Como OBLIGARTE a hacer cosas que parecen IMPOSIBLES | Moisés Nava | #7

This content was created by Millan Ludena. This content was uploaded by Millan Ludena. This is a YouTube video titled "Como OBLIGARTE a hacer cosas que parecen IMPOSIBLES | Moisés Nava | #7" featuring a conversation between Millan Ludena and Moisés Nava. The discussion, recorded on February 15, 2024, revolves around Moisés Nava's experiences and lessons learned from mountaineering, including his journey to climb the highest peaks on each continent and the personal growth and adaptability gained through these challenges.
Chapters
Nos llovió, hacía frío, yo traía equipo rentado y prestado, pero que la está sufriendo todo el tiempo y me encantó.
Hoy eres más adaptable que lo que eras hace diez años.
Sí, Y entre más adaptable seas, mejor te va a ir en cualquier situación.
¿Y qué sentiste que aprendiste en tu primera montaña?
En el es la montaña que más disfruté, pero también es la casi más difícil. Nos tardamos 21 días en subir y bajar. Llevas mucho peso.
¿Y en Aconcagua sientes que aprendiste algo diferente?
Una gran lección de vida. Y había nevado mucho, entonces teníamos nieve hasta arriba de las rodillas y el que va adelante va sufriendo y yo me sentía súper mal y yo estoy no sé qué, entonces yo les ayudo, ¿Por qué no? Entonces yo bajé solo, me quedé solo en la montaña, me di cuenta que iba a quedar dormido y me iba a morir.
¿Cuál comportamiento humano prima?
La respuesta primaria siempre va a ser de sobrevivir.
¿Cómo crees que alguien podría controlar su ego?
¿Qué necesidad tienes de probarte que puedes o de que eres mejor de lo que tú crees que eres?
Y más inexperiencia que la gente que más critica, que más opina que es porque piensan que es fácil.
Si es la gente que no hace nada, la que más te critica y la que más te dice no, tú no vas a poder.
¿Qué pregunta te gustaría del Everest? Que no te la han hecho.
Lo que sí es difícil de estar allá, pero al final tiene su propia dificultad y tiene una dificultad importante, yo creo que mental.
¿Y qué se siente escribir un testamento? Hola. Hola.
¿Qué tal Millán?
Ludiña por acá. Y bueno, bienvenido nuevamente a un episodio de este Podcrack, un espacio en donde me reúno con un grupo de cracks para hablar precisamente del momento cuando no lo eran, cuando todo era imposible, cuando nadie te contestaba el teléfono, cuando nadie te abría la puerta, cuando no había financiamiento, cuando no había auspicio, cuando no había nada y cuando razonablemente lo más obvio era abandonar esa idea de sueño. La pregunta es ¿Por qué decidieron no abandonarlo? ¿Por qué decidieron pensar que sí podía ser posible? Y hoy Moisés, una historia encantadora, una historia de revelación, una historia en la que dices ¿Por qué no? Y a partir de ahí creas toda una visualización en la que defines que sí se puede hacer y eso conectado a un plan, y en ese plan mil aventuras, desde ir por escalada en roca, a luego llegar a conquistar los siete picos, las siete montañas más altas de cada continente, descubrirse como padre, descubrirse como persona, meterse a las profundidades del mar, compartir su aventura como instructor de buceo, como entrenador, como corredor, en fin, muchas facetas que lo único que están diciendo es que las posibilidades son realmente infinitas en la medida que nos permitamos pensarlas como tal. Moisés, buenos días. Muchas gracias por estar acá.
Al contrario, muchas gracias por invitarme, por tenerme y por considerarme un crack, porque tienes a puros cracks aquí.
Sí, sí, sí, es el requisito. Bienvenido. Muchas gracias. Gracias, Moi, por estar acá.
¿Nombre? Gracias por la invitación. Encantado de estar acá. Encantado de platicar contigo.
Oye, venía pensando en el camino, venía recordando qué quería ser yo cuando quería ser niño, y a mí siempre me gustó dibujar, y seguramente habré querido ser diseñador o animador o algo. El punto es que hoy lo que hago no es lo que estaba pensando.
¿Y dibujas todavía?
Dibujo, sí, dibujo cuando estoy en clase, sobre todo cuando estoy en clase, en alguna clase, rayo, dibujo y en negativo se podría ver como que no estoy atendiendote.
Te ayuda a concentrarte muchísimo.
Me ayuda muchísimo a eso. Y ya en psicología, hoy estudio psicología, hoy ya lo entiendo mejor, ¿Sabes? Principalmente soy kinestésico, entonces la forma como estoy aprendiendo la estoy expresando, aunque si estás al otro lado, yo te estoy hablando a ti.
Está distraído.
En realidad cuando agarro un lápiz y estoy rayando, estoy, o sea, estoy en mi proceso cognitivo de ente entender. Y te cuento esto porque en realidad es una pregunta. Me enteré que de pequeño querías ir a las montañas y de grande lo has conseguido así, o sea, ¿Por qué tú haces algo que de pequeño querías y yo no terminé haciendo algo que de pequeño quería?
Fíjate que mi papá siempre hacía un chiste, y este es un chiste de persona grande que siempre repite la misma historia. Ya me pasa a mí, ahora ya mis hijos me critican por eso. Pero él siempre hacía un chiste que decía que cuando yo había nacido, el médico le había dicho que si no me trepaba la lámpara en cinco minutos, era niño nada más. Por hacer un chiste, naciste peludo y feo. Pero bueno, uno de esos chistes que mi papá siempre hacía chistoso, sabes que era realidad. Yo me quería trepar a todo lo que encontraba. No sé, de bebé, no tengo memoria, pero era de. En casa de mis papás había unas rocas ahí volcánicas en el sur de la Ciudad de México y ahí estaba yo trepado en las rocas volcánicas, había un poste, algo. Yo me quería trepar, no sé por qué tenía yo esa inquietud. Y una de esas cosas que dicen los niños, yo decía entre la edad de 30 años y 40 años voy a escalar los picos más altos del mundo. Y siempre lo dije, pero no sé si era una historia que yo solito me contaba, lo habré agarrado de algún lado, no sé.
Y te la empezaste a creer.
¿Y me la empecé a contar y cuando cumplí 32 dije no lo he hecho, qué tengo que hacer? ¿Y fue cuando tomé conciencia y tomé las riendas y dije qué necesito hacer para escalar?
¿Y recuerdas el momento, o sea, recuerdas el momento cuando caíste en cuenta que esa novela que te habías contado no la habías hecho?
Sí.
¿Dónde estabas?
De hecho yo creo que Playa del Carmen.
¿En donde estabas?
Es que iba caminando por la calle.
