Millan Ludena stuttered for decades, convinced it was tied to childhood epilepsy. At 37, he decided to become a speaker anyway. Seven months of work with speech therapists got him his first fluent paragraph. His insight: the brain solves problems, not excuses.
Questions this video answers
In childhood (he states: 'fui diagnosticado con epilepsia en mi infancia').
At age 37 (he says: 'estoy hablando de los 37 años').
Seven months ('Siete meses más tarde logro hacer mi primer párrafo fluido').
Me brinca que siendo tan intrépido tengas fijos estos objetivos de carreras de ultradistancia, me digas que tartamudeabas, o sea, cómo es posible que alguien con esas características de, como decimos en México, de ser tan lanzado, de aventarte, hacer las cosas, tengas esa cuestión de tartamudear al tratar de comunicarte, cómo es posible, o sea, como que no me checa, eso como que no cuadra.
Claro, yo creo Adrián, porque cuando uno concluye que algo es verdad por definición ya no es cuestionable, entonces uno normalmente no cuestiona las verdades, entonces yo fui diagnosticado con epilepsia en mi infancia y en algún momento de mi vida vinculé esta alteración cerebral con mi capacidad de hablar y creo sinceramente y creo que lo asocié, lo convertí en verdad y por lo tanto nunca lo cuestioné, entonces lo asumí, o sea, estas verdades no negociables que las tenemos todos y que son una invitación a vivir básicamente, ¿Qué verdad tienes? Y bueno, cuestional, no importa cuál entonces, entonces yo creo que el día en ese almuerzo cuando decido ser conferencista o al menos veo que esto es una historia y que podría compartirla para sumarle al mundo también, me encontré con el problema, ahora sí de no poder hablar fluidamente y ahí me di cuenta, hoy ya lo entiendo mejor porque hoy estudio psicología, que el cerebro resuelve problemas, no pretexto, entonces por eso es que cuando uno se queja no pasa nada, porque el cerebro lo que te va a decir es OK, chingón, listo, fin de la historia. Si tú pones un problema en la mesa, el cerebro está hecho para resolver. Entonces para mí ser tartamudo nunca fue un problema, solo fue una verdad, una especie de condena. Cuando quise ser conferencista se convirtió en un problema y la respuesta sale a la luz casi de manera obvia, OK, entonces la pregunta sale a la luz casi de manera obvia, OK, ¿Cómo le hago para hablar? Y ahí empiezo a buscar, yo no sabía, estoy hablando de los 37 años, yo no sabía, fíjate que existían terapeutas en lenguaje, fonoaudiólogos, hay todo un mundo especializado en esto, que como para mí era verdad cinco minutos, entonces nunca me preocupé por buscarlos, es impresionante. En ese momento empiezo a resolver el problema contándote la historia más pequeña. Siete meses más tarde logro hacer mi primer párrafo fluido, entonces me agarré de ese momento y dije si Me salió una vez, tiene que haber alguna forma. Y a veces me salía, a veces no. Sí, solo que siempre recordaba esa vez que me salió. Tiene que haber alguna forma.