No hagas solamente proyectos de juguete nuevo

Millan Ludena stopped doing safe projects and started chasing terrifying ones. He moved from 50 km runs to a 160 km race in Patagonia, the Marathon des Sables across the Sahara, and 100 km in Antarctica at minus 40 degrees. He's one of about 14 people globally who have run that distance in both places.
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¿Pero cómo te diste cuenta justamente de que tenías ese potencial para no quedarte solo en 10 y haber perdido 40 o 30 o 50 los que fueran? Yo creo que me di cuenta cuando te metes en el problema, o sea en el campo llamamos, te subes al caballo y ahí te acomodas. Y a veces. Y a veces queremos tomar el proyecto siempre y cuando sepamos que el riesgo va a ser cero. Claro, si, existen trayectos muy chiquitos, muy de juguete que los tomamos. Yo estaba en ese modelo y cuando termino corriendo 50 es que me digo, claro, he estado condenado al éxito y no en el esfuerzo por intentarlo. Entonces ahí dije OK, yo no vuelvo a hacer en mi vida nada que no me asuste. Y efectivamente eso lo tomé como una especie de nueva filosofía de vida. Entonces seis meses más tarde estoy en la Patagonia corriendo, imagínate el lugar más salvaje de la tierra corriendo 160 kilómetros con una experiencia de unos únicos 50. Solo que dije, no me importa tanto terminar. Yo quería experimentar el tema de correr distancias jamás antes recorridas. Yo quería desarrollar proyectos en mi trabajo jamás antes realizados. Yo quería hacer cosas en mi vida jamás antes hecha. Entonces quería realmente empezar a intentar cosas. Hoy me considero una especie de intentador, entonces. Entonces como que me gustó este temita y claro, unas salen, otras no. Y poco, nada importa, Disfruto mucho el hecho de estar intentando algo. Entonces termino eso y digo bueno, ¿Cuál será la carrera más difícil en el mundo? Y la verdad que lo hice por curioso nada más, ni siquiera lo pensaba hacer. ¿Y aparece en Google la Maratón de Sables, que está escrito en francés y significa la maratón de las arenas, el desafío 250 kilómetros en el desierto del Sahara, el lugar más caliente del planeta, como te imaginas? Y bueno, entonces decido tomar esta aventura. Eventualmente la acabo. Ya te imaginas con todos los males habidos y por haber y digo, si ya corrí en el más salvaje y en el más caliente, ¿Por qué no me voy al más frío? Claro, es lo más lógico, sí puede ser un año y medio más tarde en la Antártida corriendo 100 kilómetros sin parar a 40 grados bajo cero, efectivamente en el más frío que es la Antártida. Y entonces cuando gracias a Dios la termina, me meto en un grupo de 14 personas en el mundo que hemos podido correr más de 100 kilómetros en estos dos puntos, Antártida y Sahara. Y para ponerlo en contexto nada más, sólo 12 personas en el mundo han pisado la luz. Entonces acá somos un grupito de 14.