¿En la noche?
No era de día. Está yo paseando mi perro, un labrador viejito y siempre me ha gustado reflexionar y reflexionó mucho cuando camino. Ahora que tú decías de que cuando dibujas entiendes. Yo, por ejemplo, para tomar un curso, un podcast, un audiolibro, tengo que estar haciendo otra cosa, caminando, corriendo algo.
Si, tu mecanismo de aprendizaje. Y en ese caso estabas caminando.
Y yo creo que empecé a tomar conciencia cuando cumplí 30 años, porque yo había dicho que a los 30 años y sabes que siempre he tenido como la mentalidad de que todo mundo se pone metas de algún día y algún día nunca llega. Yo algún día voy a hacer.
Y tú también estabas ahí.
Yo estaba en esa porque ya tenía yo 32, yo siempre me dije algún día voy a escalar y no había llegado.
Seguías en el mismo grupo.
Exactamente.
¿Y qué pasó caminando? Caminando por la calle. Quiero entender.
Por qué, cuál fue el proceso.
¿Sí, o sea, por qué decides empezar el sueño y no un año más? Porque entiendo que la primera llamada fue a los 30, pasaron 600 días para esa segunda llamada.
Tengo una idea en la cabeza de un libro que quiero escribir que le voy a poner el efecto Forrest Gump. Es que Forrest Gump tomaba decisiones y se iba con ellas y lo llevó a ser un gran atleta, lo llevó a correr alrededor del mundo, lo llevó a hacer un montón de cosas. Yo así soy, de repente se me mete una idea en la cabeza y ya está. Estaba yo, fíjate, estaba yo estudiando una maestría en ingeniería financiera en Ciudad de México, con trabajo, con una vida más o menos hecha, y se metió la idea de ir en un barco de vela, enrolarme y me fui en un barco de vela un año, pero fue así, de repente se me prendió la idea y era lo tengo que hacer.
Yo estoy justo en ese momento en mi vida en un barco de vela.
Bueno, y creo que es lo mismo, o sea, cuando tuve esa reflexión de si no lo hago ahora, no lo voy a hacer nunca, fue el momento en que dije tengo que empezar a ver cuáles son los pasos que necesito para.
Y en ese momento tu experiencia en montaña.
Había yo hecho mucha escalada en roca durante la universidad en México es muy fácil ir los fines de semana, escalar en roca. Y me había enganchado con un grupito de gente y de amigos hasta ahí.
No había media montaña, no había montaña.
Nada, nada, absolutamente nada.
Y empezar literalmente en cero.
Entonces de cero. Nunca había yo acampado, ni siquiera en invierno en nieve, nada. Absolutamente.
Sin equipo. Sin nada.
Sin equipo, olvídate.
¿Y cuál fue tu primera montaña en el proceso?
El primer paso fue hacer un curso de viaje y rescate en glaciar en Alaska. Y me fui así de la nada, doce días a vivir en un glaciar. Y te deja un avioncito que trae esquís y que aterriza en el glaciar. En el glaciar Pica. Se llama Paika en inglés. Y te dejan ahí y órale. Con un instructor y un asistente de instructor. Éramos, quiero acordar, seis, ocho personas y miserable, miserable. Nos llovió, hacía frío, yo traía equipo rentado y prestado, hicimos diferentes actividades, pero que la está sufriendo todo el tiempo. Y me encantó. Yo aquí soy.
¿Te gustó? ¿Nunca pasaste por el arrepentimiento?
Cada dos, tres minutos, pero.
Y también entiendes que cuando el cerebro entiende que por más que te quejes, no hay nada más que hacer, es como que te vuelves a acostumbrar, o sea, te adecuas a la realidad. Sí, totalmente, o sea, sí, sí, a mí sí me ha pasado, Seguramente te ha pasado que hay momentos de incomodidad tan grandes que preferiríamos estar en el modelo anterior y cuando nos damos cuenta que no hay forma de salir de la montaña, que no hay forma de prender el aire acondicionado en el desierto, que no hay forma de lo que sea, dices OK, esto es lo que hay. Cuando se deuda, creo yo que entiendes que esto es lo que hay, te reprogramas sobre eso y sobre eso buscar una comodidad. Solo que si hay un tiempito ahí, ¿No? Si hay un tiempito muy en que te niegas a aceptar que esto es lo que hay.
Yo creo que te ayuda el hecho de que tú tomaste la decisión que dijiste voy a estar 12 días en un glaciar y no hay de otra y ya está. Y ya está.
Claro, claro. Estoy acordando estas novelas cuando la familia rica se queda pobre y entonces hay una semana de frustración, de indignación, de que te quedas por todo y todo y de repente en el mismo storytelling ya la familia se acomodó y tiene cuates y un poco de cosas. Es la alta capacidad que el humano tiene de adecuarse y acostumbrarse a lo que hay.
Sí. Entre más adaptable seas, mejor te va a ir en cualquier situación.
¿Y tu nivel de adaptabilidad ha crecido? Yo creo que sí, durante la vida. ¿Hoy eres más adaptable que lo que eras hace 10 años?
Yo supongo que sí, pero siempre he sido muy adaptable.
Ah, OK.
Yo siempre he sido como que muy flexible, siempre digo, soy fácil, la verdad es que lo que tú quieras, lo que tú quieras, tengo problema. Hay gente que por decirte algo, mexicanos que viajan al extranjero y se llevan su salsita o sus chiles porque les gusta comer de cierta manera, no, yo a donde voy, lo que haya de comer, eso. Como no tengo esos límites, pues.
¿Con qué? Hoy sientes que peleas más en esa propia flexibilidad, ¿Qué partecita está todavía menos flexible?
Yo creo que con los años, el confort, te haces, por decirte algo, un vuelo que vas a tomar un vuelo, digamos que vas a Europa y Sabes que son 8 horas en un avión y demás, Ya hoy no estoy dispuesto a sentarme en el asiento de en medio todo apretado. Antes.
Sí, sí, Antes era manejable.
Exacto. Hoy ya me preocupa más esa comodidad. No porque no pueda, no porque no lo.
Ya no quiero.
Ya lo hice mucho.
No, esa es una. Y además ya puedes elegir.
Esa es la otra, que ya tienes la libertad de elección.
Ah, claro. ¿Si ya tienes una libertad en elección, dices yo por qué no? Y lo haces más en la comodidad. Oye, ¿Cómo es que quiero entender desde Ciudad de México haciendo escalada, cómo decido? Por más que le haya dicho mi vida entera, voy a las montañas más altas en el planeta. En ese caminando, en esa caminata con mi perro, determinar lo voy a intentar. Y ahí empieza todo un plan.
