Cómo SUPERAR un trauma y recuperar el CONTROL de tu vida | Nacho Pastrana | #1

Nacho Pastrana survived childhood abandonment and sexual abuse, quit professional football despite his dream, worked in a factory for $5 to $8 a week while studying accounting, and built a hotel business. He talks about moving past trauma through discipline and redefining success as peace instead of money.
Questions this video answers
About 8 years old (he says 8 or 9).
About a year and a half.
Around $5–8 (dollars) per week.
About $1,000 (he said 'casi unos mil dólares').
2021.
Chapters
Mi papá fue futbolista. Era una conexión con mi papá desde muy niño para que me viera jugar fútbol. Muchos llegamos a tener sueños de niños. Mi sueño para mí era ser futbolista y de repente le hacen un fraude a mi papá. De la noche a la mañana yo desperté, ya no estaba mi papá y a la edad de 8 o 9 años mi mamá no se encargaba mucho con una familia y ahí sufro un abuso sexual. Ese abuso sexual me cambia la vida, porque digo, sale un niño de 8 o 9 años donde soñaba con ser futbolista cuando con la familia unida, con todo el contexto completo te puede cambiar la vida.
¿Eras exitoso y no feliz?
Yo creo que era exitoso y no feliz porque yo creo que me autosaboteé para darle como en la torre a mi papá, decirle ahora no lo hago. Aprendí que los sueños que tú tienes de niño, si no se llegan a cumplir por X o Y situación, se te abre la puerta para cumplir otros sueños o en algo que tal vez eres muy bueno.
¿Qué deuda crees que estabas pagando?
Yo creo que estaba pagando la frustración de mi papá de que quiso seguir siendo futbolista toda la vida.
Y ahí arranca un siguiente Nacho dueño de su vida.
Sí, y que realmente arranqué en súper ceros completamente.
Cómo alguien desde abajo vuelve a convertirse.
En lo que eres por decisión, disciplina y constancia, por alcanzar un objetivo. ¿Si tú naces pobre no es tu culpa, pero si llegas a morir pobre sí puede ser tu culpa, porque qué dejaste de hacer toda la vida para morir en el mismo punto donde tú naciste?
¿Qué pregunta te gustaría hacerte?
¿El mensaje que le estoy dando a mis hijos, si es el correcto, cuál.
Es el sentimiento que podría expresar mejor ese momento? Bienvenidos a Podcrack, un espacio en donde me siento a conversar con cracks, no desde el hecho final, sino desde el inicio, cuando todo es imposible, cuando todo es un absurdo, cuando realmente todo se ve lejano. Y por alguna razón decidimos intentarlo abajo de la montaña, con una montaña encima, decidimos seguir caminando.
¿Por qué?
Y hoy un episodio maravilloso, Nacho Pastrana, futbolista que decidió cambiar su vida, decidió bajar la montaña y volverla a subir y una vez arriba, volverla a bajar y volverla a subir. ¿Por qué? ¿Qué hace que una persona tenga y decida tener una mentalidad de abundancia en lugar de una mentalidad de escasez? Bienvenido Nacho, encantado de estar acá.
Muchas gracias mi querido.
Aquí vamos a darle bienvenido a este espacio Nacho en el que la verdad que me estaba preguntando hace rato cómo le hace la gente cuando todo es imposible, o sea me refiero independientemente de lo que hayamos hecho o conseguido, hay un punto de inicio, un absurdo, no cuadra, todo está lejos, todo está caro, todo es lejano, no conoces a nadie, todo está planteado para concluir que no vale la pena intentarlo y sin embargo algunos decimos bueno no, en realidad si vale la pena. Fue tu caso, fíjate que yo creo.
Que probablemente el de muchos a veces que pueden llegar decir que tocan el éxito, que para mí el éxito es la paz interior y no tanto los ceros que puedas tener el banco, pero realmente muchos llegamos a tener sueños de niños, sueños en cuestión de ser bomberos, policías, pilotos. Mi sueño para mí era ser futbolista, siempre, siempre, siempre fue ser futbolista, de hecho sigo amando el fútbol sobre todas las, bueno mi familia, mi entorno, pero el fútbol que en cuestión de deporte es de los deportes que más quiero y amo en todo esto. Entonces yo quise ser futbolista desde muy niño porque mi papá tuvimos ahí un tema donde mi papá fue futbolista y me inculcó mucho el deporte, entonces era una conexión con mi papá desde muy niño para que me viera jugar fútbol, entonces yo lo tenía así y el cual en un determinado tiempo que tenemos que mudarnos de Guadalajara a un lugar que se llama en Colima, es un estado de México pero un pueblo muy chiquito que se llama Tecomán, tuvimos que mudarnos y ahí cambió un poquito la temática de la vida de tu servidor, porque empezamos muy bien, seguíamos jugando fútbol, teníamos una familia unida y ahí los sueños es cuando dices, ah pues sí puedo llegar, es por aquí, me gusta y de repente le hacen un fraude a mi papá y mi papá nos abandona, nos deja literal de la noche a la mañana yo desperté, ya no estaba mi papá. ¿Cuántos años tendría? Ocho años cuando nos abandona mi papá, pero en ese abandono pues realmente yo dije en algún momento de la vida si estaba mi papá ahí o algo me ve por tele o algo, por eso quería jugar fútbol también porque me viera mi papá también para regresar a mi papá para qué realmente para mí siempre en cuestión de mi papá la fecha todavía sigue siendo un pilar muy fuerte, un ídolo para mí, porque aunque nos abandonó trataba de que estaba en EEUU por ese fraude y a veces uno de niño pues juzga o critica a los papás y de grande pues realmente ya vas entendiendo. Cuando yo soy papá digo bueno son cosas que a veces.
