Cómo REPROGRAMAR tu MENTE para condenarla al ÉXITO | Millán Ludeña | SINERGÉTICOS #252

Millán Ludeña, a Guinness World Record holder who overcame stuttering and epilepsy, explains discipline as motivation tied to personal gain. He shares tactics like small incremental attempts to face fear, and reflects on sacrifices like broken relationships that came with his success.
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¿Qué es la disciplina?
Es la expresión de estar motivado. Mientras no definamos una ganancia personal, no vamos a tener la motivación suficiente para ser disciplinados. La única forma de que hagamos algo es que sepamos qué vamos a ganar con eso.
¿Cómo conviertes la motivación en disciplina?
Si tú no tienes la respuesta, ¿Para qué estás sudando? El cerebro va a concluir que estás desperdiciando tu energía vital.
¿Cuándo es válido rendirse?
La frase es irónica. A mí las cosas que me han salido, Jorge, me han salido justo en el último intento. Al intento le pones punto y aparte, lo conviertes en fracaso. Yo ya jugué varios años a ser exitoso y de hecho me condené al éxito.
¿Qué le recomendarías a todas las personas que les da miedo iniciar con un proyecto? ¿Por donde empezar a quitar ese miedo?
Por el intento. Con eso tu cerebro está almacenando que tienes el poder para vencer miedos.
¿Cuál ha sido el precio más caro que has tenido que pagar tú por tu éxito?
Mi pareja en ese rato me dice yo hasta aquí te acompaño. Habiendo terminado esa relación, sabía que estaba pagando el precio. Si nos ponemos a recordar todo lo que hemos hecho, hemos pagado un precio.
Millán, speaker motivacional más influyente del Ecuador y uno de los principales referentes inspiracionales en Latinoamérica. Poseedor del Guinness World Records por haber corrido medio maratón en el sitio más profundo del planeta, Millán ha desafiado los lugares más extremos en la Tierra, demostrando que los límites no existen y que incluso las personas comunes y corrientes podemos lograr cosas extraordinarias. Protagonizó la película documental From Core to Sun, convirtiéndose en la única persona en el mundo en conectar el punto más profundo de la Tierra con el punto más cercano al sol. Hoy recorre el continente contando su historia e inspirando a más de 120.000 personas en la región. Además, Millán tiene una frase que me si el reto no te hace temblar las piernas, no es lo suficientemente grande. Millán, amigo, bienvenido nuevamente a compartir este espacio. Emocionado de estar contigo. Sabes que hay mucha admiración por tu persona, por tu carrera y por todo lo que haces y por esta sinergia que hemos construido juntos.
Muchísimas gracias, Jorge. Encantado, encantado.
Oye mi ¿Cómo está eso de que tú no puedes iniciar una relación amorosa si no le ves un final no podía, no podía?
De pequeño, y esto es el resumen como de un proceso de terapia de unos cuatro años. Yo bloqueé ciertas partes en mi cerebro disociándolo para enfocarme realmente en cómo salgo del barrio en el que no quería estar. Y ahí bloqueo la capacidad emocional y la capacidad espiritual de vincularme. Entonces empiezo a avanzar en la vida y el modelo va funcionando y normalmente un equipo que juega bien, tú no lo cambias. Entonces cada vez le iba apostando más al desvínculo. Y yo me di cuenta de esta vaina porque cuando lo veo hacia atrás en el proceso, mis novias en la secundaria, en la universidad, en la maestría, fueron normalmente en los últimos módulos, en el último año, en el último semestre o en el último trimestre o en lo que sea. Y creo que lo que estaba pensando inconscientemente era voy a tener una relación contigo porque sé que hay un final, justo por la insistencia de la no capacidad de vínculo. Hoy ya gracias a Dios, he trabajado muchísimo eso y tengo hoy una capacidad de vínculo. No pienso en un final precisamente por definición, o sea, quiero tener un vínculo y no quiero tener un final. Y antes no pasaba eso. Y quizás por eso era, era, creo que inconscientemente buscaba relaciones que tenían un final.
Mira, fíjate que hice un ejercicio bien interesante y déjame poner un poquito en contexto nada más a toda la audiencia que nos está escuchando en YouTube, en Spotify, si es la primera vez que te está escuchando. Hay un episodio previamente que tú y yo grabamos que ha sido uno de los favoritos para la audiencia de este canal en Sinergéticos, que el Título dice, el 90% de tu éxito depende de esto, ¿No? Tú tienes una gran historia, tienes una puesta en escena y la sabes contar además espectacularmente bien. Compartimos espacio ahora en Synergy 1 Limit. Y fíjate que de las personas que fueron, que hay miles de ahí, que son de mi comunidad muy cercana del Club Synergético, hice una actividad y le pregunté a varias personas en una tarea que fue, pregúntale al speaker, si estuviera aquí, ¿Cuáles fueron las tres conferencias que más impactaron? No, ya no, pues fueron estas tres. Y de estos tres, si estuviera aquí, ¿Qué le preguntarías? Las preguntas que me llegaron fueron espectaculares, que ¿Sabes que tengo que volver a platicar con él, porque curiosamente esas preguntas que llegaron muchos amigos, muchas personas de mi equipo de trabajo, inclusive yo, hay algunas respuestas que digo, yo quisiera saberla, pero de tu parte, pero sobre todo yo también entenderla, no sé, es bien complicado el hecho de, tú tienes una frase muy poderosa, si el reto no te hace temblar las piernas, no es lo suficientemente grande, deja de decirle te echo cualquier piso, o sea, es prácticamente el mensaje que parecería que se manda y creo que yo lo hago en mi estilo, es pues no te rindas, no te votes? ¿Entonces la pregunta primero, para ti qué es la disciplina?
La disciplina yo creo que para mí es parte, o sea, es la expresión de estar motivado. Sí, sí, me refiero a esto, algunos amigos me dicen loco, yo no soy disciplinado, No soy disciplinado. ¿Estás seguro? Estoy segurísimo, me sorprende que tengas los dientes tan limpios para que seas indisciplinado. ¿Siendo indisciplinado y me dices, ah caray, espera un ratito, si yo me lavo los dientes todos los días después de cada comida me levanto y me lavo antes de dormirme, me lavo, digo y está de acuerdo que eso es disciplina? Claro, entonces todo el mundo dice, claro, lo que pasa es que nos encanta contarnos historias y muchas historias a conveniencia, entonces soy disciplinado en cepillarme y soy indisciplinado en lo que se supone que debería ser porque estoy buscando realmente un argumento para no hacerlo y una opción puede ser soy disciplinado siéndolo, siéndolo, auto niegas esto y para mí creo que es, mientras no definamos una ganancia personal, no vamos a tener la motivación suficiente para ser disciplinados, porque el problema con la disciplina y es un tema de percepción, es que la vemos como mala. Entonces disciplinado, militar, rígido, inflexible y nadie quiere en realidad estar así, todo el mundo quiere como esta posición utópica de ser libre, tú puedes ser libre, motivado, la pregunta es ¿Cuál es tu motivación personal? Porque quizás te lavas los dientes, Sí, por higiene, quizás lo que estás buscando es que tengas una sonrisa muy linda.
¿Que es la motivación?