¿Sabes que yo creo que la magia, y lo mismo que te quiero decir del efecto Forrest Gump, es que nada más me di la oportunidad de empezar, que dije, voy a ir al glaciar a tomar este curso de 12 días? Si No me gusta, si difícil, si qué sé yo, Siempre hay tiempo de decir basta. Y tuve la suerte de que el compañero de tienda que me tocó, un desconocido, John Ryder, se llama, se hizo muy amigo mío hoy ha sido mi compañero de escalada en la mayor parte de montañas. Él quería escalar el Denali. Él estaba ahí porque su meta era escalar el de Nali quería.
¿Claro, en la misma zona y todo, no?
No, pero además quería. Él tenía la meta de tirarlas en cenizas de su hermana que había fallecido. Entonces él iba a eso y yo me enganché de su sueño, de su meta, y dije, oye, pues yo escalo el Denali contigo. Y cuando nos dimos cuenta, estábamos entrenando en el Pico de Orizaba, porque ya venía Denali y escalando el Pico de Orizaba dijimos, oye, ya está Denali. Y si alineamos otra montaña.
¿Y cuál alinea?
Alineamos. Me parece que. ¿Cuál fue después de Denali? Aconcagua. Y entonces en Denali estábamos planeando Aconcagua. Y también tuve la suerte de que él tenía una empresa grande constructora y tenía un asistente que le hacía todo. El asistente se encargaba de vuelos y.
Se convirtió casi en experto en logística montañista, porque es toda una logística.
Sí. Y me parece que en camino a la Concagua ya tenemos el proyecto de escalar los siete picos en un año, porque nadie lo había hecho.
¿Y qué sentiste que aprendiste en tu primera montaña? En Denali.
El Denali yo creo que es la montaña que más disfruté, pero también es la que ha sido más difícil, que no tienes ayuda, no tienes sherpas, no tienes porteadores, nada. Llevas mucho equipo porque la montaña es muy grande, masiva, nos tardamos 21 días en subir y bajar. Llevas mucho peso, por decirte algo, 65 libras en la espalda y 65 libras en un trineo, porque traes todo el equipo, la comida, además una montaña limpia, entonces traes una cubeta donde tienes que ir al baño, no puedes, no hay de qué, voy al arbolito. Subes y bajas con tu literal. Entonces sí fue una gran experiencia, me abrió los ojos a muchas cosas y más porque yo nunca lo había hecho, o sea, sí había ido al glaciar este pica que te digo, 12 días, pero nunca había hecho alta montaña. Claro, Denali fue la primera.
Y dijiste lo que iba a repetir.
Sí.
Y ya apareció Aconcagua. Y en Aconcagua sientes que aprendiste algo diferente a la montaña anterior.
Fíjate que en Aconcagua tuve una gran lección de vida. En Aconcagua John tuvo un problema en uno de sus pulmones que parecía como una mega infección y dejó la montaña a la mitad, entonces vivió solo con un grupo, nos unimos a una expedición y al unirnos a esa expedición terminamos en el campamento de altura, nada más el guía, el asistente del guía, otras dos personas y yo se fueron como que quitando y había nevado mucho, entonces teníamos nieve hasta arriba de las rodillas, y tú sabes que para subir en esas condiciones hay que ir abriendo brecha y el que va adelante va sufriendo, va trabajando más que todos los demás, y yo me sentía Superman y yo estoy muy bien y no sé qué, entonces yo les ayudo, ¿Por qué no.
A los guías, échate la brecha y.
Ahí voy compartiendo, ayudando, porque un tema de ego, no sé? Llegamos a la cima, todo muy bien y de regreso nada más llegó uno de los de los otros participantes que estaba ahí y estaba molido, lo regresaron, ya se llama con short prop, que lo fueron bajando, ayudando, entonces yo bajé solo, me quedé solo en la montaña y voy bajando, iba como a la mitad del camino para llegar al campamento de altura y me siento para comer, para tomar algo de agua y demás, y me quedé dormido muy cansado, me di cuenta que si no tomo acción, si no dejaba de sentarme a descansar, me iba a quedar dormido y me iba a morir.
¿Cuánto tiempo crees que te quedaste dormida?
Es como cuando vas manejando, no sabes si te dormiste dos segundos, o sea que de repente despiertas, simplemente brincaste. Sí. Y entonces en la cabeza es o te paras y no te sientas sin vuelta atrás y tenía yo así ya de bajando al final sin pierna, sin brazos.
No, y también en contexto, no, o sea tu experiencia en montaña era todavía pequeña. Muy pequeña eran. Claro, muy pequeñas y por eso te digo, fue un caguasolo. Wow.
Me dio una gran lección.
¿De qué?
Del ego, de no dejarte llevar por esas tarugadas que se dice uno en la cabeza, ¿No?
¿Y sientes que has aprendido a controlar el ego?
Sí, por supuesto.
¿Cómo lo aprendiste? Aparte de eso, ¿Cómo crees que alguien podría controlar su ego?
Bueno, por ejemplo, en el mismo contexto, es una historia que yo me contaba, yo me necesitaba probar a mí mismo.
Qué lo que sea que hayas definido.
Pero por eso te digo, entonces trabajé de más, hice tarugada sin tener la experiencia, sin por probarme cosas a mí solo porque los demás eran desconocidos, ¿Quién me va a validar?
Claro.
¿Quién es el ego? Es puro ego, es conmigo y yo entonces aprendí a no hacer ese tipo de tarugadas en la siguiente montaña de quererme probar. Pero en todo en la vida, ¿Qué necesidad tienes de probarte que puedes o de que eres mejor de lo que tú crees que eres? Y más sin experiencia.
Sí, estoy pensando en una respuesta, quizá la necesidad. Te desafías, no estoy elucubrando nada más. Te desafías porque quizá necesito ganar más confianza, porque siento que me falta confianza y es como un círculo, porque si tienes más confianza entonces te vas a desarrollar algo más grande y la respuesta es la misma, entonces de repente es infinito.
Yo creo que no es un desafío. ¿Has escuchado hablar del efecto Dunning Kruger?
Sí.
Yo creo que es más eso, en tu ignorancia, el de la sobrevive, seas capaz de lo que en realidad eres. Yo creo que es eso.
Es eso, ¿No? Sí. A mí me ha preguntado alguna vez, oye, ¿Por qué terminas metido en todo esto? Y yo honestamente contesto por ingenuo o sea en realidad es pone tú eres empresario, eres un exitoso empresario, si uno supiera lo difícil que es ser empresario seguramente no se metería ser empresario si uno supiera el camino, si uno supiera todo lo que ha pasado en estas montañas en tu Ironman, en todas tus aventuras dices.
Superas la magnitud, la magnitud.
