Millan Ludena recounts repeatedly preparing applications to study public administration but failing to submit them (self-rejection) across multiple years. On his third submitted application he scored 92/100 on an English requirement though the program required 100, received an official rejection, and interpreted the rejection as motivation to improve. He reflects that he delayed the outcome for four years by not sending applications earlier.
Questions this video answers
92 out of 100
100 out of 100
Four years
Chapters
Sin embargo, empecé a hacer la aplicación y la llene a la aplicación y no la mandé. El último día que tenía que enviar la aplicación, pues no la envié. Siguiente año vuelvo a aplicar. Yo quería estudiar en la escuela de gobierno para estudiar administración Pública. Mandé la segunda aplicación y no la envié. No es que me la rechazaron, yo no la envié. Lo que te estoy diciendo es que yo mismo por segunda vez me estaba rechazando, rechazando, no estaban rechazando. Me tercera aplicación, cada vez mejor, cada vez mejores ensayos, cada vez mejores pruebas, cada vez mejor currículum, cada vez mejor y el inglés seguía subiendo de a poquito. Resumiendote, lo mejor que yo conseguí fue 92 sobre 100 en esa calificación y aunque me pedían 100, yo sí la envié con 92. ¿Y qué ocurrió? Que efectivamente recibí la carta de rechazo, no me aceptaron porque 100 es 100. Y cuando todo pudo haber sido un fracaso completo, yo esa carta la tomé como un gran norte y la historia que me conté fue no me están diciendo que no venga, me están diciendo que si mejoro mi inglés, pues seré aceptado. Te lo cuento porque yo retrasé el resultado cuatro años. Hubo cuatro años que no mandé la aplicación. No, no porque no había Internet, no porque no había luz, no porque no había computadora. Es porque yo me estaba rechazando y en cierta forma, fíjate, una especie de protección a lo que sabía que iba a pasar. ¿Porque si 100 es 100, para qué la mando con 92?