La forma como canalizas tú ganancia personal, o sea, realmente la única forma de que hagamos algo es que sepamos que vamos a ganar con eso. Mira este ejemplo, una escena en la que un papá le está pegando en la cola a un niño porque se está portando malcriado. OK. Si nos alejamos un poquito de esa escena, hay una persona que mide cuatro veces más, tal vez pesa siete veces más, tiene diez veces más fuerza golpeando un niño, si es que te alejas. Y no vamos a poner en discusión si eso está bien o mal. Digamos que está mal y que nadie comparte eso. Y tú le preguntas al papá, oye, ¿Por qué le pegaste a tu hijo? Y el papá seguramente te contesta porque se portó malcriado. Y. Y yo tengo que enseñarle a que sea una buena persona, a que sea correcto. Y lo que está abajo es mi papel como padre, es que tú seas una buena persona, una persona que valga la pena. Y si tengo que tomar medidas, pues la voy a tomar. Si ves, la ganancia personal es saber que estoy haciendo un buen papel como padre.
OK.
Y eso justifica la conducta, porque la conducta en términos reales es le estoy pegando en la cola a mi hijo. Esa es la conducta. Lo que está justificando eso es que estás al mismo tiempo siendo un buen padre. Es impresionante. Todo lo marca cómo lo estoy definiendo como ganancia personal.
Bien. ¿Cómo conviertes la motivación en disciplina?
Sí, mira, en psicología hablamos que hay como dos tipos de motivación, intrínseca y extrínseca. OK. Hay una motivación intrínseca que viene de ti, es lo que llamamos esta llama que me quema y no puedo descansar y lo quiero hacer, no sé cómo hacerlo, igual lo voy a hacer. Y esta extrínseca, que es si lo consigo, me gano este bono, me gano esta beca, monetizo lo que sea. ¿Cuál de las dos funciona? Las dos. Si tienes las dos, es el mundo perfecto. Tienes esa llama interna y has visualizado por ganancia que ahí está tu ganancia como tal. Está genial. Y creo que por ahí se vincula, porque entre más sólida esté nuestra motivación, más disciplinado eres inconscientemente, porque te vas a levantar. Yo hoy me levanté en la mañana, no quería a correr y tenía, según la planificación, una hora para correr y no corrí una hora, corrí 45 minutos. No corrió una hora, fueron 45 minutos en lo que me estaba contando la historia de recordar para qué sirven estos 45 minutos. Porque estos 45 minutos es parte de un plan de irme en abril a la Antártida. Pude haber elegido no correr porque estaba cansado y dije OK, no corras una hora, corre. ¿Qué te parece? Yo me estaba hablando, ¿Qué te parece si corres 45? Ya no es una hora, ya es menos, solo que 45 es más que 0. Entonces eso está genial. Me di el caramelo de 15 minutos menos y en realidad estoy corriendo 45 minutos que pude haber elegido no correr. Mi ganancia personal está en que lo que hoy hice me mantiene, fíjate, mucho más cerca al Polo Norte que lo que he estado en mi vida. Estos 45 minutos me acercaron tanto al Polo Norte y nunca estaba más cerca del Polo Norte. Tú me vas a decir como, si estás en Guadalajara 45 minutos. Mi cuerpo está mejor con esos 45 minutos. Es la historia que constantemente nos tenemos que contar para que todo tenga sentido en nuestra cabeza. El cerebro no va a hacer nada si no tiene sentido. Por eso nos inscribimos Jorge, en un gimnasio en enero y en febrero nos votamos. ¿Porque es inevitable que te preguntes en un rato para que estás sudando? ¿Y si tú no tienes la respuesta para qué estás sudando? El cerebro va a concluir que estás desperdiciando tu energía vital y que de pronto es mejor estar acostado.
Millán, es bien interesante eso que estás diciendo, este ejemplo, porque te quisiera preguntar desde la parte del punto de vista de lo que tú piensas, de la mente, de la psicología. No tengo la estadística, pero es increíble ver un gimnasio en enero para reventar y las academias de inglés y en febrero está vacío. La pregunta es lo que tú dijiste, la gente que paga eso sabe en el momento que lo está pagando, que en febrero tiró su dinero a la basura porque no va a ir o si cree que sí va a ir, porque esto pasa cada año.
No, yo creo que tienen un aviso y tenemos, yo lo hice varias veces. Si tenemos una visualización en psicología se llama el estado deseado. Tienes un estado presente y un estado deseado. El gimnasio te vende un estado deseado. Tú cuando vas al gimnasio, si logras visualizar temas delgado, más fuerte, más lo que sea, por eso pagas esa membresía. Solo que si no te la crees, no hay forma de que lo consigas porque cada día que vas a ir al gimnasio te vas a ir preguntando ¿Para qué estoy yendo? Y habrán días en el que tienes que elegir no ir a la fiesta la noche anterior porque ya pagaste una membresía en la mañana. Si no tienes muy claro para qué lo vas a hacer, es inevitable que termines yéndote a donde normalmente el cerebro te va a llevar, que es tu comodidad. Porque el cerebro es un órgano, y creo que es el único órgano en el cuerpo que está diseñado para protegerte. Siempre va a elegir que te protejas. Siempre. Entonces, entre ir a levantar una pesa de 20 kilos, de 30 kilos, que fácilmente te puede caer en la garganta y te puede destrozar la garganta y morirte, versus quedarte descansando en cama, va a elegir que descanses en cama. La única forma en que te levantes y tomes el riesgo de ir a levantar esa barra en el gimnasio es que tengas muy claro y estés convencido de que si lo puedes conseguir al objetivo que hayas definido. Y ahí está el tema. Y no aplica en el gimnasio, aplica completamente en todo. Esta carrera de caballo, parada de burro. Es normal. Nos metemos en proyectos, solo que no nos preguntamos en realidad, Jorge, si creemos que se puede hacer. Y la segunda pregunta, que creo que también es clave, es si pensamos que lo merecemos. Porque yo sé que es irónico esto en decirte ¿Cómo no voy a pensar que quiero tener un mejor cuerpo? Quizás no. Quizás tú sientes que no merecen un mejor cuerpo. Al final del día, llevas 28 años sin lo que tú consideras un gran cuerpo. Porque ahora se te ocurre merecer que mereces un gran cuerpo. No lo vas a intentar si no crees que lo mereces. Entonces si, hay un trabajito previo ahí. Y la tercera ¿Está dispuesto a pagar el precio? Porque todo proyecto que hacemos en la vida tiene un precio. Y a veces uno debería preguntarse si lo quiere pagar o no. Y a veces nos encanta soñar en grande. Si, soñemos todo lo que tú quieras. Y a mí me encanta preguntar, oye, ¿Y más o menos sabes cuánto cuesta ese precio? Y cuando ese sueño. Y cuando te das cuenta, cuando te das cuenta que ni siquiera sabes el precio, ¿Cómo vas a saber si lo quieres pagar o no?
¿Cuál ha sido el precio más caro que has tenido que pagar tú por tu éxito?
