
A psychoanalytic exploration of solitude and loneliness through dialogue and poetry. The human body is 99.9999% empty space, mirroring emotional emptiness and our fundamental isolation. Ideas, songs, and art can serve as companions, while small gestures of tenderness and shared humanity transform isolation into connection.
Chapters
Esto es Framework, un podcast psicoanalítico.
Time for you to go.
Lay on the table the rest of your life.
Where I belong.
It's time for you to go.
Can I get some water, please?
That song you just sang—
What was it about?
Well, I reckon it's about death.
You know death?
Kind of an expert on it. You look like you're kind of an expert on it too.
Pretty much.
Well, then that last song was for you.
Where you headed?
Heading home.
Where's that?
I ain't picked tonight's home yet.
Can I pick it for you?
I think up on that stage is about as good as I get. I'm afraid I ain't got much left to give.
I'll do the giving.
If I weren't such miserable fucking company.
Somos solos y a veces estamos juntos. La soledad es sincera, es un sentimiento azul, es una emoción violeta que sube desde los tobillos, es esa experiencia en la cual una chispa se parece al calor, en donde después del día de trabajo volvés a tu casa y no hay nadie, para recibirte. A veces no hay nadie en serio, y a veces está lleno de gente, pero no hay nadie. No es lo mismo la existencia en soledad que el sentimiento de soledad, que el estar solo.
Todos somos solos.
La idea de la soledad Para mucha gente es insoportable. Mario, un amigo uruguayo, escribió una vez que la soledad es una península donde no cabe nadie más. Está poblada de gente absurdamente sola. De gente que ofrece un amor que no sabe dar, y de gente que no aprendió de la experiencia de recibir el amor que muy de vez en cuando alguien, quizás por error o quizás sin darse cuenta, ofrece. La soledad como un temblor que no cesa, como una nube que cuelga sobre vos cuando te levantas a la mañana, cuando vas al trabajo, cuando pagás las cuentas, cuando vas al supermercado. Esa soledad que a veces puede volverse compañera, y una compañera muy retentiva que hace todo lo posible para que no construyas después otro vínculo. La soledad ocupa mucho espacio. Ocupa mucho tiempo, le da sentido a tu día, un sentido fútil, un sentido que no es refugio, pero que al mostrar todo lejano te hace sentir a salvo. La soledad en la cual Hace mucho tiempo que nadie te abraza con amor o que no te besan con amor. La soledad como un nombre, tu nombre, que no suena en la boca de otra persona hace mucho tiempo.
Y aunque alguien diga tu nombre, tu nombre vacío, tu nombre sin voz, Tu nombre como un eco.
Ese nombre que otra boca nombra no necesariamente es ya el nombre que te nombra a vos. ¿Cómo te llamás? ¿Cómo me llamo yo en mitad de la noche cuando me despierto atorado por una ausencia que no cesa? Una ausencia larga y fría, y una ausencia que se convierte en un abrazarme a mí mismo y sentirme solo porque tampoco sé abrazar. Una ausencia que se arma de la lejanía y de la costumbre, una ausencia que está naturalizada. Que a veces se disfraza de la ausencia de otro, de la ausencia de vos, pero que en realidad es, y por sobre todas las cosas, es una ausencia de mí. La soledad como un fantasma, como un fantasma que no levanta. Que no despierta, como un fantasma que no inicia, como un fantasma que nunca sale del rincón en el que está metido, desde el que te mira agazapado, como ese último vaso de whisky que tomas de manera anestésica antes de ir a dormir. Hay gente para la que el terror de la noche activa esta soledad viscosa, pero también es tremenda la soledad de la mañana, la soledad del resto del día, esa soledad rodeado de gente, de personas que te hablan pero no te nombran. De reuniones rodeado de gente que no es nadie para vos y para las que al final del día vos tampoco sos nadie. El no verte, el esconderte durante tanto tiempo en esa caricatura de vos que armaste para agradar, esa especie de lubricante social que se convirtió en quien eras? ¿Dónde estás ahora? ¿Hace cuánto tiempo que alguien no se escapa del mundo a vos y te rescata? ¿Hace cuánto tiempo que no decís tu nombre en voz baja para ver si estás ahí? Esa soledad de la que ni siquiera podés hablar, esa soledad disfrazada de mimos en donde le pagás a alguien cada tanto para que te revise o te haga masajes y confundir esa operación casi mecánica del médico o el masajista, con mimos y cariño, en donde le pagás a un psicólogo, a un analista, no para hacer análisis, sino para que alguien te escuche. Para que alguien sepa de vos, para que alguien en algún lado sepa que estás. Y a veces llamás