El día que el creador de Facebook rechazó TODA mi empresa | Roger Caloca | Podcracks #8

Roger Caloca talks about the day Mark Zuckerberg rejected his entire business model. The Facebook founder's critique forced him to rethink everything, a turning point that shaped how he built his company afterward.
Chapters
¿Cuál es la razón del dinero hacia ti?
Un facilitador. El dinero te da oportunidades.
¿Y ese malestar en donde se expresaba?
¿Me dieron a canalizarlo en trabajar, no? Dije, si yo quiero eso, chingale, trabajale tú. Entonces desde chiquito empecé a trabajar hacia mis proyectos.
¿Desde qué sentimiento decides pensar que sí puedes?
Si lo crees, lo puedes crear. Y te la creí y me la empecé a creer.
Y a los 15 ¿Qué estabas buscando?
Simplemente no quedarme fuera. Yo quería, o había entrado al TEC con la mentalidad de conseguir trabajo en ser empleado. Pero cuando te metes a creación y desarrollo de empresas te decía el director de carrera tú no te puedes graduar de aquí si no tienes tu empresa andando. Voy, doy un pitch allá. Era mi primer pitch en inglés. Y cuando me bajo del escenario a dar las gracias al jurado me doy cuenta que estaba ahí Mark Zuckerberg. Él me explicó por qué mi proyecto iba a fallar. Me dijo nosotros ya intentamos hacer eso en Latinoamérica y no funcionó.
¿Y cómo llegas al trading? Hola, ¿Qué tal? Millán Ludeña por acá. Bienvenido a un nuevo episodio en Podcrack, un sitio donde me reúno con varios cracks para hablar del momento en el que precisamente no lo eran. En ese momento cuando todo era imposible, cuando nadie te contestaba el teléfono, nadie te abría la puerta, no había financiamiento, nadie creía en tu idea, todo era un absurdo. Allí cuando tienes todo para que racionalmente no tenga sentido intentarlo, decides intentarlo. ¿Por qué? Es la gran pregunta que quiero explorar hoy con Roger, un empresario innato de estas personas que tienen claro lo que quieren en la vida y van desarrollando su propio método, el método de conseguir cosas, el método de ser ejecutores y no ejecutores de nivel básico, sino ejecutores que llegan a los grandes niveles. ¿Cómo te vas puliendo? ¿Cómo te vas inventando? Cómo dices yo quiero aquí y de allí sin saber el cómo vas a llegar, Con cada paso que das lo vas descubriendo. Ese viaje maravilloso lo vamos a tener ahora mismo. Roger, buenos días.
Muchas gracias.
Muchísimas gracias por venir acá. Encantado de conocerte.
Igualmente.
Oye Roger, muchas gracias por la oportunidad. Encantado, encantado la verdad de conocerte.
Y.
Creo que va a ser una conversación muy linda porque vamos a hablar de las relaciones que existen entre los humanos y el dinero de pronto puede ser interesante, ¿Cuál es la razón del dinero hacia ti?
¿Un facilitador de qué? De lo que tú quieras, o sea al final creo que el dinero te da oportunidades, oportunidades que a veces por donde naciste o donde tocó nacer, llamémoslo familia, condición social o lugar físico medio te limita o medio medio te toca ya ciertas reglas de un juego y creo que el dinero te ayuda a borrar esas barreras y a poder salir.
De ello, o sea entre más, más puedes borrar.
Sí, yo creo que entre más cercanía puedes llegar a tener con el dinero ya sea tuyo o apalancado de alguien o a través de alguien o simplemente el contexto de estoy cerca del dinero aunque no lo tenga yo conmigo, me ayuda a borrar esas barreras que podrían ser físicas como con dinero tienes mejor educación, tienes mejor estilo de vida, tienes salud o si son mentales, si yo me acerco mucho contigo, tú tienes dinero, pues me ayudas a borrar esas barreras como de contexto, pero creo que el dinero es eso, abre puertas o abre barreras o las disminuye. ¿Mentales o físicas? Físicas, llamémoslo tal cual, salud, educación.
Y esta definición tuya que ahora me la das ¿Cuándo sentiste que ya la tenías?
Creo que se la aprendí mucho a mi socio ya. Sí, siempre que tengo oportunidad me gusta como agradecerle, se llama Marco, Marco Félix y él es quien. Él es. ¿Como ubicas este libro de Robert Kiyosaki, El padre rico, padre pobre? Él es como mi padre rico, entonces él me ha dado una idea del concepto del dinero distinto a lo que yo tenía como normalmente clasificado y cómo era antes. El dinero es malo, el dinero destruye familias, el dinero no crece en los árboles, todo era dinero o problemas familiares por dinero, como que le fui agarrando una connotación negativa y que también que el dinero era escaso y de este lado pues conocí la otra versión, la versión de que el dinero facilita las cosas, que no tiene por qué ser malo.
¿Y tú recuerdas un momento en tu vida en el que no tuviste dinero para hacer algo específico y sentiste algo no tan bonito hacia el dinero?
Sí, claro, toda mi niñez, mis papás en específico mi mamá que es a quien más le agradezco, los dos, pero con mi mamá soy como mucho más agradecido y tengo más conexión con ella porque ella hizo hasta lo imposible por darme lo mejor, siempre me tocó ser como el jodido de la escuela chida o el jodido de los amigos con dinero. ¿Por qué? Pues porque a lo mejor ella en su afán de darme la mejor calidad de vida, de educación, de deportes, de recreación.
Ibas a los mejores colegios.
Iba a los mejores colegios.
Aunque no pudieras pagar.
Que no pudiéramos pagarlos, entonces pues siempre estuvo como esa barrera de a lo mejor al menos interna, ese conflicto de decir mis amigos se pueden ir de viaje y yo no, mis amigos se pueden ir de fiesta y yo no porque yo no puedo reprobar, porque yo no puedo perder la beca.
¿Y ese malestar en dónde se expresaba? ¿En recriminarle a tus padres porque no te daban lo que los otros padres le daban a sus hijos?
No, al contrario, creo que de alguna forma, creo que esa sí es labor de mis dos padres, me iban a canalizarlo en trabajar, o sea no me quedé así cruzado de brazos y dije y les agarré odio, no, dije pues si yo quiero eso, pues chingale, o sea, trabájale tú. Entonces desde chiquito empecé a trabajar, hacía mis proyectos y esa fue como la forma en la que lo quise canalizar. ¿Pero cómo realmente cómo era ese malestar? Pues sí me llegué a sentir menos, o sea, sí recuerdo momentos donde decía yo quisiera y yo quisiera y yo quisiera.
¿Y desde ahí que hacías?
¿Cómo trabajé dices te refiero?
Sí, no, no, me refiero emocionalmente, o sea ya no puedo pagar esto, yo quisiera, me gustaría. ¿Cuál es el sentimiento que ahí aparecía?