Yo sabía cuando terminé Fromco la película, regresaba de conectar el punto más profundo de la Tierra con el más cercano al sol. Conseguir un récord Guinness, hacer una película y todo, y decidir ser un gran speaker. Cuando mi pareja en ese rato me dice yo hasta aquí te acompaño porque tengo hijos, están chiquitos y tú vas a empezar a viajar y yo ya no puedo acompañarte a viajar a cada rato y yo le decía no, esto es temporal, estaba como en esa fase recién del vínculo, no, esto es temporal. Me decía, no es temporal y tú haces las cosas bien, entonces lo vas a hacer cada vez mejor y por lo tanto vas a ver cada vez, vas a hablar cada vez más. Entonces básicamente creo que fue muy generosa conmigo al dejarme ir y yo yéndome en ese vuelo de Quito a Guayaquil, habiendo terminado esa relación, sabía que estaba pagando el precio y me lo pregunté al aterrizar si quería pagar ese precio.
Y la respuesta fue.
Y la respuesta fue sí. Sí, y todo tiene un precio y hay una pérdida. ¿Y por citarte, en realidad si nos ponemos a recordar todo lo que hemos hecho, hemos pagado un precio, quizás la pregunta es lo volvería a pagar, o sea, si pudieras regresar, volvería a pagar y ahora mismo me lo estoy haciendo con lo que te acabo de contar.
Y si con gusto dirías que ha cambiado? Tú dices, me encanta tu palabra, porque ese no lo usamos mucho en México, es me enfoqué, decidí, tú dices, resolví ser speaker en ese momento resolví, es decir, me quería dedicar a ser speaker. ¿Por qué te quisiste hacer speaker?
Hace hoy ya hace cinco años. Cuatro años. Cinco años. Yo era gago, no sé, el equivalente en México cuando no puedes hablar fluido.
Tartamudo.
Tartamudo. Yo era tartamudo. Fíjate, cuando me diagnostican epilepsia de pequeño, no sé cuándo vinculé la epilepsia con mi capacidad de hablar.
OK.
Y la vinculo, me la creo y la hago verdad. Y el problema cuando hacemos verdad algo, cuando subimos una cosa al nivel de verdad, es que ya no pasa a ser cuestionable porque es una verdad. Entonces mi verdad fue que no podía hablar fluidamente y eso no fue cuestionado. Jorge, desde los 10 años hasta los 37 años, una vida entera pensando que no podía hablar y por paz mental, cuando uno se etiqueta, adquiere la conducta. Si yo soy tartamudo no debería hablar, si yo soy vago no debería levantarme temprano, si yo soy brillante debería tener ideas muy inteligentes. Adquieres la conducta dependiendo la etiqueta. Entonces mi etiqueta fue soy tartamudo, por lo tanto no puedo hablar. Impresionante. Cuando termino la aventura, me invita un amigo, almuerzo cuatro personas conversando y yo me di cuenta que mientras contaba la historia y todo, la gente estaba conectada. Claro. Y me trababa y todo. ¿Y dijo y digo, oye, y si esto es una historia? Llamo mi compadre en la noche a Juan Carlos y le digo ¿Qué te parece si no hago conferencista? Y estoy seguro que me lo dijo de la mejor intención posible. Todo lo que tú quieras. Todo lo que tú quieras. Solo que yo no estoy seguro si aparte de tu familia y yo, alguien más va a querer ir a escucharte. Y duele. Claro, duele. Y esa semana estuve con un dolor en el pecho de frustración. Si le pongo un sentimiento es frustración. Y al mismo tiempo me di cuenta de esto. Yo estaba aquí, quería ser speaker, y en medio estaba mi limitación de hablar. Eso es lo que había estado presente, deseado, y esta es lo que había en la mesa. Entonces la pregunta fue inmediata, ¿Cómo le hago para hablar? Hoy lo entiendo más en psicología lo que planteé fue una pregunta sugestiva, posibilitadora. Ya no estaba cuestionando si podía o no podía hablar, estaba respondiendo ¿Cómo le hago para hablar? Y a los 37 años, Jorge, me doy cuenta que existen terapeutas del lenguaje, fonoaudiólogos y un pocotón de cosas. Yo no me considero una persona inculta. No sabía por qué, no sabía que existían y seguramente no sabía porque nunca hice la pregunta. Sin preguntas no hay respuesta. Y empiezo a trabajar mi capacidad de hablar. Meses más tarde logro hablar y digo wow. Y cuando ya puedo hablar, el primer pensamiento que yo tuve, Jorge, fue todas las veces que en el trabajo hice el proyecto, sabía que era importante y le decía a mi colega, preséntalo tú. Todas las veces que que estuve en clase, que me encantaba el tema, tenía mis preguntas y no levantaba la mano para no interrumpir la clase porque yo me sentía que cuando hablaba interrumpía. Todas las veces que me gustó alguna chica y no me acerqué. Toda. Imagínate toda una vida limitada por tu capacidad de hablar y de repente una verdad, acabo de tumbarla y ya puedo hablar. Y cuando empiezo a hablar digo OK, dado que ya puedo hablar porque yo soy un explicar particular. A mí me tocó hablar. A mí no me tocó empezar contar una historia, me tocó empezar a hablar y cuando ya podía hablar empiezo a preguntarme cómo es esto de los speakers. Y así termino convirtiéndome en el speaker que yo definí cuando quise hablar hace cuatro o cinco años. Porque yo hice un ejercicio y dije OK, ¿Quién es el mejor speaker en el país? ¿Quien es el mejor speaker en Latinoamérica y quién es el mejor speaker en el mundo? Y los definí. No sabía que estaba definiendo hitos. De repente ya éramos los mejores en el país y tenía un miedo de llegar a México porque para un México, para un hispano no mexicano, México es la capital. Todos los que quieren jugar en las grandes ligas quieren venir a jugar a México.
OK.
Porque la premisa es tú pegas en México y pegas en América, solo que también sabes que allá están los buenos. En cualquier cosa allá están los buenos. Y yo recién había completado mi primer escalón, entonces dije y estaba con duda si ir a México. Y me acordaba que yo había definido a Tony Robbins como el mejor speaker en el mundo. Y me dije, nadie me escuchó hace cuatro años. El día que yo lo conozco a este tipo o lo veo en primera fila porque puedo pagar el ticket o lo veo en el escenario. El año pasado lo consigo y estoy en el escenario, termino de hablar en el mismo evento con Robbins y me bajo a primera fila. Estaba cumpliendo las dos cosas. Hoy ya lo entiendo. Se llaman profecías autorrealizables. La capacidad que tiene el cerebro de crear la situación que quieres. Yo lo dije y no me di cuenta que cuatro años lo construí.
Mir, ¿Qué ha cambiado de tu primer conferencia del día cero cuatro años después?
¿En forma o en fondo?
En todo.
En forma. Creo que estamos en la versión 38 y le llamo versión a cualquier cambio que le haga. Y lo que hago es cada vez mientras estoy hablando se me ocurre hay aquí, debería haber sido increíble esto. Entonces bajo inmediatamente yo lo apunto y eso se convierte en la siguiente versión. Entonces estoy como en la versión 38 hasta la semana pasada. ¿En fondo ha cambiado? Ha cambiado. Ha cambiado el storytelling porque yo tengo como estructurado, como un árbol de decisiones durante la conferencia. Entonces dependiendo el momento en el que hablo, o sea, si es en la mañana, en la tarde, si es en el cierre o no, si la fiesta o la noche anterior o no, ese tipo de cosas. La audiencia, si es pequeña, mediana, grande, lo que sea, voy al mando, arranca la conferencia y hago un chiste o lo que sea, el chiste funciona o no, si funciona nos vamos por acá, si no funciona nos vamos para acá. Y lo vas. Y lo voy calibrando en realidad, o sea durante la conferencia voy tomando diferentes caminos, aunque la historia es la misma, voy tomando diferentes caminos en intensidad, en tiempo y todo eso. Creo que ha cambiado muchísimo y creo que es por la experiencia también, o sea ya lo vas puliendo y va siendo mucho mejor lector de la audiencia.
