El mejor estudiante de retos (Henry Xitumul, el estudiante número 1 de Zamorano 2019)

Henry Alvarado grew up in rural Guatemala working on family farms before earning a full scholarship to Zamorano in 2016. He scored 100 on a math exam, maintained a 96.91 average, and became the school's top student in 2019. He credits family as his motivation and plans to return to his community through an NGO.
Questions this video answers
About 14 years old; he studied three years in the capital (ENCA) and graduated as a perito agrónomo.
He applied for 2013 and was offered a 50% scholarship but his family could not afford the remainder.
He started at Zamorano in 2016 after later receiving a full scholarship.
He scored 100 on the sufficiency exam, which exempted him from attending math classes/labs (math hours freed).
In the third trimester of first year he achieved a 96.91 average, which helped him move from fifth place to first place.
Chapters
¿Escuchas todo bien?
Sí, sí lo escucho.
Oye, encantado, muchas gracias por el tiempo y encantado de conocerte.
No, igualmente. Bueno, yo fui a sus conferencias también que voy a dar el último que llegó a Zamorano. Yo estuve también en la charla que dio.
Ah, qué bien, qué bien, qué bien, qué bien. Bueno, bueno, ahí conoces tú ya mi historia entonces.
Sí, sí.
Oye, sabes que intento ver casi todos los años la ceremonia de graduación porque recuerdas tu momento, recuerdas tu momento y te das cuenta las cosas que van cambiando, que van evolucionando en Zamorano. Y claro, yo te veía y aparte de estar recontra que orgulloso, entonces como con los chicos estamos haciendo algún material, podcast y todo, se me pasaban mil preguntas, mil preguntas y bueno, y gracias a Dios pudiste regalarnos una entrevista entonces. Dale. ¿Tú eres de Guatemala? ¿Guatemala o de dónde?
Bueno, soy de Guatemala pero de una zona rural.
Ya. ¿Y estudiaste en la escuela? En educación pública.
Estuve estudiando lo que es primaria y mis básicos en educación pública. Yo me iba en bicicleta de mi casa al lugar donde yo estaba, que eran más o menos como 15 minutos en bicicleta. Entonces nosotros salíamos de la escuela y teníamos que ayudar a mi papá en los cultivos, fertilizar o sembrar y esas labores. Entonces la verdad desde pequeño me he familiarizado mucho en la agricultura. Entonces luego estudiando en el básico, mi profesor, recibíamos un curso como una subaria llamada agricultura. Mi profesor me dijo, no pues tú tienes potencial, ¿Por qué no aplicas a la escuela de agricultura que es la que se conoce como ENCA.
Guatemala?
Entonces yo apliqué para una beca y me salió, me fui tres años a la capital, salí prácticamente a los 14 años y fue como me gradué yo de perito agrónomo. Entonces, después de haber graduado yo quería seguir estudiando, pues de hecho había aplicado a zamorano para el 2013, pero lamentablemente solo se me dieron el 50 % de beca y la verdad que mi familia no tiene los recursos suficientes para poder costearme el resto. Entonces bueno, decidí, dije bueno, Zamorano ya pues ya quedó en el como ya algo olvidado y todo.
Oye, dos preguntas. La primera, ¿Por qué alguien tan decidido y enfocado se votó tan fácil? ¿Por qué aplicó a Zamorano? Le dijeron sí, pero la mitad y abandonó su sueño tan rápido que realmente.
Vi a Zamorano como algo que estaba fuera de mis límites porque realmente busqué los fondos en ese año pero simplemente no se me dieron. Entonces dije yo, bueno, por algo pasan las cosas.
Y se puede entender. Y se puede entender, Henry, yo busco algo que está fuera de mis límites y cuando no me sale simplemente concluyo que efectivamente están fuera de mis límites. Esa es una forma de verlo. Esa es una forma de verlo. Y la otra es ¿Que podría mejorar para que eso que sigue siendo o que sigue estando fuera de mis límites pueda estar más cercano que yo Realmente.
Si gestioné, busqué los fondos, fui a algunas empresas y simplemente no conseguí nada? Y dije yo, bueno, fue el camino para llegar, entonces bueno, voy a buscar otro camino para lograr y graduarme de ingeniero. Entonces yo estudié un año y en ese año yo me encontré a otro compañero que también se graduó conmigo y me dice bueno, yo también quería ser Zamorano pero tampoco pude porque sólo me dieron el 50. Entonces me dijo no, ¿Y por qué no volvemos a hacer el examen? Me dijo él. Dije no pues yo la verdad, ¿Para qué lo voy a hacer si ya lo intenté una vez y me dieron 50, ¿Para que volverlo a hacer? Dije yo, no pues. Y entre esas conversando y todo me dijo no, bueno, hagámonos el examen otra vez, dije yo. Entonces nos hicimos el examen como un 15 de diciembre fue que me llamaron y me henry, te han dado la beca. Y yo bueno, wow, ¿Qué voy a hacer? Porque yo había cerrado mis dos semestres en la universidad. Y claro, la gran ventaja fue que me dieron la beca completa. Entonces dije bueno, renuncié a la universidad acá me decidí a ir a Zamorano y fue así como empecé mi sueño en 2016.
