La historia absurda con la que me convertí en speaker

Millán Ludena spent decades thinking he was a stutterer with epilepsy. A job loss and a friend's push led him to speech therapy in his mid-30s. He set benchmarks against the best speakers worldwide, met Tony Robbins in 2022, and has since given over 400 talks across 22 countries to 170,000 people.
Questions this video answers
About 32–33 years.
At 34 years.
Tony Robbins (met/attended presentation in 2022).
More than 22 countries, over 170,000 people impacted, and more than 400 conferences.
A score of 4.98 out of 5.
Chapters
Hola, Mellán, mi nombre es Eugenia. Ante todo es un placer escucharte de joven. Tú has dicho en varias ocasiones que de joven eras tartamudo. Me parece impresionante que después de estas circunstancias hayas conseguido llegar a ser un gran orador de habla hispana. ¿Nos puedes contar un poco este viaje?
Muchísimas gracias. Espero que no se hayan dado cuenta hasta la vid. El día que me diagnosticaron epilepsia y me reconocí un niño inteligente, fue también cuando pensé que tener epilepsia implicaba una deficiencia al hablar y me trababa. Y lo convertí en verdad. Y cuando uno lo convierte en verdad, algo ya no lo cuestiona. La misma definición de verdad, ya no cuestionas una verdad. Y yo viví cerca de 32 años, 33 años pensándome gago o tartamudo, y mi vida la acomodé a eso, a esta realidad que hoy tenía al hablar de fluidez. Yo era funcionario público y trabajaba en temas de energía renovable y habían hecho una reestructuración del equipo. Y el punto es que nos habíamos quedado fuera. Regreso y ahí veo qué hago. Regreso y yo estaba en esa reinvención ¿Qué hago ahora mismo? Entonces una vez un amigo me invita a almorzar. Lo conversábamos dos o tres personas. Yo les contaba esto, con las limitaciones en el caso en hablar. Y me doy cuenta que todo el mundo estaba como conectado. Llamo a mi compadre, a Juan Carlos, en la noche y le oye, ¿Y si me hago speaker? Y el tipo me y estoy seguro que me lo dijo de la mejor intención posible. Yo no estoy seguro si aparte de tu familia y de mí, alguien más va a querer escucharte. Y duele. Y el dolor estaba ahí presente. Y me acuerdo que rayé en la mesa y a ver, este soy yo y esta es mi capacidad para hablar o comunicar, y esto quiero ser yo. Y en medio había una gran roca, que era mi capacidad de hablar. La pregunta que me hice ¿Cómo le hago para hablar? Y yo a los 34 años me estaba enterando que existen fonoaudiólogos, que existen terapeutas de lenguaje, que existe gente especializada en esto, que nunca los busqué, porque para mí nunca fue un problema, fíjate, fue una realidad. Y como era verdad, nunca la cuestioné, solo que ahora ya era un problema. Y como era un problema, le busqué solución. Cuatro meses más tarde estoy en una cena conversando con una amiga y termino un párrafo sin trabarme y le ¿Me trabé o no me trabé? No, no. ¿Segura? Sí, segura. Y si me salió una vez, esto me tiene que salir. Me empecé a pulir en esto y dije voy a empezar a ser speaker desde antes de cero. A mí me tocó empezar a hablar y en ese camino defino, fíjate, hoy le llamo hitos como varias preguntas. Y la primera ¿Quién es el mejor speaker en mi país? La segunda, ¿Quién es el MEJOR speaker en Latinoamérica? Y la tercera, ¿Quién es EL MEJOR speaker en el mundo? Desde mi criterio, en ese rato, hace cinco años, defino, OK, Tony Robbins puede ser el mejor speaker en el mundo. Y lo que me dijo a mí, y no había nadie en esa sala, el día que yo lo conozca este señor, o lo conozco en primera fila porque puedo pagar el ticket, o lo veo En el escenario 2022, Tony Robbins hace una presentación, primera vez en México, me invitan a participar. Allí comparto escenario, saco la misma calificación de Robbins, 4.98 sobre 5. Termino y mi silla estaba en primera fila. Y allí, claro, aunque me haya tocado empezar un poquito más atrás, hoy a través de las conferencias, comparto mi historia alrededor del mundo. Hoy ya son, fíjate, más de 22 países, más de 170 mil personas impactadas, más de 400 conferencias. ¿Y para qué lo hago? Para tener la oportunidad de poder compartir de que este chico con una historia quizás absurda, que nada cuadraba, de pronto se atrevió a intentarlo.