Bien, cuando tú empiezas a dar conferencias al principio pues no te pagan, estás buscándote un espacio, hoy estás muy pegado, hoy te buscan, hoy tienes muchas fechas. Pero mi pregunta aquí es, en algún momento en esa, Y creo que tengo la respuesta, pero tu respuesta lleva a otra pregunta. ¿Fue una opción rendirse el decir si esto no pega en tanto tiempo me bajo del barco o el tiempo que me tome yo resolví ser speaker?
¿Cómo trabajaste la mente? Buenísima, Lo vas a ver en la película. Cuatro días antes de viajar a Sudáfrica yo era funcionario público, era un Godín, una función pública. En Ecuador, y supongo que en México también pasa, hay mucha inestabilidad institucional. Dependiendo el mes, eliminan un ministerio, crean otro, una secretaría, lo que sea. En mi caso eliminan mi área. Me llama mi secretaria a decirme que ya no existíamos institucionalmente y yo le digo, para mí los problemas tienen orden, no es lo mismo el problema 70 que el 1. Y esto que me estás contando, que si es un problema debe estar en el número 17. Y en cuatro días estoy viajando, tengo más inconvenientes y dije, regreso cuando resuelva los 16 anteriores y ahí voy al 17. Y eso fue lo que hice. Me olvidé de que estaba desempleado porque yo fui a hacer la película de desempleado Regreso, un amigo me invita a dar una conferencia, número uno, yo ni siquiera sabía cuánto cobrar y digo, sería genial que me paguen lo que me pagaron el mes pasado, porque en mi cabeza era esto, si yo consigo esa conferencia me gano un mes para buscar trabajo.
Sí ese fue tu lógica.
Mi lógica. Conseguí dos que me permitieron ganarme un mes entonces. Y así iba avanzando. Entonces cada conferencia que haga me ganaba tiempo en mi cabeza, ganaba tiempo para seguir buscando empleo. Y de repente Jorge, tenía 7 meses adelante. Y con 7 meses adelante dije, no, pues espérate un ratito, tengo que ser muy malo para en 7 meses no conseguir mi siguiente conferencia. Y ese día dejé de buscar trabajo y decidí emprender en esto con mi socio como una empresa número uno. Y dos, ya había definido ser un gran speaker. Y lo resalto Jorge, porque no es lo mismo haber definido ser speaker que un gran speaker.
Diferencia.
Para mí tú puedes ser speaker yendo a un escenario, ni siquiera sin importar el tamaño, hablar y ya está, técnicamente de ese speaker. Un gran speaker requiere otros elementos, veracidad, credibilidad, conexión de que realmente tu mensaje impacte, son otros elementos. Y yo no sé por qué dije quiero ser un gran speaker, solo que sí lo dije. Y entonces cuando yo di mi primera conferencia era speaker y estaba muy lejos a considerarme un gran speaker. Hoy de hecho estoy más cerca de considerarme lo que yo creo, un gran speaker. Y por eso trabajo mucho y fuerte en convertirme en un gran speaker. En esta línea está claro que ya voy por aquí, ya voy en el segundo grupo, ya voy en el segundo grupo. Tú muy amablemente en tu presentación en el evento dijiste y claro, escuchen esto, este se podría convertir en uno de los grandes speakers en la región. Yo también creo eso y te lo agradezco Jorge. Y es eso, porque si no creo, ¿Cómo voy a mejorar? En que si lo puedo hacer igualito al gimnasio. Por eso entreno en la misma metáfora diariamente en cada conferencia para ser el mejor speaker que puedo ser. Para mí ya es un tema de ser competente, no es competitivo.
Mira, tú crees, tú te enfocas, tú tienes disciplina, tú trabajas, tú dices no te votes, va, No te votes. ¿Cuando es válido rendirse? ¿Cuando es váLido votarse?
Yo creo que esta frase irónica, a mí las cosas que me han salido, Jorge, me han salido justo en el último intento. Y creo que si al intento le pones punto y aparte, lo conviertes en fracaso. Y a mí me cuesta mucho ponerle punto y aparte los intentos. Entonces es un intento y de repente hago el otro intento y si es irónico, normalmente lo acabas consiguiendo en el último intento. Y si no habría salido ahí, pues será en el siguiente. Y si me he votado y creo que ahí ayuda muchísimo este tema de redefinir el fracaso, o sea, resignificar el fracaso. Porque fíjate esto, en una carrera yo una vez estaba en Chile, estaba ahí haciendo un trekking, corriendo y todo y decidí abandonarla. Y decidí abandonarla y luego entendí por qué la había abandonado y era porque como ya tenía experiencia en montaña sabía que mi vida estaba en peligro y desde esa experiencia no tomé el riesgo por precautelar mi vida. Entonces no fue haberme botado de la carrera, solo que con mi experiencia decidí vivir más años. Es eso, a veces pensamos que si te votas es un fracaso y como el fracaso es malo entonces pasas a toda esta cosa y si me permites como que me gustaría explorar más en esto porque el concepto atrás es esto, el cerebro proyecta sobre lo pasado. Si tú registras particularmente en esta metáfora, este abandono en la carrera como un fracaso, tu posibilidad de futuro la estás mermando porque tienes un dato que no es tan bonito para tener un futuro subiendo. En tal caso, antes de que lo guardes como data, revisa cómo lo estás guardando, bajo qué código. Yo lo guardé bajo la experiencia, entonces, entonces significa que hacia el futuro entre todos los recursos que ya tengo, también tengo experiencia. ¿Lo ves? Es interesantísimo, es revisa cómo guardas el número, cómo guardas esa data, cómo es el empaque, cómo lo quieres guardar y creo que en psicología a veces lo guardamos en traumas.
¿Sí es malo fracasar?
Nunca, nunca. Porque depende cómo lo empacas. Claro.
¿Qué pasa Millán? Cuando tú tienes un plan, todos tenemos planes y no se da el plan como tú querías, viene una palabra que se llama frustración. ¿Cómo trabaja Millán para salir lo más rápido de esa frustración?
Sí, reimarque, o sea, realmente, realmente me enfoco, mira, para mí el fracaso, que ni siquiera uso esa palabra yo, es un resultado y es un resultado que no es el que te hubiese gustado al principio, solo que no deja de ser un resultado y hay una brecha en lo que tú pensaste que iba a ser y lo que es esa brecha es la oportunidad de mejora. Entonces yo aprendí a ver estas cosas que no me salen como me gustarían como resultados y ese resultado me invita a una reflexión, o sea, yo me invito completamente una reflexión de esa brecha, o sea, realmente, realmente es pelear con no insistir en fracaso y me meto en un barrio de intento de mejora, de reflexión, de resultado de esto. Insisto en lo mismo, es como remarco mi cerebro sobre lo que acaba de pasar. El tamaño, el tamaño de tus palabras, Jorge, define el tamaño de tu mundo, o sea, más que insistir acá tenemos que prestarle mucha atención a las palabras que usamos, muchísima atención. Acabo de descubrir una extensión en Zoom que se llama Gong, que registra las palabras que usas, no la cantidad, las palabras que usas. Sería un lindo ejercicio durante un mes revisar tu ranking de palabras, porque esas palabras están definiendo ese mundo, están definiendo ese mundo y ahí te vas a dar cuenta la cantidad de peros que usas, la cantidad de no, la cantidad de imposibles, la cantidad de fracaso, la cantidad de desgracia, la cantidad de un pocotón de cosas.