Y tuviste y tuviste en el fútbol el mecanismo para para que tu papá vuelva, para que deje el abandono.
Si, yo lo vi en el mecanismo para que volviera también. Nomás te digo que ahí empieza a ser circunstancias de la vida que empieza a cambiar uno, a verse más pues un poco a veces más frío, más abierto, no sé, dependiendo cómo te va llevando la vida. Yo ahí tengo un percance donde después de que nos abandona mi papá nos vamos quedando sin nada, porque nos van quitando cosas de la casa, embargos y todo, no teníamos realmente nada y a la edad de 8 o 9 años que fue cuando mi papá nos abandona, nosotros mi mamá nos encargaba mucho con una familia cercana que estaba ahí de vecinos porque tenía que empezar a salir a trabajar, a ver qué podemos hacer para comer y aparte empezamos a vender las salas, las teles, lo que teníamos tal cual ahí en la casa para tener un recurso y de los ahorros y estando con los vecinos pues realmente yo a mí me quedaban encargado con el hijo de la vecina y todo eso y ahí sufro un abuso sexual. Ese abuso sexual me cambia la vida, porque digo sale un niño de ocho, nueve años donde soñaba con ser futbolista, con la familia unida, con todo el contexto completo y por eso ahorita que iniciaste que se me hace perfecto, así como la vida te puede dar giros y cambios, de decir te puede cambiar la vida y puede ser drogadicto, puede ser asesino, puede ser un violador el día de mañana, miles de cosas y no, realmente mi enfoque siguió siendo ser futbolista.
La felicidad es cuando quieres lo que acabas de conseguir.
Me guardé muchos años el ser el que tuve, el abuso y todo lo que tenía dentro de mí me lo guardé muchos años, hasta hace unos años que empecé un poquito ya hablar en pláticas, en conferencias y todo para decir bueno yo soy papá, pero pues también que tengan cuidado de los hijos. El avanzar de ser futbolista llega un punto donde se me dan las circunstancias, regresamos a Guadalajara, empezamos a jugar yo un poquito más ya profesional, con equipos ya profesionales, me dan la oportunidad de estar en un equipo en México llamado Toluca de Primera División, a el cual debuto no en Primera División, sino en una liga, en una división menor de la Primera División. Y estoy ahí año y medio y por circunstancias de la vida siempre, siempre decimos que el sueño que uno quiere alcanzar a veces no es el sueño que realmente tienes dentro de ti. Claro.
Esa definición de éxito, recién escuché y decían que el éxito es cuando tú consigues lo que quieres y que no necesariamente a veces en esa insistencia de perseguir y conseguir algo cuando lo conseguimos, no necesariamente lo queremos. Entonces, y decía en esta reflexión que la felicidad es cuando quieres lo que acabas de conseguir. ¿Y tú crees que para ese momento, para ese rato eras exitoso y no feliz?
Yo creo que era exitoso y no feliz porque consigo estar en el equipo de fútbol, ya dije, bueno, mi sueño ya está más o menos cumplido, todavía no he debutado, pero ya estoy apunto. Pero ahí me autosaboté yo solo porque hago muchos cambios. Mi papá ya para ese entonces ya teníamos más relación, nos podía visitar cada dos, tres meses en Guadalajara, venía de Estados Unidos, íbamos con él, ya había un poquito más de relación otra vez con papá, pero creo que me autosaboteé yo solo por darle a veces en la torre a mi papá, porque mi papá ya se sentía con el sueño de decir mi hijo va a llegar a Primera División, estoy viéndolo, lo tengo ahí y mi hijo era futbolista y mi hijo el futbolista y lo tenía y creo, digo, y eso lo acabo de asimilar hace unos años o unos, sí, un par de años, donde creo que yo solo me autosaboteé el decir me regreso a Guadalajara para jugar fútbol, pero ahí empiezo a hacer dinámicas en cuestión de sentirte más que los demás o muchas cosas con el entrenador de Atlas, que ya jugaba en el equipo de Guadalajara. Y tenemos un conflicto el entrenador y yo, el cual en un último partido, hablando en profesional, o sea, mi profesional, meto un gol, meto otro gol, le llego con la playera al entrenador, le digo aquí está tu equipo y me salí y dejé el fútbol profesional ese mismo día del partido. ¿Por qué? Porque yo creo que me autosaboté para darle como en la torre a mi papá, decirle ahora no lo hago por. Por darte en la torre o por algo, no sé que, en cuestión de decirle que veas frustrado un sueño como yo tal vez sentí en su momento.
