Aquí fue cuando me supe un ser humano inteligente por primera vez.

This is a Spanish-language YouTube interview with Millán Ludena in which he recounts a childhood medical episode: at age 10 (diagnosed on April 18) he began experiencing fainting spells and was diagnosed with epilepsy. Rather than accepting a pessimistic medical verdict, his mother reframed the condition as a sign of faster-thinking and intelligence, which Millán credits with changing his self-story and life trajectory.
Questions this video answers
April 18 (when he was 10 years old).
10 years old.
Three fainting episodes the same day.
Chapters
Quiero contarles que tengo el honor y ahora me dio el honor de entrevistar a quien para mí es el mejor conferencista hoy de Latinoamérica. Para mí respeto opiniones, pero yo puedo ser como estos niños pequeños, no sé, mi hijo ve una película dieciocho veces, yo puedo ver tu conferencia dieciocho, veinte, treinta veces y siempre me impresiono y salgo lleno de motivación. Así que Millán, bienvenido. Como te digo, tengo el honor y pues quise llamar la entrevista de pandillero a Amazon. Empecemos por el principio, el tema del pandillero. Cuéntanos un poquito acerca de tu infancia y me gustaría que hiciéramos un zoom en el tema de tu enfermedad.
Diez años estaba acompañando a mi mamá, mejor dicho, mi mamá me estaba acompañando al médico porque semanas atrás, unas cuatro semanas atrás, de repente empecé a tener desmayos, me preparaba para la escuela, me desmayaba, estaba jugando fútbol, me desmayaba y un día ocurre en tres desmayos el mismo día, que es cuando realmente fue fue ya el cambio en el pensamiento de mi mamá porque ya se preocupa con 3 de mayo, el mismo día llama a mi padre, piden trabajo, consiguen el dinero en donde bien pudieron, porque yo vengo de una realidad donde lamentablemente está la mayoría de la población en Latinoamérica y es un problema y por eso es lamentable. Entonces, efectivamente, en un barrio marginal, que lo tenemos absolutamente todos quienes estamos conectados ahora mismo acá y en estos barrios, tienes todo para pensar que nada vale la pena, que realmente no hay oportunidades. El punto es que yo había llegado a esa conclusión quizás tan temprano en mi vida que no valía la pena entender nada. Y encima con una serie de desmayos, consiguen el dinero, una serie de médicos, una serie de exámenes y el diagnóstico aquel abril, 18 de abril, cuando tenía 10 años era Millán, tienes epilepsia. Cuatro días de cumplir años. Yo ni siquiera entendía. Le pregunto a mi mamá frente al doctor ¿Y qué significa esto? Mi mamá tampoco lo entendía. Dice el Dr. Significa que no puedes hacer nada en la vida. Y yo no la compro, no por una especie de rebeldía, simplemente porque no lo entendía. Guillermo no entendía cómo si yo me veía completo y acababa de jugar fútbol en la mañana, no podía hacer nada en la vida. Le pregunto ¿Y por qué no puedo hacer nada en la vida? Y el tipo me dice, a ver, puedes hacer todo, solo que como te estás desmayando a cada rato, mejor no hagas nada. ¿Por qué? Porque tienes epilepsia. Y esa es mi definición. Fíjate, es la primera vez que escucho esa palabra y la significancia que le pongo a la palabra epilepsia, gracias a Dios, y hoy ya lo entiendo. Como estudiantes de psicología podemos darle el significado que querramos a cualquier cosa, en cualquier momento. Mi mamá esa tarde arregló esta realidad y me hijito, usted tiene epilepsia y significa que las células en tu cabeza se mueven más rápido. Y si se mueven más rápido significa que puedes pensar más rápido, significa que eres más inteligente, significa que puedes leer más rápido. Y yo con la boca abierta y con los ojos bien abiertos escuchando esto y ya para mí Guillermo ya no era una especie de maldición como se le escucha al médico, sino que era una especie de bendición. Y se los pregunto ahora mismo, ¿Quienes están conectados? ¿Cuántos años tenías cuando te pensaste por primera vez inteligente, ya con conciencia? Dijiste yo soy inteligente. Yo fue el 18 de abril en la tarde. En ese momento me declaré inteligencia. Al menos me compré esa historia. Y es impresionante que terminamos haciendo la historia que nos compramos. Mi mamá lo que me dio es la oportunidad de elegir otra historia. Yo no sabía que cuando elegimos historias, también elegimos realidades.










