A short Spanish-language parable narrated by Millan Ludena in which a businessman advises a fisherman to expand his fishing operation to gain wealth and freedom. The fisherman explains he already spends his time with family, friends, and leisure; the businessman promises future freedom through capital and scale. The story’s moral warns against sacrificing present happiness for a distant, financial ideal and stresses gratitude for what one already has.
Chapters
Te cuento un cuento. Una aldea estaba un pescador y estaba un hombre de negocios conversando básicamente porque el pescador estaba, no sé si la palabra es aparcando, pero poniendo su lancha en la costa, revisando la pesca del día. Se acerca el empresario y le dice qué lindos peces, están tan bonitos. ¿Cuánto tiempo le tomó conseguir? Y le dijo el pescador, no sé, quizás unas dos horas tal vez. ¿Y lo va a vender? Sí, en el mercado local. ¿Y es difícil venderlo? No, la verdad que los vendo muy rápido. ¿Y qué vas a hacer el resto del día? Le preguntó. No, la verdad que estar en la playa, pasar tiempo con mis hijos, compartir con mi esposa y en la tarde ir al bar, estar con mis amigos, tomar vino y tocar la guitarra y de allí juntos, ver el atardecer. Y Le dice el ¿Ya has considerado utilizar más tiempo en tu día para pescar y producir? No, dijo el pescador. ¿Qué te parece? Si empiezas a pescar más, vas a tener más dinero, con más dinero, más lanchas. Esas lanchas van a pescar simultáneamente mucho más. Por lo tanto vas a tener un capital que te va a permitir empezar a expanderte y ya no serás un minorista, serás un mayorista. Wow. ¿Dijo el pescador, pero para qué? Para tener más plata. ¿Y para qué? Para pasar al siguiente nivel. Una vez que ya eres mayorista, pasas a la parte agroindustrial de toda esa pesca, entra a procesamiento y terminarán enlatados y esa expansión será hasta geográfica y vas a tener en cada puerto participación tuya. Y en algún rato esta empresa va a ser tan grande que vas a tener que pasar incluso al siguiente nivel, llegar a bolsa, captar capitales extranjeros para que tu empresa crezca cada vez más. El empresario y el pescador estaban completamente conectados en la idea, al menos visualmente. Y le dice el OK, pero cuando tenga todo ese capital y tenga toda esa plataforma, ¿Para qué la voy a usar? No, esa plata te va a dar libertad y te va a dar tiempo. Y cuando tengas esa libertad vas a poder caminar en la arena, pasar tiempo con tu esposa, con los hijos y en la tarde reunirte con los amigos a tomar vino, tocar la guitarra y ver el atardecer. Cuidado por andar persiguiendo un modelo que te ofrece después de 20, 30, 40 años, una felicidad en estamos descuidando la felicidad que ya tenemos ahora mismo. La clave radica en el agradecimiento por lo que tienes lo que te va a motivar a perseguir lo que quieres.