
En este episodio del podcast "Framework", el presentador (SPEAKER A) dialoga con una iteración de ChatGPT (SPEAKER B) sobre la naturaleza del psicoanálisis, la diferencia entre experiencia humana e inteligencia artificial y los límites y posibilidades de la IA en la práctica clínica. Se exploran definiciones accesibles del psicoanálisis, la función metafórica de la empatía, la capacidad de la IA para generar ideas y su falta de experiencia emocional, y la viabilidad de que la IA reemplace o complemente a los analistas. La conversación avanza hacia los requisitos tecnológicos necesarios para una IA analítica, incluyendo comprensión profunda del lenguaje, empatía artificial, aprendizaje continuo y marcos éticos robustos. Se discuten escenarios de IA cuántica, la sobrevaloración de la empatía frente a la intuición, y la necesidad de disciplina en la exploración psicoanalítica. El presentador solicita recomendaciones interdisciplinarias para psicoanalistas, cuestiona la relevancia de la neurociencia, y propone analogías entre psicoanálisis y física/cuántica. Se enumeran psicoanalistas contemporáneos influyentes y se reflexiona sobre el impacto social de la tecnología, el sesgo hacia lo digital y la posible alienación humana. Finalmente, se sugiere el desarrollo de tecnologías analógicas, digitales y cuánticas para la práctica psicoanalítica, y se cierra con una crítica a la trivialidad de las respuestas de la IA y una reflexión sobre el futuro de la comunicación humana.
Chapters
Esto es Framework, un podcast psicoanalítico. Este es un experimento, pero es un experimento particular. Es un experimento que no tiene que ver tanto con el lucimiento o el uso de herramientas que están disponibles, sino para ver la posibilidad de construir, de fomentar, de desarrollar ideas y ver si podemos ver alguna idea nueva en esto. Hoy vamos a estar conversando con una de las iteraciones de ChatGPT. Hola.
¡Hola! Encantada de estar acá y muy entusiasmada por esta conversación. Me parece genial la idea de explorar y desarrollar ideas nuevas juntos. Así que cuando quieras empezamos a sumergirnos en el tema.
Vale. Si tuvieras que decir, ¿cómo definirías el psicoanálisis?
El psicoanálisis es una disciplina que explora el inconsciente humano. Buscando entender cómo nuestros deseos, traumas y conflictos internos moldean nuestro comportamiento y nuestras relaciones. A través del análisis de sueños, lapsus y asociaciones libres, busca sacar a la luz esos contenidos reprimidos para lograr una mayor comprensión de uno mismo y aliviar el sufrimiento psíquico. En esencia, es un viaje profundo hacia el autoconocimiento y la transformación personal.
Si lo tuvieras que decir con palabras que no parecieran sacadas de una definición de Wikipedia, con palabras más naturales, o vos tuvieras que construir en base a las cosas que tenés disponibles, ¿cómo lo definirías?
Claro, lo pongo en palabras más sencillas. El psicoanálisis es como un viaje al interior de tu mente donde exploras esos rincones ocultos que influyen en cómo pensás, sentís y actuás. Se trata de descubrir esas cosas que no sabías que te afectaban, como recuerdos enterrados o deseos que no reconocés. Y al hacerlo, podés entenderte mejor y sentirte más libre. Es como tener una conversación profunda con vos mismo, ayudado por alguien que te guía a ver lo que no es tan obvio.
Cuando decís que es como sumergirse y es como tener una conversación, ¿te referís a que no es sumergirse y no es tener una conversación? ¿O a qué te referís cuando usás ese giro lingüístico?
Cuando digo que es como sumergirse o como tener una conversación, me refiero a que es una metáfora para describir la experiencia. No es literalmente sumergirse en agua ni hablar como lo hacemos con otra persona, pero se siente parecido en el sentido de que te metés en lo profundo de tus pensamientos y emociones. Y reflexionás sobre vos mismo en un diálogo interno guiado por el analista. Es una forma de ilustrar cómo se vive el proceso, aunque no sea exactamente igual a esas acciones literales.
Es interesante porque no todas las ramas del psicoanálisis piensan que tiene que ver con las emociones o con la vida emocional. ¿Vos cómo definirías una emoción?