Pues tristeza. Sí, sí, sí, sí. Tristeza o rechazo, como que me sentía no parte de. Y siento que a nadie no le gusta sentir parte del círculo en el que estaba, aunque yo sabía que a lo mejor mi lugar no era ahí, porque eso creía yo, pues que no era mi lugar predefiniendome que porque no tenía el mismo nivel de estilo de vida o dinero, pero si podía estar en las mismas experiencias porque bien o mal, por ejemplo, te voy a poner un ejemplo, mis amigos querían salir, yo no tenía dinero para salir, pero yo les decía yo manejo, yo los llevo, yo los traigo, entonces yo encontraba formas creativas de aportarle valor al grupito para que no me sacaran, pero yo seguir allá adentro, entonces.
¿Y para qué querías seguir adentro?
Eran mis amigos en ese momento, como que era la gente que conocía, entonces no quería quedarme como solo posible para que no expulsen. Exacto, porque en su momento pues no era como que yo tenía dos círculos o dos grupitos, sólo era uno y era formar parte de ese o nada, porque no había otra pues.
¿Y cómo hace alguien que aprenda a meterse por la ventana? ¿Cómo le hace alguien desde qué sentimiento quiero explorar eso? Decides pensar que sí puedes.
En algún momento. Recuerdo que un primo mío de Los Ángeles, se llama Juan, él me decía que como que no había imposibles, que al final si tú te ponías algo en la mente y lo podía si lo crees, lo puedes crear, entonces te lo decía tu primo y como que nunca se me olvidó, no fue ni mi figura paterna, estoy hablando de que tenía yo 14 años y yo me iba todos los veranos a trabajar a Los Ángeles en la construcción con él, o sea, le ayudaba porque él tenía una compañía de construcción allá y yo le ayudaba, no sé, a partir tablas, a cargar cemento, lo que se pudiera.
Y él empezó desde abajo y te decía con autoridad moral que si se.
Puede, pero como que lo que él me decía tenía más impacto en mí que lo que a lo mejor mi papá me podía decir. Y no es porque mi papá no me pusiera el ejemplo, porque él también le iba muy bien, pero como que el hecho de que mi primo me lo dijera y yo verlo, había más.
Conexión o tú sentías más conexión y.
Eso fue como lo.
Y te la creíste.
Y me la empecé a creer Ya.
Y de ahí empezaste a buscar formas de que.
Pues en ese momento no lo sabía, porque es como la típica frase de Steve Jobs que los puntos se conectan volteando hacia atrás. Ahora lo puedo ver, pero hay un libro que me encanta que se llama La tercera puerta de Third Door, ¿Lo has escuchado? De Alex Van a bueno, encontré esa tercera puerta, o sea, buscaba cómo colarme en todos los lugares y era creatividad pura, a veces no tenía que ser con dinero, era aportando valor, era siendo. Por ejemplo, cuando era temas escolares y había una reunión o algo, pues yo era el que ofrecía o me trataba de yo la subido con la tarea o con el trabajo, pero pues invítenme por fuera. Cuando era el antro, pues yo pongo el carro, yo no tomo, yo soy el conductor designado. Cuando eran los proyectos, pues lo mismo, yo me aviento la talacha, pero no.
Me dejan cómodo y te reconocías cada vez mejor negociador en tal caso.
Sí, podría ser, o sea nunca me consigo, no creo que sea tan buen negociador ya creo que soy más ejecutar tal vez. Ya, sí, sí, porque siento que negociar es una postura más desde ser un estratega, pensarlo y puedes tú no ser el mismo que ejecuta, pero al menos tú eres la mente maestra detrás y lo tuyo es. Y lo mío era más como la ejecución.
Claro, de ver cómo resuelves el problemita Y fuiste creyendo que eras muy bueno en eso.
Sí, porque a lo mejor nunca me la creí que yo desde mi posición me podía poner de estratega, que alguien más lo hiciera por mí, como mi lugar en la cancha era ser el ejecutor.
¿Y ahí tenías cuántos años?
¿Quince? Dieciséis.
¿Y a los quince qué estabas buscando?
Entonces simplemente no quedarme fuera, o sea no quedarme fuera de mis amigos de ese círculo en el que en ese.
Entonces era mi realidad, o sea peleando para no quedarte atrás y ahí ves cómo te metes y te cansó ese personaje.
Siento que sigo siendo ese mismo personaje hasta la fecha porque como que se me engranó mucho de decir ¿Quieres algo? Pues va a ser por mis medios.
Y sigues metiéndote por la ventana.
Sí, todos los días. Pues vean aquí estoy.
En el mismo grupo. Interesante. Ya bueno, claro, y los fuistes el cerebro aprender por repetición, entonces nos vamos haciendo muy buenos en lo que más repetimos, para bien y para mal, entonces de repente hay personas que eligen quejarse a cada rato, no te das cuenta que te vas haciendo muy buena, ni siquiera sé si la palabra existe. Muy buen quejador o en tu caso cada vez lo vas intentando y cada vez vas descubriendo que eres mejor haciendo ejecución y te la vas creyendo y todo y en ese camino descubres varias opciones.
En ese camino estaba yo por entrar a la prepa, yo tenía una obsesión con entrar a una escuela en específico porque era como mi sueño a cualquier al Tec de Monterrey, no sé quién me lo han preguntado y no, nunca he cachado conscientemente en qué punto me enamoré o tenía esa. Yo le llamo puñeta mental de decir yo quiero estar ahí, yo quiero entrar.
Ahí, yo creo que sí lo sabes.
Sí, sí, por supuesto, o sea en algún momento pues yo quería entrar ahí ¿Por qué? ¿Pero en qué momento así dije ahí, ahí quiero estar, no? ¿Por qué? Pues porque era la mejor universidad, porque creía que ahí iba a tener. Por ejemplo, yo quería entrar al Tec con mentalidad de empleado, entonces ahí voy a conseguir el mejor empleo, ahí me van a contratar las mejores empresas, ahí voy a conocer a gente muy interesante, pero nunca tenía la idea de entrar ahí porque yo quería emprender o porque yo iba, no sé, pues siempre eso sí tenía muy claro, ahí me van a contratar.
Y me da la impresión que como desarrollaste en tu adolescencia tu ganancia personal, pertenecer a ciertos círculos. Supongo que la misma tesis era con esta universidad, con el Tec de Monterrey. Eliges un círculo.
Sí, claro. Estabas repitiendo patrones.
Estabas repitiendo el patrón y decías el círculo que estoy buscando está en esta universidad.
Correcto.
Eso contradice lo que me dices hace dos minutos. Yo no sabía para qué quería ir.
Entonces en realidad no lo había pensado así, pero si, tiene todo el sentido.
Y entonces dices, de hecho la carrera, lo que sea, es el círculo que estás.
Exacto. Porque tienes toda la razón, no era la carrera, era yo quiero entrar ahí.
Claro, estabas buscando el círculo y cuando, como te fuiste haciendo muy bueno en conseguir lo que quieres, conseguiste también entrar.