Que me abandonó mi papá y me gustaría ir contigo. ¿Ese momento, cómo fue el momento? Si yo, si pudieras identificar algún sentimiento, alguna emoción en el momento en el que dices me regreso para darle en la torre a mi papá, ¿Cuál es el sentimiento que podría expresar mejor ese momento?
Yo creo que tristeza, rabia, desilusión, porque realmente como a veces como adolescente, niño, siempre quieres tener a tu familia junta, a veces no es posible, hoy en día lo sabemos que a veces es complicado, pero yo creo que pasa por muchas cosas de la cabeza, donde sientes tristeza, sientes desilusión, volteas y dices pues estoy yo solo, porque realmente yo toda la niñez, adolescencia me la pasé solo completamente, porque mi mamá se enfocaba mucho en mis hermanos, tengo dos hermanos más chicos que yo, entonces realmente yo me la pasé solo. Absolutamente. Entonces ese era el como el sentimiento.
Sí, y por eso quiero entender mejor, porque fíjate que es un niño de ocho, nueve años que decide tomar el fútbol como su bandera de lucha y de progreso en la vida, incluso una bandera esperanzadora para que el hogar vuelva a conformarse, vuelva a tener seguridad, no ocurran estas cosas lamentables que quizás por un ambiente inseguro ocurrieron y cuando estás muy cerquita de conseguirlo, lo abandonas. Quiero entender la contradicción.
Fíjate que yo creo que ahí es más por el hecho de decir quiero que mi papá también llegara a tener ese grado de frustración o de no sé, algún decir y que sienta lo que yo pasé. Que sienta lo que yo pasé o decirlo tal cual cuando tal vez en su momento, y eso se lo digo hoy en día todos los jóvenes, papás, adolescentes, niños de todos, bueno los niños, que los papás los puedan guiar, que tengan mucha comunicación, que tengan mucha plática entre ellos, que tengan esa interacción porque pues por detalles así te puede o frustrar toda la vida o en el de frustración de toda la vida, yo creo que te puede truncar algo, un sueño que realmente eres muy bueno en el sueño o en tu actuar.
Y hoy con tu experiencia, regresando al momento en el que decides entregar la camiseta luego de haber hecho un gran partido, ¿Lo volverías a hacer?
Sí, lo volvería a hacer, por todo lo que he vivido hoy sí lo volvería a hacer, porque hoy en día yo soy de las personas más fervientes de que hoy estoy aquí contigo teniendo esta plática excelente, teniendo el gusto de conocerte, muchas gracias por todo lo que ya lleve en el camino y gracias a todo eso pues soy quien soy, como diría la canción, soy quien soy de Pedro Infante, pero soy quien soy el día de hoy y el que la he regado, he salido de las que le he regado, la puedo seguir regando el día de mañana, soy humano a fin de cuentas, nadie somos perfectos, pero sí lo volveré a hacer cada parte. ¿Por qué? Porque realmente eso, con esto tengo mi familia que tengo hoy y mis hijos que tengo hoy.
¿Y que aprendiste ese día, el día que entregaste la camiseta?
Yo aprendí que los sueños que tú tienes de niños, si no se llegan a cumplir por X o Y situación, se te abre la puerta para cumplir otros sueños o en algo que tal vez eres muy bueno. Eso hasta el día de hoy creo que lo he aprendido porque cuando yo jugaba fútbol, cuando me salgo también de jugar fútbol y me voy a trabajar de obrero en una empresa de imprenta.
Era la mejor opción disponible.
Era la mejor, sí, o sea, a fin de cuentas me fui, salí de jugar fútbol, entonces dije bueno, me voy a seguir terminando mis estudios, me fui a trabajar de obrero en una imprenta con los raseros son unas tablas de madera con una lámina y con tinta vas pintando los contenedores, esos son los. En ese de obrero me trabaja, me pagaban pesos mexicanos o bueno, más o menos en dólares, unos 5 dólares, entre 5 y 8 dólares a la semana me pagaban. ¿Y en fútbol cuánto ganabas ya en dólares? Casi unos mil dólares.
¿A la semana?
Al mes, pero bueno, en proporción nada que ver, 20 veces menos. Entonces de ahí yo tenía que ir a jugar fútbol para cobrar algunos partidos en algunos equipos y todo, pero ahí empecé a aprender cómo la vida te va cambiando, porque dije bueno, no tengo recursos. Entonces lo que hacíamos o lo que yo hacía en mi casa era, compré un DVD donde grababa los discos, los CDs vírgenes en ese entonces, o los blancos como se les decía, y grababa música de MP en esos discos y se los vendía a mis compañeros o a los del trabajo.