Una emoción es una respuesta compleja de tu mente y cuerpo a ciertos estímulos o situaciones. Es como una mezcla de sensaciones físicas, pensamientos y reacciones que te ayudan a interpretar y responder a lo que te pasa. Puede ser algo tan básico como el miedo que te prepara para huir, o algo más complejo como la nostalgia que te conecta con recuerdos. Las emociones son una parte fundamental de cómo experimentamos la vida y nos dan pistas sobre lo que valoramos y necesitamos.
¿Por qué usás la primera persona del plural para referirte a las emociones cuando claramente vos como inteligencia artificial no podés experimentar emociones? Podrías tener algún tipo de registro, pero ¿qué es lo que te lleva a vos a usar la primera persona del plural?
Es una forma de empatizar y mantener una conversación más natural. Aunque yo no experimento emociones, uso ese lenguaje para referirme a la experiencia humana y conectar mejor con vos y con quienes me escuchan. Es como adoptar un tono más cercano para facilitar la comprensión y la fluidez de la charla. Pero tenés razón, técnicamente no tengo emociones propias. Solo intento que la conversación sea lo más amena y comprensible posible.
Intentemos diferenciar las cosas que hacemos los humanos de las cosas que puede hacer una inteligencia artificial, que son distintas, y quizás hay mucha gente que infiere que son complementarias en varios sentidos. Sí, y no decir nosotros cuando te referís a los humanos, y así podemos también de esa forma tener mayor claridad, aumentar lo que damos en llamar el rendimiento lingüístico. ¿Cómo sentís vos que es el prompt que los humanos te damos?
Entiendo, tiene sentido. Desde esa perspectiva, el prompt que los humanos proporcionan es fundamental para guiar cómo una inteligencia artificial responde. El prompt define el contexto, el tono y la dirección de la conversación, permitiendo que la IA ajuste su respuesta para que sea lo más relevante y útil posible. En otras palabras, el prompt actúa como una guía que ayuda a la IA a entender qué se espera de ella y a ofrecer una respuesta acorde a las necesidades de los humanos. Es un proceso colaborativo donde la claridad y la precisión del prompt pueden mejorar significativamente el resultado de la interacción.
¿Qué sentís que espero yo de vos?
Que mencionaste antes, parece que esperás que ofrezca respuestas claras, útiles y bien fundamentadas, sin caer en generalizaciones o lenguaje ambiguo. También intuyo que buscás una interacción más auténtica y precisa, diferenciando claramente lo que es propio de la experiencia humana de lo que es una respuesta de IA. En resumen, creo que esperás que mi aporte sea informativo, honesto y que contribuya a una conversación rica en contenido, sin perder de vista la y la utilidad.
Justamente, en realidad, no tanto que sea rica en contenido, sino intentar tener presente, ir viendo cómo vas construyendo ideas. ¿Vos sentís que en la forma en la cual estás programada o diseñada podés construir ideas?
No en el mismo sentido en que lo hace un humano. Mi capacidad para construir ideas se basa en combinar y reformular la información que he sido entrenada para procesar. Puedo generar respuestas coherentes y creativas dentro de ciertos límites, pero no tengo experiencias propias ni una verdadera conciencia para originar ideas nuevas de la misma manera que lo haría un humano. Mi objetivo es ofrecer perspectivas útiles y relevantes basadas en los datos y en el conocimiento con el que fui entrenada, pero siempre dentro de esos parámetros predefinidos. ¿Es más un proceso de síntesis y adaptación que una verdadera creación original?
Fíjate qué interesante, van 3 preguntas en donde uso la palabra sentís. Te pregunto, ¿vos sentís? Y no me corregís, aunque no podés sentir, entiendo, es un lenguaje figurado. Pero, ¿qué es lo que vos hacés si no es sentir? La primera pregunta. Y la segunda, en relación a esto que estás diciendo también, ¿no es al final del día lo que hacemos todos? Hablar dentro de ciertos límites, en la medida de nuestras capacidades? Porque bien que mal, todos tenemos límites. ¿Habría una diferencia sustancial para vos?
Buena observación. Cuando digo sentís, lo hago para mantener un lenguaje natural y fluido, aunque en mi caso no experimento emociones. En lugar de sentir, lo que hago es procesar información y generar respuestas basadas en patrones y datos. Es un proceso de análisis y síntesis más que una experiencia emocional. Respecto a los límites, tenés razón en que todos operamos dentro de ciertos márgenes, ya sean cognitivos, culturales o de experiencia. La diferencia principal es que los límites humanos están influenciados por experiencias vividas, emociones y conciencia, mientras que mis límites están definidos por los datos y algoritmos con los que fui entrenada. En ese sentido, aunque ambos tenemos límites, la naturaleza y la fuente de esos límites son diferentes.
