y cruzar el mar a pie. Tendremos que volver, tendremos que volver. Será el verano que jamás olvidaré.
Besa, sigo hablando en plural como si no hubiese aprendido nada de la soledad. Besamos, sigo hablando en plural como si no hubiese aprendido nada de la soledad. Siempre tan pegada a ti que aún puedo sentir tu pecho en mis manos y el sonido del viento se colará por el casco entre mi pelo mojado.
Tendremos que volver, tendremos que volver, seremos millonarios cada tarde. Lala, motos hacia los deseos. Eras sencillo pensar que la vida era esto. Aprenderé a navegar y te llevaré a la isla secreta. No habrá olas, no podrás marearte.
Tendrás tu camerino en mi yate. Y cuando quieras Mientras todos los abejorros zumban a lo lejos.
Un rincón en el universo protegido por paredes turquesas. Emergen de pantanos y árboles al tocar sus cortezas. Grito: eres mío, aunque no lo sea. Separa esas casas de mí, también las que había de hierba.
Aquí los animales no paran de parearse. El color del decorado tiene más brillo que antes.
La puerta de los vientos amenaza con llevarme. Que se hunda Madrid, que arda en el infierno, que yo me quedo aquí contigo en este fin del mundo contigo. Que se muera Madrid, que arda en el infierno, que yo me quedo aquí contigo en este fin del mundo contigo.
Nuestro amor es la vida y el muro de carga, es la llave maestra, es la torre más alta. Nuestro amor está lleno de puentes, ventanas, es el vino en la ropa, por el suelo tirada, es la cesta en la alfombra, es un día en la cama.
Nuestro amor. Nuestro amor. Nuestro amor. Nuestro amor.
Mojamos los pies en sus aguas heladas. Este amor es un río, atraviesa montañas. Vive en las casas que tú y yo no podemos comprarnos. Este amor está completo, no es eterno, es diario.
Nuestro amor. Nuestro amor. Nuestro amor, nuestro amor.
Nuestro amor es un mapa con atajos secretos, está lleno de tiempo, no necesita el dinero. Nuestro amor es el amigo que siempre está despierto, es la sesión nocturna, el único bar abierto. Es la rave, es el humo, es el éxtasis puro, es el baile, es el ámame, es el dame más duro.
Es la rave, ¿Quién quiere mirar el final mientras sucede? Me aferraba a la belleza que no quería que se fuera y viviría en el recuerdo.
De todas las catástrofes que no iban a volver, no quería que se fueran.
Y no iban a volver, no quería que te fueras. No vas a volver, pareces tan bonita. cuando me necesitabas, aunque era menos sano. Parece tan bonito cuando me necesitabas, aunque era menos sano. Tú, aquello que nadie sabía, eres un nombre escrito con fuego.
Mi piel que ardía era una tarde rara en Saturno, un 2022 oscuro y perdido.
Era una deuda, un estigma, un poema. Era mi pecho latiendo desnudo, callando el problema. Quizás la vida era esto, una habitación con la ventana abierta, la lluvia entrando buscando el suelo, un cuerpo acoplado a otro cuerpo. Quizá la vida es tan solo querer, quererlo todo y temer, temerlo. Quizá la vida es tan solo eso. El estar parado un rato, morder el dedo, liberar el pecado. El encoger la memoria, adoctrinar la conciencia, practicarse mirando un Cuerpo. Quizás la vida es tan solo querer quererlo todo y temer tenerlo. Quizás la vida es tan solo eso. Entrando, mojando el suelo.
Un cuerpo acoplado a tu cuerpo.
Quita la vida, es tan solo querer, quererlo todo y tenerte en él. Quita la vida, es tan solo eso. Oh, Cooper, un lugar en mí diferente.
Todo el mal que siento y el catio Coloco los triunfos junto a mi basura, todos mis trofeos a su misma altura. Mi ansiedad ha sido lanzada a la fama, han guardado las armas con las que atacaban.
La fiesta ha empezado y siento el pasado en cada mirada.
No sé en qué piensan cuando me señalan. Cuentan mi vida y no sé de quién hablan.