De los momentos de arrepentimiento, de fracaso, de aprendizajes, tranquilamente me quedo en la casa y no pasa nada. Creo que lo hacemos por ingenuidad, o sea por esa ingenuidad de pensar que es más fácil de lo que, o sea realmente es y yo sinceramente creo que la gente que más critica, que más opina y que más resuelve solo en palabras creo que es porque piensan que es fácil cuando escuchamos en un almuerzo no es que hay que hacer esto, hay que hacerlo, o sea yo realmente creo que esa persona cree que es fácil y cree que es fácil.
Porque no lo ha hecho si en manual es fácil visto desde afuera, en.
Decirlo en un antro, en una barra, en una comida, o sea si no lo has hecho yo creo que lo opinas porque piensas, te imaginas que es fácil porque lo que me di cuenta es que las personas que han conseguido cosas en la vida, me refiero a cosas como wow no critican, seguramente te pasó, tú vas y cuentas un proyecto, alguna aventura que quieras hacer y si te encuentras con alguien que ha hecho algo similar no te lo va a tumbar al proyecto, se pone en una lógica, oye llama a este, yo conozco a alguien y te pueden contactar que no sé qué cosas, se pone más en una lógica posibilitadora que en minimizarte tu aventura porque como ya pasaron por ahí y ya saben que es difícil entre casos más quieren colaborar que criticar.
Si es la gente que no hace nada la que más te critique, la que más te dice no, tú no vas a apurar.
Es que yo estoy seguro que es porque piensan que es fácil, realmente la gente que no, que no lo intenta piensa que es fácil. Yo creo sinceramente que estas aventuras que hemos hecho en momentos y en lugares diferentes en el mundo lo hemos hecho por ingenuidad en un gran pedazo. ¿Estás de acuerdo con eso? ¿Oye y acaba, acaba con Kawa y de ahí decides ir a cuál?
Fíjate que me falla la memoria, me acuerdo la última fue el Bruce en Rusia OK antes de Elbruce, elbrus la terminé con John después de que tuvo enfermedad y demás. Antes de Elbruce estuve en el Everest. Antes del Everest me parece que fue.
Pinzo, Iquile, Mallado.
Kilimanjaro lo hice antes de Vinson. Y capaz si fue después ya con Cagua, que hace rato te decía yo que entre Kilimanjaro fue como un trámite, lo teníamos que hacer ahí porque era para cumplir el check. Y por las temporadas de las montañas más difíciles que son el Everest y Vinson, que es así, son de una ventanita muy chiquita de tiempo.
Quiero, quiero ir al Everest. En todas las entrevistas que has hecho, de todos los temas que te han tocado en el Everest, ¿Cuál no te han tocado y te gustaría que te toque? ¿Qué pregunta te gustaría del Everest que no te la han hecho?
No sé, no sé. El Everest se ha convertido, digo, aparte de que es un término que usa la gente ¿Cuál es tu Everest? ¿Como cuál es tu meta máxima? Porque es la montaña más alta. Y después se ha como convertido en, o sea, es eso del turismo de aventura y que ahora se supone que pagando vas y escalas y demás. A lo mejor realmente hablar de lo que sí es difícil de estar allá, más que otra cosa, porque vuelas alrededor del mundo, estás en un lugar que no es tuyo, comes comida que no es la que normalmente comes. Sí tienes un montón de ayuda, tienes a los sherpas y demás, pero al final tiene su propia dificultad y tiene una dificultad importante, yo creo que mental más que física.
¿En qué sentido?
En que te tienes que convencer todo el tiempo de que sí puedes. Por ejemplo, yo es la primera montaña en donde pensé que a lo mejor no regresaba, hice mi testamento. La primera vez que hice un testamento fue antes de ir a University.
¿Estando en México?
Estando en México, o sea, planeé todo diciendo. Yo creo que consideré que el riesgo era mayor a los otros riesgos. Por ejemplo, hoy sé que el Denali pudo haber sido más complicado y más peligroso, pero cuando fui al Denali, por misma ignorancia no lo pensé así.
Y nunca hubo el testamento ahí y en el Everest. ¿Y qué se siente escribir un testamento?
Nada, la verdad que nada. Porque al final piensas que si el testamento tiene que hacer su función, pues tú ya no estás. ¿Ya que te importa?
No importa si está mal escrito. Nunca he escrito un testamento. No, y en serio, tengo una pregunta honesta de qué se siente escribir un testamento.
Yo creo que vale la pena. Te deja tranquilo. No hoy, o no cuando lo escribas, sino si en algún momento estás en riesgo de vida, ya está. Por lo menos no tienes ese pendiente.
¿Por qué decides en Everest, dentro de la planificación, subir con máscara?
Nunca pensé en subir sin oxígeno. No era una meta que yo tenía. Yo nada más quería llegar a la cima. Me uní a una expedición grande, íbamos muchos. Y tiene diferentes programas en la misma. Hay quienes van con un guía, hay quienes van con sherpas. Y hay quien va a escalar solo. Es un decir, porque le debes a los sherpas todo. Ellos montan los campamentos, ellos las cuerdas, los kumbu doctors, o icehold doctors, que les llaman. Entonces, realmente, pues, dependes de ellos para poder subir. Pero yo quería subir solo, porque es una experiencia diferente. El no estar enganchado a un grupo, el no depender de si ya cambio de línea, si no.
Oye, ¿Y qué pasó cuando llegaste al Hillary? ¿Al paso?
Cuando llegué, llegamos temprano. Nosotros salimos del campamento de altura de noche, con lamparitas. Iba subiendo por las líneas. Llegamos al escalón Hillary. Yo creo que acababa de amanecer. Y ya había escaladores arriba, los primeros que llegaron ese día. Y ellos estaban bajando. Entonces yo era el primero. Yo llegué y me senté ahí y estaban bajando. Y como es la misma línea. Pero tú dices, es la misma línea, no hay 50 líneas ahí, viejas, de años anteriores. Y no sabes cuál es la nueva. Buscas la que parezca conservada. Pero están bajando y solamente puede caber un escalador. ¿Por? Porque es una roca muy expuesta, que le das la vuelta. Solamente cabe una persona. Entonces yo estoy ahí, aviso por radio, porque traemos radios. Y había uno de los guías de mi expedición que había subido en un privado. Él llevaba otro escalador que venía bajando. Entonces me puse de acuerdo con él. Y él hizo así, como de oficial de tránsito. Los detuvo y nos dejó subir. Entonces empezamos a como unos suben, otros bajan y así.
Y ya parado ahí, ya la vista. La cima.
Si, la cima la ves desde la cima sur. Porque sube un pico, luego baja y viene toda la travesía. Luego está el escalón Hillary y luego viene como una planicie.