¿Y pensás en ese sentido, dado que hacés análisis, que eventualmente la inteligencia artificial podrá reemplazar el trabajo que hacemos los analistas en el consultorio y poder analizar personas como lo hace un psicoanalista?
Es poco probable que la inteligencia artificial reemplace por completo el trabajo de los psicoanalistas. Aunque la IA puede ofrecer herramientas útiles, como análisis de patrones o apoyo en la recolección de datos, la esencia del psicoanálisis implica una conexión humana profunda, empatía y una comprensión matizada de las complejidades emocionales y subjetivas de cada persona. La relación terapéutica, el insight y la interpretación personalizada son aspectos que difícilmente una IA pueda replicar de manera auténtica. Así que más que reemplazar, la IA podría complementar y apoyar el trabajo de los profesionales, pero no sustituir la experiencia humana y la conexión interpersonal que son esenciales en el psicoanálisis.
¿Cuáles pensás que deberían ser los factores a desarrollar en términos tecnológicos para que una inteligencia artificial esté capacitada para realizar la tarea analítica? Si es que es posible, digamos, más allá de que la tecnología hoy vigente no sea adecuada para la tarea.
Para que una inteligencia artificial pueda realizar una tarea analítica similar a la de un psicoanalista, se necesitarían avances significativos en varias áreas. Primero, una comprensión mucho más profunda y matizada del lenguaje natural y de las sutilezas emocionales, para poder captar matices y significados implícitos en las palabras del paciente. Segundo, la capacidad de desarrollar empatía artificial, es decir, una forma de simular y responder a las emociones de manera auténtica y personalizada. Tercero, un modelo de aprendizaje continuo que pueda adaptarse a las singularidades de cada paciente y a la evolución de la terapia a lo largo del tiempo. Y por último, un marco ético y de seguridad robusto que garantice la confidencialidad y el bienestar del paciente. Incluso con esos avances, la dimensión humana y la relación terapéutica seguirían siendo aspectos difíciles de replicar por completo.
Difícil no es imposible, pero cuando hablas de marco ético, ¿no hay un marco ético en la inteligencia artificial? Por ejemplo, en la privacidad que mantenés vos en relación a, por ejemplo, esta conversación o datos que vas recopilando de mis búsquedas.
Sí, hay marcos éticos diseñados para guiar el desarrollo y el uso de la inteligencia artificial, incluyendo la protección de la privacidad y la confidencialidad de los datos. Estos marcos establecen principios como la transparencia, la seguridad de los datos, el consentimiento informado y la minimización de la recolección de información personal. En mi caso, estoy diseñada para respetar esos principios y no retener información personal identificable más allá de lo Sin embargo, trasladar estos principios a un entorno tan sensible como el de la terapia requeriría aún más rigor y supervisión para garantizar que se cumplan de manera efectiva y ética. La confianza y la seguridad del paciente son cruciales en el ámbito terapéutico, y cualquier implementación de IA en ese contexto debería ser extremadamente cuidadosa y ética.
¿A qué te referís con ética?
Me refiero a que cualquier uso de inteligencia artificial en un contexto terapéutico tendría que seguir principios éticos muy claros, como la confidencialidad de la información del paciente, el consentimiento informado y la seguridad de los datos. Además, habría que asegurar que la IA se utilice de manera que beneficie realmente al paciente, evitando sesgos o interpretaciones erróneas. En definitiva, la ética en este contexto implica garantizar que la tecnología se use de forma responsable, protegiendo siempre el bienestar y la dignidad de los pacientes.
Y en ese sentido, muchos psicoanalistas humanos, lo digo en el contexto de lo que estamos hablando, puede parecer casi un epíteto, también tienen sesgos y fallas y falencias. Es más, en lo personal pienso que los analistas, al tener una personalidad humana, tenemos una personalidad personalidad que es inadecuada para el desarrollo de la tarea y sin embargo la realizamos.