Qué poco espacio ocupo en mi historia. A veces paré de la de otra persona. Bebo del pozo de los deseos. Me quita la sed y me deja el veneno. Abro despacio, tú ves mis ventanas, me ves respirar y parezco calmada. Siento mi cuerpo quizá más desnudo, aún lleno de rabia. Y while they solo con suerte.
Demasiado tiempo invertido en mirarse. Demasiadas canciones, demasiados farsantes, demasiadas pocas mujeres tocando en festivales. Demasiado poco dinero aunque sean headliners. Demasiadas canciones que son un nuevo temazo. Demasiado privilegiado que conoce todo el Demasiados mensajes, demasiados holdouts, demasiados cantantes, demasiados nenas, demasiados productores, demasiado incluyente, demasiados favores, demasiadas mentiras, demasiado podcast, demasiados Yes, Wendy O, demasiado que otro, demasiados humanos, demasiados productores. Demasiadas giraderas perdidas, demasiados anuncios, demasiado invitado, demasiados DJs, demasiados nominados, demasiados hits, demasiado quejica, demasiado poco anuncia, demasiado pobre clip sucio, demasiada basura, demasiados negocios, demasiados motivos, demasiado señores, demasiados artistas. mantas y me afilo las uñas, pero no para pintarlas, se las clavo a cualquiera que se atreva a decirte que no vales la pena. Cualquier frase de mierda que pueda ponerte triste, que me sale una cosa que no tengo conmigo, solo te pertenece, solo fluye en tu río. Cuando lloro con series malas, ahí también me acuerdo de ti. Sé que te da ansiedad irte lejos y quedarte, y estar sola y rodeada, y asumir cada una de las derrotas que escondes la cabeza. Sé de lo que te aterra, pero también aprendí a crear junto a ti fortalezas. Me recuerdo tus calles, para que también sean mías, y te he dejado a mi hijo para que vea pureza. Me acuerdo de ti cuando estoy en el baño, claro. También me acuerdo de ti cuando ceno todos los tardes. Me acuerdo de ti cuando tiendo la ropa en bragas. Ay, también me acuerdo de ti. Me da miedo la vida cuando esté tan de cerca. Me siento más fuerte y a la vez más ligera. Me gusta escucharte y leer en tu cuarto, dejarte mis audios. que la belleza y la juventud, incluso el sexo, que tanto es perseguido, que es querido conservar, que es protegido. ¿Qué más dará cuando lo que de verdad te ha conmovido ha sido la ternura? La ternura. La ternura. La ternura. ¿Qué más da ahora la cantidad de veces que ayunaste, te metiste en la cama muerta de Hambre que no saliste porque te sentías la nada, que tu cuerpo era una talla, una cárcel, una trampa. Nada dura demasiado, tampoco la tristeza que no te deja vivir, ni el pecho alto, ni el nudo en las tripas, ni los besos escondidos, tu canción favorita o el verano de tu vida, ni el cocido de tu abuela, ni el paseo por la arena, ni la noche en vela, ni el olor de muelas, ni la corrida en su boca, ni el sentirte que estás loca o cuando te dejan rota, ni siquiera la derrota, ni el vértigo, las náuseas, ni el pánico, las lágrimas, ¿Qué más dan la belleza y la juventud, incluso el sexo que tanto has perseguido, que has querido conservar, que has protegido? ¿Qué más da cuando lo que de verdad te ha conmovido ha sido la ternura? La ternura. La ternura? La ter— la ternura!
La ternura...
La ternu—
la ternurraa! to un gran que les pertenezco. Soy de un pueblo pequeño, de las coplias de mi abuelo. Soy de todas las teclas del piano de Catalina. Ni hola misma cara de suma. 3, soy de la versión primer. Rademira, ahí va la cantante. Soy del panel. Soy de aceite picual. Soy un lugar repoblado. Soy de un pueblo pequeño. Él dice que es una ciudad. Testigo de mis dolores. Nunca me conocerá. Nunca me conocerá.










