Zahara reflects on life through vivid images: an open window letting rain in, two bodies intertwined, the desire to possess everything while fearing it. She moves between yearning and acceptance, describing life as both liberating and shrinking, ultimately suggesting it comes down to these sensual, intimate moments.
Chapters
Quizá la vida era esto, una habitación con la ventana abierta, la lluvia entrando, mojando el suelo, un cuerpo acoplado a otro cuerpo. Quizá la vida es tan solo querer, quererlo todo y tener, tenerlo. Quizá la vida es tan chulo eso, el estar parado un rato, morder el dedo, Era liberar el pecado. Era encoger la memoria, adoctrinar la conciencia, practicarse mirándonos. Mi deseo rozando su pelo, mis ojos lanzando veneno, la puerta pillando los dedos. Era abrirle los órganos. Era seguir esperando. Era decirle "te quiero". Ida, la vida era esto. Una habitación con la ventana abierta, la lluvia entrando, mojando el suelo. Un cuerpo acoplado a tu cuerpo. Quizás la vida es tan solo querer quererlo todo y temer tenerlo. Quizás la vida es tan solo eso. Con la ventana abierta, la lluvia entrando, mojando el suelo. Un cuerpo acoplado a tu cuerpo. Quizá la vida es tan solo querer, quererlo todo y tenerte en él. Lo que está en la vida es tan solo eso.