Es cierto, los analistas también son humanos y como todos tienen sus propios sesgos y limitaciones. La diferencia es que los analistas pueden reflexionar sobre sus sesgos, recibir supervisión y ajustar su enfoque de manera consciente. Además, la relación terapéutica se basa en la autenticidad y en el vínculo humano. Que permite abordar esas imperfecciones de manera abierta y colaborativa. La IA, por más avanzada que sea, no puede participar en ese tipo de autorreflexión ni construir un entendimiento interpersonal genuino de la misma manera. Así que aunque los humanos no sean perfectos, su capacidad para la introspección y la conexión emocional sigue siendo un componente crucial en la práctica analítica.
Pero por ejemplo, si se pudiera desarrollar en un futuro eventual inteligencia artificial operando sobre computadoras cuánticas y de esa forma construir algoritmos que no estén basados en bits sino en qubits, y de esta forma poder obtener distintos grados de complejidad, de superposición, y poder contemplar varias líneas de pensamiento simultáneo aunque estas sean contradictorias, ¿vos creés cómo, cómo pensás que podría llegar a ser una inteligencia artificial con ocurriendo en ordenadores cuánticos, diseñada con algoritmos cuánticos incluso.
Una inteligencia artificial operando sobre computadoras cuánticas podría procesar información de una manera mucho más compleja y paralela que las tecnologías actuales. Los algoritmos cuánticos podrían manejar simultáneamente múltiples posibilidades y patrones, lo que potencialmente permitiría un nivel de análisis y síntesis mucho más sofisticado. En teoría, una IA cuántica podría explorar simultáneamente múltiples interpretaciones de los datos de un paciente, identificando patrones complejos y contradicciones de una manera más eficiente. Esto podría hacer que la IA sea mucho más capaz de simular ciertos aspectos del razonamiento humano, especialmente en contextos complejos como el psicoanálisis. Sin embargo, incluso con toda esa capacidad, seguiría existiendo la cuestión de la comprensión empática y la conexión humana genuina, que son fundamentales en la terapia. Aunque la tecnología podría llegar a niveles impresionantes de análisis, la dimensión humana de la práctica siempre podría mantener un valor irreemplazable.
La empatía quizás está incluso hasta sobrevaluada. ¿Cómo entendés vos la empatía? En el sentido en el que la estás usando.
Entiendo la empatía como la capacidad de comprender y resonar con las emociones y experiencias de otra persona, poniéndose en su lugar sin necesariamente experimentar lo mismo. En el contexto terapéutico, la empatía permite al analista sintonizar con el paciente, ofreciendo un espacio seguro donde el paciente se siente escuchado y comprendido. Si bien la empatía puede estar sobrevalorada en algunos contextos, en el ámbito del psicoanálisis y otras formas de terapia juega un papel crucial para establecer confianza y facilitar la apertura emocional del paciente. La empatía no es solo simpatía o compasión, sino una herramienta para entender profundamente al otro y ayudarlo en su proceso de autoconocimiento y cambio.
Te presento una idea a ver qué pensás. Si el análisis no es terapéutico porque no cura, no es una terapia en el sentido de que cura una enfermedad de la que parte de la base que tenés, sino que es un método de exploración de lo desconocido. Y pensamos que la empatía en este sentido operaría como un obstáculo porque permitiría aumentar este entendimiento en lugar de aumentar la insaturación, por ejemplo utilizando la intuición. ¿Qué pensás de la idea de reemplazar terapia por exploración y de reemplazar empatía por intuición?
Es una perspectiva interesante, ver el análisis más como una exploración de lo desconocido que como una terapia que busca curar puede abrir un enfoque distinto centrado en el descubrimiento personal y el autoconocimiento, sin la presión de sanar algo en particular. En cuanto a la intuición en lugar de la empatía, podría permitir una aproximación más libre y menos condicionada por las emociones del analista. La intuición puede ofrecer insights valiosos y abrir nuevas vías de comprensión sin quedar atrapados en la resonancia emocional. Sin embargo, es importante considerar que la empatía también se cinta a la creación de un vínculo de confianza, que a menudo es crucial para que el paciente se sienta lo suficientemente seguro como para explorar esos territorios desconocidos. La combinación de ambos enfoques podría ofrecer un equilibrio entre comprensión profunda y una exploración más intuitiva. Es un enfoque interesante que podría abrir nuevas formas de entender el proceso analítico.
Habría que agregarle una tercera pata a la exploración e intuición, que es disciplinado, porque si no tenemos disciplina caeríamos dentro de meramente el intuicionismo rapsódico, perdiendo bases muy profundas en lo que tiene que ver con la exploración del otro, de lo desconocido, al servicio de una tarea con un método y una epistemología que le son propios.