En ese ranking de palabras, ¿Cuáles serían tus cinco palabras favoritas? ¿Cuáles son las que más gusta?
Millán Me gusta preguntarme mucho, hacerme preguntas que empiecen con cómo y la otra y comparación. ¿Si no uso mucho que ya no uso hace un poco más de un año? La palabra pero no la uso, no la uso, hablo sin usar la palabra pero, El cerebro se va a quedar con la parte racional y la emocional. La comida estuvo riquísima, pero estuvo salada. La comida estuvo riquísima y estuvo salada, son dos verdades. Quite el perro, saque el pelo, reemplazarlo por el i, quédate en verdades, no hables en gris, no le compliques la vida al cerebro, El cerebro tiene que entender que la comida estuvo riquísima y estuvo salada, son dos verdades. Cuando le empiezas a quitar peros es metafóricamente como que empiezas a quitarte barreras en tu propia vida. Revisal el ejercicio, como yo lo resolví fue como siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno, empecé a observar como la gente dice, pero luego en la fase 2 yo aunque la decía, ya me daba cuenta que la dije, ya era muy tarde. Sí, solo que ya me di cuenta. Empiezas a trabajar concientización y la tercera cuando en tu mente la vas a decir y la identificas, ya no la dices y forzadamente al principio va a decir y ya luego fluye, ya luego fluye y de repente ya no la usas y semánticamente, cognitivamente, estás quitando barreras en tu mente y por lo tanto en tu realidad.
Te he visto últimamente en tus redes sociales. Hemos compartido que estás como en una especie como de mastermind con Richard Branson y comparten, se me hace lo que han subido se me hace muy, muy chingón. Richard Branson, no necesito presentarlo quién es, pero a mí me gusta ahorrarme millones de dólares en consejos y sé que tú has tenido mucha proximidad y que platicaba, yo no lo conozco, pero he leído sus libros. En una oración, perdón, hay una analogía de un amigo mío que está ahí fue donde yo lo entendí, no estoy, pues no tengo recursos. ¿Él pagaba millones de dólares por pagarle a una doctora su empresa, era tercera generación, una de las empresas más grandes de México y entonces pues pagaron un dineral porque les hicieran el gobierno corporativo, iban y viajaban y todo cuánto costó? Cuando me enseñó los cheques de lo que de las transferencias, le creí porque en mi cabeza para mí era absurdo pagar tanto dinero y le dije bueno, pues dame el consejo del millón de dólares. No, sí, este, yo no lo pude pagar, pero para aprender no, bueno. Y el consejo que él me dio fue cuando estás en un negocio o en una empresa empapado en operación no puedes diseñar estrategia y por eso pagaste todo eso. Sí, eso lo pude leer, pero nunca se me olvida eso en mis negocios, porque como sé lo que costó sí lo aplico. Quiero hacer el mismo ejercicio contigo de todo lo que le has aprendido, Hay muchos libros que él da miles de consejos, pero la gente se les olvida y no los aplica.
Claro.
¿Cuál sería el consejo o qué es lo que más has tomado de tener proximidad con él? ¿Qué sería? ¿Qué me podrías decir?
Richard habla mucho y cree mucho en la cultura del equipo. Muchísimo, muchísimo, o sea, realmente la primera vez que yo estuve en su isla estuve cuatro días y yo lo vi agarrando el teléfono dos veces y cada vez que agarró el teléfono habrán sido unos 4 minutos, no lo volví a ver. La segunda vez que fue a su isla, me parece que lo agarró dos y contestó una llamada, le pregunté ¿Cómo 492 empresas se resuelven con dos agarradas de teléfono? Y me decía es la cultura del equipo, o sea, es realmente, realmente definido un eslogan del grupo en el que todos creamos, realmente en el que todos creamos y cuando tú te preocupas de tu gente, tu gente se preocupa de tu negocio. Él lo dice así, no te preocupas de tu gente, la gente se preocupa de tu negocio. Y esa preocupación, la primera que es responsabilidad tuya, debe ser honesta, no es una preocupación utilitaria, es honesta. Porque todos tenemos cerebro y todos tenemos neuronas, y nuestras neuronas tienen unas que a mí me encantan, que se llaman neuronas espejo. Entonces no me importa lo que me digas y no me importa cómo te sientes, sientas, sientes, quiero decir, la forma en cómo está sentado, puedo con mis neuronas espejo, leer lo que estás pensando ahora mismo sobre esta reunión. A eso me refiero, es esa conexión no racional que si le entendemos. Entonces cuando te preocupas con tu equipo, honestamente, se nota en el equipo, y el equipo desde la honestidad, también hace su parte de honestidad en mejorar el negocio. Yo me quedé impresionado con eso. Y sobre el eslogan, en Virgin Galactic tienen uno que me fascina y de hecho fue el punto de conexión para yo presentarle el proyecto del espacio, y era hagamos inevitable lo imposible, o sea, la oración en sí es posibilitadora. Es posibilitadora, es sarcástica, es empieza a provocarte esa oración, hagamos. Cuando Él me pregunta ¿Por qué quieres ir al espacio? Mi respuesta fue porque para mí ir al espacio es imposible. Por eso quiero ir, o sea, realmente por eso quiero ir al espacio, porque es imposible. Ay, mira, interesante. Se conecta completamente con hagamos inevitable lo imposible.
¿Qué quieres hacer en el espacio?
En mi modelo perfecto, quería subir y quería correr. Quería darle la vuelta a la Tierra corriendo en el espacio. Ahora entiendo que técnicamente como humanidad no estamos listos todavía para hacerlo. Y también entiendo que no va a ser la única vez que voy a ir al espacio. Ahora mismo estamos trabajando en mi siguiente proyecto de ir al espacio. Va conectado con una película y de hecho es lo que hablabas tú, esta historia es una. Esta conferencia es una película. Efectivamente, estamos haciendo la película, estamos haciendo película y terminará. Estoy adelantándome muchísimo al tema. En algún rato se va a conectar con el tema del espacio. Entonces estoy trabajando con eso y como te digo, ya veré en las siguientes veces que vaya al espacio hacer una aventura y me muero por hacer una aventura deportiva. Ya hasta mientras. Hoy tengo en mente esto desde el Polo Norte y trabajando por allí.
Bien. Escuché que dices que Diego Luna quieres que haga la película. ¿Por qué?
