From Core to Sun, un documental sobre Millán Ludeña, ecuatoriano que consiguió un récord Guinness

Millán Ludeña, an Ecuadorian runner, set a Guinness World Record for running the fastest half marathon from Earth's deepest point to its closest point to the sun. He overcame epilepsy and now runs a foundation in Ecuador focused on sustainable development through education, with aspirations to become an astronaut.
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Te hace temblar las piernas, quizás no es lo suficientemente grande para ti. Y allí, en esa frase, tienes la oportunidad de tu quédate vacío y entrega lo que tengas que entregar. Voy a correr hasta desmayarme y me desmayo en el Sahara para hacerlo épico. Los sueños, como los peces grandes, nunca están en la orilla, siempre están adentro.
Estas imágenes, estos mensajes, estas frases que acaba de ver son parte del documental From Core to Sun. Es en donde se narra la historia de un ecuatoriano que consiguió un récord Guinness porque corrió la media maratón más rápida en el lugar más profundo de la tierra y luego al lugar más cercano al sol. Pero eso no es lo único que ha hecho, y no solo esto, sino que además lo tenemos hoy aquí en el estudio. Bienvenido Millán. Ludeña Rodríguez, ¿Cómo estás?
Hola favorito. Bienvenido Millán. Encantado de estar acá.
Oye, pues queremos escuchar de tu historia. Hoy hablábamos de una de las cosas que es la carrera más difícil del mundo, también la llevaste a Cabo, son 240 kilómetros en África, pero luego corriste 100 en la Antártida, tienes un récord Guinness. ¿Cómo hace un ser humano para cumplir todas estas cosas?
Me parece que atreviéndose. Al final del día todo parece imposible, al principio todo parece absurdo, todo es difícil, todo es legano. Y creo que hay una pregunta que marca un antes y un después y podría ¿Me lo merezco o no? En ese momento estás definiendo si es posible o es imposible. Y aunque no tengas el camino marcado, la pregunta es inmediata OK, lo voy a hacer, solo que no sé cómo hacerlo. Y tenemos los recursos suficientes para ir buscando efectivamente el camino.
Perdón, hablas sobre no tener el camino marcado y es que tú eras un niño recordando que eres ecuatoriano, pero es un niño ecuatoriano. ¿Con qué arrancaba? Porque entiendo que hasta epilepsia te habían diagnosticado.
Sí, 10 años. Me acuerdo claramente. El Dr. Millán ¿Tienes epilepsia? Yo no entendía, no había escuchado la palabra. Y le pregunto ¿Y qué significa que tenga epilepsia? Y el doctor me significa que no puedes hacer nada en la vida. No lo creo. Lo vuelvo a preguntar y le ¿Cómo que no puedo hacer nada en la vida? Me dice a ver Millán, o sea, puedes hacer todo, solo que como te vas a desmayar, mejor no hagas nada. Imagínate esa condena de 10 años. Gracias a Dios no le creí. ¿Regresé a ver a mi mami y mi mamá decide ser valiente y le usted el médico? Yo no fui a la universidad, mi hijo es muy pequeño, solo que eso no le da el derecho a condenarle la vida a nadie. Me saca de la sala y en el bus camino a casa me mijito, tienes que aprender a rechazar tu destino. Y aunque no entendí la frase, años más tarde agarras todo el sentido del mundo para mí. Y digo, claro, cuando yo rechazo el destino que la gente dice que yo debería tener, me doy la oportunidad de crear el mío propio. Y ahí se abrió un mundo de oportunidades, porque me dije, yo puedo avanzar en en función a lo que quiero.
Millán, eres una persona extraordinaria en cuanto a que ha logrado cosas que pocas personas se pueden proponer en la vida, como subir a estos puntos, correr en temperaturas extremas. Pero hubo un momento de tu vida, según Navas, en el que pues eras un oficinista común y corriente que hacía sus 8 o 10 horas trabajo y tenía sus fines de semana, etcétera. ¿Cómo cambias, o sea, ¿Qué fue lo que detonó esa chispa que te hizo llegar a ser quien eres hoy?
Sí, estos errores en la vida que son magníficos y siempre son aprendizajes. Yo corría, imagínate, un kilómetro, quizás un kilómetro y medio hasta ahí un día para andar con la boca abierta en Quito, la capital de mi país. Me quedé impresionado y no me di cuenta que llegué a correr 4 kilómetros y para mí ya era wow. Entonces dije, es el momento de hacer mi primera carrera de montaña. Y al final quería correr 10 y termino corriendo 50. No por superhéroe, ni Avengers, ni nada, simplemente me perdí en la ruta.
Viste una invitación, una carrera en la montaña, 50 kilómetros y te dijiste sí puedo.