¿Y qué tal el sentimiento?
Padrísimo. Pero yo creo que es la única montaña que no disfruté la cima. Porque tenía yo en la cabeza es la mitad del camino. Vámonos. Ya vámonos. Te digo que fue la primera montaña que yo venía consciente del riesgo. Entonces llegué y haces tomar la foto, no sé qué, volteas para todos lados, pisas China, pisas nepales.
Ya está.
Sí.
Es la montaña con la que sentiste más miedo, o sea, miedo presente.
No que tuviera miedo, estaba consciente del riesgo y quería minimizar el riesgo lo más rápido posible.
OK, listo. Estaba muy presente el tema.
Estaba presente.
Bueno, desde el testamento.
Todo el tiempo.
Sí, desde el testamento.
¿Cuándo te sentiste seguro llegando al campamento 2? De hecho me aventé un día muy largo, porque llego al campamento de altura, de regreso trato de dormir, no puedo dormir. Siempre tomas, comes, no tienes apetito, pero tomas sopa. Y dije, me voy al campamento 2. Y te digo que yo iba en un programa en donde está solo. Bueno, bye. ¿Traes radio? Trae.
¿Y te lo echaste?
Pasé por el campamento 3 como a la mitad del día, está muy fuerte el sol. Yo quería agua fría, y algunos de los compañeros ahí conocidos, me trajeron algo de agua fría. Ellos iban subiendo apenas y de regreso. Y me acuerdo que llegaron unos sherpas, después de pasar la pared del Lotse, está la unión, el bergshire que le llaman, que es la unión entre el glaciar y ya la montaña. Ya no estás en glaciar.
El de las escaleras hasta abajo, ya.
Llegando al campo 2, abajo de la pared del Lotse. Y llego allá abajo de la pared del Lotse. Y ya voy muy cansado ya caminando así con. Pero ya está seguro, ya no estás en una zona.
Ya no estás. Claro.
Y llegaron unos sherpas que sabían que yo venía con Tang. La bebida está súper dulce, fría. Gloria.
Nunca se.
La mejor sensación de todo el viaje.
Le gana el tequila.
Sí, claro.
Oye, qué lindo. Oye, yo. Hay una particularidad de la montaña, quiero aprovechar y preguntártela. Yo creo que la gente que hace montaña es muy buena gente. Expresamos valores muy bonitos del hecho de ser humano. Lo que no sé es en condiciones más extremas, más arriba, cuál comportamiento humano prima.
Depende de la persona. Sí creo. Sí creo que siempre te vas a preocupar por tu sobrevivir primero. Eso es algo innato. Por más buena persona, por más empatía que tengas dentro de tus capacidades, vas a ayudar. Pero cuando ya no puedas ayudar y esté entre tú y otra persona.
Creo que vas a elegirte tú.
Vas a elegirte tú, a menos que sea tu hermano, tu hijo, alguien cercano, que se dice mucho en la montaña, estás solo, porque si realmente no puedes caminar, te rompes una pierna o lo que sea, es muy difícil orquestar un rescate. Y para que suceda eso se tienen que juntar mucha gente ocurre, tienen que pasar muchas cosas, y depende dónde estés, porque estás muy arriba. Digo, el caso este famoso y de la película del Everest en 95, que se murieron no sé cuántas personas, incluyendo guías, porque es muy difícil orquestar un.
Rescate en esas alturas.
Yo creo que si. La respuesta primaria siempre va a ser de sobrevivir. Me ha tocado. Tú dices que somos buena gente los que escalamos montañas. Creo que depende por qué lo haces. Si tú escalas montañas, subes montañas o corres, o cualquiera que sea tu aventura, por el simple hecho de hacerlo, eres buena persona. Pero si tienes la meta en mente, la cima. Yo conocí a varios de el Everest que solamente querían poder haber subido al Everest para escribir su libro y dedicarse a hacer conferencias. Traen una meta más allá.
¿Eso lo estás suponiendo o te lo dijeron?
Lo vi, o sea, vi el proceso después y luego me tocó un escalador que trae él una propuesta contra el Alzheimer y demás, pero es muy arrogante y solo le importa él, y es una persona pública y lo publica en redes y qué sé yo, y si, está ayudando contra el Alzheimer, pero yo escalé con él una montaña y sólo le importaba él y su cima. Te das cuenta que no todo el mundo es buena persona y no todo el mundo está ahí nada más por la experiencia.
Y tampoco necesitas irte tan arriba para demostrar quién eres. Claro, para demostrar la calidad de persona que eres. La puedes demostrar también sobre el nivel del mar.
Por supuesto, por supuesto. Y además la cima y el llegar a la cima no debe ser importante. Entonces si te estás poniendo en riesgo tú o estás viendo que alguien más está en riesgo, la puedes abandonar en cualquier momento y ayudar a la otra persona en una altitud más baja.
¿Y lo hiciste o lo habrías hecho?
Yo creo que sí. No me tocó, o sea, no tuve la experiencia. En 2015 estuve en el terremoto de Nepal que destruyó medio país, y nosotros estábamos en el campamento base del Everest y nos tocó tener que atender gente y resguardar muertos y ponerlos en su bolsa de dormir y escribir la hora de la muerte. Y estuvo muy feo. Pero es cuando te das cuenta que si tienes esa empatía, porque ya no te importas tú. Estás con los enfermos, estás con los heridos y hasta se te olvida comer. Pero es lo que te digo, no estás en riesgo tú.
Claro, puede ser más para otras personas.
Exactamente.
Una vez desde que está cubierta la parte tuya y termina este viaje increíble de siete cimas en el mundo, llegas a la última y dices ¿Qué más o cómo funciona tu cabeza en ese momento?
Te digo, la última fue Elbruce, la disfruté mucho porque ya traes toda la experiencia de las anteriores, toda la habilidad.
Ya, ya es la última. Ya muchas cosas junto a ella.
Si, la disfruté diferente. Y la verdad es que la intención era seguir escalando, por eso regresé en 2015 a hacer lotse, porque era la siguiente montaña, que si lo hubiera escalado con éxito es otro ocho mil. Entonces ya la meta a lo mejor sería vámonos por otro ocho mil.
Por los catorce.
Por los catorce. Al final no sé, pero en mi vida personal cosas cambiaron.
Y por qué no los. Porqué no hoy los 14.
Al lotse me llevé a mi novia, ella me acompañó al campamento base, del campamento base se regresó y yo me quedé escalar Lots.
OK.
Algo raro ocurrió en el camino que quedó embarazada y hoy tengo gemelos, niño y niña de 8 años.
Qué maravilla.
Y con qué energía entonces tiene 8 años que no escalo.