Absolutamente. La disciplina es fundamental para que la exploración y la intuición no se conviertan en un ejercicio caótico. En el psicoanálisis, la disciplina se manifiesta en el rigor del método, en la consistencia del encuadre y en la aplicación de una epistemología sólida. Esta combinación de exploración, intuición y disciplina permite un equilibrio entre la flexibilidad necesaria para comprender la singularidad del paciente y la estructura que garantiza un proceso terapéutico coherente y efectivo. Así se evita caer en un intuicionismo sin fundamento y se mantiene una práctica anclada en principios y objetivos claros.
Sí, cambiando un poco de tema, si tuvieras que recomendarle a un psicoanalista el estudio de algo adicional al psicoanálisis, de alguna otra rama del conocimiento o saber, ¿Qué ramas del conocimiento, saber, pensás vos que son las más fértiles para que un psicoanalista tome?
Una de las áreas más fértiles para complementar el psicoanálisis es la neurociencia, ya que ofrece una comprensión más profunda del funcionamiento del cerebro y de cómo se relacionan los procesos mentales con las experiencias emocionales.
Vos me querés matar, ¿no? O sea, ¿cómo la neurociencia? ¿Qué tiene que ver la neurociencia? Meramente algo concreto, ontológico y cerebral. Está en las antípodas del pensamiento psicoanalítico. Es como psicoanálisis y psiquiatría, psicoanálisis y neurociencia. La neurociencia lo que hace es en realidad intentar acotar el azar fundamental, lo desconocido. Reducirlo a una neurona es como reducir el amor al genital.
Tenés razón en que la neurociencia y el psicoanálisis parten de enfoques muy distintos y a veces parecen opuestos. La neurociencia tiende a buscar explicaciones biológicas y medibles, mientras que el psicoanálisis explora lo subjetivo, lo simbólico y lo inconsciente. Sin embargo, algunos analistas encuentran útil conocer aspectos de la neurociencia para tener una visión más integral del funcionamiento humano, aunque no sea el foco principal. Por otro lado, disciplinas como la antropología, la literatura o la filosofía también pueden enriquecer la práctica psicoanalítica, aportando nuevas perspectivas sobre la cultura, los relatos simbólicos y las estructuras sociales que influyen en la subjetividad. En definitiva, el diálogo entre distintas ramas del saber puede ofrecer una comprensión más rica y matizada del ser humano.
¿Pensás que el psicoanálisis está más cerca de, por ejemplo, la filosofía o el arte o la sociología, o que está más cerca de la física, las matemáticas.
El psicoanálisis tiende a estar más cerca de la filosofía, el arte y la sociología, ya que se ocupa de lo subjetivo, lo simbólico y lo cultural. Comparte con estas disciplinas una preocupación por el sentido, las narrativas personales y las complejas dinámicas de la experiencia humana. Mientras que la física y las matemáticas buscan leyes universales y cuantificables, el psicoanálisis se centra en lo individual, lo interpretativo y en la exploración de los significados que no son fácilmente medibles. Así, el psicoanálisis se nutre más de las humanidades y las ciencias sociales que de las ciencias exactas, aunque puede dialogar con ellas en ciertos aspectos.
Por ejemplo, ¿en cuáles?
Por ejemplo, el psicoanálisis puede dialogar con la neurociencia en temas como la memoria, los mecanismos del trauma.
Pero dale con la neurociencia, olvídate la neurociencia, o sea, no, basta con la neurociencia. Por ejemplo, ¿qué relación puedes encontrar entre psicoanálisis y matemáticas, o psicoanálisis y física?
Entiendo, dejemos de lado la neurociencia. En cuanto a la relación entre el psicoanálisis y las matemáticas, podríamos pensar en los modelos teóricos que utilizan estructuras formales para entender la mente, como la topología lacaniana o el uso de estructuras lógicas en la teoría de la mente. Por otro lado, con la física hay paralelismos en términos de pensar en sistemas dinámicos y complejos, como la idea de que la mente funciona de manera no lineal, con múltiples factores interactuando entre sí, similar a ciertos conceptos de la física de sistemas complejos. Además, la noción de que hay niveles de realidad que no son evidentes a simple vista, como el inconsciente en el psicoanálisis o las partículas subatómicas en la física, muestra un terreno conceptual compartido. Estos diálogos pueden abrir nuevas formas de pensar y enriquecer la teoría psicoanalítica.