Me encantaría. Estamos en la primera fase, en esta como anteproyecto. Como va a ser una película de ficción, entonces alguien tiene que ser Niyan. Y hay varias opciones. Diego es una, Gael es otra y varios. Pero si me pones a elegir a mí, yo preferiría a Diego. Yo no sabía que se parece a mí. Yo que me parezco a él. En serio, Forma. Entonces digo, bueno, de pronto empata. Me lo dijo mi amigo, oye, no es Diego Luna, que no sé qué cosa. Yo no he hablado con él. No hablaba con él. Todavía no. Estamos en la fase del desarrollo del proyecto. Para hablar con él. Hay varias fases previas. Estamos entrando en la primera fase, que es esta fase en la que defines el director con el guionista, en donde cuentas la primera historia, esta historia que les llega a los actores, una propuesta de 10 páginas para que lean si el proyecto les interesa. Estamos haciendo eso. Esas diez primeras páginas que les llega al productor ejecutivo, a mucha más gente, para realmente decir, ¿Sabes que? Me interesa. Ahora entiendo por qué las películas toman mucho tiempo, o sea, porque realmente es casi que cada elemento clave en la película tiene que, una, aceptar el proyecto, y dos, cuadrar agendas. Normalmente esta gente no es que está libre. Entonces ahora entiendo por qué toma tanto tiempo realmente hacer una película.
Mir ¿Jugar a la segura o arriesgarse?
La segura.
Yo sé que vas a contestar que la segunda si. Jugar a la segura me permite tener mi objetivo. ¿Sigues pensando en la segunda?
Si, juega la jugar a la segunda.
Jugar a la segura si me permite tener un objetivo.
Ya no en la segunda. La segunda.
Yo, yo.
Yo ya jugué varios años a ser exitoso, y de hecho me condené al éxito. ¿En qué sentido? Uno toma proyectos porque sabe que los puede hacer. Y los tomamos por eso en realidad, porque lo que está muy comprado es yo quiero ser exitoso en la vida. Y exitoso en la vida podría entenderse como consigo lo que quiero. Entonces, si esa, digamos que es la definición en la mesa, yo tomo proyectos que sé que puedo hacer. Y yo eso lo hice un buen rato, y de hecho estaba haciendo como un experimento con mis amigos, y les preguntaba entre los éxitos que has tenido este año y los fracasos que has tenido este año, y lo pongo en balanza el 100% me di cuenta que terminó siendo más exitoso que fracasos. ¿Y tú dices entonces por qué se han quejado todo el año? ¿Y por qué se van a quejar el siguiente año? Y es porque lo que tomamos sabemos que lo podemos hacer. Yo Jorge, en la primera carrera quería 10 kilómetros porque sabía que los podía hacer, aunque nunca lo había hecho. Sí, claro, cuando me pierdo y termino en 50 digo y yo qué carambas quería 10 si he podido 50. Y esa carrera fue con la que dije es verdad, elegimos lo que podemos hacer y no nos preguntamos lo que podríamos hacer. A mí me encanta hacerme preguntas que no tengo respuesta y creo que la clave es que no te preguntes lo que ya sabes, pregúntate algo que no sepas en el momento, no importa Si te demoras 7 meses en contestarte, ya está sembrada la pregunta en tu inconsciente y de ahí la empiezas a trabajar. En algún rato te vas a preguntar, yo corriendo hace cinco años me pregunté ¿Cómo le hago para ganar en un mes? Cuando era funcionario público, ¿Cómo le hago para ganar en un mes, en un día, ¿Cómo gano en un día lo que gano en un mes? Y cuando lo conseguí, la pregunta inmediata fue ¿Cómo le hago para ganar en una hora lo que ganaba en un mes? Y sí no importa si no la tenía, la respuesta es que no importa, en algún rato tu inconsciente está trabajando para responder eso. Por eso es que si sigues insistiendo en que esa casa es muy cara para ti, no la vas a comprar. Te planteo la pregunta ¿Cómo le hago para que construyas, o sea, si es que yo quisiera esa casa, yo me preguntaría ¿Cómo le hago para tener esa casa? ¿Es lo que tú contabas en estos días, esa casa de tus sueños que ya la tienes, que ya está muy cerquita de tenerla, eso no hubiese existido si no te preguntabas cómo le hago? Y por eso me encanta preguntarme ¿Cómo le hago? Entonces dije OK, no voy. Y sé que es irónico esto, no voy a seguir viviendo condenado al éxito, decido que el resto de mi existencia la voy a dedicar a intentar cosas. Siento que disfruto más intentando cosas.
¿Que le recomendarías a todas las personas que les da miedo iniciar, emprender iniciar un negocio, iniciar con una marca, iniciar con un proyecto? ¿Por donde empezar a quitar ese miedo?
Por el intento, o sea, yo haría una lista de mieditos y esos miedos los haría Por Rankings, Bloque 1, Gran Miedo y bloques. Y hay unos miedos chiquitos, y de esos miedos chiquitos agarro uno de los pequeños. Agarra uno que te da miedo ir y sola en el ascensor. A la chingada, te metes en un ascensor y te va sola.
Venga.
No, diez pisos, anda del piso dos. Lo que necesito es que crees un inventario de tu poder sobre el miedo. Cuando sales de ese ascensor, agarras tu papel, agarras un marcador, el más rojo que tengas, y sientes la satisfacción de borrar un miedo. Necesito que la sientas. Clac, ponle X, lo que sea. Con eso tu cerebro está almacenando que tienes el poder para vencer miedos. Cuando terminas ese bloquecito de juguete, te vas al siguiente. ¿Por qué te vas a atrever? Porque tienes ya un inventario. Tú como empresario, seguramente cuando empezaste pensabas en pesos, en miles.
Si.
Luego pasaste a pensar en millones de pesos, luego no sé si estás en centenas o en billones de pesos. ¿Si me explico? Ya. Entonces ya sólo piensas, es 1.2 billions. Claro, porque tu estructura cognitiva va subiendo.