Y no entendía, yo quería diez. Al final no me dieron el cupo. Terminé haciendo una ruta de 50 pensando en botarme en 10. Y cuando me voto en 10, o sea, cuando según yo llegué al 10 y no me voté y ya terminé esta carrera de 50. Espérate un ratito, ¿Por qué yo quería 10 si he podido 50? Y esa fue la pregunta con la que cambio mi vida. ¿Y claro, yo por qué me estaba condenando? Y esto es irónico, ¿Por qué me estaba condenando al éxito? Y ahí decidí empezar a intentar cosas en la vida. Y creo que eso es un tema de mindset, porque ponemos mucha energía en lo que sabemos que podemos hacer y no nos damos la oportunidad de intentarlo.
De intentar lo que creemos que no podemos.
Lo que creemos que no podemos, lo que podría ser más fácil llamarle es imposible, hasta aquí lo voy a intentar y de aquí para acá ya es imposible, porque aquí ya pone en riesgo mi concepto de éxito. Porque puede ser que no me salga y compré la idea, yo también la compré en su momento, de que el negocio en la vida será exitoso. Entonces todo lo que hago debo cumplirlo y debo conseguirlo. Y me estabas quitando la oportunidad de intentar cosas quizás más grandes, más atrevidas y sobre todo quitándome la oportunidad de demostrarme que podía llegar al siguiente nivel.
Ahora, Millán, estás llegando a México. ¿Cuáles son los planes que un hombre así tiene ahora? Cuéntanos por qué te recibimos aquí.
Sí, muchísimas gracias. Estoy mudándome a México. Yo hace cuatro años resolví ser speaker, porque en mi última aventura, cuando conecta el punto más profundo de la tierra con el más cercano al sol, hago una película y consigo un Guinness. Digo, de pronto esta historia es una historia de vida que puede sumar a mucha gente, ¿Por qué no hacerlo más grande? Y entonces, para ese momento era tartamudo. Esta entrevista habría fluido un poco más difícil, un poquito más hace cuatro años, imagínate toda esta paradoja. Siendo tartamudo resuelvo ser speaker. Y en teoría no cuadra. Solo que seguramente me pregunté si me merezco contar esta historia del mundo. Y a partir de ahí empecé a buscar soluciones y aunque no la sabía en el día 1, la fui aprendiendo en el día X. Y después de cuatro años, 130 mil personas impactadas, más de 18 países, 70 ciudades en el mundo, digo, es el momento de ir a lo que llamamos los hispanos no mexicanos, la capital de Latinoamérica, que efectivamente es México. Y por eso me estoy cambiando acá. Es un país que yo lo siento cada vez más cercano, más mío, me encanta. Entonces digo, voy a cambiarme a México para desde acá expander mi mensaje de que definitivamente todas las personas tenemos el poder para desafiar a nuestros imposibles.
Bueno, ¿Y por qué no? Digo, si no lo has hecho, pues subir a nuestras montañas, son tan pequeñas y quizá valga la pena una visita.
Que les hagas el nuevo sueño que tienes, que yo quiero que lo compartas para que todos nos emocionemos contigo, que además tiene que ver con lo que ocurrió en Virgin hace un par de días con Richard Branson. Platícanos, por favor.
Sí, bueno, si me preguntas ahora mismo atrás, ¿De qué andas? Ando como de varias cosas. La primera, sueño con ir al espacio y por eso justo se conecta con lo de Virgin Galactic. Hace dos días hicieron su primer vuelo comercial. Comercial ya. Y sueño efectivamente con llegar allá, convertirme en astronauta. Y por eso estuve justo en la isla de Richard Branson hace un par de meses planteando, y lo digo muy cercano al final es la segunda vez que voy, gracias a Dios. Y seguimos avanzando en este proyecto, porque la verdad, cuando él me preguntaba bueno, ¿Y por qué quieres ir al espacio? Mi respuesta porque para mí es imposible. Y entonces es toda una paradoja pretender hacer posible algo que es imposible.
Cuando vuelvas del espacio, prométenos que regresarás a este estudio.
Les voy a ir contando la construcción de un sueño porque me parece incluso más valioso que el propio espacio. ¿Cómo se construyen los sueños desde los imposibles, desde lo que uno fácilmente podría llamar imposible? ¿Cómo es este camino de poder avanzar hasta que eventualmente, si la vida y Dios lo permite, se convierten en realidad?
¿Tienes una fundación, Millán? Porque al parecer tú nunca te detienes. Platícanos de ello.
Tenemos una fundación en Ecuador. Yo estudié en Zamorano una escuela agrícola, y cuando regresé dije yo quisiera que muchos chicos tengan esta misma oportunidad que yo la tuve y me dediqué junto a un equipo maravilloso a crear una fundación en mi país que replica este modelo de universidad. Es un colegio, no es privado, es público, y precisamente fomenta el desarrollo sostenible desde la educación. Yo creo que podría estar en la educación el inicio de una gran vida o lamentablemente, quizás la condena de una posible vida.
Pues con eso nos quedamos. La verdad es que es la mejor buena noticia con la que nos podemos ir.
Muchísimas gracias. Gracias.
Siempre gracias y bienvenido a México.
Y bienvenido a México.