¿Y por qué no regresaban?
Fíjate qué muy buena pregunta.
Como alguien que gana X y pasa a ganar 20 menos, 20X menos no se cuestiona regresar.
Fíjate que estuve, estuve en el punto donde todavía con 18, 19 años que fue cuando dejo el fútbol, que realmente hoy en día uno o dos años hubiera podido buscar más opciones para ir a otro lado de la República Mexicana o de Estados Unidos Central, en donde quiera hubiera podido ir. Creo que ahí sí llegó un punto donde me encerré y se me nubló la mente, en donde dije no quiero seguir más para ver qué más puedo hacer. ¿Por qué? Yo creo que a veces por miedos que luego lo fui identificando. ¿Miedos, Inseguridades a qué?
¿Miedo a qué?
Yo creo que miedo a más rechazos, miedo a saber que realmente la familia, pues ya no iba a tener una familia como yo la quería analizar o quería tener otra vez, porque ya cada quien, ya mi papá ya tenía su vida en Estados Unidos, mi mamá en Guadalajara. Entonces creo que miedos también a algo que tal vez no me llenaba como yo pensé que me llenaba. Aunque el fútbol me encanta, me gusta, es el deporte que más amo. Creo que lo empecé a desarrollar más por un sueño de algún tercero, que en este caso era el de mi papá, que por el mío propio.
Los psicólogos llaman conductas hetero autodestructivas, cosas que sabemos que nos hacemos daño y las hacemos porque hay que pagar una deuda, entre comillas.
Sí.
¿Qué deuda estabas pagando? ¿Qué deuda crees que estabas pagando?
Yo creo que estaba pagando la frustración de mi papá de que mi papá quiso seguir siendo futbolista toda la vida y ahí me cargué mucho la energía de poder cumplir el sueño de mi papá. Y lo cumpliste. Cierta forma lo cumplí.
Y de ahí lo abandonas.
Y de ahí lo abandono.
Porque no querías cumplirlo.
Sí, yo creo que en ese es muy buena, yo creo que es de las mejores preguntas que me han hecho en toda mi vida. Te felicito Mia, porque de verdad creo que ahorita hilando muchas cosas, creo que sí es el efecto de cómo puedes llegar a no cumplir un sueño por alguien más, sino decir no era mi sueño, no era mi destino realmente llegar a hacer eso.
Hasta aquí pago. Sí, o sea, puedo pagar los 32.
Porque es muy buena esa. De verdad, de verdad muy, muy buena. Yo creo que así es decir hasta aquí pago y gracias y a partir.
De ahora me hago dueño de mi vida. Y ahí arranca un siguiente Nacho dueño de su vida. Y si tiene que arrancar en cero, pues arrancará en cero.
Sí. Y que Realmente arranqué en súper ceros completamente.
Con 5 a la semana.
Con 5 a la semana, sí, sí, sí.
¿Cómo alguien desde abajo nuevamente vuelve a convertirse en lo que eres?
Ahí sí creo que es por decisión, disciplina y constancia por alcanzar un objetivo.
En ese orden.
Yo creo que sí. En ese orden para mí. Para mí sí. Para ti sí. No que es el. Yo digo, digo, algunos que pueden poner disciplina, otros constancia, como sea, pero para mí es la constancia de decir no quiero ser la persona que sea del montón, y no del montón porque esté bien o mal, sino la persona que quiero trascender, quiero impactar, quiero ser alguien en la vida para tener mi familia.
Es que aquí en esta parte, fíjate en ese. Estoy ubicándome en tiempo y espacio contigo. En el momento en que OK, entregaste la camiseta, OK, esto es lo que hago, hay un trabajo, me están pagando esto, con este trabajo no voy a avanzar mayor cosa en la vida. Cómo. Cómo un futbolista que decidió no jugar en las grandes ligas y que hoy es obrero, cómo piensa que se merece no ser obrero, o sea, cómo. Cuando todo parece imposible, como tú decides convertirlo en posible. ¿Qué pasó? Recuerdas el momento ese en el que. ¿En el que tú haciendo esto en los contenedores decías yo estoy para más? Recuerda ese momento.
Completamente cuando. Completamente. Fíjate que haciendo reembraza ahorita que haces la pregunta, hay un. Hay un punto donde yo empiezo a trabajar con todos los muchachos en el área de obreros que estábamos ahí todos, donde la mayoría venía de todos. Digo, yo no vengo de clase alta, clase media baja, pero no me faltaba comer o detalles que a fin de cuentas tenía la escuela, la secundaria y la prepa, que más o menos ahí vamos saliendo. Pero todos los demás compañeros venían literal de pobreza extrema a ser obreros para ellos. Pesos mexicanos o dólares. Cinco o diez dólares más o menos a la semana.