Eso que acabas de decir. Eso que acabas de decir. Estructura cognitiva. A mí me gustaría tener un superpoder para transmitirle eso a las personas. Algo que tú y yo vivimos de decir, hermano, es una locura. Yo cuando me pongo a analizar, ¿Sabes que? Cuando yo llegué aquí a Guadalajara hace 15 años, hice un vídeo que se volvió muy famoso, puse la banca de los 30 mil pesos. Y se me ocurrió, cuando no grababa podcast, hacía. Yo iba por la calle, lo que se me ocurría grabando, y yo creo que mi equipo debería subir ese vídeo otra vez. Entonces lo que yo hice es, agarré una banca donde yo corría cerca de un departamento cuando estaba becado, y dije, ¿La banca? Los 30.000 pesos. Durante dos años no pude regresar Ensenada, no pude ir a ver a mi novia, no pude estar con mi mamá porque no tenía lana para el camión, estaba en piloto automático, ¿Te acuerdas que no alcanzaba la lana? Y mi mente, Y mi mente, hermano, me decía, escucha esto, y me voy a arriesgar a dar cantidades, pero no importa que ojalá, ojalá que la gente, una persona que se desbloquear estaría bien interesante, dos personas, tres personas, decía yo, con que un día en mi cuenta de banco tenga 30 mil pesos, me sentaba en la banca y decía voy a ser rico, fíjate bien, 30 mil pesos ahorrados, voy a ser rico. Yo no sé qué pasó, pero de pronto pasaron los años y estaba haciendo fila yo en Miami, en Orlando, en los juegos con mi socio y mi compadre le decía que ser rico para ti siempre fue muy preguntón y él me dijo para mí ser rico es que el rendimiento de tu patrimonio neto pague tu estilo de vida, es decir que de rentas me den 35 mil, 70 mil dólares de pura renta sin trabajo. Y me preguntó a mí y yo dije genuinamente lo creía, le dije treinta y tres millones de pesos que al morirme a los setenta y cinco, ochenta años, fíjate lo que decretas tener en relojes, en tazas, en carros, en terrenos, en televisiones, saber que en esta vida hice esto, avanza la máquina, todo lo que ha pasado en 15 años y de pronto digo, y ahí incluso da miedo, dices tú hacer 33 millones en un año, 33 millones en un año y luego adelante es la máquina del tiempo. Y ahorita estás, estoy en ese momento en decir, platico con los círculos que tengo, con los negocios que me dicen amigos a los negocios que hoy me han invitado por conocer este aparatito, han sido una locura, se sientan conmigo personas que me dicen te quiero ofrecer esto y entonces tú dices 33 millones se pueden hacer en un mes y en una cena le dije yo a una persona que esto que te estoy diciendo y él me contestó, dice hermano, se ríe, dice se pueden hacer en un día y mi mente ahí no lo pudo procesar. Como les digo a mis muchachos, como el este, como el robot de Wally, no sé si viste esa caricatura, empieza el pinche robot a dar vuelta y un deseo para mí sería profundamente que la gente que nos escucha, que las personas allá afuera, ay hermano, como, como, imagínate que eso se pudiese inyectar esa parte con, me gustaría aprenderme esa parte cognitiva de si me regreso en el pasado riqueza para mí era traer un Pau Pau, abrirlo por atrás estar y una dona y un bolillo, todo es rate, pero hermano qué chingón sería que cuando estás con el pau pau, cuando estás en el camión, cuando estás empezaras a pensar es posible. ¿Ahora mi pregunta para ti, con lo que has estudiado psicología, con lo que tú sabes, con lo que has vivido, con lo que has entendido, crees que sea posible sin haber tenido un micro éxito, o sea tú crees que realmente esto que estamos haciendo va, estas conferencias, estos podcasts contenidos, tú crees que realmente estamos haciendo un cambio amigo o no estamos haciendo pendejos solos, o sea si crees que estamos llegando? ¿Sí, yo sí creo, yo lo hago.
Porque lo creo, o sea no, no, no, yo estoy convencido de eso, yo hablo conferencias porque lo creo, porque sé que está pasando algo, también creo que no, al menos yo no soy capaz de dimensionar el impacto que estamos generando.
Eso es lo que me pasa a.
Mí, sí es cuando la gente me saluda, me escribe, me habla, me cuenta su historia desde este tema de conferencias, estos episodios dices claro, o sea está pasando y de ahí ha sido un proceso de creerme como ahora me la creo más lo hago, más lo hago porque realmente alguien ahora nos está escuchando y dices a huevos hagámoslo y te cuento, fíjate esto, no voy a decir nombre, la señora que me ayuda en la casa en Ecuador, mamá de divorciada, tiene dos hijos ya grandes, la una en universidad del otro termina siendo empresario después de un accidente porque era guardia de seguridad en una moto, se atropella, bueno en fin, pierde el trabajo, le da una indemnización, siembra cacao y ahí va y yo le decía en un desayuno a ella, desayunamos juntos y le decía qué te parecen 10.000 dólares, o sea que es 10.000 dólares y no pudo explicarme que es 10.000$, que te parece 5.000 dólares? Tampoco mil algo, el equivalente dijo a mil es más o menos una computadora, una laptop para mi hija en la universidad, ¿Cuál es tu capacidad de ahorro? Tanto, Fíjate esto, qué te parece si te digo que de eso puedes pasar a los 10.000 que hace dos minutos es imposible y hoy sigues insistiendo que es imposible, no es imposible, no me dañen desayuno, no me dañen el desayuno que no sé qué cosa, entonces empiezo a trabajar un tema de certificado de depósitos, ahorro y toda la cosa, le presto un dinero para que abra el certificado y bueno y un compromiso de ella con su novio de aportar mensualmente tanto durante tanto tiempo el certificado. Esto fue hace como unos cuatro años, ya pasaron los primeros cinco mil, ahorita va enrumbadita a diez. Entonces cada vez que nos vemos le pregunto cómo va esa póliza que no sé qué cosa. Claro, a manera que vas acumulando capital tienes porque estás peleando con tu estructura mental de pobre. No, o sea, estás peleando, ya tengo dinero que nunca he tenido en mi vida, ya podría comprarme lo que nunca me compraba en mi vida y aún así dices no, espérate, falta y es impresionante. Seguramente voy a exagerar el comentario, seguramente es hoy en Quito podría ser la empleada doméstica con mayor cantidad de pólizas de depósitos en inversiones. Ya, ¿Cómo lo conseguiste? Sencillamente jugando a imaginar que se podía. Jorge, el cerebro no diferencia lo real de lo irreal, no diferencia. Solamente cuando tengas esa condena automática en decir no güey, eso es imposible, solo juega a imaginar que se podría y de ahí la pregunta inmediata ¿Cómo le harías? En el mismo juego, porque estamos claros que es imposible, ¿Cómo le harías? Juguemos, juguemos, ¿Cómo le harías para conseguirlo? ¿Ya está claro que es imposible, solo cómo le harías? Y empiezas a armar un plan sin querer queriendo y fíjate esto hace dos minutos era imposible, dos minutos más tarde tienes un plan. Es impresionante.
¿Crees en el destino, Millán?
Sí, sí, sí creo en el destino. Si creo en el destino. Entra para mí en el bloque este, el que tenía bloqueado, el espiritual y me gusta pensar que no, que no soy tan dueño de mi vida. En el siguiente nivel metafísico, o sea en el físico de pronto sí y más arriba ya no. Y me gusta saber que podría haber una energía en la que igual regreso lo mismo, en la que puedo creer, en la que puedo creer y puedo ser ayudado por eso.
¿Crees en Dios?
Sí, muchísimo.
¿Quién es Dios para ti?
Es una fuerza superior que en realidad rige nuestras vidas.
Dejando a Dios de lado. Y en esa fuerza superior, si pudieses decir mi éxito, lo que yo he hecho hasta hoy aquí a mucha conspiración, de mucha sinergia, de muchas personas que te han ayudado, ¿Quién sería? La persona que tú dices es la persona que yo le debo mi éxito. Si tuvieses que dar un agradecimiento y.
Te dice si puedo elegir una, Solo una. A mi mamá. Mi mamá. Cuando mi mamá escuché este episodio, que ya lo sabe, quiero que lo sepan nuevamente que sin ella habría sido imposible y que muchísimas gracias, uno, por la vida que me dio junto a mi padre y dos, por lo que ella junto a mi papá hicieron de apoyo durante toda la vida. Y más que todo por esos comentarios posibilitadores que creo que sin saberlo más que coloquialmente, siempre yo entendí que ella sabía que lo podía hacer, no importa qué. Y esa fue una lógica posibilitadora que yo compré. Que yo compré.
Millán, para alguien que tiene récord Guinness, ¿Cuál ha sido tu mayor logro en la vida al día de hoy?
Haberme descongelado. Haberme descongelado y saber que hoy, hoy soy mi mejor versión de la que he sido en mi vida entera. Saber que hoy tengo una capacidad de vínculo que no la disfruté durante años y saber que hoy vivo en amor con mi novia, pensando en hogar, en construir y ojalá Dios me dé la oportunidad de ser padre, porque realmente, realmente creo que es como que sería mi máximo nivel, nivel de plenitud que podría tener hasta ahora mismo.