Al Tec En su momento no entré en la prepa porque mi mamá me hizo un buen. En ese entonces mis papás estaban separando justo en ese momento y por temas del divorcio y demás, legalmente había que poner en algún documento, no sé, el nombre, donde yo iba a estudiar para que quedara en temas de manutención, de que tenías que pagar mi papá la parte que le correspondía. Entonces mi mamá me dijo, pues en el Tec, el examen de admisión, todavía falta rato. Fuimos a preguntar una universidad que quedaba cerca de mi casa, la UVM, y en cuanto llegué ahí traía yo muy buen promedio de la secundaria, siempre niño de diez, siempre, siempre. Y me dieron beca. Entonces mi mamá dijo pues ni lo pienses, aprovéchala. Yo no, pero es que aquí no quiero, yo quiero allá. Y me no, ahorita, ahorita es lo mejor que podemos hacer, aprovéchalo. Y ella me dijo, eso no se me va a olvidar. Me dijo la prepa es para conocer gente y para que tú mismo como te desarrolles como persona. No creas que es muy importante el tema educativo de quién es tu maestro y qué materia vas a aprender, porque eso a lo mejor te la creo más en la carrera, dice. Pero ahorita es más un tema de que tú te desarrolles y conozcas personas, entonces date la oportunidad. Aquí terminé entrando al UVM igual otra vez. Niño de 10, Excelencia. Estuve en la Sociedad de Alumnos, en ese entonces mi novia era la presidenta de la Ciudad de Alumnos y yo era como el vicepresidente. En realidad yo lo hacía todo, pero ahí como que desarrollé habilidades de hablar en público, de conectar con otras personas, era un poquito más como introvertido. La sociedad de alumnos te obligaba a hablar con diferente tipo de los grupos, el educativo, el cultural, el académico. Y de ahí salto al TEC. Ya para la universidad otra vez me apalanqué de haber dicho pues vengo de Sociedad de Alumnos, vengo con excelencia académica y por eso me dan beca en el TEC. Cuando me dan beca en el TEC entro a la carrera de Animación digital. Animación Digital fue lo que elegí, pero no es realmente lo que yo quería porque mi abuelo es caricaturista, se llama Rodolfo Caloca. No es hiper famoso, pero sí es un personaje reconocido, al menos en México, en temas de caricatura para periódicos. Hay un equipo aquí que se llama El Atlas y las Chivas y tienen una mascota que es como un zorrito.
Esa fue hecha por tu abuelo.
Entonces pues gracias a las influencias de mi abuelo pude entrar al Atlas. Colombo, por ejemplo, era un club de estos de los que yo no quería quedarme fuera. Me ayudaron también a entrar a la universidad. Varios como favores fueron, fueron por él. Entonces yo decía pues me toca como que continuar el legado del dibujo pero en su versión moderna que era la animación digital. Y me di cuenta que era pésimo dibujando, horrible, no me salía nada. Y me puedo acordar perfecto que estaba yo un día en clase y estaban dándonos clases de. Era como química, creo. ¿Era como tronco común, no? Física, era física. Y yo quería ponerle atención a la clase porque me tiene que salir bien. Y yo nunca fui tan bueno con los números y decía me tiene que salir bien porque si me sale mal voy a reprobar y si repruebo pierdo la beca y si pierdo la beca. Entonces era como esa historia catastrófica. Y yo veía a mi compañero de al lado, me puedo acordar perfecto, recién acaban de salir las iPads, creo. Traía una tablet digital y el güey estaba dibujando como un Pokemon o un anime y le valía madre la clase. Y yo decía, es que no le puedo decir que está mal, porque eso es lo que deberíamos de estar haciendo, puliendo como nuestra habilidad. Nuestra habilidad, no tomando esta clase de física. Pero como yo sabía que a mí sí me tenía que ir bien porque si no me iban a sacar, dije, nada, ¿Que estoy haciendo aquí? Y fui y pedí cambio de carrera y me cambié a Creación y Desarrollo de Empresas. Entonces fue un paso importante para mí en ese entonces, porque yo dije, yo quería o había entrado al TEC con la mentalidad de conseguir trabajo, de ser empleado, pero cuando te metes a Creación y Desarrollo de Empresas, te decía el director de carrera, tú no te puedes graduar de aquí si no tienes tu empresa andando. Y había una facturación mínima, no me acuerdo cuánto, dos o tres millones de pesos anuales. Y yo decía, pues va, o sea, hay que tomar el reto. Yo siempre me había visto como un empleado, pero un empleado de alto calibre o para una empresa interesante nunca me ha visto como yo poniendo mi negocio.
Y ahí quedó parado un ratito. Entonces entras al TEC y supongo que mientras caminabas por esos pasillos estabas identificando tu nuevo círculo. ¿Lo identificaste?
El primero no me gustó porque no tenía nada en común con ellos. Mi primer círculo era mi carrera y mi carrera Animación digital, ¿No?
Si, esos son los que vienen en el sistema, solo que tú que ya vienes acostumbrándote a crear tu destino, empiezas a ver círculos que te podrían gustar. ¿Lo identificaste pronto?
Degustarme sí, pero nunca me acerqué.
¿Nunca creaste una estrategia para entrar en esos círculos?
No, tal cual. No, porque desde que entré, entré con la mentalidad de aquí no puedo reprobar, me tengo que enfocar en el estudio y si de algo me arrepiento y siempre lo he dicho y me gustaría, pues en su momento cuando yo tenga hijos, o sea, no meterlos a algún lugar donde tengan que estar becados y les obligue a estar becados porque siento que me quitó mucho el enfoque, o sea, mi enfoque se distorsionó completamente. En vez de sacarle jugo a las relaciones, a mis maestros, a las experiencias que pude haber tenido, yo solo trabajaba y estudiaba, trabajaba y estudiaba porque mi enfoque era no reprobar, o sea, como que ya estando ahí dentro tenía un mal vicio pues que era no reprobar, no reprobar, no reprobar. Y me ha pasado muchísimas veces y no sólo en los estudios y estoy seguro que a ti también. Te pones una meta y cumples como el mínimo de la meta, por así decirlo. Uy, estoy en un pedo generar 20 mil pesos ahorita. Y los generas, quién sabe cómo, pero generas 20, no 21 ni 22, generas 20 en el te, que era igual, había el mínimo aprobatorio y era lo que hacía, apenas pensaba las clases, pero como que me enfoqué mucho en eso de una manera un poco negativa o obscura y desaproveché mucho la oportunidad de esos círculos que seguramente identifique, pero no entré a ellos porque mi enfoque era güey, no repruebes, no repruebes. Y cuando resuelves ser empresario, me meto a un diplomado por error, un diplomado de innovación, que era porque yo tenía que meter como materias o cursos optativos que son como. No es relleno, pero es parte del plan educativo. Y ahí conocí un maestro, se llama Joel, Joel Berges, un español. Y él me tú tienes chispa para poder emprender. Y fue la primera vez que me lo dijeron, ya no es cierto.
Y te gustó.
Y me gustó porque él me vendió el sueño de decir existen las startups, existe el modelo de validación de negocios, existe ir a pichar, o sea, dices, no tienes. Él fue como el primero que me rompió el paradigma de decir tienes que tener dinero para emprender y como que yo por eso me veía siempre como empleado, nunca como emprendedor, como que yo traía preconcebido de decir tengo que tener capital detrás de mí para poder hacer algo.