a la radio o mandás un mail esperando que alguien también escuche, que alguien se haga eco, que alguien se pregunte dónde estás, quién sos, y por ahí en ese intento fallido de encontrar una sombra que se parezca a vos te reconozcas. Lo más frío y duro y oscuro de la soledad. Es como uno se acostumbra y se habitúa a vivir de esa forma, como eso se convierte en la norma, como uno se queda en ese nidito hecho una bolita de carne y pelos y pierde La costumbre, el recuerdo, la aventura de juntarse con otro, de ser otro, de dejar de ofrecer lo que no tenés para dar y dejar de esperar lo que nadie te ofrece, para quizás Un día, sobresaltado, alguien pierda ese falso respeto de quererte y se anime a amarte y abrirse paso por todos los espacios de vos que cerrás, y te tome en brazos y te diga la palabra amor. Pegada a tu nombre y sientas que quizás sí, quizás ahí, quizás esta vez sí puedas tener, encontrar un lugar al que llamar hogar, un hogar en alguien.
A heart on the run keeps a hand on a gun. You can't trust anyone. I was so sure what I needed was more. Tried to shoot out the sun.
In days when we raced, we flew off the page. Such damage was done.
But I made it through, 'cause somebody knew I was meant for someone.
So don't leave your boots by the bed, we ain't leaving this room. 'Cause someone needs medical help for the magnolias. It's cold in this house and I ain't going out to chop wood.
So cover me up and know you're enough to use me for good. Put your faith to the test when I tore off your dress in Richmond all night. I sobered up and I swore off that stuff forever this time.
Can your lover see I thought it It'd be me who helped him get home.
But home was a dream, one I'd never seen till you came along.
So girl, hang your dress up to dry, we ain't leaving this room. The beast breaks open wide and the river runs. Carries this house on the stones like a piece of driftwood.
Cover me up and know you're enough to use me for good.
So girl, leave your boots by the bed when you leave this room. Someone needs medical help or the magnolias bloom. It's cold in this house and I ain't going out to chop more wood.
So cover me up and know you're enough to use me for wood. Cover me up and know you're enough to use me for good.
Aproximadamente el 99.149, es decir, 99.9999999999999999. Del átomo es espacio vacío. El átomo está compuesto por un núcleo muy pequeño y electrones que giran en torno a él. Esta es una explicación más clásica que cuántica, pero sirve a efectos prácticos. Si tuviéramos que calcular el volumen del átomo, daría algo así como 10 a la menos 15 metros, que sería básicamente como si te dijera que una milbillonésima parte del volumen total del átomo tiene algo de contenido. Todos estamos compuestos de átomos. Vos estás compuesto de átomos, yo estoy compuesto de átomos, todos estamos compuestos de átomos. Y si el átomo es 99.9999% espacio vacío, significa que nosotros somos un 99.9999% vacíos. La sensación de vacío es inherente a la existencia. Claro, lo que te estoy diciendo es un modelo, es un modelo en C3 y quizás hasta en C1 adecuado para pensar en lo que quiero decirte, que es que tenemos que aprender de la experiencia del vacío y de la soledad y de cierto sentimiento de aislamiento que viene con la especie, y renunciar a esa pretensión ultrafusionista de confundir amontonamiento con compañía. Aprender a estar solo es una capacidad fundamental para el ser humano. Aprender de la experiencia de estar solo sin sentirte inamado o inamable, sin vos poder tener esa capacidad de amor y de amar a otro o a vos mismo. El desarrollo de una personalidad en general es un buen antídoto contra la desesperación que produce esta naturaleza solitaria del hombre. Las ideas, la capacidad para estar en compañía de ideas, de pensar, es una gran compañía. Al final del día, si prestamos un poco de atención, el otro es una gran idea. Todos somos ideas en la mente del otro, todos los otros son ideas en nuestra mente, nos pensamos. La ternura es al final del día eso también, la capacidad de pensar al otro. Existe el gesto tierno que es ese gesto que yo tengo para recordarte a vos, que pensé en vos en ausencia. Vuelvo de la calle y te traigo una golosina, un papelito que encontré, un montón de hojas, una carta, tu nombre escrito en la servilleta de un bar. Es una manera de decirte que ahí, cuando vos no estabas, yo pensé en vos. Eso es un gesto tierno, es un gesto de recordatorio de que vos vivís en mí, que la idea de vos me acompaña. Las ideas son las grandes amigas y amantes, y por suerte para nosotros, cuando las alojamos y nos relacionamos con ellas, rápidamente se hacen multitud.