Oye Henry, y algún momento llegaron las calificaciones y dijiste wow, no soy tan votado, al parecer tengo cartas para jugar aquí. ¿En qué momento crees? ¿En qué momento Crees en esos cuatro años que dijiste puede ser que me merezca ser el mejor alumno de Zamorano?
La verdad que a veces no me creo ciertas cosas que me suceden en Zamorano porque en el examen, en el examen de suficiencia yo le saqué 100. Entonces me dijeron Henry, tú ya no vas a clases, ni vas a los laboratorios de matemáticas, tú tienes libres las horas de matemáticas. Entonces lo que hice bueno, tengo libro y matemática y tengo parcela, le dediqué tiempo a la parcela y traté de llevar mi parcela lo mejor, tenía tiempo suficiente para dedicarle a las demás clases. Y fue así que en el tercer trimestre de primer año yo logré dejar mi promedio 96.91. Entonces eso me permitió escalar de quinto lugar a primer lugar. Entonces yo terminé primer año en primer lugar. Eso fue lo que me lanzarme y terminar en primer lugar.
Y cuando llegaste a primer lugar supongo que dijiste wow, si se puede.
Para mí estar en la cima era bien complicado porque había trimestres que nos iba muy bien y había trimestres donde había diferentes dificultades. Pero a mí siempre me gusta tratar de estar entre los mejores, pero no tanto lo hago como para sentir, para sentirme, o sea, más que todo para sentirme orgulloso de mí mismo. Y yo siempre digo, siempre he dicho que tengo como el pensamiento de no compito con nadie, sino que compito conmigo mismo para ser mejor que ayer o para superar ciertas cosas que ya he logrado.
Pero ¿Cómo luchas internamente entre tu exigencia por querer cada vez ser mejor en lugar de detenerte a ver el camino que has recorrido? Por ejemplo, me quedo pensando cuando a ti te exoneraron un día y medio a la semana en Zamorano, que ya es una locura eso ya. Eso ya es una locura. Una opción pudo haber sido ir a descansar, porque Zamorano no es fácil. Otra opción pudo haber sido enfocarme en idiomas que quizás no manejo todavía y otra opción fue exigirme para que lo que estaba bien quede perfecto. ¿Eso lo haces siempre en tu vida?
La verdad que creo que yo empecé como que en Zamorano como que a direccionarme por algo que yo quería, o sea, quiero llegar. Y la verdad que creo que en Zamorano lo que me permitió fue como que abrirme en mente, podría decir y a decir que sí puedo lograr, puedo lograr cosas, mejores cosas en la vida y superarme y superar cosas que he logrado. Realmente lo que a mí, el golpe que yo primero di fue cuando yo estuve en la ENCA de cierta forma la dinámica de la INCA es similar a Zamorano, es internado y tenemos prácticas, pero era bien difícil yo dedicarme bastante porque de cierta forma la gente en la INCA empieza a hacer bullying, te dice que solo te la pasas estudiando. Entonces el gran fracaso que para mí, o sea, que yo tuve en la INCA fue que yo me dejé llevar por eso. ¿Entonces decía no, pues para qué voy a estudiar si al final ellos me van a hacer bullying de qué voy a estudiar? Entonces solo estudiaba lo necesario, pues nunca vi mi máximo potencial en la Inca.
Y en Zamorano. Y en Zamorano había más gente que estaba peleando por su propio camino, o sea, realmente en medio, realmente el medio en el que estamos nos puede condenar, ¿No? Aunque tengamos un potencial increíble.
Yo en la Inca terminé en el onceavo lugar de mi clase y pues ya, pues eso fue lo único que hice, pero en Zamorano ya dije no pues San La Inca, o sea, no pude dar lo máximo porque simplemente fue mi error pues en realidad, y lo reconozco, pues me dejé llevar, creo que no tenía la madurez suficiente para, para ser más competitivo.
Es impresionante como el medio mentalmente nos condena y nos hace pensar, y nos hace pensar que cumpliendo lo mínimo estamos bien.
Yo reconocí eso al final, porque por ejemplo, los primeros 7 de mi clase en la ENCA, ellos se fueron de una vez para Zamorano en ese año que se graduaron, porque llegó un programa con el Ministerio de Agricultura de acá de Guatemala y dijo los primeros siete se van directo a Zamorano con beca completa. Y entonces yo reaccioné al final y dije pucha, ¿Por qué no di un poco más y hubiera conseguido y me hubiera metido entre esos 7? Y pues la verdad que me decepcioné y al final fue cuando llegué a Zamorano y dije bueno, o sea, ya pues ya la había hecho una, o sea, literalmente la había fregado en la Inca, entonces no, pues en Zamorano la tengo que fregar. Y fue así que yo me empecé a impulsar a dedicarme y enfocarme un.
Poco, Oye, ¿Qué pasa por la cabeza? ¿Qué pasa por la cabeza de Henry Alvarado situando, iba bajando las gradas para recibir el gran trofeo? ¿Qué pensabas?