Y te acababan de abrir una puerta en la que no necesitabas el dinero.
Sí, porque él me enseñó el mundo de existen los pitch, existe levantamiento de capital, existen los venture builders, los inversionistas ángeles. Y dijiste por aquí y me clavé por ahí y fue mi primer emprendimiento, se llamaba Mi Genio. Mi genio era lo uber de asesorías. Te conectábamos con tutores o con maestros porque resolvía mi problema, yo no podía reprobar y yo no le podía decir al chavo inteligente del salón, oye, ayúdame, porque él no ganaba nada por ayudarme. Y yo no le podía decir al profe, profe, deme asesorías por fuera porque había un conflicto de interés con que si yo reprobaba, pues él no me podía enseñar. Entonces yo dije cómo conozco a la gente correcta que me enseñe a resolver mi problema, que es en este caso ni siquiera tanto académico, era a no reprobar, a pasar la materia. Y creé mi propio servicio que era mi genio. Era una plataforma donde la gente inteligente o astuta o que dominaba ciertas materias, porque inició siendo nada más académico, se daba de alta y cobraba por su valor. Entonces yo hacía el match entre los yo que necesitábamos ayuda y los tú que eran los expertos o los genios en las materias.
¿Y cómo le fue así?
Muy bien, la hice con dos de mis mejores amigos en ese entonces, Iñaki y Mauricio. Vendimos como 150 mil pesos las primeras tres semanas de operación con una landing page horrible, horrible. Con eso nos acercamos con un inversionista y le dijimos si yo logré hacer esto con esta cosa que da pena, ¿Cuánto no podríamos hacer si tuviéramos algo decente y automatizado? Nos invitaron un demo day, preparé mi primer pitch, ganamos el evento, bajamos en ese entonces como un millón doscientos de pesos más un programa de aceleración y ya el resto es historia. Seguimos bajando ronda, creciendo.
¿Y a qué ronda llegaron?
Nunca llegamos una ronda tal cual formal. Lo más que captamos fueron 5 millones más, muchísimo más, otros 15. Pero eran en producto, o sea ellos le llamaban en especie en vez de que nos los dieran para desarrollo, ellos tenían una casa de desarrollo de tecnología, nos ponían los programadores para hacerlo en vez de que nos dieran marketing.
¿Y por qué sientes que no creció más?
Pedos míos, por falta de. Falta de madurez. Yo creo, o sea, hoy en día te puedo firmar y te lo puedo decir, no di mi 130%, o sea, no me morí en la línea por el proyecto. Pude haber hecho muchísimas cosas más que en ese entonces lo hice antes de pandemia, de haberme posicionado, pues la rompo del estadio, no existen los hubieras. En algún momento aplico para un programa en el MIT del Mitzloan, voy a los 100 mil dólares, voy, doy un pitch allá, era mi primer pitch en inglés, me fue bien, Nunca vi realmente quién era el jurado porque pues estábamos lejos. ¿Era un auditor con la misma genio? Sí, sí, con mi genio. Y cuando me bajo del escenario a dar las gracias al jurado, me doy cuenta que estaba ahí Mark Zuckerberg, el de Facebook. Entonces, pues obviamente me puse de que no mames, ¿A quién la acabo de pitchar? Me puse nervioso, me emocioné. Eventualmente no gané el evento, pero me pasó lo mejor que me pudo haber pasado. ¿Primero, segundo y tercero lugar eran premios económicos, inversión y se los llevaban a Y Combinator, que era otra aceleradora mucho, mucho más top, No? Yo a mí que me tocó, me tocaron 5 minutos de feedback con uno de los del jurado. Yo no sabía quién me iba a tocar, pues me tocó con Mark. Entonces él me explicó por qué mi proyecto iba a fallar. Me dijo, nosotros ya intentamos hacer eso en Latinoamérica y no funcionó. Dice los grupos de Facebook, así fue como iniciaron. Iniciaron siendo grupos estudiantiles o académicos para que la gente se reuniera o conectar entre ellos, como un salón virtual, por así decirlo. Pero no tuvo adopción porque la gente en México no quiere, Bueno, no en México, en Latinoamérica no se quiere educar. Realmente utilizaban los grupos para otras cosas, no eran con fines académicos, eran más como fines recreativos. Y me dijo, yo creo que tu modelo de negocio tiene esa falla número uno, solo es académico, no estás abierto a más cosas, no eres de cultural o de. Por ejemplo, después gracias a ese feedback, que no lo tomé por completo, abrimos a mi genios de sushi, de drones, de Yu Gi Oh. De ajedrez, de baile, de lo que tú quisieras. Pero lo que sí no tomé de él fue migrarme a la parte digital. Él me dijo, deja de hacer las conexiones físicas, porque si tú y yo nos poníamos de acuerdo, nos veíamos en un lugar y acá lo que él suponía, lo que él proponía era mígrate a lo digital, o sea, que tú y yo nos pongamos de acuerdo. Sí, pero nos llevamos por Zoom, porque el hecho de vernos físicamente es un constraint.
¿En qué año fue eso?
Eso fue madres, a lo mejor 2020. No, no, no. ¿Cuál 2020? ¿Dos mil veintitrés? Hace como unos seis años, yo creo. 2012-016 2017 tal vez.
Ya. ¿Ese fue el día que no le hiciste caso?
Ese fue el día que no le.
Hice caso Mark Zuckerberg.
Que yo me sentí muy chingo, dije, nada, él no sabe lo que habla. Regresé, es un pendejo. Y pues no regreso. Le platico a mis socios lo que, como nos había ido agüitado porque no habíamos ganado. Yo estaba enfocado en que no habíamos ganado, no estaba enfocado en el feedback y quién me lo había dado.
Discúlpame, déjame regresar un ratito a ese momento. Esos cinco minutos son cinco minutos.
Fueron cinco minutos realmente. Sí, fueron cinco Minutos.
Fueron 5 minutos. ¿Porque alguien entró a la sala y te dijo se acabó el tiempo o fueron porque él se levantó y se fue?
Porque él se levantó y se fue.
O sea, vio el reloj o lo que sea, dijo cinco minutos, ya no tengo nada más que decir.
Era como una sala, era como un cuarto como este.
Cuéntame como el detalle. Él estaba en un cuarto.
Sí, sí, él ya estaba sentado, Me tocó pasar.
¿Tú cómo estabas vestido?
Yo traía una playa como buen startupero, traía mi playera azul con el logo de mi startup, jeans, unos zapatos cafés Y él cómo estaba Él Pues así normal, o sea jeans todos negros como tu. T shirt así plain y un suéter así como delgadito, como de cashmere, así flojita y unos Nike sucias.
Ya. ¿Y ya estaba sentado?
Sí, él estaba sentado.
¿Y tú ya entro?