Las ideas crecen y se reproducen.
Hay gente que está representada por una idea. Todos estamos representados por una pregunta. Cuando nos encontramos, te habrá pasado, con una persona que no tiene una idea que no es una idea, es muy difícil encontrar compañía ahí. Si vos le preguntás a las personas que te rodean, a las personas que están con vos en la vida cotidiana, todas esas personas tienen una idea de vos. Vos sos una idea en ellos, una idea que muchas veces trae consuelo, que muchas veces cuando están solos o tristes, o sienten la desesperanza del mundo en la piel, piensan en vos, y esa idea de vos les recuerda que no están solos y que la soledad es un buen lugar en el que compartir. Porque si uno no acepta esta soledad Esta soledad impostergable, irrenunciable, inequívoca de la existencia, este vacío que nos habita y nos mueve a querer pensar y llenar y acercarnos a otro. Si nosotros no aprendemos a respetar y valorar esta soledad, es muy difícil abrir lugar para alguien. Para que alguien venga y se acerque a nosotros, para que nosotros podamos crecer dentro de nosotros, porque ni las ideas tienen lugar, ni el conjunto de ideas que— recordemos que en el contexto en el que nosotros estamos hablando, las ideas son experiencias emocionales, las ideas no son monstruos racionales construidos y alejados de la experiencia, nada más lejos. Y que tener ideas varias, distintas, contradictorias, vitales, aumenta la textura emocional.
Un hombre que piensa nunca está solo. Un hombre que piensa nunca está solo.
Por eso también las series y las canciones, y por qué no, incluso algunos podcast, pueden hacer compañía. No porque tengan la sensorialidad necesaria para atraparte, sino porque son capaces de estimular en vos ideas.
Pensamientos, sensaciones, emociones, experiencias que enseguida te permiten a vos crear tu propio mundo.
Un mundo en el cual podés pasear y estar y ser e invitar a otros a tomar el té con vos, con o sin sombrero. A compartir esa península de la que mi amigo Mario hablaba al comienzo de la primera parte de este episodio. Esa península donde no cabe nadie más, y no porque estén juntos, sino porque están agolpados, amuchados. La misma diferencia que entre las fibras de la madera y la del aglomerado. Que hay entre una danza entre varios y un simple pogo en las primeras filas frente al escenario. No se trata de golpearnos y abuchearnos, sino de encontrarnos, de juntarnos. Y cuando muchas personas comparten una idea y esa idea nace en cada uno de nosotros floreciendo, Esa primavera germinal en muchas mentes se hace primavera de conjunto y podemos florecer. Y bajo el cálido sol de lo novedoso encontrar vida y refugio y ternura y amor, que solo es posible ante el reconocimiento, la aceptación respetuosa de que somos solos y estamos juntos.
Watching over you in love through the night. Standing over you through the dreams of me. I believe until you Heaven's gonna be all right. And when you cry, Even tell you, you're never nothing less than beautiful. So don't you worry, I'm your angel standing