Eso. Explica eso.
Expl Creo que ya estoy listo para empezar a hacer. Bueno, no yo, ella. Qué maravilla.
Está preciosa. Eso. Y de ahí cambias la actividad, empiezas a meterte en este mundo de crossfit, Ironman y todo.
Los aromas fueron antes de la montaña.
Ah, mira, ya. Yo pensé que habían sido después.
No, yo corrí a tratlones durante la universidad.
Y el motivante del mismo, o sea, el pretender desafiarme. ¿Qué más hay allá?
¿Con el Ironman? Sí, con el Iron Man. A ver si puedo correr un maratón, a ver si puedo rodar 180 kilómetros, si puedo hacer dos, a ver si puedo hacer tres, a ver si puedo bajar el tiempo, o sea, si era un reto constante.
Contigo.
Conmigo. Bueno, no, y también un poquito de ego. Que quieres podio. Cuando empiezas a subir a los podios, más joven también. ¿Y con la montaña? No, con la montaña es más por la experiencia, por el estar ahí, porque.
Una vez que alguien pisa un podium como tú, ya la vara cambió, o sea, cualquier cosa que no sea. Y es pregunta, Cualquier cosa que no sea podium pasa a ser insuficiente.
No necesariamente, pero por eso vas aumentando las distancias o el reto. Mi primer podio, yo hice mucha natación de niño y mi primer podio hice una carrera de 5 kilómetros en aguas abiertas. Y era un circuito. Era un circuito y cruzabas hacia la meta, dabas una vuelta, ya venía la playa y ponen un. Como que cuelgan unas publicidades de la misma carrera y tú las cruzas nadando. Cruzo la publicidad allá en la última vuelta y me paro y no hay nadie. Yo normalmente llegaba de las carreras y pues ya estaban otros atletas ahí y yo así de ¿Qué pasó? Me salté una vuelta, algo pasó. No hice bien las cuentas, no había ganado primer lugar. No me la creía. No me la creía, no era yo.
Claro, era un error.
Era un error, exactamente. Esa fue la primera vez.
OK.
Y te digo, no me la creía. Y después yo creo que es más el reto. Sí. ¿Sí te gusta pararte ahí y que te reconozcan y que te den un trofeo y que no nada más sea.
Una medalla de participación, es desde el reconocimiento, cierto? Y esa es mi duda. Una vez que tienes el reconocimiento en una siguiente carrera en donde por cualquier razón no hay podium, sientes un no reconocimiento.
Yo creo que depende cómo te vaya, depende de la experiencia, si mejoraste tu tiempo, si te sentiste mejor contigo mismo, con tu. Con tu nutrición en la carrera crees que la nutrición es súper importante. Entonces si todo te salió bien y no tuviste podio, te ganaron. No es en ti. Hay gente que es mejor que tú y hay que reconocerlo. Si a ti te va mal, si.
Ponchas y es fácil para ti reconocerlo.
Hoy sí.
Cuándo era difícil, yo creo que entre.
Más joven tienes más ese ego de decir yo soy, yo soy el mejor.
Y hoy ya hay más sabiduría al final del día.
Claro, vas aprendiendo de los tropezones.
¿Con qué actividad física crees que subiste más tu sabiduría?
¿Con qué actividadd física? Yo creo que con la montaña. Sí, Sí, porque son grandes lecciones, tienes mucho tiempo para reflexionar, tienes mucho dolor durante mucho tiempo. Y dolor no me refiero en el mal sentido. Hace frío, necesitas tener cuidado.
Estás incómodo.
Sí, claro. Estás trabajando todo el tiempo, duermes en una bolsa, no te puedes.
No, nada, o sea, estás constantemente incómodo.
Sí.
Como al menos me pasa a mí, como estás como que se está rompiendo un cascarón. No, o sea, como que en esa incomodidad estás.
Claro, te estás creando, creas carácter.
Estás creándote. Sí, estás creándote. Yo siento que siempre bajo diferente, como un carpalazón nuevo. Yo realmente siento, y fíjate que es independiente, independiente si hubo cima o no, o sea, yo bajo, yo me siento diferente.
Es que la cima es lo de menos. Es lo que te digo, es la experiencia de estar ahí, de luchar contra.
Ajá, es el camino, ¿No?
Sí.
Qué loco. Oye, ¿Cuál es esa pregunta que siempre te hubiese gustado hacerte?
No sé, no sé por qué me cuestiono mucho, me cuestiono mucho. Yo creo que la pregunta es de saber si hubiera hecho algo diferente porque soy una persona que ha cometido muchos errores, he tenido muchos fracasos y hay veces que te preguntas, oye, si hubieras sabido igual hubieras entrado, deja tú el deporte, en los negocios, en confiar en gente que te defraude alguien o simplemente el hecho de que tengo una familia partida, tengo dos hijas con una relación anterior y ahora los gemelos y demás, entonces hay cosas que me gustaría que no hubieran sido así como el vivir con mis hijas todo el tiempo en una relación separada y después dices bueno, ¿Qué aprendiste? ¿Qué aprendiste de la situación, de tu adversidad, de tu gran cagada? ¿Y yo creo que el aprendizaje no hay otra forma de tenerlo a menos de haberte tropezado de esa forma, pero siempre está la duda, siempre está el.
Híjole, si hubiera sido diferente lo habrías intentado, no? Claro.
Y te digo, y yo creo que es esa pregunta porque es una pregunta que, o sea, si bien te la haces, no te la puedes hacer porque no hay manera. No, no hay, o sea, a menos que.
Y en esa pregunta que acabas de plantear, ¿Lo habrías vuelto a hacer?
Yo creo que sí.
¿De haber sabido lo que iba a pasar, lo habrías vuelto a hacer? Sí. ¿Por qué?
¿Por qué no sería yo?
Perderías tu identidad y aunque a lo mejor y te gusta quién eres y.
Me gusta que soy y me gusta lo que he aprendido de los profesores, ¿No? Pero por ejemplo, es algo, es algo bien importante para mí el poder haber vivido con mis hijas que hoy tengo una cierta separación que es natural porque no dormimos en el mismo techo y ni modo, ¿No? Entonces es algo que si yo hubiera cambiado, pero si lo hubiera cambiado, hubieran cambiado muchas otras cosas y ya cuando.
Lo pones en balanza dices no, mejor no lo cambio.
Exactamente. Sí, totalmente.
Oye, muchísimas gracias.
Nombre. Gracias a ti.
Gracias por el espacio. Me encantó, me encantó conocerte y bueno y conectar justo en esta historia de cómo podemos atrevernos a lo que razonablemente podría haber sido imposible.