Y ya entro y ya de que, hello. ¿Y como hasta con pena lo saludo, no? Lo saludo y me dijo, no, no te quiere decir como tranquilo, ya me senté y me dice, ¿Sabes por qué no ganaste? Y yo, no. Y me dice, ¿Por qué tu modelo no es escalable? Y él dije, ¿Por qué? Y me dijo, porque yo ya lo intenté hacer y el hecho de que tú lo quieras hacer presencial no va a jalar, tienes que emigrarte a lo digital. Yo le dije, no, es que en México necesitamos la palmadita en la espalda, o sea, yo he visto el poder de que te sientes con alguien y uno a uno no, explícame, no, es que no lo estoy entendiendo y eso digitalmente no lo concibo, pues no lo voy a lograr. Y me dijo, hasta que no te migres a lo digital realmente eres escalable, mientras lo sigas haciendo presencial, pues no va a jalar. Y en ese entonces ya era muy famoso el concepto Uber for X. Yo soy el Uber de las tintorerías, yo soy el Uber de las tal. Sí, yo le decía, pero es que todos los Uber, yo decía, todos los Uber for X son presenciales, yo no he visto un Uber por algo que sea digital y como que ese era mi limitante, no, hasta que no, hasta que no te brinques no va a funcionar. Y tal cual, dicho y hecho, seis meses después tronamos. En algún momento como que le quise hacer caso, ya patadas de ahogado, se me estaba acabando la liquidez, ya el Runway era dos meses de operación, ya no teníamos más efectivo para seguir operando porque todo lo que nos.
¿Y que se siente cuando? ¿Cuándo sabes que te quedan dos meses de oxígeno?
Pues triste, o sea culero, o sea en el sentido de que es una presión muy desagradable porque dices tengo que darlo todo, me voy a morir, o sea, si no encuentro la forma de descifrar cómo hacer esto y lo que pude haber hecho en ocho meses, en un año lo tengo que hacer en dos meses.
¿Y qué se siente cuando falta un mes?
Pues se me juntó con exámenes finales, entonces pues mi cerebro sesgado entre no puedo reprobar, me tiene que ir bien y este pedo no puede tronar tampoco nos peleamos con nuestros inversionistas. Al final, el último mes yo dije tenemos que pivotear, sí o sí, tenemos que hacerlo digital. Y ellos dijeron no vamos a cambiar. Porque en algún momento yo para seguir bajando más capital empecé a dar lugares en el Consejo. Es una cosa que aprendí, yo creía que mientras en capital accionarios no fueran mayoría, yo seguía como que controlando la empresa, pero en lugares en el Consejo ellos tenían, creo que son tres lugares. Presidente, Secretario Y entonces pues ellos ya tenían más poder que nosotros.
¿Quiénes son ellos?
Los inversionistas que confiaron en nosotros, los que se llaman Hinojob. Son unos empresarios, los primeros que invirtieron en nosotros y nos dieron dos rondas más que ellos fueron invitando más gente.
Como al pool de los que llegaron a 5 millones.
Correcto.
¿Y cuánto representaba hacerte digital faltando un mes?
¿En qué sentido?
La inversión necesaria para que el negocio sea digital.
No, no, pues no sé. Eran 500 mil pesos y ya no.
Estaban dispuestos a darlos.
Exacto que sí, pero bajo las reglas de ellos.
Y te dejaron morir.
Llegó un momento donde yo mejor no digo que tiré la toalla, pero sí le dije a mis socios yo tengo esta visión y sé que la compartimos nosotros los tres, pero yo era el director, entonces hablaba como que por mí, yo tengo esta visión y ellos no la quieren seguir. Entonces si no la quieren seguir, pues yo no estoy dispuesto a seguir así. Y fui como el primero en bajarme y dije yo no quiero seguir así, o sea, sentía como que nos habían secuestrado el proyecto hasta cierto punto.
¿Y cuál fue tu sentimiento?
Mucha frustración, como mucha muina, como sentir. Se aprovecharon de mí, como yo no sabía como, di acciones, di lugares en el consejo y no sabía en lo que me estaba metiendo. No digo que hubo mucha ventaja de ellos en el sentido de que nos querían chingar desde el inicio. Claro que no, porque si no nunca nos hubieran ayudado. Estoy eternamente agradecido con todo el proceso que viví gracias a ellos, pero en ese entonces sí decía pues sí me chingaron, o sea no, nunca vi que se colaron tan adentro que ahora que quise yo pivotear ya no había como camino.
Pues ya no había camino.
Y te digo que no di el 130%, o sea, no te puedo decir si lo di todo porque no salí a endeudarme, porque no salí a buscar ronda con otras personas, porque no me volví loco por hacer que jalara.
¿Hay alguna explicación para que digas 130% y no 125 y no 142?
No sé, no, no, realmente no.
Es porque lo vas diciendo y me intrigo de saber cómo llegó el 30% más.
Pero ahorita que lo dices, ¿Es un dato o es un número que utilizo cuando quiero decir el extra? ¿Como no di el 130? Si estoy suponiendo, porque el 30 no.
¿La pregunta es por qué 30 y no 27?
Sí, no sé, no, solo se me quedó una manía mía. Sí.
¿Y crees en el 3 como un número poderoso?
Hasta hace muy poco empecé a aprender como de numerología y del poder de los números.
¿Y qué opinas del 3? Que es poderoso porque tus dos socios también sumaban tres en primer negocio, uno más uno.
Sí, un más uno es igual a tres.
Interesante. Ya. ¿Y aprendes lo que tienes que aprender y te vas al segundo negocio?
No, al contrario, me deprimí, dije emprender no es para mí. Yo sabía que tenía que ser empleado.
Yo sabía que tenía que ser empleado.
Y me da para abajo. En ese entonces coincide con que ya tenía yo en algún punto de la carrera ya tenía que hacer las famosas prácticas profesionales, que era trabajar para empresas dentro del currículum y pedí trabajo en IBM está la empresa de software, bueno de tecnología porque aquí en Guadalajara hay planta de ellos, de IBM, pero está muy lejos, está como a hora 20, camino al aeropuerto, pasando el aeropuerto y me fui a trabajar allá.
Espérate que me quedé con una pregunta. ¿Cómo le hiciste emocionalmente para pelear con dos alter egos? El primero, este niño estrella de calificaciones extraordinarias que consigue una idea y la va escalando, que llega a concursar en un concurso de emprendimiento en MIT, el más importante del año en esa universidad, que tiene una micro sesión de coaching con Zuckerberg, con con el mismo chico que sentía que había fracasado empresarialmente.
Pues sí me deprimí, me fue mal. Hoy en día, bueno no hoy en día, pero hoy es muy claro, en ese entonces yo no lo sabía, yo desarrollé una condición que se llama síncope neurocardiogénico. ¿Qué es eso? En ese entonces no lo sabíamos ni yo ni mis papás, pero es una forma de cuando sacas emociones negativas a través de tu cuerpo, como con enfermedades que tú solito te autogeneras, pero en.
Ese momento pues no sabes sí somos psicosomáticos, ¿No?