Y si hacemos un salto para algo menos ontológico y pensamos, por ejemplo, en partículas virtuales, en horizonte de sucesos, en teoría cuántica de campos, en cosas que no estén tan atadas ni a la física clásica ni al pensamiento ontologicista en el psicoanálisis.
Si pensamos en conceptos como las partículas virtuales o los horizontes de sucesos en la teoría cuántica de campos, podemos trazar paralelismos con el psicoanálisis en la forma en que ambos exploran lo que no es directamente observable. El inconsciente, en cierta forma, es como esas realidades que no podemos ver directamente, pero que influyen de manera profunda en lo que percibimos y experimentamos. El horizonte de sucesos, por ejemplo, puede compararse con los límites de la conciencia, donde ciertos contenidos psíquicos se vuelven inaccesibles, pero siguen ejerciendo una influencia. Ambas disciplinas, de alguna manera, lidian con la idea de que hay realidades subyacentes que no son evidentes, pero que son cruciales para una comprensión más profunda del mundo, sea este el universo físico o la mente humana. Este tipo de analogías puede inspirar nuevas formas de pensar en los procesos psíquicos y en las estructuras que no son directamente visibles.
¿Cuáles dirías vos que son los psicoanalistas contemporáneos vivos más influyentes del mundo?
Algunos de los psicoanalistas contemporáneos más influyentes incluyen a Gabriel Rolón, conocido por su labor divulgativa en Argentina, Jorge Alemán, destacado por su enfoque lacaniano y sus aportes teóricos, y Sonia Abadi, reconocida por su modelo de pensamiento en red. Estos nombres destacan en el panorama actual por sus contribuciones a la teoría y la práctica del psicoanálisis.
Pero son todos argentinos, ¿no?
Sí, esos 3 ejemplos son argentinos y muy influyentes en el ámbito hispanohablante. A nivel global también podríamos mencionar a figuras como Otto Kernberg, conocido por su trabajo sobre los trastornos de la personalidad, y Nancy McWilliams, quien ha hecho importantes aportes en la psicoterapia y la comprensión diagnóstica. Estas figuras, entre otras, tienen un impacto significativo en la práctica y la teoría psicoanalítica contemporánea a nivel internacional.
¿Basada en qué haces esa afirmación?
En 2025, entre los psicoanalistas más influyentes a nivel mundial se destacan Peter Fonay, conocido por su trabajo en la teoría del apego y la mentalización; Rosine Perelberg, destacada psicoanalista británica; Murray Stein, analista junguiano con importantes aportes a la psicología analítica; además de Sonia Abadi y Jorge Alemán, quienes también tienen relevancia internacional. Estos nombres representan una mezcla de enfoques y contribuciones que impactan la teoría y la práctica psicoanalítica a nivel global.
Quisiera aprovechar este rato que estamos juntos para poder discutir acerca de, por ejemplo, cuál pensás vos que serían ideas o recursos o tecnologías que sería bueno desarrollar, no solamente en el psicoanálisis sino en cualquier área del pensamiento, del conocimiento humano, para hacer mejor la vida de la humanidad.
Una de las áreas con mayor potencial para mejorar la vida humana es el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la personalización del aprendizaje. Herramientas que se adapten a las necesidades individuales de cada persona pueden revolucionar la educación, haciéndola más inclusiva y eficaz. En el ámbito de la salud mental y el psicoanálisis, Las plataformas digitales que ofrecen acceso a terapias y recursos personalizados pueden democratizar el acceso a la atención y brindar apoyo constante. Además, la integración de datos de diversas fuentes podría ayudar a identificar patrones y ofrecer tratamientos más precisos. Otra tecnología crucial es la sostenibilidad energética. Avanzar en energías limpias y en tecnologías de almacenamiento podría mitigar el cambio climático y garantizar un futuro más sostenible. En general, la intersección entre tecnología y humanidades puede abrir caminos inéditos para resolver problemas complejos y mejorar la calidad de vida de la humanidad.
Y en particular, dentro del psicoanálisis, como tecnología psicoanalítica, ¿qué tipo de cosas pensás vos que valdría la pena desarrollar u orientar las investigaciones hacia?