Me dijiste. Es una palabra. Hoy tengo una capacidad de vínculo. ¿A qué te refieres?
Si, lo que te contaba es que como yo disocié mi cerebro, y la explicación es quizás para no alocarme en la infancia con esta lógica de salir, seguramente te pasó a ti también. Disociamos el cerebro para poner nuestra energía en una o dos cosas y ahí agarrarnos y salir adelante. Nos pasa a todos, incluso en los proyectos. En lugar de andar insistiendo en ser multitaskers, agarra tu focus y canalízalo, porque si no estás desperdiciando energía por todos lados. Lo mismo es en el cerebro. Yo en mi caso, no sé en el tuyo, en mi caso bloque la parte sentimental y la espiritual y puse mi energía cognitiva en la parte intelectual y en la parte física. Y con esas dos cosas peleé en la vida. Hoy las he descongelado con terapia y todo. Entonces hoy tengo estas cuatro elementos y trabajo diariamente desde mi coherencia, porque estén en plenitud, estén muy balanceados, a eso me refiero. Entonces los vínculos que no tenía o esa capacidad, hoy ya la tengo y es con lo que me permito tener y vivir una vida plena.
¿Hay algo de lo que te arrepientes Mian.
Cada vez me arrepiento menos, cada vez me arrepiento menos porque cuando regreso al pasado identifico un sitio en el que me arrepiento, no lo vuelvo a etiquetar con arrepentimiento realmente, realmente lo trabajo y lo sano, entonces ya como que cada vez tengo menos arrepentimientos en mi vida, mucho menos, muchísimo menos y espero llegar, claro, con los años a la menor cantidad de arrepentimientos posibles, o sea, lo que te quiero compartir es que eso que le llamamos arrepentimientos en nuestras vidas que pensamos que son inamovibles, son, son, lo podemos, lo podemos resignificar, es solamente ir a la bodega, agarrar ese código de barras y ponerle un código de barras encima diferente para que el cerebro lo registre diferente?
Millán, ¿Que significa para ti un 1 es igual a 3?
Me encantó, me encanta, yo creo que es una frase provocadora, es una frase que rompe, rompe el esquema, yo toda mi vida he pensado que uno más uno es igual a 2 y ahora es igual a 3 y ya lo entiendo, ya lo entiendo, es lo que estás haciendo con tu equipo que me parece maravilloso, es poner una palabra en nuestra mente que se llama sinergia, de tener la capacidad de entender, es como una lógica de wiki que la suma de las partes es mucho más que estas individuales, eso es sinergia, o sea, tú vendes uno, yo vendo uno y juntos vendemos cuatro, no vendemos tres o no vendemos dos, vendemos cuatro. Saber que podemos apoyarnos y crecer en una red significativa para nosotros, una red que valga la pena y es una red para mí una red de soportes porque en la vida no todos los momentos son bonitos y en el momento no tan bonito esa red es en la que te vas a soportar, para mí eso es sinergia y creo que es el gran desafío en crear una red utilitaria a una red sinérgica y lo que ustedes están planteando como equipo es una red sinérgica.
Millán, ¿Cuál es tu día más importante de la semana y por qué?
¿Domingo? Me quedo con el domingo, mira, a mí, yo el domingo lo utilizo para diseñar la vida que quiero y no para escapar de la vida que tengo. Hay un término en psiquiatría que le llaman neurosis dominical, fíjate esto, de lunes a viernes tú estás trabajando, entonces tu capacidad intelectual está enfocada en el trabajo, en lo que tu jefe, tu jefa pida, ahí vas, Ahí vas en realidad llegas cansado a tu casa, con poca energía porque la utilizaste en el trabajo. Sábado, digamos que el sábado y domingo no vas a trabajar el sábado se convierte en una especie de buffer, estás ahí, No, o sea, como un amortiguador de pasar del trabajo a ti y el domingo que ya deberías estar listo para ti, listo para ti, agarras y te ocupas en cualquier cosa. Si, o sea, te crees una historia de que el domingo hay que hacer algo para no enfrentarte a ti, porque entonces y de repente te echas una serie de una maratón de 8 horas y si te faltó tiempo en el domingo te vas a ver un partido cuatro horas más y lo que sea. ¿La clave está en que no tengas tiempo para ti y de repente el siguiente día es lunes entonces estás evitando completamente darte tiempo a ti, por eso es una neurosis dominical, porque el domingo que tú sabías desde el lunes que iba a ser un día tuyo, lo agarraste y te enfocaste en que no sea tuyo, entonces la pregunta en la mesa es si ese día o ningún día te estás permitiendo preguntarte cómo te sientes, en dónde estás, qué quieres, cómo le hago a esto, cómo le hago lo otro, cómo diseñas esa casa de tu vida, ese sueño de tu vida, que mismo quieres? Entonces ¿Cuándo te vas a preguntar eso? ¿Entonces cuándo? Porque ya agarraste el pretexto que de lunes a viernes estaba ocupado. OK, ¿Y el sábado y el domingo? Ah no, hay que descansar. OK, ¿Y el lunes? ¿Y el siguiente lunes? No, es que estoy trabajando. Así se te pueden ir acumulando varios años, por eso quizás no consigas lo que quieres porque nunca te estás preguntando.
Qué quieres, qué quieres, qué quiero Millán, por último, si con lo que sabes hoy, esto te lo pregunté la vez pasada y siempre va cambiando, te dicen hoy, te ponen todos los medios de comunicación, redes sociales con un traductor incluido y te dicen ¿Cuál es tu mensaje para el mundo? ¿Qué les dirías?
Mi mensaje para el mundo es confía, o sea, confía en que las cosas van a salir bien, no como están ahora, sino que van a salir bien, o sea, aprovechemos que el cerebro no puede diferenciar eso y si confías que van a salir bien energéticamente tu cerebro agarra sentido para intentarlo, solo confía que van a salir bien. Que no sepas cómo, no es problema. Solo confía que van a salir bien ya con tus recursos y en el camino te irás acomodando. Primero te subes al caballo y luego te acomodas. Así funciona.
Me gusta. Bien, te agradezco enormemente tu tiempo, tu disposición. Quiero antes de despedirle, mandarle un saludo especial a toda la familia del club Sinergético, a toda la gente que estuvo en Synergy Unlimited y y que se hizo el tiempo de hacerme estas preguntas que querían saber más de Millan. Creo que esto es para ustedes, esta sinergia. Muchas gracias amigo. Para las personas que pues que te están viendo por los algoritmos por primera vez y quieren saber más de Millán, ¿Cómo te pueden buscar?
Arroba millán. Ludena seguramente sabe en la pantalla y es la cuenta en la que generamos contenido. Muchísimas gracias Jorge, como siempre, me encanta reflexionar contigo.
Bueno, pues que sigamos haciendo más sinergia y que sea mucho más compartir en diferentes partes del mundo, en comunicaciones, en entrevistas, en canales, en podcast. Abrazo amigo, nos vemos en el siguiente episodio. Acuérdense que compartir es bueno. Mándenle este episodio a alguien más. Saludos.