¿El síncope neurocardiogénico lo que hacía era una desconexión o una desvinculación entre mi cerebro manda ciertas ondas supuestamente o descargas eléctricas al corazón y tienen que tener un cierto como ritmo y había un momento en el que perdían ese ritmo, entonces si uno iba más acelerado que otro, como que se ponían al corriente y cuando se ponían al corriente me entraban como crisis, no era una convulsión, pero mi primer síntoma era, me salía sangre de este lado, del lado izquierdo por la nariz, porque ya después supimos que tengo como una pequeña fisura en alguna venita y servía como una llave que la abres y salía la presión para sincronizarte nuevamente, mis manos se me empezaban así como a doblar, temblaba mucho, eventualmente perdía la conciencia y me podía pasar en cualquier momento, o sea, me llevó a pasar manejando y choqué dos veces, me llevó a pasar en casa de mi mamá y me quedé atrapado en el baño, cuando llegaron sangrerío, mi mamá pensaba que estaba muerta y cuándo ocurría eso? Cuando yo sentía estrés o cuando yo sentía ansiedad o cuando me enojaba mucho, entonces pues fue un periodo como en el que yo me imagino desarrolle esa forma de expresarme y a lo mejor una forma también de llamar la atención y eso, y no me curé ni con los antidepresivos que me dieron, ni con toda la medicina, fue un tema de desarrollo personal. Mi papá me llevó a unos cursos que son muy famosos, le hacen así como con el 4, se llama crecer, harás amor, respeto, aceptación y no me acuerdo que es la. Sí, y es ir a hablar ahí de tus problemas, es el típico curso de tres, cuatro días donde tienes tu generación y hay gente que habla de suicidio, de abuso, entonces como que te das cuenta que una, tus problemas no son tan grandes y dos, pues también yo me animé a hacer varios ejercicios que no hacían todos los del grupo, siempre había como a ver quién se anima a hacer esto, pero sólo habrá una persona que lo haga. Y me acuerdo mucho que yo me animaba a hacerlos, o sea, no se me olvida que había uno que le llamaban el abismo, imagínate el nombre, o sea, lo que pasaba ahí era un cuarto donde se valía a gritar, donde se valía llorar, donde se valía patear, donde se valía golpear. Y me acuerdo perfecto que decían ¿A quién le tienes más rencor y más odio? Yo decía mi papá y era una almohada, ¿No? Me decían dale batazos, o sea, pégale o pues saque como todas tus emociones y yo tenía como mucho el rencor de que mis papás se habían separado y había habido ahí un tema y yo como que me fui del lado de mi mamá y a mi papá la agarró rencor y santo remedio, o sea, salí de ese, de ese curso, fueron tres generaciones, bueno, tres niveles los que hice y después de eso no me volvió a dar un solo ataque. Entonces ahí fue cuando dijeron si, este pedo era tú te lo estabas auto generando. Entonces ¿Como lidié con eso? Pues de la peor manera, haciéndome daño a mí y a mi familia, pero en ese entonces yo no sabía, no lo estaba haciendo consciente. No, no.
En psicología se llaman conductas auto heterodestructivas, Cuando, por ejemplo, la persona que toma alcohol sabe que no se está haciendo bien, sin embargo lo hace y lo hace seguido, es porque en realidad estás creando mecanismos de compensación, de castigos, de lo que sea, por cualquier cosa que haya pasado. Y no sé, y esto es solamente una tesis, quizás estabas creando tu propio castigo por el fracaso empresarial que te contaste esa historia que habías hecho, porque al final del día no es nada más que un chico emprendedor que quería hacer, habrá que ver cómo construiste toda una retórica de que el mayor desastre del planeta y lo que sea y había que alguien tenía que ir a la hoguera y claro, tú también levantaste la mano y de pronto era tú mismo, entonces generaste toda esa conducta para destruirte, o sea en un término figurativo nada más interesante. Y logras entender que te puedes controlar.
A través de. De decir lo que siento.
¿Y lo sigues aplicando?
Si, a lo mejor no tan seguido, a lo mejor no tan de manera consciente, pero sí tengo muy. La forma en la que lo sigo como practicando es el journaling, agarré como la buena práctica de escribir lo que siente.
¿Y lo haces manual o en digital?
No, manual, Bueno, agarro un iPad y ahí escribo. La última vez que escribí un journal, por así decirlo, en papel así, fue una carta de odio o de rencor que terminé quemando, pero hice ese ejercicio pues de decir le voy a hacer una carta a mi mamá de todas las cosas que yo siento positivas y negativas y otra mi papá igual y dije tengo dos opciones, se las voy a entregar o las quemo. La de mi mamá si la entregué y la de mi papá por algún motivo no sé qué pasó pero al final no se la puede dar a él y dije de habérsela dado yo creo que le hubiera hecho más daño y la terminé quemando. ¿Alguna vez hiciste terapia psicológica en el proceso del divorcio? Me mandaron a.
¿Pero ahí eras muy pequeño?
Pues tenía de los 14 a los 19 fui con el psicólogo.
Ah, ya. Ay qué bien.
Sí, me tardé un rato.
¿Y cómo llegas al trading.
Después de toda esa vía crucis que me pasó, volví a emprender otra vez, volví a tronar, fracasé, me fui a vivir a Bruselas un tiempo, allá trabajé para una empresa muy importante que tenía como cliente a la NASA, me tocó trabajar para ellos en algunos proyectos? Regreso y me cambio de carrera porque digo de nada me sirve tener un título o un diploma de creación y desarrollo de empresas, como que otra vez era mi mente jugándome en contra porque ese diploma, ese título, ¿Quién te va a contratar como creador? Si eres un creador, pues tú creas tu empresa, o sea no te contratan para eso. Yo dije, si, ya me estoy parando. La chinga que me estoy parando. Y en ese entonces ya me tocaba ayudarle a mi mamá, aportar a la carrera. Necesito un título que para mí valga algo. Y la materia que más me revalidaba era. La carrera que más me revalidaba materias era Logística Internacional. Entonces me meto a Logística Internacional, trabajo ahí dos años en esa industria, me termino graduando. De eso le hablo a un buen amigo que conocí mientras estuve en mi primer emprendimiento en mi genio. Éramos compañeros de generación. Marco Félix, mi socio. Y le oye Marco, ¿Sabes qué? Hay un negocio de transporte que quiero hacer, Se llaman Mulas de arrastre en Nuevo Laredo. Nada más es cruzar cajas. ¿Cómo lo ves? ¿Me aconsejas tomarlo? Me ¿Qué vas a ir a hacer allá? Tú estás para más, No hagas eso, mejor vente a trabajar conmigo. Decido tomar la oportunidad, me voy a trabajar con él. Hicimos en algún momento un emprendimiento que fue el más grande que he hecho. Se llamaba Fidanto, un portal de empleo en 54 países. Nos fue muy bien. Eventualmente nos capitalizamos de ahí y en ese proceso ya traíamos dinero. Entonces ya le quisimos jugar al shark tank chiquito. Nosotros vengan, pitchen ideas de negocio y nosotros las desarrollamos. Lo mismo que me hicieron a mí al inicio, pero yo acá con mi metodología.
¿Tú eres el Sucre, no?