Ellos venían subiendo.
Tú venías subiendo. Yo venía de un bajo, pero bajón. De bajón. Y se encuentra totalmente. Entonces en la plática con ellos, yo cuando platicaba con ellos, ellos me veían como alguien muy superior por la plática que teníamos. Y yo ahí sí reacciono y digo bueno, esto me va a servir de trampolín para saber que no quiero llegar otra vez a estar en este punto de vida. ¿Por qué? Porque a fin de cuentas es. Yo los veía realizados porque muchos ya tenían hijos de la edad dieciocho. Diecinueve años, diecinueve, veinte años, ya tenían hijos, otros venían ahí, trabajaban sus familias. Su papá. Su papá tenía 10 años trabajando en la empresa y su finalidad del hijo era llegar con su papá para ser el encargado de todo el área operativa.
Si, ellos venían subiendo.
Claro. Entonces yo ahí analizo y digo, OK, esto me va a servir de trampolín para saber que esto no lo quiero en la vida y agarrar una frase que en su momento me sirvió mucho, que dicen si tú naces pobre no es tu culpa, pero si llegas a morir pobre sí puede ser tu culpa. ¿Por qué? Porque qué dejaste de hacer toda la vida para morir en el mismo punto donde tú naciste.
Y ese trampolín que hablas es desde la frustración o es desde.
No, yo pienso que es desde la carencia.
Cuando me dices. Cuando me dices. Yo vi que ellos venían subiendo, yo había tenido un bajón impresionante, por lo tanto decidí crecer. ¿Era por la frustración de estar compartiendo trabajo con ellos? ¿Le voy a llamar ellos en general, o era la motivación en el que me dice, si ellos vienen creciendo, porque yo No puedo crecer? ¿Cómo funciona?
Yo creo que no tanto por la forma de trabajar con ellos día a día, porque aparte son muy buenos tipos, digo, unos todavía los alcanzo a ubicar en las redes sociales, que me siguen y todo, pero porque me saludan, a veces me contigo, entonces yo los saludo también y todo. Y si nos encuentra calle también les voy, les doy un abrazo. No es el hecho de que venían ellos de carencia a subir, sino de la motivación de decir yo no estoy hecho para estar aquí, yo estoy hecho para hacer otras cosas.
Sin saber qué era.
Sin saber qué era, ni cómo era. No, no, no, porque a fin de cuentas ahí pues no me daba. Todavía visualizaba un dónde quisiera llegar, pero no el camino de cómo iba a ser. Tal cual. Claro.
Habías identificado un estado actual, habías identificado un estado deseado.
Sí, claro.
Aquí quería estar.
Totalmente.
Por un sentimiento de merecimiento. Yo merezco más en la vida. No sé cuál va a ser la.
Ruta, la ruta, pero qué voy a.
Hacer, solo que siento que. Y merezco más. Sí, hasta ahí.
Sí, sí, sí, hasta ahí.
Conectado. ¿Por qué te diferencias de las personas que también sienten que merecen más y sin embargo no están moviendo un dedo para que se más se convierta en.
Realidad ese es un punto a veces de los que yo?
¿Por qué en tu caso funcionó?
Yo creo que por las ganas de salir adelante de la vida y porque jamás, jamás, jamás me he quedado estático, por decir algo. Aunque dejé el fútbol en su momento y luego ya me empecé a evolucionar en otros temas ya de estudios empresariales y todo, es porque jamás he estado estático en algún punto. No me gusta ser pasivo, pasivo en cuestión de haga lo que me dicen, esto es lo que me dicen y esto ya aquí siempre he tratado de salir adelante en cuestión del hambre, de dar una plática, de hacer esto, de emprender, de hacer negocios, me vaya bien o mal, pues Bueno.
¿Y qué pasó en la fábrica entonces? ¿Te votaron? ¿Te votaste?
No, fíjate que en la fábrica estuve un año y medio, hasta qué. Hasta que yo ya empiezo a estudiar la universidad, termino yo la prepa en ese Inter, porque a fin de cuentas yo cuando dejo el fútbol no tenía estudios. Entonces termino yo la prepa en ese Inter, iba tarde la prepa a trabajar en la mañana de obrero. Ya termino la prepa, empiezo a estudiar en la universidad y ahí en la mañana, en la mañana empiezo a estudiar en la universidad, ya no me daba para trabajar en la empresa de obrero y busco en la tarde un empleo enfocado en lo que yo estaba estudiando. Yo empecé a estudiar contaduría, por azares del destino, soy contador público, entonces empiezo a estudiar contaduría y un profesor me invita a jugar fútbol, hicimos muy buen partido, me invitó otra vez y otra vez y me oye, pues vente a trabajar al despacho con nosotros y así sirve que ya estás. Entonces por eso te digo que el fútbol casi siempre me ha dado muy buenos amigos, o sea, amo el fútbol por todo lo que me da y por lo que me ha dejado, ¿No? Entonces empiezo ahí a trabajar y me gusta mucho porque empiezo a dar consultorías a empresas y veo que todas las empresas platico con los dueños, entonces empiezo a ver que digo, a mí me gusta esto, a mí me gusta dar consultoría, me gusta cosas de finanzas, emprender, hacer negocios ya. Entonces ahí es donde empieza a cambiar.