Es mi familia, realmente para mí son el motor y digo yo para mí es eso, puedo venir un estatus social medio, podría decir medio bajo, pero yo puedo demostrar que tengo el potencial suficiente para ser mejor. Y realmente eso es lo que realmente cuando me llamaron por lo de la. Para darme el mejor lugar de F, se logró, se logró el objetivo. Creo que esforzarme valió la pena de dar un poco más de mis horas de dedicación, pero se logró el objetivo. Y creo que lo más importante para mí fue que mis papás estaban bastante orgullosos de mí y creo que eso para mí es más que suficiente, más que las medallas, más que los diplomas, es la alegría que pude ver en mis papás.
¿Cuántos sueños tienes?
¿Sueños seño? No pues la verdad que yo podría decir sueños concretos, tengo por lo menos unos cuatro ahorita. Yo quisiera ayudar a la sociedad donde yo soy, lo haría a través de una ONG. Creo que para mí es lo más factible y de apoyar a través de eso.
Oye, última pregunta. Dos preguntas en realidad. La primera ¿Por qué crees que un joven latinoamericano en condiciones complicadas no se atreve a soñar?
Realmente es por la poca oportunidad que hay en nuestros países y eso es lo que, o sea, lo que a mí me sorprende porque por ejemplo en Honduras o en Ecuador las oportunidades creo que son un poco más acá en Guatemala solo dan 2 becas al año y eso es lo que dan y de ahí la gente que aspira a ir a Zamorano pues es con fondos propios, con recursos. Entonces creo que esa es realmente la dificultad, que sabemos de que decir irte a Zamorano es porque tienes plata o tienes los recursos, pero conseguir una beca es realmente bien difícil y creo que eso es lo que limita realmente, lo que limita a que no soñemos, no soñemos porque sabemos que está fuera de nuestro alcance.
Y la última, si pudieras hablarle a tu Henry de 15 años, 16 años y seguramente deben haber millones de Henrys que van a escuchar esto en nuestra región, que quieren alcanzar algo pero que también saben que es casi imposible, que cuando lo cuentan a sus amigos se convierten en motivos de burla, que cuando lo intentan lo primero que reciben es un rechazo. ¿Que podrías comunicarle a él entonces?
Pucha, es complicado pues porque uno, yo me fijo mis caminos y resulta que termino en otra cosa y es eso. Pero realmente creo que lo más importante es no dejar de soñar y las oportunidades y lo otro es dar nuestro máximo potencial cuando nosotros tenemos la capacidad de hacerlo. Porque creo que lo más difícil a veces es que a veces nosotros nos limitamos y decimos bueno, bueno, pasemos las clases, pasemos los cursos por pasar y ya pues. Pero digo yo, bueno, creo que para mí realmente el impulso es eso, dar mi máximo potencial y sé que ese sacrificio, esas horas de dedicación más son los que me van a seguir abriendo el camino y de hecho lo han hecho pues y eso para mí es la única forma de que nosotros, personas como yo, podríamos decir que venimos de estatus sociales muy bajos y queremos en grande, pues demos nuestro máximo potencial. Realmente la educación creo que es para mí uno de los caminos más factibles para nosotros lograr un desarrollo.
Yo también creo eso. Henry, la verdad que es un placer escucharte y es un placer escuchar tus reflexiones. Recordaba quizás 15 años atrás, 20 años atrás en mi vida y yo tenía las mismas dudas y tenía los mismos fracasos que tú tuviste, pero es verdad, cuando uno está dispuesto a no aflojar su sueño porque entiende que es difícil eventualmente la vida y Dios te premia y eventualmente lo consigues, pero no es un tema de suerte. Yo creo que se basa en dos elementos, en no lo aflojes y no dejes de trabajar y confía que algo va a salir. Yo creo que nuestra primera confusión con los jóvenes actuales es que queremos hacer todo espectacular, todo grande, todo rápido, todo inmediato y sin fracasos y haciéndolo así y no sé sinceramente si ese modelo existe, tú lo acabas de demostrar, acabas de hacer todo lo contrario y el resultado es el mismo pero con muchísimo trabajo. Te queremos felicitar y mandarte un abrazote desde Guatemala y estoy seguro que nos vamos a seguir viendo en el camino. Por favor, nos tienes completamente a las órdenes.
No pues muchísimas gracias y pues no, pues la verdad que pues la vida es eso pues y la verdad que yo realmente Zamorano pues me dejó, realmente me dejó eso de seguir soñando en grande de cosas que vemos que son inalcanzables, pero creo que con trabajo todo se puede, o sea, el trabajo todo lo vence la verdad. Entonces creo que esa es para mí la gran enseñanza y creo que lo más importante que me traje de Zamorano es la gran cantidad de amigos que se genera y ese networking global que realmente es lo que nos da y nos sigue inspirando para buscar más sueño, la verdad.
OK, La Boromnia Vinci, te mando un abrazo. Muchísimas gracias Henry.
Te queremos, chao.