No, claro que no. Pero era el mini. El mini shark, por así decirlo, que yo me enfoqué en hacer la validación de modelos de negocio. Marco jugaba el papel de shark, si así lo queremos ver. Él traía el capital y yo me enfocaba en la validación. ¿Cómo probamos que esto va a jalar en 30 días sí o sí? Así conozco una persona que nos presenta el mundo del trading. Dice, ¿Sabes que? Yo quiero que me automatice. Me automaticen una estrategia de trading en cripto. En ese caso era Bitcoin. La hicimos, pero no la podíamos usar porque era de él. Tratamos de brincarnos a monedas alternativas como Ethereum y demás. Nos dimos cuenta que en ese entonces la liquidez no era tan profunda en los order books. ¿Qué es esto? Pues que tú quieres meter una operación y arrastro el precio de compra un cierto porcentaje porque tú solito no tienes para comprar. Para satisfacerme ni tú ni tú. Entonces agarro el precio promediado de los tres y eso le daba en la madre a la estrategia, ya no era rentable. Y la misma persona que nos invitó a cripto nos dice ¿Por qué no se brincan al oro? Es lo más líquido que existe, muévanse a Forex. Y así fue como entramos al mundo del trading. Pero como nuestro background siempre ha sido desarrollo de tecnología, startups y demás, quisimos entrar por el lado de automatizarlo. Entonces nosotros hacemos trading a través de algoritmos.
¿Y el negocio cuál es?
Nuestro negocio es licenciamiento. En algún momento hicimos captación de capital, un gran error. ¿Por qué? Pues porque para empezar es como una actividad no regulada. Entonces hay muchos temas de interés donde yo te digo que es a riesgo, pero luego se te olvida que era el riesgo y me dices, no, yo no sé, yo no pierdo, entonces págame. Y pues hemos quedado que había un cierto nivel de riesgo sobre tu inversión. Y la forma más sana de trabajar, lo que nos gusta hacer que es tecnología, pero siguiendo en la misma industria, es algoritmos. Entonces hacemos un licenciamiento, yo creo el algoritmo, te digo cómo funciona, te doy un acompañamiento y el algoritmo trabaja sobre tu cuenta en tu capital. Nunca me das el dinero a mí, el dinero lo tienes tú en tu cuenta. Como tú estás corriendo el riesgo sobre tu capital y sobre tu inversión, lo más sano y lo más ético es que también el rendimiento sea tuyo. ¿Antes yo me iba por un sprint 50-50 y ahorita es tú tienes interés por el algoritmo, o sea, yo te.
Pago el licenciamiento, correcto? Y yo veré qué hago y yo.
Te doy el acompañamiento. Yo te digo cómo funciona. Lo único que tú configuras es el nivel de riesgo, qué tan alto o bajo lo quieres.
¿Y funciona?
Sí.
¿Qué tanto funciona?
Maneras conservadoras. Dos, tres por ciento mensual. Si ya le quiere subir, pues se va más.
¿Y de qué depende?
Del nivel de riesgo que le quieras poner. Riesgos se traduce a lotaje. Qué tan fuerte entra tu operación o cuánto estás arriesgando por operación. Entonces, como nuestros algoritmos son algoritmos de acumulación de posiciones, en una cuenta muy grande tú vas a ver operaciones muy chiquitas, como de 1 o 2 dólares. Una cuenta de 100 mil dólares ves operaciones de 5 dólares, 7 dólares, 9 dólares. Se ve chiquito, pero pues al final del mes si te hace el 2,3%.
De una renta, o sea con un riesgo bajo que podría estar menor al.
5% no, yo lo Sí, un riesgo real es como del 10% más menos.
De 10 para abajo.
Pero yo lo que le digo siempre a los clientes cuando captábamos al menos capital era siempre tu cuenta va a entrar con algo que se le conoce como equity protection, o sea, de tu dinero, Si entraste con 100.000 y traes una pérdida no realizada de menos 20, estarías en equity de 80.000. Ahí se frena, ahí se desconecta el bot, ahí se apaga todo. Entonces yo lo que le digo a la gente siempre pónganle un equity protection holgado al menos 2x sobre el riesgo real del bot. Entonces si era el 10, pues yo le decía colócalo al 20, date margen. Al menos yo así operaba porque no me gustaba sentir la presión de que siempre estaba al límite de mi margen. Entonces yo me volví muy bueno vendiendo el riesgo en cuestión de decir si le quieres entrar a este vehículo de riesgo al menos es el 20 de equity protection o el 30 o el 40 o el 50, pero que ese 20 30, 40, 50 no te descapitalicen y te hagan perder tu paz.
Y tu negocio es escalable.
Sí.
¿Y por qué no escalado?
¿Por qué no ha escalado? Porque de que nos migramos de captar LAN, de captar capital y nosotros operarlo, hacer el modelo de licenciamiento, llevamos como dos meses.
Estás empezando y caminas hacia ahí.
Sí, claro. Sí, sí. Mi modelo es 100% a través de pauta y un SaaS. Tal cual. Verlo como startup de tecnología.
Oye, ¿Por qué experiencia propia, ¿Por qué siento que la percepción hacia el trading no es tan bonita?
Yo creo que viene de dos cosas. La primera es que a nivel mundial, y era una preconcepción que yo también tenía, cuando me lo presentaron, lo primero que pensé fue multinivel y estafa. Porque los grandes multiniveles al menos de los últimos cuatro o cinco años utilizaron el trading como su producto financiero que te querían vender ya sea como educación o como producto de inversión. Y no digo que todos los multiniveles sean así, pero la mayoría de ellos pues terminan en pirámides o ponzis y la gente pues agarra la connotación de que no fue el multinivel ni la empresa, fue el trading el que me hizo perder el dinero. Entonces como que hay una connotación muy negativa por ese lado. Y la otra es que también a raíz de la pandemia yo creo muchísima gente dijo yo quiero hacer dinero desde mi casa y con Internet supongamos y el trading era un vehículo perfecto para hacerlo. Pero ¿Cuál es la barrera de entrada para entrar al trading? Mínima, o sea, abres una cuenta en un broker, depositas 10 dólares, ya puedes operar. Entonces hay muchísima gente entrando al mercado que no tiene conocimiento que se están metiendo al matadero, literal. Entonces hay tantas malas experiencias de gente que pierde el dinero porque es tan fácil entrar sin que nadie te diga nada que también está esa como concepción negativa de decir el trading es una boca de lobo donde todos entran y pierden su dinero.
¿Y por qué particularmente la tuya no es así?
Porque yo me enfoqué en gestión de riesgo. Yo entendí que ver el trading como un negocio o como una startup es lo que me hace diferente al trader tradicional. El trader tradicional se quiere enfocar en analizar las gráficas, en analizar las fundamentales, en pasar cientos de horas frente al monitor backtesteando su estrategia. Y no digo que esté mal, es importante, claro, encontrar un cierto patrón que te permite ejecutar tu entrada. Pero yo entendí que el trading es más un juego de probabilidades. No digo que son apuestas ni que es un casino, pero el trading es binario, sólo sube y baja el precio, solo hay take profit y stop loss y sólo hay longs y shorts por donde lo veas nada más hay como dos resultados. Y si tú te avientas una operación uno a uno, o sea, arriesgo un dólar para ganar un dólar, es lo mismo que decir es un volado, tipo vamos a aventar una moneda. Yo creo firmemente que si aventamos. ¿Cuál es la probabilidad según tú de que caiga águila o sello? Si Aventamos la moneda 50 en teoría, pero si aventáramos 10 volados probablemente cae 7.3 o 6.4, son 50 la 10. Porque la mezcla, porque la mezcla es muy. Porque la muestra es muy chiquita. Pero Si no aventamos 10 volados y aventamos 100 o aventamos 1000, te aseguro que si me hace la cosa 50-50.