Razonablemente podría haber sido imposible o es imposible para mucha gente. Hay cosas que tú haces que yo no podría y así lo considero, entonces está muy padre y creo que como decían acá, tenemos un montón de cosas en común. Qué chévere que seguir platicando.
Hay un riesgo en seguir practicando, ¿Sabes?
Se nos puede ocurrir una locura juntos. Ya lo había pensado.
Yo creo que todos aquí hay un riesgo, el riesgo que pueda parecer. ¿Alguna idea?
Chévere. Qué bueno. Ojalá. Hice mucha exploración de cueva y fui instructor, soy instructor de instructores incluso en todos los niveles, buceo técnico, buceo en cuevas.
¿Y cómo llegaste a ese mundo?
Eso fue muy joven, en la universidad llegué a una escuela de buceo y como todo es ¿Qué más hay? ¿Qué más hay? ¿Qué más hay?
Yo aprendí a bucear en Honduras.
En.
Utila, ahí me instalé como una semana y de ahí ya hice el otro, el Advance en Galapagos.
Ah, muy bueno.
Sí, está bueno.
Sí, sí, sí, sí. Me encanta Galapós.
Sí. ¿Te gusta? Está precioso.
Yo llegué a Galápagos en el barco este de vela y me enganché ahí con una tienda de buceo que me hice amigo y que se yo y me llevaron a bucear.
¿Y te quedaste ahí?
No, no, en el paso del barco este.
Claro, está increíble. Soy el buceo yo en esa primera experiencia y tú como instructor, seguramente lo habrás escuchado muchas veces, me encantó saber que se puede funcionar con otras leyes físicas, o sea, literalmente es como haberme cambiado de mundo, o sea, estamos ahora hay un tema de gravedad, hay un tema de todo, saber que voy a brincar y voy a caer, lo que sea, pero acá es diferente, acá decía, estoy en otra ley física.
Sí, sí, claro. Y lo que está respirando, la saturación de nitrógeno, el tenerte que esperar para poder salir por las microburbujas tienes que saber todo eso.
Si no, ¿Qué es lo peor que puede pasar abajo?
Lo peor es una enfermedad por descompresión. ¿Eso en aguas abiertas, que significa? Que el gas inerte, que es el nitrógeno, crece, se hacen burbujas y tapa las articulaciones, o se puede ir al cerebro.
¿Y ahí cuánto tiempo tienes para reaccionar?
Hay tablas de la Marina de Estados Unidos, son las primeras, y de hecho, el primero que empezó a investigar con esto se llamaba Haldane. Y las tablas simplemente van reduciendo como que los tiempos de descompresión, y tiene ciertas. Ciertos permisos de estar a ciertas profundidades, cierto tiempo. Por decirte algo, a 30 metros puede estar 30 minutos. Si bajas más, puede estar menos tiempo y así. Y luego tiene que haber una velocidad controlada de ascenso. Su es muy rápido también se pueden generar microburbujas.
Y lo peor que podría pasar es que te quedes mucho tiempo en una posición como tal, en una profundidad, me refiero. En la profundidad.
Sin hacer descompresión.
Sin hacer descompresiones y terminas con una.
Enfermedad por descompresión y acabas. Para salir tienes que volver al agua, volver a la presión o ir a una cámara hiperbárica, que ya me tocó.
¿Te tocó?
Sí, ya estuve en cámara hiperbárica. Ya tuve enfermedad por descompresión.
¿Dónde fue? ¿Cuando fue?
En Mérida.
¿A cuánta profundidad?
Estaba yo trabajando en Cozumel, guiaba y tomaba vídeos subacuáticos y cuando podía guiaba en cuevas, porque era mi pasión las cuevas. Entonces vinieron unos amigos de Ciudad de México y fui a guiar a Mérida. En Mérida hay unos cenotes muy profundos, muy bonitos, agua cristalina, y pues, obviamente, te digo, Cuando eres joven, 22 años, te crees Superman. No pasa nada. Yo puedo bucear todas las veces. Yo conozco mi cuerpo.
Claro.
Nada que conozco mi cuerpo. Buceé con mi hermano esa vez, bajamos, me parece que eran 206 pies, ya un poquito más de 60 metros, e hicimos todo bien, las descompresiones y todo. No teníamos gases, entonces tuvimos que bucear con aire, que el aire, el nitrógeno, es más pesado que un helio. Te da, pero es más permisivo también. No es tan. Cuando tienes una enfermedad por descompresión con nitrógeno, tienes mucho tiempo de reaccionar con helio. Es muy rápido. Burbujas más grandes. Entonces, bueno, salgo del agua, tenía yo mucho frío, mucha fatiga, síntomas, y te empieza la negación No, no, a mí no me va a pasar eso, No.
A mí no me va a pasar eso.
En la noche ya tenía dormida la mitad de la cara, todo el brazo dormido y demás. Y la única cámara hiperbárica que había estaba en el seguro social. Entonces hablamos del seguro social y en lo que llega el médico, todo un proceso. Además que es una cámara monoplaza, les llaman, es un tubo de ensayo de tu tamaño y te meten ahí y estás así.
Yo me meto en esas cámaras cuando hago un entrenamiento muy fuerte.
Para recuperar.
Para recuperar, claro. Me instalo ahí una hora y media, dos horas.
Sí. Porque oxigena todas las células.
Oxígeno, claro, o sea, es brutal. Oye, desde que te pasa eso en la noche, en la cama, que te empiezas a adormecer todo, hay un tiempo en el que si ya no llegas ahí, ya no hay vuelta atrás.
Lo peor que puede suceder es que haya un daño en el tejido y ya el daño. Puede haber cirugías, puede haber muchas cosas, pero el riesgo mayor es que una burbuja se plante en la espina y se vaya al cerebro y ahí es como un embolia, Le llaman aeroembolia de hecho.
Y eso ya no lo controlas.
No hay nada que hacer.
No hay nada que hacer. Y puede pasar incluso en el mar abajo.
Sí, es difícil con aire, te digo que el aire es más permisivo y es difícil haciendo buceos recreativos porque traes un tanque que dura cierto tiempo y entre menos experiencia tienes más rápido te acabas el aire.
Y tú sientes que la gente que está aprendiendo a bucear dimensiona esto.
La gente que está aprendiendo a bucear tiene miedo natural, entonces le tiene miedo a la profundidad, le tiene miedo a salir rápido, entonces ellos solitos se cuidan. El riesgo mayor, por ejemplo cuando daba cursos de buceo en cueva, el riesgo mayor es que te llegaban los instructores que se sentían con mucha experiencia, hacían el curso y luego luego después del curso hacían estupideces porque se sienten muy capaces. Ese es el riesgo. Gente con experiencia en recreativo se mete a buceo técnico, a buceo de cuevas, mete la pata.