El contexto Y te empiezas a ver como empresario.
Y me empiezo a ver como empresario porque empiezo a tener la conexión con los empresarios y yo digo yo quiero.
Estar ahí, a mí me gusta más.
A mí me gusta el que llegaban con sus camionetas y llegaban y bajaban y él tenía el asistente y tenía miles de cosas. Yo dije, yo me visualizo, ahí fue el momento donde dije yo me visualizo a tener unas empresas.
¿Qué es lo que te motivaba o con qué te motivabas más para intentar ser empresario? ¿En dónde estaba el motivante? ¿En el poder, en el ego? Hay tres, creo que el poder adquisitivo.
En dónde estaba muy importante. Uno pues era también parte del poder adquisitivo porque no digo que el dinero te dé toda la felicidad, pero te da una tranquilidad para hacer miles de cosas. Realmente no es de que te dé que digan, ah pues el dinero es más feliz del mundo, no, porque hasta los más ricos también tienen problemas, tienen dilemas, tienen de todo, pero si te da una tranquilidad económica para no saber de que si vas a tener que comer, si puedes tener un viaje, si puedes hacer miles de cosas. Ese era el primer motivante. El segundo generar empleo, generar mucho empleo para mejorar la calidad de vida, que aunque suene como muy romántico todo, realmente a mí me gusta tener empresas para tener colaboradores y que crezcan y que les vaya bien porque gracias a todos ellos vas pudiendo, puedes llegar a crecer. Y el tercer motivante, para mí algo muy muy importante, el poder generar negocios y que realmente una parte del ego si te ayuda para decir quiero salir adelante y que me vea la gente y poder impactar y realizarme como empresario. Creo que esos los tres que.
Oye, ¿Cómo es tu relación con el ego?
Fíjate que antes y eso yo creo que a todo el mundo les puede llegar a pasar. Mi esposa es la que me dice, él está para empezar a emprender y todo y yo soy la persona que le ayuda a bajarse del ladrillo para que no se vaya. Porque digo, como tres seres humanos también llegas a te va bien en un punto, dos, tres negocios que te pueda ir bien y pues te subes al ladrillo y te sientes que eres el todo por el todo. Pero luego el trancazo es muy fuerte. Al principio si llegué a ser un poquito de un ego un poco más grande donde ponía miles de cosas y ropas y miles de joyas y lo que sea y después fuimos trabajando el ego para decir todos somos iguales. Realmente es ayudar unos a otros, ni eres más ni eres menos, simplemente hay que ir mediando el punto.
¿Y hoy sientes que tienes menos ego?
Hoy siento que más bien más controla el ego. Control un poquito más el ego, no menos ego, sino controlo más el ego, que es el ego de todo mundo.
Desde tu propia conciencia.
Desde mi propia conciencia, sí. ¿Por qué? Porque a fin de cuentas pues el ego te ayuda para salir más adelante, para hacer miles de cosas, pero controlándolo, es decir, ves a alguien en la calle de que le falta el recurso algo, tratas de ayudarlo, no eres ni más ni menos o ves alguna empresa muy grande, pues vas como alumno, no como maestro. Entonces eso es lo importante y además.
Está súper lindo el autoconocimiento para controlar cómo controlas algo que no conoces.
Totalmente. Y más que lo dice también ayer que estábamos en una plática con Jorge, como decía que realmente tenemos que trabajar mucho el ego y yo soy de las personas fervientes que el ego lo tienes que trabajar diario, no puede ser el maestro de todos, puede ser el alumno, el maestro, el que enseña o el que aprende.
Y es duro.
Y es duro.
Y tu relación con el dinero hoy.
Creo que es muy buena y yo les digo a muchos que tienes que hacer las paces con el dinero siempre, porque a fin de cuentas lo vuelves como un amigo. Se vuelve un amigo para impactar y para crear y generar. Para ayuda, para impactar, para miles de cosas, de creaciones, ¿No? De sentir tanto el efecto del poder del dinero.
Como un facilitador.
Como un facilitador, sí. Y eso lo veo, hasta hoy en día lo sigo viendo igual que el dinero para mí es un facilitador de miles de cosas, viajes con la familia, poder comer, ir a un buen restaurante, tomarnos una buena copa de vino con mi esposa, con amigos, con familia.