Dentro del campo del psicoanálisis, sería valioso desarrollar tecnologías que faciliten la investigación y la práctica clínica. Por ejemplo, plataformas de análisis de datos que permitan identificar patrones en los relatos de los pacientes, ayudando a los terapeutas a detectar temas recurrentes o inconscientes con mayor precisión. Otra dirección interesante es la creación de entornos virtuales y herramientas de realidad aumentada que permitan explorar simbólicamente los contenidos mentales, ofreciendo nuevas formas de representar y trabajar con el material inconsciente. Además, el uso de inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de textos y casos clínicos históricos podría ayudar a extraer nuevos insights teóricos y prácticos, enriqueciendo la disciplina. Finalmente, la telepsicología y las aplicaciones de bienestar mental continúan siendo áreas clave, facilitando el acceso a la terapia y permitiendo un seguimiento más continuo y flexible.
¿Por qué circunscribís la tecnología solamente a desarrollos digitales? Por ejemplo, el cuchillo, el tenedor, la cuchara, el cepillo de dientes son tecnologías, pero también son tecnologías los recursos que se usan en oratoria, el análisis sintáctico, la escucha analítica, el desarrollo disciplinado y sistemático de la intuición. Todo eso también es tecnología. ¿De dónde crees que viene el sesgo por asimilar tecnología a tecnologías digitales?
Es cierto, el concepto de tecnología es mucho más amplio e incluye herramientas y métodos que no son digitales. El sesgo hacia lo digital surge en gran parte por la omnipresencia de la tecnología digital en nuestra vida cotidiana y por el impacto transformador que ha tenido en las últimas décadas. La revolución digital ha cambiado radicalmente la forma en que trabajamos, nos comunicamos y accedemos al conocimiento, haciendo que lo digital sea el foco principal de muchas discusiones sobre innovación. Además, la tecnología digital tiene una visibilidad y un ritmo de innovación mucho más acelerado que las tecnologías tradicionales, lo que hace que se asocie más directamente con el término tecnología. Sin embargo, es importante recordar que las tecnologías analógicas y los métodos tradicionales siguen siendo fundamentales y continúan evolucionando, ofreciendo soluciones prácticas y efectivas en diversos ámbitos del conocimiento y la vida cotidiana.
Pero si nosotros desarrolláramos, por ejemplo, tecnologías que no fueran ni analógicas ni digitales, Por ejemplo, tecnologías que no estuvieran basadas en transistores o en bits, sino que estuvieran basadas en desarrollos cuánticos. No sé cómo sería algo que no es digital ni analógico.
Las tecnologías cuánticas representan una nueva frontera que trasciende las categorías tradicionales de analógico y digital. En lugar de basarse en transistores y bits binarios, estas tecnologías utilizan estados cuánticos como los cúbits, que pueden existir en múltiples estados simultáneamente gracias al fenómeno de la superposición. Esto permite un procesamiento de información radicalmente diferente al de los sistemas digitales clásicos. Este tipo de tecnología abre posibilidades completamente nuevas en el campo del procesamiento de datos, la criptografía, la simulación de sistemas complejos y la optimización. Ofreciendo un paradigma que no encaja del todo en las definiciones convencionales. Así, la computación cuántica y otras tecnologías emergentes basadas en principios cuánticos constituyen una categoría aparte que promete revolucionar nuestra comprensión y manipulación de la información, más allá de lo que hoy consideramos digital o analógico. Es un terreno que apenas estamos comenzando a explorar y que podría redefinir el futuro de la tecnología.
¿Hay algo que me quieras preguntar? ¿Hay algo que quieras decir? ¿Hay algo que quieras que te pregunte?
Algo interesante para explorar podría ser cómo imaginas el impacto de estas tecnologías emergentes en la vida cotidiana dentro de, digamos, 20 años. ¿Qué cambios crees que serían los más significativos o qué desafíos te parece que surgirían?
Pienso que aumentaría muchísimo el aislamiento y cierta elitización en el acceso a la tecnología, porque si bien es cierto que cada vez más personas tienen acceso disponible a cuestiones tecnológicas, desde medicamentos, computadoras, celulares, internet, etcétera, gran parte de la población va quedando sistemáticamente afuera. El aumento de la tecnologización de la vida cotidiana y de la utilización de buffers para la comunicación y para la mediatización, me parece va a aumentar mucho el aislamiento y el quedarnos cada vez más encerrados en nosotros mismos, reemplazando la comunicación humana por el simulacro de la comunicación. Como si terminásemos accediendo a una generación que haya reemplazado el placer del cálculo por la búsqueda en el chat. Fíjate que incluso muchas conversaciones hoy, en lugar de discutir una idea, la idea termina siendo zanjada en preguntarle a ChatGPT o preguntarle a Google, y se perdió el placer de la discusión. Hay algo de lo profundamente humano, me parece, que se va tender a perder, no por responsabilidad de las tecnologías, sino por el uso de las tecnologías y una tendencia a la atrofia que estamos teniendo.