Estoy haciendo el símil como cuando aprendes a manejar. Cuando aprendes a manejar estás con mucho cuidado.
Sí, claro.
Te fijas en todo, direccionales, vas manejando más despacio y más seguro, llega un momento en el que piensas que ya sabes manejar y aquí empiezas a acelerar, ¿No? Empiezas a cambiándole al radio porque mentalmente ya sabes manejar según tú, y si afortunadamente no te llega a pasar nada en algún rato, después de un cierto tiempo tendrás experiencia. Solo que aquí, o sea, aquí creo que es el momento más difícil para las personas que aprenden a manejar, cuando crees que ya sabes.
Sí, y el más riesgoso.
Sí, claro, empiezas. Es justo lo que tú me dices, ¿No? Sí, cuando ya estás en ese nivel crees que ya sabes.
No, y espérate, empecé a manejar en pista, coches de carreras, ya tuve que volver a aprender a manejar, no sabía nada, tú crees que manejas. Yo me creía Fitipaldi y la primera vez que me meto a una pista no sé ni hacer los cambios ya. Sí, sí, es completamente diferente, o sea, manejar bien. Claro, es un bajón de ego también bien fuerte que tú dices no, yo manejo re bien en la calle. Qué importante, o sea, siempre hay más, siempre hay un nivel, o sea, siempre.
Hay un nivel más y uno creo que siempre debería cuestionarse si sabe lo que dice que sabe.
¿Exactamente, no hay una estadística que la mayor parte de las personas que manejan creen que manejan mejor que la media, todos pensamos que manejamos mejor que la media, no?
Eso es uno. Y dos, uno siempre cree que va a la velocidad perfecta, o sea, tú vas en un coche y te pasa un carro, vas a decir qué responsable, se va a chocar alguna cosa, ah claro, si va atrás, qué lento, o sea, que cosa, quítate estorbo. Sí, claro, si vas a manejar tan lento ponte a la derecha o lo que sea, o sea, uno siempre cree que va a la velocidad perfecta. Es impresionante cuando me dijeron eso y dices claro.
Hasta que te toca ir en Alemania, en el Árabo o algo así, que van a 250 kilómetros por hora. Normal, normal.
Oye, me enteré que andas en conferencias, ¿Cómo llegaste a ese mundo?
Y me empezaron a invitar por las experiencias obviamente que he tenido y demás, y creo que hay un mensaje importante, digo, fíjate, me enganché mucho en el desarrollo personal durante la pandemia mío, pero luego quieres extenderlo a otras personas, principalmente a mis hijos, entonces de repente todos esos aprendizajes se van aterrizando, entonces empecé a escribir, publiqué un libro, ahora publiqué otro libro y no publiqué un libro desde tus aprendizajes. De mis aprendizajes, claro, porque empiezas a aprender mejor cuando escribes o cuando lo explicas, hablamos del buceo, cuando daba yo los cursos de buceo es cuando más aprendía, cuando empecé a entrenar gente en deportes es cuando más aprendiendo, que la nutrición, que todo eso, y entonces las conferencias creo que es un gran reto para poder transmitir un mensaje de valor a ciertas personas en temas específicos y me motiva un montón, o sea, lo quiero hacer mucho, estoy empezando y nada.
No, y también creo, sumándote que tienes un un diferenciador impresionante, que es autoridad moral el hecho de poder hablar de una experiencia habiéndola vivido, no es lo mismo de hablar de tecnología sin haber creado el Uber que estás hablando en la conferencia.
Sí, claro, leí muchos libros, entonces ya puedo hablar de eso, acabo de ver.
Cuatro vídeos en YouTube y ya me he hecho una conferencia de esto, o sea. Claro, o sea, me parece que la autoridad moral del hecho de haberlo hecho es maravilloso realmente yo lo siento recordando.
Sí, y estás compartiendo desde tu experiencia.
Es que por etimología, cuando estamos recordando estás pasando el recuerdo por el corazón.
Nuevamente y la audiencia siente tu emoción.
Eso está muy padre, siente la emoción porque es tu emoción real, o sea, no hay forma porque estamos recordando y no estamos recordando el vídeo, no estamos recordando el párrafo, estamos recordando la vivencia que es otra cosa, entonces la forma en la que podríamos comunicar nuestra historia de vida, en tu caso como conferencia, yo como audiencia estaré encantado porque me está llegando realmente el sentimiento honesto y real, o sea, es maravilloso.
Pues esa es la idea, esa es la idea.
Qué chévere. Y también el impacto, o sea, es una forma más de maximizar tu impacto desde tus aprendizajes al mundo.
Sí, y creo que ya estoy en una etapa en mi vida, por no decir edad, para no decirme viejo, muchas ganas, creo que ya estoy en una etapa en donde quiero compartir todos sus aprendizajes, aparte de seguir haciendo, pero también quiero compartir y más, yo creo que mucho es porque tengo hijos. ¿Quieres dejar más? ¿Quieres regresarle más a la comunidad, a la gente, para qué? ¿Yo creo que igual que en la montaña, es la satisfacción de hacerlo, la satisfacción de si una persona te dice oye me ayudaste un montón, te da una satisfacción impresionante y no se trata de publicarlo en redes, no se trata de de subirte a un podio, se trata de saber que le estás ayudando.
A alguien más Y ya pasó en tu vida eso?
Sí, sí ha pasado. Claro.
¿Y cómo te sentiste?
Como te digo, o sea, te llena de satisfacción. Es eso, es un bienestar que no.
Te da otra cosa y es un sentimiento de aporte eso porque tú lo.
Puedes ver como decir bueno, una actividad más que voy a hacer pero cuando cuando te das cuenta de que si realmente estás impactando de alguna manera a otras personas.
Oye, ¿Cuál es la intención que has identificado en los minutos previos antes de subir al escenario? ¿Subes al escenario con qué intención?
Siempre llevo como que la intención de dejarte un mensaje, algo específico, ya sea de crecimiento personal, ya sea de experiencia, ya sea de a lo mejor una metodología específica de algo, digamos voy a hablar de buceo por decirte algo que es muy fácil decirlo, es algo más técnico. Entonces siempre llevo esa mentalidad pero depende mucho también de la audiencia.
Defines una intención cada vez que subes.
A un escenario, luego me muero de miedo y ya que empiezas a hablar te relajas.
Supongo que lo mismo cuando vas a hacer una inmersión, cuando vas a subir una montaña, cuando hacen el disparo de la carrera, cuando hacen una transición, el mismo miedo.
¿Sí, parece impresionante, no?
Es lindísimo, Es lindísimo, sí. Qué chévere.