Mira, mira, hoy en la mañana tuve una reunión con mi socio, justo estábamos empezando un proyecto y bueno, estábamos en esta, en el momento en el que decimos OK, ¿Cómo vamos? ¿En qué partes vamos? Y todo esto y si hay como, hay como toda una posición y tú como empresario seguramente te pasas frecuentemente en no querer caer en una lógica de suma cero. Sí, claro, o sea, me refiero, todo lo que gano yo es porque tú lo perdiste, en cambio cómo pasas de esa mentalidad pequeña, pequeña, limitada en decir solo esto hay, entonces todo lo que alcanza a comer yo es lo que tú no vas a comer porque esto es lo que hay. En cambio, cuando tienes una excelente relación con el dinero, más de expansión no está limitado. Ese pedazo de comida simplemente puede ser inmenso.
No, y yo siempre lo he dicho también, o sea, no sé, el día de mañana tengo el placer de, no sé, de tener, compartir un escenario contigo en una conferencia, de tener, sería genial para mí un sueño también decir oye, comparto con alguien que impacta y que crea y todo, pues claro que es algo, pero es un pastel grande donde agarras dos rebanadas de pastel y no es de que me la comí yo solo, la repartimos, todavía queda más pastel. ¿Qué más hacemos con el pastel?
Hay que hacer esto, no es su macedo porque realmente es un océano.
Es correcto, es correcto. Yo lo veo siempre así, el de que el pastel son tan grandes que si yo me lo quiero comer solo me voy a poder comer uno y los demás ya me quemé, ya no voy a poder hacer más.
Esa es una. Y creo que los dos juntos podemos comer más.
Totalmente. ¿Por qué? Porque vas haciendo más pasteles.
Sí, es interesante. ¿Fíjate, en tu vida de empresario, si pudieras resumir un gran aprendizaje, un gran aprendizaje propio, cuál es?
Conectar con todas las personas que puedo platicar.
¿A qué te refieres?
Conectar en cuestión por si algo ahorita no tenía el gusto, ya tengo este gusto interno prácticamente y conecto contigo por decir oye, muy buena persona, conversación real, no es actuado, no estoy en una. Por eso cuando platicamos me dijiste que hay que hablar lo que tú quieras. Yo hablo con todo mundo, conecto o trato de conectar con todas las personas porque como yo les digo, soy el Nachito de todo mundo y soy el que platico con todos igual te digo, platico con Beto, con todo mundo, platico igual porque no es un, no es un efecto de pose de yo soy el empresario.
¿Y tienes algún tip para conectar mejor?
Creo que la vulnerabilidad es importante. Ser vulnerable con las personas o decir esto es lo que yo tengo hoy en día, no soy ni más ni menos. Creo que es como el tip que yo les digo a la gente, no hay una barrera, una mentira. No soy tampoco el empresario tan. He tenido fallas, he tenido el que me he quebrado, he quebrado empresas, me he levantado justamente el año que está terminando, ha sido un año yo creo que de los más bonitos y más complicados de mi vida. Completamente. Creo que ha sido de los más fuertes que he tenido en toda mi vida. Este 2023 que estamos cerrando es muy bonito de experiencia, de aprendizaje y muy fuerte empresarialmente.
¿Que aprendiste?
Aprendí que debes de tomar decisiones muy asertivas, aprendí también mucho que le tienes que hacer caso a las personas que te están diciendo que por ahí no es, que por ahí no es, o lo más importante es tratar de decir tengo este problema, ser humilde, ser aprendiz también de otras personas. ¿Decirle tengo este problema y qué puedo hacer? Pedir ayuda. Creo que aprendí mucho este año. Pedir más ayuda de lo que habitualmente. Entrando en el ego.
¿Y por qué crees que no escuchaste?
Yo creo que.
Y hoy lo reconoces por el ego.
Por el ego, porque a fin de cuentas, como te digo, lo vas trabajando día con día. Pero llegó un punto donde dices el año 2021 abrí un hotel boutique con el recurso que tenía y con la ayuda de dos empresarios que invirtieron para hacer su pago y todo prácticamente. Pero cuando llegas me empiezo a posicionar en un punto donde empiezo a tener ya empresas, luego me ven como el empresario con un hotel algo, no es un hotel boutique, pero auto hotel a fin de cuentas con todo lo que lleva, restaurante increíble, sí que estás invitado, pero ahí fabricamos vino, tenemos un viñedo muy padre. Entonces el ego también te vuelve a poner en un punto donde yo puedo todo, no tengo bronca y esto pago, voy bien. Pero también llega la segunda donde a fin de cuentas vas acarreando deudas y esta primicia que lo digo, estoy en el podcast de mi querido Millán haciendo la primicia porque realmente hoy lo abro un poquito más todavía. Donde vas pagando deudas, pero luego me empiezo a apalancar más de deudas, de deudas, de deudas. ¿Donde inicia el 2023? Con el hotel que se vino a pique por una mala administración que dejamos ahí, empezaron a hacer unos robos y todo, pero yo con todo lo que ya llevaba en el camino, entre conferencias, entre el despacho, otras empresas, la marca personal.