Y también están entrando a una teoría de los números grandes. En estadística avanzada se ve eso, entonces acaba siendo una curva de distribución normal. Toda la teoría de números grandes tiende a una distribución normal. Si yo agarro una moneda y la lanzó, si la lanzó una vez, es efectivamente caro. Sello 50-50 digamos agarrando el ejemplo, si la lanzas 10 veces, como son eventos independientes es 1 sobre 2 elevado a 10, cierto, o sea son eventos independientes, si lo hiciera 100.000 veces la distribución de la probabilidad va a disminuir esta curva. ¿Entonces cómo quiero entender eso? ¿Cómo haces análisis de riesgo de manera binaria?
Yo lo que yo, al menos yo como lo veo es mientras yo gane, mientras cuando yo gane, gane más de lo que pierdo, ya soy rentable. ¿Por qué? ¿Porque es tan sencillo que la gente ve su cuenta y si lo viéramos como volados o tiro, quiere quemarse su cuenta, jugarse su cuenta en 10 volados, en 20 volados, yo digo eso es súper insano, tú deberías de darte el mayor margen posible y tendríamos que jugar con mentalidad de casino, así le digo yo cuál es la mentalidad de casino? Al casino no le importa que tú y yo lleguemos un día y le ganemos, el casino dice eventualmente me van a dejar el dinero y si no son ellos son otros porque ellos le juegan a la estadística a largo plazo, a siempre hacer su mismo sistema a los números grandes. ¿Yo así veo el trading, yo digo nuestra cuenta nos tiene que durar no diez, ni cien volados, mil volados, cómo le hacemos para que cuando arriesgamos el porcentaje de mi stop loss o de mi trade sea tan pequeño que si yo incluso fallara siete, diez, quince, treinta trades seguidos no pasará nada? Yo así veo el trading y eso es lo que he plasmado en los algoritmos o en los sistemas.
¿Tú has estudiado estadística?
No.
¿Y cómo llegas a la definición? Pues ya me parece muy loco esto sin haber estudiado estadística, salvo que esté frente a un genio que me encantaría que sea la posibilidad, no, pues al.
Final hay tres, cuatro libros importantes en el sector del trading que te hablan mucho sobre la gestión de riesgo, sobre que todo es probabilidad estadística y al final de que no, esto no me he clavado en la estadística tal cual, entiendo el concepto o lo mínimo para poder decir yo sé que no me tengo que jugar todas mis balas y hacer que me duren.
Me encanta y resalto mucho tu espíritu emprendedor, el de reinventarte constantemente y ver, o sea que es muy común, no, o sea, poca gente tiene esa habilidad de ver veinticuatro, siete oportunidades que es lo que tienes tú y me parece maravilloso, lo conversábamos antes, este tema de esta ambición sana, esta ambición desde el merecimiento. Yo lo intento porque siento que merezco más. Y está genial, está maravilloso. Oye, una última pregunta. 29 años, ¿No? ¿Cuál es esa pregunta que siempre te habría gustado hacerte?
¿La pregunta que me hubiera gustado hacerme?
Sí.
¿Cuál es esa pregunta que me hubiera gustado hacerme? Ahorita que lo estoy internalizando. No, creo que es una pregunta que siempre me había gustado hacerme pero últimamente la traigo muy muy presente.
¿Y no te la has hecho?
No, pero constantemente me la estoy haciendo. Pero esos últimos tres meses yo creo es si existe Dios. Estoy en esa búsqueda de que sí, que todo es gracias a Él. Durante mucho tiempo traje un tema ahí con mis padres de que nunca estuvo bien definido si era católico, cristiano, no era nada. Luego le tiraba yo muchísimas hate a la iglesia. Eventualmente terminé no siendo nada. Cuando me caso mi esposa pues sí es católica, entonces me tocó casarme por la iglesia y como por sus costumbres, pero yo sé que yo la alejé mucho porque yo no quería ir y pues quién quiere ir a misa con un güey que va a estar así en el celular o de malas o durmiéndose Y como que ella la alejé y eventualmente está muy chistosa la historia y por tratar de resumir muy rápido hay un TikTok muy viral o famoso que tiene una canción que se llama Oceans y esta canción es una canción cristiana y hasta que le puse atención a la letra empezó a entrar como mis dudas y el algoritmo no miente, el algoritmo empezó a enseñar videos de Daniel Habiff, de Dios, de Dreyfus, de Dios. Y por ahí un amigo reposteó un día que estaba en una iglesia, en una iglesia cristiana, las iglesias cristianas son muy instagrameables, me dieron ganas de ir a una. Me animé, ir solo primero. Claro, no iba a llevar a mi esposa porque quién soy yo para si yo la alejé, ahora yo invitarla esto que gente cantando. Y fui y el mensaje que escuché ese día era lo que yo necesitaba escuchar y fue que siempre vamos por la vida cargando cosas o teniendo adoraciones que no son sanas. En este caso a lo mejor yo voy cargando la adoración al éxito, al dinero, al emprendimiento, a los negocios y no estoy cargando una adoración sana que podría ser mi familia, mi esposa, cosas que he dejado de lado.
¿Y qué piensas?
Y dice. Y decía el pastor y Dios quiere que sepa que a pesar de que tú no lo has cargado, él, él te quiere cargar, que él está listo para que vuelvas a casa y de su mano. Y si, la compré por completo y dije y dije sí, es verdad.
¿Y quieres regresar a casa?
Sí, estoy, estoy regresando. Estoy muy contento por eso, porque entiendo que él cumple sus promesas y nuestras promesas se van a cumplir.
Y quizás es un momento lindo para replantearte como una actualización, nada más que defines que sea importante en tu vida solo como una actualización, ¿No?
Sí, claro. Porque por mucho tiempo traje muy clavado hacer dinero, negocios, la empresa, el trabajo y descuide mucho mi familia. Tengo un hermano y platico más con amigos que con mi hermano o con mis papás. Entonces dije no, primero lo primero.
Lo importante es saber que lo importante siga siendo lo importante. ¿Estás de acuerdo con eso? Porque creo que estás en un momento de vida muy lindo de hacer un. Sí, es un update de lo que consideramos importante en nuestras vidas y que eso sea importante.
Tal cual.
Oye, me encantó conocerte, Raúl. Muchísimas gracias por. Gracias por las reflexiones. Realmente fue un viaje para mí fue un viaje fascinante del atrevimiento y escasez, la vida, atrevimientos de oportunidades, de momentos, de tomarlos.
De esa tercera puerta.
De esa tercera puerta. Gracias, loco.
Gracias, Miguel.










