Disfruta más el camino que la cima

This is a Spanish-language YouTube interview (Millan Ludena with Adrián) about the value of focusing on the process rather than only the goal. Millan contrasts running without fixation on time or speed, defining personal gains and competence over competition, and recounts a mountain-summit anecdote that led him to realize the summit is empty and the true value lies in the path. The conversation links running practice, introspection, and a philosophy of competent, self-directed effort.
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Porque muchas personas que hacen lo mismo que tú podrían pensar o estar enfocando la mente en los entrenamientos los hice bien o en que tengo que terminar, que tengo que hacer tal tiempo, tengo que cuidarme, o sea, por lo que tú me cuentas tú si te permites dar la oportunidad de introspección, pero no que todos alcanzan a llegar a eso.
No sé cómo sí he conversado con otros corredores, nuestras estructuras son diferentes definitivamente. Yo creo que nunca me planteé en la cabeza tengo que hay que hacer esto, cuidado con el tiempo, de hecho yo corro sin reloj porque mis expectativas corriendo no están en el tiempo, ni en la velocidad ni nada de esas cosas, yo definí otras ganancias personales para cuando corre y cada uno define sus ganancias personales.
Claro.
Entonces, entonces como yo no me declaro un corredor a tiempo completo ni profesional, entonces para mí mis objetivos eran básicamente me metí en este problemo y voy a hacer lo mejor posible desde donde estoy y con lo que tengo en esta carrera que es un aprendizaje brutal que lo aplico en mi día a día, yo junto al equipo damos lo mejor que podemos desde donde estamos y con lo que tenemos. Dejamos hace rato de andar esperando el momento perfecto, la condición perfecta, hace rato no esperamos eso, solo nos montamos en el caballo y ahí nos vamos acomodando siempre con una lógica de ser competente, ni siquiera competitivos, competentes, una competencia con mis propios recursos, con mi propia habilidad, pasar definitivamente no conformarme con cumplir, sino realmente preguntarme cuál es mi propio silencio. Le apostamos muchísimo a la competencia, a.
Ser competente, pero competitivo contigo mismo primero.
Sí, claro, claro, claro. Como competente. Claro. Saber que esa palabra excelencia, esa lógica de excelencia vale la pena y creo.
Que arranca con alguna alpinista mexicana, por ahí alguna vez me comentaba que en su caso no te conviertes en alpinista, la ser cumbre en una montaña, lo haces cuando regresas y lo cuentas cuando bajas a la altitud normal y lo comentas. Esto sería aplicable en tu caso, es decir, no solamente es ir a correr y cruzar la meta, ah, ya la hice, corrí 180 kilómetros, 200, sino cuando lo estás contando también podrías aplicarlo en ese sentido.
Sí. Hay una frase en Ecuador que es muy parecida a la verdadera cima está en una casa y de hecho estoy recordando la primera vez que fui a una montaña, yo estaba harto de caminar eternamente con una mochila con botas incómodas. Lo único que tenía en mi cabeza era esto tiene que valer la pena, o sea en la cima tiene que haber algo que valga la pena, o sea para justificar todo esto. Y bueno y me enfoqué en la cima. Me enfoqué en la cima, en la cima, en la cima, en la cima. Gracias a Dios y a la montaña llegamos a la cima y mi decepción fue inmensa Adrián En la cima no hay nada, nada, nada. Yo no podía entender nada y bajé más defraudado y cuando bajaba, claro, vas ganando oxígeno y te vas sintiendo mejor. Aunque también estaba yo golpeado emocionalmente y cuando bajo levanto la cabeza y veo el paisaje y nunca había visto cosas más bellas que eso.
Y yo dije valió la pena Y.
Ahí me di cuenta que no es la cima, es el camino. Entonces a veces nos enfocamos muchísimo en la cima que nos perdemos el camino. Y en la cima hay dos opciones Adrián En la vida normal hay dos opciones, o la consigues o no. Si no la consigues no llegaste ni a la cima y te perdiste el camino. Y si la consigues no sé de qué te vale haber llegado a la cima si no disfrutaste el camino.
Claro, claro.