Se compensaba.
Se compensaba y también pues no puede estar en todo, tienes que aprender a delegar. Entonces se vino a pique y llegó un punto donde quise vender el hotel, no pude vender el hotel por el precio, no iba a llegar nadie a pagarlo, por el timing, pues empecé a buscar socios y hasta que pedí ayuda fue cuando me dijeron, ah, querías ayuda, me hubieras dicho, me hubieras dicho que necesitabas ayuda, que estabas pasándola mal, que ya no tenías el recurso, porque todo el recurso que me llegaba muy bueno, pues se iba en el hotel para hacer pagos, liquidaciones y todo.
Y a las personas que no escuchaste que te decían, literal, véndelo.
Unos me decían véndelo y otros me decían, me hubieras pedido ayuda.
¿Y qué ha pasado con estas personas? ¿Has conversado?
Sí, sí, sí. Ya en la plática, pues obviamente ya desde la vulnerabilidad. Desde la vulnerabilidad, sí, claro. Decir, oye, maravilloso, literal bajé de recursos impresionantemente, llegué a tener nada porque todo lo que llegaba se iba. Hoy en día que ya vimos la luz, afortunadamente ya tenemos dos meses ya respirando.
Felicidades.
Por eso digo que cuando me alegro mucho. Te haces el vulnerable. Completamente. Te impactas más todavía.
Regresas a ti. Regresas a ti, regresas a ti. Y creo que regresando. ¿Y qué es lo que te pasó una vez que conversas con todas estas personas que estaban dispuestos a ayudar? Es porque a veces, fíjate esta premisa, ¿No? Uno cree que la gente está para ti por obligación, o sea, que es una obligación universal, casi cósmica que estén allí, y el hecho real es que cada persona que está alrededor nuestro es por cariño y por decisión propia, lo mínimo que deberíamos hacer es valorar eso y a veces no lo hacemos. Y es lo que tú me dices, imagínate, pasa lo que pasa y tienes un espacio de muchísima coherencia contigo mismo que es maravilloso para poder hablar con tus socios, amigos y familiares desde la vulnerabilidad, o sea, vuelves a plantear lo que hablas y lo hablas en tu libro, el tema de la conexión, o sea, no hay cosa más fuerte que la conexión, ¿No?
Y eso es lo que realmente te digo, conectar con las personas, ayudarles también, decirles si aprendes también de ellos. Y también les dije, vamos a pasar de esta racha con mi esposa, pues obviamente ella estuvo a pie de cañón mañana, tarde y noche, donde me dijo, vamos a salir, no más que te confío en ti, tú lo logras. Entonces ahí es cuando ya dices, te da energía, le das la vuelta, empiezas a empezar a pagar las deudas y ya dices así. Y como dijiste hace ratito, la paz o la relación con el dinero siempre ha estado, nomás a veces te olvidas, pero ya otra vez con la relación ya empieza a fluir todo.
Y es una relación de abundancia.
Y es una relación de abundancia que todos los días me paro. Lo que siempre hago antes de hacer ejercicio es gracias a la vida y gracias por tener abundancia.
Agradecido.
Claro. Todos los días.
Qué bien, maravilloso. Oye Nacho, estoy encantado con tu historia de abundancia, de fíjate, estos procesos de sanación que has llevado completo y de reinvención este tema, yo siento que merezco más. No es nada más que la expresión de la abundancia desde nuestra propia mente. Es maravilloso. ¿Siguientes pasos?
Siguientes pasos es seguir teniendo mucha abundancia. Abundancia para todos los que me rodean, para todos los que tenga cerca de mí. Transmitirles también la abundancia, impactar más en las personas, tener muchas. Realmente mi pasión que he visto últimamente, que lo tenía ahí, no sabía que estaba ahí, era pararme en un escenario, platicar, impactar en las personas y eso me gusta porque conectas con la persona, conectas con todas las gentes para poder llegarle a dar un granito de esperanza o de alivio o un camino a donde vaya. Creo que mis siguientes pasos es convertirme en un muy buen conferencista.
Ah, maravilloso. Y de esa forma impactará más gente.
Y de esa forma impactará más.
Chéverísimo. Última pregunta. ¿Qué pregunta te gustaría hacerte.
En la actualidad? Preguntarme a mí mismo, creo que sería el si pudiera darle un mensaje a mis hijos o el mensaje que le estoy dando a mis hijos, si es el correcto, ese sería el mensaje y creo que con ese me quedaría en cuestión, decirle si realmente Nacho le está dando un buen mensaje a sus hijos para impactar el día de mañana.
Maravilloso.
Qué placer Nacho, de verdad para mí es un honor haber estado aquí.
También me encanta. Gracias, Gracias por tu tiempo y por tu energía.
No, al contrario, yo aquí siguiendo conectando contigo.
Estamos.