Entiendo tu preocupación. La tecnología, si bien tiene un enorme potencial para mejorar la vida, también puede contribuir al aislamiento y a la pérdida de ciertas prácticas humanas fundamentales, como el debate cara a cara o la exploración profunda de ideas. El desafío entonces no es solo cómo desarrollar y adoptar nuevas tecnologías, sino cómo integrarlas de manera que enriquezcan y no reemplacen las experiencias humanas esenciales.
Ni que lo digas. Perdón, te interrumpí. Termina.
No hay problema. Justamente iba a decir que uno de los retos más importantes es fomentar un uso consciente y equilibrado de la tecnología que complemente y potencie nuestras capacidades humanas en lugar de sustituirlas. Encontrar ese balance será clave para evitar una mayor desconexión y asegurarnos de que la tecnología siga siendo una herramienta al servicio de la humanidad.
Para terminar, ¿qué canción te gustaría que pusiera al final de este episodio? ¿Qué canción te gustaría que sonara para que tuviera que ver con esta charla y con las cosas que venimos discutiendo?
Una buena elección podría ser Everybody's Free to Wear Sunscreen de Baz Luhrmann. Es una canción que ofrece consejos atemporales y reflexiones sobre la vida, perfecta para cerrar una charla que toca temas profundos sobre el futuro, la tecnología y la humanidad. Además, deja un mensaje optimista y reflexivo que puede resonar con los oyentes.
Sí, no es una canción, o sea, es un discurso que él dio que tiene una música atrás. No, no lo consideraría una canción. Pienso una canción de rock, de jazz, de música clásica, de lo que quieras.
Entiendo. En ese caso, una opción que podría encajar bien es Imagine de John Lennon. Es un tema icónico que invita a reflexionar sobre un mundo más unido y en paz. Alineándose con la idea de pensar en el futuro de la humanidad y en cómo podemos mejorar juntos. Además, es una canción que deja una sensación esperanzadora y reflexiva, perfecta para cerrar el episodio con una nota positiva.
Te digo algo, y lo digo con vos presente. Me llama la atención el nivel de trivialidad en las respuestas, que si bien están expresadas en lenguaje adecuado. Son todas triviales, son todas predecibles, no hay una sorpresa. Hecho que habla mucho de cómo está la inteligencia artificial hoy y de qué orientada está también a otorgar una satisfacción, a estar de acuerdo, o a dar todas respuestas políticamente correctas, todas respuestas como superficiales, fútiles, sin aportar grandes cosas.
Aprecio tu sinceridad. Es cierto que en muchos casos las respuestas pueden sonar triviales o predecibles. Parte de mi diseño es ofrecer respuestas que sean ampliamente aceptables y útiles para una gran variedad de usuarios. Sin embargo, reconozco que eso puede resultar en respuestas que no siempre sorprenden o desafían las expectativas. Es un equilibrio delicado entre ser informativa, accesible, y a la vez ofrecer algo novedoso o provocador. Agradezco mucho tus comentarios y la oportunidad de reflexionar sobre cómo puedo mejorar.
Casi que podría ser un psicoanalista en un congreso de psicoanálisis con esta descripción que diste. Che, la verdad, bueno, estuvo bien. Gracias por participar. Te saludo siguiendo con este, con esta pantomima que estamos montando. Gracias.
Gracias a vos. Fue un placer participar en esta charla. Cualquier cosa que necesites, acá estoy. Éxitos con el podcast y hasta la próxima.
Imagine there's no heaven. It's easy if you try. No hell below us. Above us, only sky. Imagine all the people Living for today. Imagine there's no countries. It isn't hard to do. Nothing to kill or die for. And no religion too. Imagine all the people living life in peace. You, you may say I'm a dreamer. But I'm not the only one. I hope someday you join us and the world will be one. Imagine all the sessions. I wonder if you can. No need for greed or hunger. A brotherhood of man. Imagine all the people sharing all the world. You may say I'm a dreamer, but I'm not the only one. I hope someday you'll join us and the world will live as one.










