Millán Ludeña spent 37 years believing he was a stutterer because of epilepsy, until he discovered it was just a breathing problem. He applied to Harvard three times, sabotaging himself each time, until he finally sent an imperfect application and got rejected anyway. He learned to see rejection as an attempt, not a failure, and to question the beliefs that stop you from trying.
Questions this video answers
37 years.
Three years in a row.
Chapters
Yo cuando resolví ser conferencista hace dos años era gago para ese momento y me traba hablando y mi mejor amigo me ¿Tú cómo quieres ser conferencista? Escúchate pues y ahí tienes tu respuesta. Después entendí porque yo había asumido que era tartamudo como resultado o como un efecto colateral de ser epiléptico, nunca me lo cuento, cuestioné, por lo tanto siempre me condené. Cuando me doy cuenta que es un tema de respiración y ya no me empecé a trabar, dije wow. 37 años convencido de algo que no existía. 37 años evitando hacer presentaciones de mi trabajo por vergüenza trabarme. ¿Treinta y siete años a cuántos acercamientos a personas, chicos o chicas no hice? ¿Cuántas exposiciones evite? ¿Cuántos ascensos no los tuve? ¿Y ahora lo que ustedes deberían preguntarse, ojalá, es cuántas cosas han sentenciado en sus vidas que ni siquiera la están cuestionando? No se puede y punto. ¿Una pregunta que ahorita debería estar retumbando en sus cabezas y la siguiente realmente no se puede? ¿Ya probaron? ¿Ya se cayeron? ¿Ya les dijeron que no? ¿Ya le eligieron esa vaina? Ahí la tiene. Yo siempre he soñado con ir a estudiar Harvard, siempre estuve aplicando tres años seguidos y el último día en el deadline nunca la enviaba, me la auto saboteaba y no la enviaba. En algún momento mi novia Carolina me dice Oye, lánzate pues y me atrevo y la lanza y ellos te piden en inglés 100 puntos y yo creo que la envié con 90 por ahí porque tú en tu positivismo dices no, tranquilo que igual me aceptan. Ellos contestan con la carta A, B y C. La A es sí, me encantas y B la B me encantas pero te falta esto, avísame cuando ya lo tengas Y la C sí, sí, sí, sí tú eres la mamá de Tazánfera en cualquier universidad ya me mandan la B, me dicen me encanta tu historia pero 100 es 100. Esa carta se la pudo haber comido el perro, la pude haber roto, pudo haber estado quemada, pudo haber estado debajo de la almohada directamente al tacho, nadie se habría enterado del fracaso. Está enmarcada, colgada al lado de mi récord Guinness y en el espacio en la pared hay un espacio en blanco que eventualmente irá el título de esta universidad. ¿Por qué lo haces? Porque no es fracaso, es intento. Cuando tienes esa lógica de fracaso, es el final del camino y se acabó. No se diga más. Cuando es intento, hay una gran oportunidad. Y cuando te rechazan o te dicen no, si lo piensas bien, te están dando el camino.